Acoso sexual no debe conciliarse

Cimacnoticias: Periodismo con perspectiva de género
El hostigamiento en el trabajo no es nuevo pero se mantuvo en lo privado. El movimiento #MeToo en las redes sociales lo sacó de ahí para reconocerlo como una violación a los derechos laborales.
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El movimiento #MeToo en las redes sociales. (Especial)
ANAYELI GARCÍA MARTÍNEZ Y HAZEL ZAMORA MENDIETA
Ciudad de México / 05.05.2019 04:55:23
Comentarios sugestivos o sexistas, bromas ofensivas, miradas obscenas, petición de pláticas indeseables relacionadas con asuntos sexuales, proposiciones directas o indirectas de relaciones íntimas, contacto físico no deseado, recompensas o incentivos laborales a cambio de favores sexuales o amenazas con daños o castigos en caso de no acceder constituyen acoso y hostigamiento y son formas de violencia, explicó la abogada feminista Andrea Medina Rosas.
Precisó que el acoso puede incluir todas estas variantes, desde la más leve hasta la más grave como la violación sexual, y deben ser investigadas para tener efectos en el ámbito administrativo o laboral.
Para que una queja llegue a las instancias laborales, la víctima debe reportarlo a las autoridades de su lugar de trabajo: el jefe inmediato, con el superior de éste o con el área de Recursos Humanos.
Las denuncias laborales tienen una primera fase que es administrativa, que es una investigación interna en el centro laboral que imponga sanciones o restricciones y que no necesariamente llegue a otro nivel.
En caso de que ésta determine la rescisión del contrato del denunciado, éste puede recurrir a la Junta de Conciliación y Arbitraje por “despido injustificado” y las víctimas serían terceras interesadas. O bien, la víctima puede demandar a la empresa por tolerar actos de hostigamiento y acoso sexual, en caso de que no se investigue internamente su queja.
Pero la mayoría de estos casos no llega a instancias superiores, porque a decir de la socióloga y sindicalista Rosario Ortiz Magallón, no se reconoce esta violencia como una agresión a los derechos laborales aunado a las dificultades para comprobar el acoso y/o hostigamiento sexual.
Si bien en 2012 se consiguió introducir en la Ley Federal del Trabajo (LFT) la prohibición de la discriminación por género y del hostigamiento y acoso sexual, entre otras cosas, aún faltan mecanismos para hacer realidad esos preceptos.
El 28 de septiembre de 2012, cuando la Cámara de Diputados aprobó estas reformas, la diputada Martha Lucía Micher Camarena pidió incluir la definición de hostigamiento sexual, acoso sexual, violencia psicológica y laboral en la ley y tener cuotas de participación de mujeres en la capacitación de los centros de trabajo, no fueron considerados ni siquiera para el análisis.
Ortiz Magallón opinó que la reforma laboral con perspectiva de género presentada desde años atrás fue fundamental, pues ahora el Congreso analiza una nueva reforma en la materia que impactará en el derecho de las trabajadoras a una vida libre de violencia.
Entre las modificaciones, que aún debe avalar el Senado, el artículo 132 de la LFT dirá “que es obligación de los patrones implementar, en acuerdo con los trabajadores, un protocolo para prevenir la discriminación por razones de género y atención de casos de violencia y acoso u hostigamiento sexual” y el 378 prohíbe estas conductas al interior de los sindicatos.
Si bien ello busca resolver los conflictos laborales por medio de la conciliación, el artículo 684 E, explica que se trate de acoso sexual, discriminación u otros actos de violencia, donde exista riesgo inminente de revictimización, la autoridad conciliadora tomará las previsiones para no encarar a víctima y agresor como actualmente sucede.
A pesar de los avances normativos Ortiz Magallón aseguró que todavía falta aterrizarlos y para explicar cómo debe ser la justicia laboral con perspectiva de género y las sanciones para el jefe o compañero que toca la cintura de su empleada, le da nalgadas, le manda imágenes con contenido sexual, para saber si debe existir conciliación o los debe ver un juez.
Las mujeres, dijo, deben tener mecanismos para comprobar esa violencia sutil e íntima, y aunque actualmente los videos, mensajes de texto, audios o fotografías pueden ser una prueba, hay que garantizar que patrones y centros de trabajo estén obligados a considerar que el acoso y hostigamiento son un riesgo del empleo.
Mientras ello ocurre, por ahora las redes sociales se convirtieron en un espacio de catarsis para las víctimas de estas violencias.

https://www.milenio.com/policia/violencia-de-genero/acoso-sexual-no-debe-conciliarse

“En 2017 se dispararon los juicios laborales”: Margarita Darlene Rojas

 

