Por Juan del Ángel Enlíneadirecta
04 de enero de 2019
Siempre han considerado los abogados laboralistas que éstas son «el patito feo» de la administración de justicia
Tampico, Tamaulipas.- Urge más personal para acabar con el rezago de expedientes que existen en las Juntas Federales de Conciliación, así como contar con mejores instalaciones, señaló el abogado laboralista, Juan Carlos Ley Fong.
Dijo que a dos años de la reforma Constitucional que está previsto en el artículo 123, apartado A de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de que van a desaparecer las Juntas de Conciliación y Arbitraje para transformarlos en Tribunales Laborales dependientes del poder Judicial no hay todavía con seguridad la certeza de que vaya a suceder este cambio.
“La Secretaría de Trabajo Federal, acaba de informar que es muy probable que esto se realice hasta el 2020 y mientras tanto se sigue sufriendo en todas las Juntas Laborales del país de un grave rezago, porque no es el problema la Junta de Conciliación y Arbitraje en sí, sino la falta de personal, es urgente que en lugar de estar gastando en nuevos proyectos como la transformación de los tribunales deberían haber inyectado más recursos para tener mejor personal y mejores instalaciones para que no se encuentren hacinados en los lugares en donde se encuentran en las entidades federativas como en la actualidad y que de esa manera se resuelva el rezago laboral
Indicó que al menos se necesitan 10 personas más en las juntas para que puedan operar bien y acabar con el rezago.
“Porque en promedio se desahogan cerca de 30 audiencias diarias en donde tiene que estar personalmente el funcionario atendiendo la diligencia, la verdad es que se requiere más personal y capacitado”.
Manifestó que por los asuntos que llevan y en experiencia laboral hay asuntos que tardan en promedio 8 años en resolverse cuando la ley marca un promedio general de un año.
“El rezago es muy fuerte, muy histórico en las Juntas Federales”.
Además, señaló que en las Juntas Locales cada estado tienen su problemática, y en el sur de esta entidad solo hay dos juntas especiales para tramitar conflictos individuales que son los más comunes.
“Están llenas de expedientes, hay mucho rezago porque falta inyectarle más personal, siempre hemos dicho los abogados laboralistas que las juntas de conciliación y arbitraje son el patito feo de la administración de justicia, está el personal atrás de la montaña de expedientes”.
Refirió que en la Junta federal hay un sistema donde se captura las audiencias y se va llevando una imagen general, no se puede ver el expediente electrónicamente pero si se ve una imagen general de cómo va avanzando y en la junta locales y estatales de Tamaulipas no hay ni internet para poder trabajar.
Categoría: Opinión
Bueno, bueno, probando, probando; no solo la cabeza de Romero Deschamps se halla en capilla

Columna de Hierro
por Sergio Ibarra
06 de Enero 2019 · 10:31 hs
Cuando sospecho que los días de Carlos Romero Deschamps como dirigente del Sindicato Petrolero a nivel nacional están contados es que porque ya me enteré que ante la reforma a la Ley Federal del Trabajo que estará entrando de un momento a otro, no solo la cabeza de la Ramera Deschamps rodará por los suelos.
Es casi un hecho que la misma suerte habrá de correr aquellos ‘dirigentes’ actuales que difícilmente podrán cumplir con las exigencias que presentan las modificaciones y que ya fueron presentadas ante el Pleno de la Cámara de Diputados por la bancada de Morena.
Del mismo modo habrán de poner pies en polvorosa aquellos cínicos sujetos que sin antes haber trabajado en una maquila o haber agarrado una pala, se hacen llamar, muy pomposamente dirigentes de los trabajadores de las maquiladoras o de los trabajadores del campo y de la construcción.
Y son, además, como lo exige la nueva ley que estará entrando en vigor en cuestión de días más, enemigos de andarles rindiendo cuentas a sus ‘agremiados’ y detestan aún más, el que las bases los elijan de manera libre y democráticamente.
Prefieren más apegarse al viejo estilo gansteril que los llevó al cargo y eternizarse en la dirigencia del sindicato, como si de veras, fueran la última coca en el desierto y aplastar, de la manera más abusiva y prepotente a quien se atreva a presentarse como candidato a la mayoría de estos sindicatos, afiliados, como tenía que ser, a la Confederación de Trabajadores de México, la CTM, organización que, aquí entre nos, estaría destinada a desaparecer, lo mismo que aquellos sufridos dirigentes que todavía a estas alturas del Siglo XXI insisten en seguir pegados a las enseñanzas de Fidel Velázquez, la ‘Güera’ Rodríguez Alcaine o el actual patriarca Carlos Aceves del Olmo, solo por citar a lo más degradante de la camarilla que de siempre vivió incrustada en las costillas del sistema, saltando de una cámara a otra, mientras que el obrero, su representado seguía y sigue en las misma, merced el charrismo y la simulación que se ha hecho de siempre al interior del sindicato que usted guste o mande.
