
Julio Brito A.
2019-03-28
La agenda laboral, que parecía tan simple como aplicar los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de libertad sindical, se complicaron a unos días de discutirse la nueva Ley Federal del Trabajo en el Congreso. Por un lado, los amagos de Napoleón Gómez Urrutia para presentarse como el nuevo gurú de los trabajadores de la Cuarta Transformación removieron el avispero.
Mientras tanto, la CTM, el Congreso del Trabajo (ambos encabezados por Carlos Aceves del Olmo) y la CROC, que lidera Isaías González Cuevas, y otros dirigentes de la pelea pasada se apanican y responden a la defensiva y hay un sector de líderes más, los nuevos lobitos, como Pedro Hacesde la CATEM y Francisco Hernández Juárez, de la UNT, que ya se aprestan a pelear la plaza para ellos.
El problema es que los anuncios de que la reforma a la Ley Federal del Trabajo viene fuerte y va con todo contra los viejos liderazgos, los contratos de protección y la falta de transparencia, están despertando a los dormidos dinosaurios del sindicalismo tradicional y ahora quieren demostrar que sí velan por los intereses de sus representados.
Y es que no es para menos. Si atendemos a los puntos más importantes que fueron negociados en los tratados internacionales, todo inicia con el compromiso de ratificar el 98 de la OIT y convertirlo en ley para asegurar el derecho a la contratación colectiva en libertad de elección. Luego viene lo negociado en el T-MEC para incrementar los salarios, acabar con la simulación y la corrupción en la contratación colectiva.
Pero resulta que todo esto no coincide exactamente ni con los planes de los líderes antiguos ni con los anhelos de los emergentes. Si hubiera democracia real es probable que ninguno fuera electo y si se ejerciera la transparencia y se respetara lo que quieren los trabajadores, las cuotas sindicales deberían manejarse con probidad y por lo tanto, ser líder obrero dejaría de ser un negocio, lo cual no entra en sus planes.
Etiqueta: CATEM
«El PRI fue sepultado el 1 de julio junto a la CTM y la CROC»

El senador Pedro Haces charló sobre la CATEM y su compañero de bancada, Napoleón Gómez Urrutia.
Por Jesús Pérez Gaona
18/02/2019
«Pedro Haces tiene nombre y apellido. Pedro Haces desde hace siete años construyó la CATEM, la cual como bien lo dice su nombre es una confederación autónoma, quiere decir que no tiene afiliación política. Aquí cualquier trabajador puede pensar, hacer, crear, discernir, votar libremente. Porque ya nos cansamos de tanta marginación, de tanto nepotismo».
De este modo el senador de la bancada de Morena se refiere a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, una de las centrales obreras del país que se sumaron a la Cuarta Transformación. «Sin embargo, yo soy soldado del presidente López Obrador, no de Morena, porque en CATEM no tenemos partido», aclara.
Sobre su historia en la CTM, el líder obrero que llegó al Senado como suplente de Germán Martínez revela: «A la muerte de don Leonardo Rodríguez Alcaine, quien después de don Fidel Velázquez ha sido el último gran líder de la CTM, todo se acabó. Los que vinieron después de don Leonardo lo único que hicieron fue un sindicalismo simulado«.
En diálogo con LPO, Haces Barba analizó la situación laboral frente a los cambios promovidos por la nueva administración: las centrales obreras priistas, los contratos de protección, las juntas conciliación y arbitraje, el outsourcing, y la patronal y su miedo al «populismo»,
¿Leyó la columna de Salvador García Soto, «El ?sector obrero’ de la 4T»?
Leí la columna de Salvador García Soto… Mira, yo soy muy respetuoso de todos los hombres y mujeres que se dedican a escribir. Yo soy muy respetuoso de los medios de comunicación, a los que les pido que primero me conozcan, y una vez que ya me conozcan, puedan decir quién soy. Que no me exorcicen. Soy un hombre de familia, soy un hombre de buenos sentimientos, con carácter, porque para dirigir una central obrera se ocupa carácter. ¡Y mucho carácter! ¡No me dobla nadie! Pero soy muy respetuoso.
La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados analiza la transición de las juntas de conciliación y arbitraje a los tribunales del Poder Judicial, federal y local. ¿Qué le parece esta propuesta?
Se me hace sumamente atinado que hoy el Poder Judicial absorba a las juntas de conciliación y arbitraje en esta iniciativa de reforma laboral para acabar con tanto coyote, con tanta burocracia, pero sobre todo con tanta corrupción. Son juzgadores, entonces no tenían por qué estar en el Poder Ejecutivo. Y se van a ir adonde deben estar, en el Poder Judicial.
