LA CLASE TRABAJADORA CONTRA EL LETARGO

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La clase trabajadora está en lucha pese al modelo neoliberal| Foto: Archivo La Jornada| Pablo Ramos

La lucha de l@s trabajador@s mexicn@s no es ni pura, ni libertaria, pero es una lucha importante que se mezcla con una gran tradición de sectorizar los movimientos; pero ¿Qué estamos viviendo ahora? El neoliberalismo ha golpeado en el mundo a la clase obrera, la ha reconfigurado. El trabajador enfrenta a nivel mundial la fuerza del capital global que rebasa fronteras; siempre las ha rebasado pero ahora lo hace una clase capitalista descarada y se impone sobre los estados y los gobiernos.

Acaso porque la clase obrera está en letargo ¿no hay luchas? Sí las hay. Los movimientos intentan romper el mundo estrecho del trabajo dentro de una empresa o institución y vincularse con el conjunto del pueblo trabajador. ¿Cómo hacerlo? En muchos lados del mundo se están creando desde cuadrillas autónomas, cooperativas, cajas de ahorro, grupos de lucha que van más allá del gremialismo y del sindicalismo corporativizado. Hoy con la pandemia en Chile, Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil hay formas de resistencia que rompen las barreras tradicionales de decir, hasta aquí, está la clase obrera. Los jóvenes, las mujeres y los campesinos están actuando con Concejos, cabildos, pueblos, parlamentos autónomos, comunas.

Hay en el origen de la lucha de los trabajadores, toda una forma de resistencia que aprende a usar su poder en la medida que va sometiendo a las direcciones formales de la clase obrera.

En México, los trabajadores pasaron de aliados a una situación de sujeción que llegó hasta los ochenta con De la Madrid y Salinas, y que con la vigencia del neoliberalismo pasó a ser de sometimiento, con contrapesos y dispersión. Múltiples centrales y destrucción de contratos bilaterales y de la estabilidad relativa que se había logrado en los períodos llamados de desarrollo estabilizador. El tema se volvió otro porque se está cooptando a mucha gente de las direcciones, la independencia.

La soberanía de los trabajadores se ha perdido a partir de grupos amplios del charrismo y neo-charrismo, que se anticipan con la maña adquirida ante una promesa de reforma laboral que dice que, ahora sí, superará a las Juntas de Conciliación y Arbitraje que habrá inspecciones fabriles y que habrá libertad sindical. Hay muchas luchas dispersas a las que se opone la capacidad de los charros vinculados, si no al gobierno sí a las empresas, adelantando en fechas ilegales la revisión de contratos y estatutos para seguir siendo ellos los que mastiquen el alimento que les dan las reformas.

La situación descrita se está poniendo a prueba con el modo de golpe de “palo y zanahoria” que se ofreció, por ejemplo, a los compañeros de las maquilas de la frontera norte; 20% de aumento a los salarios mínimos y desconocimiento de los salarios contractuales, reconocimiento de algún sindicato y represión de varios sindicatos. Este gobierno está actuando muy diferente de lo que pone en el papel y aun en el papel hay restricciones enormes.

¿Quién hizo la última reforma laboral? Ahora ya no son los contrapesos, ahora es una especie de unidad en donde el PAN, el PRD, el papá de la actual secretaria del Trabajo, Alcaide, han metido medidas laborales por cuestiones que les afectan a los empresarios o al gobierno, reformas, procedimientos y políticas para evitar los conflictos obrero patronales. Es hora de ampliar la resistencia y ganar la iniciativa.

Unir campo y ciudad contra el proceso de destrucción capitalista

Carlos Rodrigues, Espacio Cultural Mane Garrincha, Sao Paulo Brasil

Gracias hermanos, gracias a todas. Nosotros tenemos muchas ganas de que un encuentro como este (Primer Encuentro de Pueblos Originarios en defensa de la vida del Foro Social Mundial) pueda realmente apuntar para una lucha en común de todos los pueblos. Creo que se coloca hoy más que nunca la importancia de la unidad Latinoamericana para luchar contra el capitalismo y el imperialismo.

Para nosotros en el espacio cultural Mane Garrincha, que

Ahora, ¿Qué nos ofrece el capitalismo a través de la agro-industria o el agro-negocio?

