CCE insta a sindicatos a buscar fórmulas para prevenir amenazas de organismos extranjeros

El Consejo Coordinador Empresarial anunciará una serie de medidas para prevenir cualquier situación que involucre a las empresas y sus trabajadores en el marco del T-MEC, informó su presidente Carlos Salazar. 

María del Pilar Martínez 04/08/20

La nueva dinámica laboral, frente al tratado comercial de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) obliga a que las empresas y sindicatos busquen nuevas fórmulas para evitar amenazas provenientes de organizaciones sindicales de extranjero, dijo el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelí.

Al participar en la inauguración del diplomado de Formación de Líderes Sindicales, sostuvo que el T-MEC “va involucrar cambios importantes en la forma de trabajar y nosotros hemos intentado, junto con los trabajadores buscar fórmulas en las que podamos prevenir cualquier amenaza que pueda venir de los sindicatos extranjeros; porque tenemos que reconocer una cosa importantísima, lo que a veces se quiere no es buscar el beneficio de los mexicanos, sino quitarnos nuestra competitividad, quitarnos nuestros trabajos y al final hacer que los trabajos que estamos generando en México regresen a Estados Unidos o Canadá”.

Asimismo, adelantó que esta semana el CCE anunciará una serie de medidas para prevenir cualquier situación que involucre a las empresas y sus trabajadores en el marco del T-MEC, “se trata de conocer la interpretación adecuada de la ley para impulsar esta relación que sea sana”.

Dijo a los participantes que el sector empresarial está convencido de que la inversión es la única manera de generar empleos y que estos cuenten con un buen salario “el tratado va a ser un gran vehículo para mantener este desarrollo de todas las regiones en el país”, buscando una relación entre patrones y trabajadores, acorde a los nuevos tiempos.

De acuerdo con las nuevas reglas, nuestro país debe garantizar la libertad sindical, así como la contratación colectiva auténtica; es decir, que los trabajadores, a través de su voto, libre, secreto y directo, sean quienes elijan a sus dirigentes y el tipo de contrato que dará pie a las relaciones laborales.

Salazar Lomelí dijo que tenemos que hacer de México un país productivo, eficiente donde se respete el trabajo, se respete las ganancias que han tenido los trabajadores y su orientación a incrementar la productividad. Tenemos mucho camino por andar, y tenemos los elementos para hacerlo”.

Debemos entender los roles de las nuevas funciones en materia laboral, como es el caso del nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, así como el caso de los paneles laborales que servirán para dirimir las controversias que existan con Estados Unidos, a donde se incorporaron laboralistas mexicanos de primera.

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/CCE-insta-a-sindicatos-a-buscar-formulas-para-prevenir-amenazas-de-organismos-extranjeros-20200804-0034.html

Riesgos en el T-MEC por violar libertad sindical: Gómez Urrutia

Ciudad de México. El presidente de la Comisión de Trabajo del Senado, Napoleón Gómez Urrutia, advirtió que preocupa a congresistas de Estados Unidos la lenta puesta en marcha de la reforma laboral ya que consideran que todavía no se dan una serie de cambios que esperaban en materia de democracia sindical, porque persisten los contratos de protección, la intimidación y el acoso a trabajadores.

Andrea Becerril 02/08/20

El también dirigente nacional del Sindicato Minero recordó que el acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) establece un mecanismo de respuesta rápida, que en un plazo de seis meses permitiría sancionar directamente a una empresa con aranceles, multas o embargo, en caso de reincidir, por no cumplir con el derecho de libertad sindical y negociación colectiva.

Hay que evitar llegar a esas posibles sanciones comerciales, recalcó, y para ello se requiere la intervención de la Secretaría del Trabajo y que el titular y los demás integrantes del Centro de Conciliación y Registro Laboral sean capaces de rechazar las presiones de los empresarios y los cabildeos de abogados patronales que logran casi siempre resoluciones contra los trabajadores.

El senador de Morena señaló que a principios de julio ocho congresistas de Estados Unidos enviaron una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador, en la cual expresaron esa preocupación y el 23 de este mismo mes, otros 27 parlamentarios, en su mayoría demócratas, dirigieron una misiva al secretario del Trabajo de Estados Unidos, Eugene Scalia, y a Robert Lighthizer, representante comercial y negociador del T-MEC, en la que señalan que “a  pesar de que México ha aprobado la reforma en la legislación laboral, persisten los viejos problemas.

En esa carta los congresistas sostienen que: Los empleadores continúan firmando nuevos contratos de protección con los sindicatos dominados por los empleadores, que los trabajadores no han votado ni visto, y quienes levantan la voz e intentan mejorar las condiciones laborales siguen enfrentando intimidación y acoso. Aún más problemático, en varios casos recientemente documentados, han sufrido violencia física, desapariciones y muertes como resultado de su activismo.

Gómez Urrutia destacó otro párrafo de la misiva: “Establecer la democracia básica en el lugar de trabajo en México requerirá varios esfuerzos críticos coordinados, incluida la construcción de la capacidad administrativa y técnica del gobierno para implementar la reciente reforma laboral que garantiza a los trabajadores el derecho a votos rápidos, seguros y democráticos sobre la representación sindical, la ratificación de los convenios colectivos y elección de dirigentes sindicales, ninguno de los cuales todavía se ha puesto en marcha.

Esto incluye facilitar y monitorear proactivamente el proceso de legitimación de los contratos colectivos, ya que los expertos estiman que al menos 76 por ciento de éstos en México son, de hecho, contratos de protección.

El senador de Morena resaltó que el Comité de Trabajo que se formó en el Congreso de Estados Unidos revisa ya varias denuncias y quejas en contra de empresas que están violando la ley y una de las primeras es contra Grupo México.

Destacó que es necesario que la Secretaría del Trabajo asegure que se cumpla esa reforma laboral, que es histórica, pues no tiene caso que quede sólo en la letra.

A su juicio se debería hacer un informe periódico de los avances en la aplicación de la Ley Federal del Trabajo y compartirlo con los congresistas de Estados Unidos y Canadá, a fin de evitar los riesgos de controversias y sanciones contra México.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/ultimas/politica/2020/08/02/riesgos-en-el-t-mec-por-violar-libertad-sindical-gomez-urrutia-8243.html

Por nuevos criterios del T-MEC lanzan nueva herramienta para sector laboral agrícola

La herramienta Estándar DEAR T-MEC, guiará a las empresas y productores agrícolas para erradicar de sus operaciones las prácticas de trabajo forzado y el trabajo infantil y fortalecer la libertad sindical y contratación colectiva.

María del Pilar Martínez 28/07/2020

Ante la preocupación sobre las nuevas reglas del tratado comercial de México con Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en el sector laboral agrícola, autoridades y productores habilitaron una herramienta que permitirá fortalecer la autoevaluación y cumplir con las nuevas reglas sobre el trabajo digno para los trabajadores del campo.

En ese sentido, se ha realizado un trabajo interinstitucional para atender en el corto plazo las exigencias de cumplimiento del Capítulo laboral T-MEC, “nos hemos dado a la tarea de identificar los antecedentes y áreas de oportunidad, para atender gradual y estratégicamente las causas del problema del trabajo infantil y forzado en el campo”, dijo el secretario de Agricultura y de Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula.

Para ello, se creó la herramienta Estándar DEAR T-MEC que guiará a las empresas y productores agrícolas para erradicar de sus operaciones las prácticas de trabajo forzado y el trabajo infantil y fortalecer la libertad sindical y contratación colectiva de los trabajadores del campo. Estas acciones se harán extensivas a toda la cadena de suministro de la producción de frutas, hortalizas y granos.