Bueno, sí tenía un propósito: mantener el control de obreros y sindicatos.
Tenía el propósito de controlar la mafia de afuera con la mafia de adentro. Sí. El sindicalismo venía siendo un nido de corrupción, pero ya eso se va a acabar.
La mafia del poder sindical, bien lo dijo el presidente, ya se acabó. Hoy son otros tiempos. Hoy tienen que despertar esos líderes sindicales obsoletos y darse cuenta que el 1 de julio ocurrió, y que ya no son Gobierno. Que sólo representan los intereses del partido que se sepultó el 1 de julio.
¿Cuál es esa democracia sindical de la que tanto habla, senador?
Hoy necesitamos de un sindicalismo moderno y a la vanguardia. No podemos ejercer, pensar y hacer las viejas prácticas de décadas atrás. En la CATEM, yo puedo decir que esa lucha que hubo hace más de 100 años en Cananea y Río Blanco, la hemos venido revindicando en todo el país. Porque hacemos un sindicalismo proactivo, democrático.
Fue el ejercicio que acaba de hacerse en Guerrero. Por primera vez un sindicato o una confederación que no pertenece al Gobierno (somos del otro apartado, el Apartado A, sindicatos de iniciativa privada), tienen un evento donde cada representante de un sindicato con toma de nota en mano, hace una terna, y se vota por esa terna. Esa es la democracia sindical que debe existir.
En las décadas anteriores, nunca dejaron crecer a los viejos sindicalistas. Yo soy el mejor ejemplo de ello. La CATEM existe porque a mí no me dieron paso.
Para el sindicalismo, tú debes ir a las fábricas, ir a los campos de trabajo. Tienes que apapachar al trabajador. El trabajador es un ser humano, que como tú o como yo necesita que le pregunten «¿cómo estás?», «¿cómo amaneciste?», «¿qué te hace falta?». El trabajador no es una letra de cambio. Y desafortunadamente en México, durante muchos años, se les trató de esa manera. Vendiendo sus derechos en un contrato de protección, como lo tienen esas organizaciones [la CTM y la CROC]. Y no lo digo yo, no es una cosa personal, lo dice la Confederación Sindical Internacional, que los expulsó por el uso de contratos de protección.
Yo le agradezco a esos líderes que no nos dejaron ser, que nos bajaban la mano, el que hoy existimos, ¡y que ya los rebasamos! La gente quiso un cambio. Esto es similar al día 1 de julio: el PRI fue sepultado, y con el PRI se sepultaron sus organizaciones obreras, que antes les daban los votos a los candidatos.
¿Cuál es el futuro del sindicalismo que se agrupa en la CTM o la CROC?
Tu pregunta te la voy a contestar con otra pregunta. Vete a asomar un día a sus oficinas, ve a verlos, ¿cómo están? A ver… El sindicalismo es activo. Tú sal ahorita aquí [en el Senado], y hay 40 personas, ¿eh? Y camino y hay otras 20, porque todo mundo quiere ser CATEM. Porque todo mundo quiere estar hoy en CATEM. Porque nosotros sí nos preocupamos por la gente.
No se puede patear a la gallina de los huevos de oro. El empresario es quien nos da las posiciones de trabajo. No hay trabajador si no hay capital, que es el empresario.
Yo recibo a todos los líderes que vienen del país. No hay quién te pueda decir que yo no lo recibí o que lo tuve esperando ahí tres días, o a veces hasta meses. Yo no tengo ni particulares, no, no. Es directo, con todo mundo.
Tanto el presidente de Grupo México, Germán Larrea, el Diablo Fernández de Femsa, como el dueño de Palacio de Hierro, Alberto Baillères, llamaron a votar en contra de AMLO…
No se puede patear a la gallina de los huevos de oro. El empresario es quien nos da las posiciones de trabajo. No hay trabajador si no hay capital, que es el empresario. Y el empresario para mí es el motor de la economía de un país. Yo les tengo agradecimiento por darle trabajo a la gente. Pero también hacerle ver al empresario lo que te decía antes, que el trabajador es un ser humano. Entonces no puedes vender sus derechos firmando un contrato colectivo de trabajo. Porque tampoco hay empresario si no hay mano de obra. Entonces, si no vamos de la mano, no evolucionamos.
Ahora, piensa esto, los trabajadores de organizaciones obreras como la CROC o la CTM se olvidaron de dar su voto al partido de siempre y hacerles caso a sus líderes que bajo amenaza les exigían que votaran. Hoy esa gente se fue a CATEM.
