
El líder del sindicato minero reveló que antes de iniciar una campaña de desprestigio en su contra, Grupo México, Industrias Peñoles y Grupo Acerero del Norte intentaron corromperlo.
Napoleón Gómez Urrutia, líder del Sindicato Minero, dijo estar dispuesto a sentarse a negociar con el director ejecutivo de Grupo México, Germán Larrea, para resolver los conflictos en el sector, en beneficio de los trabajadores.
“De parte del Sindicato Minero y mío, en lo personal, yo estaría dispuesto a sentarme a negociar y buscar una solución para que esto se resuelva lo más pronto posible”, dijo.
En entrevista para #AristeguiEnvivo, comentó que desde hace 11 años existen huelgas en minas de Grupo México, en Taxco, Guerrero; en Cananea, Sonora, y en Sombrerete, Zacatecas.
Explicó que esto derivó de “las violaciones al contrato colectivo, la negación a reconocer los reclamos y demandas de los trabajadores para tener mejores salarios y prestaciones, y la negación a reconocer su liderazgo, su personalidad jurídica como miembro del Sindicato Minero”.
En ese contexto, el líder minero dijo que ojalá que Larrea esté dispuesto a sentarse a negociar en caso de que la autoridad haga un llamado para conciliar. “Ojalá responda que sí”.
“Hay que ver para delante, hay que buscar la reconciliación, pero resolviendo con justicia esos temas. Cómo podemos seguir en la impunidad con estas cuestiones, y que nadie se haga responsable de esto. Hay que resolverlos bien, valen miles de millones de dólares, o sea, porque no le dan y son generosos con su gente”, subrayó.
Empresarios “intentaron corromperme”
Gómez Urrutia señaló que desde su elección como dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM) empezó a ganar detractores, ya que inició una serie de programas sociales relacionados a seguridad, higiene, salud e incrementos a salarios y prestaciones.
“Sabíamos que las empresas mineras estaban ganando muchísimo dinero y los salarios los querían tener congelados. Entonces hicimos un programa de recuperación del poder adquisitivo a los trabajadores y programas sociales como ‘Minero con Casa’, ‘Minero Educado’, ‘Minero con Seguro’, ‘Minero con salud’ porque es una actividad de alto riesgo, y todo empezó a funcionar, y claro la oposición siempre es de quienes no quieren dar más a los trabajadores ni recompensar la productividad y la eficiencia de los trabajadores, y eso provocó choques y desgastes”, principalmente con Grupo México, expuso.
Sin embargo, añadió, esta crisis se agudizó tras el derrumbe en la mina de Pasta de Conchos, que dejó a 65 trabajadores sepultados.
El líder sindical denunció que tras la tragedia, directivos de Grupo México, Industrias Peñoles, Grupo Acerero del Norte y empresarios como Alonso Alcira Elizondo y Alberto Balleres, intentaron corromperlo con dinero y privilegios, pero tras ser rechazados, iniciaron una campaña de ataques y desprestigio en su contra.
“Pensaron que contaban con todo el apoyo del gobierno federal (de Vicente Fox), con apoyo de gobernadores, sobretodo en los estados donde tenían el mayor control por sus actividades, sus minas, sus plantas, entonces se inició esta campaña de ataques“, abundó.
No obstante, apuntó, desde el 28 de agosto de 2014 todas las acusaciones de fraude que inventaron fueron totalmente desechadas.
Afirmó que si bien pudo regresar desde el 29 de agosto de 2014, no sentía que hubiera las condiciones que garantizaran su integridad y seguridad.
“Yo salí perseguido políticamente, acusado indebidamente, falsamente, y todos los países donde hicieron estas cuestiones, cuando hablaban de fichas rojas y extradición eran puras falsedades, mandaban recortes de periódicos que ellos mismos mandaban publicar”, afirmó.
El también senador argumentó que la falta de seriedad del gobierno mexicano se vio a tal grado que el gobierno de Canadá nunca le dio entrada a la solicitud de extradición.
Incluso dio a conocer que demandó a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) por acusarlo injustamente y aceptar información falsa del gobierno de México.
