
La reforma a la Ley Federal del Trabajo propicia una nueva forma de interacción entre empresas, sindicatos y autoridades, considera Diego González Aguirre.
lun 20 mayo 2019
Diego González Aguirre
Nota del editor: Diego González Aguirre es socio de EY Law – Labor & Employment. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.
(Expansión) – Como resultado de la recién promulgada reforma a la Ley Federal del Trabajo, la dinámica laboral en México da un golpe de timón que llevará a una nueva forma en la interacción entre empresas, empleados, sindicatos y autoridades.
Ante los cambios que la reforma considera en relación con la manera de articular la libertad del empleado para adherirse o no a una organización sindical; la gestión y operación de los propios sindicatos y, sobre todo, las reglas que tales organizaciones de trabajadores deberán seguir en la competencia por la administración de los contratos de trabajo, surge de inmediato la pregunta: ¿qué tanto están las empresas preparadas para adaptarse a ese nuevo entorno?
Desde la perspectiva empresarial, algunos de los mayores retos que deberá afrontar el empleador girarán en torno a la previsible competencia sindical, la cual, sin duda, llevará a las empresas a replantear la estrategia de gestión del talento.
Un efecto previsible en ese rubro pudiera implicar que, entre los propios empleados existan diferencias en cuanto a la idea de negociación, órgano de representación y, sobre todo, en torno a la forma en como consideren que deben participar en la productividad de la empresa. En tal escenario, el empleador tendrá que poseer la habilidad, recursos y estrategia correcta para entablar la conversación con posturas diferentes dentro de su misma estructura de personal.
Otro aspecto a considerar es que hoy, a partir de la reforma, las empresas podrían verse inmersas en un escenario de cambio constante de central obrera legitimada, a fin de conducir la negociación colectiva, esto llevaría a que durante la vigencia del contrato colectivo sea posible que la empresa tenga que sentarse a negociar con sindicatos distintos en diversos momentos. Esto no implica que sea parte de dos o más contratos colectivos diferentes y simultáneos, sino que el sindicato con el cual se negoció el contrato en un primer momento, será sustituido por una organización sindical distinta, siempre y cuando haya logrado el umbral mínimo de representatividad efectiva.
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Conviene destacar que, en materia sindical y de administración de contratos colectivos, la reforma solo introduce cambios que, en principio, deberán ser atendidos por los sindicatos.
El hecho de que los contratos deban ser de cierta forma aprobados por los empleados y que el sindicato necesite contar con el soporte del personal, implica que deberán ser las propias organizaciones sindicales quienes tengan que implementar cambios substanciales en la forma como se comunican y organizan con los empleados.
La empresa, sin embargo, debe adoptar una postura activa para hacer frente a las posibles variaciones de sindicatos y, con ello, posturas de negociación. Por ello, algunas compañías han implementado un conjunto de acciones preventivas que pudieran agruparse de la manera siguiente:
– Reforzar el proceso de cumplimiento laboral para identificar áreas de oportunidad que pudieran escalar y convertirse en desavenencias o inconformidades con los colaboradores.
– Revisar el clausulado del contrato colectivo con el objetivo de determinar aquellas obligaciones o derechos que pudieran generar controversias ante una previsible radicalización en la negociación colectiva.
– Incrementar las acciones de detección y soluciones de problemáticas/inconformidades del personal, así como reforzar mecanismos de diálogo para atender las inquietudes de los colaboradores. Cualquier desavenencia o petición no atendida correcta y oportunamente, puede tener el potencial de escalar y desarrollarse en un conflicto que impacte en la negociación colectiva.
– Analizar las condiciones de mercado e internas en preparación a la revisión del contrato colectivo. La retención del talento como premisa fundamental en el replanteamiento del plan de compensaciones, deberá considerar que los acuerdos obtenidos en el proceso de negociación del contrato, podrán ser el punto de partida por un nuevo sindicato en caso de que se presente el escenario de sustitución de este.
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Sin duda, el entorno laboral al cual deberán adaptarse las empresas implica cambios substanciales, situación que impone una dinámica de colaboración distinta. El constante monitoreo del clima laboral y la adaptación de los procesos de gestión serán acciones clave para transitar por los nuevos desafíos laborales y capitalizar las oportunidades que de ellos derivan.