Cambiar lo que tenía antes el latifundio como una reserva de valor, para así tornar a una realización de valor de la gran industria en el campo y entonces la práctica de los capitalistas en el campo es la destrucción de la naturaleza.

Nosotros estamos mirando esto en Brasil, con el Amazonas. Por ejemplo, está siendo destruida , el cielo de Sao Paulo, el cual está lejos del Amazonas, quedó oscuro de tanto fuego que había en el Amazonas se volvió un cielo tan oscuro de tanto humo.

Nosotros entendemos que hoy la lucha de los pueblos originarios significa una lucha estratégica de toda la humanidad, porque hacer la defensa de los pueblos originarios es defender su espacio de convivencia y al hacer esta defensa ustedes no sólo están haciendo la defensa de los pueblos originarios sino de toda la humanidad, porque si no, en la medida en la que usted destruye toda la naturaleza usted cambia todo el clima, lo cual estamos mirando actualmente.

Tal es la importancia de construir un proyecto estratégico de defensa de los pueblos originarios con la perspectiva de la unidad de todos los luchadores, de hombres y mujeres, del campo y de la ciudad, para que la propia especie no tenga su muerte. Lo que el capitalismo está haciendo es una propuesta de muerte, la pandemia no es otra cosa que deriva de la destrucción de la naturaleza.

Hoy nosotros tenemos el Covid-19, Coronavirus, pero al continuar la destrucción de la naturaleza otras pandemias vendrán, porque cuando el virus que queda en la naturaleza, cuando es quitada la naturaleza de ese virus, tiene que ir al cuerpo de un ser vivo ya sea animal o del ser humano.

Para nosotros, participar de un evento como este, con esta perspectiva de defensa de los pueblos es mas allá, es la defensa de toda la humanidad, pero para esto es necesario destruir el capitalismo, no hay otra forma de comprender la lucha hoy.

La izquierda y las fuerzas progresistas tienen que entender que no es la defensa del orden, porque por ejemplo en Brasil la izquierda brasileña oficial quiere hacer la defensa del orden, la democracia representativa, cuando en realidad lo que se está haciendo necesario es la lucha por superar el capitalismo, si nosotros no tenemos eso claro, no conseguiremos avanzar.

Por ejemplo, en la derecha qué hacen; ellos encaminan líderes evangélicos creyentes para cristianizar a los indígenas, y hacen eso para ganar su alma y su conciencia y para después justificar toda la invasión, porque eso es lo que ocurre en gran escala en todo Brasil, en espacios donde viven los pueblos originarios.

Nosotros tenemos que hacer un proyecto de unidad que pueda unir campo y ciudad contra todo el proceso de destrucción que el capitalismo ofrece a la humanidad.

Palabras de los pueblos brasileiros en Primer Encuentro de Pueblos Originarios en Defensa de la Vida del Foro Social Mundial, 25 de septiembre de 2020.

“En Rojava las mujeres enfrentan al enemigo y luchan por la libertad”

Las mujeres lideran la Revolución de Rojava. Y las vidas de las mujeres de muchos pueblos y sectores de la sociedad han cambiado con la revolución. Las mujeres que luchan en el campo social, político y militar están construyendo su futuro. Una de las que dedicó su vida a la libertad es Hebun Ereb, una mujer árabe que se unió a las filas de las Unidades de Defensa de las Mujeres (YPJ).

Al describir cómo cayó bajo la persecución del Estado Islámico (ISIS) y cómo posteriormente recuperó la libertad, Hebun se convirtió en la esperanza de las mujeres con su lucha. Al recordar, dijo que que tuvieron que emigrar a Raqqa porque la guerra se había intensificado en la provincia de Homs y sus alrededores, después del comienzo de la crisis de Siria.

“No sabíamos que Raqqa era la capital de los mercenarios de ISIS. Ni siquiera sabíamos todavía lo que era ISIS –rememora-. Los mercenarios de ISIS nos impusieron sus propias leyes. La primera ley que impusieron fue llevar el chador negro. Nunca usé un chador antes de inmigrar a Raqqa. Nos educaron con libros de religión. No había lecciones de historia o ciencia. Durante las lecciones en la escuela, nos enseñaron la esencia de la religión del Islam. Fuimos educados de manera que sirviera a la idea de ISIS e influyera en nuestros pensamientos, y para ser los defensores del Islam”, señaló Ereb.