Acaso sea este el motivo por el que el dirigente de la CNC en Hidalgo, Alejandro Ramírez Furiati, afirmó días atrás que usted busca «arrebatar militantes de otros organismos».
Yo no robo a nadie. Yo lo único que hice fue abrir una ventana de esperanza a la gente, como en política el presidente la abrió durante la campaña. Y México eligió esa ventana de esperanza, para el bien del país. También lo hicieron los trabajadores hacia la CATEM. Yo no ando tocando puertas para decirles «oye, vente para acá». No. Yo abrí la democracia y las oportunidades en CATEM. Y la gente se ha venido, y está muy contenta.
Por eso hoy puedo afirmar que CATEM es por mucho la mejor confederación obrera que hay en México, sólo por una cosa: porque tienes libertad. Porque tienes garantías, porque sus líderes trabajan por la gente. Porque no damos contratos de protección. ¡Cómo es posible en 70 años, el Convenio 98 de la OIT estuviera congelado! Porque las bancadas de otras legislaturas, priistas, en contubernio con esas confederaciones obreras no permitían que se aprobara ese convenio. Pero no sólo eso, hay decenas de convenios que no han salido aquí en el Senado, y yo los voy a impulsar ahora, este periodo ordinario de sesiones.
Yo no robo a nadie. Yo lo único que hice fue abrir una ventana de esperanza a la gente, como en política el presidente la abrió durante la campaña. Y México eligió esa ventana de esperanza.
¿Qué otros derechos, principios, convenios laborales tienen en la mira?
Hay varios convenios que están atorados, entrampados y congelados que ya los sacamos de la refrigeradora. Ya los estamos poniendo al sol, para que les dé la luz. ¿Qué es lo que buscamos? Productividad, que es lo que necesita México. Estoy consternado, en lugar de que todos los sindicatos le demos el agradecimiento al presidente, es histórico el aumento salarial del 16%, sin que afecte el Producto Interno del país. Y en la frontera al doble. Que hayan abusado ciertos dirigentes para querer desestabilizar al Gobierno haciendo una huelga a 43 empresas. Creo que eso no se vale, porque estás espantando capitales. Esas prácticas se tienen que terminar.
Esto yo mismo se lo manifesté a la Secretaría de Economía ahora que vino al Senado, a la doctora. El sindicalismo bien hecho y bien fundamentado es bueno, contrario a la simulación de actos jurídicos. Es como el outsourcing, hay dos tipos: el bueno, que es el que tiene una empresa y no quiere tener su departamento de contabilidad, y busca un externo; y el malo, que es el que vende facturas, el que le cambia la razón social cada tres meses al trabajador para que no tenga antigüedad. Y todo eso ha sido solapado por sindicatos de la vieja guardia.
Precisamente fue la patronal la que se opuso a que se descongelara el Convenio 98, y cuando se aprobó el derecho de sindicación y de negociación colectiva lanzaron mensajes de alarma y preocupación.
Es muy cómodo, por desinformación, o porque se habían acostumbrado en décadas a que yo empresario recibo al líder sindical, te doy unos centavos a cambio de mi contrato de protección, y me tienes a la gente controlada. Esas son las formas que se venían haciendo. Un alcahuetismo el que se tenía entre el sindicalista y el empresario. Pero se acabó.
Debemos de ser muy justos. Aquí no debe de haber venganza con nadie, debe haber justicia. Hoy la patronal no tiene un solo escaño en la Cámara, cuando siempre habían tenido. Yo lo he dicho: el escaño de Pedro Haces es el escaño de todos los trabajadores. Pero también he dicho que si un empresario me trae un buen tema para subir un punto de acuerdo, ¿por qué no hacerlo? Yo no soy un espanta-empresarios. Mis formas o mis métodos no son los de la intimidación. Todo se arregla en este país dialogando.
La confederación que crea Napoleón Gómez Urrutia es bienvenida, merece mis respetos, como si mañana otra persona quiere hacer otra confederación. Cada quien puede hacer de su vida un papalote.
Lo cito: «Ahí se verá lo que tenga que ver con Napo. El problema no son las instituciones sino quienes las dirigen».
A Napoleón Gómez Urrutia lo conocí aquí en el Senado de la República. Y él como cualquier persona, merece mis respetos. Yo no puedo juzgar, si no he visto qué van a hacer. Por eso dije, respetuosamente: «ya veremos».