La presidenta de la Alianza Hortofruticola Internacional, Judith Méndez León, indicó que la plataforma digital promociona las buenas prácticas agrícolas sobre todo en el rubro laboral: libertad de asociación, trabajo infantil, trabajo forzoso, discriminación, condiciones de salarios y seguridad y salud en el trabajo.

Refirió que en este nuevo compromiso se tiene un listado de estados y productos que son susceptibles en el tema: Sonora, Sinaloa, Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Guanajuato, Veracruz, Puebla y Michoacán; en el caso de los productos, destacan: tomate, chile, pepino, ejotes, berenjena, azúcar, chícharo, melón, cebolla, tabaco y café.

Las acciones que desarrollarán son: preparar un diagnóstico; perfilar una propuesta de Programa Piloto de apoyo a la vida digna y ocupación de los jornaleros agrícolas y sus familias, en entidades del Noroeste; Sinaloa y Baja California y en la atención a los jornaleros de los campos agrícolas de tomate y chile; preparar la propuesta para levantar un Padrón Único de Jornaleros Agrícolas Migrantes y aplicar una nueva Encuesta sobre jornaleros agrícolas.

Además de Impulsar un Protocolo prototipo de Albergue Agrícola “Vida digna” para los jornaleros agrícolas y sus familias, en el que se garantice el cumplimiento de la Ley sobre vivienda digna; salud, educación, alimentación de calidad, y convivencia familiar en todas las regiones de Atracción y Demanda de trabajadores del campo y sus familias.

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Por-nuevos-criterios-del-T-MEC-lanzan-nueva-herramienta-para-sector-laboral-agricola-20200728-0113.html

Esto es lo que se necesita para que T-MEC ‘pase’ en Congreso de EU, según ‘Napo’

Cuartoscuro

El legislador indicó que aunque en México ya se aprobó una reforma laboral, son necesarios algunos mecanismos para implementarla, algo que ya percibieron los demócratas.

DANIEL BLANCO 11/06/2019

Para lograr que se ratifique el T-MEC en Estados Unidos serán necesarios los mecanismos de monitoreo y financiamiento mediante los cuales México, EU y Canadá implementen, de forma obligatoria, sus compromisos laborales establecidos en el acuerdo, dijo el legislador Napoléon Gómez Urrutia, también conocido como ‘Napo’.

Es necesario “el mecanismo de monitoreo y financiamiento para implementar esta obligatoriedad (laboral) porque al final, si queda a nivel de recomendaciones, pues obviamente van a haber muchas violaciones a estos derechos que no se van a cumplir y van a afectar en la vida diaria», detalló Gómez Urrutia.

«Yo creo que esto es un tema central para incluir y que los miembros del partido demócrata lo aprueben, yo creo que tendremos que revisar a fondo esto”, agregó en el marco de la reunión sobre el proyecto de dictamen relativo al protocolo por el que se sustituye el TLCAN por el TMEC.

El legislador expresó que, a pesar de que en México ya se aprobó la reforma laboral, no se respetan muchos de los puntos, ya que hay una ausencia de los mecanismos adecuados para ejercerla, cuestión que los representantes americanos presenciaron de primera mano.

“A pesar de que ya se aprobó la reforma laboral en México, y por supuesto el convenio 98 ante la OIT que da la libertad sindical, libertad de asociación y libertad de contratación colectiva, no se está respetando porque no hay los mecanismos adecuados», abundó al respecto.

«Y cuando los demócratas y los republicanos que vienen y escuchan esto, y lo ven en la práctica, pues entonces parece que estamos aprobando un esquema muy importante y una reforma, pero que todavía no existen los mecanismos para que se puedan implementar y cómo corregir estos vicios”, indicó Gómez.

Los legisladores demócratas, en específico Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EU, han expuesto demandas de obligatoriedad en materia laboral y medioambiental, esto en función de pasar a la votación el TMEC en la Cámara baja estadounidense.

En abril pasado se aprobó el dictamen de reforma laboral en México que crea las bases para implementar un nuevo sistema de justicia en la materia y fija reglas para el sindicalismo mexicano en cuanto a la forma de elegir a los dirigentes, y establece mecanismos para garantizar la representatividad de los trabajadores en las negociaciones colectivas.

https://www.elfinanciero.com.mx/economia/esto-es-lo-que-se-necesita-para-que-el-congreso-de-eu-ratifique-el-t-mec-segun-napo?fbclid=IwAR3DxmFwOeZLTtokM3axlZLbjoylMpW1GFXfSY4vn8rvhwnhSng3n85Nsm4

Trump quiere controlar el T-MEC con la Sección 301

5 de junio 2019

Foto: Casa Blanca. La Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 otorga a los Estados Unidos la autoridad para hacer cumplir los acuerdos comerciales, resolver disputas comerciales y abrir mercados extranjeros a bienes y servicios estadounidenses.

En un borrador de declaración de acción administrativa sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que se envió al Congreso la semana pasada, el gobierno del presidente Donald Trump sugirió el uso frecuente de la Sección 301 como un medio para hacer cumplir el acuerdo.

En las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los Estados Unidos buscaron fortalecer las disposiciones del T-MEC relacionadas con la protección de los derechos de los trabajadores.

Así, el T-MEC revisa estas disposiciones y proporciona el mismo mecanismo de disputa que otras partes del acuerdo. Las disposiciones del T-MEC sobre el trabajo exigirían a las partes no solo hacer cumplir sus propias leyes, sino también adoptar y mantener leyes específicas relacionadas con la Declaración de la OIT.

Requeriría que las partes:

  • Adopten y mantengan en los estatutos y regulaciones, y en las prácticas, los derechos de los trabajadores según lo establecido en la Declaración de Derechos en el Trabajo de la OIT, además de las condiciones aceptables de trabajo con respecto a los salarios mínimos, las horas de trabajo y la seguridad y salud en el trabajo.
  • No renuncien o deroguen de otra manera sus estatutos o reglamentos.
  • No dejen de hacer cumplir efectivamente las leyes laborales a través de un curso de acción sostenido o recurrente o inacción de una manera que afecte el comercio o la inversión entre las partes.
  • Promuevan el cumplimiento de las leyes laborales a través de acciones gubernamentales apropiadas, como nombrar y capacitar a inspectores o monitorear el cumplimiento e investigar las presuntas violaciones.

En general, las disposiciones incluyen un lenguaje que establece que cada parte conserva el derecho a ejercer una discreción razonable de ejecución y a tomar decisiones de buena fe con respecto a la asignación de recursos de ejecución siempre que el ejercicio de esa discreción no sea incompatible con las obligaciones laborales.

El acuerdo también establece que nada en el capítulo laboral debe interpretarse para facultar a las autoridades de una parte para emprender actividades de aplicación de la legislación laboral en el territorio de otra parte.

Adicionalmente, el T-MEC comprometería a México a:

  • Promulgar acciones legislativas específicas para establecer un reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
  • Establecer y mantener organismos independientes e imparciales para registrar las actividades sindicales y los acuerdos de negociación colectiva.
  • Establecer tribunales laborales independientes para la adjudicación de conflictos laborales.
  • Promulgar otra legislación para proteger los derechos de los trabajadores.

Las preocupaciones sobre las disposiciones laborales del TLCAN a menudo se discuten en el contexto del expediente de México sobre los derechos de los trabajadores. Si bien México ha promulgado leyes laborales y realizado reformas constitucionales, el desafío ha sido hacer cumplir esas leyes.

La Sección 301

Trump planteó dejar varios temas, incluidos los señalados por los demócratas como importantes preocupaciones, como abiertos “para la discusión”.

La Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 otorga a los Estados Unidos la autoridad para hacer cumplir los acuerdos comerciales, resolver disputas comerciales y abrir mercados extranjeros a bienes y servicios estadounidenses.

