Reforma laboral en curso


Por Marco A. Medina
Columna: La escena veracruzana
2019-04-10
La reforma laboral que se está discutiendo en estos días en la Cámara de Diputados está entrando en su recta final.
Como resultado de la modificación constitucional del 24 de febrero de 2017, la ley reglamentaria, esto es, la Ley Federal del Trabajo, debió haberse modificado en la pasada legislatura. No obstante, tuvieron que esperar tiempos mejores para hacer esto realidad.
El proceso que está llegando a su término es resultado de la lucha histórica de los trabajadores mexicanos, sobre todo en la parte correspondiente a la democracia sindical y a la libre sindicación.
Tuvieron que pasar décadas de lucha y de movilizaciones obreras para que se reconociera en el texto constitucional y ahora en la ley federal respectiva lo que siempre debió haber estado, el derecho de todo trabajador a que su voz y su voto fuera constitutivo del destino de su organización sindical.
Por mucho tiempo también se negó este derecho. Y aún después de la reforma constitucional hubo intentos desde la parte patronal y desde algunas centrales sindicales para evitar que se aterrizara la reforma laboral.
Ahora, con la llegada de la Cuarta Transformación, las condiciones están dadas para concluir este largo ciclo de luchas en favor de los derechos de los trabajadores.
La Reforma Laboral en cuestión, que también aparece en la agenda legislativa como respuesta a las demandas de los convenios 87 y 98 suscritos por México con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como por lo dispuesto en el nuevo tratado comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), implica un cambio de paradigma que abarca aspectos procesales e institucionales que suponen un salto cualitativo exponencial, cuyos principales aspectos pueden ser condensados en el siguiente decálogo:
Aseguramiento del derecho a la libre sindicación y a la negociación colectiva.
Instauración de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas en los registros de sindicatos y contratos colectivos.
 Protección del voto personal, libre y secreto al interior de los sindicatos.
Fijación de dispositivos de transparencia y rendición de cuentas en el manejo de las cuotas y las finanzas sindicales.
Revisión de los contratos colectivos en un plazo no mayor a cuatro años posteriores a la entrada en vigor de la legislación.
Constitución de tribunales laborales adscritos al Poder Judicial, en sustitución de las juntas de conciliación y arbitraje.
Creación de un Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral con plena autonomía de decisión y de gestión.
Incorporación de los principios de oralidad, inmediación, continuidad, concentración y publicidad para que los juicios en materia laboral sean más eficientes.
Implementación de las nuevas tecnologías para agilizar la justicia laboral.
Mejoramiento de criterios de prueba que propicien una justicia laboral más transparente y eficaz.
Como en muchos aspectos de la vida pública de México, la simulación y la corrupción permeaban las relaciones obrero-patronales y constituían una manera de que se desviaran los objetivos genuinos de unos y de otros.
El Estado intervenía, como el gran árbitro, inclinando la balanza en un sentido o en otro, dependiendo de las conveniencias políticas del momento, generalmente para evitar que se cumplieran las demandas de los trabajadores.
En la época neoliberal, esta intervención permitió el deterioro de los salarios a niveles ínfimos yla decisión arbitraria sobre la legitimidad o no de los liderazgos sindicales.
Ahora, como lo ha anunciado el presidente López Obrador, no se intervendrá ni en uno ni en otro sentido. Los trabajadores serán dueños de su propio destino, sin la intervención oficiosa del Estado.
Pero al mismo tiempo, por las políticas públicas en curso, se podrán recuperar poco a poco los niveles salariales y las condiciones de vida de los trabajadores.

marco.a.medinaperez@gmail.com
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Van legisladores por una ambiciosa agenda de reformas laborales