Explicó: “Los mercenarios de ISIS no tienen nada que ver con el Islam. Estas bandas de mercenarios hacen leyes de acuerdo a sus propios intereses. Y no actúan de acuerdo al Islam”.

Ereb también contó que fue “testigo con mis ojos de algunos de los prisioneros cuyo crimen no conozco -tal vez eran soldados del régimen- con sus manos cortadas, siendo disparados en la cabeza o asesinados con inyecciones. Uno de los prisioneros asesinados era un padre y allí estaba su hija. Lo mataron con una bala en la cabeza delante de los ojos de la niña. Aún siento frente a mis ojos el rostro de la niña que veía la muerte de su padre”.

Ereb fue casada con un mercenario del ISIS y desde entonces fue sometida “a presión y violencia. Me impuso ser un ama de casa y no me dejaba salir”. Señaló que “cuando un hombre de ISIS quiere una mujer, no importa si la chica es consiente o no de casarse. No importa si la familia y la hija dan su consentimiento. Después de casarse con un hombre de ISIS, a la chica ya no se le permite ni siquiera ver a su familia, como si fuera sólo de su marido”.

Ereb agregó: “Si el mercenario de ISIS moría, la mujer tenía que casarse con otro mercenario de ISIS. Y todo lo que tenía que hacer era dar a luz inmediatamente a un niño, cocinar y hacer las tareas domésticas. Nunca se le permitió salir. Incluso las familias presionan excesivamente a sus hijas para que hagan solo las tareas del hogar y no salgan. Nuestras vidas pasan con presión y crueldad”.

La ahora combatiente de las YPJ indicó por qué se unió a las filas de las fuerzas de autodefensa, encabezadas por los kurdos: “Hace un año, me uní porque fui influenciada por las YPJ. Más tarde, reconocí que era una mujer, que tenía mucho poder, aprendí sobre el poder masculino y empecé a entenderme a mí misma”.

“Viví con los mercenarios de ISIS durante dos años antes de que Raqqa fuera liberada. Para ser honesta, no era consciente de todo. Realmente no sabía lo que era la libertad de las mujeres. Me costó mucho vivir con las bandas de ISIS, porque mi vida pasada no era así”.

La joven explicó que “quería unirme porque las kurdas, las árabes y las asirias viven y luchan juntas en las YPJ. También quería demostrar que quería vivir libremente y que podía vivir libremente contra el hombre que me hizo esclava. Un año antes de unirme a las YPJ, entendí de nuevo lo que era ser mujer. Me uní para demostrar a mi familia, amigos y parientes que puedo vivir como una mujer libre con mi participación en las YPJ. En las filas de las YPJ, siempre quiero estar entre las armas pesadas y en el frente de guerra, y quiero probarme a mí misma”.

Ereb manifestó que “mientras vivía en Homs, no podía tomar las armas y luchar contra el enemigo, ni podía luchar. Pero aquí puedo enfrentarme al enemigo y luchar por mi libertad tomando las armas. Las mujeres no podían participar en la guerra en Homs. Aquí, la mujer puede hacerlo si quiere. Y me uní a las YPJ porque realmente quería luchar contra el enemigo. Cuando tuve que emigrar de Homs, sufrí mucho porque no podía luchar. Lucharé para proteger nuestros logros”.

Hebun relató que de su matrimonio forzado nació un niño y “un tío que vivía en Turquía me reprochó que viviera con mi hijo”. “Aunque el padre de mi hijo sea un mercenario de una banda, no puedo dejarlo porque este niño es un pedazo de mi cuerpo. ¿Cómo puedo renunciar a él? Quiero que mi hijo crezca en un ambiente de libertad y en la cultura que le enseño, que es opuesta a la de su padre, contraria a como vivía su padre. Mi hijo es pequeño, y le criaré como siento que es correcto”.

Por: El Zenzontle. 26/10/2020

Fuente: https://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/clase-trabajadora-contra-letargo/

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