“Interpol finalmente me da una carta por escrito, es algo raro, creo que soy el único que recibe un documento en el que dice ‘toda la información que utilizó México no se apega a la realidad ni a las reglas de Interpol, es una persecución política… Por lo tanto, no sólo borramos el nombre, exigimos en todo el mundo que se borre’. Es decir, yo en Interpol no existo en ningún registro después de esa cancelación que hicieron”, sostuvo.
Desde su punto de vista, su preparación académica y su objetivos lo convirtieron un “líder atípico”, diferente al resto de los dirigentes sindicales que eran protegidos por el gobierno.
El legislador recordó que incluso en los 12 años que estuvo fuera del país fue amenazado hasta de muerte.
“Hubo amenazas de muerte a partir de la tragedia de Pasta de Conchos, anónimas, llamadas por teléfono, correo. Hubo un caso en particular, a uno de mis hijos cuando va saliendo, va a su Volkswagen, recoge una nota del parabrisas, la abre y encuentra una bala de alto calibre y dice ‘si tú no obligas a tu padre a que deje de acusar a la empresa de homicidio industrial tú y toda tu familia vas a desaparecer’. Ya sabíamos a quién se las había hecho después de la tragedia”, anotó.
Reforma laboral, un paso hacia una mayor democracia sindical
Respecto a la aprobación de la Ley Federal del Trabajo, Gómez Urrutia dijo que es un paso importante en la lucha por lograr una mayor democracia sindical, libertad y justicia laboral, que había sido controlado con salarios bajos y contratos de protección patronal.
Por otra parte, recordó que hace 25 años, cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio, México tenía los salarios y prestaciones más elevados de América Latina, y actualmente, tiene los más bajos de la región, incluso por debajo de países como El Salvador y Honduras.
“Es increíble cómo congelaron los salarios, en términos reales se ha deteriorado el poder adquisitivo, por eso este cambio, esta transformación que anunció el presidente, recibió el beneplácito de muchos trabajadores de muchos luchadores sociales de que quieren renovar sus condiciones de trabajo y sus instancias de política sindical, sus agrupaciones, de sentirse en libertad para elegir a sus líderes”, puntualizó.
El dirigente minero comentó que los sindicatos existentes tendrán que adaptarse a las nuevas reglas porque de no ser así “se van quedar atrás o sus trabajadores se van a comenzar a salir de esas organizaciones y buscarán otras nuevas más democráticas”.
Rescate de cuerpos en Pasta de Conchos, acto de justicia
El pasado miércoles, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que en breve iniciarán los trabajos para rescatar los 65 cuerpos de los mineros que quedaron enterrados en la mina Pasta de Conchos desde el 2006.
Por si te lo perdiste| Iniciará en breve rescate de cuerpos en Pasta de Conchos, anuncia AMLO
Al respecto, Gómez Urrutia, consideró que “esta es una decisión de justicia para las familias y un acto humanitario verdaderamente.
“Es un reclamo de poco más de 13 años, en el que las familias, los trabajadores y las viudas han esperado este momento. Yo creo que abre una oportunidad de dignificar verdaderamente a aquéllos que entregan su vida, su esfuerzo y su sacrificio a los centros productivos al servicio de todas estas empresas”, anotó.
El senador de Morena firmó que siempre se trato de evitar que se conociera la realidad.
“La verdad es que intentaron durante cinco días le rescate de los trabajadores, pero cuando vimos y declaran al quinto día, el secretario del Trabajo y de Previsión de aquella época, Francisco Javier Salazar, que ya no había condiciones para el rescate fue desgarrador… Dicen que no hay condiciones, se van y desaparecen”, detalló.
Además recordó que ni el presidente de la república, Vicente Fox, ni el director general de Grupo México, Germán Larrea, se presentaron en Pasta de Cochos, “ni para ver cómo podían ayudar al rescate, ni para ofrecer sus condolencias fue algo indignante e inmoral”.
El líder Sindicato Minero explicó que tras la tragedia empezó a utilizar la frase de “homicidio industrial“, porque “se pudo haber evitado”; “teníamos más de un año denunciando las irregularidades que existían, los puntos de inseguridad, pero no hicieron caso” porque tenían todo el apoyo gubernamental.
