Sindicalismo moreno


Roberto Gil Zuarth                
El equilibrio entre los factores de la producción y la efectiva garantía de los derechos laborales y sociales de los trabajadores favorecen la productividad de una economía. Son condiciones imprescindibles para el crecimiento económico y la justicia social. Dependen de un andamiaje institucional eficaz, pero también de la neutralidad del Estado frente a la complejidad de las relaciones entre el trabajo y el capital.
El régimen autoritario gestionó, a través del partido hegemónico, esa complejidad. Era parte de su esencia funcional. El arbitraje sobre las tensiones entre los sectores productivos y sociales era una variable asociada a la capacidad del Estado; por un lado, de otorgar y quitar privilegios económicos (protección industrial o comercial, contratos y proveeduría públicos, cargas y eximentes fiscales, etcétera) y, por otro, de determinar el comportamiento político de las organizaciones sindicales y gremiales. El “capitalismo de compadres” no sólo alentó y protegió monopolios económicos, sino que también sirvió para estructurar corporativamente la defensa y representación de los intereses de empresarios y trabajadores. Las patronales y los sindicatos se convirtieron en brazos del régimen que gozarían de beneficios económicos y políticos, mientras se sometieran a la conducción de la economía por parte del Estado y a la autoridad política del presidente. Era la partitura de la estabilidad y de la paz social: transacciones dinámicas entre obediencias y privilegios.
Bajo los códigos del régimen autoritario, los procedimientos y las instituciones tuvieron escasa importancia para ordenar los mercados laborales. La gestión extralegal de los conflictos se convirtió en la regla. No había necesidad de fortalecer las capacidades públicas para normar las interacciones entre la oferta y la demanda de trabajo. Sin embargo, pronto el pluralismo dejó inservibles los viejos instrumentos del Estado autoritario. El proceso de modernización política y económica contrastaba con la subsistencia de ese modelo de gestión de las relaciones productivas y laborales. La primera alternancia, en lugar de sustituir ese modelo por dinámicas institucionales previsibles, coexistió con las estructuras corporativas que el régimen autoritario creó para reducir la complejidad de las demandas sociales de los trabajadores. La segunda alternancia reestableció, en gran medida, la mecánica de su funcionamiento.
Pero la sofisticación de nuestra economía evidenció la precariedad de los equilibrios entre los factores de producción. Una suerte de entendimiento implícito entre los gobiernos, los empresarios y el grueso de las organizaciones sindicales históricas, produjo una larga etapa de paz laboral. Ese entendimiento hizo posible, además, una reforma legal para flexibilizar los contratos laborales (2012) y otra constitucional para profesionalizar la justicia laboral y robustecer la libertad sindical (2017). Ambas reformas coinciden en tiempo e intención con la ola de reformas estructurales que se emprendieron en las últimas dos administraciones. Así pues, las instituciones del trabajo cobraron relevancia conforme la economía iniciaba una nueva marcha de apertura y el Estado pluralista reconocía el valor de la certidumbre jurídica.
La tercera alternancia inicia con signos preocupantes de intervención facciosa del régimen en las relaciones laborales. Pero el indicador relevante de esa estrategia no es sólo el surgimiento de conflictos laborales políticamente inducidos, como el reciente caso de Matamoros. A mi juicio, esos episodios son en realidad síntomas de la intención de reestablecer el control corporativo de las organizaciones laborales y, por supuesto, de los trabajadores. Morena, al estilo del PRI, concedió parcelas de poder a cambio de lealtad política y votos. Ahí están, como ejemplo, el escaño concedido a Gómez Urrutia y las curules a la CNTE, entre otros. Ahora, esas nuevas organizaciones morenistas se aprestan como el brazo de captura de las representaciones sindicales y de los contratos colectivos, con la visible aquiescencia y los recursos del gobierno. La creación de una especie de CTM, pero ahora de Morena, para influir en las relaciones laborales, para transigir privilegios y votos, para dar al régimen un látigo que sirva al propósito de domesticar las fuerzas del mercado.
La ofensiva sindical del régimen es un dato más de concentración de poder. Pero habrá que advertir que la propagación de conflictos laborales producirá inestabilidad política y costos económicos altísimos que padecerán, sobre todo, los más vulnerables. En medio de una era de proteccionismo económico, es muy mala idea para el país perder competitividad y ahuyentar las inversiones y el empleo. Pero todo eso es irrelevante, claro está, cuando lo importante es instaurar una nueva hegemonía.

https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/roberto-gil-zuarth/sindicalismo-moreno

 

