
JOEL ORTEGA JUÁREZ
13.04.2019/03:48
La paradoja de las paradojas: la presión del gobierno de Trump y del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, así como la de la Presidenta de la Cámara Baja de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, consiguieron que el 11 de abril de 2019 la Cámara de Diputados aprobase por 417 votos, 29 abstenciones y un voto en contra, la reforma laboral por la que debieron luchar los sindicatos mexicanos.
Obviamente no se iban a “autosuicidar”, como decía López Portillo. El charrismo sindical ha basado su control de los trabajadores en una legislación que le ha garantizado el monopolio sindical. Tampoco lo plantearon los diversos movimientos críticos, porque en muchos casos consideraban “logros del movimiento obrero, la titularidad única de los contratos colectivos” por medio del sindicalismo único en cada empresa, rama de industria o dependencia del aparato público e incluso de las Universidades y, por supuesto, del sindicato de la educación.
El “modelo sindical” corporativo, monopólico, antidemocrático, sustento central del control de los trabajadores por el PRI durante casi un siglo, ha sido un perverso mecanismo contrario a los trabajadores. Mediante ese mecanismo se produjo un retraso salarial insólito: México padece los más bajos salarios de la región desde el Río Bravo hasta la Patagonia. Esa es la verdadera causa profunda de la inmensa desigualdad y la pobreza de la mayoría de la población. Un sindicalismo al servicio de los patrones y el Estado sometió a los trabajadores y los hizo quedar inermes, sin casi ninguna capacidad de realizar huelgas locales, de rama o mucho menos nacionales para reivindicar salarios dignos y condiciones laborales capaces de competir con los mercados internacionales.
Precisamente ese inmenso rezago ante los salarios de los trabajadores de los Estados Unidos y Canadá era insoportable para los empresarios y gobiernos de esos países. Para la aplicación del T-MEC exigieron cambiar la legislación laboral. Es muy lamentable que ese sea el factor que pudo impulsar la reforma laboral aprobada por la Cámara de Diputados.
Algunos rasgos de esa reforma pueden ser el inicio de un cambio muy importante en el mundo del trabajo. Habrá que ver cómo se dará en la vida real la “libertad de afiliación sindical” y con ello construir un mecanismo para que sean los trabajadores los que detenten los Contratos Colectivos hasta hoy en manos de los burócratas sindicales, conocidos como charros, convertidos en “redentores” millonarios al servicio de los patrones y los gobiernos.
Esperemos que se ponga fin a cualquier modalidad de las llamadas “cláusulas de exclusividad en la contratación y separación” que anularon el principio básico del capitalismo: la libertad de los trabajadores de concurrir al mercado para vender su fuerza de trabajo.
También habrá que ver cómo se rompe con el otorgamiento de las “cuotas sindicales” a los charros, fuente de corrupción y de verdadera esclavitud de los trabajadores.
Otros elementos de la legislación que fomentó el charrismo, como el “registro y toma de nota”, las “huelgas declaradas inexistentes” , deben suprimirse sin ambigüedades.
Sin menospreciar lo avanzado de la reforma laboral, es el turno para forjar un movimiento autónomo de los trabajadores.
Categoría: Opinión
Reforma laboral y el T-MEC
ANALISIS

SÁBADO 13 DE ABRIL DE 2019
La Cámara de Diputados aprobó reforma laboral, con la que no sólo se propinó el que podría un fin al llamado “charrismo sindical”, sino que se dio el primer paso para cumplir con lo estipulado en el T-MEC y sólo falta el aval del Senado de la República, donde se tendrá que desahogar el tema en escasas dos semanas que restan del actual periodo ordinario de sesiones.
Con estas modificaciones se da paso a la creación de tribunales laborales que dependan del Poder Judicial y concretar en la ley el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece libertad de asociación sindical y negociación colectiva, promovido para su ratificación por el senador Napoleón Gómez Urrutia.
Apenas hace unos nos días la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, había advertido que que discutirán el nuevo acuerdo comercial sólo después de que México aprobará y aplicará las reformas laborales, lo cual no fue tomado como una presión por parte del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, quien había subrayado que “a nosotros nadie nos presiona”.“Nosotros mismos nos pusimos la meta de sacar esta reforma a más tardar en abril”, dijo el también presidente de la Jucopo, mientras que el líder panista en San Lázaro,Juan Carlos Romero Hicks, había comentado que parte de la negociación del Acuerdo comercial México, Estados Unidos y Canadá “es que las reglas laborales en México tengan mayor transparencia en ciertos aspectos, sobre todo de la vida sindical”. El priista René Juárez siempre estuvo en la ruta de respaldar la propuesta.El propio subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Jesús Seade, aceptó que sin una reforma laboral no se avalará el T-MEC. Durante la renegociación del acuerdo, Estados Unidos puso especial énfasis en el tema laboral y por lo pronto ya se dio el primer paso para avanzar.