“Tenían una empresa contratista. De los 65 mineros que murieron, 40 eran subcontratados, sólo 25 eran sindicalizados. Este outsourcing mandaba a los trabajadores, que no eran parte del sindicato y no tenían quién los defendiera, a trabajar con soplete en una mina con altas concentraciones de carbón a fundir, y por supuesto que explotó la mina”, expuso.
La mañana de este jueves, López Obrador dio a conocer que Germán Larrea de envío una carta para manifestarle que está dispuesto a colaborar en el rescate de los cuerpos.
“Como tuve la oportunidad de informarle, las labores de recuperación de los cuerpos fue una tarea dura y de muy alto riesgo, durante 14 meses. En esas labores se emplearon más de un millón quinientas mil ‘horas hombre’ a cargo de mineros y personal especializado. Hicimos un enorme esfuerzo, desgraciadamente, no pudimos lograr el objetivo”, se puede leer en el documento.
Sobre la carta de Larrea, el legislador se dijo sorprendido de que Grupo México afirme que las labores de rescate duraron más de un año cuando realmente sólo se buscó a los trabajadores durante 5 días.
“Al quinto día la suspendieron, cerraron la entrada y salida de la mina con concreto y dejan al Ejército ahí. No sé cómo pudieron haber continuado un año y pico las tareas de rescate. Según reportes que tenemos del coordinador y jefe de los rescatistas, incluso posteriormente después hubo inundaciones en esas minas, deliberadas o no, para tratar de desaparecer las evidencias“, agregó.
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La excepcional convención minera

Posted by Óscar Alzaga
Date: mayo 07, 2018
La XL Convención del Sindicato Nacional Minero es internacional, de lucha, solidaridad y compromisos, algo no visto, del 3 al 6 de mayo realizan actos públicos, internos y de trabajo que son excepcionales en la vida del país. Desde hace 100 años se ha dicho que sólo la organización internacional de los trabajadores, podrá equilibrar su poder con la patronal, porque ellos desde hace más tiempo sí lo están. En 2012 se presentó la patronal mundial en la OIT exigiendo que desconociera el derecho de huelga, por no estar en ningún convenio –en México también lo intentó Peña-Navarrete con “cero huelgas”-. Pero como son ignorantes, como sus abogados, se les hizo ver que el derecho de huelga, siendo exclusivamente obrero, está en el Convenio 87, como una parte integrante.
Con alcance internacional, los patrones crean sus organismos y pactos: el FMI, BM, OMC, el Consenso de Washington, TLCAN, TPP y otros. Ahora es indispensable que los sindicatos y sus miembros sean internacionalistas.
Esta Convención es un gran aliciente en el medio sindical que vivimos, pues la IndustriALL Global Union, IGU, la central más grande del mundo, se hizo presente en franca solidaridad como nunca, y anunció que realizará en noviembre de este año en México su reunión cumbre de líderes, en apoyo a los trabajadores y a los mineros de México.
El medio sindical nacional es depresivo, pues a los bajos salarios, al empleo de economía informal, eventual en la formal y a los contratos colectivos de protección patronal, se agrega la reforma laboral de la CTM, CROC y PRI depositada en el Senado, que de un manotazo despoja a los obreros de sus derechos básicos, como un acto vil de traición a la clase trabajadora, así reconocido la misma CTM, a través de su líder Carlos Aceves del Olmo. Hoy la CTM y la CROC han dejado de ser oficialistas o charros, ahora son sindicatos patronales, van a la moda neoliberal, por eso firman los contratos colectivos patronales y se someten a los patrones
La internacionalización de los derechos en México
En junio de 2011, la Corte Interamericana de Derechos Humanos obligó al Estado mexicano a incluir en la Constitución los derechos humanos, los tratados internacionales, sus jurisprudencias y principios de: universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, lo que hace que los mexicanos seamos internacionalistas y tengamos acceso a esos derechos, garantías, instancias y tribunales internacionales. Lo cual es un apoyo justo a los trabajadores y sus sindicatos. Por otro lado, la solidaridad internacional ya era una garantía ciudadana antes de 2011, aunque la ignorancia de los gobiernos los llevó a interpretarla, como “intromisión extranjera en el país”. Pero bien afirma la ANAD: “Los derechos se defienden ejerciéndolos”.
