El nuevo sindicalismo de AMLO

Las principales características de los líderes sidicales han sido: carencia de escrúpulos éticos y ambiciones ilimitadas
Luis_Soto-640x400.jpg
Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México
POR LUIS SOTO FEBRERO 5, 2019
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido en que su gobierno no tiene sindicatos consentidos ni líderes preferidos; que ahora sí habrá democracia sindical porque serán los trabajadores quienes elijan libre y mediante voto secreto a sus dirigentes. ¡Se acabó el charrismo sindical! Exclama ante el alarido de los acarreados que asisten a sus mítines y el aplauso de algunos analistas políticos bisoños quienes creen que el caciquismo sindical pasará a mejor vida. Pero mientras esas promesas se convierten en realidad o ese milagro ocurre, el gobierno apapacha, consiente, tolera… a los principales dirigentes sindicales; incluso a uno que otro lo utiliza para los fines que le conviene.
En la historia de los sindicatos en México, las principales características de sus líderes han sido: carencia de escrúpulos éticos; ambiciones ilimitadas de poder y riqueza; búsqueda de padrinazgos oportunos; alianzas con el Gobierno Federal en turno; simulación de lealtades; hipocresías, disimulos y traiciones. ¡Pero eso se acabó! Insiste el Jefe del Ejecutivo. El nuevo sindicalismo nacional dejará de ser botín de pillos y pillas, vividores y vividoras, parásitos y parásitas, rufianes y rufianas; será un instrumento de los trabajadores para hacer la defensa legal de sus intereses laborales ha querido decir.
O sea, no más líderes y lideresas enriquecidos y enriquecidas hasta la ignominia con las cuotas de sus agremiados, acotan los observadores políticos; ahora rendirán cuentas de los destinos de los miles de millones de pesos que antes pasaban por sus manos. ¿Que pasaban por sus manos? ¡Nada de eso; se quedaban en sus manos! ¿O no es cierto, Carlos Romero Deschamps, Elba Esther Gordillo Morales, Napoleón Gómez Urrutia, Víctor Flores, Carlos Aceves del Olmo, para citar los casos emblemáticos de caciquismo protegido por la ley? ¡Ver para creer!

luisagenda@hotmail.com
@luissotoagenda
https://heraldodemexico.com.mx/opinion/el-nuevo-sindicalismo-de-amlo/

Las maquiladoras

 
Por Redacción –
4 febrero, 2019
jose-davalos-01.png
José Dávalos*
El problema de fondo de las maquiladoras en el norte y en todo el país es la negación de la justicia social a casi todos los hombres y mujeres que les entregan su fuerza de trabajo. Sus salarios son insuficientes para satisfacer sus necesidades fundamentales y se les somete a extenuantes jornadas sin permitirles el descanso diario para reponer las energías gastadas.
Los despiden cuando se le antoja al patrón,
La Comisión  Nacional de Salarios Mínimos dispuso que en la franja norte del país el salario mínimo diario, a partir del primero de enero de este año, sea de 176.72 pesos, mientras en el resto del país es de 102.68 pesos. La razón de ese salario, es el alto costo de la vida en esa zona vecina del sur de los Estados Unidos, en donde los salarios mínimos son entre 7, 8 o más dólares por hora.
Los trabajadores en la mayor parte de las maquiladoras padecen discriminación por sexo, edad y  color; se les hace trabajar en los días de descanso con el salario de todos los días, no se les dan vacaciones ni se les inscribe en la  seguridad social; no les pagan aguinaldo ni participación de utilidades ni la indemnización constitucional.
Estos problemas no son de ahora. Arrancan desde los años 60 con el llamado programa de industrialización de la frontera. Las maquiladoras fueron una panacea para combatir el desempleo y fomentar el desarrollo de esa zona. Muchos jóvenes del centro y sur de la república encontraron allí trabajo; toman los puestos que les imponen. Están lejos de su tierra, de sus familias y solos; la desesperación por la falta del pan diario los fuerza a desempeñar los trabajos que se les asignan.
Casi todos los sindicatos que creados allí están al servicio de las empresas. Cuando los trabajadores han querido constituir sindicatos legítimos, que realmente luchen por conquistar beneficios para los trabajadores, la empresa ubica a los dirigentes y los despide de inmediato.
Así, los contratos colectivos que existen se los preparan los empresarios a los líderes nombrados por ellos. Si uno revisa cualquiera de esos contratos encuentra que entre los beneficios de los trabajadores están apenas los derechos  mínimos que establecen la Constitución y la Ley Federal del Trabajo.
Los trabajadores de las maquiladoras demandan atención a sus problemas, ya.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx
http://almomento.mx/laborales-las-maquiladoras/