Los senadores entrarán al análisis de la minuta, pero para el coordinador del PRI,Miguel Ángel Osorio Chong, anticipó la necesidad de realizar algunas modificaciones, ya que en su opinión está desfasada de acuerdo a lo que se necesita del T-MEC. Dijo que estarán en la disposición de hacer los ajustes que se requieran, mientras que el panista Damián Zepeda dijo que uno de los compromisos del acuerdo que se tendrá que cumplir es la mejora salarial.
Otro motivo para festinar lo resumió el diputado Mario Delgado: es “histórica porque estamos en la posibilidad de desaparecer para siempre el charrismo sindical. No nos vamos nada más a quedar con la charrería como deporte nacional”, y es que la mayoría de los dirigentes sindicales se han eternizado en el poder con prácticas poco claras.
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https://www.elsoldemexico.com.mx/analisis/reforma-laboral-y-el-t-mec-3316591.html
Reforma laboral, primer fruto del T-MEC

SOBRE LA MARCHA
Por Carlos Urdiales
13 abril, 2019
Por 417 votos a favor, 29 abstenciones y cero votos en contra, diputados federales aprobaron la Reforma Laboral comprometida en el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, el T-MEC.
Las prisas llegaron cuando la líder de los demócratas en la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, recordó que para que ellos apuren la ratificación del nuevo TLCAN, México debía legislar y ojo, aplicar, un nuevo marco laboral.
Nuestros muy patrióticos legisladores defendieron su urgencia como algo autóctono. A pesar de los meses que dejaron la iniciativa en comisiones antes de por fin dictaminarla y llevarla al pleno. Con o sin Pelosi de por medio, la nueva reforma laboral pasó por abrumadora mayoría.
El diputado de Morena, Mario Delgado, presidente de la Junta de Coordinación Política, festinó: el charrismo sindical quedó sepultado con la nueva norma constitucional. Efectivamente, parte nodal de la reforma laboral apuntala la democracia para elegir a tal o cual sindicato, sin embargo, faltó algo que empresarios reclaman, consagrar también la libertad de no afiliación.
Elecciones libres y secretas serán a partir de cuando el Senado y los Congresos locales ratifiquen la reforma, el antídoto más efectivo contra tanta lacra charra —dicho con todo respeto— que lidera corporativos laborales a lo largo y ancho del país. Líderes sindicales fifís, ésos sí, que hacen gala de fortunas construidas a lomos de trabajadores de todos los sectores productivos. La reforma abre las puertas a nuevos liderazgos, pero, sobre todo, a un nuevo concepto de representación colectiva, de lucha social más justa y productiva.
En términos políticos la Reforma Laboral es un avance, falta que la letra constitucional se traduzca también en un marco jurídico que aliente la productividad, la generación de riqueza, la calidad en la educación, en los servicios médicos, en las burocracias, en el campo, en las fábricas, en la maquila, en el sector automotriz. Si la reforma laboral se ejecuta, las exportaciones mexicanas y el mercado interno crecerán.
Esta reforma fue condicionante para que el T-MEC se concretara. Su aprobación, pero sobre todo su implementación, es requisito sin el cual el acuerdo comercial encontrará pretexto, tanto en Canadá como en Estados Unidos, para no ratificarse y, en ello, México llevaría la peor parte.
En caso de avanzar en el Senado y emprender su ruta legislativa por los Congresos locales, la Junta de Conciliación y Arbitraje desaparecerá, los coyotes laborales también, la “toma de nota” del gobierno al líder igual. Habrá tribunales laborales.
Desde 1994, cuando entró en vigor el TLCAN vigente, México se comprometió en el texto trilateral a un montón de cosas, desde crear una Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hasta a elevar salarios conforme al incremento de la productividad. En 20 años la capacidad exportadora nacional creció de manera exponencial, los ingresos de muchos sectores de la mano con la estadística y, sin embargo, los salarios no.
La clave dentro del T-MEC es que ahora legislar no es suficiente, eso lo hacemos rápido y bien, sino en cumplir con la ley, lo cual lamentablemente solemos hacerlo lento y mal. Si la imperfecta Reforma Laboral aprobada el jueves por los diputados se consagra, los sindicatos de protección, los de extorsión y sus líderes charros efectivamente, comenzarán a extinguirse.
Si la Reforma Laboral se acata, huelgas como la de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), que sufre el paro más largo de su historia (estalló el 1 de febrero), podrán conjurarse a través de acuerdos entre la mayoría de los trabajadores con la parte patronal, sin el parecer de los líderes sindicales; si la Reforma Laboral se promulga, paros ilegales como los de maquiladoras en Matamoros serán impedidos con legalidad; si la Reforma Laboral se hace realidad, la vida de millones comenzará a cambiar para bien.
Nacida en el seno del T-MEC negociado por neoliberales del pasado y acatada por la progresista 4T del presente, esta Reforma Laboral es lo que la buena política pública debe; decir menos y hacer más.