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“Terremoto laboral: ¿mismos líderes?”

Paco Ramírez
28.02.2019/12:08
Vaya terremoto que se viene en el ámbito laboral en nuestro país; por un lado la reforma a la Ley Federal del Trabajo, ya cocinándose en la Cámara de Diputados y por el otro, cambios en las relaciones laborales que involucran a empresas, trabajadores y sindicatos.
Uno de los pilares en que se sustentó el sistema político mexicano, creado por el PRI, fue la creación de las centrales obreras al servicio del Estado que ofrecían el control de la clase trabajadora, a cambio de votos. Eso trajo como consecuencia 80 años de “paz laboral”, con un puñado de líderes sindicales con fortuna y poder, cobijados por el gobierno y los trabajadores explotados, esclavizados y hundidos en la pobreza.
Precisamente el cambio del que hablamos consiste en desmantelar todo ese andamiaje de relaciones perversas para mejorar las condiciones de trabajo de millones de mexicanos seriamente castigados con bajos salarios y condiciones desventajosas.
Esto debe traducirse en la salida de los líderes sindicales y corporativistas cuya presencia no cabe más en el nuevo esquema que se está planteando con las iniciativas que están por aprobarse en el poder legislativo y que le otorgan más poder al trabajador ante sus patrones y ante el propio sindicato.
Esos dirigentes que han nutrido sus fortunas con las cuotas sindicales y que se han entronizado en el poder sin atender las mínimas demandas salariales de los trabajadores, sólo interesados en obtener canonjías para sus incondicionales.
Ejemplos hay muchos, Carlos Romero Deschamps el intocable y todopoderoso líder del sindicato petrolero; Elba Esther Gordillo, quien ha dicho que buscará recuperar la Secretaría General del sindicato magisterial, del que ha obtenido cientos de millones de pesos.
Ahí están también Víctor Fuentes del Villar, líder de los trabajadores electricistas; Francisco Hernández Juárez de los Telefonistas, Victor Flores el de los ferrocarrileros, sobre quienes pesan varias acusaciones por despojo de cuotas sindicales y fraude.
Las horas de todos estos acaudalados “líderes obreros” deberían estar contadas, después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciara, una semana después de arrancar su sexenio, la inminente llegada de la democracia sindical y que “ya no habrá sindicatos apoyados por el gobierno.” Pero…
La mala, es que, nada perdidos, los dirigentes impunes tuvieron el cuidado de construir su futuro con una reelección que les garantiza su lugar al frente hasta 2024, es el caso de Romero Deschamps y Víctor Flores.
¿Por dónde, entonces? El gobierno de la Cuarta Transformación podrá articular un cambio verdadero con líderes tramposos y muy curtidos en la política sindical. Es urgente romper con los símbolos del sindicalismo ”charro” que tanto daño han causado al erario y a los trabajadores del país y dar paso a nuevos cuadros y un esquema de transparencia y rendición de cuentas verdadero, que no permita más despojos.
Y para rematar: Napoleón Gómez Urrutia (Senador por Morena) crea la Confederación Sindical Internacional Democrática (CSID), agrupando ya 150 gremios y 10 federaciones con el objetivo de modernizar el sindicalismo mexicano, democracia con voto libre y secreto, acabando, dice, con el charrísimo, el chantaje y la represión
Así, nomas, personaje polémico luego de 12 años en el exilio, se ha visto envuelto en controversias por pelearse con los patrones de su sector (el minero) y de un supuesto desvío de recursos económicos del sindicato.
Hoy ocupa un escaño en el Senado del partido en el poder, preside la Comisión de Trabajo y tiene alianzas con las poderosas Confederación Sindical Internacional (CSI) e IndustriALL Global Union.
Otros aspirantes a sustituir a los viejos líderes obreros son el también senador por Morena, Pedro Haces, dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) y el propio Hernandez Juárez.
La misión que tienen es descarrilar a la CTM de Carlos Aceves del Olmo y a la CROC, de Isaías González, para crear el modelo de central de la cuarta transformación de Andrés Manuel López Obrador.
