A la ignorancia y soberbia del Presidente de Estados Unidos, Andrés Manuel López Obrador respondió en la mejor tradición juarista: con una carta digna, valiente y responsable
El presidente Trump amenazó con imponer aranceles de 5% a todos los productos mexicanos que se exporten a Estados Unidos e incrementar progresivamente dicho arancel hasta alcanzar 25% en octubre de 2019. Esto, en represalia por la supuesta inactividad del gobierno de México para detener la migración hacia ese país, especialmente proveniente de países centroamericanos.
A la ignorancia y soberbia del Presidente de Estados Unidos, Andrés Manuel López Obrador respondió en la mejor tradición juarista: con una carta digna, valiente y responsable, en la cual llama al diálogo y al respeto entre nuestras naciones.
En ella expresó con claridad “los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas”.
El incremento de aranceles, de concretarse, sería una medida lesiva para los trabajadores de México y tendría consecuencias que agravarían el problema que pretende solucionar. Previsiblemente, las exportaciones mexicanas de todos los sectores —agrícola y manufacturero, principalmente— se verían afectadas, con la consecuente pérdida de empleos —el derecho más importante de los trabajadores— y el incremento del flujo migratorio de quienes lo hacen por necesidad.
De manera más general, el incremento de aranceles reduciría el crecimiento, y con ello las inversiones y la generación de empleo.
Todo lo anterior va en contra de uno de los principios que ha sostenido nuestro Presidente: que la migración se detenga atendiendo sus causas, ofreciendo a los mexicanos trabajo digno y bien remunerado, con un sistema de justicia laboral efectivo. Es decir, que los que migren lo hagan porque quieren.
Pero el asunto puede tener efectos aún más lamentables. Si México, en represalia, tuviera que incrementar a su vez los aranceles a los productos norteamericanos, se generaría un incremento en el costo de los productos y con ello la inflación se mantendría por arriba de los niveles esperados. El efecto sería la reducción de la capacidad adquisitiva del salario de los trabajadores y, con ello, el efecto positivo que tuvo el aumento al salario mínimo que, con gran visión y compromiso, logró el gobierno de la 4T.
En la CATEM confiamos plenamente que el liderazgo y el valor del presidente López Obrador nos permitirá superar esta crisis.
México logró una profunda reforma laboral por convicción y se incrementó el salario mínimo, como un primer paso para revalorar el trabajo y ofrecer, -sin demagogia-, mejores condiciones de vida.
El país está en el proceso de construir un nuevo sistema de justicia laboral que, sin simulaciones, ofrezca garantía plena a los derechos de los trabajadores y beneficios para las empresas.
Desde el nuevo sindicalismo estamos construyendo condiciones para que trabajadores e inversionistas, de manera conjunta y articulada, hagamos valer los derechos laborales al mismo tiempo que cuidamos al empresario. Esa es la transformación con la que estamos comprometidos a llevar a buen puerto.
PEDRO HACES BARBA
SECRETARIO GENERAL DE LA CONFEDERACIÓN AUTÓNOMA DE TRABAJADORES Y EMPLEADOS DE MÉXICO
Centrada la reforma laboral en el tema de libertad sindical, en congruencia con la adhesión de México al Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, pasó de noche una modificación al artículo quinto que coloca en jaque a lo más abyecto de la práctica del outsourcing: la simulación.
Bajo la figura de sociedad cooperativa o servicios a empresas, centenares de firmas cobijan subcontrataciones de empleados al margen de obligaciones fiscales y mínimas prestaciones sociales.
Aunque las estadísticas recogen sólo los datos de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano, y eventualmente las 100 registradas oficialmente, existen al menos 900 más que operan bajo un marco irregular.
Según ello, pues oficialmente trabajan 151 mil 881 empleados bajo el régimen de tercerización o subcontratación, es decir laborar para una empresa pero con otro patrón.
De acuerdo con la fracción VI del artículo quinto de la reforma, se prohíbe otorgar a los trabajadores salarios que, a juicio de un tribunal laboral, no sean remunerativos.
Más allá, la XIV prohíbe encubrir una relación laboral con actos jurídicos simulados para evitar el cumplimiento de obligaciones laborales y de seguridad social.
En el escenario del abuso, se da el caso de que empresas contraten un trabajador durante uno o dos meses, después de los cuales lo dan de baja del Seguro Social para aprovechar los tres meses adicionales de derechos… aunque siga trabajando por abajo del agua.
La ruleta se repite al infinito para ahorrar la cuota patronal.
Y si le seguimos, la fracción XV prohíbe registrar a un
trabajador con salario menor al que realmente recibe, práctica que se convierte en boomerang para éste al momento de solicitar su jubilación.
Naturalmente, cuando se registra a un trabajador con salario mínimo no hay pago de Impuesto sobre la Renta.
Creada al interior de la Secretaría del Trabajo una Comisión para instrumentar la reforma, en este caso concreto habrá una coordinación para efectos de regulación entre el Servicio de Administración Tributaria, el Instituto Mexicano del Seguro Social y la propia instancia.