Por último, la Sección 301 es una autoridad bajo la cual los Estados Unidos pueden imponer sanciones comerciales a países extranjeros que violan los acuerdos comerciales o se involucran en otras prácticas comerciales desleales. https://www.opportimes.com/trump-quiere-controlar-el-t-mec-con-la-seccion-301/

Representantes del Congreso de EU visitarán México para «echarle ojo» a la reforma laboral

Representantes del Congreso de EU visitarán México para ‘echarle un ojo’ a la reforma laboral

Nancy Pelosi considera que la reforma laboral es un tema crucial para lograr que los demócratas apoyen el T-MEC ya que detectaron algunas áreas en las que consideran que hacen falta mejoras.

BLOOMBERG 29/05/2019Actualización 29/05/2019 – 18:04

Un grupo bipartidista de personal del Congreso de Estados Unidos planea visitar a funcionarios del Gobierno mexicano para discutir las reformas laborales que la presidente de la Cámara de Representantes de EU, Nancy Pelosi, considera necesarias para que los demócratas apoyen el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Asistentes del Congreso involucrados en la planificación del viaje de la próxima semana aseguran que ayudará a recopilar información sobre la recientemente aprobada reforma a la legislación laboral de México, así como la oposición potencial que algunos temen podría llevar a un retroceso de los cambios este verano.

La visita a la Ciudad de México se produce después de que Trump y Pelosi tuvieron un conflicto la semana pasada, cuando una reunión de infraestructura en la Casa Blanca no dio resultados y el presidente describió a Pelosi como ‘un desastre’ y dijo que su acuerdo comercial era demasiado complicado para que ella lo entendiera.

Obtener la aprobación

Robert Lighthizer, representante de Comercio de EU, ha estado trabajando estrechamente con el grupo de Pelosi para encontrar una manera de avanzar hacia la ratificación del acuerdo, pero su trabajo a menudo se ve socavado por el hecho de que Trump se involucra públicamente en el proceso.

La misión a México incluirá a asistentes del Senado y la Cámara de Representantes que representan a legisladores demócratas y republicanos.

Un alto asesor del Congreso afirma que esta es una forma de demostrar que los demócratas están seriamente comprometidos en este proceso y preparados para trabajar con la administración Trump para obtener la aprobación del tratado.

El asesor señaló que a pesar de la retórica de la semana pasada, Pelosi no canceló el viaje del personal a Ciudad de México, lo que indica su compromiso de dejar que este proceso se desarrolle.

El T-MEC, que de ser aprobado reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) existente, es la prioridad legislativa número 1 de Trump y una en la que la Casa Blanca ha podido trabajar con un Congreso dividido.

Después de la firma, la resistencia

Sin embargo, desde que se firmó el T-MEC en noviembre, los demócratas han identificado áreas en las que desean mejoras antes de apoyar el acuerdo que incluyen disposiciones sobre mano de obra y cumplimiento, así como ambientales y farmacéuticas.

Trump eliminó un obstáculo importante en el proceso de aprobación cuando levantó los aranceles al acero y el aluminio a México y Canadá este mes.

Ahora el personal del Congreso está buscando reuniones con la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, y otros miembros del Gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador para averiguar qué tan rápido se implementará la reforma y evaluar si la oposición puede perturbar la revisión, según una persona con conocimiento de la visita.

Una persona enterada del viaje afirma que la delegación también se está comunicando con grupos empresariales.

El viaje está programado para la segunda mitad de la próxima semana, según dos fuentes que hablaron con Bloomberg.

Ha habido algo de rechazo desde que la ley fue acelerada en el Congreso en abril. El jefe del sindicato más grande de México, el senador de Morena, Carlos Aceves, expresó que está trabajando con grupos empresariales para presentar un proyecto de ley que haría retroceder parte de la reforma. Además, los líderes locales han logrado pactos a nivel estatal con sindicatos proempresariales que podrían restringir el derecho de huelga.

Alcalde, secretaria del Trabajo, dijo a Bloomberg en abril que los plazos estrictos de la ley laboral, la fuerte voluntad política del presidente López Obrador y un grupo de trabajo integrado por su dependencia, la Secretaría de Hacienda y los gobernadores estatales , aseguran la rápida implementación de la reforma laboral en todo el país.

Pero los asesores del Congreso han dicho que quieren ver indicios de que la implementación está en marcha, incluidos los recursos financieros disponibles para la ejecución y evidencia de que el sistema judicial puede abordar casos laborales que involucren un tratamiento injusto.

La nueva ley obliga a los trabajadores a elegir sindicatos, representantes sindicales y contratos laborales a través de una votación secreta. En México, los contratos a menudo se aseguran a espaldas de los trabajadores, otorgándoles poco más allá de los derechos legales básicos.

https://www.elfinanciero.com.mx/economia/representantes-del-congreso-de-eu-visitaran-mexico-para-echarle-un-ojo-a-la-reforma-laboral?fbclid=IwAR2fbuXB6fU1pvAftxsLNKJ7i5OHoe53WeyOSEHMvZSvo7-FWE2EN2AjOrM

 GRACIAS,  T-MEC 

 
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Revista Forbes 24 de mayo 2019 