¿Alguna duda?
Es cuestión de darse una vuelta por las maquiladoras de Cajeme y el sur y norte del Estado para darse cuenta que la mayoría de los obreros ni siquiera tienen en claro el nombre de su ‘dirigente’ y si alguna vez estuvo con ellos, codo a codo, trabajando las extenuantes jornadas a que son sometidos.
Son los líderes naylon, de relumbrón, los ‘pachucos’ perfumados que el único contacto que tienen con los trabajadores es a través de la nómina para sus respectivos descuentos.
Nada de ofrecer cuentas, nada de llamar a elecciones que traiga sangre nueva a la organización sindical.
Y al que no le guste, la clásica y estúpida salida de siempre:
La puerta se abre hacia ambos lados.
Hacia afuera o hacia dentro.
Nomás que ya te la sabes; aquí no hay lugar para los ‘grillos’ o politiqueros de baja monta.
Aquí se hace lo que indica el jefe el que está para defender los intereses de la ‘fuente de empleo’.
Lo demás es politiquería barata.
Volviendo con la reforma de referencia, esta crea el llamado Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y establece sanciones para los servidores públicos y abogados que cometan irregularidades.
Y lo peor.
O, lo mejor, según sea el caso.
La iniciativa de ley secundaria para la reforma a la Ley Federal del Trabajo sienta las bases para que los trabajadores elijan de forma democrática a sus líderes sindicales y les exijan cuentas y obliga a los sindicatos a entregar por escrito a cada uno de sus miembros el informe de todo lo relacionado con su patrimonio.
Es decir, por fin, los trabajadores podrán saber de qué son dueños y en qué se han invertido buena parte de las cuotas que religiosa y obligadamente (¿o hay otra manera que no sea voluntariamente a webis?) les son descontadas de su raya.
Y no solo eso.
A partir de que entre en vigor la referida ley, se acabaron también las injerencias de patrones y el Estado en asuntos de los sindicatos de los trabajadores a los que de paso se les refrenda y amplia el derecho de construir las organizaciones que estimen convenientes.
Igualito, exactamente como ya ocurre en el caso del espectáculo en donde desde hace mucho, se creó la Andi, la Asociación Nacional de Autores Independientes, en contraparte a la Anda, la Asociación Nacional de Actores o, para no ir muy lejos, aquí en Cajeme en donde, además del Sutsac, existe el Sutoc, el Sindicato que agrupa a los trabajadores del Omapas y otro de reciente creación.
Y no crea usted que se descubre el hilo negro con algunas de las disposiciones que vienen a partir de las reformas que están por aterrizar, lo que ocurre que solo existen en teoría y en el papel, solo que no se aplican y no se atienden como sucede con la mayoría de los preceptos constitucionales.
Aquí un botón de muestra:
Reconoce entre otras el derecho de los trabajadores para organizarse libremente en la forma y ámbito que ellos decidan; establece que, en el registro de los sindicatos, federaciones y confederaciones, así como en la actualización de las directivas sindicales, se observen y prevalezcan los principios de autonomía, equidad, democracia, legalidad, transparencia, certeza, gratuidad, inmediatez, imparcialidad, así como de respeto a la libertad sindical; exige que, en materia de registro y actualización sindical, impere la voluntad de los trabajadores y el interés colectivo sobre los aspectos de orden formal.
Igualito que en Tucson.
Por lo pronto y en calidad de mientras ayer le fue negado ‘su toma de nota’ por parte de la Secretaría del Trabajo a Romero Deschamps, lo que prácticamente lo pone en ruta del patíbulo y el resto de aquellos que se han venido enriqueciendo y eternizándose en las dirigencias de sus sindicatos, ya han empezado a poner sus micrófonos en remojo.
https://www.tribuna.com.mx/opinion/Bueno-bueno-probando-probando-no-solo-la-cabeza-de-Romero-Deschamps-se-halla-en-capilla-20190106-0009.html
Por: Jaime Barrera
4 de Enero de 2019
¿Pax laboral?
Se habla de Pax narca, cuando las autoridades prefieren pactar o ser omisos en el combate a las mafias con la equivocada idea de que eso evitará las crisis de inseguridad y de violencia, que finalmente estallan, como nos pasa ahora, por la erosión a las estructuras del Estado mexicano en las que esas concesiones al narco degeneran.