Además de la reforma laboral, entre los temas que se discutirán en el Congreso en las próximas semanas están ajustes al salario mínimo, derechos de los trabajadores del hogar y licencias de paternidad.
Gerardo Hernández
15 de marzo de 2019, 11:43
 Salario mínimo, derechos de los trabajadores del hogar y licencias de paternidad son algunos de los temas del mundo del trabajo que se sumarán a la discusión de las reformas laborales en el Congreso en las próximas semanas.
No sólo los temas del nuevo sindicalismo y justicia laboral tendrán que ser resueltos por los legisladores antes de que termine el periodo ordinario de sesiones el 30 de abril próximo. La lista de pendientes es amplia.
Las comisiones de Trabajo y Previsión Socialde las cámaras de Diputados y de Senadores tienen en total una lista de 72 iniciativas de reforma al marco legal laboral que deben revisar y dictaminar, 46 en San Lázaro y 26 en el Senado.
Así, a seis semanas de que concluya el periodo ordinario de sesiones en el Congreso de la Unión, los legisladores tendrán que discutir los siguientes temas:
Sindicalismo y contratos colectivos
En el tema sindical hay cuatro iniciativas en San Lázaro. El Partido del Trabajo (PT) propone una reforma al artículo 371 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) para garantizar que la elección de la directiva sindical y número de miembros sea de manera personal, libre, directa y secreta.
El Partido Encuentro Social (PES) tiene una propuesta similar, con la diferencia de que los estatutos de los sindicatos establezcan la elección de la representación sindical universal, libre, directa y secreta, para determinar el número de integrantes de la mesa directiva y precisar la duración del periodo de la directiva de seis años.
Este mismo partido promueve la solicitud de un sindicato ante la Junta federal o local de Conciliación y Arbitraje para la celebración de un contrato colectivo de trabajo y establecer sus requisitos.
En el Senado, por su parte, hay tres iniciativas que abordan temas sindicales. La primera es de Morena, al igual que las anteriores, al 371 de la LFT.
“Los estatutos de los sindicatos deberán incluir la periodicidad para la celebración de elecciones de la respectiva directiva, misma que tendrá que ser menor a seis años. También contendrán el número de miembros de la directiva y el procedimiento para su elección, mismo que deberá ser mediante voto libre, secreto, universal y directo”, se expone en la iniciativa.
Libertad de afiliación
A estos proyectos se suman tres más del PT, uno para que establecer el derecho de todos los trabajadores a constituir sindicatos, sin necesidad de autorización previa, y con la libertad de afiliación y permanencia en un sindicato. El segundo tiene como objetivo fijar en la Constitución la libre sindicación y la mejora del salario real.
El último proyecto es para establecer que en cada dependencia habrá le número de sindicatos que los trabajadores determinen libremente. En caso de que existan varios sindicatos, fijar las condiciones generales de trabajo tomando en cuenta al que tenga mayor número de trabajadores registrados y precisar el derecho de afiliarse o no.
Modelo de justicia laboral
Respecto a justicia laboral, hay tres iniciativas en San Lázaro (dos de Morena y una del PRI). Por un lado, Morena va por la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, un órgano que se encargará de procurar la conciliación entre patrones y empleados en caso de un conflicto. Se trata de un procedimiento prejudicial, es decir, obligatorio antes de una demanda.
Además, este centro tendrá el registro de los sindicatos, los contratos colectivos y supervisará las eleccionespara dirigencias. 
Por su parte, el PRI propone la creación del Instituto Federal de Conciliación y Registro Laborales. La segunda propuesta de Morena es para expedir la Ley General de Centros de Conciliación.
Salario Mínimo
Respecto del salario mínimo, los temas de las iniciativas van desde cómo se debe fijar este monto hasta la desaparición de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami). Son seis iniciativas que han presentado los legisladores en esta materia, entre ellas, dos de Morena, dos del PAN, una del PRD y una de Movimiento Ciudadano.
Una de las iniciativas de Morena es para fijar el salario mínimo con base en el valor por persona de la Línea de Pobreza por Ingresos Urbana establecida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), utilizando como base el promedio de los tres últimos meses previos a su fijación.
Otra iniciativa de Morena es para establecer que el salario mínimo cubra el costo de una canasta básica alimentaria y de servicios básicos para una familia típica, cuyo valor será determinado por el Coneval.
El PAN también hizo una propuesta en este punto, para que el salario mínimo mensual sea equivalente al monto de la línea de bienestar que determina el Coneval.
Además, prever que la Conasami pueda suspender la vigencia del salario mínimo cuando los representantes de los patrones soliciten una suspensión temporal y acrediten que la aplicación del salario pone en peligro la viabilidad de alguna o algunas actividades económicas.
En el Senado las iniciativas van encaminadas a desaparecer la Conasami. Movimiento Ciudadano va por la creación de un instituto especializado, autónomo y técnico.
El PRD apuesta por un organismo constitucional autónomo del Estado, denominado Instituto Nacional del Salario Digno, que tendrá a su cargo realizar los estudios para determinar los salarios general y profesionales bajo los principios de acceso a la información, transparencia, objetividad, independencia y compromiso social.
Licencias de paternidad
Al menos tres iniciativas se enfocan en las licencias de paternidad. En San Lázaro, Morena busca ampliarlas a seis semanas (actualmente son por cinco días) con goce de sueldo.
Mientras tanto en el Senado, el PRD propone licencias de paternidad por 10 días y acceso gratuito al servicio de estancia infantil. Movimiento Ciudadano quiere permiso de paternidad prenatal y postnatal, para que el trabajador tenga dos semanas prenatales y seis semanas postnatales laborables con goce de sueldo.  
Derechos de trabajadores del hogar
Hay siete iniciativas centradas en los derechos de los trabajadores del hogar, cuatro se analizan en la Cámara de Diputados y tres en el Senado.
El PRI propone obligar a los patrones a pagar las aportaciones de vivienda de los trabajadores domésticos. Además, establecer la jornada laboral e incluir a las obligaciones especiales de los patrones la seguridad social.
El PT pide incluir en la Ley Federal del Trabajo la palabra “trabajadores del hogar” y otorgar derechos. Movimiento Ciudadano también propone que los trabajadores del hogar sean afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En ese sentido, Morena quiere que el patrón inscriba al trabajador doméstico al régimen obligatorio del Seguro Social y al pago de cuotas obrero-patronales.
En tanto, en el Senado, el PT propone establecer que las trabajadoras y los trabajadores del hogar tengan los mismos derechos en materia de vivienda que el resto de la fuerza laboral. El PRD coincide en el acceso de los trabajadores del hogar a los beneficios del seguro social.
Por último, senadores de diversas bancadas propusieron definir tres modalidades de personas trabajadoras del hogar: las personas que trabajan para un patrón y residen en el domicilio; las que trabajan para un patrón y no residen en el domicilio, y las personas trabajadoras del hogar que tienen diferentes patrones y no residen en el domicilio de ninguno de ellos.

