Durante la pandemia de Covid-19, entre marzo del 2020 a diciembre de 2021, el empleo para población juvenil registró una reducción del 6.6 por ciento que equivale a más de un millón de puestos de trabajo, revela un análisis parlamentario en la Cámara de Diputados.
“El empleo para los jóvenes se agravó considerablemente tras la llegada de Covid-19. La pérdida de puestos de trabajo para el segmento entre 15 y 29 años fue de un millón 40 mil 952”, revela.
Ante este escenario, el documento parlamentario urge actuar con responsabilidad para sentar las bases necesarias que permitan abordar el tema del empleo juvenil desde una óptica integral, adoptando las políticas públicas y demás acciones de gobierno que mejor se adecuen al contexto nacional, así como mecanismos que se han propuesto a través de los distintos tratados internacionales a los que México se encuentra suscrito para fomentar el empleo en favor d los jóvenes.
Recuerda que, en México, el derecho al trabajo digno está consagrado en el artículo 123 de la Carta Magna, así como en la Ley Federal del Trabajo, donde se concluyen las garantías laborales del trabajador.
Jorge Alcocer, especialista en asuntos laborales de la UNAM dijo que el impacto del desempleo en los jóvenes es muy grave.
Recordó que históricamente los jóvenes tienen severos problemas para encontrar un empleo digno y remunerado tras culminar sus estudios de universidad.
Ahora, advirtió, la situación empeoró.
“El acceso para los jóvenes a un trabajo digno es prácticamente imposible. Y si la hay, lo que encuentran son trabajos precarios y con sueldos de burla.
“Al gobierno federal le ha faltado sensibilidad para respaldar a este segmento de la población. Cierto que ahí está el Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, dedicado a los chavos que no estudian ni trabajan, pero qué pasa con los que, si estudiaron y no encuentran como trabajar”, cuestionó.
Por: Arturo Rivero / El Pulso Laboral