PASTIZALES LABORALES EN LLAMAS…


Por Arturo Rivero 
4 de marzo de 2019
Todo empezó cuando en los primeros días de enero acercaron un cerillo a un pastizal laboral en malas condiciones para que prendiera. Comenzó a quemarse.
De inmediato avisaron a las autoridades de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, para apagar el fuego, pero hicieron caso omiso.
Al amanecer aquel pastizal había prendido; fuego que alcanzó a otro y otro hasta que aquello se convirtió en un terreno en llamas.
Más de 45 empresas maquiladoras estallaron huelgas en Matamoros, Tamaulipas.
Se desestimó la fuerza del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora. Más de 60,000 trabajadores salieron a la calle.  Presionaron a los empresarios para otorgararles incrementos salariales del 20 por ciento y un bono anual de 32 mil pesos a cada uno.
El grito de auxilio se ahogo en el camino. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, más preocupada por presumir mañana, tarde y noche el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, no tomó en serio los conflictos en el norte del país.
Fue tal el abandono con dolo o no,  y la presión, que los dueños de las maquiladoras accedieron a cumplir las demandas por el temor a un colapso mayor al no cumplir con los contratos establecidos relacionados con su producción.
No hubo mesa de diálogo ni de negociación. Fue prácticamente a punta de pistola como lograron los líderes gremiales doblar a los empresarios.
Así se fija una nueva manera de dirimir las diferencias laborales. A sombrerazos, a empujones, a amenazas, a gritos. “O me das lo que te pido o te estallo una huelga”.
Y del otro lado lo mismo: “Me las vas a pagar”…Ese me la vas a pagar es, una vez resuelto el estallamiento, correr a los empleados.
Hay que ver lo que pasa en Matamoros donde de las 45 empresas que estuvieron involucradas, 13 anunciaron que se van del país dejando en la calle a por lo menos 30 mil trabajadores.
Las revisiones salariales y contractuales han sido tomadas como rehenes para conseguir otros objetivos. 
El mal ejemplo cundió. Ahora las revisiones parten de la misma exigencia del norte: “Queremos 20 por ciento de incremento salarial”.
Desde entonces una cascada de huelgas se registran.
En dos meses han estallado varios conflictos, como en las universidades del país: la Autónoma Metropolitana que lleva más de 30 días sin actividades; el Colegio de Bachilleres; Colegio de Posgraduados; Universidad Narro; Universidad Autónoma Chapingo.  Y en otros frentes como la Alcaldía de Pachuca; Hospital de la Mujer, Coca Cola Matamoros y la que podría ser la madre de todas las huelgas, en la cadena Wal-Mart de México programada para el 20 de marzo. 
Los trabajadores tienen todo el derecho de exigir mejoras laborales, pero también hay que decirlo, su necesidad legítima termina por convertirse en una bandera política para conseguir otros fines.
DE SALIDA AL CHECADOR
A río revuelto, ganancia de pescadores, dice un vieja frase que encaja perfectamente en la batalla que  libra Napoleón Gómez Urrutia, Senador de la República, líder de los trabajadores mineros y Secretario General de la flamante Confederación Internacional de Trabajadores y los viejos dinosaurios sindicalistas encabezados por Carlos Aceves del Olmo e Isaías González Cuevas de la CTM y la CROC, respectivamente,  por el control del movimiento obrero del país.
Ambos frentes aprovechan la coyuntura para atizarle al fuego salarial.
Le echan más leña para que prenda más y más. Buscan que cada revisión salarial o contractual sea rehén para demostrar músculo; quien es quien y negociar apoyos empresariales para aplastar al enemigo.
Napoleón Gómez Urrutia y Pedro Haces, dos peces pesados y las nuevas figuras emergentes del sindicalismo de Morena, contra Aceves del Olmo y González Cuevas, del viejo PRI, que se niegan a morir dando en este momento golpes a diestra y siniestra. 
Tan se niegan que Don Isaías ha desafiado al poderoso Wal-Mart de México en esta lucha a muerte por el control gremial.
La famosa paz laboral de membrete o no, se acabó.
La ausencia o incapacidad de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social por encauzar las inconformidades de los trabajadores y frenar así la politización, provocó que distintos pastizales del mercado laboral estén prendidos.
La “cosa” se salió de control. A tal grado que el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a los sindicatos serenarse… ¡imagínese!…
La política laboral se ha centrado en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Grave error. Es una visión muy pobre, muy limitada. 
Mientras tanto, algunos pastizales laborales están en llamas amagando en alcanzar a otros y convertir aquello en una gran conflagración.
En riesgo eso que llaman los sindicatos y el propio gobierno: bienestar de los trabajadores, que a decir verdad, hasta hoy es lo último que les importa. 