Hay déficit de personal para atender casos, se atienden 300 al mes; Durante el último año, las demandas por cuestiones laborales han repuntado en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA), según las estadísticas de éste organismo, en el 2017 se recibieron 35 mil denuncias, 6 mil asuntos más que durante 2016, de todos estos casos, el poco personal con el que cuentan resolvieron en promedio apenas 300 casos mensuales, logrando un avance signijcativo en benejcio ya sea de los trabajadores o los patrones.
A diferencia de otros año se, durante 2017 más de 50% de los expedientes se resolvieron utilizando medidas alternas, en un
tiempo máximo de seis meses. En estos casos se evitó el
famoso “coyotaje” y a decir de la titular de la dependencia, Margarita Darlene Rojas Olvera, ambas partes salieron beneficiadas ya que en algunos casos el denunciante recibió su pago después de algunos meses y no en dos o tres años como sucedía con el sistema tradicional.
Darlene Rojas explica, por ejemplo, que ahora se cuenta con una suerte de tabulador, en la cual se le muestra al denunciante el monto que le corresponde por ley, se le explica cuánto le tocaría, en caso de que se entable un juicio largo, que según las estadísticas es menor debido a que se le tienen que pagar sus honorarios al abogado; en base a esto logran la mediación entre el patrón o empresa denunciada y la parte afectada para dar por terminado el juicio legal.
Sin embargo, la presidenta de la junta advierte que hace falta mucho por hacer en el tema de justicia laboral, sobre todo para que en verdad sea rápida, pronta y expedita, pues en 80% de los expedientes el trabajador es el más afectado.
En este sentido, Darlene Rojas destaca el estancamiento histórico que tiene este órgano jurisdiccional, pues tan sólo durante los últimos cinco años, arrastra un total de 92 mil asuntos que no han sido resueltos.
“Nosotros lo hemos manifestado en los diferentes foros en los que participamos, traemos un rezago histórico en expedientes por resolver y aún así le estamos dando celeridad a los que están ingresando, día a día, mes con mes y año con año; sin embargo, el problema básicamente es el personal, no en su capacidad ni mucho menos, simplemente no alcanza para atajar todo lo que llega.
“El otro problema, también muy importante, es la cuestión de los recursos, no nos cansaremos de pedir más financiamiento pues el que tenemos es muy bajo. Por mencionar el ejercicio fiscal más reciente, en 2017 nos dieron 420 millones de pesos, cuando ocupamos mucho más, sólo para sacar los expedientes que llegan a diario; es decir, tenemos un déficit de 65 millones de pesos”, explica la también abogada.
Del presupuesto total que reciben, 90% se va directamente al pago de la nómina de la Junta Local, el otro 10% se destina a gasto corriente como pagos de servicios, papelería, mantenimiento de los equipos de cómputo y del edificio.
Asimismo, toda la carga de trabajo se la reparten entre 40 personas que laboran en éste órgano entre actuarios, secretarios de acuerdo y los jueces destinados a resolver los expedientes únicamente en materia laboral.
“Hacemos nuestro mejor esfuerzo, el personal está bien capacitado y brindan un servicio excelente y obvio, podríamos estar mejor y avanzar mucho en la resolución de los conflictos si se contara con el presupuesto correspondiente; no estamos pidiendo un peso de más sólo lo necesario, lo que corresponde para que así todos los trabajadores puedan tener la justicia que merecen”, continuó la presidenta de la Junta Local, mientras revisaba diversos expedientes en sus oficinas ubicadas en las inmediaciones de la colonia Doctores.
Respecto a las propuestas que se han hecho en materia de la Reforma Laboral, Darlene Rojas explica que a los legisladores les hace falta conocer el asunto de fondo, al ser un tema sensible y delicado. Además las mejoras deberán enfocarse principalmente a la prontitud en la resoluciones y no en alargar aún más el proceso legal como se plantea actualmente en el Senado de la República, donde hasta el momento no los han escuchado.
“Las propuestas que se han planteado para mejorar la impartición de justicia en la situación laboral no son las correctas porque sólo están tomando en cuenta las juntas y expedientes a nivel federal, pero en realidad la saturación está en todas las juntas locales de cada entidad donde se concentran todos los excedentes y donde más trabajo hay, pues ahí caen denuncias desde una trabajadora del hogar, un mesero, hasta casos de profesionistas.
“En materia laboral hace falta mucho por hacer y avanzar, las propuestas que se han mencionado en el Senado no es lo que merece el país; en algunos casos, por ejemplo, se pueden extender los juicios laborales hasta por seis años, sería un retroceso si tomamos en cuenta que actualmente un juicio dura tres años, los legisladores no saben o no conocen de ese tema”, comentó Darlene Rojas.
Actualmente Rojas Olvera preside el Comité Interinstitucional de Seguimiento y Evaluación para introducir la Perspectiva de Género en los Órganos Impartidores de Justicia de la Ciudad de México, por lo que desde el mes pasado ha organizado diferentes talleres, exposiciones y presentaciones en los tribunales locales donde se resalta el trabajo de las mujeres con miras a terminar con las agresiones y abusos en contra de las trabajadoras.
Sobre la cuestión de perspectiva de género, las mujeres empiezan a repuntar en las denuncias laborales, por un lado, es alentador según las estadísticas de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, pues eso significa que cada vez más mujeres se empoderan en los lugares de trabajo.
Sin embargo, los referentes indican que todavía hay mucho por mejorar para lograr que las condiciones laborales sean iguales para hombres y mujeres; sobre todo, para que los trabajadores en general tengan prestaciones y una mejor calidad de vida.

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