Pedro Haces Barba: ¡Vamos por el Convenio 122 de la OIT!


Pedro Haces Barba, Senador de Morena
POR COLUMNA INVITADA MARZO 28, 2019
bit.ly/2UeynHI
No hay nada que angustie más a un padre o madre de familia que no saber si podrá llevar comida a la mesa de sus hijos por la falta de empleo. Nada más humillante que no alcance para pagar las medicinas de una enfermedad grave.
Todas estas escenas son, tristemente, cotidianas, porque el viejo sistema se olvidó de los trabajadores.
Igualmente inaceptable es que cientos de profesionistas hoy se dediquen a actividades muy diferentes a aquellas que eligieron, por las cuales invirtieron años de su vida y sacrificios de la familia, y no puedan desarrollarse en su ámbito laboral por falta de oportunidades.
Lo anterior son hechos que laceran no sólo a México.
En todos los países existe la necesidad de proteger al empleo de los ciudadanos. De ahí que, el 9 de julio de 1964, fue adoptado por la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, en su cuadragésima octava reunión, el Convenio 122 sobre Política de Empleo.
Este convenio tiene como propósito que los Estados que lo suscriban tengan una política activa destinada a fomentar el pleno empleo, productivo y libremente elegido.
Esto implica que debe haber trabajo para todas las personas disponibles y que busquen trabajo; que ese trabajo debe ser tan productivo como sea posible; y que los trabajadores tendrán libertad para escoger empleo, así como todas las posibilidades de adquirir la formación necesaria para ocupar el que les convenga.
Al día de hoy, de acuerdo a la página de la OIT, 110 países lo han ratificado y está en vigor.
De esta lista, Namibia y Níger anunciaron que entrará en vigor a mediados de este 2019. México, en cambio, no lo ha suscrito.
Por eso, he presentado una iniciativa para que, a la brevedad, México ratifique ese convenio y la Cuarta Transformación pueda desplegar una nueva política laboral acorde con su visión.
Por cierto, esta tarea ya comenzó. Bajo la dirección del presidente López Obrador se incrementó el salario mínimo, tantos años castigado.
También dimos los primeros pasos para fomentar el empleo, especialmente entre los jóvenes.
Además, el Senado de la República ratificó el Convenio 98 -también de la OIT-, y se está discutiendo en esa misma Cámara alta, la reforma laboral que traerá beneficios integrales a los mexicanos.
La Cuarta Transformación ya perfila una nueva relación con los trabajadores; con justicia, inclusión y oportunidades de trabajo para todos. Es momento de ratificar el Convenio 122.
Se lo debemos a los trabajadores, a los estudiantes, a los empresarios, en concreto; este país se lo debe a todos los mexicanos que día a día trabajan por mejorar su bienestar, el de su familia y el de su comunidad.
Senador por Morena

@pedrohaceso
https://heraldodemexico.com.mx/opinion/pedro-haces-barba-vamos-por-el-convenio-122-de-la-oit/

