Voces, cinco semanas antes


Arturo Alcalde Justiniani
No me lo esperaba, habiendo sido invitado a la Asamblea de Representantes del Sindicato Nacional de Telefonistas, después de intervenir sobre la importancia de la reforma laboral en un auditorio lleno, un asambleísta me hizo una pregunta directa: “Para lograr una reforma laboral democrática, usted ¿por quién recomienda votar en la próxima elección presidencial?” Ante pregunta tan puntual señalé: “por ya saben quién”, en ese momento se escuchó en el auditorio un fuerte aplauso que me sorprendió por su espontaneidad.
Días después, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, convocado por el Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Universidad Autónoma de dicho estado, luego de concluir mi exposición ante más de 600 asistentes, me formularon una pregunta similar: “En su opinión, ¿por quién conviene a los trabajadores votar?” Yo respondí claramente: “Por Morena” y de inmediato estalló también un largo aplauso. Sin afán de repetir situaciones similares, que hemos presenciado y escuchado de otros colectivos laborales que se expresan con libertad y en entornos profesionales muy diversos, se exhibe la creciente simpatía en las bases de los gremios no vista en el pasado, por Morena y sus candidatos.
Esta conciencia colectiva representa un verdadero blindaje frente a las estrategias de la llamada guerra sucia, que recién se ha intensificado y que seguro será aún peor en las próximas cinco semanas. El ejemplo más reciente de esta embestida es de una bajeza sin límite: se trata de un comunicado en forma de volante, que ha aparecido también en redes sociales, atacando la imagen de la Virgen de Guadalupe y llamando a la formación de una Iglesia al servicio del Estado; aparecen firmando este pasquín los partidos de la coalición encabezada por Morena y diversas formaciones religiosas no católicas (para incrementar el enojo).
Este material se distribuyó en forma masiva, en un mismo día, en distintas regiones del país, en una acción concertada. No se necesita mucha lucidez para darse cuenta de la falsedad de dicha información; sin embargo, sorprendió y causó extrañeza en algunos espacios, lo cual obligó a que el propio AMLO lo desmintiera.
Aclarado el hecho, como en el caso de otras infamias, falsedades y verdades a medias, producto de la angustia de sus oponentes, el tiro les salió por la culata a los promotores. La interrogante es hasta dónde están dispuestos a llegar empujados por la desesperación de sentirse perdidos. La maquinaria oficial trabaja día y noche para inventar algún escándalo.
El actual proceso electoral ha generado un acelerado aprendizaje colectivo, no sólo en relación con la importancia del cambio y la confianza en que se logrará en pocos días, sino también sobre los temas que involucra: pacificar al país, suprimir la corrupción, mejorar la educación, gozar de salarios dignos, evitar gastos superfluos, apoyar a los auténticos empresarios, proteger el medio ambiente. Como dijera un viejo trabajador textil: “Necesitamos que triunfe la decencia”.
Los partidos contrarios a Morena, en sus distintos rostros, confiaron demasiado en el segundo debate, creyendo que por arte de magia podrían recuperar la pérdida de confianza popular. Apostaron a que AMLO cometiera muchos errores y al no confirmarse sus pretensiones aparecieron sus caras largas “No cayó”, dijo un seguidor de Anaya. “Nuestro candidato iba bien cuando abordó físicamente a AMLO, para imponerse sobre él y romper su imagen, como lo hizo Trump con Hillary Clinton, pero el candidato de Morena, con el recurso de la cartera, lo descontroló y la verdad, resultó nalgueado”.
Por su parte, Meade, candidato del PRI apostó a una difamación en contra de Nestora Salgado, excepcional defensora comunitaria en las montañas de Guerrero, acusándola de un delito del que salió absuelta en distintas instancias, situación que se aclaró por la ONG “Verificado”.
En su desesperación, intenta montarse en este caso para recuperar la credibilidad que por otras vías no ha obtenido. Toda la maquinaria será puesta en operación haciéndose aparecer como defensores de las supuestas víctimas. Es previsible que en estos días, con lenguaje de contenido incluso racista intentarán lo necesario para asirse de este falso salvavidas esperando obtener los votos de algunos despistados.
Otras voces anónimas, con cabeza más fría, advierten que no es tiempo de celebrar triunfos. Subrayan la necesidad de organizarse mejor para cuidar los votos en todas las casillas, de coordinarse con familiares, amigos y simpatizantes para el día de la elección; de registrarse al menos como observadores; de vigilar que no se presione o compre a los funcionarios o representantes de casilla, como recién se hizo en el estado de México. Asimismo, brindan toda clase de información sobre la compra del voto, presiones patronales y tácticas de manipulación. “Imagínense cómo estarán los malosos de preocupados porque se les va a acabar su negocito”, decía un expendedor de gasolina.
En una reunión, una profesora normalista, con mucha inspiración, nos confiaba que nunca había esperado que la vida le diera la oportunidad de ver un cambio en nuestro país: “sé que será imperfecto y lleno de dificultades, pero dependerá mucho de nosotros”. Decía que había que participar en la organización del voto y celebrar una gran fiesta nacional el día del triunfo, después organizarse con el fin de reconstruir el país, añadiendo: “hablen con los jóvenes zapatistas, con los católicos que se toman en serio el mensaje de Cristo, con los empresarios de buena fe a los que interesa el presente y el futuro, con los campesinos y obreros que han sido utilizados como carne de cañón, con los ciudadanos que quieren transitar tranquilos por las calles, con los jóvenes que han perdido la fe en la política… hablen, hablen y convenzan”. Urgía “No podemos dejar pasar esta oportunidad histórica…” La verdad, al escucharla, se le ponía a uno la piel chinita.
http://www.jornada.unam.mx/2018/05/26/opinion/016a1pol