Sus rentas y aplausos no son los mismos, pero esta reforma puede incidir positivamente en las siguientes generaciones, no sólo en las próximas elecciones. Una bocanada pues, de sobriedad republicana.
https://www.razon.com.mx/opinion/reforma-laboral-primer-fruto-del-t-mec/
Jorge Castañeda: El T-MEC y la reforma laboral

12 abril, 2019, 3:00 am
Petición de EE.UU.
Jorge Castañeda (*)
Ayer se aprobó en la Cámara de Diputados la legislación secundaria de la reforma laboral constitucional de los años de Peña Nieto. Aunque se encontraba pendiente desde hace algún tiempo, fueron las exigencias de Estados Unidos, tanto de la administración Trump como del liderazgo Demócrata en la Cámara de Representantes, que obligaron a la 4T en el Congreso mexicano a agilizar las cosas. Sin aprobación de un paquete que se ciña al Anexo 23 del T-MEC, y en particular al Artículo 6, no habrá ratificación posible. Esta última se antoja difícil de todas maneras.
Ya varios miembros de la comentocracia han descrito algunos de los principales rasgos de esta reforma. Incluye el fin de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, elecciones personales, secretas y libres para elegir dirigencias sindicales y determinar la titularidad del contrato colectivo; la necesidad del conocimiento y la aprobación del contrato colectivo por los trabajadores y una votación al respecto para aceptarlo; la posibilidad de coexistencia de varios sindicatos en una misma empresa o dependencia, entre otros. Se trata de cambios trascendentales en el sindicalismo mexicano, en el movimiento obrero mexicano, que nadie puede ver sino como ampliamente positivos y tardíos.
Demora
El asunto se ha demorado por varios motivos, y puede todavía provocar algunos sobresaltos. Quisiera detenerme en la tardanza y las posibles sorpresas por venir. De acuerdo con versiones que escuché desde enero, procedentes de un integrante del equipo del gobierno saliente involucrado en las negociaciones, después de que se firmara el T-MEC en Buenos Aires y tomara posesión el equipo de López Obrador, algunos empresarios tomaron conciencia de lo que se había aceptado en materia laboral y pusieron el grito en el cielo. Se acercaron a López Obrador y le pidieron que se revisara el Anexo 23, porque implicaba un grave peligro para la paz laboral y la contención de salarios en México.
AMLO atendió su solicitud y buscó cómo cambiar el curso de las cosas. El 14 de marzo viajaron a Washington Luisa María Alcalde y Graciela Vázquez para reunirse con sus homólogos estadounidenses —entre ellos Robert Lighthizer— y algunos legisladores demócratas. Las reuniones fueron “desastrosas”, contó otro exfuncionario. La respuesta del equipo de Trump fue que si le movían al Anexo 23, no habría T-MEC. Días después, viajó a México Jared Kushner para advertir más o menos lo mismo ya directamente a López Obrador. Por último, a principios de abril, Nancy Pelosi, la líder Demócrata en la Cámara Baja en Washington, anunció que sin reforma laboral en México ni siquiera llegaría el T-MEC al pleno de su Cámara.
De allí que AMLO aceptara unos días después, el 4 de abril, que debía aprobarse una reforma laboral “apegada a los acuerdos que se establecieron en el tratado”. Los operadores de Morena se pusieron a trabajar, dejaron para después la reforma educativa y revocación de mandato, y comenzaron a acelerar los trámites —eso son— de aprobación.
Las sorpresas comienzan, parece, con una declaración de Gustavo de Hoyos, presidente nacional de Coparmex, ayer mismo, aclarando que el dictamen aprobado en comisiones de la Cámara de Diputados “se aparta de consensos” construidos con el gobierno. No desglosó los consensos de los cuales el dictamen se aparta de la ley, pero podría tratarse de los entendimientos a los que llegaron los empresarios con AMLO en diciembre o enero y de los cuales se desdijo. Veremos en las próximas horas y días si no surgen otras voces en el empresariado o el viejo sindicalismo que también reclamen un malentendido o las consecuencias de las leyes negociadas en Washington.
Sorpresas
Otras sorpresas pueden provenir, justamente, de la capital norteamericana. Los sindicatos norteamericanos y algunos legisladores demócratas, con algo de razón, guardan la impresión que a partir de 1994 México les tomó el pelo. En aquella época se agregaron un par de cartas paralelas al Nafta o TLCAN, una de ellas sobre cuestiones laborales. Estos sectores lamentan que más allá del contenido de la carta laboral, México nunca cumplió, y que el Nafta siempre careció de mecanismos de verificación y cumplimiento. Por eso Pelosi, que votó a favor del Nafta en 1993, en esta ocasión ha sido muy clara. Para que se apruebe el T-MEC hay tres condiciones: “enforcement, enforcement and enforcement” (cumplimiento, cumplimiento y cumplimiento). Pronto sabremos en qué se traduce esto.— Ciudad de México.
oficinacastaneda7@gmail.com
Excanciller y analista
https://www.yucatan.com.mx/editorial/jorge-castaneda-el-t-mec-y-la-reforma-laboral?fbclid=IwAR3i_2KXmmV5CKN6eDVWHoaIq8wuESJTSjq61ZH7XPMh1GouKaPgTesNNog
Habemus reforma laboral por T-MEC

12/04/2019Actualización 12/04/2019 – 9:26
Darío Celis
La Cuarta Transformación
El sector empresarial observa que en el dictamen de Reforma Laboral que ayer aprobaron los diputados hay temas muy importantes que no se atendieron.