páginas 66 a 71
Con la reforma laboral recién aprobada, bajo la presión de legisladores de Estados Unidos, los trabajadores podrán quitarse de encima a las cúpulas que negociaban en su nombre y se repartían los beneficios de mantener los salarios bajos y los derechos sindicales cancelados. Lo que falta ahora es dinero para echar a andar los cambios. 
POR LUCÍA PÉREZ MORENO
FOTOS: ANGÉLICA ESCOBAR Y FERNANDO LUNA
Hay un refrán que dice que el hombre propone y el destino dispone. La frase le calza bien a algunos líderes sindicales, en cuyos planes estaba volver a frenar la reforma laboral este año y conservar, de ese modo, sus privilegios. 
El año pasado, en abril, en vísperas de la celebración del Día del Trabajo, el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, anunció la extinción de esta misma reforma laboral, que ya había sido aprobada en 2017 como parte de los compromisos que México asumió en la renegociación del TLCAN y que contenía varios capítulos en contra del sindicalismo corporativo. 
Aceves del Olmo celebró que el Congreso no hubiera aprobado las leyes secundarias y, según reportó la prensa, remató diciendo que la historia juzgaría a quienes habían promovido la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje (JCA), a su juicio, pilares de la justicia laboral en México. 
No es casual que la primera reacción de Aceves del Olmo, cuya central sindical controla a 5 millones de trabajadores en México, se oponga a una reforma que, a grandes rasgos, va a terminar con el sindicalismo de simulación, coloquialmente llamado “charro”, que impone contratos colectivos a espaldas de los trabajadores, y del cual Aceves del Olmo es uno de sus máximos exponentes. Forbes México solicitó una entrevista con Aceves del Olmo, pero no recibió respuesta.
El escenario para este sindicalismo, que ha predominado en México desde los años 30 del siglo pasado, comenzó a cambiar. Las elecciones de julio de 2018 trajeron un nuevo Congreso con mayoría de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había hecho de la democracia sindical una de sus principales banderas políticas. 
El debate sobre la reforma laboral regresó a la mesa de negociaciones y avanzaba lentamente, pues había muchas iniciativas por discutir, entre ellas, varias de la CTM y de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), esta última, con cerca de 3.5 millones de trabajadores afiliados. 
Pero el destino quiso que las cosas dieran una vuelta de tuerca. 
De Estados Unidos llegó una amenaza seria sobre el T-MEC. Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes, donde este partido tiene mayoría, advirtió que no habría tratado comercial si México no aprobaba las reformas secundarias. “No enforcement, no treaty”, fue el mensaje que sonó fuerte. 
Los demócratas, que están muy influídos por la poderosa central sindical AFL-CIO, saben que México es un país donde las leyes no siempre se cumplen. Así fue con las dos reformas laborales anteriores, de 2002 y 2012, en las que hubo capítulos dedicados a promover un sistema laboral libre y democrático, pero que quedaron en buenas intenciones. 
“El reto para México es dejar la simulación y comenzar a cumplir con las leyes que implementa”, dice Ricardo Corona, director jurídico de Imco. La reforma laboral aprobada en 2017 ya proponía cambios más radicales que las dos anteriores en el tema de libertad sindical, pero también dejaba abierta la puerta para conservar los contratos colectivos de protección laboral. 
Esto hizo que Estados Unidos le exigiera a México no dejar espacios de ambigüedad. Para no poner en riesgo el nuevo tratado comercial, el presidente López Obrador hizo un llamado al Congreso a votar fast track el paquete de leyes y, en cuestión de semanas, la reforma laboral ya tenía leyes secundarias. 
“Nos alcanzaron las prisas”, reconoce el abogado laborista Guillermo Roel, al expresar que Estados Unidos terminó cerrando la negociación. 
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En vísperas de Semana Santa, una reforma que nació incompleta y que después fue declarada muerta, resucitó milagrosamente y fue votada por casi todos los partidos políticos. Entre quienes la apoyaron, estuvieron el también senador Aceves del Olmo y el diputado Isaías González Cuevas, líder de la CROC. 
Ambos líderes saben que esta reforma será una bomba de tiempo para sus gremios, pero reconocen el peso de la nueva coyuntura internacional. “Esta reforma va a terminar con los líderes vitalicios que trabajan a espaldas de los trabajadores y que ganan jugosas utilidades”, predice Alfonso Bouzas, del Centro de Investigaciones Económicas de la UNAM. 
PRIVILEGIOS QUE SE DESVANECEN 
El dictamen de las leyes secundarias aprobado en abril pasado consta de más de 200 páginas que contienen más de 100 cambios, algunos menores y otros de sustancia, relacionados con la negociación colectiva y el derecho sindical, según Rodrigo Olvera, abogado laborista que participó en todas las discusiones legislativas como parte del Observatorio Laboral. 
Entre los cambios más relevantes destacan las precisiones que se hacen en el tema de la representatividad. En la reforma de 2017, se dejó abierta la posibilidad de que fueran los sindicatos los que decidieran los procedimientos, tanto de la elección representantes de los trabajadores, como del conteo de los votos. 
Las leyes secundarias se ajustaron para evitar posibles trampas. “Se pusieron candados para asegurar una votación democrática”, dice Olvera. 
Este tema es clave porque, dependiendo del sentido del voto, se define a qué sindicato se le da la constancia de mayoría y, por ende, la titularidad de un contrato colectivo de trabajo, es decir, la facultad de negociar con la empresa a nombre de los trabajadores. 
El capítulo 23 del T-MEC hace énfasis en que México debe poner fin a los contratos colectivos de protección laboral, y el voto limpio es la clave para avanzar en ese camino. 
También desapareció, muy a pesar de los sindicatos corporativos y algunas cúpulas empresariales, el tripartismo en la negociación laboral. Forbes México pidió hablar con Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero no hubo respuesta.
Este modelo terminó siendo un lastre porque no sólo retrasaba la impartición de justicia, sino que inclinaba la balanza de uno u otro lado. “La mejor prueba de que el modelo tripartita no funciona está en la Junta de Conciliación”, dice Olvera, al recalcar que siempre hay una parte que quiere controlar las negociaciones. 
El tripartismo será reemplazado por figuras negociadoras neutrales, que van a ser las encargadas de hacer la mediación y de impartir justicia. El punto neurálgico de la discusión se centró en el papel que tendrá el nuevo Centro Federal de Registro Laboral, donde se van a registrar y resguardar los contratos colectivos, los reglamentos de trabajo y todas las actas sindicales. 
Tanto los sindicatos como las cúpulas empresariales expresaron reservas, pues ya no controlarán ni los registros ni la información que allí se deposite. “La neutralidad garantizará que nadie tenga el control sobre la vida sindical”, dice Olvera. El CCE declinó hacer comentarios para este artículo. 
Esta modificación le abre el camino a los sindicatos que, en le pasado, por no ser del gusto de los patrones o del gobierno en turno, no podían obtener su registro. 
Otra adición se manifiesta en el terreno de la rendición de cuentas. Los sindicatos deberán entregar informes semestrales, desglosando ingresos y detalles de los gastos. 
“Ya no van a poder priorizar sus intereses ni manejar las cuotas como negocios personales”, dice Bouzas, quien prevé el debilitamiento de muchos líderes sindicales acostumbrados a una vida de excesos. 
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La última de las grandes correcciones tiene que ver con el recurso 
de la huelga. “Esta reforma va a terminar con el sindicalismo de extorsión”, declara Olvera, quien se refiere a las prácticas que ejercían algunos sindicatos de amenazar con huelgas cada vez que querían obtener una renovación de contrato colectivo de trabajo. 
DISPUTA POR LOS EMPLEOS 
La gran paradoja de esta reforma es que responde a las demandas sociales que han venido exigiendo laborales, pero que, al final, llega impuesta por Estados Unidos, por la vía de la renegociación del TLCAN. 
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MOVERSE AHORA SERÁ MÁS FÁCIL; CAERSE, TAMBIÉN 
ALGUNOS LÍDERES DE LAS CÚPULAS SINDICALES SE RESIGNAN A PERDER PRESENCIA y otros ven, en los nuevos tiempos políticos, vientos a su favor. El líder minero y senador por Morena, Napoleón Gómez Urrutia, creó, este año, una Confederación Internacional de Trabajadores, para modernizar la lucha sindical y, aunque descartó que vaya a quitarle “membresías” a otras organizaciones, hay quienes creen que va por los sindicatos de la CTM y la CROC. “Se quiere servir de Morena para hacer lo mismo que hacen otros líderes sindicales”, dice Alfonso Bouzas, del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral. 
“Napito”, como se le conoce desde que heredó el cargo de su padre, critica a los sindicatos subordinados a los poderosos. En otro frente lucha la maestra Elba Esther Gordillo, quien busca recuperar el liderazgo del SNTE y que, según Bouzas, “hoy habla como [si fuera] la mayor demócrata de México”. 