 http://www.elpulsolaboral.com.mx/columnas/17849/horas-extras

Cuatro ‘bombas de tiempo’ amenazan a la economía mexicana


El recorte al crecimiento de la economía, a niveles de 1% del PIB, y el deterioro en la calificación crediticia del país son sólo la punta del problema
Por Mario Mendoza / @SoyMrMoney
Domingo 03 de marzo de 2019, a las 19:07
La economía mexicana enfrenta un proceso grave de incertidumbre; y su trayectoria está amenazada por cuatro “bombas de tiempo”: la crisis financiera en Pemex, la nueva reforma laboral, la falta de ratificación del T-MEC y la caída en las inversiones.
Especialistas consultados por Publimetro, explicaron que dichos elementos agudizarían la desaceleración económica del país, que inició en 2018; provocando que la tasa de crecimiento no llegue ni a 1% en 2019, se dejen de crear empleos y se afecten los ingresos de las familias.
Señalaron que la baja en la perspectiva crediticia de México, de estable a negativa, anunciada el viernes pasado por la calificadora Standard & Poor’s; y el recorte a las expectativas de crecimiento del Banco de México (Banxico), hasta 1.1% para este año, son sólo la punta del problema.
Raymundo Tenorio Aguilar, profesor emérito del Tec de Monterrey, explicó que la crisis financiera en Pemex es la primera ‘bomba de tiempo’ que enfrenta el país; cuyo impacto se dejará sentir hacia el seguro semestre de 2019.
“El pasivo laboral de Pemex –pensiones vigentes, indemnizaciones y pensiones futuras– alcanza un billón 150 mil millones de pesos; cifra equivalente al total de sus activos
“Más una deuda de dos billones 82 mil 300 millones de pesos y 148 mil 634 millones más en pérdidas al cierre de 2018. Y esto provocaría que Pemex pierda el grado de inversión y arrastre la calificación crediticia del país; con lo que se limitarían las posibilidades de crecimiento de la economía”, apuntó.
REFORMA LABORAL Y PÉRDIDA DE INVERSIONES
Getty Images
Tenorio Aguilar advirtió que la reforma laboral –que de acuerdo a lo dicho por los líderes de Morena en el Congreso, será aprobada en marzo– es la segunda bomba; cuya fuerza abrirá la puerta a huelgas, amenazas de paros y aplazamiento de las inversiones.
“La reforma plantea elementos positivos –como la libertad sindical, la elección de líderes por voto libre y secreto; y la sustitución de las Juntas de Conciliación y Arbitraje por Tribunales especializados.
“Pero ello traerá un reacomodo en los cotos de poder del sector y emancipación de trabajadores; y traerá la aparición de nuevos sindicatos y cacicazgos. Y estos se traduce en huelgas y conflictos como los que hoy vive Tamaulipas; cuyo impacto contribuyó a reducir las metas de crecimiento del Banxico”.
En una entrevista con Publimetro, el especialista señaló que la pérdida de inversiones es otro factor que se dejará sentir en los próximos meses. Ello, debido a la desconfianza de empresarios y capitales ante las decisiones tomadas por el gobierno federal.
“Desde la cancelación del aeropuerto, hasta la suspensión de las rondas petroleras y la participación privada en la generación de electricidad; provocarán que la inversión privada caiga de 24 a 20% del PIB; mientras que los ingresos tributarios bajen hasta 9% y la llave del crédito se cierre o sea más cara”, alertó.
Y por si fuera poco, advirtió Raymundo Tenorio, la falta de ratificación del T-MEC se convierte en un riesgo latente para imposición unilateral de aranceles; y la afectación de las exportaciones mexicanas ante  asuntos como la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
INCERTIDUMBRE Y MÁS INCERTIDUMBRE
Cuartoscuro
Abraham Vergara Contreras, coordinador de la licenciatura en Contaduría y Gestión Empresarial de la IBERO, refirió que la incertidumbre económica y jurídica es el común denominador en el balance de riesgos que afectan a la economía mexicana.
Refirió que, a pesar de que los niveles de aprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador llegan a 81%, en sus primeros tres meses de gobierno; los empresarios –que aportan 86% de la inversión en el país– empieza a dejar de creer en su gestión.
Y ello, apuntó el especialista, es resultado de las falta de certeza jurídica en el cumplimiento de los contratos; como pasó en la cancelación del Aeropuerto de Texcoco o el abasto o la interrupción de las licitaciones petroleras; así como la concentración del presupuesto en gasto social.
“El dinero para los adultos mayores, para los ninis y las becas para estudiantes reflejan que López Obrador está concentrado en formar clientelas políticas; rumbo a elecciones intermedias y la consolidación de una mayoría calificada en el Congreso.
“Pero, también demuestra que no hay tanto interés en infraestructura. Si bien, está el Tren Maya, hacen falta proyectos de largo plazo; que generen empleos y mayor productividad. Y cada uno de estos elementos nos lleva al mismo lado: a la incertidumbre.
“Cuando esto pasa, el crecimiento se frena y apunta a 1% del PIB; los nuevos empleos bajan a 600 mil o menos –del millón 200 mil que se requieren cada año–; y las tasas de interés suben, al grado que la tasa del Banxico puede subir de 8.25% a 9.25% este año”, puntualizó Vergara Contreras.
FACTORES Y RIESGOS CONTRA LA ECONOMÍA
A través de la Encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, publicada el viernes pasado, el Banxico reportó que los riesgos más graves para el crecimiento de la economía son:

  • Problemas de gobernanza, como la incertidumbre política interna, inseguridad pública y  falta de estado de derecho; así como la impunidad y corrupción, con 45% de las opiniones de especialistas privados consultados.
  • Las condiciones económicas internas: incertidumbre sobre la economía nacional y la caída en la producción petrolera; además de la ausencia de cambios estructurales y debilidad del mercado interno, con 23% de las respuestas.
  • Condiciones externas: debilidad de la economía mundial, inestabilidad financiera internacional y el precio de exportación del petróleo; a lo que se suman las políticas del comercio exterior –guerra comercial entre EU y China– y el tipo de cambio o precio del dólar, con 13%.
  • https://www.publimetro.com.mx/mx/noticias/2019/03/03/economia-cuatro-bombas-tiempo-amenazan-al-pib-mexicano.html

Los caballos de Troya de aquella reforma laboral los metieron al país el PRI y PAN