Integrantes del Consejo Coordinador Empresarial, que preside Carlos Salazar, ponen el énfasis en la libertad de no pertenecer a ningún sindicato.
El artículo 390 bis no garantiza la libertad de los trabajadores, sino que los limita a tener que votar por alguno de los sindicatos participantes en el procedimiento de negociación colectiva.
El artículo 920 debe contemplar que el aviso de huelga se acompañe del acta de la votación en la que la mayoría de los trabajadores del sindicato aprueben las peticiones y el emplazamiento.
Sobre el derecho de la mayoría de terminar un movimiento de huelga, los empresarios plantean que el artículo 929 incluya un párrafo sobre la posibilidad de terminar el conflicto por un acuerdo.
Éste debe ser entre el patrón y la mayoría de los trabajadores y no permitir que la huelga tenga una duración indefinida y a merced de quien represente al sindicato.
En el dictamen se adiciona que el patrón podrá solicitar la calificación de la huelga cuando transcurran 60 días, pero el sector patronal estimó que el término debe reducirse a 15 días.
Y es que el periodo, luego del estallamiento, es demasiado extenso y todo ese tiempo impacta y va en detrimento de la subsistencia de un centro de trabajo.
Según los expertos del sector privado, sobre la sanción de presentar hechos falsos sobre las condiciones de trabajo se incluyó el horario, pero faltó incluir la categoría.
Se considera vital evitar que los juicios sean de alta contingencia para los patrones, primordialmente aquellos que tienen micros y pequeñas empresas.
En esa tesitura es indispensable inhibir prácticas consistentes en señalar condiciones de trabajo distintas a las reales y regular de mejor manera la prueba de inspección.
Con todo, ayer, conforme a lo dicho aquí el martes: la palabra empeñada de los secretarios Marcelo Ebrard, Luisa María Alcalde y Graciela Márquez, de que habría reforma laboral, se cumplió.
Ahora viene el análisis de la letra chiquita.
https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/dario-celis/habemus-reforma-laboral-por-t-mec
Justicia laboral insatisfecha

JULIÁN GERMÁN MOLINA CARRILLO
13.04.2019
La administración de justicia es un servicio muy importante que todo Estado democrático tiene la obligación de prestar a sus ciudadanos; tan importante como la educación, la salud, la inclusión social, la cual debe ser proporcionada en condiciones de modernidad y eficiencia.
Incluso, se ha acuñado la expresión “justicia democrática”, entendiéndose por ésta la enfocada en función del ser humano y que se caracterice por su independencia, acceso, transparencia, participación ciudadana y tutela judicial efectiva, precisándose que sin estos elementos interactuando entre sí, no se puede hablar de una administración de justicia de calidad.
Por lo anterior, la administración de justicia laboral necesita de una importante modernización y fortalecimiento, como parte de la tarea de construcción de un sistema democrático de relaciones laborales, basado en el concepto de trabajo decente, así como del afianzamiento de la democracia y de la gobernabilidad de los países.
Y México en este campo tiene una deuda desde hace ya muchos años, puesto que la clase trabajadora ha sido el sector más castigado en cuanto a avances significativos que les representen mejoras laborales, sociales y económicas, que les permita accesar a un mejor nivel y calidad de vida.
Por ello, en un intento por sanar dicha deuda, el pasado 11 de abril fue aprobada en lo general, por casi todas las bancadas en la Cámara de Diputados, la reforma laboral, la cual, elimina la Junta de Conciliación y Arbitraje por ser considerada una instancia con altos grados de corrupción, y es sustituida por tribunales federales en materia laboral que dependerán del Poder Judicial.
Además, se creará el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), que se encargará de las conciliaciones para la solución de controversias entre trabajadores y patrones, o entre trabajadores y sindicatos, o bien entre sindicatos, y registrará a nivel nacional los contratos colectivos, contratos de ley, los reglamentos interiores de trabajo y las organizaciones sindicales.
De igual manera dicha reforma, reconoce los derechos laborales de los trabajadores del campo, respeta los derechos de seguridad social de las empleadas del hogar, sin duda estos cambios son benéficos en busca de esa igualdad y justicia social.
Sin embargo, la reforma se quedó corta ya que no toca a los verdaderos responsables de la desigualdad laboral en México, los aliados al PRI, como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros (STFRM).