En 1992 por la firma del TLCAN, Salinas promovió una simulación con las comisiones de derechos humanos, por carecer de obligatoriedad sus resoluciones y excluir como derechos humanos, los laborales y políticos.
Hace muchos años tuvimos auténticos encuentros obreros internacionales de lucha y solidaridad: en el cardenismo, la CTM con Lombardo, promovió la creación de la Central de Trabajadores de América Latina (CTAL) en 1938. Pero después la CTM se subordinó al PRI alemanista, de 1946 en adelante. De aquel tiempo a la fecha solo de modo esporádico participan líderes de otras naciones, pero no en luchas de México, ahora sí,
En la inauguración participaron 970 mineros representando las secciones sindicales, los dirigentes encabezados por Napoleón Gómez Urrutia –en videoconferencia-, acompañados por más de 120 dirigentes sindicales de todo el mundo, entre ellos: Ken Neuman de USW, Tony Burke de la Unite y Marino Vani de IndustriALL Global Union, líderes de AFL CIO, de Sudáfrica, Noruega, Escocia, Francia, Brasil, Uruguay, Argentina y otros países. También asistieron más de 60 representantes de empresas, con quienes el Sindicato tiene pactados contratos colectivos de trabajo, además de los invitados de México y, por supuesto, los representes de Morena y del PT, Luisa Alcalde, Marcelo Ebrard y Alberto Anaya.
Los representantes de empresas en la Convención, no debe sorprender a nadie porque anualmente el Sindicato Minero se reúne con todos ellos, para juntos impulsar planes comunes de productividad, capacitación, seguridad y otros temas, en el entendido de que los derechos obreros son respetados, incluyendo la libertad e independencia sindical. Porque Napoleón Gómez Urrutia impulsa un nuevo tipo de sindicalismo: de diálogo y transparencia con las empresas. Pues como bien dijo Francisco Zapata, el investigador del Colegio de México: “Superar los topes salariales oficiales por doce años consecutivos como lo logran los mineros, sólo lo puede hacerlo un sindicato que sea independiente”. Lo cual muestra un alto nivel de responsabilidad y de respeto de la dirección sindical en su actuación.
A la situación tan adversa que enfrenta el Sindicato Minero desde 2006, con campañas sucias de los oligarcas Germán Larrea, Alberto Bailleres y Alonso Ancira, que corrompen autoridades e imponen la ilegalidad, pues corrupción e ilegalidad van de la mano (y que todo México reconoce que corrupción y violencia son los problemas mayores de México), los oligarcas ejercen actos ilegales y corrupción como dos caras de la misma moneda, lo que corroe y destruye el Estado de Derecho y debilita la democracia nacional.
Tales son los casos de cuando la Secretaría del Trabajo de Fox retiró la toma de nota en 2006 a Gómez Urrutia, para entregarla a un empleado de Larrea, que recupera el Sindicato con un amparo, y después en 2008, otra vez la Secretaría de Trabajo, ahora de Calderón, niega la toma de nota al mismo dirigente, que la recupera ante la Suprema Corte hasta 2012. O las declaraciones de inexistencia hasta 4 veces en la huelga de Cananea de 2007 y hasta dos veces en las huelgas de Sombrerete y Taxco en 2007, que el Sindicato Minero, a través de amparos, logra su reconocimiento legal.
No obstante, tuvieron que poner al abogado de Grupo México y Larrea, Fernando Gómez Mont, como secretario de Gobernación, para arrebatar de un manotazo el contrato colectivo de trabajo de Cananea y despedir a 1200 mineros, con una cadena de actos ilegales. Por lo cual ese asunto está hoy en La Comisión Interamericana, para su solución definitiva. Ni que decir del caso de las órdenes de aprensión y condena de Napoleón Gómez Urrutia acusado del robo de 55 millones de dólares en 2005 y que hasta el 28 de agosto de 2014, ante el 4º Tribunal Colegiado Penal y la Suprema Corte en el exp. 121/2014, se logró ganar el juicio en definitiva, acreditando que eran falsas las acusaciones de los empleados de Germán Larrea, a los que les habían dado la representación legal del Sindicato Minero en 2006.