Hace un lustro se frustró por el prurito de la Secretaría de Economía de buscar un consenso total, la posibilidad de una Norma Oficial Mexicana que regulara la actividad bajo un parámetro de cumplimiento de los requisitos para
Hay voces al interior del Congreso que plantean desterrar
la práctica, lo que podría provocar una oleada gigante de desempleo.
Hay que poner atención a las maquiladoras y garantizar un trato justo a los trabajadores, ya que deben estar bien pagados por la importancia del sector
A principios de año, 30,000 trabajadores iniciaron un paro indefinido en 42 de las 96 maquiladoras de Matamoros, Tamaulipas.
El sindicato exigía 20% de aumento salarial y que su bono creciera 1,000% y llegará a 32,000 pesos al año por trabajador.
El descontento surgió a raíz de que a sus empleadores les negaron este beneficio que, aseguran, está garantizado en sus contratos colectivos de trabajo y por el decreto firmado en diciembre pasado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en el que se ordenó el aumento al doble del salario mínimo en la zona fronteriza.
El episodio termino cuando el Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora (SJOIIM) dio a conocer que se levantaron huelgas en 12 empresas, con quienes se lograron acuerdos. La negociación ha sido igual para todas las maquiladoras, con un 20% de aumento directo al tabulador y un bono de 32,000, informó el SJOIIM. Pero ahí no termina todo.
Dicha coyuntura, nos obliga a analizar el modelo maquilador mexicano, el cual tomó singular impulso en la década de los 50´s del siglo XX en el norte del país, particularmente en la zona de Mexicali, Baja California y posteriormente extendiéndose a otras zonas fronterizas, para así, tratar de generar encadenamientos productivos en el área de manufacturas que permitieran a la industria mexicana seguir avanzando.
Para tal fin, se firmaron diversos decretos como el tener un régimen fiscal particular, para tratar que a través de la maquila se industrializara el país y generar mayor innovación tecnológica, lo cual no ocurrió, pues de acuerdo con especialistas, México se quedó atrapado en el modelo maquilador de ensamblaje, en donde los encadenamientos productivos con empresas nacionales no terminaron por llegar.
Las condiciones laborales de las maquiladoras se caracterizan por trabajos intensivos en mano de obra, lo cual acaba demandando condiciones laborales muy exigentes y las prestaciones laborales que se pagan en México resultan inferiores a las otorgadas en otros lugares del mundo con más desarrollo económico, por lo cual, resulta atractivo para estas empresas estar en territorio nacional.
Es por ello que, los trabajadores de la industria maquiladora continuamente emplazan a huelga a dicho sector.
Las maquiladoras llegaron al país, aprovechando las ventajas que les ofrecía y por supuesto sigue ofreciendo el mercado laboral mexicano y aún hay condiciones para que las empresas maquiladoras sigan viendo atractivo a México, sobre todo por la cercanía que tenemos con Estados Unidos.
Además de la facilidad que tiene México para importar insumos intermedios y luego ensamblarse y exportarse a Estados Unidos.
El Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufactura de Exportación (Index) apunta que alrededor de 100 empresas en Matamoros se vieron afectadas por las huelgas y paros laborales que iniciaron a principios del año, de las cuales cerca de 15% de las maquiladoras se vieron obligadas a cerrar para buscar reubicarse en otras entidades del país.
El Programa IMMEX es un instrumento mediante el cual se permite importar temporalmente los bienes necesarios para ser utilizados en un proceso industrial o de servicio destinado a la elaboración, transformación o reparación de mercancías de procedencia extranjera importadas temporalmente para su exportación o a la prestación de servicios de exportación, sin cubrir el pago del impuesto general de importación, del impuesto al valor agregado y, en su caso, de las cuotas compensatorias.
El Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufactura de Exportación tiene 6,188 empresas registradas en dicho programa.
Para darnos una idea de la importancia de ésta industria, existe un superávit comercial en la Industria Maquiladora y Manufactura de Exportación de 60,048 mdd, lo que representa: 1.88 veces la IED (32,000 mdd), 1.79 veces las remesas (33,481 mdd) y 2.67 veces el Turismo (22,500 mdd).
A diciembre de 2018, el comercio internacional sumó 255,616 millones de dólares de exportaciones. 68.7% de las exportaciones totales de México y el 77.4% de las exportaciones totales de manufactura.
Actualmente, lo que está generando más fricción en ésta industria, es la posición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de limitar la exportación de productos que tengan contenido que no esté en Norteamérica. Sin embargo, más allá del T-MEC, México les sigue y seguirá siendo atractivo a las empresas maquiladoras.
A pesar de los flujos económicos que tiene, el valor agregado de la maquila es reducido, pues importa una gran cantidad de insumos intermedios. Sólo alrededor del 25% de lo que acaba produciendo tiene insumos nacionales, el resto son importaciones, por lo tanto, el impacto que tiene en el crecimiento económico es reducido. Sin embargo, genera grandes flujos de importaciones y exportaciones, aunque en términos netos su contribución al crecimiento resulta modesto.
A pesar de que el salario mínimo en nuestro país acaba de subir, sigue siendo muy competitivo para las maquiladoras. Pues es más bajos que en otros países y es competitivo incluso con algunas regiones de Asia.