Vicente Bello
3 de marzo de 2019
Seis años y medio después la reforma laboral está colocada en la picota de la nueva mayoría legislativa. Lo que dicen ahora quienes critican la reforma a la Ley Federal del Trabajo del 8 de noviembre de 2012, ya lo decían entonces quienes se opusieron.
Dijo el diputado del PT Arturo López Cándido: “Para nosotros es muy claro que esta reforma fue hecha muy ad hoc para los empresarios. Por un lado cercena contratos colectivos; por un lado, en cuanto a la impartición de justicia deja la responsabilidad fundamentalmente al patrón y a las juntas”.
Otra vez en tribuna Ricardo Monreal, entonces diputado de Movimiento Ciudadano. Dijo: “Si observan la experiencia de Portugal o de Grecia o de Irlanda o de España, se van a dar cuenta que ahí se asumió el modelo de la flexibilización (laboral) y ahora es el principal problema que los tiene sumidos en una crisis profunda.
“O sea, lo que ustedes intentan hacer en México ya se probó en otros países y resultó un fracaso. Por eso insistimos en que la contrarreforma laboral no ha sido difundida de manera amplia. La subcontratación y las llamadas outsourcing son verdaderos caballos de Troya en contra de las conquistas laborales, porque eliminan el derecho al retiro, el derecho a la pensión, el derecho a la seguridad social, el derecho al salario digno, el derecho a la vivienda. Y las otusourcing o subcontrataciones, condenan a los jóvenes a no tener nunca un retiro digno, no sólo a los jóvenes, a los trabajadores en general”.
El entonces diputado del PRD Agustín Miguel Alonso Raya asegundaba al PRI y PAN: “El objetivo principal de la reforma es contratar y despedir barato. Y eso implica quitar la tutela a los trabajadores que hoy la Ley del Trabajo les garantiza.
“… No nos autoengañemos y no mandemos mensajes de confusión a la nación. Digamos con claridad: no queremos dar el paso porque tememos afectar a los juniors, a los hijos de los dirigentes sindicales de la burocracia, que son los que extorsionan a patrones y a trabajadores con contratos de protección, que son los dueños de las outsourcing. ¿Eso es lo que queremos? Digámoslo con claridad, de cara a la nación.
Después de Alonso Raya siguió nada menos que el entonces diputado del PAN Ricardo Anaya Cortés, el tristemente célebre (seis años después) “ricki rickín canallín”, desde entonces experto en las lides de la apariencia y la simulación, se vanagloriaba en tribuna de que esa reforma incluía el voto secreto y no a mano alzada –como pretendía el PRI- para elegir a líderes sindicales.
Muy orondo, el Ricki rickín dijo: “Hoy retomamos el debate de ocho artículos restantes, el debate sobre la transparencia y la democracia sindical. Y no debe pasar desapercibido que estamos aquí porque los senadores del PAN y las izquierdas lograron reincorporar a la minuta los temas de democracia y transparencia sindical”.
Pero sólo era un tema, como había dicho hacía unos minutos Monreal, para dar asidero, carnita, a los panistas y cacaraquear un huevo que en realidad estaba más que podrido para los trabajadores, porque la misma reforma incluía la flexibilización laboral y la legalización del outsourcing.
Era el primer paso que daba Enrique Peña Nieto –junto con el PRI y el PAN- para la llegada de las compañías trasnacionales que desde entonces esperaban ya la reforma energética del 2014.
El PRI –dueño entonces del mango del sartén- habló a través del diputado Fernando Salgado Delgado: “No tengo ninguna duda, se va a aprobar en esta Cámara el dictamen que presentó ayer la Comisión de Trabajo. No tengo ninguna duda. Y no la tengo, por la voluntad política demostrada por los diferentes actores políticos, por las fracciones parlamentarias.
Después habló el diputado de Movimiento Ciudadano Alfonso Durazo Montaño: “Lamento realmente tanta demagogia y tanta mentira que se ha vertido en esta tribuna. Lamento, también, que el PRI y el PAN nos hayan aplicado sin consideración alguna su mayoría, su aplanadora, sin subir aquí a esta tribuna a argumentar, a expresar absolutamente ninguna de las razones en las que basan su posición, asumiendo el dogma institucional de que una vez recibida la línea para votar en un sentido o en otro, así la obedecerán acríticamente.
“Yo estaría de acuerdo con esta ley, aún si no si resolviese todo como aquí se ha expresado, pero no puedo estar de acuerdo con esta ley cuando lo complica todo, particularmente para los trabajadores.
“Los panistas no van con la izquierda, no engañan a nadie, quieren llevar a la izquierda a su posición. Lamento que el PAN haya sido evidenciado en este proceso de discusión como un apóstol de la hipocresía y el discurso fraudulento.
“Lamento también el concepto priista de estabilidad y autonomía sindical que sustenta supuestamente su posicionamiento en esta reforma, pues lo confunden, lamentablemente, con la estabilidad de los cacicazgos y con la autonomía de los líderes frente a los propios trabajadores.
“Es lamentable que la posición del PAN, expresada efusivamente en esta tribuna, haya formado parte del discurso fraudulento y de la demagogia que caracteriza a esta Cámara.
“Debe quedar claro en la izquierda que con el PAN no se puede ir a ningún lado”.
La reforma laboral del 8 de noviembre de 2012 fue considerada entonces la reforma más aciaga en mucho tiempo. Debate de muchas horas. Apenas comenzaba. A ésta le sobrevendría, dos años después, la reforma energética, la madre de todas las reformas infaustas.
http://www.zocalo.com.mx/opinion/opi-interna/los-caballos-de-troya-de-aquella-reforma-laboral-los-metieron-al-pais-el-pr