Con toda proporción guardada, bien podríamos parafrasear y trasladar esa noción a lo que sucede en las relaciones obrero-patronales y el papel que jugó el Gobierno estatal en la anterior administración, a juzgar por lo que reveló el nuevo titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marco Valerio Pérez Gollaz, el miércoles pasado durante la toma de protesta de 17 representantes de los trabajadores y del sector patronal en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
Según el nuevo funcionario, encontró la STyPS en el abandono y con un rezago de 104 mil expedientes laborales. Con la obligación de responder a 14 mil amparos de trabajadores o patrones inconformes por no admitir sus expedientes y sus quejas un año después de ser presentados. Con problemas operativos y carencias que van desde personal hasta de papel, tóner para imprimir documentos, equipos de cómputo y vehículos para repartir notificaciones.
Ante este desolador panorama en la STyPS y la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, la pregunta obligada es si lo que teníamos en Jalisco entonces era una especie de Pax laboral.
¿A qué se debió el silencio de los representantes del sector laboral y del patronal en la Junta local ante los crecientes rezagos, que al principio del sexenio eran de 20 mil expedientes y terminaron superando los 100 mil?
¿Por qué organismos empresariales e incluso sindicatos obreros lejos de cuestionar la lentitud burocrática en la atención de los conflictos obrero-patronales, más bien respaldaban la narrativa oficial de que la Junta y la Secretaría del Trabajo contribuían a mantener un clima laboral envidiable en el País y que se traducía en la obtención de cifras récord en inversiones y generación de empleos?
En espera de escuchar las respuestas de estos sectores, lo que habrá que decir es que es claro que no vino nada bien a la STyPS la inestabilidad que causaron los cinco relevos de mandos que sufrió esa dependencia en la pasada administración por donde pasó Eduardo Almaguer, Héctor Pizano, Tomás Figueroa, Luis Carlos Nájera y Elke Tepper.
Por el desorden operativo que denuncia Pérez Gollaz, tampoco se aprovechó debidamente el cambio de sede, reclamado durante mucho tiempo por sindicatos obreros, organizaciones empresariales y litigantes laborales (entre ellos los abogados talibanes que, hay que decirlo, fueron combatidos por primera vez el sexenio anterior), pese a la inversión millonaria que se hizo en las nuevas instalaciones aledañas al parque Agua Azul.
Habrá que ver si el fin de esta Pax laboral ayuda al nuevo titular de la STyPS a cumplir su primer autoreto de abatir en 25% el rezago este 2019.
jbarrera4r@gmail.com
https://www.informador.mx/ideas/Pax-laboral-20190104-0029.html
¿Muera el outsourcing y viva la subcontratación?

Jaime Flores Sandoval
27 de diciembre de 2018, 23:47
La reforma tiene dos objetivos: que la justicia en materia laboral se deslinde del Poder Ejecutivo y se incorpore al Judicial y que se retomen principios como libertad de negociación colectiva y abatir sindicatos blancos o de protección.
La reforma laboral por someterse a discusión en el Congreso se vincula con una modificación constitucional de febrero del 2017, al célebre Convenio 98 de la OIT y a exigencias del USMCA (T-MEC) respecto a condiciones laborales que deben equipararse a las de Estados Unidos y Canadá.
Hasta el momento, no hay reforma que busque eliminar el régimen de subcontratación, en todo caso las que existen pretenden frenar los abusos que se han realizado alrededor de todo el país, empleando figuras alternas que rompen con toda disposición legal, en francas simulaciones que afectan a trabajadores y Estado.
El desconocimiento de los orígenes y bondades del esquema —debidamente implementado— han levantado a la opinión pública e incluso a entes que operan al amparo de esta figura en su contra. Las declaraciones del senador Napoleón Gómez en que manifiesta que se promoverá una ley que terminará con el outsourcing lo confirman.
Tras este anglicismo existen múltiples acepciones, desde las que consideran que se trata de recurrir a fuentes externas de servicios —transporte, seguridad, contables o legales— hasta los que lo confunden y alternan con otros conceptos como tercerización y similares que no existen en ninguna disposición legal o constitucional.
La reforma a la que alude esta columna tiene dos objetivos centrales, así se plantea en la iniciativa: que la impartición de justicia en materia laboral se deslinde del poder ejecutivo y se incorpore al Poder Judicial —se considera que debió ocurrir así hace tiempo— y que se retomen principios sindicales como libertad de negociación colectiva, eliminación de sanciones por pertenecer a un sindicato, no hacerlo o renunciar a él, y abatir sindicatos blancos o de protección en contra de intereses de los trabajadores.