Se trata de una de los sectores que más empleos generan, pues a diciembre 2018, la industria generó más de 3 millones de empleos directos; 17.49% del empleo permanente IMSS; 63 por ciento del empleo permanente IMSS en industria de transformación; genera más de 7.5 millones de empleos indirectos. En los últimos 6 años hemos generado más de 850,000 nuevos empleos.
El objetivo de la política estadounidense es tratar de homologar los salarios de la región de Norteamérica, sin embargo, se ve cuesta arriba que dicho objetivo se alcance en el corto plazo.
Recientemente el presidente de México Andrés Manuel López Obrador demandó a las maquiladoras que aumenten el salario mínimo al doble en los 43 municipios de la frontera norte del país.
“Nada de que las maquiladoras van a estar explotando a los trabajadores”, reclamó a quienes no han hecho efectivo la zona libre en la frontera norte con Estados Unidos.
Las maquiladoras ya deberán pagar el salario mínimo en más de 6,000 pesos y que se les respeten los horarios a los trabajadores, recalcó López Obrador.
Instruyó a su secretaria de Economía Graciela Márquez que verifique si las maquiladoras están pagando, cuando menos el salario mínimo, que son más de 6,000 pesos al mes, “nada de 4,000 y nada de trabajar más de ocho horas como establece la ley. Son ocho horas y con descanso obligatorio”, sentenció el primer mandatario.
Notimex
El pasado 10 de febrero, se dio a conocer que las maquiladoras anticiparon un eventual cierre por las afectaciones a sus finanzas, después de 42 días de paro laboral en Matamoros, Tamaulipas.
Además se perdieron cerca de 5,000 millones de pesos, de acuerdo con datos de la Coparmex en Matamoros.
Hay que poner atención a las maquiladoras y garantizar un trato justo a los trabajadores, pues si bien se trata de un sector importante para la generación de empleos, éstos deben estar bien pagados. Y para nadie es desconocido el peso que tienen en la economía y la fuerza que tienen sus empleados, donde ya nos demostraron que pueden detener este flujo en la economía en cualquier momento que lo decidan.https://www.altonivel.com.mx/economia/la-industria-maquiladora-en-tiempos-de-amlo-y-la-4t/
Varias voces del sector patronal externan su preocupación por la pluralidad sindical al interior de las empresas, lo que demuestra es un total desconocimiento de los principios de libertad sindical.
Ha llegado la tan esperada Reforma Laboral el primer día de mayo de 2019, y sin embargo aún tendremos que esperar para que la forma en que se desarrollan las relaciones laborales en el país tengan algún cambio, que esperamos positivo, sabemos ya de los nuevos preceptos que aterrizan en esta reforma y que ahora son parte del derecho positivo mexicano, sin embargo, aún tenemos muchas dudas de cómo debemos materializarla.
Cada vez son más mencionados en el foro laboral conceptos como “Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral”, “Tribunales Laborales”, “Voto libre y secreto”, “Democracia sindical”, y el que debería según mi criterio de sonar más, y esto dentro del empresariado así como dentro de las cúpulas sindicales es el de “Negociación Colectiva”, esto debido a la ratificación del Convenio número 98 de la OIT, el anexo del Capítulo 23 del T-MEC, así como el reflejo de ambos en la reciente reforma a la ley obrera de nuestro país.
El empresariado mexicano debe de trazar planes de acción para capacitarse, así como para capacitar a su personal de recursos humanos o de las áreas de relaciones laborales, esto para encontrarse preparados no sólo para tramitar bajas del personal, sino agentes con plena capacidad de análisis y toma de decisión para intervenir activamente en negociaciones colectivas auténticas frente a líderes y delegados sindicales, pero lo más importante es generar una conciencia de igualdad de planos al encontrarse negociando ante el sindicato, porque estamos dejando atrás la injerencia patronal en las decisiones sindicales.
Son ya varias voces representantes del sector patronal las que expresan su preocupación por la pluralidad sindical al interior de las empresas, y esto lo que demuestra es un total desconocimiento de los principios de libertad sindical, ya que al analizar el estado que guarda el respeto a la libertad sindical, se deben tomar en cuenta tres conceptos fundamentales: la libre sindicación, la autonomía sindical y claro la pluralidad sindical. Por lo que los patrones deben de entender que las relaciones laborales como las conocemos no volverán a ser, se entiende el miedo a lo desconocido, pero eso desconocido en nuestro país es precisamente la libertad sindical, y la negociación colectiva.
Por otro lado los sindicatos tienen una tarea enorme por hacer que consiste en generar todo un nuevo modelo de sindicalismo, entendiendo esto como un sindicalismo verdaderamente por y para los trabajadores ya que ahora, bajo esta nueva reforma, podrán convivir dentro de la misma empresa diferentes organizaciones sindicales como se había venido practicando en empresas como las aeronáuticas donde al interior de las mismas existían sindicatos de industria y gremiales coexistiendo cada una con un contrato colectivo, o como el Sanatorio Español con un solo contrato colectivo compartiendo titularidad por dos sindicatos.