Justicia laboral para América del Norte


Napoleón Gómez Urrutia
El 13 de marzo fui invitado a hablar ante el Consejo Ejecutivo de la Federación Americana del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, por sus siglas en inglés), la central sindical más grande de Estados Unidos. A esa reunión también asistió el doctor Jesús Seade Kuri, subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, quien sostuvo un diálogo intenso con las y los presidentes de los principales sindicatos de nuestro país vecino, integrantes de la federación gremial.
En mi exposición empecé por agradecer la solidaridad que la AFL-CIO mostró en 2011 cuando me honró con su prestigiado galardón de derechos humanos Meany-Kirkland, condecoración que se otorga a las personas que se han distinguido por su lucha en favor de los derechos humanos y se otorga una vez al año.
En el momento en que me honraron con el reconocimiento no pude ir a Washington para recibirlo en persona debido a la persecución política del gobierno de Felipe Calderón, por lo que mi esposa Oralia lo aceptó en mi lugar en presencia de líderes políticos e invitados especiales. Nunca olvidaremos la amabilidad y la solidaridad que toda la familia de AFL-CIO nos brindaron en aquel momento. Me dio mucho gusto el anuncio que este año el premio fue conferido al dirigente sindical metalúrgico y ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ahora preso político del gobierno fascista de Jair Bolsonaro.
Yo represento una prueba de que la solidaridad laboral internacional funciona. El año pasado el pueblo mexicano se levantó contra décadas de opresión por parte de la oligarquía y votó de forma abrumadora por Andrés Manuel López Obrador y el partido Morena. Como parte de esta aplastante victoria, fui elegido para el Senado de la República.
Ahora el gobierno del presidente López Obrador está enfocado en desmantelar las estructuras políticas corruptas y violentas que han perpetuado la pobreza y desigualdad por tantas décadas, y crear nuevas instituciones que inviertan en educación y buenos empleos para todos los mexicanos.
En ninguna parte es esta tarea más urgente que en el área de los derechos laborales. Durante 80 años los trabajadores mexicanos han sido controlados por los llamados sindicatos de protección o blancos impuestos por los gobiernos y sus aliados corporativos, incluidas empresas multinacionales como General Motors, Nabisco y Goodyear. Hoy, la gran mayoría de los trabajadores que desean desesperadamente un gremio no pueden escoger su organización, elegir a sus líderes o ratificar sus contratos de manera democrática por los controles oficiales que se les impusieron en el pasado.
Es por eso que los salarios en la industria manufacturera en Estados Unidos promedian 10 veces más que en México, igual que cuando el TLCAN entró en vigor hace 25 años. Es por eso también que los obreros de las nuevas plantas automotrices en México ganan menos de dos dólares por hora en virtud de los contratos de protección patronal. Y es por lo que decenas de miles de trabajadores en Matamoros, Tamaulipas, se han declarado en huelga en meses recientes para exigir aumento salarial y democracia sindical. Los trabajadores mexicanos exigen un cambio y lo quieren ahora.
El Senado mexicano ya ha dado un paso contundente al aprobar el Convenio 98 de la OIT sobre el derecho de sindicación y la negociación colectiva que tuve el honor de presentar por iniciativa propia ante el Senado de la República. Este mes, el Congreso comenzó a debatir la reforma fundamental de la legislación laboral mexicana para dar efecto a ese pacto, la reforma Constitucional de 2017 y los compromisos negociados en el anexo laboral del T-MEC (Tratado de Libre Comercio México-EU-Canadá). Esto obliga a establecer tribunales laborales independientes, el voto personal, libre y secreto sobre los representantes y los contratos colectivos, así como reglas justas para los recuentos sindicales.
Pero hay mucho trabajo por hacer. Incluso la propuesta de reforma presentada en la Cámara de Diputados, por iniciativa del grupo parlamentario de Morena no garantiza que los trabajadores tengan el derecho de ratificar sus contratos, como lo exige el anexo laboral del T-MEC. Y los sindicatos blancos y sus aliados políticos trabajan arduamente para debilitar aún más la legislación sugerida.
Es por lo anterior que los sindicatos democráticos en México, EU y Canadá deben defenderse ahora en torno a tres demandas clave: Primero, debemos exigir –juntos– que la reforma a la legislación laboral de México cumpla plenamente con el anexo negociado por nuestros gobiernos. Los trabajadores deben poder elegir a su sindicato o no pertenecer a ninguno, elegir a sus líderes y ratificar sus contratos de manera democrática.
En segundo lugar debemos insistir en que el T-MEC incluya disposiciones de cumplimiento estrictas para garantizar que cada uno de los tres países respete los derechos laborales fundamentales. Las empresas ya tienen que certificar que cumplen con las normas comerciales para exportar en virtud del TLCAN. ¿Por qué no hacerles cumplir también los derechos laborales? Se han permitido inspecciones transfronterizas en casos de contaminación de los productos agrícolas. ¿Por qué no las permitimos para graves violaciones como el trabajo infantil y forzado en las cadenas de suministro?
Tercero, debemos trabajar juntos para construir y fortalecer los sindicatos democráticos en México y desenmascarar a los empleadores que violan los derechos de los trabajadores. La nueva Confederación Internacional de Trabajadores, que tengo el honor de presidir, tiene un compromiso histórico con la democracia sindical y la solidaridad internacional.
Ahora es el momento de derribar muros y construir puentes. Juntos, los trabajadores en América del Norte pueden crear una economía basada en salarios justos y prosperidad compartida. Podemos fortalecer el consumo, eliminar los aranceles injustos sobre el acero y el aluminio mexicanos. Juntos podemos enfrentar y defender la imparcialidad en la economía global. De esa manera podremos construir esos puentes con acero producido en América del Norte y conducir vehículos fabricados y ensamblados en la región por trabajadores de México, Canadá y Estados Unidos que deberán gozar de derechos democráticos, mayor justicia y una vida digna.

https://www.jornada.com.mx/2019/03/28/opinion/016a1pol?fbclid=IwAR3jDZwylKtx-8MYCmRs_0G4-ASeRm3fu1B7ssz5F1Z28eYEsXGlmmxrxXE#.XJya4GFzCzI.facebook

Dos fantasmas recorren México


Por: Rubén Martín
27 de Marzo de 2019 – 03:30 hs
Dos fantasmas recorren México en este momento provocando cambios sociales y políticos de gran envergadura: uno es el movimiento MeToo México y el otro el movimiento obrero 20/32 que nació en Matamoros.
No me siento capaz, ni creo prudente hablar del primero más que situarme desde la autocrítica y aprender en silencio: toca creer los testimonios, limpiar la mierda que hemos regado, hacer autocrítica, reeducarnos, en silencio, sin estorbar este poderoso movimiento de mujeres que nos está exhibiendo, atemorizando, desnudando nuestra esencia patriarcal y machista.
Del movimiento obrero 20/32 ya había escrito acerca de su nacimiento y de su viralización entre la clase obrera de Matamoros y luego por otras regiones del país (“Nuevo ciclo de luchas obreras”, EL INFORMADOR, 2 de marzo de 2019).
Pero poco se ha hablado de cómo este movimiento está generando absurdas reacciones de rechazo entre la clase patronal, gobernantes y la prensa económica.
El crecimiento y extensión del movimiento obrero surgido en Tamaulipas, se ha estigmatizado y se le ha demonizado.
El fantasma del movimiento obrero que hace “paros locos” y “rapa a las empresas” se puso a consideración en una conferencia nacional de Secretarios de Trabajo, según el titular de esta dependencia en Querétaro, José Luis Aguilera Rico. “El caso de Tamaulipas que ha llamado poderosamente la atención de cómo abogados externos, abogadas que se meten en situaciones laborales sin ser abogadas laboralistas, el tema del paro loco es sin huelga, sin emplazamiento, sin sindicato, simplemente se salen a la calle a rapar una empresa eso es lo que no estaremos permitiendo los secretarios del trabajo a nivel nacional”, dijo (El Economista, 17 de marzo de 2019). Los sindicatos patronales, como Coparmex y la Industria Nacional de Exportación, han señalado que gracias a esta movilización obrera, hay pérdidas económicas, desaceleración de la inversión y pérdida de empleos.
Aquí en Jalisco, el gobernador se refirió a este movimiento en una reunión convocada por la CROC con líderes empresariales y dijo que el Estado “debe de ser un ejemplo nacional de cómo cerrar filas entre trabajadores y empresarios, y por supuesto Gobierno, para que Jalisco tenga estabilidad y paz laboral”, dijo.
Todos estos actores cuestionan al movimiento 20/32 y hablan de sus riesgos cuando, contrario a lo que sostienen, ha conseguido más por la clase obrera mexicana que lo que hizo el sindicalismo charro en 30 años de política laboral neoliberal.
En Tamaulipas, cerca de 100 mil trabajadores aumentaron sustancialmente su nivel de vida al lograr el aumento de 20% al salario y el bono de 32 mil pesos. Eso gracias a persistir en parar y hacer huelga en sus empresas, y arrastrando a los líderes charros a seguirlos. Desde el Gobierno, los líderes charros y agrupaciones empresariales se demoniza al fantasma de este ciclo de luchas obreras, pero gracias a esas luchas, miles de trabajadores han mejorado sus vidas.
La aparición de estos fantasmas, el movimiento feminista MeToo y el movimiento obrero 20/32, están cambiando vidas en concreto y cimbrado las viejas estructuras de la dominación y la explotación. Mucho más que lo que se consigue en los canales tradicionales e institucionales.