Chulas fronteras

page1image1827584.jpg
 
Por Alberto Aziz Nassif
Si no fuera porque se trata de un conflicto social importante, que expresa la extraña mezcla entre el pasado y los tiempos de cambio que corren, se podría decir que las huelgas de empresas maquiladoras en Matamoros son como una película del Piporro.
Lo que se ha venido abajo es un modelo laboral de control y simulación, que se aplica en la mayoría de las empresas del ensamble maquilador, ubicadas a lo largo de la frontera norte del país.
Todo funcionaba muy bien, sobre todo para las maquiladoras y los líderes sindicales, hasta que un cambio, una pieza movió toda la frágil plataforma de relaciones laborales en esa región del país y la tiró al suelo. El cambio fue el aumento del 100% al salario mínimo en la frontera. 
El mundo fronterizo es particularmente precario, sobre todo en la aplicación del Estado de derecho. Se trata de sociedades desarticuladas en donde ha crecido la violencia por el fenómeno del narcotráfico.
Es una región en donde hay pocas oportunidades y las empresas maquiladoras ofrecen empleo. No es un secreto que las relaciones laborales dominantes en el país se mueven bajo el esquema de los contratos de protección, en donde los liderazgos sindicales están completamente alejados de una vida gremial mínimamente democrática.
Se exprime a los trabajadores con jugosas comisiones sindicales que llegan hasta 4% por persona, en lugar de ser 1%, como es el estándar.
Este porcentaje genera recursos millonarios para líderes cuya representación es muy deficiente. Tampoco existe una cultura empresarial moderna que se base en relaciones profesionales dentro del espacio del trabajo. 
El modelo de relaciones laborales de las maquiladoras fronterizas se terminó de construir cuando esta materia fue declarada —desde el centro— de carácter local y no federal.
En Matamoros existe una pinza, por una parte, empresarios premodernos y, por la otra, un sindicato único y un liderazgo unipersonal.
Estas huelgas cambiaron el statu quo en donde todo se arreglaba en la cúpula, y los trabajadores simplemente aceptaban las condiciones, pero no tenían ninguna decisión.
Hoy, los gremios empresariales como Index Nacional o la misma Coparmex, se quejan de que se violenta el Estado de derecho, cuando en realidad no ha habido ninguno. Por ejemplo, para declarar la inexistencia de las huelgas ni siquiera se siguió el debido proceso. 
Desde hace años las empresas maquiladoras han abusado de sus condiciones y los gobiernos les han concedido prácticamente todas sus demandas, porque se quiere tener empleo, aunque sea muy precario.
El salario promedio de las maquiladoras se ubica en 1.5 salarios mínimos. Ahora, con el aumento decretado para la frontera, estas empresas, que tienen indexado el salario tabular al aumento a los mínimos, entraron en shock y han tenido que dar un aumento del 20% y un bono de 32 mil pesos.
La historia del bono anual es que se pagan aumentos por fuera y así se evita que repercuta en el salario y en las prestaciones.
Como parte de la presión patronal se dice que varias empresas van a cerrar porque no están de acuerdo con los aumentos.
En realidad, el salario es tan bajo que, incluso con los aumentos, sigue en una proporción de diez a uno respecto a los salarios en Estados Unidos.
En todo caso, si algunas maquiladoras deciden cerrar será más por la inseguridad en la región tamaulipeca, que se ha agravado en los últimos años. Por lo pronto, la mayoría de las empresas ya han firmado sus contratos. 
Quizá, a partir de este conVicto puedan cambiar algunas dinámicas en la negociación laboral del país. Las bases han rebasado a sus liderazgos que no los representaban y eso puede propiciar la emergencia de un sindicalismo más representativo y democrático.
El gobierno federal, a través de la Secretaría del Trabajo, ha estado presente para favorecer la negociación de los contratos y ha dejado de ser un espacio para justificar arreglos de cúpula.
En contraste, el gobierno local de Tamaulipas estuvo completamente ausente, evadió su responsabilidad. ¿Se podrá empezar a construir un nuevo orden laboral basado en una negociación real? Si esta vía camina, entonces las fronteras del norte serán chulas, como dice la canción del Piporro… 
Investigador del CIESAS. @AzizNassif 