Por otro lado los trabajadores tendrán la facultad de decidir si pertenecen y pagan cuotas a algún sindicato o no lo hacen, pero no por el hecho de no pertenecer o no pagar cuotas, se les dejará de aplicar los beneficios obtenidos en los contratos colectivos de trabajo, por lo que además de la actividad básica del sindicato que es la de negociación colectiva, los sindicatos tendrán que ofrecer algo más, como podrían entenderse beneficios de carácter social, como podrían ser clínicas, tiendas sindicales, o instalaciones deportivas para los trabajadores, beneficios que si tienen algunos sindicatos de cierta magnitud, pero que son detalles que los trabajadores compararán para pertenecer a una u otra organización, además ofrecer lo fundamental que será una verdadera representación de los intereses de los trabajadores y una limpia gestión sindical.
Tomando en cuenta los artículos transitorios los nuevos modelos de autoridad estarán encargándose de sus funciones en los próximos de dos a cuatro años contando desde el inicio de vigencia del decreto de reforma, por lo que tenemos muy buen tiempo para capacitar a los actores que forman parte en la gestión de los modelos de relaciones colectivas de trabajo, no solamente pensando en la capacitación de empresarios y líderes sindicales, sino en los responsables de relaciones laborales y recursos humanos de las empresas, así como en los delegados sindicales, sin olvidarnos de los abogados laboralistas, y profesores de las facultades de derecho, la capacitación debe de venir de todos lados, porque así y solo así podremos generar una verdadera nueva cultura laboral y no solo palabras.
La Reforma Laboral, un pendiente legislativo que tenía el Congreso de la Unión, como resultado de la reforma al artículo 123 constitucional publicada en febrero del año 2017. Pues bien, la reciente reforma legal del 1 de mayo pasado, no solo modificó la Ley Federal del Trabajo, también modificó la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, la Ley Federal de Defensoría Pública, la Ley del Infonavit y la Ley del Seguro Social, conformando con ello, un cambio trascendental no sólo en el número de ordenamientos reformados, sino en el impacto de los mismos para las partes involucradas como actores principales de las relaciones obrero patronales, esto es, a los derechos de los trabajadores, de los patrones, de las agrupaciones sindicales y de los mismos órganos del Estado que intervienen en la impartición de la justicia laboral.
Así, se crea un nuevo sistema de justicia laboral, con aspectos muy importantes tales como el establecimiento de la conciliación previa, obligatoria y fuera de la instancia judicial, la cual se va a llevar a cabo, a través de órganos del estado de carácter descentralizado, tanto a nivel federal como local, los cuales tendrán como propósito substanciar la conciliación de manera satisfactoria para ambas partes (trabajador y patrón) antes de presentar la demanda, y así evitar prolongados y costosos juicios como actualmente se tienen en las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Al respecto, la nueva Ley Laboral, establece que no se deberá agotar esta instancia si el conflicto versa sobre discriminación, designación de beneficiarios por muerte, prestaciones de seguridad social y prerrogativas fundamentales como libertad de asociación, sindical o de reconocimiento colectivo, cuestiones de trata laboral, trabajo forzoso o infantil, así como las disputas sobre la titularidad de los contratos colectivos de trabajo o la impugnación de los estatutos de los sindicatos.
Otro aspecto importante, es la creación de tribunales laborales dependientes del Poder Judicial Federal y del Poder Judicial de cada entidad federativa, en razón de la competencia que corresponda a cada conflicto, esto trae como consecuencia la extinción de las Juntas de Conciliación y Arbitraje federal y local, y con ello se da un cambio trascendental en la impartición de la justicia laboral.
Cabe recordar que las actuales Juntas de Conciliación y Arbitraje dependen del poder ejecutivo; sin embargo, tal modificación no es inmediata, pues el legislador otorgó ciertos plazos para llevar a cabo los cambios en los nuevos órganos de justicia, en el caso de los Centros de Conciliación y Tribunales Locales deberán iniciar labores a más tardar el 2 de mayo de 2022.
