¿Se democratiza el mundo del trabajo? 


14/05/2019 
Alberto Aziz Nassif
Después de una larga y muy complicada lucha de más de 25 años, México ha llegado a un nuevo modelo para regular la vida laboral en el país. Es necesario abrir espacios de análisis para ver los cambios de fondo. No es fácil dejar de lado el anecdotario de las mañaneras, la disputa cotidiana que dejan los dichos del presidente con sus antagonistas, su crítica a las organizaciones de la sociedad civil o a los organismos autónomos y el debate sobre los megaproyectos de la 4T. La reforma laboral modificará en los próximos meses y años la vida de millones de trabajadores y de cientos de miles de patrones. La reforma se anunció el pasado 1o de mayo. 
El escenario de la reforma laboral abre la posibilidad de cambiar un universo dominado por la simulación, el control y la transa, y empezar a construir otro apegado a un Estado de derecho, con instrumentos democráticos y una mejor impartición de justicia. Antes de entrar en materia, se puede destacar una premisa para valorar este cambio. Detrás de este proceso hay un amplio grupo de actores, de académicos, laboralistas, legisladores, que durante años han insistido en la necesidad de tener una transición, una democratización del trabajo, similar a la que se hizo con el mundo electoral hace décadas. Sin duda, las nuevas reglas nos ubican en el comienzo de este proceso. Por experiencia sabemos que los cambios de reglas no llevan de forma automática a los cambios en la realidad, pero también sabemos que, si no se cuenta con una ingeniería de procesos, mecanismos y liderazgos, es imposible modificar las prácticas. 
Las piezas del rompecabezas se fueron colocando para formar el conjunto: un cambio de régimen político fue un detonante básico; el largo trabajo de años para generar consensos; una mayoría en el Congreso; la coyuntura internacional y el cambio del TLCAN al T-MEC. La premisa básica para cambiar las condiciones laborales y mejorar el salario es contar con actores colectivos empoderados que puedan impulsar los avances. Existe un triángulo que servirá de base para un nuevo pacto de regulación en el trabajo: la democratización sindical, la justicia profesional y una base institucional para regular las relaciones entre trabajadores y patrones. 
De forma puntual se pueden establecer algunas piezas que pueden cambiar la mala fama y el oscurantismo sindical. El voto personal, libre, secreto y directo será un instrumento poderoso para que los trabajadores puedan elegir a sus sindicatos, a sus liderazgos y puedan sancionar sus contratos de trabajo, nada más, pero nada menos. El esquema de juntas de conciliación y tripartismo será cosa del pasado, porque en su lugar se va a construir un Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, un organismo público descentralizado y con autonomía, que tendrá un carácter transversal en su junta de gobierno que se integrará por cinco miembros: los titulares del Trabajo y de Hacienda, y los titulares de tres órganos autónomos, el INE, el Inai y el Inegi, con lo cual se alimentarán los procesos electorales, la transparencia y la información. También se reformó el Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para democratizar a este sector, lo cual le da al proceso un carácter de integralidad. Imaginemos en el Apartado B al SNTE y la CNTE en una elección de más de un millón doscientos mil afiliados, o en el Apartado A al sindicato del Seguro Social, con más de 400 mil integrantes. 
¿Qué cambios son esperables con la reforma? Puede empezar a desaparecer la extorsión a las empresas con falsas representaciones; terminar con los obstáculos para impedir la democracia sindical y poner fin a la simulación de los contratos colectivos de protección. Sin duda, los cambios más importantes tienen que venir desde abajo, con la organización social y no por decisiones verticales de arriba. La reforma no hará esos cambios, pero sí podrá establecer condiciones para que se modifique la viciada dinámica laboral. 
Los programas sociales que impulsa AMLO son ayudas, pero el cambio en la distribución del ingreso que pueda bajar los niveles de pobreza y desigualdad, sólo podrá venir de un nuevo pacto social en el mundo del trabajo… 

Investigador del CIESAS. @AzizNassif 
https://www.eluniversal.com.mx/articulo/alberto-aziz-nassif/nacion/se-democratiza-el-mundo-del-trabajo

Lanzan desafío nuevos sindicatos


La formación de nuevas centrales sindicales desafían la vida laboral del país
Agencia Reforma
Miércoles, 27 Febrero 2019
Ciudad de México— La formación de nuevas centrales sindicales desafían la vida laboral del país.
La reciente creación de la Confederación Internacional de Trabajadores, encabezada por el senador Napoleón Gómez Urrutia, con 10 federaciones y más de 150 sindicatos y la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), dirigida por Pedro Haces, amenazan ya a las viejas CTM y CROC que por décadas dominaron la vida sindical mexicana.
El peso de las nuevas centrales como la de Gómez Urrutia se ha dejado ver en conflictos como el de las huelgas en maquiladoras de Matamoros.
Además, la presión de estos grupos ha provocado que dentro de la CTM o de la misma CROC algunos líderes radicalicen sus demandas.
Ayer, durante el foro sobre la reforma laboral realizado en la Cámara de Diputados, Isaías González, líder de la CROC, una central tradicionalmente pasiva, anunció que el 5 de marzo estallará la huelga en 80 tiendas Walmart de 10 estados del país, en demanda de 20 por ciento al salario y la aplicación, por primera vez, de un bono de 4 por ciento sobre las ventas realizadas por los trabajadores.
La detonación de cambios en la vida de los gremios viene de la ratificación del convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, y de homologar compromisos con otros países dentro del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico y el Tratado con Estados Unidos y Canadá.
Además, en la inminente aprobación de una reforma laboral que favorece a los sindicatos.
La secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, resaltó ayer que el elemento más importante de la reforma es el rescate de la negociación colectiva, a través de procesos libres y democráticos, para que los trabajadores puedan decidir, a través del voto libre y secreto, quiénes son sus dirigentes.
También que se consulte a los trabajadores antes de firmar contratos colectivos. 
“Estamos en un cambio de régimen, ya no será a la vieja usanza”, advirtió la legisladora de Morena, Dolores Padierna.
“Son las nuevas reglas del juego. Es una consecuencia natural del nuevo marco jurídico tanto internacional como nacional. Ese marco, sumado a la nueva realidad política del país, hacen que surjan nuevas asociaciones y tendrá que darse una modernización del sistema tradicional sindical”, opinó el abogado laboral Óscar de la Vega.
“Los sindicatos tendrán que reinventarse y las empresas tendrán que mejorar los salarios con base en la negociación colectiva”, agregó. 
Germán de la Garza, abogado laboral, apuntó que en el sector empresarial existe incertidumbre porque no saben lo que implica la creación de una Confederación como la de Napoleón Gómez Urrutia.

https://diario.mx/nacional/lanzan-desafio-nuevos-sindicatos-20190226-1483017/