https://www.eluniversal.com.mx/articulo/alberto-aziz-nassif/nacion/chulas-fronteras-del-norte

Primavera laboral

marti-batres.jpg
Por Martí Batres Guadarrama
01/02/2019 
Los más de 30 años de neoliberalismo en México significaron un largo y frío invierno para los trabajadores. En ese lapso, el salario mínimo perdió más del 70 por ciento de su poder adquisitivo. El sistema de pensiones fue privatizado y los contratos de trabajo se vinieron abajo. 
Desde el poder, se declaró una gran ofensiva ideológica contra los asalariados y sus derechos. Los aumentos salariales fueron satanizados y señalados como iflacionarios. Y el ataque a los derechos laborales se justificó diciendo que era para “atraer inversiones”. 
En más de tres décadas de castigo a la mayoría de la población, el paraíso anunciado por los tecnócratas nunca llegó. Al contrario, los problemas del país se multiplicaron. La violencia y la crisis en todos los aspectos se apoderó de las primeras planas. 
Por ello, el cambio de régimen debe significar necesariamente la recuperación de los derechos laborales. En este sentido ya se dieron los primeros pasos. 
En el Senado de la República se ratificó el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con lo que se garantiza el derecho a la libre sindicalización. 
Por su parte, el Ejecutivo Federal determinó, en acuerdo con el sector productivo, un alza histórica al salario mínimo. De esta forma, las percepciones básicas de los trabajadores pasaron de 88.36 a 102. 68 pesos diarios y en la zona fronteriza el incremento fue del 100 por ciento. En tanto, a los trabajadores de base del gobierno federal se les otorgaron aumentos salariales de 1, 2 ó 3 puntos por arriba de la inflación. 
Hay una importante coyuntura que empuja esta oportunidad para mejorar el tema laboral. Por un lado, está la reforma constitucional de 2017 que aborda temas como la transparencia de los contratos colectivos, el nuevo sistema de justicia laboral, así como la libertad y la democracia sindical, y que deben traducirse ya en una legislación secundaria. 
Por otro lado, en las renegociaciones del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá se incorporó prácticamente un apartado laboral para elevar el salario y mejorar las condiciones de negociación colectiva de los trabajadores. Además, llevar a cabo estas reformas laborales progresivas es condición para la firma del T- MEC. 
Ambos factores aseguran por sí mismos que los derechos laborales sean una asignatura importante en el naciente periodo de sesiones del Congreso de la Unión. Sin embargo, hay más iniciativas pendientes de discusión. 
Tan sólo en el Senado de la República hay propuestas importantes al respecto. Por ejemplo, la planteada por la senadora Antares Vázquez que busca que el salario mínimo no pueda aumentar en un porcentaje inferior a la  inflación anual. Por su parte, Miguel Ángel Mancera sugiere reconceptualizar el salario mínimo para que se denomine salario digno. A esto se suma el proyecto de la también senadora Cecilia Sánchez que busca asegurar la elección democrática de los dirigentes sindicales. 
Como podemos darnos cuenta, hay elementos para abrir una nutrida e interesante discusión sobre temas de tipo laboral con óptica progresista en el Poder Legislativo. Hacía muchos años que no se presentaba una oportunidad para hacer prosperar la justicia laboral, el aumento salarial, la democracia sindical, la transparencia de los contratos colectivos, el trabajo en el hogar como ahora. La ciudadanía votó por un cambio y este comienza a florecer, a dar frutos. Por más de 30 años cortaron las flores, pero no podrán parar la primavera. 
Presidente de la Mesa Directiva del Senado 