Para el caso de los Centros de Conciliación y Tribunales Federales, deberá ser a más tardar el 2 de mayo de 2023, es decir, un año posterior al inicio de labores a nivel local, por lo que como podemos observar, estamos a 3 y 4 años de distancia para la implementación de los nuevos tribunales que tendrán como propósito fundamental, impartir justicia en materia laboral, con la expectativa de que esto sea haga en condiciones más favorables de las que ahora tienen las Juntas de Conciliación y Arbitraje que conocemos. https://www.milenio.com/opinion/varios-autores/escuela-libre-de-derecho-de-puebla/reforma-laboral-i
Carlos Alberto Martínez 28 de mayo de 2019, 21:31 Desde su triunfo en las pasadas elecciones, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha venido tomando una serie de decisiones que impactan de manera determinante en el desempeño de nuestra economía tanto de manera positiva como negativa. El vacío de gobierno que presentó Enrique Peña Nieto un año antes de que concluyera su periodo de gobierno, que se agudizó dramáticamente a partir del 1º de julio, y la toma del control de la política económica por parte del presidente electo, que determinó buena parte del actual rumbo económico que, a la luz de la mayoría de los resultados estadísticos y el ánimo de los inversionistas, reflejan un claro ciclo de aguda desaceleración. A lo anterior se suma el efecto negativo del entorno económico internacional que, sin embargo, hasta el momento no ha sido determinante gracias a tasas de interés estables y un fuerte crecimiento en EU. En efecto, puede ser pertinente esbozar que este episodio de estancamiento económico es fundamentalmente provocado por decisiones políticas totalmente internas. La cancelación del NAIM en Texcoco, el impasse en las licitaciones en materia energética y la abrupta retención de escaso gasto público con el que contamos los mexicanos representan los tres elementos centrales que han detenido a la economía en México durante los pasados 11 meses. Al mismo tiempo, todos los analistas en la opinión pública se han centrado en expresar la parte negativa sustentándose en los datos duros que día con día vienen surgiendo. Sin embrago, se les ha escapado una de las principales aportaciones eminentemente positivas del presidente López Obrador para con nuestra economía: su relevante papel en el impulso y próxima concreción del nuevo tratado de libre comercio con Norteamérica, el T-MEC —USMCA—. Este tratado de libre comercio sigue representando la zona comercial más grande del mundo y con el mayor potencial en el mediano plazo. También es la clave para que nuestro principal socio y vecino, EU, enfrente con dignidad a China en lo comercial y tecnológico. A estas virtudes se le puede agregar la esperanza de que este tratado puede representar la solución al creciente fenómeno de la migración. Es cierto que, por cuestiones prácticas de calendario electoral e incluso ideológicas, la firma del T-MEC se hizo antes de la toma de posesión del cargo por parte de nuestro presidente, pero también es claro que desde entonces él ha hecho todo lo posible para que se apruebe y ponga en marcha. Quién hubiese dicho que un presidente de izquierda en Latinoamérica estaría tan comprometido con el libre comercio con EU, en beneficio de una mayor entrada de dólares a nuestro país muy por encima de las ventas de petróleo o de las remesas de nuestros paisanos. Este mérito no hay que escatimárselo al presidente de la República. Es de todos conocido que tanto Canadá como EU han tenido fuertes críticas para con México en materia laboral y energética. Con todo el esfuerzo que se pudo hacer en la administración pasada para lograr negociar la mayor parte del texto, la materia energética representaba uno de los principales obstáculos para su cierre; ello era un dilema mayor ante la llegada de un gobernante de izquierda a nuestro país. El entonces presidente electo no sólo no fue un obstáculo sino un facilitador que permitió que el capítulo de energía se concretara en el sentido correcto, al mismo tiempo que mantuvo la rectoría del Estado mexicano en el sector. Por otro lado, se encontraba la realidad de que a lo largo de los 25 años del TLCAN —NAFTA— no fuimos suficientemente capaces de aumentar el estándar de vida de los trabajadores de México. Por una razón u otra los salarios aumentaron, pero nunca lo que debieron como consecuencia del privilegio de pertenecer a la zona comercial más grande del planeta. Lo mismo trasladó al país a la realidad de limitar las libertades sindicalesque se tienen en todo el mundo civilizado. En la materia laboral, fue también el propio presidente López Obrador quien ha abanderado la causa de los trabajadores para cumplir, por una parte, con la justicia que reclaman y, por otra parte, al legítimo reclamo de nuestros socios comerciales. Primero impulsó un aumento razonable de los salarios mínimos sin alterar negativamente el balance macroeconómico, lo que hasta el momento refleja un incremento de 6.9% de los sueldos de los mexicanos en términos reales. En segundo lugar, utilizó su capital político y mayoría legislativa para que en un plazo récord se aprobara la reforma laboral que pone a México en sintonía con los postulados de la Organización Internacional del Trabajo, lo que abre la puerta a una mayor justicia laboraly libertad sindical, misma que debió haber pasado hace 25 años. Puede ser mucho lo que se puede argumentar y criticar sobre ciertas decisiones económicas de este gobierno, empero, el impulso al T-MEC es uno de los grandes aciertos, lo que hay que tener en cuenta para completar la crítica económica actual.