Así las cosas, la grilla en las centrales obreras y los sindicato está en plena ebullición, alimentando la incertidumbre sobre el futuro de los trabajadores mexicanos. ¿Qué intereses tendrá detrás este “nuevo” sindicalismo? Pues tomar el control de los servicios de tercerización de las empresas, los trabajadores outsourcing, vamos, ser sindicato y patrón al mismo tiempo.
La lucha sindical traerá como ya lo vivimos muchas más huelgas y paros, el 5 de marzo estallará la huelga en 80 tiendas Wal-Mart de diez Estados del País, en demanda de 20 por ciento al salario y la aplicación, por primera vez, de un bono de 4 por ciento sobre las ventas realizadas por los trabajadores, “si sometemos a Wal-Mart, sometemos a cualquiera” es la consigna y la amenaza, así lanzada por Isaías Gonzalez el líder de la CROC.
La reforma a la Ley Federal del Trabajo persigue dos objetivos: Uno: acatar las condiciones impuestas durante las negociaciones del T-MEC que obligan a México a concretar la reforma de sus leyes secundarias sobre justicia y conciliación laboral. Y Dos: asumir el control de las centrales obreras. La reforma está planchada y antes de que concluya febrero, seguramente será aprobada en el Senado.
En adelante, los sindicatos de trabajadores o los patrones podrán solicitar a los Tribunales la modificación de las condiciones contenidas en los contratos colectivos o en los Contratos-Ley.
Para que un cambio tan radical sea efectivo deberán sentarse las bases de un cambio de paradigma y, francamente, no se ve cómo pueda lograrse con la presencia de los mismos viejos líderes corruptos y carentes de toda reputación, que nada bueno se ve que puedan abonar a favor de la Cuarta Transformación.
FB: Paco Ramirez Tw: @ramirezpaco https://www.milenio.com/opinion/paco-ramirez/100-palabras/terremoto-laboral-mismos-lideres
Reforma laboral secundaria permitirá empoderar a los trabajadores, señala sindicalista en la UAQ

Inés González Nicolás, coordinadora del diálogo sindical de la oficina en México de la Fundación Friederich Ebert, destacó la importancia de trabajar en propuestas que permitan consolidar una reforma que debió haber entrado en vigor desde el pasado 24 de febrero y que, a la fecha, no ha avanzado
Por: Staff Códice Informativo 14 de marzo, 2018.
Foto: K. Munguía
Una reforma laboral secundaria permitiría empoderar a los sindicatos y trabajadores, y mejorar la contratación colectiva de trabajo, afirmó Inés González Nicolás, coordinadora del diálogo sindical de la oficina en México de la Fundación Friederich Ebert.
Lo anterior lo señaló en el marco del foro “Reforma Laboral para Todos: Desarrollo de las empresas, bienestar para las y los trabajadores”, en el que además se destacó la importancia de trabajar en propuestas que permitan consolidar una reforma que debió haber entrado en vigor desde el pasado 24 de febrero y que, a la fecha, no ha avanzado.
“Empoderaría al sindicato y los trabajadores, es una gran oportunidad, para que los sindicatos sean de verdad y los sindicatos representen verdaderamente a los trabajadores, que hable por y para los trabajadores que representa”, dijo Inés González.
González Nicolás mencionó que actualmente los jóvenes se ven afectados con distintas acciones que impiden su libre desarrollo; sin embargo, con esta reforma confió en que tendrán posibilidades de tomar decisiones y plantear propuestas que les beneficien.
Esta reforma la calificó como una de las más importantes en los últimos 100 años, y reiteró que el beneficio de la Reforma Laboral, aunado a una reforma secundaria a la Ley Federal del Trabajo y otras leyes, será para todos los trabajadores.
Durante el foro, se cuestionó que no entrara en vigor la reforma laboral y apuntaron que es necesario realizar consultas abiertas e incluyentes y añadieron que aún es necesario más tiempo para instituir un sistema de justicia laboral verdadero en México.
Para ello, se cuenta con la plataforma Reforma Laboral para Todos, en la que los interesados podrán plantear y conocer ideas para el funcionamiento de esta reforma.