https://www.eluniversal.com.mx/articulo/marti-batres/nacion/primavera-laboral

Insurrección sindical


Por: José Buendía Hegewisch
31 de Enero de 2019
El detonante de la huelga sin precedentes de 48 maquiladoras en Matamoros radicó en una pequeña omisión del gobierno federal cuando decretó el incremento de 100% a los salarios en la franja fronteriza: ignoró una cláusula sindical de bonos de productividad indexada al salario mínimo. Es, sin embargo, sólo un precursor de un problema estructural más profundo que anticipa una insurgencia sindical no vista en tiempos recientes y que pondría fin a la larga paz laboral que, por otro lado, ha servido a grandes centrales de empresas, como Pemex, o de la CNTE, en educación, para convertir los derechos laborales en chantaje.
La alternancia dejó en zona gris la transformación de las relaciones en el mundo del trabajo, donde se mantuvo la intervención del gobierno, aun después de que el PRI dejara de encabezar el modelo de Estado corporativo en el 2000. Ninguno de los gobiernos del PAN ni del regreso del “Nuevo PRI” modernizaron las estructuras sindicales, por el contrario, asentaron el modelo de estabilidad macroeconómica y antiinflación en el control vertical de los sindicatos y los viejos contratos de protección. La llegada de un gobierno de izquierda, paradójicamente, también ha mantenido hasta ahora al mundo del trabajo en esa nebulosa, aunque prepara reformas para desmontar el poder de las centrales del viejo régimen priista como la CTM o la CROC.
La pax sindical está amenazada en los estados del norte del país, paradójicamente, por las expectativas que desató el mayor aumento al salario mínimo en tres décadas, pero la conflictividad laboral en el fondo refleja la esclerosis de estructuras sindicales tradicionales y la lucha soterrada por el control del mundo del trabajo. El movimiento huelguista de miles de trabajadores afectados por la precariedad laboral —entre 30 mil y 70 mil— en Matamoros, organizado en redes sociales, se salió de las manos del sindicato de maquiladoras de la CTM y tampoco fue advertido por los gobiernos, estatal y federal, hasta que se prendieron “focos rojos” por el temor a que se expanda y la salida de una decena de ellas a Estados Unidos.
En efecto, los sindicatos de la CTM no ocultan que los emplazamientos a huelga en la industria maquiladora podrían extenderse a otros estados fronterizos como Nuevo León, Chihuahua y BC, pero, sobre todo, la posibilidad de que la inestabilidad se agudice a partir del 1 de febrero, cuando el Congreso podría discutir las reformas a la Ley Federal del Trabajo y el artículo 98 de la OIT sobre democracia y libertad sindical, que promueve Morena para desmontar el control de las centrales priistas. Además de la revisión del capítulo laboral del T-MEC, en cuya negociación el presidente Trump y Canadá presionaron para que se elevaran los salarios en México, especialmente en la industria automotriz.
La secretaria del Trabajo dejó correr, por acción u omisión, los emplazamientos de las maquiladoras en Matamoros, posiblemente para que las empresas se ajustaran, como ya ha sucedido con una decena de ellas. Pero el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, se percató de la gravedad de que caiga la economía estatal y el municipio, y trató de intervenir para que se conjurasen las huelgas en un momento en que la conflictividad laboral afecta a otras regiones con los bloqueos de la CNTE y la posibilidad de que el fenómeno se extienda en la frontera.
El tigre en el mundo del trabajo anda suelto entre movimientos que desbordan los causes sindicales, como en Tamaulipas, y otros como los bloqueos de la CNTE en Michoacán y Oaxaca para chantajear con la pax laboral a cambio de recursos y prebendas. ¿Cuáles sindicatos son charros y cuáles, supuestamente, democráticos?, preguntaba López Obrador a la CNTE tras 16 días de bloqueos en Michoacán, con un cuestionamiento similar al que llegará al Senado de “democracia sindical” para sustituir a las centrales obreras vinculadas al PRI por un nuevo sindicalismo de la CATEM. El tema laboral merece seguimiento.