https://www.informador.mx/ideas/Dos-fantasmas-recorren-Mexico-20190327-0048.html

¿Se viene una reforma laboral en 2019?


Por Cervantes–
marzo 27, 2019
Muchas han sido las opiniones acerca de una reforma laboral en 2019, y no es para menos, en lo que va de los últimos meses han salido varias propuestas de reforma a la Ley Federal del Trabajo y otros ordenamientos. Estos son algunos de ellos.
Vayamos por el principio, pues una de las principales propuestas de reforma se dio el 15 de enero de 2019, en donde se podían ver varias modificaciones a la LFT que pueden resultar bastante polémicas.
Y es que esto de cambios a la LFT no es nada nuevo, ya en años pasados habíamos analizado algunos cambios.
Principales cambios de la Reforma Laboral que podría darse en 2019
Subcontratación. Recordemos que la subcontratación viene fundamentada en el artículo 15-A, pues bueno, una reforma viene a este artículo en el inciso b que quedaría de la siguiente forma:

  1. B) DEBERÁ JUSTIFICARSE POR SU CARÁCTER ESPECIALIZADO PARA LA EJECUCIÓN OCASIONAL DE TRABAJOS QUE ORDINARIAMENTE NO CORRESPONDAN AL OBJETO U OBJETOS SOCIALES DE LA EMPRESA.

En donde uno de los principales puntos es lo que se resalta como rojo, que será ocasional.
Firma de hojas en blanco. Otro de los principales puntos es que normalmente a los trabajadores cuando inician una relación laboral se les obliga a firmar hojas en blanco, y esto con la intención de poder obtener su renuncia de manera anticipada y de este modo violar los derechos de los trabajadores en una eventual ruptura de relación de trabajo cuando no se da el supuesto de finiquito.
Ahora, “se establece que en el supuesto de que un trabajador sea obligado a la firma de documento en blanco, podrá acudir ante la inspección del trabajo o ante la Procuraduría de la Defensa del Trabajo del lugar, a denunciar el hecho y la autoridad conservará en secreto la denuncia, a efecto de que si fuere necesario aportarla como elemento probatorio preconstituido de posible falsedad, en tales casos, para que produzca efectos de prueba a valorar la renuncia voluntaria del trabajador u otras renuncias de derechos falsificada por el patrón, esta deberá ser ratificada ante el tribunal laboral.”
Quizá uno de los más importantes, tanto para el patrón como para el trabajador es el aumento a las primas dominicales, vacacionales y aguinaldo. Quedando de la siguiente manera:

  • Prima dominical: del 25% al 50%
  • Prima vacacional: del 25% al 50%
  • Aguinaldo: de 15 días a 20 días.

Así que si esta propuesta toma fuerza y es aprobada, tendremos muchos temas nuevos de qué hablar.

https://contadorcontado.com/2019/03/27/se-viene-una-reforma-laboral-en-2019/

Precarización, subcontratación y baja tasa de pensiones; una realidad de la juventud trabajadora.


BLANCA ESTELA PIÑA GUDIÑO
ANALISIS
  / MIÉRCOLES 27 DE MARZO DE 2019
 En días pasados tuve la oportunidad de participar dentro de un foro cuyo objetivo fue reflexionar sobre los retos que en materia de derechos laborales se enfrenta la juventud de nuestros días; ahí se denunció que la precarización y la subcontratación laboral, así como el conocido outsourcing, son problemas que lamentablemente no auguran un futuro digno para estas generaciones.
Respecto a esta problemática cabe rescatar un excelente artículo publicado por la revista PROCESO donde se expone parte de la ponencia del investigador de la UNAM, José Antonio Pérez Islas, quien asistió al foro Jóvenes en Movimiento el pasado 13 de marzo organizado por nuestra máxima casa de estudios.
Según el investigador de la UNAM:

  • De los 39 millones de jóvenes de 12 a 29 años que hay en México, 44.3 por ciento, es decir 17 millones, vive en situación de pobreza.
  • Además de que 23 millones 400 mil, que equivalen al60 por ciento, tiene empleos informales y precarios.
  • Y 41.2por ciento, es decir, 16 millones no cuenta con ningún tipo de prestación laboral y 24 millones carecen de seguridad social.

Esta es la penosa realidad que padecen y sufren los y las jóvenes, a quienes irónica y cínicamente se ha llamado en el neoliberalismo “el futuro del país”.
Una de estas tareas es entender ¿por qué vivimos esta situación y más aún, como podemos cambiarla? En este sentido me gustaría retomar una hipótesis que hemos señalado en otros espacios. Y que se sintetiza en la idea de que la clase trabajadora ha perdido su poder de negociación frente a la patronal.
Sí, los trabajadores del país perdimos poder de clase para negociar mejores condiciones laborales y salarios. Y esto se debe fundamentalmente a la embestida, a la guerra que la patronal desató contra los trabajadores en dos frentes:

  • El primero de ellos es que, con el neoliberalismo, se promovieron políticas económicas antinflacionarias, lo cual provocó, entre otras cosas, presionar a la baja el nivel general de los salarios y dividir en dos grandes contingentes a la clase trabajadora los que tenían derechos y los que no tenían derechos. A los segundos, es a los que pertenecen la mayoría de las y los jóvenes trabajadores de hoy.
  • Segundo. El otro frente de la embestida contra el mundo del trabajo fue que se le declaró la guerra abiertamente al sindicalismo democrático. 