Publicado en Perspectiva 29 de mayo de 2019 Carlos Angulo Parra.-La Revolución Mexicana tuvo un impacto devastador en la vida cotidiana de los habitantes de nuestro país, tanto en la pérdida enorme de vidas humanas como en la destrucción de nuestra infraestructura económica y física y el decaimiento catastrófico de la calidad de vida en el país que generó niveles de pobreza. En esa época hubo una guerra encarnizada por hacerse del poder político de las innumerables facciones generadas al desaparecer el control político férreo que el porfirismo creó en 32 años de dictadura. Para dar punto final a dichas luchas, se ideó un nuevo sistema político que devino en el Partido Revolucionario Institucional, que controló políticamente al país, a través de un conjunto de reglas no escritas de repartición del poder, a través de una pirámide en cuya cúspide estaba el presidente de la República y de allí hacia abajo se repartió el poder a todos los niveles, tocándole a los miembros de dichas facciones revolucionarias su parte correspondiente, rotándose los turnos del poder de una manera extraña pero a la postre consensuada. En esta tesitura el nuevo sistema creado en el PRI controló al movimiento obrero, a través de las de centrales obreras, federaciones y confederaciones de trabajadores descaradamente afiliadas al PRI, otorgando a sus líderes parte del pastel revolucionario haciéndolos participar en las mieses de los puestos públicos a nivel Ejecutivo y en el Legislativo. De esta manera México tuvo paz política y social y el país poco a poco se fue desarrollando, no sin representar un costo caro para la clase trabajadora que ha mantenido niveles muy bajos de salario y coadyuvó a la generación de monopolios y prácticas monopólicas internas que han representado un gran obstáculo para el cabal crecimiento de nuestra economía y para el desarrollo humano de nuestra población, cuando otros países han crecido a niveles superiores al nuestro y su población ha salido de la pobreza. Con el devenir del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (“TLCAN”), el presidente Salinas tuvo que romper innumerables paradigmas para la apertura económica del país, para su modernización y entrada en la economía globalizada, acabando muchos de los esquemas de control político del PRI, mismos que a la postre, con la presión de los empresarios medianos y pequeños que se afiliaron al Partido Acción Nacional, aunado con el crecimiento de la oposición de izquierda resultante de los sismas que tuvo el PRI, devinieron con los cambios de apertura democrática que causaron la pérdida de la hegemonía política del PRI al entrar el Siglo XXI. Con el advenimiento de la revolución de las tecnologías de la información que hicieron que la población se mantuviera comunicada y enterada de muchas cosas que antes se ocultaban por la manipulación del régimen priista a los medios de comunicación, la ciudadanía se fue politizando cada vez más, hasta el presente en el que se pretende generar un nuevo régimen con AMLO y Morena, su partido. Ahora, con el nuevo tratado norteamericano propuesto, llamado T-MEC, en donde se exige libertad sindicalsin manipulaciones, se llevó a cabo una gran reforma laboral a nivel convencional, con la ratificación del Convenio 98 de la OIT, así como constitucional y legal, con una reforma a la Ley Federal del Trabajo, que garantiza la plena libertad de los trabajadores a tener o no estar sujetos a un sindicato y tener la libertad de no pagar cuotas sindicales. Esta situación, además de terminar de acabar de romper con los controles corporativos sindicalesdel PRI, y con los famosos contratos colectivos de trabajo “no operativos” que crearon a los “sindicatos blancos”, abre la posibilidad de generar una disrupción del orden y la paz laboralsi las cosas no son manejadas bien por las empresas y el gobierno. Pero además abre la posibilidad de que las empresas y las autoridades tengan la oportunidad de generar ambientes de trabajo propicios para el aumento de la productividad y el mejoramiento de la calidad humana de los trabajadores, en beneficio de la economía y de la vida de nuestra población. El reto consiste en que debemos evitar que tanto el gobierno como los líderes sin escrúpulos puedan aprovechar esta nueva libertad sindical para tratar de manipular a los trabajadores para generar un nuevo control político que devendría en detrimento de las empresas y de los trabajadores mismos. Por lo anterior, todos debemos estar atentos para aprovechar esta oportunidad y dar libertad a los trabajadores para que tomen la oportunidad a su beneficio sin detrimento de las empresas para así salir ganando todos. Es por ello que esta reforma abre el panorama de generar nuevos planos de libertad para nuestra población para beneficiar nuestro desarrollo si lo hacemos bien.
Es necesario comprender que la cadena de suministro de talento es más que trabajadores de tiempo completo, señala Gabriel Aparicio. dom 26 mayo 2019 07:00 AM #EnBreve | Los retos de la reforma laboralexplicados por Luisa María Alcalde La secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, señala que el mayor reto es la implementación. Gabriel Aparicio Nota del editor: Gabriel Aparicio es Country Manager de Kelly Services México. Cuenta con más de 20 años de experiencia en el desarrollo e implementación de soluciones globales y nacionales. Su visión en las necesidades de gestión de talento en industrias clave en México, y los desafíos que las compañías enfrentan cada día en el mercado de talentos, ha llevado a Gabriel a repensar y desarrollar soluciones especiales a la medida para socios comerciales. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. (Expansión) – En todo el mundo la fuerza laboral está experimentado transformaciones dramáticas, influenciadas por la globalización, los cambios de habilidades, la tecnología, así como, por los cambios sociales y demográficos. Esta transformación que los trabajadores y el trabajo están exigiendo demanda que en México, el Gobierno, la Academia y la Iniciativa Privada, trabajen juntos. Es una realidad que estamos viviendo una cuarta revolución industrial en donde la innovación tecnológica y la generación de conocimiento científico son los principales motores de crecimiento económico del mundo y México no puede ser la excepción. Estos motores descansan para su construcción y desarrollo en la calidad general del talento de un país y muy particularmente en la capacidad para formar innovadores, científicos, ingenieros y especialistas de alta calidad para con ello poder impactar de forma positiva el nivel de productividad y eficiencia de las personas, empresas y de las naciones. Estos actores deben de reconocer y aceptar que el diseño de la vida laboral se está volviendo más fluido, por lo que es necesario comprender que la cadena de suministro de talento es más que trabajadores de tiempo completo, ya que también debe de incluir a las personas que trabajan por su cuenta, empleados temporales, contratistas independientes, consultores, profesionales independientes, todos los talentos que conforman el “Gig Economy” o “Economía Gig”, y que son remunerados como consecuencia de la ejecución de una tarea, de un tiempo invertido para determinadas actividades definidas por una organización. Para poder lograrlo, sugiero las siguientes acciones de enfoque para cada uno de los tres protagonistas de esta esta historia: Gobierno Debe desarrollar políticas que le faciliten a todos los actores económicos en México su inserción en el nuevo futuro laboralpara aumentar la productividad y la competitividad a través de un correcto marco regulatorio que promueva, facilite e impulse:
La flexibilización del mercado laboralque incluya todos los esquemas relacionados con las formas de trabajo no tradicionales.