La reforma laboral a discusión


Para alusiones personales
1 de marzo de 2019
Jose Luis Camacho
El gobierno que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho que impulsa una reforma laboral que actualice al sindicalismo mexicano. Ante ello, la clase trabajadora y liderazgos se han expresado.
Ante los señalamientos de personas sin experiencia ni capacidad, los auténticos liderazgos sindicales han levantado la voz y dicho que una reforma laboral sólo será con el consenso de los trabajadores.
Y es que el diputado Isaías González Cuevas, dirigente nacional de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), advirtió que con la iniciativa en materia laboral propuesta por Morena, podrían verse afectados el derecho a huelga y la autonomía sindical.
“El proyecto de la iniciativa establece requisitos, condiciones y procedimientos sobrerregulados, que pueden afectar el derecho de huelga, a la contratación colectiva y a la autonomía sindical. Pero en todo lo demás estamos de acuerdo, salvo algunos puntos”.
En ese sentido, representantes de organizaciones obreras y sindicales pidieron a diputados que la próxima reforma laboral garantice el derecho de huelga, favorezca los contratos colectivos de trabajo, elimine la tercerización del trabajo (outsourcing) y reduzca los impuestos a la clase trabajadora y a las prestaciones sociales, entre otros puntos.
Rodolfo González Guzmán, secretario general de la CROM, planteó que la reforma laboral considere la eliminación del outsourcing, reducción de impuestos a la clase trabajadora y a prestaciones sociales, y, además, revisar la jornada laboral, ya que México es de los países donde su población trabaja más de ocho horas diarias.
Ángel Celorio Guevara, representante de la CTM, expresó su desacuerdo con el planteamiento de permitir que extranjeros puedan ocupar puestos en la dirección de las organizaciones sindicales.
Ismael Cruz López, en representación de Joel Ayala Almeida, secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), sostuvo que la libre asociación, el voto secreto para elegir a los dirigentes sindicales, la transparencia y rendición de cuentas, así como la contratación colectiva, serán temas torales de la transición del ámbito laboral y la democracia sindical.
“La FSTSE dice sí a la rendición de cuentas, la cual es responsabilidad de los agremiados, sí a la democracia sindical a través del voto personal, libre y secreto, sí a la inclusión y a la paridad de género, eliminando todo acto de discriminación y sí a una libre contratación colectiva”, indicó.
En ese sentido, hizo un llamado a que, una vez aprobadas las reformas en materia de justicia laboral, no se transgreda el marco constitucional ni los convenios internacionales, de lo contrario, advirtió, se podría dar una oleada de amparos por la violación a la Carta Magna.
Rafael Olivos Hernández, en representación de Arturo Olivares Cerda, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), se congratuló por la intención de actualizar y adecuar la legislación laboral a las nuevas realidades del mercado y dijo que será primordial que se garantice el mayor bienestar para los trabajadores y sus familias.
Señaló que entre los temas que se deben ponderar en esta reforma destacan la libertad sindical, de negociación colectiva y el voto libre y secreto para renovar una dirigencia gremial, así como la transparencia y rendición de cuentas, procurando disminuir el “burocratismo” que se aprecia en algunas propuestas.
“La libertad sindical y la negociación colectiva requieren un entorno habilitante y propicio que presupone la existencia de un marco legislativo que brinde protección y garantías, provea instituciones para facilitar la negociación colectiva y resolver conflictos, garantice una administración de trabajo y sea factor que potencie la integración de gremios sindicales”, dijo.
El secretario general del STUNAM, Agustín Rodríguez Fuentes, subrayó que la clave para tener una verdadera transformación en el mundo laboral, es generar condiciones para que los trabajadores sean quienes elijan y dirijan las organizaciones sindicales y decidan o no realizar una huelga, a través del “voto universal” en una urna.
“Que sea el trabajador quien elija directamente a su representante en una votación universal, esa es la clave y en el 90 por ciento de las organizaciones sindicales no se da así, aunque la elección se haga por voto directo y secreto”, apuntó.
@jlcamachov
Publicado por Jose Luis Camacho
Académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; editor de la revista Legislatura; articulista de El Sol de México; conductor de radio.

