En la Cámara de Diputados se busca prohibir la creación de sistemas de información de las personas trabajadoras que contengan datos personales sensibles y que su consulta pudiera conllevar a una discriminación laboral y a la negación de un empleo, hacerlo implicaría la cárcel.
Una iniciativa presentada este miércoles en la Cámara Alta, señala que se debe garantizar la protección de la privacidad de los trabajadores, cuya información de ellos, no debe usarse como buros laborales digitales o listas negras.
“Las personas físicas o morales que brinden servicios de buro laboral o generen sistemas de listas negras que contengan datos personales sensibles de los trabajadores y serán sancionados con prisión de 1 a 10 años”, señala la reforma planteada al artículo 70 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
En la propuesta se establece una reforma a la Ley Federal del Trabajo en su artículo 132 para obligar a los patrones garantizar que el responsable del tratamiento de los datos personales cumpla con la normatividad aplicable en materia de protección de datos personales en posesión de particulares.
Además, se prohíbe a los empleadores transferir los datos sensibles de los trabajadores que sean susceptibles de ser utilizados para la generación de sistemas de información que puedan derivar en los buros laborales.
“Las acciones ejercidas en materia laboral deben ser consideradas como un dato personal sensible, en virtud, que la divulgación de esta información puede conllevar a una discriminación laboral”, destaca.
Los datos personales son cualquier información que refiera a una persona física que pueda ser identificada a través de éstos, por ejemplo, nombre, apellido, teléfono, lugar de nacimiento. Dentro de este tipo de información, existen lo que se denomina datos personales sensibles, los cuales por su naturaleza requieren una protección especial, en virtud que éstos afectan la esfera más íntima de su titular y su uso indebido puede dar origen a discriminación o puede poner en riesgo su integridad.
Por: Arturo Rivero / El Pulso Labora