
Los cambios a la Ley Federal del Trabajo fueron aprobados en lo general con 417 votos.FOTO: ESPECIAL
Diputados aprueban los cambios gremiales que habilitan la entrada en vigor del T–MEC
La Cámara de Diputados aprobó la nueva Reforma Laboral que obliga a la democracia sindical y que es necesaria para la entrada en vigor del tratado de libre comercio conocido como T-Mec.
Los cambios a las leyes Federal del Trabajo, Orgánica del Poder Judicial de la Federación, del Infonavit, Federal de Defensoría Pública y del IMSS fueron aprobados, en lo general, por 417 votos a favor, uno en contra y 29 abstenciones.
Contemplan la obligación de elegir dirigencias y contratos colectivos a través del voto directo, libre y secreto de los trabajadores.
Crea un Centro de Conciliación y Registro Laboral que llevará el control de todos los sindicatos; podrá verificar las elecciones de dirigentes; hará pública la información financiera de estos organismos (que deberán entregárselas); otorgará constancias de representatividad (cuya vigencia será de seis meses) y mediará en conflictos laborales, un paso que, con la reforma, ya será obligatorio. Si las diferencias no se resuelven vía la conciliación entre las partes, el caso pasará a los tribunales laborales que sustituirán a las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
El PT reiteró su petición de regular el outsourcing, es decir, la subcontratación de trabajadores.
“Una reforma que no incluya la abrogación del outsourcing no es una reforma que se pueda plantear a la altura de la Cuarta Transformación”, aseguró en tribuna el diputado Gerardo Fernández Noroña.
Sin éxito, el PRI insistió en su propuesta de que el voto para elegir dirigentes no necesariamente sea directo. También pidió no dar cabida a la multiplicidad de contratos colectivos y de sindicatos pues, desde su punto de vista, esto no contribuye a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.
El diputado Pablo Gómez (Morena) afirmó que, con esta reforma, los trabajadores “van a votarlo todo” y recuperarán el control de las finanzas, fondos y organización de los sindicatos.
Los cambios, agregó, también terminarán con los sindicatos afines a los empresarios: “Tenemos que acabar con el charrismo y con los sindicatos blancos (cuya ciudadela siempre fue Monterrey) que son los sindicatos patronales”.
Por Nayeli Cortés y Elena Soto