En 178 países existen barreras legales que impiden participar a la mujer plenamente en la economía; en 86 ellas enfrentan algún tipo de restricción laboral y en 95 no de garantiza la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor, revela un informe del Banco Mundial.
El estudio denominado “La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022” señala que las mujeres todavía acceden a solo tres cuartas partes de los derechos reconocidos a los hombres, lo que se traduce a una puntuación total de 76.5 sobre 100 puntos, que indicaría la existencia de una paridad jurídica compleja.
“Alrededor de 2,400 millones de mujeres en edad de trabajar no tienen igualdad de oportunidades económicas”, señala.
El análisis asegura que si bien se han logrados avances, a nivel mundial la brecha entre los ingresos esperados tanto de hombres y mujeres a lo largo de su vida es dls. 172 billones, casi dos veces el producto interno bruto (PIB) anual del mundo.
«A medida que avanzamos hacia un desarrollo verde, resistente e inclusivo, los gobiernos deben acelerar el ritmo de las reformas legales, para que las mujeres puedan desarrollar todo su potencial y beneficiarse de manera plena y equitativa», «, señaló Mari Pangestu, Directora Gerente de Políticas de Desarrollo y Alianzas del Banco Mundial.
El informe La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022 mide las leyes y regulaciones en ocho áreas que afectan la participación económica de las mujeres en 190 países. Las ocho áreas son Movilidad, Trabajo, Remuneración, Matrimonio, Parentalidad, Empresariado, Activos y Jubilación.
Los datos ofrecen puntos de referencia objetivos y medibles para analizar el avance a nivel mundial hacia la igualdad de género. Solo 12 países, todos integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tienen paridad jurídica entre los géneros.
La novedad de este año es un estudio piloto realizado en 95 países sobre las leyes que rigen el cuidado infantil, un área crucial en la que se requiere apoyo para que las mujeres se desempeñen con éxito en el empleo remunerado.
También se incluye un análisis sobre cómo se implementan en la práctica las leyes que influyen en el empoderamiento económico de las mujeres, donde se enfatiza la diferencia entre las leyes que figuran en los códigos y la realidad que viven las mujeres.
A nivel mundial, el mayor número de reformas correspondió a los indicadores de parentalidad, remuneración y trabajo.
Muchas modificaciones se centraron en la protección contra el acoso sexual en el trabajo, la prohibición de la discriminación por razones de género, la extensión de la licencia remunerada para los nuevos padres y madres, y la eliminación de las restricciones laborales para las mujeres.
Los indicadores de remuneración y parentalidad muestran los puntajes promedio más bajos del índice, pero durante el último año se elevaron en 0.9 y 0.7 puntos, respectivamente, y alcanzaron promedios de 68.7 y 55.6.
Los avances en el indicador de parentalidad se han referido en gran medida a la licencia por paternidad y a la licencia parental compartida, pero su baja puntuación destaca la necesidad de acelerar las reformas en esta área.
«Las mujeres no pueden lograr la igualdad en el lugar de trabajo si están en una posición desigual dentro del hogar», afirmó Carmen Reinhart, Vicepresidenta Sénior y Economista en Jefe del Grupo Banco Mundial.
Por: Arturo Rivero