Así es, la reforma, no toca a los trabajadores del apartado B del artículo 123 y que son todos los empleados del Estado. Y, por lo mismo, los cambios no afectan a los sindicatos que representan a esos trabajadores, muchos de ellos líderes que se han eternizado y se han mantenido en la opacidad financiera amasando fortunas a costillas de los que verdaderamente trabajan.
https://www.milenio.com/opinion/julian-german-molina-carrillo/sociedad-derechos-humanos/justicia-laboral-insatisfecha
Inconformes organizaciones sindicales con la reforma laboral, hecha a modo y rapidito para el vecino pais del norte

+Rechazo a la Reforma Laboral
+Programa de inclusión laboral
Armando Téllez Flores
La aprobación de las leyes secundarias de la Reforma Laboral dejo un amargo sabor de boca a las organizaciones sindicales y a sus integrantes por la presencia de fuerzas legislativas del vecino país del norte y las presiones patentizadas por su presidente Donald Trump, y es que parecía que con dicha reforma se pretendía servir más al vecino país del norte que a los trabajadores mexicanos.
Los dirigentes sindicales, como Carlos Aceves del Olmo, líder de la CTM y presidente del Congreso del Trabajo, así como Víctor Flores, líder ferrocarrilero y el líder de la COR, Reyes Soberanis, así como el arquitecto Rafael Rivapalacio Pontones, del Sindicato del INFONAVIT, estuvieron al pendiente de las acciones legislativas como a la serie de problemas que se están registrando y que generan inquietud, tanto que en la Ciudad de México todos los días hay marchas, plantones, cierre de vialidades, plantones, agresiones, migrantes, asaltos y robos, además del protagonismo se dirigentes como Napoleón Gómez Urrutia y el líder de la CATEM, Pedro Haces, que se dicen los verdaderos líderes del nuevo sindicalismo.
Pero en fin el día paso con el análisis de la Reforma Laboral y en lo general en poco tiempo fue aprobado, no así con la reserva que se hizo de varios artículos en donde el outsourcing, la libertad sindical, el nuevo registro de asociaciones, pero nada se habló de salarios y mucho se habló de la libertad sindical el cual se pretende liberar a todo trabajador de operar como quiera, si se sindicaliza o no y si eso no le afecta su permanencia en el trabajo.
Pero así el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma laboral que garantiza la libertad y democracia sindical de los trabajadores, y trató dejar fuera al outsourcing lo que generó protestas en la misma tribuna.
El PRI se sumó a la rendición de cuentas, la transparencia, revisión de estatutos y contenido de los contratos colectivos, la eliminación de contratos de protección y los llamados sindicatos blancos.
El dictamen fue avalado por 417 votos, 29 en contra y 1 abstención; la Mesa Directiva informó de 104 reservas en lo particular.
El PAN, en cambio, reclamó estar de “rodillas’’ ante el Gobierno de Estados Unidos con el T-MEC, al considerar que faltó tiempo para su análisis y discusión de una reforma “tan avanzada’’, que al final queda corta.
Desde la tribuna, los diputados del PT denunciaron que la reforma, que responde a compromisos y obligaciones con la Organización Internacional del Trabajo y el T-MEC, “es insuficiente para la justicia laboral’’.
Plantearon que las dirigencias sindicales tengan un máximo de duración de seis años para que los líderes no se “perpetúen en los cargos sindicales’’.
El coordinador de Morena, Mario Delegado Carrillo, destacó que con esta reforma “enterramos al charrismo sindical», se establecerá un modelo real de justicia laboral, desaparecerán las Juntas de Conciliación y Arbitraje y se establecerá la democracia en la elección de las dirigencias sindicales a través del voto libre, secreto y directo.
«Se acaban los contratos de protección, porque ahora los sindicatos van a tener que someter a votación a todos sus agremiados los contratos colectivos de trabajo».
La diputada Anita Sánchez Castro se refirió a la transición de la justicia laboral del Poder Ejecutivo al Poder Judicial aunado a la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, organismo descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propio, plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión.
En tanto el priista Isaías González Cuevas dijo que no se puede obligar a nadie a ser parte de un sindicato, federación o confederación; “los tiempos han cambiado y esta es una realidad que tenemos que entenderla, aceptarla, enaltecerla’’…..
(tellezflores@hotmail.com)
https://prensatellez.blogspot.com/2019/04/inconformes-organizaciones-sindicales.html?fbclid=IwAR2JW-rAIbK0KB-XzC3ohwrXbZuG2CUsqTNRNGxTZZFtPMvmsnGwMS8MG9E
¿Qué contemplan las reformas a la Ley Federal del Trabajo?

por Liliana Martínez 12 abril, 2019
La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular, el dictamen que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de las leyes Federal del Trabajo, Orgánica del Poder Judicial de la Federación, Federal de la Defensoría Pública, del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, y del Instituto Mexicano del Seguro Social, en materia de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva.
El documento, avalado en lo general con 417 votos a favor, 29 abstenciones y 1 en contra, establece que el trabajo exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta; además, debe efectuarse en condiciones que aseguren la vida digna y la salud para las y los trabajadores y sus familiares dependientes. También refiere que es de interés social garantizar un ambiente laboral libre de discriminación y de violencia.