También, como lo he señalado en otros momentos, esta guerra contra el mundo del trabajo, basada en una clara política anti-laboral, se complementó con medidas gubernamentales y legislativas, una de ellas, como todos sabemos, fue la legalización de la subcontratación con la Reforma Laboral aprobada en el 2012, entre algunas otras medidas.
En mi opinión, este es el origen estructural de la PRECARIZACIÓN, LA SUBCONTRATACIÓN Y LA BAJA TASA DE PENSIONES DE LA JUVENTUD TRABAJADORA ELPAIS.
Es decir, la clase trabajadora perdió su poder de negociación porque se creó una embestida en varios niéveles contra los trabajadores.
Y la situación descrita no es más que la síntesis de esta situación.
Entonces ¿Cuáles son las tareas y los retos?

  1. Primero, debemos fortalecer las leyes laborales en favor de la fuerza de trabajo. Y lo digo claro: debemos echar para a tras la Reforma Laboral de Calderón-Peña de 2012. Debemos eliminar los métodos de explotación como la subcontratación, los contratos a prueba y encontraste, garantizar empleos estables con salarios dignos.
  2. Además, debemos de fortalecer la creación y democratización de sindicatos. Es una obligación elevar la penosa tasa desindicalización que apenas si alcanza en el país el 8 por ciento, pero, además, se debe de combatir abiertamente los sindicatos de protección y los sindicatos charros.
  3. En la medida que incrementemos y combatamos los empleos precarios y flexibles, se generen empleos con estabilidad laboral, altos niveles de remuneración y sindicalización.

Finalmente. Quiero hacer un comentario.
Hoy la clase trabajadora nos exige legislar para ayudar a mejorar los Contratos Colectivo de Trabajo, para mejorarlos salarios, para concretar la histórica necesidad de incrementar la tasa desindicalización, pugnar por desarrollar la democracia sindical y para que todos los trabajadores tengamos un trabajo digno, estable, con certidumbre laboral, a una jubilación digna, y a todos los derechos consagrados por 200 años de lucha obrera. ¡Hoy es tiempo, es necesario y es posible!

https://www.elsoldezamora.com.mx/analisis/precarizacion-subcontratacion-y-baja-tasa-de-pensiones-una-realidad-de-la-juventud-trabajadora.-3239330.html?fbclid=IwAR3xBWftInNl2GyqcxgkQQYYId1rH7jv7kouqN_ptQjWJyN0O_PxDzDrxaM

Erradicar el outsourcing


Prensa OEM miércoles 27 de marzo de 2019 en Columnistas
Patricia Carrasco
Investigadores señalan que la iniciativa en materia laboral propuesta por Morena, que se analiza en la Cámara de Diputados, debe erradicar el outsourcing, ya que se encuentra vinculado a la subcontratación, a la carencia de prestaciones y de seguridad social, al pago por honorarios o por servicios profesionales y al deterioro de vida de los trabajadores. Pero el tema se trata poco en esa reforma.
De acuerdo con los últimos datos censales del INEGI, en México el personal subcontratado (no dependiente de la razón social de la empresa donde labora) entre 2009 y 2014 pasó de 2 millones 708 mil 106 personas a 3 millones 578 mil 274.
El Centro de Investigación y Asesoría Laboral (CILAS) menciona que las grandes corporaciones son las que han impuesto dicho modelo, mediante el cual evaden la responsabilidad laboral a lo largo de la cadena de generación de valor. Peor aún, es el propio gobierno el que abusa de esas prácticas de simulación.
En la actual Legislatura, en la que el partido del gobierno cuenta con mayoría, tiene ante sí el reto de acabar con este cáncer del trabajo; es decir, ir más allá de la reglamentación a la reforma constitucional de 2017, pero está en veremos si la nueva reforma a la Ley Federal del Trabajo, en vías de realizarse, tendrá un alcance progresista en un gobierno que se dice antineoliberal, y obliga a cuestionarse sus alcances… veremos.
Tanto la CROC como la CTM hicieron un pacto de trabajar unidos en todo el país. Durante el pasado Consejo Nacional de la CROC, el dirigente cetemista, Carlos Aceves del Olmo, dijo que junto con Isaías González, van a ir a cada uno de los estados a poner orden en las dos centrales, “para que no haya broncas, y quien tiene un contrato se lo respete y no se demanden entre ellos, la titularidad de contratos”.
EN OTRO TENOR. El dirigente de la CROC, Isaías González Cuevas, reiteró que en el proyecto de reforma se elimina el requisito de ser mexicano para ser líder sindical, por lo que van insistir en que para ser secretario general, se tiene que ser mexicano por nacimiento.