http://www.ejecentral.com.mx/alusionesla-reforma-laboral-a-discusion/

Caso Walmart: La excusa por el poder ante la reforma laboral


El abogado Manuel Fuentes Muñiz opina que la CROC pretende mostrar su fuerza en el momento en el que el Congreso de la Unión analiza la reforma laboral.
Blanca Juarez
28 de febrero de 2019, 16:08   
La huelga que preparan trabajadores de Walmart en México es una estrategia de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos(CROC) para “aparentar la defensa de los trabajadores”.
Para el abogado laborista Manuel Fuentes Muñiz, centrales sindicales como la CROC quieren hacerse presentes en este momento en el que se debate la ley secundaria de la reforma laboral.
Alejandro Velázquez, presidente del Sindicato de empleados y agentes de ventas en almacén y tiendas de autoservicio, opina que es necesario un nuevo sindicalismo en México. En el caso de Walmart,dice, están pidiendo más de lo que tiene la empresa.
El martes pasado, Isaías González Cuevas, secretario general de la CROC, anunció que unos 60,000 trabajadores de la empresa multinacional alistan un paro de labores para el próximo 5 de marzo. Exigen 20% más de salario y un bono de 4% sobre las ventas.
La CROC quiere mostrar poder
En general, los trabajadores de las tiendas de autoservicio no tienen una organización real, apunta en entrevista Fuentes Muñiz. El que ahora la CROC anuncie un movimiento laboral de esa magnitud “parece más bien un teatro”, agrega.
La Confederaciónestá aprovechando la coyuntura de la reforma laboral, en la que se legislarán temas sindicales, como la libertad, la democracia y la transparencia en esas organizaciones.
La lectura que le da a este asunto el laborista de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), es que la CROC “intenta lavarse la cara, aparentando la defensa de los trabajadores” para mostrar poder en la negociación de la reforma.
Esa institución, liderada por el diputado federal priísta Isaías González, ha sido expulsada de organizaciones sindicales internacionales por convalidar la violación a los derechos de los trabajadores, acusa Manuel Fuentes.
Hasta ahora, la CROC no ha velado por mejorar las condiciones de trabajo de los empleados de esas compañías, afirma. Bajos salarios, falta de pago de horas extras y la presión para firmar hojas en blanco son parte de lo que padecen muchos empleados, dice.
En esas corporaciones es donde hay más incidencia de accidentes laborales, recuerda. La mayor tasa ocurre en la carga y descarga de productos y en su manipulación, según información del Instituto Mexicano del Seguro Social(IMSS).
El año pasado reportó 36,600 incidentes, de los cuales 83% sucedieron en las tiendas de autoservicio. El hostigamiento sexual a las trabajadoras es otro de los temas que la CROC no ha atendido, apunta el abogado de la ANAD.
Todo depende de la lana
Todos los trabajadores tienen derecho a la revisión salarial, contractual o las violaciones a su contrato colectivo. Pero no se pueden pedir de manera desproporcionada, “si no hay lana, pues no es posible”, expresa Alejandro Velázquez, presidente del Sindicato de Empleados y Trabajadores, Agentes de Ventas en Almacén, Tiendas de Autoservicio, Artesanías, Oficinas Particulares de Comercio en Particular, Similares y Conexos de la Ciudad de México.
En el caso de Walmart, antes de decidir un paro de labores, el sindicato debe solicitar un estudio socioeconómico de la empresa, “para saber si se puede o no se puede” incrementar los salarios y otorgar el bono.
De otra manera, expone, será “una terquedad del líder (sindical) para tratar de presionar a la empresa”. Desde su punto de vista, “quieren meter a chaleco un emplazamiento a huelga pidiendo lo que tiene Walmart”.
Todo depende de la cuestión económica, insiste el presidente de esa organización gremial, perteneciente a la Confederación de Trabajadores de México (CTM). “Hay que ser moderados”, lo primero es cuidar las fuentes de trabajo.
Considera que el papel de los sindicatos es buscar un equilibrio de los factores de produccióny explicar a sus agremiados hasta dónde es posible pedir. “Y no ver por intereses personales u obligados por los trabajadores”, advierte.

https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Caso-Walmart-La-excusa-por-el-poder-ante-la-reforma-laboral-20190228-0108.html

“Terremoto laboral: ¿mismos líderes?”