Yo le doy la bienvenida a una nueva confederación. Y yo me uno a cualquier confederación que vaya en el mismo sentido que voy yo por el bien de México, y en cambiar las viejas formas sindicales. No me puedo agregar, porque una confederación a otra no se puede agregar. Podemos hacer una dualidad, él desde su trinchera, yo desde la mía, para impulsar proyectos en beneficio del trabajador sin lastimar la cartera del empresario.
Para mí, la confederación que crea Napoleón Gómez Urrutia es bienvenida, merece mis respetos, como si mañana otra persona quiere hacer otra confederación. Yo estoy preocupado por lo que hago en CATEM. No por lo que hacen los demás. Cada quien puede hacer de su vida un papalote.
https://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/120195-el-pri-fue-sepultado-el-1-de-julio-junto-a-la-ctm-y-la-croc/
Rechazo unánime a reforma laboral, acuerda el Congreso del Trabajo y advierte que hará todo lo posible por defender la ley
martes, 15 de enero de 2019
Plataforma Laboral
+Sector Obrero no a Reforma Laboral
Armando Téllez Flores
El Sector Obrero del país rechaza categóricamente el proyecto de reforma de la Ley Federal del Trabajo por considerarlo atentatorio a los intereses de trabajadores y sindicatos y por representar una iniciativa que pretende aniquilar los beneficios alcanzados durante largos años de lucha, por lo que dirigentes y sus bases están dispuestos a llegar hasta sus últimas consecuencias para salvaguardar los intereses de millones de mexicanos y sus familias.
Lo anterior se puso de manifiesto durante una asamblea extraordinaria del Congreso del Trabajo que fue presidida por el dirigente cetemista Carlos Aceves del Olmo y que contó con la asistencia de dirigentes como Rodolfo González, de la CROM; Isaías González Cuevas, de la CROC; Reyes Soberanis, de la COR; Rafael Riva Palacio Pontones, del Sindicato del INFONAVIT ; Víctor Flores Morales, del Sindicato Ferrocarrilero; y de la CTM, Patricio Flores Sandoval, Fernando Salgado, Armando Neyra,, Juan Carlos Velasco, Gloria Carrillo, como también el Oficial Mayor del organismo Juan Pérez Jáuregui.
En la reunión se cumplió el principal objetivo de hacer un frente común, para realizar reuniones más seguidas para realizar un plan de acción, para los cual los vice presientes realizar reuniones para definir su responsabilidad en la lucha en favor de los trabajadores y no permitir retrocesos en la reforma laboral que pretende desarrollar el grupo legislativo de “Morena”.
Tanto el cetemista Carlos Aceves del Olmo, presidente del Congreso del Trabajo, como el diputado Isaías González Cuevas, el Vice Presidente del Congreso del Trabajo, Reyes Soberanis, como Fernando Salgado, de la CTM, así como Rodolfo González, de la CROM, coincidieron en que es urgente reactivar al Congreso del Trabajo y evitar que siga siendo avasallado por decisión es del extranjero y por traiciones internas, que han generado que el poder adquisitivo haya retrocedido y que hasta se castigue con impuestos el ingreso de los trabajadores.
Se advirtió que las organizaciones sindicales llegan hasta las últimas consecuencias en defensa de los intereses de los asalariados, y que de ser necesario saldrán a las calles para exigir respeto a los beneficios alcanzados por los trabajadores durante largos años de lucha.
Fue el propio senador Carlos Aceves del Olmo, dirigente de la CTM, quien dijo que es inaceptable la propuesta de reforma laboral, por ello resulta urgente que los vice presidentes redacten el documento por el cual deberá transitar la lucha del sector obrero en contra de la reforma laboral y en defensa de los interese de los trabajadores.
En su intervención, el líder de la CROC, Isaías González Cuevas, destaco que está demostrada la fuerza del Congreso del Trabajo, pues siempre ha respondido en defensa de los trabajadores, por eso hoy se hace un llamado a la unidad en los momentos que se está tratando la reforma laboral y que se empezará a tratar el día 30 de este mes, lo que da tiempo para elaborar un documento para negociar, y le quedan los paros, las marchas y las manifestaciones.
Destacó que ya se ha visto en otros procesos legislativos los errores que se han cometido y que se han tenido que corregir, por lo que en el tema laboral se debe de estar muy pendientes de los diversos artículos que se quieren reformar.
Destacó que se entiende que quienes elaboraron la propuesta no tienen conocimiento de lo que están tratando, por lo que antes de que llegue a tribuna se debe negociar sin que queden afuera los dirigentes y sus representados.