Y, entre estos dos líderes, sobresale Carlos Romero Deschamps, del sindicato de Pemex, que, en 2017, se reeligió para otros siete años, lo que le permitirá estar al frente de dicho gremio durante todo el sexenio de López Obrador. 
El caso de Romero Deschamps es emblemático, pues los últimos procesos de elección estuvieron plagados de irregularidades, por lo que tiene varias demandas ante las Juntas de Conciliacion. El problema, de acuerdo con Olvera, es que, como estas instancias son tripartitas, necesitan el voto de la representación sindical para quitarlo del cargo. Olvera señala que este caso ya está siendo ventilado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). 
Por lo pronto, el presidente López Obrador ha reiterado que él no va a intervenir en la vida sindical del país, ni mantener sindicatos de gobierno. En el nuevo escenario político, moverse será más fácil, pero caerse… también lo será. 
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México incumplió, durante los últimos 25 años, con el compromiso de mejorar las remuneraciones salariales de sus trabajadores. De acuerdo con el estudio “El futuro de la industria automotriz en México”, realizado en 2017 por El Colegio de México, la brecha salarial entre México, Estados Unidos y Canadá se fue ahondando desde la firma del TLCAN. 
En 1994, los salarios en la industria automotriz en Estados Unidos y Canadá eran 5.4 y 5.1 veces más altos, respectivamente, que en México. Pero, para 2016, la brecha era ya de 9.1 y 8.4 veces. Ese año, un trabajador mexicano de la industria automotriz percibía tan sólo el 8.4% del salario de un par estadounidense. 
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“El auge de la industria automotriz en México se debe a los menores costos de producción asociados a los bajos salarios”, dice el informe. 
Éste indica que, entre 1994 y 2016, México generó más de 650,000 empleos en la industria automotriz, mientras que Estados Unidos perdió unos 60,000. Estos datos explican, en parte, por qué Donald Trump calificó el TLCAN como el peor acuerdo comercial en la historia de Estados Unidos, y su insistencia en detener el dumping laboral. Además de obligar a México a suscribir el capítulo 23 del T-MEC, que obliga a terminar con los contratos de protección laboral y a impulsar una auténtica libertad sindical, impuso una cuota laboral para tratar de frenar la pérdida de empleos en la industria automotriz. 
Cada vehículo fabricado en la región de América del Norte tendrá componentes que serán fabricados en un 40% por mano de obra que gane al menos 16 dólares la hora, es decir, cinco veces más de lo que hoy percibe un obrero de esta industria. 
El T-MEC ya fue firmado por los presidentes de los tres países, pero debe ratificarse en los respectivos Congresos y, al menos en Estados Unidos, hay una corriente de legisladores demócratas, influenciados por la AFL-CIO, que piden reabrir negociaciones para obtener más garantías de México en el capítulo laboral. 
De acuerdo con Sergio Escamilla, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, la reapertura de las negociaciones le daría a Trump el pretexto de cancelar el libre comercio con México. 
La discusión legislativa de este tratado inicia formalmente en mayo y el acuerdo tendría que ser ratificado antes de septiembre, cuando inician las pre campañas presidenciales en EU. “Si no se aprueba ahora, hay el riesgo de regresar a una renegociación el año entrante que tomaría mucho tiempo”, predice Escamilla. 
pidió, durante un encuentro con trabajadores metalúrgicos, reabrir la negociación con México, recalcando que la práctica del outsourcing había quedado fuera de la reforma laboral, y que “seguirá provocando una hemorragia de empleos hacia México”. 
En efecto, esta práctica se ha extendido velozmente, sobre todo desde la firma del TLCAN, porque permite a las empresas obviar sus obligaciones fiscales y reducir el pago de prestaciones. La reforma laboral de 2012 abordó esta práctica, pero dejó muchos pendientes. Hoy, la gran disyuntiva es si hay que volver a legislarla o, de plano, prohibirla. “Las opiniones están muy divididas en el Congreso”, dice Olvera. 
El número de trabajadores contratados bajo esta modalidad varía considerablemente, de acuerdo con la fuente que se consulte. Un estudio de la Universidad de Chapingo estima que hay cerca de 7.6 millones de trabajadores subcontratados, mientras que el colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza la ubica en 17.5 millones de personas, una diferencia de casi 10 millones. 
De acuerdo con Olvera, hay varias propuestas sobre la mesa para comenzar a discutir la tercerización, aunque reconoce que el tema es complejo porque no ha sido estudiado a fondo. 
También quedó fuera de la reforma, aunque sin generar tanta presión internacional, el apartado B, que cubre a los empleados del sector público. El control político de los sindicatos que afilian a los burócratas es clave y, a juicio de algunos, requiere de un trato especial. Ejemplo de esto es el caso del INE, que, el año pasado, declaró ilegal la creación de un sindicato de trabajadores porque, según argumentó, pone en peligro la democracia del país. 
¿Y QUIÉN PAGA LA CUENTA? 
A pesar de las prisas para aprobar la nueva reforma, los cambios se inician en 2020, pues este año no se asignó presupuesto para la capacitación del personal que hará funcionar el nuevo sistema. Una de las figuras clave de la reforma serán los mediadores, cuyo papel será contener los conflictos laborales para que no desborden los tribunales. 
Hay suficiente evidencia documental para demostrar que la mayoría de los conflictos laborales se puede desactivar vía una conciliación, señala Ricardo Corona, director jurídico del Imco. 
En los próximos años, tendrán que convivir el viejo y el nuevo sistema de justicia laboral. 
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¿QUIÉN SE QUEDA CON LA CARGA? 
HAY DIVERSAS DISPOSICIONES EN LA NUEVA LEY QUE HAN CAUSADO DIFERENTES GRADOS DE inquietud entre los empresarios, pero ninguna ha generado tanta molestia como la llamada reversión de la carga probatoria, una medida que se aplica en los casos de despidos injustificados. 
En el sistema actual, si el patrón niega que hubo despido y ofrece la reinstalación, se revierte la carga de prueba y se suspende el juicio. En el nuevo sistema ya no importa que el patrón ofrezca la reinstalación; la carga se queda en automático con el patrón. “Esto es absurdo”, dice el abogado laboral Guillermo Roel, quien señala que esta ley le quita al patrón el beneficio de la duda. 
Los despidos son la mayor causa de conflicto laboral e implican más del 90% del trabajo de las juntas, que, cada año, reciben más de 100,000 denuncias. En opinión de Romero, este cambio ha creado alarma entre varios empresarios. “Muchos temen que esta situación los pueda llevar a la quiebra”, dice. 
La razón por la cual se revirtió la carga probatoria se debe al abuso que de esta figura hacían abogados sin ética. Ofrecían una reinstalación fraudulenta y, cuando el trabajador la aceptaba, se cancelaba la demanda. “Esta ley ya no va a permitir las chicanadas”, señala Olvera, quien considera que los empresarios no deben temerle a las negociaciones honestas, porque, a la larga, serán en beneficio de todos. Romero, por su parte, recomienda a las empresas llevar un buen control documental de las condiciones laborales de sus empleados para evitar que éstos puedan, a su vez, cometer actos abusivos. 
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“Un asunto iniciado en una junta debe terminar con un laudo”, explica Eloísa Carpintero, abogada y ex actuaria de una junta. Esta reforma va a implicar una duplicidad de gastos, pues, además de financiar a las juntas (hasta su cierre definitivo), habrá que asignar recursos para abrir los nuevos Centros de Conciliación, uno en cada estado, y extenderle un presupuesto adicional al Poder Judicial de la Federación, que deberá crear tribunales laborales. 
La previsión de la Secretaría del Trabajo es que ambos sistemas van a convivir durante cuatro años, pero algunos expertos consideran que este plazo es muy optimista. “Si no hay más presupuesto para las juntas, la transición va a ser más larga”, dice Olvera. 
Y, mientras se deciden los presupuestos, las Juntas de Conciliación trabajan a tope. De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo, tan sólo las Juntas Federales deben resolver cerca de 430,000 expedientes; y a este número hay que sumarle los de este año y los de las Juntas Locales. 
Por lo pronto, los abogados que van a las juntas han resentido, este año, un servicio más deficiente. De acuerdo con la abogada Norma Romero, un trámite que antes le tomaba un mes (que ya es mucho tiempo), hoy tarda hasta tres meses. 
Los recortes de personal están colapsando a las juntas, señala Eloísa Carpintero, quien fue actuaria de una Junta Federal por 27 años. “Tienen una carga de trabajo criminal y, lo que antes hacían cinco personas, hoy lo debe hacer una sola”. 
Ahora flota en el ambiente la pregunta: ¿Cómo le hará México para transitar hacia un nuevo modelo de justicia laboral, si aún no puede terminar de cerrar las puertas del viejo sistema? 