https://www.la-prensa.com.mx/columnas/erradicar-el-outsourcing

Se complica la negociación de nueva Ley Laboral


Julio Brito A.
2019-03-28 
La agenda laboral, que parecía tan simple como aplicar los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de libertad sindical, se complicaron a unos días de discutirse la nueva Ley Federal del Trabajo en el Congreso. Por un lado, los amagos de Napoleón Gómez Urrutia para presentarse como el nuevo gurú de los trabajadores de la Cuarta Transformación removieron el avispero.
Mientras tanto, la CTM, el Congreso del Trabajo (ambos encabezados por Carlos Aceves del Olmo) y la CROC, que lidera Isaías González Cuevas, y otros dirigentes de la pelea pasada se apanican y responden a la defensiva y hay un sector de líderes más, los nuevos lobitos, como Pedro Hacesde la CATEM y Francisco Hernández Juárez, de la UNT, que ya se aprestan a pelear la plaza para ellos.
El problema es que  los anuncios de que la reforma a la Ley Federal del Trabajo viene fuerte y va con todo contra los viejos liderazgos, los contratos de protección y la falta de transparencia, están despertando a los dormidos dinosaurios del sindicalismo tradicional y ahora quieren demostrar que sí velan por los intereses de sus representados.
Y es que no es para menos. Si atendemos a los puntos más importantes que fueron negociados en los tratados internacionales, todo inicia con el compromiso de ratificar el 98 de la OIT y convertirlo en ley para asegurar el derecho a la contratación colectiva en libertad de elección. Luego viene lo negociado en el T-MEC para incrementar los salarios, acabar con la simulación y la corrupción en la contratación colectiva.
Pero resulta que todo esto no coincide exactamente ni con los planes de los líderes antiguos ni con los anhelos de los emergentes. Si hubiera democracia real es probable que ninguno fuera electo y si se ejerciera la transparencia y se respetara lo que quieren los trabajadores, las cuotas sindicales deberían manejarse con probidad y por lo tanto, ser líder obrero dejaría de ser un negocio, lo cual no entra en sus planes.

juliobrito@cronica.com.mx
jbritoa@yahoo.com
Twitter: @abritoj
http://www.cronica.com.mx/notas/2019/1114583.html

 

Reforma laboral: intento de gran engaño


27 marzo, 2019
Saúl Escobar Toledo
La reforma laboral parece llegar a su etapa final. Según se ha anunciado, terminadas las audiencias públicas, a partir de abril comenzará a elaborarse el dictamen correspondiente en la Comisión de Trabajo en la Cámara de Diputados. Su aprobación se daría a mediados de ese mes para, después de Semana Santa, pasar a la de Senadores. De esta manera, unos días antes del primero de mayo, ésta última la votaría en el pleno. Tenderemos entonces una nuevo marco legal en materia de trabajo.
Sin embargo, las presiones para que esta reforma se convierta en una simulación se han dejado sentir desde el principio. Recordemos que en 2017 se decretaron las enmiendas constitucionales al artículo 123. Sin embargo, los cambios a la Ley federal del Trabajo (LFT) se congelaron durante la administración anterior. Fue hasta que se instaló el nuevo Congreso cuando realmente empezó a elaborarse una propuesta congruente con las nuevas disposiciones adoptadas en la carta magna. Éstas se pueden resumir en tres: crear Tribunales Laborales adscritos al Poder Judicial, desapareciendo así las Juntas de Conciliación y Arbitraje; crear una instancia de conciliación prejudicial y, además, responsable de los registros de sindicatos y contratos colectivos; y garantizar el ejercicio del voto personal, libre y secreto de los trabajadores en la elección de sus dirigentes y de sus  comisiones encargadas de negociar las cláusulas contractuales.
La oposición se ha concentrado en la instancia de conciliación, que según la Constitución debe ser un organismo descentralizado que contará con personalidad jurídica y patrimonio propios, plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión. Y que se regirá por los principios de certeza, independencia, legalidad, imparcialidad, confiabilidad, eficacia, objetividad, profesionalismo, transparencia y publicidad.
Pues bien, los representantes del capital, como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Coparmex (con matices), y por su parte, las viejas centrales sindicales, en particular la CTM, han manifestado su deseo de que esta instancia sea tripartita, en la que participen, dicen, trabajadores, empresas y empresarios (sic) y la autoridad como gran mediadora.
Sus razones: respetar la tradición del derecho laboral mexicano y sobre todo, afirman, mantener la paz y la competitividad internacional de las relaciones obrero-patronales pues ello ha sido determinante para las inversiones nacionales y la atracción del capital internacional. Los representantes del sindicalismo de viejo cuño agregan que sería una intromisión gubernamental que el centro se propusiera exigir constancias o verificaciones que demuestren la voluntad mayoritaria de los agremiados para la elección de sus dirigentes, para pertenecer a un sindicato, o para aprobar la firma de un contrato colectivo.
A estos argumentos jurídicos se suman rumores políticos no comprobados, una campaña insidiosa e incoherente que supone la existencia de un plan del gobierno actual para apropiarse del control de las organizaciones sindicales (nuevas o existentes) y para permitir la injerencia de asociaciones extranjeras en nuestra vida laboral.