Hoy la situación no ha mejorado, en Sombrerete inflaron el padrón de socios para votar, reviven muertos y vuelven a circular jubilados; en Taxco buscan corromper a mineros que han resistido más de 10 años, en la mina Media Luna de Guerrero a los obreros que quieren ejercer su derecho de libertad sindical lo reprimen y asesinan a tres dirigentes. A todo eso se suman compañas sucias de “mineros” al servicio de Larrea, Bailleres y Ancira para repetir mil veces la misma mentira: “Napoleón debe a los mineros 55 millones de dólares que se llevó, o ¿por qué no regresa?” Cuando en realidad se trata de un exilio forzado, como lo tipifica la OIT, al no darle por escrito el gobierno las garantías de seguridad a él y su familia.
Por eso entre los acuerdos de solidaridad internacional en la Convención Minera, destacan:
Los sindicatos internacionales están en contra de la reforma laboral de la CTM, CROC y PRI, por ser contraria a los Convenios de la OIT
Exigen el retorno de Gómez Urrutia a su país y al sindicato que representa. Además de que forma parte de la dirección de IndustriALL
Que se respeten los derechos de libertad sindical en México y los de los mineros que están en los tribunales de trabajo.
La mejora sustancial de los salarios de México y la mejora del empleo digno y estable, así como el combate legal a los contratistas.
Por un nuevo sindicalismo libre, independiente e internacional.
Que México logre el cambio de gobierno democrático que merece.
*Abogado del Sindicato Minero y miembro de la ANAD. ■
http://ljz.mx/2018/05/07/la-excepcional-convencion-minera-de-lucha-internacional/
Aumentar los salarios, pero también restablecer derechos

Napoleón Gómez Urrutia
Se ha hablado mucho de la posibilidad de utilizar la renegociación del TLCAN como un impulso para aumentar los salarios en México, pues la elevación de los ingresos de los trabajadores mexicanos eliminaría el pretexto aducido por Donald Trump para complicar el tratado, ya que dice que por este motivo opera a favor de empresas mexicanas y en perjuicio de las de Estados Unidos y Canadá.
Por otro lado, Andrés Manuel López Obrador ha propuesto aumentar el salario mínimo hasta homologarlo con el de Estados Unidos, poco más de mil pesos diarios, a la tasa de cambio actual.
No hay duda de que los aumentos son necesarios. Después de tres décadas de políticas neoliberales, la pobreza sigue muy alta y rebasa 50 por ciento de la población mexicana. Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el número de pobres aumentó de 49 millones, en 2008, a 53.4 millones para 2016. Los salarios en China son ya dos veces mayores a los de México.
Pero los aumentos no son tan valiosos cuando se otorgan sin acompañamiento de derechos democráticos con los que los trabajadores y las trabajadoras puedan defender sus conquistas. En los últimos años. el Sindicato Minero ha logrado un promedio de aumento en salarios y prestaciones arriba de 12 por ciento, o sea, dos o tres veces mayores que los que consiguen los organismos charros. Este éxito se debe fundamentalmente a la disposición y la capacidad de nuestros afiliados para movilizarse junto con sus comunidades, ejercer democráticamente y de forma responsable el derecho de huelga para hacer crecer al sindicato con nuevos proyectos, además de la sindicalización de nuevos compañeros y compañeras.
Sería un error pensar que los aumentos por sí mismos podrían resolver el déficit de derechos democráticos que persiste en el mundo laboral mexicano. Como muchos expertos han observado, los salarios mexicanos en las grandes industrias son inferiores comparados con los de otros países, no debido a la falta de productividad, sino a un pacto diabólico entre políticos, empresarios y sindicatos sometidos para robar sistemáticamente esta estructura jurídica a los trabajadores, mientras dividen el botín entre aquéllos.
El ejemplo más reciente de esta alianza es el dictamen de la ley secundaria para aplicar las reformas constitucionales en materia laboral, que esta semana está a punto de debatirse en el Senado. Como muchos abogados, académicos y dirigentes sindicales hemos advertido, el dictamen pretende consolidar el control de los sindicatos corruptos, los funcionarios cómplices y las empresas amafiadas con ellos sobre las instituciones de la justicia laboral, al cerrar todos los espacios a los trabajadores que pretendieran organizarse en sindicatos democráticos y así negociar contratos colectivos que les garantizaran salarios buenos, seguridad adecuada e higiene en el trabajo, las utilidades y las prestaciones que en justicia y de acuerdo con la ley les correspondan, así como la posibilidad de una jubilación digna.