Señala que las mujeres y los hombres tienen igualdad de derechos y obligaciones, garantía que se establece en lo general y específicamente en función de la protección de las trabajadoras y trabajadores con responsabilidades familiares, asegurando la igualdad de trato y oportunidades.
Crea el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que será un organismo público descentralizado del gobierno federal. Tendrá personalidad jurídica y plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria y de gestión.
Será competente para substanciar el procedimiento de conciliación que deberán agotar los trabajadores y patrones, antes de llegar a los tribunales. También será competente para operar el registro de todos los contratos colectivos de trabajo, reglamentos interiores de trabajo y de las organizaciones sindicales, así como los procesos administrativos relacionados.
El dictamen también crea los centros de conciliación de las entidades federativas, que tendrán la atribución de realizar la conciliación en el ámbito local. Refiere que a los servidores públicos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, cuando retrasen, influyan u obstruyan en el procedimiento de registros sindicales y de contratos colectivos y de reglamentos interiores de trabajo en favor o en contra de una de las partes, se les impondrá multa de 100 a 1000 Unidades de Medida y Actualización.
Igualmente, se crean los tribunales del Poder Judicial de la Federación y los tribunales de las entidades federativas, encargados del conocimiento y resolución de conflictos; en su actuación, los jueces y secretarios instructores deberán observar los principios de legalidad, imparcialidad, transparencia, autonomía e independencia.
En materia sindical, el dictamen refiere que los integrantes de sindicatos, federaciones y confederaciones tienen los derechos de libre afiliación y de participación al interior de éstas e implica que no pueden ser obligados a formar parte de algún sindicato, federación o confederación.
Subraya que los procedimientos de elección de sus directivas deberán salvaguardar el pleno ejercicio del voto personal, libre, directo y secreto de los integrantes, así como ajustarse a reglas democráticas y de igualdad de género.
De igual forma, aclara que el periodo de duración de las directivas no podrá ser indefinido o de una temporalidad tal que obstaculice la participación democrática de los afiliados. Además, las directivas deberán rendir cuenta completa y detallada de la administración de su patrimonio.
Agrega que el registro del sindicato podrá cancelarse por incumplimiento de su objetivo cuando sus dirigentes incurran en actos de extorsión contra los patrones.
Sobre la firma de contrato colectivo, el dictamen indica que el apoyo de los trabajadores mediante el voto libre, personal y secreto constituye una garantía para la protección de la libertad de negociación colectiva.
Precisa que la existencia de un contrato colectivo que abarque a la totalidad de trabajadores no será impedimento para que coexista con otro pacto sindical celebrado con un sindicato gremial de pilotos o sobrecargos.
Otro punto relevante es la creación del Fondo del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que se encargará de atender lo relativo a los contratos colectivos y asociaciones sindicales.
Fija como obligación del patrón implantar, en acuerdo con los trabajadores, un protocolo para prevenir la discriminación por razones de género y atención de casos de violencia y acoso u hostigamiento sexual, así como erradicar el trabajo forzoso infantil.
Además, puntualiza que debe entregar a sus trabajadores, de forma gratuita, un ejemplar impreso del contrato colectivo dentro de los 15 días siguientes a que este documento sea depositado ante el Centro Federal de Conciliación.
En el articulado también se prohíbe al patrón cualquier acto u omisión que atente contra el derecho de los trabajadores a decidir quién debe representarlos en la negociación colectiva. Tampoco puede realizar cualquier acto tendente a ejercer control sobre el sindicato al que pertenezcan sus empleados.
En el capítulo Trabajadores del Campo se determina que el patrón llevará a cabo un padrón especial de los trabajadores contratados por estacionalidades, para registrar la acumulación de éstas, a fin de establecer la antigüedad y, con base en la suma de éstas, calcular las prestaciones y derechos.
Asimismo, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos fijará las percepciones profesionales mínimas de los trabajadores del campo, debiendo tomar en consideración la naturaleza, cantidad y calidad del trabajo, así como el desgaste físico ocasionado por las condiciones laborales.
Para ese tipo de trabajadores, el patrón tendrá la obligación de suministrar de forma gratuita habitaciones con agua potable y piso firme a sus trabajadores. También deberá impartir capacitación de seguridad sobre el trabajo.
Respecto de los trabajadores del hogar, los patrones están obligados a inscribirlos al Instituto Mexicano del Seguro Social y pagar las cuotas correspondientes, conforme a las normas aplicables en la materia.
En cuanto a trabajadores de confianza, refiere que no podrán participar en las pruebas de recuento dentro de los conflictos de titularidad del contrato colectivo de trabajo, ni intervenir en las consultas para la firma o revisión de contratos colectivos a los que hace referencia el artículo 390, fracción II de la Ley Federal del Trabajo.
En cuanto al salario, el documento precisa que, en todos los casos, el trabajador tendrá acceso a la información detallada de los conceptos y deducciones de pago. Los recibos tendrán que entregarse al empleado de forma impresa o por cualquier otro medio.