Ninguna reforma, a la fecha, intenta modificar y mucho menos extinguir al régimen de subcontratación, de hecho es un tema que ni siquiera está en la agenda de este proyecto o algún otro. Independientemente a estas reflexiones, ¿debe eliminarse el régimen de subcontratación?
Hablar de outsourcing, tercerización y trabajo en régimen de subcontratación remite a tres términos que indebidamente se emplean de manera indistinta, puesto que tienen características que los diferencian de manera radical. Por principio de cuentas, sólo el último existe en ley.
El outsourcing nace en otras latitudes, sin una definición generalizada para el ámbito nacional. Hay quien lo identifica con servicios externos —mensajería o maquila—, prestados por figuras alternas —cooperativas, S de RL, sociedades civiles u otras con las que se intenta disfrazar relaciones laborales— y quien de plano lo equipará total e injustamente con la subcontratación laboral, incluidas diversas autoridades.
En la subcontratación, un patrón —contratista— con sus trabajadores presta servicios especializados a sus clientes —contratantes—, quienes no guardan relación laboral con los trabajadores. Esta relación puede generar beneficios adicionales —no sustitutivos— para los trabajadores, mayor productividad y menos rotación.
Se fundamenta y confirma validez en los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D de la LFT. La tercerización se entiende por lo menos de dos formas: servicios en que un intermediario funge como tal entre beneficiarios y patrones, en una relación compleja para las partes y la que ofrecen las empresas que se ostentan como líderes del mercado mexicano.
Algunas organizaciones que agrupan a empresas que prestan este servicio definen tercerización como: “un proceso mediante el cual una persona física o moral, sin importar su giro ni su tamaño, delega los procesos de la administración de personal a un tercero experto en la materia”, en clara lejanía del marco legal.
Quien opera como contratista asume responsabilidades patronales, arropa a los trabajadores y no renuncia a obligaciones esenciales con afirmaciones como las que indican que se trata de administradores de personal, no patrones.
Este tipo de manifestaciones públicas son las que crean riesgos y una mala apreciación del régimen.
La reforma al artículo 15-C de la LFT propuesta por la senadora Marybel Villegas, de Morena, es clara muestra de que no se busca eliminar al régimen, sino regularlo de mejor forma, lo cual ocurriría en principio a través de una Norma Oficial Mexicana, que excede en potestades a la anhelada —y temida por algunos— Norma Mexicana.
La falta de análisis y comprensión de la figura en LFT desde el 2012 y de los servicios similares que pretenden emularla ha generado diversas regulaciones que por separado confunden, burocratizan y complican la operación de las empresas contratistas, de sus clientes y de las mismas autoridades fiscales.
Retomando la propuesta de los expertos más reconocidos en el medio, confirmo la necesidad de una ley general de subcontratación, que a nivel federal y local cohesione las disposiciones que regulan el régimen en LFT, LISR, LIVA, LIMSS, Linfonavit, LFPIORPI y legislaciones locales, con más y mejores medios de control, pero unificados para promover la creación de empleo digno y suficiente y no la absurda eliminación de una industria generadora de empleos.
Respecto a manejar de forma alterna los términos tercerización, outsourcing, insourcing o cualquier equivalente e identificarlos con el trabajo en régimen de subcontratación, me parece bien para fines editoriales y de contenido, no para ofrecer servicios cuando se pretende dar legalidad y seriedad al medio.
*El autor es director del Centro Administrativo de Desarrollo Empresarial Mexicano.
https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Muera-el-outsourcing-y-viva-la-subcontratacion-20181227-0102.html
Rumbo a una nueva justicia laboral

Por Héctor López Ceballos 26 DIC. 2018
Recién se ha aprobado el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio 2019. Esto es, la Cámara de diputados votó mayoritariamente a favor de cómo y en qué se va a gastar el dinero de los mexicanos durante el siguiente año.
Los rubros más fortalecidos, al menos aparentemente, son educación, campo y medio ambiente, pues, gracias a la presión de la sociedad civil, universidades y diversos medios, los diputados arreglaron el “error de dedo” que recortaba el dinero a educación y cultura.
Quienes más reducciones tuvieron fueron los órganos constitucionales autónomos, figuras independientes del poder central y auxiliares importantes en el equilibrio de los sistemas democráticos.
Por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral verá disminuido su presupuesto en casi mil millones de pesos.
La reducción de recursos en órganos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el Inegi y el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (que además empezará a operar con los magistrados del sistema anticorrupción, lo que debería de significar más dinero para la instancia), pone en peligro el correcto funcionamiento de los programas y actividades encomendadas a estas figuras.
La que todavía no se somete a votación, pero que ya fue presentada en la Cámara Baja, es la iniciativa que reforma y reglamenta ciertos aspectos de la Ley Federal del Trabajo.