No es un accidente que los patrocinadores de esta propuesta sean representantes sindicales conocidos internacionalmente por su corrupción y venalidad, como es el caso de Tereso Medina Ramírez, jefe de la CTM en Coahuila y dueño de unos 146 contratos colectivos de protección patronal que abarcan a un mínimo de 22 mil trabajadores en varias ramas industriales, según datos oficiales. Por otra parte, está Isaías González Cuevas, de la CROC, también líder charro; con su iniciativa, ambos traicionan a la clase trabajadora.
Como observó el senador del PT, Luis Humberto Fernández, tan vergonzosa es la ley que nadie ha salido a defenderla. Sería una gran desgracia y una gran vergüenza para el Senado y para la Cámara de Diputados que se apruebe una ley como ya hemos aprobado muchas, sin que nadie salga a defenderla, nada más porque dieron la instrucción, nada más porque sus jefes los mandaron, nada más porque no había razones: sólo había instrucciones.
La única estrategia efectiva para revertir el control de las grandes empresas y sus lacayos charros es derrotar este falso dictamen y aprobar uno que implemente fielmente las normas constitucionales y los convenios internacionales suscritos por México que protegen los derechos de los trabajadores.
Ésta ha sido la principal exigencia de los sindicatos internacionales de Canadá, Europa y Estados Unidos en sus cartas dirigidas a los senadores de México. Es otra cruel ironía que ellos se preocupen más por los derechos de los trabajadores mexicanos que nuestro propio gobierno y que, naturalmente, los sindicalistas charros.
Sólo un candidato presidencial se ha manifestado claramente por una verdadera reforma del derecho laboral. En un documento reciente, López Obrador exige:
–Que las leyes reglamentarias de la reforma laboral constitucional se ajusten estrictamente al contenido y principios de la Carta Magna.
–Que las tareas propias del Poder Judicial no deben ser sustituidas por el Órgano Nacional Autónomo de justicia laboral, cuyas funciones se refieren limitadamente sólo a la conciliación y al registro de sindicatos y contratos colectivos. Éste no deberá ser tripartito ni admitir en su estructura de gobierno una representación que lo pueda convertir en juez y parte en los procesos.
–Que los procesos de los cuales dependa el ejercicio de los derechos laborales, incluso los conflictos por titularidad y por cumplimiento de requisitos para emplazar a huelga o suscribir un contrato colectivo, deben quedar a cargo del Poder Judicial, manejado con justicia e independencia.
–Que las y los trabajadores tengan garantizada la consulta previa antes de la firma de cualquier contrato colectivo, a través de un procedimiento de voto secreto validado por el Poder Judicial.
–Que se apliquen a este proceso los preceptos de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información para proteger esos mismos derechos laborales de los trabajadores.
El Sindicato Nacional de Mineros, que tengo el honor de presidir, conoce la amarga realidad del inframundo del derecho laboral actual, donde los trabajadores que intentan afiliarse a un gremio democrático como el nuestro, sufren demoras interminables, despidos sin remedio, acoso y amenazas, y hasta asesinatos con impunidad, como es el caso reciente de la empresa canadiense Torex Gold Resources, en la mina Media Luna, ubicada en el estado de Guerrero.
Aún si en este mes logramos derrotar la reforma reaccionaria del PRI, quedará pendiente para el Congreso, en septiembre próximo, reglamentar fielmente nuevas reformas constitucionales para acabar de una vez por todas con el infierno de los contratos de protección patronal y los demonios – charros, empresarios y funcionarios cómplices– que viven de ellos.
Como senador, de entrada mi compromiso será el de luchar por una reforma laboral que garantice los derechos y la dignidad de la clase obrera, que logre de esta forma aumentos salariales reales y permanentes para mejorar las condiciones del pueblo, el fortalecimiento y crecimiento de la economía nacional. No hay ninguna duda, por mi parte, de que ésta habrá de ser mi primera y más importante encomienda senatorial tras las elecciones del 1º de julio próximo. De ella habrán de surgir inevitablemente nuevas oportunidades y más importantes retos políticos, jurídicos y sociales para el avance de México.