Lo que se intenta, en realidad, es fraguar un gran engaño: convertir el organismo de conciliación y registro en un aparato bajo el control de las dirigencias patronales y los vetustos personeros del sindicalismo para que nada cambie. Es decir, para que la democracia y la libertad de asociación no se conviertan en una opción legal. Conservar el manejo de los registros de asociaciones en manos de quienes lo han manipulado durante los últimos setenta años, mantendría sometidos a los trabajadores a prácticas como los contratos de protección que se negocian a sus espaldas.
Sus intenciones encuentran, sin embargo, dos obstáculos: el primero, la voluntad expresa del gobierno actual incluyendo la Secretaría del Trabajo; del grupo parlamentario de Morena, que mantiene la mayoría en ambas cámaras; y de agrupaciones independientes. La cúpula empresarial cree que puede cambiar esta situación mediante amenazas de cancelar inversiones y fugas de capitales. Pero el segundo escollo es más complicado, pues se trataría de engañar a la OIT y, sobre todo, a los gobiernos, parlamentos y sindicatos de Estados Unidos y Canadá, firmantes del llamado T-MEC, el nuevo Acuerdo de Libre Comercio entre los tres países, que en sus cláusulas laborales y en un anexo especial han comprometido al Estado mexicano a realizar los cambios en la LFT de acuerdo a los señalado en el 123 constitucional.
Con el fraude que intentan cometer, se arriesgan a que el Acuerdo trinacional sea rechazado por los legislativos de los países socios de México. Particularmente en Estados Unidos, donde la nueva mayoría demócrata en la Asamblea de Representantes de ese país votaría, seguramente,  en contra de la ratificación del Acuerdo. Además, las representaciones obreras de esas naciones, que han estudiado el tema a profundidad, difícilmente se tragarían la pifia, ejerciendo una presión adicional sobre sus gobiernos y parlamentos.
Así pues, los empresarios que precisamente hablan de atraer inversiones a México parecen actuar de manera irrazonable pretendiendo boicotear un acuerdo que resulta indispensable para el flujo de capital extranjero a nuestro país. Parecen no darse cuenta de que, en las actuales circunstancias, muy excepcionales pero realmente existentes, el esquema de vender a México mediante salarios de hambre y pobres condiciones de trabajo, no puede seguir vigente, al menos bajo las mismas condiciones.
La posición del viejo sindicalismo no sorprende pues desean seguir usurpando la voluntad de los trabajadores. Se equivocan, además, en sus argumentos legales: el organismo de conciliación y registro, tal como dice la Constitución, no sería un instrumento del gobierno sino del Estado mexicano. Tal como otras entidades de este tipo, por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral. En este caso se trataría de garantizar el cumplimiento de la democracia sindical mediante la verificación del voto mayoritario de los agremiados. Y el respeto a la libertad de asociación, incluyendo la opción de no pertenecer a sindicato alguno.
Las huelgas de Matamoros deben ser entendidas como un llamado de atención en este sentido. Pensar que forman parte de un plan deliberado para el surgimiento de un nuevo corporativismo o para amenazar a la clase empresarial nacional y extranjera, es completamente equivocado. Al contrario, esos movimientos son una señal de que, si no se abren los canales legales, los trabajadores tendrán que actuar fuera de las instituciones para plantear sus reclamos.
La oposición del sindicalismo, ayer corporativo ahora de protección patronal, no representa gran cosa. La posición empresarial en cambio es un factor más importante. Su reacción ha sido dominada más bien por el miedo que por la razón. Acostumbrados, como ellos mismos afirman, a que en este país no haya huelgas, creen que cualquier protesta obrera se convertirá en una sublevación generalizada. Que abrir un resquicio legal para la democracia y la libertad sindical significa desatar un movimiento que necesariamente llevaría a exigir aumentos inmoderados de salarios que afectarían la estabilidad económica del país. Se equivocan también porque, al contrario de lo que suponen, fortalecer las instituciones laborales puede encauzar, en paz y ordenadamente, el descontento acumulado de tantos años de exclusión y abuso.
Apoyar el cambio mediante la ley siempre será mejor opción que apostar por la trampa, la simulación, y el ocultamiento. Por ello, las reformas a la LFT que hoy prepara el Congreso de la Unión y, en particular, el asunto de la composición y funcionamiento del organismo de conciliación y registro de sindicatos y contratos es un punto vital. Adulterar la Constitución de la República para volverlo tripartito es la ruta equivocada: equivale a engañar al mundo y a los mexicanos, y renunciar a construir una nueva relación, más equilibrada y dentro de los cauces legales, entre empleados y empleadores. Esto último no sólo beneficiaría a la parte obrera, también podría servir para mejorar la productividad, el diálogo y la concertación entre los factores de la producción.
En este momento culminante, los legisladores tendrán que elegir entre esas dos opciones: una institución verdaderamente autónoma e independiente, o una de corte tripartito. El primer camino es el de un cambio, que implica riesgos y probablemente algunos costos, pero que al final significa ampliar la vida democrática del país. El segundo, es simplemente cometer un atraco que no pasaría inadvertido ni aquí ni fuera del país.