En forma categórica se dijo que se quieren desaparecer a los sindicatos y a sus representantes, como se hizo para firmar el Acuerdo de Libre Comercio, como también el artículo 186, y una serie de medias más que únicamente han afectado a los trabajadores y a sus organizaciones, por eso es urgente realizar audiencias públicas para que se escuche el sentir de los trabajadores.
Isaías González Cuevas acusó directamente al ex gobernador de Oaxaca José Murat, quien está moviendo a la organización sindical denominada al CATEM, que dice que será el interlocutor del movimiento obrero.
Antes de clausurar el evento, Víctor Flores Morales señaló que hay disposición a realizar las audiencias públicas, movilizaciones y todo lo que sea necesario para evitar que se dañe a los trabajadores, para lo cual pidió el voto de todos los dirigentes asistentes.
Señaló que durante mucho tiempo ha guardado silencio, ha sido discreto pero que está dispuesto presentare en voz viva lo que hay que decir y van a oír mi voz lo que todos teneos que hacer.
Debemos hacer que se respete el Articulo 123, “hay que ser institucionales, pero no dejarnos y si es preciso presentar miles de compañeros ante las cámaras para demostrar la inconformidad, lo vamos a hacer”……
https://prensatellez.blogspot.com/2019/01/rechazo-unanime-reforma-laboral-acuerda_15.html?fbclid=IwAR1ep0liKhh56MmcsQ8dqbQVYsL80rfV-m3UpY5QMhLIqDzhymIFzlWnblI
El verdadero poder de un sindicato

La CATEM persigue objetivos muy claros; entre ellos, reposicionar al empleado y al sindicalismo como una actividad honesta, legítima, democrática y representativa
Pedro Haces Barba / Senador de Morena
POR COLUMNA INVITADA ENERO 8, 2019
bit.ly/2FfLfGx
La valía de un sindicato no reside en su tamaño, o en la “importancia política” de sus líderes, sino en la calidad de vida de sus agremiados.
Regímenes anteriores nos han hecho creer que hay sindicatos poderosos, intocables y que difícilmente se llevarán a cabo los ansiados cambios que merece la clase trabajadora mexicana.
Por mandato ciudadano, esa visión empezó a cambiar desde el 1 de julio del año pasado. Y el presidente López Obrador, con hechos, y no con discursos, está llevando a cabo esta transformación.
Solemos escuchar que los líderes sindicales lo son porque tienen acceso al poder y son cercanos a los grupos de élite (políticos y económicos); la Cuarta Transformación nos está mostrando un nuevo camino, una nueva forma de representación, aquella donde el trabajador se ubica en el lugar que siempre le ha correspondido: el centro de la dinámica económica nacional.
En la CATEM (Confederación Autónoma Nacional de Trabajadores y Empleados de México) estamos convencidos de que los derechos de todos los trabajadores del país, ya sea que se ubiquen en el sector formal o informal, deben estar protegidos. Eso debe hacer un gobierno por su gente: proteger sus derechos.
Un claro ejemplo es la ratificación del Convenio 98, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); si bien tardía en México -pues éramos el único país pendiente de contar con dicho convenio- hoy celebro que el Senado de la República haya suscrito el legítimo derecho de libre asociación que tienen todos los trabajadores del país.
Una segunda acción concreta, de gran trascendencia, fue el incremento a los salarios mínimos que, por primera vez en décadas, comienzan a recuperar su valor adquisitivo. La meta es que gradualmente el salario mínimo pueda cumplir con su mandato constitucional.
Desde sus orígenes, la CATEM persigue objetivos muy claros; entre ellos, reposicionar al empleado y al sindicalismo como una actividad honesta, legítima, democrática y representativa.
Y es por ello que unimos nuestros esfuerzos al proyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues encontramos coincidencias en la urgencia de llevar al país a una senda en la que se erradique la corrupción, la impunidad y los privilegios. Por ello, la CATEM, organización de la que me enorgullezco presidir, se compromete no sólo con los trabajadores, sino con los otros elementos de la cadena de valor de la economía mexicana: los empresarios, que apuestan por México, que invierten en México, que abren fuentes de empleo para los mexicanos y las mexicanas.
Creemos que solos es muy difícil lograr avances. Sin embargo, en equipo, de manera transparente, honrada y responsable, empleados y empleadores llevaremos el sindicalismo al lugar que le corresponde: uno de representatividad real que lleve al beneficio colectivo y mejore la vida de las familias de los trabajadores mexicanos.
SENADOR DE MORENA