http://www.especialistas.com.mx/saiweb/viewer.aspx?file=4ejBjxeato5yStCGOR9vKq2zP8UXNHv@@hiPt5Dfosz@@ay9LBU@@gFAEb3UJ9nsC7pYDdT@@Eu5iBi4erpMeVo74Q==&opcion=0&encrip=1

La llave para el T-MEC

Nayeli Meza Orozco
La recién aprobada reforma laboral cumplió con las exigencias del presidente Donald Trump, sin embargo, en el mercado local pone de frente varios desafíos para los empleadores como el esquema de subcontratación
May 27, 2019
Lectura 3 min
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La puerta aún está cerrada. Una vez más, el gobierno mexicano se alineó a las exigencias de su mayor socio comercial para lograr que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sea ratificado al ceder en negociaciones clave, como la eliminación de los aranceles.
Sin embargo, la reforma laboral aprobada en abril pasado por legisladores mexicanos se puede convertir en la llave para lograr que al documento se le dé luz verde en los tres países miembros durante los próximos meses.
Jaime Bustamante, director jurídico de ManpowerGroup México, Caribe y Centroamérica, reconoce que este momento es crucial para definir lo que ocurirá con el acuerdo que sustituirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La reforma laboral contribuyó a que se destrabara el tema y estamos a la espera de que pronto se logre una conclusión con la ratificación, pero también hay que reconocer que una cosa son los dichos y otra los hechos”, explica el directivo.
El tema arancelario y la reforma laboral fueron parte de una convergencia de varios factores que ayudaron a presionar a que el inquilino de la Casa Blanca cediera en algunos términos
Pero el mayor desafío a vencer son los demócratas, quienes se oponen a darle el visto bueno al documento, ya que consideran que muchos de los puntos pueden favorecer la posible reelección del presidente Donald Trump.
En días pasados, Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), adelantó que el T-MEC podría ser ratificado por el Congreso estadounidense a más tardar en julio próximo.
No obstante, el director jurídico de ManpowerGroup México, Caribe y Centroamérica opina que para llegar a este punto es necesario que haya voluntad política.
“México cumplió con lo que su socio le pidió, ahora le toca a Estados Unidos aprobar el TMEC. Cuando esto ocurra se pondrá un piso parejo y se dará certidumbre al comercio de la región de Norteamerica”
– Jaime Bustamante
Director jurídico de ManpowerGroup México, Caribe y Centroamérica
EL TEMA INCÓMODO
Dentro de la ecuación de la reforma laboral destaca la subcontratación de empresas o trabajadores en el país, un tema que desde hace años ha dividido las opiniones por las implicaciones que vienen de la mano con este esquema.
A nivel global, el número de empleados contratados por outsourcing o subcontratación supera los 56 millones de trabajadores, de acuerdo con cifras de la World Employment Confederation.
En el caso de México existen alrededor de 3.5 millones de colaboradores que laboran bajo este modelo.
3.5 millones de trabajadores mexicanos están bajo el esquema de outsourcing
Jaime Bustamante opina que en el país el tema de la subcontratación genera polémica porque muchas empresas utilizan este esquema para cometer diversas arbitrariedades en contra de sus empleados, pero esto no se replica en todos los casos.
“La postura con respecto al outsoucing es más de origen interno. Los abusos que se han cometido en materia de subcontratación en México le han dado una mala imagen, pero su regulación puede ayudar a favorecer a millones de trabajadores”.
61por ciento de los empleados en México dura más de tres meses en un empleo

https://www.reporteindigo.com/indigonomics/la-llave-para-el-t-mec-reforma-laboral-tratado-comercial-ratificacion-derechos/

Analizan estadounidenses reforma laboral de cara al T-MEC 

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POR AARÓN MARTÍNEZ 23, MAYO, 2019 
 Especialistas estadounidenses en asuntos laborales y derecho internacional están en Puebla para analizar los efectos que traerá la reforma laboral en los sindicatos nacionales de cara a los acuerdos comerciales del T-MEC que agrupa a México, Estados Unidos y Canadá. 
Los expertos norteamericanos son Mark Mittelhauser, Jason Vorderstrasse, Steve Marler, Perlita W. Muiruri y Carlos Quintana, quienes sostuvieron un encuentro con los integrantes del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz de Volkswagen de México (Sitiavw). 
En específico, los laboristas internacionales analizaron la situación que enfrenta la industria automotriz mexicana y de América del Norte; sin embargo no se dieron a conocer los detalles. 
Al encuentro, realizado en las instalaciones del Sitiavw, estuvo presente el dirigente de dicha agrupación gremial, Rey David García Avendaño y el ex dirigente de dicho sindicato y otrora regidor del ayuntamiento de Puebla, José Luis Rodríguez Salazar. 
Cabe mencionar que entre los puntos prioritarios que se incluyen en el T-MEC, es que la industria automotriz debe de cumplir con el 75 por ciento del contenido regional y al menos el 40 por ciento del costo del vehículo debe de salir de plantas que paguen 16 dólares la hora.

Fuente: https://newsweekespanol.com/2019/05/analizan-estadounidenses-reforma-laboral-de-cara-al-t-mec/?fbclid=IwAR2F5VYQshdjL3Pb6Wlzk1uNECyEY7Vh7Et6MD96oliF_i9x34_AW3XjI10

 

El T-MEC trae en sus alforjas la posibilidad de dar fin al sindicalismo simulado

Con la reforma laboral, bajo la presión de legisladores de EU, los trabajadores podrán quitarse de encima a las cúpulas que negociaban en su nombre y beneficiaban de mantener bajos salarios.
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Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
Por Lucía Pérez Moreno
Hay un refrán que dice que el hombre propone y el destino dispone. La frase le calza bien a algunos líderes sindicales, en cuyos planes estaba volver a frenar la reforma laboral este año y conservar, de ese modo, sus privilegios.
El año pasado, en abril, en vísperas de la celebración del Día del Trabajo, el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, anunció la extinción de esta misma reforma laboral, que ya había sido aprobada en 2017 como parte de los compromisos que México asumió en la renegociación del TLCAN y que contenía varios capítulos en contra del sindicalismo corporativo.
Aceves del Olmo celebró que el Congreso no hubiera aprobado las leyes secundarias y, según reportó la prensa, remató diciendo que la historia juzgaría a quienes habían promovido la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje (JCA), a su juicio, pilares de la justicia laboral en México.
No es casual que la primera reacción de Aceves del Olmo, cuya central sindical controla a 5 millones de trabajadores en México, se oponga a una reforma que, a grandes rasgos, va a terminar con el sindicalismo de simulación, coloquialmente llamado “charro”, que impone contratos colectivos a espaldas de los trabajadores, y del cual Aceves del Olmo es uno de sus máximos exponentes. Forbes México solicitó una entrevista con Aceves del Olmo, pero no recibió respuesta.
El escenario para este sindicalismo, que ha predominado en México desde los años 30 del siglo pasado, comenzó a cambiar. Las elecciones de julio de 2018 trajeron un nuevo Congreso con mayoría de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había hecho de la democracia sindical una de sus principales banderas políticas.
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Foto: Angélica Escobar / Forbes México.
El debate sobre la reforma laboral regresó a la mesa de negociaciones y avanzaba lentamente, pues había muchas iniciativas por discutir, entre ellas, varias de la CTM y de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), esta última, con cerca de 3.5 millones de trabajadores afiliados.
Pero el destino quiso que las cosas dieran una vuelta de tuerca. De Estados Unidos llegó una amenaza seria sobre el T-MEC. Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes, donde este partido tiene mayoría, advirtió que no habría tratado comercial si México no aprobaba las reformas secundarias. “No enforcement, no treaty”, fue el mensaje que sonó fuerte.
Los demócratas, que están muy influidos por la poderosa central sindical AFL-CIO, saben que México es un país donde las leyes no siempre se cumplen. Así fue con las dos reformas laborales anteriores, de 2002 y 2012, en las que hubo capítulos dedicados a promover un sistema laboral libre y democrático, pero que quedaron en buenas intenciones.
“El reto para México es dejar la simulación y comenzar a cumplir con las leyes que implementa”, dice Ricardo Corona, director jurídico de Imco. La reforma laboral aprobada en 2017 ya proponía cambios más radicales que las dos anteriores en el tema de libertad sindical, pero también dejaba abierta la puerta para conservar los contratos colectivos de protección laboral.
Esto hizo que Estados Unidos le exigiera a México no dejar espacios de ambigüedad. Para no poner en riesgo el nuevo tratado comercial, el presidente López Obrador hizo un llamado al Congreso a votar fast track el paquete de leyes y, en cuestión de semanas, la reforma laboral ya tenía leyes secundarias. “Nos alcanzaron las prisas”, reconoce el abogado laborista Guillermo Roel, al expresar que Estados Unidos terminó cerrando la negociación.
5 Claves para entender la nueva reforma laboral