https://www.excelsior.com.mx/opinion/jose-buendia-hegewisch/insurreccion-sindical/1293632

En pos de una verdadera reforma laboral


ARTÍCULO D N OPINIÓN CONTRALÍNEA
SEMANA enero 28, 2019 at 8:30 am  •  
AUTOR: MARTIN ESPARZA
En el periodo de transición de 2012, a tres meses de concluir su gobierno, el panista Felipe Calderón Hinojosa envió al Congreso una iniciativa de reforma laboral con carácter de “preferente” que puso en alerta al sindicalismo independiente del país por los riesgos que implicaba a los derechos laborales de millones de trabajadores, esta imposición fue apoyada por legisladores del PRI.
Como sucedió de manera recurrente con el amasiato de neoliberales panistas y priístas, nunca se escuchó a los directamente afectados; es decir, a los trabajadores ni tampoco a los sindicatos y a los expertos en derecho laboral que advirtieron del franco retroceso que significaba aprobar de manera irresponsable una reforma con marcados tintes empresariales.
Un traje hecho a la medida de los intereses del capital que borró de un plumazo las conquistas laborales plasmadas en la Constitución de 1917 y que en su artículo 123 establece el derecho a huelga, a la seguridad social y un salario remunerador que permitiera a los trabajadores otorgar un nivel de vida decoroso a sus familias.
En la iniciativa de Calderón, mejor conocida en su momento como Ley Lozano por atribuirse la paternidad de tal estropicio jurídico al exsecretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, se dejaban intactos los cimientos del corporativismo priísta, así como la inmunidad de los contratos de protección y, en aras de flexibilizar el mercado laboral, se permitía la existencia de contratos de prueba y capacitación inicial, la legalización de las tercerizadoras y su modelo de encubierta esclavitud plasmado en las outsourcings.
Cuando de la mano de PRI y PAN votaron de forma mayoritaria por esta contrarreforma en perjuicio de millones de trabajadores, no tuvieron empacho en asegurar que se fomentarían empleos estables y bien remunerados, lo que fue una broma de mal gusto si se toma en cuenta que Calderón, el fallido presidente del empleo, se preocupó más por bañar de sangre al país en su guerra contra el narcotráfico, que en fomentar el trabajo digno y respetar las fuentes de empleo;  la extinción de Luz y Fuerza del Centro, que envío de la noche a la mañana a la cesantía a 44 mil agremiados del SME, y el inesperado cierre de Mexicana de Aviación fueron dos de los casos más representativos que auguraban malos tiempos para la clase trabajadora del país.
Al tomar posesión el primero de diciembre del 2012, Enrique Peña Nieto dio la instrucción de iniciar sin dilaciones la aplicación de la reforma laboral que al final de su sexenio quedó a deber, como Calderón, las promesas de más empleos y mejores condiciones de vida para los mexicanos, su gobierno terminó embrollado con las leyes secundarias que deberían regular su propia reforma aprobada en febrero de 2017 en el Congreso.
Como se recordará, la pasada administración elaboró la reforma de 2017 como una condición y requerimiento para negociar el llamado TPP, Acuerdo Transpacífico, que se vino abajo con la llegada de Donald Trump a la presidencia estadunidense. De hecho, en diciembre de 2017, los entonces senadores priístas Isaías González Cuevas, de la CROC, y Tereso Medina, de la CTM, buscaron dar un madruguete legislativo proponiendo una iniciativa para echar a andar esta reforma en condiciones todavía más lesivas que las de la contrarreforma panista de 2012.