Paco Ramírez
28.02.2019/12:08
Vaya terremoto que se viene en el ámbito laboral en nuestro país; por un lado la reforma a la Ley Federal del Trabajo, ya cocinándose en la Cámara de Diputados y por el otro, cambios en las relaciones laborales que involucran a empresas, trabajadores y sindicatos.
Uno de los pilares en que se sustentó el sistema político mexicano, creado por el PRI, fue la creación de las centrales obreras al servicio del Estado que ofrecían el control de la clase trabajadora, a cambio de votos. Eso trajo como consecuencia 80 años de “paz laboral”, con un puñado de líderes sindicales con fortuna y poder, cobijados por el gobierno y los trabajadores explotados, esclavizados y hundidos en la pobreza.
Precisamente el cambio del que hablamos consiste en desmantelar todo ese andamiaje de relaciones perversas para mejorar las condiciones de trabajo de millones de mexicanos seriamente castigados con bajos salarios y condiciones desventajosas.
Esto debe traducirse en la salida de los líderes sindicales y corporativistas cuya presencia no cabe más en el nuevo esquema que se está planteando con las iniciativas que están por aprobarse en el poder legislativo y que le otorgan más poder al trabajador ante sus patrones y ante el propio sindicato.
Esos dirigentes que han nutrido sus fortunas con las cuotas sindicales y que se han entronizado en el poder sin atender las mínimas demandas salariales de los trabajadores, sólo interesados en obtener canonjías para sus incondicionales.
Ejemplos hay muchos, Carlos Romero Deschamps el intocable y todopoderoso líder del sindicato petrolero; Elba Esther Gordillo, quien ha dicho que buscará recuperar la Secretaría General del sindicato magisterial, del que ha obtenido cientos de millones de pesos.
Ahí están también Víctor Fuentes del Villar, líder de los trabajadores electricistas; Francisco Hernández Juárez de los Telefonistas, Victor Flores el de los ferrocarrileros, sobre quienes pesan varias acusaciones por despojo de cuotas sindicales y fraude.
Las horas de todos estos acaudalados “líderes obreros” deberían estar contadas, después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciara, una semana después de arrancar su sexenio, la inminente llegada de la democracia sindical y que “ya no habrá sindicatos apoyados por el gobierno.” Pero…
La mala, es que, nada perdidos, los dirigentes impunes tuvieron el cuidado de construir su futuro con una reelección que les garantiza su lugar al frente hasta 2024, es el caso de Romero Deschamps y Víctor Flores.
¿Por dónde, entonces? El gobierno de la Cuarta Transformación podrá articular un cambio verdadero con líderes tramposos y muy curtidos en la política sindical. Es urgente romper con los símbolos del sindicalismo ”charro” que tanto daño han causado al erario y a los trabajadores del país y dar paso a nuevos cuadros y un esquema de transparencia y rendición de cuentas verdadero, que no permita más despojos.
Y para rematar: Napoleón Gómez Urrutia (Senador por Morena) crea la Confederación Sindical Internacional Democrática (CSID), agrupando ya 150 gremios y 10 federaciones con el objetivo de modernizar el sindicalismo mexicano, democracia con voto libre y secreto, acabando, dice, con el charrísimo, el chantaje y la represión
Así, nomas, personaje polémico luego de 12 años en el exilio, se ha visto envuelto en controversias por pelearse con los patrones de su sector (el minero) y de un supuesto desvío de recursos económicos del sindicato.
Hoy ocupa un escaño en el Senado del partido en el poder, preside la Comisión de Trabajo y tiene alianzas con las poderosas Confederación Sindical Internacional (CSI) e IndustriALL Global Union.
Otros aspirantes a sustituir a los viejos líderes obreros son el también senador por Morena, Pedro Haces, dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) y el propio Hernandez Juárez.
La misión que tienen es descarrilar a la CTM de Carlos Aceves del Olmo y a la CROC, de Isaías González, para crear el modelo de central de la cuarta transformación de Andrés Manuel López Obrador.
Así las cosas, la grilla en las centrales obreras y los sindicato está en plena ebullición, alimentando la incertidumbre sobre el futuro de los trabajadores mexicanos. ¿Qué intereses tendrá detrás este “nuevo” sindicalismo? Pues tomar el control de los servicios de tercerización de las empresas, los trabajadores outsourcing, vamos, ser sindicato y patrón al mismo tiempo.
La lucha sindical traerá como ya lo vivimos muchas más huelgas y paros, el 5 de marzo estallará la huelga en 80 tiendas Wal-Mart de diez Estados del País, en demanda de 20 por ciento al salario y la aplicación, por primera vez, de un bono de 4 por ciento sobre las ventas realizadas por los trabajadores, “si sometemos a Wal-Mart, sometemos a cualquiera” es la consigna y la amenaza, así lanzada por Isaías Gonzalez el líder de la CROC.
La reforma a la Ley Federal del Trabajo persigue dos objetivos: Uno: acatar las condiciones impuestas durante las negociaciones del T-MEC que obligan a México a concretar la reforma de sus leyes secundarias sobre justicia y conciliación laboral. Y Dos: asumir el control de las centrales obreras. La reforma está planchada y antes de que concluya febrero, seguramente será aprobada en el Senado.
En adelante, los sindicatos de trabajadores o los patrones podrán solicitar a los Tribunales la modificación de las condiciones contenidas en los contratos colectivos o en los Contratos-Ley.
 Para que un cambio tan radical sea efectivo deberán sentarse las bases de un cambio de paradigma y, francamente, no se ve cómo pueda lograrse con la presencia de los mismos viejos líderes corruptos y carentes de toda reputación, que nada bueno se ve que puedan abonar a favor de la Cuarta Transformación.

FB: Paco Ramirez Tw: @ramirezpaco https://www.milenio.com/opinion/paco-ramirez/100-palabras/terremoto-laboral-mismos-lideres