https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Van-legisladores-por-una-ambiciosa-agenda-de-reformas-laborales-20190315-0047.html

Ley secundaria en materia laboral pondrá al país en una nueva era


NOTIMEX 21.02.2019 – 17:16H 
La discusión de la ley secundaria en materia de justicia laboral, pondrá al país en la antesala de una de las transformaciones de mayor calado desde la promulgación del Artículo 123 de la Constitución, afirmó Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Ante el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, dirigentes de confederaciones sindicales y empresariales, estableció que esta transformación tiene que caminar de la mano del diálogo social y productivo.
En el auditorio Jaime Torres Bodet, del Museo Nacional de Antropología e Historia, la funcionaria apuntó que en la STPS se tiene claro que para tener más y mejor empleo debe haber crecimiento económico, lo cual implica fortalecer la certidumbre entre los inversionistas nacionales y extranjeros.
Manifestó que el Estado de derecho será una realidad, y que por ende la impartición de justicia laboral tendrá que ser imparcial y eficiente; que las negociaciones para elevar los salarios favorezcan la mejora de la productividad y la competitividad de las empresas.
En el marco de la firma del Acuerdo Tripartita por el Trabajo Decente, que tuvo como testigos de honor a Guy Rider, director general de la OIT, y a Antonio Molpeceres, coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas, Alcalde Luján apuntó que México demuestra su capacidad de poner por delante la unidad, de construir puentes y derribar muros.
Sostuvo que este acuerdo no debe ser visto solamente como una carta de buenas intenciones, porque adoptarán el plan de acción con el mayor de los compromisos para cumplirlo y traducirlo en programas de gobierno y políticas públicas monitoreables y evaluables.
Aclaró que no hay futuro digno para el trabajo sin el fortalecimiento de los sindicatos, organizaciones que deben jugar un papel protagónico para elevar los ingresos y mejorar las condiciones laborales de sus agremiados a través de la negociación colectiva.
A diferencia del pasado, el gobierno ya no promoverá sindicatos ni líderes y serán solamente los trabajadores, quienes decidan con plena libertad quiénes serán sus representantes, porque se tomará en serio el Convenio 87 de la OIT, dijo, al destacar que el futuro ya inició con la ratificación del Convenio 98 de la OIT sobre libre sindicación y negociación colectiva auténtica.
Hizo notar que es turno ahora de la construcción de consensos en el Poder Legislativo para armonizar las leyes secundarias en materia de justicia laboral con la reforma constitucional aprobada en febrero de 2017.
Asimismo, señaló que con este evento se inauguran en México los festejos por el primer centenario de la OIT, organización que a nivel global conmina a hacer un alto en el camino e imaginar cómo puede ser el futuro del trabajo que queremos.
Consideró que el futuro del trabajo debe considerar que la automatización, la inteligencia artificial y la robotización, no representan necesariamente una amenaza para la estabilidad en el empleo, sino que pueden acarrear beneficios para los trabajadores y el desarrollo social.
También externó que el futuro del trabajo se escribe en femenino y con igual remuneración, por lo que es inadmisible que en el Siglo XXI esta situación siga siendo una demanda y no una realidad, pues a nivel mundial la brecha salarial de género se sitúa en 23 por ciento y según la ONU, de seguir así, se necesitarían otros 68 años para igualar los salarios entre hombres y mujeres.
Expresó que en México el futuro del trabajo será de la juventud y en se sentido destacó el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que es una inversión estratégica tanto para prepararlos con las destrezas, habilidades y competencias que requerirán para insertarse de mejor manera en los trabajos del futuro, como para edificar una sociedad más incluyente y cohesionada.
Además, resaltó que el futuro que se quiere para el trabajo, está ligado a la formalidad y al goce de derechos universales, por lo que hay que ser creativos para hallar modalidades de seguridad social ante un mundo del trabajo cada vez más cambiante y versátil.

https://www.20minutos.com.mx/noticia/483642/0/ley-secundaria-en-materia-laboral-pondra-al-pais-en-una-nueva-era/