El documento presentado por Morena plantea interesantes propuestas en lo que se refiere a democracia sindical, pues establece que las elecciones dentro de estas agrupaciones obreras tendrán que ser por voto libre, secreto y directo. Así, los sindicatos tendrán una fecha límite para reformar sus estatutos y empezar se esta manera a acabar con el sistema que mantiene a los famosos “líderes charros”.
Además, los trabajadores podrán decidir a qué sindicato quieren pertenecer, en caso de existir más de uno, y los contratos colectivos tendrán que ser aprobados por mayoría.
Finalmente, el Congreso estaría ya cumpliendo con una tarea pendiente, pues la iniciativa establece la reglamentación de la justicia laboral al ordenar al Poder Judicial la constitución de los Tribunales Laborales.
De tal manera, las Juntas de Conciliación y Arbitraje (que pasarán a llamarse Centros de Conciliación y Registro Laboral) dejarán de conocer los procedimientos laborales, siendo autoridades judiciales las nuevas encargadas del proceso.
Esto traerá seguramente una mayor certeza en los litigios, además de que tanto obreros como patrones tendrán la posibilidad de acceder a nuevos recursos que hasta ahora se limitaban casi exclusivamente al amparo. De aprobarse esta iniciativa, vi ene la consolidación real de una justicia laboral más robusta.
Extra: Personajes como la diputada Tatiana Clouthier son los que necesita Morena si quiere ser el cambio que tanto prometió. Es de las pocas voces críticas y objetivas dentro del mar de alabanzas al nuevo régimen.
https://sipse.com/novedades-yucatan/columna-hector-lopez-ceballos-albarrada-tolok-320314.html
Urgen sindicatos libres
Por: Diego Petersen
19 de Diciembre de 2018 – 06:43 hs
Urgen sindicatos libres
Hay algo bizarro cuando es la Coparmex quien propone y festeja el aumento en el salario mínimo. No digo que no esté bien, por el contrario, me parece que era ya un asunto urgente y necesario; basar la competitividad del país en los bajos salarios, como hemos hecho las últimas dos décadas, es un camino seguro a la autodestrucción económica. Pero, que sea el sindicato patronal quien salga a festejar la decisión habla mal de nuestro sistema económico, estamos en el mundo al revés.
Más aún que la de solicitar permiso a la Pacha Mama (copal, copal) para hacer una obra, la peor tontería de la semana fue la de la flamante secretaria de la Función Pública, Eréndira Sandoval, pidiéndole al mercado que baje los sueldos y los ajuste a los del sector público (por favor que alguien nos explique cómo es ese ritual, supongo que los que danzan son los banqueros y los casabolseros y en lugar de pollos y aguardiente se le ofrece al mercado caviar y coñac, y humo de habano en lugar de copal). Pero si algo es cierto es que el mercado de los salarios quedó atrofiado por la pérdida de fuerza de los sindicatos. La aniquilación de los sindicatos, charros, amañados y atados al partido de Estado como eran, provocó un enorme desequilibrio del mercado laboral. Perdió fuerza el charrismo, perfectamente representado por don Fidel Velázquez, y en su lugar no nació nada. Si hoy México tiene los peores niveles de masa salarial agregada de la OCDE y el mayor desequilibrio entre masa salarial y utilidades de las empresas es justamente por el desequilibrio entre capital y trabajo.
A los empresarios les encanta presumir los empleos que generaron, nunca hablan de los que destruyeron
Así como dice López Obrador, por el bien de todos, primero los pobres, hay que decir, por el bien del mercado laboral, primero los sindicatos. Necesitamos sindicatos fuertes e independientes que defiendan el salario mínimo, pero también el salario real. La inexistencia de huelgas, que tanto festejan gobiernos y organismos empresariales no es necesariamente un indicador de sanidad económica sino quizá de todo lo contrario.
Un mal sindicato puede acabar con una empresa; un mal patrón también. Si el patrón hace tonterías solo evaluamos las pérdidas que él tuvo, pero nunca volteamos a ver el efecto perverso de esas decisiones, la cantidad de proveedores que dejó colgados, a los empleados que dejó tirados. A los empresarios les encanta presumir los empleos que generaron, nunca hablan de los que destruyeron. A los sindicatos les gusta presumir los aumentos de sueldos y conquistas de prestaciones, nunca hablan de aumento en la productividad.
Zapatero a tus zapatos: los empresarios invierten para generar utilidades, no empleo. Por el contrario, si pueden cortar un empleo para generar más utilidades lo harán. Por eso necesitan del otro lado un sindicato fuerte y libre que genere la tensión necesaria para equilibrar salarios y utilidades, para aumentar la productividad y equilibrar el mercado laboral.