Precisa que el escrito en que consten las condiciones de trabajo deberá contener la designación de beneficiarios a los que se refiere el artículo 501 de la ley, para el pago de los salarios y prestaciones devengadas y no cobradas a la muerte de los trabajadores o las que se generen por su fallecimiento o desaparición derivada de un acto delincuencial.
Al mismo tiempo, cambia las referencias en las leyes a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, por Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
La reforma fue turnada para su análisis y discusión al Senado.
https://www.liderempresarial.com/que-contemplan-las-reformas-a-la-ley-federal-del-trabajo/
T-MEC va en camino a ser ratificado

12 Abr, 2019
By Octavio de la Torre
El T-MEC no está en riesgo, la reforma laboral ya fue votada en lo general en la Cámara de Diputados y a finales de abril se espera que pase en el Senado, lo que permitirá que el tratado sea ratificado en Estados Unidos en este primer semestre del año, y en caso remoto de que algo salga mal, el TLCAN aún seguiría vigente conforme a lo pactado originalmente.
Recientemente la Presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, dijo que los legisladores estadounidenses no deberían respaldar ningún acuerdo en reemplazo del TLCAN a menos de que México apruebe una ley que proteja los derechos laborales, lo cual prendió los focos de alarma de los sectores empresariales en México hace unos días cuando no se había discutido el tema en el pleno del Congreso mexicano.
A todo esto, hay que analizar varias cosas que están sobre este tema, crucial para el futuro comercial de los próximos 30 años en la región de Norteamérica.
En Estados Unidos el proceso es que primero sea aprobado por la Cámara de Representantes, instancia que se prevé sea la aduana más complicada, sin embargo, pasando esta etapa, ya en el Senado podría ser ratificado después del verano.
En las negociaciones para la modernización del TLCAN de las cuales tuve el honor de ser parte como miembro del Cuarto de Junto del Sector Privado, se revisó el actual artículo 23 del T-MEC respecto a los derechos sindicales y la negociación de contratos colectivos.
El texto del T-MEC dice que es deseable que México apruebe la reforma laboral antes de una aprobación del tratado, y que si esto no se hace podría ser motivo de retraso. Sin embargo, las presiones y mensajes recientes al respecto por parte de los demócratas, tienen que ver más con la agenda electoral que se está viviendo en Estados Unidos.
El pleno de la Cámara de Diputados avaló en lo general con 417 votos a favor, 29 abstenciones y uno en contra del dictamen de reformas en materia laboral con lo cual se abre la puerta a la democracia en la elección de las dirigencias obreras a través del voto libre, secreto y directo.
Dicho dictamen en lo general recibió el respaldo de Morena y sus aliados, además de las bancadas del PRI, PAN, PRD y la abstención de Movimiento Ciudadano.
Por lo que se estima que será aprobada tanto en la Cámara de Diputados y en el Senado antes del 30 de abril.
En este sentido hay que enfatizar que no se debe hacer una reforma laboral bajo presiones de la clase política y los sindicatos de Estados Unidos, pues es fundamental que la reforma esté acorde a los tiempos democráticos que vive el país.
Tanto el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, como el Presidente en turno de la Cámara de Diputados, Mario Delgado, aseguraron que la reforma laboral sería aprobada para que el T-MEC sea ratificado. Dicha reforma incluye temas como el voto libre, personal y secreto para elegir líderes sindicales, votación del contrato colectivo, desaparición de juntas de arbitraje, entre otras reformas que permitirán que entre en vigor el tratado.
Los principales cambios que se deben hacer en México en las leyes laborales, para que pueda entrar en vigor el acuerdo comercial, sin duda son la democracia sindical, establecer tribunales laborales autónomos, justicia laboral y estándares de contratación.
Algunos de estos cambios se propusieron desde el año pasado como parte de las leyes secundarias de la reforma laboral, con lo cual se cumple con lo que se pide en el compromiso de negociaciones del T-MEC.
Algo que hay que puntualizar es que en caso de que no se cumpla con la ley mexicana laboral, una vez en vigor el acuerdo los otros dos países integrantes podrían denunciar desventajas comerciales frente a algún producto mexicano, lo que podría generar una revisión en un panel de solución de controversias, y en caso de resultar desfavorable para México se limitarían las exportaciones de ese producto.
Incluso también se debe analizar los artículos del TMEC sobre los productos digitales, pues son parte de los temas que se incorporaron para modernizar el nuevo acuerdo, además de que es necesario que se tengan regulaciones internas al respecto.
Para quienes deseen mayor información sobre este y otros temas de comercio exterior, pongo a su disposición amigo lector, la página de internet www.tlcasociados.com.mx.