saulescobar.blogspot.com
https://suracapulco.mx/2019/03/27/reforma-laboral-intento-de-gran-engano/

Los temas más importantes sobre las huelgas y los sindicatos en la Reforma Laboral


Foto propiedad de: Internet
Vladimir Ricardo Landero Aramburu
@riclandero
dom 24 mar 2019 20:37
 
“Todos pensaríamos que viene una solución de fondo con la reforma laboral que se está discutiendo en la Cámara de Diputados, que ahora sí, gracias a la coyuntura del T-MEC, la presión de EU y Canadá, se avecinan cambios radicales, pero les tenemos malas noticias, se mantienen vicios, se mantienen formas, todo cambia para seguir igual»
Cuando hablamos de huelgas y sindicatos en México, es difícil ubicar un punto concreto de dónde partir, la discusión no es redonda, más bien es pentagonal, un lado abarca la corrupción del sindicalismo oficial, tanto al interior de las organizaciones como en las fuentes de trabajo, otro el chantaje que se hace con los emplazamientos a huelga, que es otro lado distinto del mismo problema, también están los sindicatos de protección, como en los momentos de las mafias de Chicago, se paga para que se tenga paz para trabajar, y lo marcan con lonas como el crimen organizado, no hay construcción que no diga “esta obra está totalmente controlada” por tal o cual sindicato, es la legalización del cobro de piso, el secuestro, la extorsión, pero bueno, también hay otros lados, el de los sindicatos que han logrado condiciones y prestaciones superiores a la ley para los trabajadores, los que lucharon contra todos los anteriores para lograr una organización legítima, algunos con vida democrática, la lucha obrera viva, otros con reelecciones eternas (verdaderos tótems del sindicalismo mexicano). Las autoridades laborales han jugado un papel fundamental en todo este andamiaje, pues ellas son las que han dado las autorizaciones, las tomas de nota, los emplazamientos, los registros sindicales y de contratos colectivos.
Como en los momentos de las mafias de Chicago, se paga para que se tenga paz para trabajar, y lo marcan con lonas como el crimen organizado, no hay construcción que no diga “esta obra está totalmente controlada” por tal o cual sindicato, es la legalización del cobro de piso…”
Todas las anteriores son efectos interconectados, pero las causas también son variables y conexas, por un lado, están la clase patronal que fomentó, pagó y procuró una estructura sindical oficial, que a un costo carísimo les vendió una “paz laboral”, violenta e improductiva, pues la inclusión de agentes externos, ajenos a la fuente de trabajo, en la administración de las relaciones laborales, les ha implicado buscar por otros medios la formación productiva y la vinculación del trabajador en los objetivos de la fuente de trabajo, por eso la proliferación de cursos y sistemas para tratar de integrar un diálogo, cuando en realidad el divorcio se fomentó de origen, pues no se permitió que hubiera organización y comunicación colectiva entre los factores de la producción. Hoy les pasa como a los niños con el coco (primero se lo imaginan y luego se espantan solitos de ellos), no saben como van a convivir con sus líderes peleando sus contratos con la reforma laboral. El aspecto político no puede dejarse de lado, cuando hablamos de las causas, el ilusorio control de las masas trabajadoras para fines obreros, en marchas y mítines de matracas, con banderitas a favor del candidato, sólo se explica por la amenaza del descuento de días en la nómina (los salarios no están para darse esos lujos), pero es inminente que con las reformas electorales la gente vota lo que se le da la gana en sus casillas, los líderes no controlan nada, ofrecen espejos en los que los candidatos les encanta mirarse. Entonces, el gobierno asumía que ese control servía, por eso se aferró al corporativismo, para seguir teniendo el dedo mágico que registra y controla sindicatos, algunos por generación espontánea, que en lo laboral significa sin un sólo trabajador, y con ese poder omnipotente decide qué huelga es legal y cuál no, a cuál mandar a la policía a cuidar a los trabajadores que tienen un conflicto intersindical y en cuál otra mandar a esos mismos policías a romperles cualquier intento de protesta, reprimirlos, es una autoridad muy activa que sigue trabajando sobre causas y no sobre efectos, al final, como en muchos rubros de gobierno, lo importante son las estadísticas, “que en mi Estado no aparezcan huelgas”, no importa si  la población se vuelve precaria, la violencia es insoportable en las colonias de los trabajadores o la mercancía que se produce en sus fábricas se la roban en carreteras y calles, por lo menos el gobernador se ponen una estrellita en la frente en un tema: la “paz laboral”.
… no importa si  la población se vuelve precaria, la violencia es insoportable en las colonias de los trabajadores o la mercancía que se produce en sus fábricas se la roban en carreteras y calles, por lo menos el gobernador se ponen una estrellita en la frente en un tema: la “paz laboral”. 
Pues todos pensaríamos que viene una solución de fondo con la reforma laboral que se está discutiendo en la Cámara de Diputados, que ahora sí, gracias a la coyuntura del T-MEC, la presión de EU y Canadá, se avecinan cambios radicales, pero les tenemos malas noticias, se mantienen vicios, se mantienen formas, todo cambia para seguir igual. En los siguientes puntos te explicamos las razones:

  1. La autoridad continúa en su papel omnipotente, pero no sólo sigue invitada al banquete sino que además se tragó todo y engordó, le salieron lonjas y papada en forma de atribuciones y competencia, el niño se llama Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, quien no sólo llevará el registro de todos los sindicatos del país, sino además de los contratos colectivos. El punto no está sólo en mantener la botarga Michelin, que será carísima, sino que además siempre estaremos con la incertidumbre de quién se meta adentro para manejarla, porque hoy podemos decir con certeza que las actuales autoridades encabezadas por María Luisa Alcalde no son represoras, pero la política es una ruleta, nadie nos asegura que después llegará un Arsenio Farell o un Javier Lozano recargados, para usar el muñeco en contra de los sindicatos independientes o de lucha. Pusieron la iglesia en manos de Lutero.
  2. El tema es que le dieron facultades a la autoridad para tener total injerencia y posibilidad de vigilancia en las organizaciones sindicales, ahora se tiene que expedir constancias de representatividad para existir, es decir, que no sólo se mantuvo el registro corporativo (copia de la ley fascista de Mussolini), sino que ahora además se deberá contar con el gracioso aval de un inspector que deba decir la verdad de las decisiones colectivas, como si la fe pública burocrática estuviera exenta de corrupción y órdenes desde arriba, como sino estuviera envuelta de lo que más adolece la justicia: corrupción. Este guion de película sub realista lo hubiera querido tener Fellini para hacernos jalar los pelos viendo la pantalla.
  3. Por otro lado, las huelgas también serán materia de autorización, el muñecote gordo será quien decida si se dio o no la voluntad de los trabajadores. Pasamos de tener papá gobierno a un híper papá en materia sindical, el que además de dar la vida en la niñez, da permiso en la juventud y sigue dando órdenes en la edad adulta, el complejo de Electra como Jung jamás lo imaginó.

Las huelgas se deben limitarán a la suspensión de labores de los trabajadores que así lo deseen, sin que se pueda obligar a nadie a participar, castigando el uso de la violencia en contra de quien desee laborar, se deberán respetar en el derecho al trabajo de cada persona en todo momento.
Hasta aquí el recorrido de lo que se está proponiendo y discutiendo en la Cámara de Diputados, lamentablemente lo que se puede aprobar; ahora pasemos a nuestras propuestas en materia colectiva, que  Juan Ortega Arenas planteó en un documento llamado: modificaciones necesarias a la Ley Federal del Trabajo y el Artículo 123 Constitucional:

  1. a)          LIBRE DERECHO DE ASOCIACIÓN. Basta de simular la libre asociación de sindicatos y patrones, que se modifique la Constitución y la Ley laboral para que se puedan asociar sin limitación de control o registro de ninguna especie, para que su registro pueda llevarse como cualquier sociedad civil y organización social ante notario, para que sus miembros constituyan libremente su acta constitutiva, reglamentos o estatutos. Suprimir en consecuencia los artículos 355 al 377, del 379 al 385 de la Ley Federal del Trabajo. Lo mismo para la asociación federal sindical o empresarial en federaciones o confederaciones.
  2. b)          SOBRE LA CONTRATACIÓN OBRERO PATRONAL. Debe existir libertad para revisar las condiciones de trabajo, tanto por el Sindicato como por el patrón, en cualquier momento, no sujeto a revisiones anuales, salariales o contractuales, sino con base en la situación que esté viviendo la fuente de trabajo.
  3. c)            SOBRE EL DERECHO DE HUELGA. Las huelgas se limitarán a la suspensión de labores de los trabajadores que así lo deseen, sin que se pueda obligar a nadie a participar, castigando el uso de la violencia en contra de quien desee laborar, se deberán respetar en el derecho al trabajo en todo momento.
  4. d)         CLÁUSULA DE EXCLUSIÓN. Suprimir el artículo 395 de la Ley actual, eliminar cualquier tipo de represión por parte de los dirigentes. Es increíble que no se haya eliminado ese artículo de en la propuesta de reforma a la ley laboral de Morena.
  5. e)          QUITAR LA COTIZACIÓN OBLIGATORIA. Eliminar del artículo 110 las fracciones IV y VI. El trabajador debe recibir íntegro su salario, sólo se aplican las deducciones de ley, pues la constitución de una organización social como un sindicato sólo puede darse mediante la absoluta voluntad de sus agremiados, quienes decidirán participar de forma voluntaria en su formación también tiene derecho a decidir como lo hace económicamente, por lo que sus aportaciones se harían directamente en el sindicato. Prohibido que el patrón haga descuentos de nómina relacionados a la organización sindical. Con esto se combate a todos los sindicatos que ven en las cuotas un modo de subsistencia de sus dirigentes. Los trabajadores ponen y ellos deciden.
  6. f)                JUSTICIA LABORAL JUDICIALIZADA. Eliminar la simulación del tripartidismo, tanto las Juntas de Conciliación y Arbitraje como de cualquier estructura laboral institucional, judicializar la justicia laboral. En esto hay coincidencia con la reforma que promueve la STPS, aunque hay aspectos que deben discutirse.
A la menoría de mi maestro Juan Ortega Arenas.Si quieres conocer el texto completo de propuestas de reforma que hemos señalado, así como todo lo relacionado a la reforma laboral te invitamos a entra a www.reformalaboralmexico.com*** Maestro en Derecho UNAM
https://www.sdpnoticias.com/nacional/2019/03/24/los-temas-mas-importantes-sobre-las-huelgas-y-los-sindicatos-en-la-reforma-laboral

 

Libertad vs. libertinaje sindical en México


Sindicatos hacen de las suyas por la entrada en vigor del Convenio 98; empresas ya protestaron
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
PORALFREDO GONZÁLEZ MARZO 25, 2019
Firmas nacionales y extranjeras acudieron a las autoridades para denunciar la “aparición” de organizaciones sindicales (CTM y CROC) que, sin su consentimiento, se han apostado en sus instalaciones para “afiliar” a trabajadores.
Los sindicatos están recurriendo a esa práctica por temor a perder un negocio millonario: la venta de contratos de protección. Y, por otro lado, quieren impedir que disminuya su número de agremiados.
En palabras puras y llanas, intentan presionar y extorsionar a las compañías para que mantengan “sindicatos blancos”, pero también quieren captar más afiliados.
La razón es simple: desde enero de este año, todos los trabajadores tienen la posibilidad de asociarse libremente a cualquier sindicato sin que éste tenga una relación formal con la empresa para la que trabajan.
La “libre afiliación” forma parte del Convenio 98 –un instrumento legal incluido en el T-MEC entre México, EU y Canadá- ratificado el 20 de septiembre de 2018 por el Senado mexicano.
¿Pero qué es eso del Convenio 98? ¿Cómo surge?
En el periodo de renegociación del TLCAN, Estados Unidos presionó al gobierno mexicano en materia laboral, igual que lo hizo con Canadá, para obligarlo a firmar el convenio fundamental 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Derivado de eso, en el T-MEC se incluyeron diversas obligaciones para México con el objeto de garantizar la libertad de asociación y de negociación colectiva.
Visto de esta forma, eso significa un gran avance para el sindicalismo nacional porque permitirá romper con el sistema corporativo que favoreció al partido y al gobierno en turno durante muchas décadas en México.
Y es que, con la creación del PRI, hace 90 años, surgieron sindicatos y centrales obreras como hongos en época de lluvia. Mineros, taxistas y trabajadores de las industrias textil, automotriz y hasta restaurantera, entre otros, fueron afiliados a la fuerza por las centrales sindicales más grandes del país, entre ellas la CTM y la CROC.
Lo hicieron para mantener control sobre ellos y los contratos de protección. Sin embargo, parece que esa práctica está viendo su fin con el Convenio 98, considerado como la punta de lanza para romper con la hegemonía sindical.
El gobierno de México está obligado a respetarlo y hacerlo respetar. Su misión es promover la democratización interna de los sindicatos en todos sus niveles.
También, debe romper con un negocio millonario que permitió a México tener a los líderes sindicales más ricos de todo el mundo, uno de ellos, sin duda, el petrolero Carlos Romero Deschamps.
En eso radica la preocupación de las empresas que ya levantaron la mano. Exigen la actuación de la autoridad para promover la libertad sindical y frenar de tajo el libertinaje de líderes espurios y charros.
Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “No somos antisistema, el sistema es antinosotros”.

 https://heraldodemexico.com.mx/opinion/libertad-vs-libertinaje-sindical-en-mexico/