La reducción de la informalidad laboral.
El incremento en la agilidad, velocidad de respuesta y la capacidad para competir de los diferentes actores.
La mejora en la generación, aprovechamiento y transferencia de conocimiento y habilidades.
La generación de un mayor nivel y calidad del talento humano con el que cuenta cada individuo dentro de nuestra sociedad.
Gobierno y Academia Deben diseñar e implementar un sistema educativo a largo plazo adecuado a la realidad global y nacional y debe ser una prioridad política y social. Para poder lograrlo es muy importante que todas las acciones se enfoquen en buscar:
Mejorar el desempeño de los estudiantes.
Reducir la deserción de los estudiantes.
Asegurar el egreso oportuno de los estudiantes con el perfil deseable para las posiciones que demandan a recién egresados de Universidades.
Reducir las desigualdades dentro del sistema educativo entre todas las regiones del país.
A medida que el mundo laboral cambia, la relación empleador-empleado está cambiando a la par; los trabajadores de hoy quieren participar, entendiendo que los compromisos a largo plazo con los empleadores están a la baja. El mejor talento busca ser dueño y tener mayor control de la forma de integrar el trabajo con sus vidas y pasiones personales, por lo que las organizaciones que buscan tomar el liderazgo están tomando un enfoque de trabajo flexible para la gestión de la fuerza laboral y de desarrollo de programas de capacitación y enseñanza constantes. Iniciativa Privada Debe trabajar en la adaptación de sus estrategias para obtener los resultados que quiere lograr y ejecutar acciones para asegurar:
El establecimiento de una cultura operativa que apoyará el “Gig Economy”, en donde:
a) El cambio de mentalidad es a todos los niveles y claramente, el equipo de liderazgo ayuda a aprovechar al talento gig de principio a fin.b) La definición de una estrategia para la fuerza laboral independiente, y los planes de la cadena de suministro de talento los incluyen como parte de todas las estrategias de talento de la compañía. c) La mayoría del tiempo de trabajo será en lugares no tradicionales como espacios compartidos, oficinas de clientes / proveedores, casas y cafés. d) Las prácticas y procesos de negocio establecidos tienen lugar para facilitar la contratación y gestión de los profesionales independientes.
La implementación de una cultura en donde los principales valores son la colaboración, la confianza y la transparencia.
La implementación de una infraestructura tecnológica que soporte una red de equipos hiperconectados y de gestión de talento colectivo.
La implementación de planes de desarrollo y capacitación con el enfoque de incentivar la innovación, creatividad y desarrollo de conocimiento.
Por lo tanto, concluyo que en México todos los actores principales de nuestra economía deben invertir en el capital humano de nuestra población, ya que es crucial y necesario para alcanzar un alto desempeño económico, pues teniendo una población con altos niveles de capital humano, pero sobre todo de alta calidad, nuestro país tenderá a tener mayores y mejores niveles en desarrollo social. Al final del día, el factor de producción más relevante en nuestro país será el talento, es decir, el capital humano capaz de asimilar toda la evolución, la innovación y el cambio.