(diego.petersen@informador.com.mx)
https://www.informador.mx/ideas/Urgen-sindicatos-libres-20181219-0040.html
Sindicatos ante el cambio

18/12/2018
Un mandato de las luchas obreras de los siglos XIX y XX es que los sindicatos deben fungir como organismos defensores de los derechos de los trabajadores frente a sus patrones. Cuando, por el contrario, sus líderes capturan para sí las causas, recursos y representación de los agremiados, los sindicatos están dejando de cumplir su misión para convertirse en un grupo de interés al servicio de una persona o sector particular.
Algunos sindicatos que el siglo pasado surgieron con la misión de defender los intereses de los trabajadores ante sus patrones, derivaron en instituciones al servicio de los intereses de la administración en turno por medio de la captura de los líderes gremiales, fuera por la vía económica o política.
Peor aún, en muchos casos la democracia interna fue suspendida para dar paso a un espacio de poder gestionado a conveniencia por el líder para beneacio particular.
La tensión entre líderes sindicales y agremiados fue una constante en México durante el siglo pasado, a lo que se sumó la relación institucional con los gobiernos. Esta mezcla de intereses pervive en la actualidad en nuestro país. Una muestra se revela en las inconformidades de una parte de los trabajadores del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México con las nuevas disposiciones del actual director y con el propio sindicato de bomberos.
Esta situación al interior del Cuerpo de Bomberos de la capital no es nueva, y se ha presentado en otras ocasiones en distintos gremios, por la presencia de grupos que copan todos los espacios de poder.
El gobierno federal, con el que la administración de la Ciudad mantiene aanidades, ha manifestado que la libertad sindical es un derecho que será apoyado por las autoridades.
Es así que todos los sindicatos y sus liderazgos, deben reincorporar prácticas democráticas en estos organismos si es que prescindieron de ellas en el pasado.
Se vuelve necesario corregir las acciones antidemocráticas que puedan registrarse, como el control de plazas, el enquistamiento de liderazgos que atienden el bienestar propio antes que el grupal, entre otras. La tradición sindicalista debe transitar hacia la transparencia y la democracia, de lo contrario nunca servirá a sus agremiados.
Así como se dice que no habrá gobierno rico con pueblo pobre, también cabe la máxima no debe haber líder sindical rico con agremiados pobres.
https://www.eluniversal.com.mx/articulo/editorial-el-universal/nacion/sindicatos-ante-el-cambio?fbclid=IwAR0nwMv1Nz90IigibxpfA6M4mTEvsvoWFe07yUtBCVwP1n-t7I8XNlIpNqw
Revolución sindical

Por Martín Espinosa
11 de Diciembre de 2018
Con el cambio de régimen que ocurrió a partir del pasado primero de diciembre, han surgido las primeras modificaciones de raíz no sólo en la forma de concebir el modelo económico que más conviene al país en estos tiempos de turbulencias provocadas por la renuencia de cambiar las formas de hacer política, sino también en la manera en que ahora son tomadas las decisiones que, sin duda, impactarán en el futuro inmediato a millones de mexicanos. En las próximas semanas, ya entrado el 2019, vendrá otra sacudida a las viejas estructuras del modelo anterior: la actividad de los sindicatos en el país.
Apenas el viernes pasado, ocurrió algo de lo que pocos dieron cuenta debido a que los reflectores están dirigidos en estos días al “choque” entre los poderes Ejecutivo y Judicial por el intento de frenar los privilegios de que gozan jueces y magistrados: resulta que la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) fueron expulsadas de la Confederación Sindical Internacional (CSI), organismo mundial cuya misión es promover y defender los derechos de los trabajadores e impulsar la cooperación internacional entre sindicatos, así como garantizar la lucha contra la discriminación laboral y los principios de democracia e independencia sindical, nada de lo cual ha caracterizado a las dos centrales obreras mencionadas. El organismo internacional argumentó que las dos confederaciones mexicanas siguen llevando a cabo acciones contrarias a los principios y valores de los trabajadores.
Después de esta expulsión de la organización sindical más importante a nivel global, tanto la CTM como la CROC tendrán una menor participación en organismos internacionales, como es el caso de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ello ocurrió en el marco del 4º Congreso Mundial de la CSI, realizado en Copenhague, Dinamarca, en donde presentó su Quinto Informe en el que dio a conocer la determinación de sacar de sus filas a la CTM, que encabeza Carlos Aceves del Olmo, y a la CROC, cuyo secretario general es Isaías González Cuevas.