  • Desaparición de las Juntas Locales y Federales de Conciliación y Arbitraje, que serán sustituidas por tribunales del Poder Judicial de la Federación, a los que se podrá recurrir sólo después de agotar las instancias de mediación.
  • Creación de Centros de Conciliación. Cada estado tendrá un centro de mediación, donde se recibirán las demandas en primera instancia y, sin necesidad de abogados, se buscará resolver el conflicto en un plazo no mayor a 45 días.
  • Creación de un Centro Federal de Registro Laboral, que será autónomo y donde se depositarán todos los contratos colectivos y reglamentos de trabajo y de las organizaciones sindicales.
  • Reconocimiento de la democracia sindical. El derecho de los trabajadores a la libre sindicalización, conforme a los convenios de la OIT. Los dirigentes sindicales deberán ser electos a través del voto libre, secreto e individual. La reforma establece mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
  • Combate a los sindicatos “blancos”. Ningún sindicato podrá firmar un contrato colectivo de trabajo sin el consenso de, al menos, una tercera parte de los trabajadores. Todos los contratos deben dar lugar a mejoras en las condiciones de trabajo y los líderes que incurran en actos de extorsión en contra de los patrones serán sancionados.

En vísperas de Semana Santa, una reforma que nació incompleta y que después fue declarada muerta, resucitó milagrosamente y fue votada por casi todos los partidos políticos. Entre quienes la apoyaron, estuvieron el también senador Aceves del Olmo y el diputado Isaías González Cuevas, líder de la CROC.
Ambos líderes saben que esta reforma será una bomba de tiempo para sus gremios, pero reconocen el peso de la nueva coyuntura internacional. “Esta reforma va a terminar con los líderes vitalicios que trabajan a espaldas de los trabajadores y que ganan jugosas utilidades”, predice Alfonso Bouzas, del Centro de Investigaciones Económicas de la UNAM.
Privilegios que se desvanecen
El dictamen de las leyes secundarias aprobado en abril pasado consta de más de 200 páginas que contienen más de 100 cambios, algunos menores y otros de sustancia, relacionados con la negociación colectiva y el derecho sindical, según Rodrigo Olvera, abogado laborista que participó en todas las discusiones legislativas como parte del Observatorio Laboral.
Entre los cambios más relevantes destacan las precisiones que se hacen en el tema de la representatividad. En la reforma de 2017, se dejó abierta la posibilidad de que fueran los sindicatos los que decidieran los procedimientos, tanto de la elección representantes de los trabajadores, como del conteo de los votos. Las leyes secundarias se ajustaron para evitar posibles trampas. “Se pusieron candados para asegurar una votación democrática”, dice Olvera.
Este tema es clave porque, dependiendo del sentido del voto, se define a qué sindicato se le da la constancia de mayoría y, por ende, la titularidad de un contrato colectivo de trabajo, es decir, la facultad de negociar con la empresa a nombre de los trabajadores.
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El capítulo 23 del T-MEC hace énfasis en que México debe poner fin a los contratos colectivos de protección laboral, y el voto limpio es la clave para avanzar en ese camino.
También desapareció, muy a pesar de los sindicatos corporativos y algunas cúpulas empresariales, el tripartismo en la negociación laboral. Forbes México pidió hablar con Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero no hubo respuesta
Este modelo terminó siendo un lastre porque no sólo retrasaba la impartición de justicia, sino que inclinaba la balanza de uno u otro lado. “La mejor prueba de que el modelo tripartita no funciona está en la Junta de Conciliación”, dice Olvera, al recalcar que siempre hay una parte que quiere controlar las negociaciones.
El tripartismo será reemplazado por figuras negociadoras neutrales, que van a ser las encargadas de hacer la mediación y de impartir justicia. El punto neurálgico de la discusión se centró en el papel que tendrá el nuevo Centro Federal de Registro Laboral, donde se van a registrar y resguardar los contratos colectivos, los reglamentos de trabajo y todas las actas sindicales. Tanto los sindicatos como las cúpulas empresariales expresaron reservas, pues ya no controlarán ni los registros ni la información que allí se deposite. “La neutralidad garantizará que nadie tenga el control sobre la vida sindical”, dice Olvera. El CCE declinó hacer comentarios para este artículo.
Esta modificación le abre el camino a los sindicatos que, en el pasado, por no ser del gusto de los patrones o del gobierno en turno, no podían obtener su registro.
Moverse ahora será más fácil; caerse, también
Algunos líderes de las cúpulas sindicales se resignan a perder presencia y otros ven, en los nuevos tiempos políticos, vientos a su favor. El líder minero y senador por Morena, Napoleón Gómez Urrutia, creó, este año, una Confederación Internacional de Trabajadores, para modernizar la lucha sindical y, aunque descartó que vaya a quitarle “membresías” a otras organizaciones, hay quienes creen que va por los sindicatos de la CTM y la CROC. “Se quiere servir de Morena para hacer lo mismo que hacen otros líderes sindicales”, dice Alfonso Bouzas, del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral.
“Napito”, como se le conoce desde que heredó el cargo de su padre, critica a los sindicatos subordinados a los poderosos. En otro frente lucha la maestra Elba Esther Gordillo, quien busca recuperar el liderazgo del SNTE y que, según Bouzas, “hoy habla como [si fuera] la mayor demócrata de México”.
Y, entre estos dos líderes, sobresale Carlos Romero Deschamps, del sindicato de Pemex, que, en 2017, se reeligió para otros siete años, lo que le permitirá estar al frente de dicho gremio durante todo el sexenio de López Obrador.
El caso de Romero Deschamps es emblemático, pues los últimos procesos de elección estuvieron plagados de irregularidades, por lo que tiene varias demandas ante las Juntas de Conciliación. El problema, de acuerdo con Olvera, es que, como estas instancias son tripartitas, necesitan el voto de la representación sindical para quitarlo del cargo. Olvera señala que este caso ya está siendo ventilado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Por lo pronto, el presidente López Obrador ha reiterado que él no va a intervenir en la vida sindical del país, ni mantener sindicatos de gobierno. En el nuevo escenario político, moverse será más fácil, pero caerse… también lo será.
Otra adición se manifiesta en el terreno de la rendición de cuentas. Los sindicatos deberán entregar informes semestrales, desglosando ingresos y detalles de los gastos. “Ya no van a poder priorizar sus intereses ni manejar las cuotas como negocios personales”, dice Bouzas, quien prevé el debilitamiento de muchos líderes sindicales acostumbrados a una vida de excesos.
La última de las grandes correcciones tiene que ver con el recurso de la huelga. “Esta reforma va a terminar con el sindicalismo de extorsión”, declara Olvera, quien se refiere a las prácticas que ejercían algunos sindicatos de amenazar con huelgas cada vez que querían obtener una renovación de contrato colectivo de trabajo.
Disputa por los empleos
La gran paradoja de esta reforma es que responde a las demandas sociales que han venido exigiendo muchas organizaciones laborales, pero que, al final, llega impuesta por Estados Unidos, por la vía de la renegociación del TLCAN. México incumplió, durante los últimos 25 años, con el compromiso de mejorar las remuneraciones salariales de sus trabajadores. De acuerdo con el estudio “El futuro de la industria automotriz en México”, realizado en 2017 por El Colegio de México, la brecha salarial entre México, Estados Unidos y Canadá se fue ahondando desde la firma del TLCAN.