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9 efectos económicos de la nueva reforma laboral

La reforma laboral tiene varias ventajas relacionadas con las condiciones laborales generales de los trabajadores, aunque no ataca el tema de la productividad y la regulación del outsourcing
12-04-2019, 7:35:28 AM
ANTONIO SANDOVAL
Este jueves con 417 votos a favor, uno en contra y 27 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó los artículos no reservados de la reforma laboral.En estos se incluyen aspectos como la eliminación de las juntas de Conciliación y Arbitraje, para ser sustituidas por Tribunales Laborales que dependan del Poder Judicial, así como el voto libre, secreto y directo para elegir líderes sindicales, evitando las votaciones a mano alzada. También destaca la creación de un órgano autónomo, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL),que se encargará de todos los registros sindicales del país, así como de la conciliación y del depósito de contratos colectivos.
De igual manera, la reforma vuelve visibles a los trabajadores del campo, toda vez que el CFCRL tendrá la obligación de llevar un padrón especial de los trabajadores agrícolas contratados por periodos. También obliga a la inscripción de las empleadas del hogar en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y al pago de las cuotas correspondientes.
Si bien, desde ahora los expertos del tema señalan que el principal reto de esta reforma una vez que sea promulgada por el presidente será que se cumpla verdaderamente, también es cierto que de suceder podrían generarse varios beneficios para la economía.
Sin embargo, vale la pena señalar que dichos beneficios están muy enfocados a los costos de los juicios laborales, ya que quedaron pendientes aspectos como la regulación del outsourcing, además de la revisión de las condiciones fiscales que reduzcan el costo empresarial y con ello pueda detonarse más empleo. Estos son algunos efectos que los especialistas del tema esperarían en un plazo de entre 1 y 2 años, una vez implementada la reforma:
1) Más recursos para los trabajadores que lleguen a juicio laboral:La desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje para ser sustituidas por Tribunales Laborales dependientes del Poder Judicial, significaría en teoría la desaparición de la corrupción, con una justicia más rápida para los trabajadores, estos ya no tendrían que negociar con nadie lo que por ley les corresponde. Eso sería al menos en el papel, falta verlo en la práctica. Las juntas de conciliación desaparecen porque a decir de los legisladores, son auténticos nidos de corrupción.
2) La desaparición de estas juntas generaría otro efecto económico pero negativo,a menos que se tenga planeado incorporar a otras áreas gubernamentales a los cientos o miles de empleados que trabajan en ellas y que podrían quedar sin empleo. En enero pasado la tasa de desempleo repuntó a 3.6 por ciento, signo de que las cosas en este segmento de la economía no andan bien, no sería buena idea incorporar a los trabajadores de las juntas a dichas estadísticas.
Lee: La reforma laboral que México debe tener para que EU avale el T-MEC
3) Los costos por despido laboral serían transparentes para las empresas, que ya no podrían teóricamente negociar con nadie para evitar pagarle al empleado lo que le corresponde; se dice que de cualquier manera las empresas pagaban cifras importantes a algunos empleados de las juntas, eso ya no sucedería.
4) El teórico incremento en la velocidad de la resolución de los conflictos laborales impulsaría la productividad; por un lado, las empresas no tendrían que distraer o congelar recursos por un largo periodo mientras durara el juicio, y por el otro lado los trabajadores perderían menos tiempo, que podrían ocupar en la búsqueda de un nuevo empleo, o bien para trabajar en actividades alternas.
Contraoferta
5) La incorporación de los trabajadores agrícolas a las estadísticas oficiales significará la posibilidad de un mejor salario, si no de inmediato sí con el paso del tiempo; este sector olvidado podría incrementar su poder adquisitivo de manera paulatina.
6) La incorporación de las trabajadoras del hogar al IMSS representa un importante logro en varios sentidos; por ejemplo, es un beneficio para las finanzas del IMSS, falta que tenga la capacidad para responder al aumento de la demanda; para las trabajadoras el hecho de contar con seguridad social es un paso importante; también las mismas trabajadoras podrían aspirar a una pensión con el paso de los años.
Trabajadoras del hogar
7) Definitivamente un efecto pernicioso, o cuando menos un gran pendiente, es el tema del outsourcing; este asunto es de la mayor relevancia porque la falta de transparencia con la que operan muchas de estas empresas afecta no solamente el presente sino también el futuro de millones de trabajadores mexicanos que ya más por fuerza que por gusto, están bajo esta regla de contratación.
8) Hay un efecto importante en la posible desaparición de algunos sindicatos, pero seguramente serán sustituidos por otros; en este sentido se podría iniciar una lucha interna sindical en empresas grandes, que mermen su productividad. Ojalá no suceda, pero puede ser.
9) La supuesta mejoría de las condiciones laborales generales debe redundar en mayor productividad, aunque es un factor todavía muy ambiguo y que podría evaluarse solamente en el largo plazo, por el momento será muy difícil de dimensionar.
En opinión de analistas, esta es una reforma que da varios pasos adelante, pero que se queda corta en otros. Es una reforma que no ataca de fondo el tema de la productividad, que todavía deja abierta la puerta para que los trabajadores sean violentados en sus derechos, por lo que es apenas el primer ajuste de muchos que deben hacerse para mejorar las condiciones laborales.