De acuerdo con los antecedentes, estas dos centrales obreras son señaladas por promover los contratos de protección patronal en México, lo que obstaculiza la libertad y democracia sindical, lo cual ha dañado la situación económica de la clase trabajadora de nuestro país.
En el informe se indica que “dichas organizaciones corporativas continúan realizando acciones contrarias a los principios y valores de los trabajadores y en consecuencia de la CSI”. La reunión plenaria del Congreso votó y aprobó por unanimidad de los delegados la expulsión de 10 afiliadas de la región de Latinoamérica, por lo que desde esta fecha, la CTM y la CROC de México han dejado de pertenecer a la membresía de la CSI. En el Congreso Mundial participaron más de 1,200 sindicalistas procedentes de cerca de 130 países. Cabe señalar que el tema de este Congreso estuvo enfocado en “reforzar el poder de los trabajadores y trabajadoras: cambiar las reglas”. Los sindicalistas debatieron las estrategias para contrarrestar los ataques de las empresas transnacionales y los gobiernos neoliberales y construir un sindicalismo de cara a la sociedad.
Lo sucedido en Dinamarca es apenas el inicio del “desmantelamiento” del sindicalismo corporativista que se fortaleció durante las últimas 4 décadas en el país al amparo del antiguo régimen. Mucho trabajo tendrán de ahora en adelante los legisladores federales para modificar el esquema laboral mexicano bajo las propuestas que pronto hará el senador Pedro Haces Barba, integrante de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara Alta.
https://www.excelsior.com.mx/opinion/martin-espinosa/revolucion-sindical/1284042
La guerra que viene:CTM vs CATEM
7 diciembre, 2018 Por Redacción
COLUMNA TABLERO
La guerra que viene: CTM vs CATEM
- Reconoce AMLO a Maya y Prieto
POR: SERGIO ARTURO VENEGAS ALARCÓN
Pedro Haces, tras protestar como senador de Morena. A su derecha el líder cetemista Jesús Llamas Contreras. FOTO: ESPECIAL
Ce-te-me.
La guerra que viene está en el sindicalismo con la irrupción de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México encabezada por el ahora senador Pedro Hace Barba, de Morena, enfrentado abiertamente con el también senador Carlos Aceves del Olmo, del PRI, líder nacional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
El jefe de la CATEM nomás esperó asumir su escaño en lugar de Germán Martínez, ahora director del IMSS, para lanzarse en contra del dirigente cetemista y anunciar que acabará “con los cacicazgos sindicales”.
Arropado por más de 100 invitados y seguidores, según las crónicas, Haces Barba (no es frase, son sus apellidos) dirigió un mensaje a las estructuras tradicionales, diciendo que ellos son diferentes.
Entre sus acompañantes: el obispo Onésimo Cepeda, el empresario Rafael Herrerías y –ojo- el cetemista queretano Jesús Llamas Contreras, quien lució en la solapa un pin de la CATEM.
Atrás, como se recordará, está la disputa por la Federación de Trabajadores del Estado de Querétaro CTM entre Jesús Llamas y su antiguo amigo y compañero de mil batallas, J. Cruz Araujo, que cuenta con el apoyo de su jerarca nacional, Carlos Aceves del Olmo.
Se espera, ha advertido J. Cruz, que el secretario nacional cetemista venga a Querétaro para aclarar la confusión generada con las dos CeTeMes, que cohabitan en la sede estatal y en donde hasta el auditorio (en donde antes estuvieron los cines) lleva el nombre de Llamas.
Hay la sospecha de que Jesús –que ha marcado distancia con el PRI y el PRI con él- estaría ya en la lógica de Morena, lo que el presidente estatal, Carlos Peñafiel Soto, ha negado, precisando incluso que en su partido no hay corporativismo y la CATEM no está en la estructura, aunque Pedro Haces sea senador morenista.
Sin embargo, los priistas no olvidan que en la pasada campaña el dirigente Llamas colgó unas mantas en la central obrera en contra del acto del candidato del PRI a la alcaldía capitalina, Pancho Pérez Rojas, convocado por J. Cruz Araujo.
En la guerra que viene estarán en juego temas patrimoniales de la sede de la CTM y otras instalaciones, por no hablar de los contratos con importantes empresas, como Bombardier.
La verdad es que así como los opositores de Llamas lo acusan de apoyar a Morena, él lo niega y advierte que Araujo ha hecho alianza con el PAN y su gobierno, con lo que pareciera que ninguno está con el PRI. Aunque, a decir verdad, muchos priistas –incluso en cargos de elección popular o de dirigencia- también apoyan las propuestas de Acción Nacional.