La traición a la clase trabajadora fue de tal gravedad que incluso al interior del feudo cetemista se pidió la expulsión de Tereso Medina. Al final este nuevo atentado a los trabajadores no caminó y quedó varado en el Congreso, como también la ratificación del Convenio 98 de la OIT, relativo a libre sindicalización y a la negociación colectiva.
Tras los resultados electorales de julio pasado, el anquilosado esquema político se vino abajo abriendo las puertas a un nuevo modelo de gobierno que obtuvo no únicamente la Presidencia de la República, sino la mayoría en el Congreso, lo que ha permitido la ratificación del Convenio 98 y preparar la ley secundaria pendiente de aprobarse desde 2017.
En este nuevo esquema, el capítulo laboral establecido en el contenido del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá T-MEC, viene a delinear buena parte del contenido de la iniciativa que presentarán al respecto los legisladores de Morena.
En su Anexo 23-A, establece que México deberá incluir en su legislación disposiciones tales como:
– El derecho de los trabajadores a participar en la negociación colectiva y a organizar, formar y unirse al sindicato de su elección sin la interferencia de los patrones en las actividades sindicales.
– La creación de un órgano independiente encargado de la conciliación y el registro de los contratos colectivos de trabajo.
– La participación de los trabajadores en la elección de líderes sindicales mediante el voto personal, libre y secreto.
– Para el registro inicial de un contrato colectivo de trabajo, el órgano independiente creado deberá verificar que el centro de trabajo esté en operaciones, que los trabajadores hayan tenido acceso a una copia del contrato y que la mayoría de los trabajadores estén de acuerdo en la celebración del contrato.
– Para las futuras revisiones de los contratos colectivos de trabajo, incluyendo los que estén actualmente depositados, se deberá acreditar el apoyo de la mayoría de los trabajadores del centro de trabajo.
De igual forma, obliga a revisar por lo menos una vez dentro de los siguientes cuatro años a la entrada en vigor de la legislación, todos los contratos colectivos de trabajo. Lo que en la práctica implicaría revisar unos 21 mil contratos.
Debe enfatizarse, por ello, que además de la responsabilidad de los legisladores de Morena para elaborar una ley acorde con lo peticionado en el T-MEC, y encaminada a resarcir el retroceso en las conquistas de la clase trabajadora, deben consultar y pedir la opinión tanto de sindicatos independientes como de diversas organizaciones sociales y expertos en la materia.
Es hora de que la clase trabajadora emita su punto de vista y haga valer sus derechos para recuperar lo que el bipartidismo neoliberal le arrebató al imponerle esquemas como las outsourcings, que se han convertido en fábricas encubiertas de esclavos, sin estabilidad laboral ni acceso a la seguridad social. Llegó el momento de sepultar la contrarreforma panista.
Martín Esparza*
*Secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas

https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2019/01/28/en-pos-de-una-verdadera-reforma-laboral/?fbclid=IwAR2t7SPD3fGySBWYClgaFc7L6euqL818Sa9GuQ4NN1TjjX6RGKB_l3w6JE8

Se acabó la paz laboral


Las huelgas de las maquiladoras en Matamoros con el aumento del 20% de incremento salarial y el bono anual de 32 mil pesos son el principio del fin de la paz laboral que vivió México en los últimos tres sexenios.
Pero el plato fuerte está por venir: cuatro iniciativas del Congreso para reformar la Ley Federal del Trabajo, la aplicación del Convenio 98 de la OIT y la instrumentación del Capítulo Laboral del T-MEC.
Este viernes 1 de febrero inicia el periodo ordinario de sesiones de la 64 Legislatura y la agenda trazada por los diputados de Morena contempla varios temas principales.
Apunte Seguridad Ciudadana, Combate a la Corrupción e Impunidad, Justicia Social y Desarrollo Económico, además de aspectos que atañen directamente a los sectores del trabajo, energía y pensiones.
Pero a dos meses de iniciada la Cuarta Transformación, lo laboral presenta más amenazas que certidumbres para el empleo, la inversión y la paz del país. Expertos consideran que el siguiente es el saldo.
La reforma a la Ley Federal del Trabajo tendría un sentido de izquierda antigua, dándole gran poder al sindicalismo rancio a través del cual se lograría el control político de Andrés Manuel López Obrador.
En la práctica Morena, que lidera Yeidckol Polevnsky, está ya en pleno trabajo de formación de su sector obrero mediante el control de los expedientes laborales de todos los sindicatos del país.
Las dos grandes centrales, CTM y CROC, las están desmantelando a base de invitar a sus sindicatos a formar parte del movimiento obrero de Morena y de quitarles representación a nivel internacional.
El nuevo régimen de la Cuarta Transformación estima que las huelgas (que desde hace por lo menos dos décadas se han minimizado) son muy sanas para las relaciones laborales y el crecimiento del país.
Está la aprobación por parte del gobierno del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con lo que lograron libertad completa de sindicalización con la posibilidad de contar con multisindicatos.
Las empresas que no se inscriban al programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, que va por 2.3 millones de ninis a un costo de 40 mil millones de pesos, serán sujetas a inspecciones.
Las auditorías las hará la Secretaría del Trabajo que comanda Luisa María Alcalde. Los becarios serán censados por el Instituto de Formación Política de Morena antes de ser enviados a las empresas.
El consejo de ese instituto está integrado por John Ackerman, Rafael Barajas El Fisgón, Paco Ignacio Taibo II y Pedro Miguel.
 

https://elfinanciero.com.mx/opinion/cuarta-transformacion/se-acabo-la-paz-laboral?fbclid=IwAR1NW0vdhhO0S00ptO-yRIcyAfzOglOn1FOujZh5i6Ut4DaicjPS2UCxmEY

Fallida política laboral de la 4T

 
pablo-ruiz-meza-1.jpg
PABLO RUIZ MEZA
28.01.2019/03:47
Ni en los perores tiempos del régimen priista, una huelga de las dimensiones como la estallada en Matamoros, Tamaulipas , se había registrado por una nula o mala atención de las autoridades del trabajo.
No es un tema menor, se trata de 30 mil trabajadoras y trabajadores de la industria maquiladora fronteriza que demandan el 20 por ciento de incremento salarial, así como un bono anual de 32 mil pesos por trabajadores.
Rebasadas las autoridades laborales locales, pero ante la actitud omisa e ineficiente de la titular de la STPS, el conflicto rebasó a las autoridades locales, porque uno de los motivos fue el decreto de incremento del 16 por ciento a los salarios.
Se trata de la primera huelga en el gobierno de la cuarta transformación, un régimen sin política laboral y tolerante a las reglas impuestas por los sindicatos el Congreso del Trabajo controlado por el viejo sindicalismo corporativo del PRI, hoy el principal aliado del gobierno.
Los sindicatos regulados por el Apartado B, del artículo 123 de la legislación laboral, es otra muestra del desastre de política laboral fallida, esta última relacionada con los maestros de la CNTE en Michoacán, el brazo violento aliado del gobierno.
El reclamo de salarios adeudados a maestros michoacanos motivó una escalada de boicot a la red ferrorviaria de aquel estado, que afectó a la economía de esa entidad y de la región, en abierto ataque a las vías de comunicación, pero con la permisibilidad y complacencia del gobierno.
La novatez y tolerancia de las secretarias de la STPS y Segob, Luisa María Alcalde y Olga Sánchez Cordero, definen el estilo del nuevo gobierno; los conflictos laborales de las maquiladoras en Matamoros, y del magisterio, en Michoacán, debieron haberse evitado.
Pero la política de fronteras abiertas al sur del país, con el ofrecimiento del gobierno mexicano a visas de trabajo, es una alerta más de la política desordenada en material laboral, porque para la Segob es muy fácil ceder oportunidades de empleo a centroamericanos, cuando la desocupación de la mano de obra mexicana es brutal.
Todo este desastre de política laboral y migratoria, sin considerar el rezago en los tribunales laborales, pendientes de sentencia.
pablo.ruiz@milenio.com

https://www.milenio.com/opinion/pablo-ruiz-meza/nada-personal/fallida-politica-laboral-de-la-4t