En 1994, los salarios en la industria automotriz en Estados Unidos y Canadá eran 5.4 y 5.1 veces más altos, respectivamente, que en México. Pero, para 2016, la brecha era ya de 9.1 y 8.4 veces. Ese año, un trabajador mexicano de la industria automotriz percibía tan sólo el 8.4% del salario de un par estadounidense. “El auge de la industria automotriz en México se debe a los menores costos de producción asociados a los bajos salarios”, dice el informe.
Éste indica que, entre 1994 y 2016, México generó más de 650,000 empleos en la industria automotriz, mientras que Estados Unidos perdió unos 60,000. Estos datos explican, en parte, por qué Donald Trump calificó el TLCAN como el peor acuerdo comercial en la historia de Estados Unidos, y su insistencia en detener el dumping laboral. Además de obligar a México a suscribir el capítulo 23 del T-MEC, que obliga a terminar con los contratos de protección laboral y a impulsar una auténtica libertad sindical, impuso una cuota laboral para tratar de frenar la pérdida de empleos en la industria automotriz. Cada vehículo fabricado en la región de América del Norte tendrá componentes que serán fabricados en un 40% por mano de obra que gane al menos 16 dólares la hora, es decir, cinco veces más de lo que hoy percibe un obrero de esta industria.
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Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
El T-MEC ya fue firmado por los presidentes de los tres países, pero debe ratificarse en los respectivos Congresos y, al menos en Estados Unidos, hay una corriente de legisladores demócratas, influenciados por la AFL-CIO, que piden reabrir negociaciones para obtener más garantías de México en el capítulo laboral.
De acuerdo con Sergio Escamilla, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, la reapertura de las negociaciones le daría a Trump el pretexto de cancelar el libre comercio con México.
La discusión legislativa de este tratado inicia formalmente en mayo y el acuerdo tendría que ser ratificado antes de septiembre, cuando inician las precampañas presidenciales en EU. “Si no se aprueba ahora, hay el riesgo de regresar a una renegociación el año entrante que tomaría mucho tiempo”, predice Escamilla.
Una piedra en el zapato, llamada outsourcing
En abril de este año, Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO pidió, durante un encuentro con trabajadores metalúrgicos, reabrir la negociación con México, recalcando que la práctica del outsourcing había quedado fuera de la reforma laboral, y que “seguirá provocando una hemorragia de empleos hacia México”.
En efecto, esta práctica se ha extendido velozmente, sobre todo desde la firma del TLCAN, porque permite a las empresas obviar sus obligaciones fiscales y reducir el pago de prestaciones. La reforma laboral de 2012 abordó esta práctica, pero dejó muchos pendientes. Hoy, la gran disyuntiva es si hay que volver a legislarla o, de plano, prohibirla. “Las opiniones están muy divididas en el Congreso”, dice Olvera.
¿Quién se queda con la carga?
Hay diversas disposiciones en la nueva ley que han causado diferentes grados de inquietud entre los empresarios, pero ninguna ha generado tanta molestia como la llamada reversión de la carga probatoria, una medida que se aplica en los casos de despidos injustificados.
En el sistema actual, si el patrón niega que hubo despido y ofrece la reinstalación, se revierte la carga de prueba y se suspende el juicio. En el nuevo sistema ya no importa que el patrón ofrezca la reinstalación; la carga se queda en automático con el patrón. “Esto es absurdo”, dice el abogado laboral Guillermo Roel, quien señala que esta ley le quita al patrón el beneficio de la duda.
Los despidos son la mayor causa de conflicto laboral e implican más del 90% del trabajo de las juntas, que, cada año, reciben más de 100,000 denuncias. En opinión de Romero, este cambio ha creado alarma entre varios empresarios. “Muchos temen que esta situación los pueda llevar a la quiebra”, dice.
La razón por la cual se revirtió la carga probatoria se debe al abuso que de esta figura hacían abogados sin ética. Ofrecían una reinstalación fraudulenta y, cuando el trabajador la aceptaba, se cancelaba la demanda. “Esta ley ya no va a permitir las chicanadas”, señala Olvera, quien considera que los empresarios no deben temerles a las negociaciones honestas, porque, a la larga, serán en beneficio de todos. Romero, por su parte, recomienda a las empresas llevar un buen control documental de las condiciones laborales de sus empleados para evitar que éstos puedan, a su vez, cometer actos abusivos.
El número de trabajadores contratados bajo esta modalidad varía considerablemente, de acuerdo con la fuente que se consulte. Un estudio de la Universidad de Chapingo estima que hay cerca de 7.6 millones de trabajadores subcontratados, mientras que el colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza la ubica en 17.5 millones de personas, una diferencia de casi 10 millones.
De acuerdo con Olvera, hay varias propuestas sobre la mesa para comenzar a discutir la tercerización, aunque reconoce que el tema es complejo porque no ha sido estudiado a fondo.
También quedó fuera de la reforma, aunque sin generar tanta presión internacional, el apartado B, que cubre a los empleados del sector público. El control político de los sindicatos que afilian a los burócratas es clave y, a juicio de algunos, requiere de un trato especial. Ejemplo de esto es el caso del INE, que, el año pasado, declaró ilegal la creación de un sindicato de trabajadores porque, según argumentó, pone en peligro la democracia del país.
¿Y quién paga la cuenta?
A pesar de las prisas para aprobar la nueva reforma, los cambios se inician en 2020, pues este año no se asignó presupuesto para la capacitación del personal que hará funcionar el nuevo sistema. Una de las figuras clave de la reforma serán los mediadores, cuyo papel será contener los conflictos laborales para que no desborden los tribunales. Hay suficiente evidencia documental para demostrar que la mayoría de los conflictos laborales se puede desactivar vía una conciliación, señala Ricardo Corona, director jurídico del Imco.
En los próximos años, tendrán que convivir el viejo y el nuevo sistema de justicia laboral. “Un asunto iniciado en una junta debe terminar con un laudo”, explica Eloísa Carpintero, abogada y ex actuaria de una junta. Esta reforma va a implicar una duplicidad de gastos, pues, además de financiar a las juntas (hasta su cierre definitivo), habrá que asignar recursos para abrir los nuevos Centros de Conciliación, uno en cada estado, y extenderle un presupuesto adicional al Poder Judicial de la Federación, que deberá crear tribunales laborales.
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Foto: Angélica Escobar / Escobar.
La previsión de la Secretaría del Trabajo es que ambos sistemas van a convivir durante cuatro años, pero algunos expertos consideran que este plazo es muy optimista. “Si no hay más presupuesto para las juntas, la transición va a ser más larga”, dice Olvera.
Y, mientras se deciden los presupuestos, las Juntas de Conciliación trabajan a tope. De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo, tan sólo las Juntas Federales deben resolver cerca de 430,000 expedientes; y a este número hay que sumarle los de este año y los de las Juntas Locales.
Por lo pronto, los abogados que van a las juntas han resentido, este año, un servicio más deficiente. De acuerdo con la abogada Norma Romero, un trámite que antes le tomaba un mes (que ya es mucho tiempo), hoy tarda hasta tres meses.
Los recortes de personal están colapsando a las juntas, señala Eloísa Carpintero, quien fue actuaria de una Junta Federal por 27 años. “Tienen una carga de trabajo criminal y, lo que antes hacían cinco personas, hoy lo debe hacer una sola”.
Ahora flota en el ambiente la pregunta: ¿Cómo le hará México para transitar hacia un nuevo modelo de justicia laboral, si aún no puede terminar de cerrar las puertas del viejo sistema?

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