El Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA), rotundo ganador de la elección en la planta de General Motors para elegir al gremio que se quedará con la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo de más de 5,500 trabajadores es producto de la organización eficaz y unida de una base trabajadora que dijo “basta” en agosto al gremio de la CTM «Miguel Trujillo» que por más de 12 años tuvo el dominio de dicho Contrato.
Tras rechazar la legitimación del CCT en agosto del 2021, en cumplimiento con lo establecido en la reforma laboral del 2019, los trabajadores de General Motors, en un tiempo récord se organizaron y fundaron este sindicato independiente para evitar de nuevo que otro gremio afiliado a la gran central obrera los representara.
En tiempos donde la vida sindical se mueve hacia nuevos horizontes, algunos poco claros como sucedió con la elección del sindicato petrolero, donde quedó la sensación de que la democracia y la libertad sindical fueron sometidas, sin duda, lo sucedido en la planta de General Motors refresca la vida gremial en México.
La voluntad de los trabajadores se hizo presente. La unidad de la base trabajadora se sintió en la decisión emitida en las urnas.
Y en tiempos de gran convulsión política, laboral y sindical eso debe celebrarse.
El Comité Ejecutivo del SINTTIA está conformado por trabajadores activos provenientes de distintas ramas de producción.
María Alejandra Morales, es la secretaria general del SINTTIA y trabajadora activa de General Motors, con 11 años de antigüedad en la empresa.
Una mujer encabezó esta “revolución pacífica” en el bajío mexicano. No es poca cosa.
Por: Arturo Rivero / El Pulso Laboral