Pascual Hernández Mergoldd 23 de mayo de 2019, 07:25 En nuestra anterior entrega comentamos que, conforme a la fracción XX del apartado A del artículo 123 Constitucional, para resolver las diferencias o los conflictos entre trabajadores y patrones, antes de acudir a los tribunales laborales, deberán asistir a la instancia conciliatoria correspondiente. En torno al importante tema que es la conciliación laboral, la Ley Federal del Trabajo, reformada el 1º de mayo de este año, sólo define la estructura y principales funciones del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboraly de los Centros de Conciliación locales. Sin embargo -se insiste- en que para aprovechar la oportunidad histórica de modernizar y consolidar la conciliación laboral, sobre todo para lograr que, por la vía de la conciliación laboral profesional, efectivamente se transforme en una estrategia que reduzca la judicialización de los conflictos y fortalezca el cumplimiento de los convenios emanados de las partes, resulta conveniente que también se defina la conciliación laboral, su necesario proceso y los conocimientos y las técnicas que la hagan asimilable, transmisible, evaluable y, por ende, legítima. De tal suerte que oriente el modelo de gestión de las diferencias o los conflictos laborales, individuales y colectivos, dando el protagonismo a las partes implicadas. Por tanto, los capítulos IX Bis y IX TER de la Ley que se comenta han de establecer las etapas mínimas del procedimiento de conciliación, así como las características mínimas de capacitación, certificación, supervisión, verificación y evaluación de los conciliadores. Así mismo, fijar las normas básicas que los conciliadores habrán de seguir para cumplir con los requisitos de calidad y excelencia del servicio. Es de la mayor importancia la transformación y consolidación de la conciliación como solución eficaz a las controversias laborales para que -en efecto-, una buena parte de las diferencias o los conflictos laborales, entre trabajadores y patrones encuentren una solución a los mismos ahorrando tiempo, desgaste personal y dinero. Para evitar cuellos de botella que retrasarían de manera inconveniente la celebración de la primera sesión de carácter obligatorio y, en su caso, las siguientes que se desarrollen en los asuntos que así lo ameriten, será indispensable contar con una cobertura suficiente de los servicios de conciliación laboral que las cargas de trabajo requerirán. Por ello es de tomarse en cuenta que difícilmente, tanto el Centro Federal como los Centros locales, podrán contar con sendas plantillas suficientes de conciliadores públicos, debido a la limitada disponibilidad de recursos fiscales, limitación que suele ser mayor en los presupuestos locales. En efecto, el aprovechamiento eficiente de la conciliación laboral que permitirá el ahorro de tiempo, desgaste personal y dinero, requerirá de la adopción de un modelo para lograr una cobertura suficiente, tanto en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral como en los Centros de Conciliación locales. El modelo que resulta más viable es la inclusión de la figura del conciliador laboral independiente, de tal suerte que se aproveche la participación de profesionales particulares en la prestación del servicio de conciliación laboral. El modelo que conviene tomar en cuenta para la construcción de la figura del conciliador laboral independiente es el de mediación privada que se diseñó, reguló y aplica el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal. Constituye un régimen de descentralización por colaboración, en el que el Tribunal Superior de Justicia autoriza a profesionales que reúnen determinados requisitos, sujetos a una preparación técnica especializada, para que ofrezcan y proporcionen servicios de mediación en el proceso de solución de controversias, bajo la supervisión del propio órgano judicial. Ese modelo, que se utiliza exitosamente desde 2009, es el más avanzado y sólido, es reconocido no sólo a nivel nacional sino en otras latitudes y se rige por diversas disposiciones de carácter legal y administrativo, cuenta con el reconocimiento de la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con la recomendación de que se replique en todo el país. Se tiene noticia de que el Senado de la República ha organizado una consulta pública en la modalidad de Parlamento Abierto para la reforma laboral. Es una oportunidad que habrá de aprovecharse para hacer las propuestas concretas en materia de conciliación laboral que hemos comentado.
Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Palabras pronunciadas en la sede del TSJDF. México, D.F. 7 de octubre de 2010.
23/05/2019 14:17 Es sabido que México cuenta con una nueva legislación laboral, tanto a nivel constitucional como a nivel reglamentario. El 1º de mayo del presente año se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto que la oficializa y la hace positiva y vigente. No obstante, en sus artículos transitorios se establece una cronología para su debida instrumentación y vigencia, que tú, querida Puebla, debes saber: 1.- 180 días a partir de publicado el Decreto, es decir el 1º de noviembre del 2019, es el plazo para la creación de la Ley Orgánica del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. 2.- En 2 años siguientes a la fecha de promulgación de la Ley, es decir el 1º de mayo del 2021, iniciará sus funciones el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. 3.- 6 meses antes de que entre en funciones el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, o sea el 1º de noviembre del 2020, se deberá contar con el listado y soporte electrónico de expedientes y Asociaciones Sindicales. 4.- Un año después del 1º de mayo del 2021, o sea el 1º de mayo del 2022, se hará el traslado físico de los expedientes de las Asociaciones Sindicales al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. 5.- En un plazo de 3 años a partir de la fecha del Decreto de la Ley, es decir el 1º de mayo del 2022, entrarán en funciones los Centros de Conciliación Locales y los Tribunales de lo Laboral locales. 6.- En 4 años a partir del 1º de mayo del 2019, o sea el 1º de mayo del 2023 entrará en funciones el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y los Tribunales Federales de lo Laboral. 7.- En un plazo de 4 años a partir del Decreto, es decir como máximo el 1º de mayo del 2023, y con el fin de no extinguirse, habrá una revisión extraordinaria. 8.- Las Juntas Federal y Locales presentaran al Consejo de Coordinación para la implementación de la Reforma Laboralel Plan y Programa de trabajo para la conclusión de los asuntos en trámite, dentro de los siguientes 120 días naturales, esto es, a más tardar el 1º de septiembre del 2019. 9.- Los sindicatos tendrán que ajustarse al procedimiento del 30% de mayoría de trabajadores, mediante voto directo, personal, libre y secreto, para obtener constancia de mayoría del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Tienen como plazo un año a partir de la Reforma, esto es, el 1º de mayo del 2020. 10.- Las directivas de los sindicatos tendrán que hacer la adecuación de sus estatutos conforme a la nueva normativa dentro de los 240 días posteriores a la Reforma, es decir, antes del 1º de enero del 2020, aproximadamente. Considero oportuno dar a conocer estos imperativos legales a mi querido público, en forma sucinta y sintetizada, para que tomen sus precauciones ante la realidad laboral formal que está encima.