Reformas constitucionales sin destino

El Presupuesto de Egresos para este año no previó recursos para instrumentar la reforma y transitar a una justicia laboral a cargo del Poder Judicial de la Federación
1298649.jpg
26 de Enero de 2019
Es indiscutible que el gobierno federal tiene el derecho que le concedió el mandato popular mayoritario de establecer las líneas de trabajo y las políticas públicas que pretende poner en práctica a lo largo de su sexenio. La premisa de que hay que atacar de frente a la pobreza como prioridad es algo en lo que no se puede estar más que de acuerdo.
Sin embargo, existen reformas constitucionales que señalan metas y objetivos que también son de ineludible obligación y que no aparecen consideradas en el Presupuesto de Egresos como prioridades. Y reza un refrán popular que: “Programa sin presupuesto es demagogia”.
Tres cuestiones constitucionales importantes no se aprecian que estén dentro del radar del nuevo gobierno como asuntos de especial interés.
La primera es la Fiscalía General de la República en su condición de Órgano Constitucional Autónomo. Apenas surgió a la vida jurídica esta tan anhelada institución que es esperanza de tener completo al nuevo sistema penal acusatorio, al Sistema Nacional Anticorrupción y un desempeño del Ministerio Público con características técnicas y profesionales modernas.
El Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2019 no contempla ningún apoyo presupuestario para llevar a cabo la transición institucional de la Procuraduría General a la Fiscalía. Es más, a la Fiscalía le fue otorgado un presupuesto 5% menor al que percibía su antecesora la Procuraduría General de la República.
El segundo tema es el antes mencionado Sistema Nacional Anticorrupción, aquel que nació con la reforma al artículo 113 de la Constitución en 2015. El Sistema plantea que el combate en esta materia sea una obligación coordinada y concurrente entre todos los niveles de gobierno y los particulares.
Sin embargo, en el Presupuesto para 2019 se eliminaron los fondos que se destinaban a la estrategia transversal y también los que se tenían etiquetados de manera específica para el combate a la corrupción en cada entidad y dependencia. Lo anterior sin mencionar que la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción sufrió una reducción del 20.3% en su presupuesto.
Esto quiere decir que el combate a la corrupción de la manera en que la Constitución lo prevé no fue una prioridad a la hora de asignar recursos financieros.
El tercero es la Reforma Laboral aprobada en 2016 y que entró en vigor en el año 2017. Entre los diferentes aspectos de la reforma constitucional destaca la desaparición de las Juntas Federal y Locales de Conciliación y Arbitraje para dar paso al surgimiento de los Tribunales Laborales del Poder Judicial de la Federación.
El Presupuesto de Egresos para este año no previó recursos para instrumentar la reforma y transitar a una justicia laboral a cargo del Poder Judicial de la Federación. Además, el Poder Legislativo no ha llevado a cabo la elaboración de las normas secundarias de dicha reforma. Así que, a tres años de estar en vigor en la Constitución, no hay ni leyes secundarias ni presupuesto previsto para la transición.
La época de cambios que México atraviesa no puede detenerse. Pero no se deben ignorar los mandatos constitucionales establecidos que forman parte integral del país que necesitamos. Las normas constitucionales se consensan y aprueban para darles continuidad obligatoria a sus preceptos, más allá de las coyunturas y cambios políticos.
Como Corolario, las palabras del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry: “No se trata sólo de prever el futuro, sino de hacerlo posible.”
https://www.excelsior.com.mx/opinion/raul-contreras-bustamante/reformas-constitucionales-sin-destino/1292638