Adiós a la pax sindical


Número cero
JOSÉ BUENDÍA HEGEWISCH
28 de Febrero de 2019
Las viejas centrales sindicales corporativas sobrevivieron a la salida del PRI del poder en la alternancia del 2000, pero su permanencia está amenazada bajo los dominios de la 4T y el riesgo de ser desplazadas por nuevas agrupaciones que empujan legisladores de Morena. El reacomodo de fuerzas en el mundo del trabajo comienza a dar muestras del fin de la larga época de la pax sindical en el ámbito laboral y abre un enorme desafío al Estado para conducir un cambio de modelo autoritario agotado por la modernización económica y ahora denunciado por los socios comerciales de México.
Si las dirigencias sindicales lograron mantener el favor de la oposición y acomodarse en el arreglo de la partidocraciaa pesar de la democratización, su perspectiva con el gobierno de López Obradores incierta. Los astros de viejos jerarcas ya no están alineados con el poder político, con el que muchos de ellos se confundieron hasta entronizar personajes conspicuos por señalamientos de abusos y corrupción.  Y peor aún, ahora el poder ha encumbrado a antiguos compañeros con viejas cuentas pendientes como los promotores de nuevas agrupaciones rivales, los senadores de Morena Napoleón Gómez Urrutia, líder minero e hijo del fundador del Congreso del Trabajo, y Pedro Haces, quien hizo su carrera sindical con Leonardo Rodríguez Alcaine, de la CTM. Precisamente en el 83 aniversario cetemista, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, advertiría que no habrá sindicatos de Estado ni consentidos por el poder como en el esquema corporativo.
No obstante a la retórica oficial, el cambio de señales está en el Congreso donde se analiza una Reforma Laboral que promueve la libertad sindical y la elección de los representantes con voto directo de las bases como la fórmula para desmontar el poder de los llamados líderes charros.  La iniciativa propone abrir la libre afiliación sindical en las empresas para debilitar los contratos de protección y liberalizar la negociación colectiva, pero conserva mecanismos que sirvieron al Estado para mantener el control sindical como la toma de nota para su registro oficial y el establecimiento de un Centro Nacional de Conciliación y Registro Laboral para la validez de los contratos.
El ataque —como lo resiente el dirigente nacional de la CTM, el senador priista Carlos Aceves del Olmo— difícilmente dará lugar a la extinción rápida de un modelo construido a lo largo de casi un siglo. Pero el reconocimiento de su agotamiento y el empoderamiento de nuevos liderazgos se percibe en el toque de tambores de guerra por el desplazamiento de las nuevas agrupaciones, la mayor conflictividad laboral en Tamaulipas y zona fronteriza; y también las presiones comerciales externas para la reforma legal del mundo del trabajo en México por el T-Mec.
La transformación del mundo laboral es una promesa de López Obrador, pero también es un desafío para el Estado porque de su conducción dependerá que la desactivación de los mecanismos de control que aseguraron la pax sindical no se desborden en inestabilidad por la disputa entre las centrales.
En la Comisión del Trabajo del Senado ya se han escuchado epítetos de “hampones” hacia viejos sindicalistas como el petrolero Romero Deschamps, pero la verdadera batalla se desarrolla en el seno de las viejas centrales como la CTM o la CROC y la disputa por control de los contratos. La nueva CATEM, que encabeza Haces, busca hacerse de los sindicatos de industria y servicios, a excepción de empresas públicas como CFE y Pemex, aunque invita a sus liderazgos debían jubilarse. Mientras que Gómez Urrutia va por una nueva Conferencia Internacional de Trabajadores y muestra su poder en conflictos laborales como los de la siderúrgicas del norte del país.
El sindicalismo no participó en la democratización del país y hoy su mayor descrédito es la falta de credibilidad para los propios trabajadores. La reforma es una oportunidad para revertirlo si no se pierde en la vendeta de grupos por el poder sindical.
https://www.excelsior.com.mx/opinion/jose-buendia-hegewisch/adios-a-la-pax-sindical/1299066

AMLO, el escándalo que viene


Bajo Reserva
28/02/2019
Líderes sindicales desairan a diputado
Los que brillaron por su ausencia en las audiencias públicas para abordar la reforma laboral propuesta por Morena en la Cámara de Diputados fueron los líderes sindicales Joel Ayala, Carlos Aceves del Olmo y Napoleón Gómez Urrutia. Nos dicen que la reunión de estos dirigentes de la FTSE, la CTM y la nueva CIT, respectivamente, junto a Pedro Haces, líder de la CATEM, hacía ruido luego de las versiones que señalaban que la nueva central de Gómez Urrutia llegaría a opacar —y hasta eliminar— a las otras tres. En fin, no se pudo dar un duelo de jovenzuelos en San Lázaro, pero ya se verán las caras, pues la pelea por la membresía está al rojo vivo.
***Fotografía: Berenice Fregoso / EL UNIVERSAL.
https://www.eluniversal.com.mx/columna/periodistas-el-universal/nacion/amlo-el-escandalo-que-viene

Hernández vs Haces


GENTE DETRÁS DEL DINERO
Por Mauricio Flores-
1 marzo, 2019
Cuando hay un pleito en tribuna entre hinchas contrarios de fútbol, lo peor  es quedar en medio de los trancazos: es lo que está sucediendo en la confrontación entre la Unión Nacional de Trabajadores, que lidera Francisco Hernández Juárez, y la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, que fundó el senador Pedro Haces, por las reformas constitucionales y a la Ley Federal del Trabajo que pretende el Poder Legislativo.
No es un secreto que con la expulsión que la Organización Internacional del Trabajo hizo de la CTM y de la CROC, so pretexto de “contratos de protección, y la puesta en vigor del Acuerdo 98 de libertad sindical que asumió el Senado de la República que preside Martí Batres, ha potenciado el largo conflicto entre Hernández Juárez con Haces y que se expresó en la iniciativa que el 15 de enero de este año presentó el diputado Francisco Ramírez Navarrete a través de su suplente, Isaías Gómez Vences, quien funge como secretario general de la Federación de Trabajadores de las Universidades Tecnológicas y consejero nacional de la UNT.
En dicha propuesta, en aras de revertir la precarización salarial como instrumento para atraer inversiones se busca un nuevo diseño institucional de justicia laboral con la reforma del 123 constitucional y de 318 artículos de ley, así como la adición de otros 22 y 26 transitorios.
En ello destaca la modificación de los artículos 15-A y 15-D para limitar el outsurcing sólo a trabajos especializados y ocasionales no vinculados al objeto social de una empresa, dedicado especialmente al senador Haces cuyos negocios en buena medida están soportados en el outsourcingde servicios de limpieza y seguridad, pero que afecta a las empresas que de manera legal generan empleos tercerizados.
Vaya, entre ellos Telmex que tiene un conflicto con el sindicato de telefonistas que busca sindicalizar cerca de 800 empleados altamente especializados en servicios digitales.

https://www.razon.com.mx/opinion/hernandez-vs-haces/