La política (ahora) es así.
http://plazadearmas.com.mx/la-guerra-que-vienectm-vs-catem/
Toca la puerta nuevo sindicalismo
Toca la puerta nuevo sindicalismo
Por Redacción –
6 diciembre, 2018
122
Lilia Arellano.
“La Ley debe mandar, no polemizar”: Séneca
• Toca la puerta nuevo sindicalismo
• En CTM y PEMEX, van contra líderes repudiados
• Romero, Flores y Ayala planean la autoprotección
• Lupa a decisiones y juicio popular al Poder Judicial
Ciudad de México, 06 de diciembre de 2018.- Aprovechando el arranque de la IV Transformación de México, en la cual el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, hizo el compromiso público de que “no hay línea” y la base trabajadora va a decidir los destinos de los sindicatos, con la garantía de que se va a promocionar la democracia gremial, trabajadores de Petróleos Mexicanos formalizaron el nuevo sindicato Petroleros de México (Petromex), el cual pretende debilitar al institucional STPRM, encabezado por Carlos Romero Deschamps.
Hay confianza en los diversos gremios del país se arrancará también con la construcción de un sindicalismo autónomo, moderno, plural y democrático que redunde en el beneficio de la clase trabajadora de México. Hay señales positivas, no sólo en el gremio petrolero, sino también en el magisterio, donde hay un reacomodo el cual su resultado no es visible, o en el resquebrajamiento de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y el liderazgo de Carlos Aceves del Olmo, con el surgimiento y consolidación de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), cuyo dirigente, Pedro Haces Barba, rindió ya protesta como senador de Morena, en sustitución de Germán Martínez, quien se fue a encabezar el Seguro Social.
El nuevo senador morenista reiteró ya era hora de acabar con el “viejo sindicalismo” que tanto daño le ha hecho al país. Con bombo y platillo anunció: “!Se acabó la era de los cacicazgos!” y declaró “nunca más la imposición y el dedazo en los sindicatos”, lo cual exhibe un momento de quiebre de las fuerzas sindicales.
Por su parte, Pitágoras Cruz Salaya, líder del nuevo sindicato Petroleros de México (Petromex), aseguró más del 80% de los sindicalizados “aborrecen y quieren que se vaya Carlos Romero Deschamps porque nunca ha rendido cuentas de las riquezas que ha generado el sindicato”. Adelantó que Romero Deschamps “va a tener que abandonar el puesto después de 25 años porque se va a quedar abandonado. No buscamos métodos que sigan llenando de rencor al trabajador, sino que despierte su conciencia para poder expresarse públicamente sin temor a represalias”. Confió: “tenemos toda la fortaleza de los que ya están cansados de darle pelea a Romero Deschamps y que no podían actuar porque no había garantías de leyes, porque había un miedo grande”. Y subrayó: “estamos haciendo uso de uno de los derechos internacionales donde no sólo es el voto libre y secreto sino hacer uso de esas leyes”.
Hasta la fecha Carlos Romero Deschamps ha sido intocable, a pesar de que acumula desde 1998 una larga lista de denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR) y tribunales laborales. Hasta en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tiene demandas. La Gran Alianza Nacional Petrolera reiteró las acusaciones contra el líder petrolero ante la PGR, las cuales incluyen malversación de fondos sindicales; apropiación de recursos públicos; venta y negociación de fichas, plazas y puestos de medio y altos niveles en el sindicato, y complicidad en el robo de gasolinas, entre la cuales hay 28 averiguaciones previas contra Romero, incluso por lavado de dinero. Una de las denuncias recientes es del movimiento Petroleros Activos en Evolución por un México Nuevo, por delincuencia organizada, conductas ilícitas y haberse apoderado del patrimonio sindical. Dicha denuncia se amplió para acreditar la participación de los hijos de Romero Deschamps (Paulina, José Roberto y Alejandro), así como de su hermana y una cuñada.
Otros líderes sindicales han puesto sus barbas a remojar. Joel Ayala, en primer término, pero igual sucede con el dizque ferrocarrilero Víctor Flores. Los sectores salud y educación has sido saqueados no solamente por funcionarios sino por los líderes sindicales. Los ferrocarriles fueron vendidos a la IP, y hasta donde se sabe ninguno de los trabajadores de los trenes que aun circulan exclusivamente para carga –solamente “El Chepe” tiene pasajeros y promoción turística”, se encuentra dentro de la organización liderada por quien pretende mantener a como dé lugar en su posición, más aun cuando se prevé una estructura ferroviaria nueva y, por supuesto, el Tren Maya es su primer objetivo. Los sindicalizados encontrarán, ante la libertad de elegir con quienes se agrupan, dirigentes de naturaleza diferente.
Sin duda, vienen grandes cambios en el sindicalismo mexicano.