“La negociación colectiva -el proceso de negociación voluntaria entre uno o varios empleadores (o sus organizaciones) y una o varias organizaciones de trabajadores- puede reducir eficazmente la desigualdad salarial, ya sea en una empresa, un sector o una industria”, destaca.
Agrega que la negociación colectiva también puede contribuir a reducir las diferencias salariales entre hombres y mujeres.
“Más de la mitad (59 por ciento) de los convenios colectivos examinados por el estudio de la OIT reflejan un compromiso conjunto de los empleadores o de sus organizaciones y de las organizaciones de trabajadores (en particular, los sindicatos) para abordar la desigualdad de género garantizando la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor, previendo permisos parentales y familiares y abordando la violencia de género en el trabajo”, dice la OIT.
Según el informe, más de un tercio de los empleados (el 35%) de 98 países tienen sus salarios, su tiempo de trabajo y otras condiciones laborales fijadas por negociaciones colectivas autónomas entre un sindicato y un empleador o una organización de empleadores.
Sin embargo, advierte, existe una considerable variación entre los países, que va desde más del 75% en muchos países europeos y Uruguay hasta menos del 25% en aproximadamente la mitad de los países de los que se dispone de datos.
Por: Arturo Rivero / El Pulso Laboral