Con López Obrador, el salario mínimo crecerá a 176.72 pesos: Luisa María Alcalde


Por: Redacción/El Pulso Laboral
Luisa María Alcalde Luján, asesora del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en temas de trabajo y previsión social, aseguró que sin pretender una “locura”, en un eventual gobierno del político tabasqueño, el salario mínimo aumentaría gradualmente en seis años para quedar en 176.72 pesos, aproximadamente, sin riesgos de inflación.
Entrevistada por El Economista, la también ex diputada federal afirmó que el aumento al salario se dialogaría y consensaría, “sin imposiciones”, con empresarios. “No es riesgoso, es estabilizador”, aseveró.
Celebró que Estados Unidos y Canadá pretendan el aumento al ingreso laboral en México, como parte de la renegociación del TLCAN, y criticó que el gobierno de nuestro país lo tome como un asunto “doméstico”.
En tanto, Luisa María Alcalde aseguró que la propuesta de López Obrador de becar con 2,300 pesos mensuales a 2.3 millones de jóvenes como aprendices (programa que se denominaría Jóvenes Construyendo el Futuro), costaría 108,000 millones de pesos que saldrían, dijo, de recortes de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, así como de austeridad y combate a la corrupción.
Alcalde Luján, de apenas 30 años de edad, afirmó que se respetaría la reforma laboral del 2012, y temas como el outsourcing, aunque se buscaría que se respeten las normas que regulan esa figura.
Asimismo, afirmó que el eventual gobierno de López Obrador respetaría la autonomía sindical, la toma de nota y los contratos colectivos de trabajo. Sobre Napoleón Gómez Urrutia, dijo que -en los hechos- sigue ejerciendo el control del sindicato minero.
—¿Cuál es la propuesta de AMLO para el aumento al salario?
—“Todo se va a hacer a través del diálogo, no de las imposiciones, esa es una cuestión clara. Ahora, hay mucha información y muchos diagnósticos. El mismo sector empresarial, a través de la Coparmex, está exigiendo un incremento más significativo del salario mínimo. Ellos mismos están diciendo no es suficiente, no se puede vivir con esa cantidad, que es algo que nosotros hemos sostenido siempre, nadie puede vivir con 88 pesos diarios”.
—“Ya no existe el pretexto aquel de que si el salario mínimo sube, va a subir todo lo demás, que suben multas, suben créditos del Infonavit, etcétera. Eso ya no, ya se reformó la Constitución, ya se creó una nueva unidad de medida para todo lo demás, y el salario mínimo se liberó. Entonces, eso ayuda a poder tener mucha mayor contundencia en un incremento del salario. En 70 años el salario mínimo ha perdido el 70% de su poder adquisitivo. Hace 70 años alguien que ganaba el salario mínimo, podía comprar 75% más.
—¿La desindexación del salario es un factor para evitar la hiperinflación?
—“Si, totalmente, ya lo que sube es únicamente el salario mínimo, no sube todo lo que está vinculado a él”.
—¿Cuál es la propuesta en términos monetarios de elevar el salario mínimo?
—“Tenemos una propuesta inicial de en seis años duplicar el salario mínimo, esa es una propuesta que está a debate, y que se va a ir analizando, lo que si es que nunca más un incremento que esté por debajo de la inflación, cosa que acaba de suceder, ahora por cierto que (José Antonio) Meade estuvo en la Secretaría de Hacienda en 2017, y necesitamos un incremento paulatino”.
—¿Entonces 176 pesos al final del sexenio?
“Más menos, sí, porque no nos lo inventamos nosotros, sino que el Coneval ha dicho que la línea mínima de bienestar, es poder tener una canasta básica alimenticia y de servicios, por una persona que trabaja y un dependiente económico, entonces la idea es que alguien que gana salario mínimo pueda subsistir, con cierta dignidad y no estar en los límites de pobreza como hasta ahora.
—“Ahora, esa propuesta se va a discutir, y por su puesto queremos escuchar a los diferentes sectores. Lo que sí digo es que ya no es la misma lógica de antes de solo escuchar a unos cuantos. Por primera vez vamos a escuchar a los que tiene poquito, a los que tienen más o menos, y a los que tienen mucho”.
—¿Canadá y Estados Unidos piden que el aumento de salarios sea parte de la renegociación del TLCAN?
—“Así es. Parece increíble, pero muestra de cuerpo entero al gobierno de Peña Nieto. Es increíble que las mesas de negociación sean Canadá y Estados Unidos los que hoy están exigiendo y poniendo sobre la mesa que mejoren los salarios en México, las condiciones y que haya democracia y libertad. México que hay dicho? Ese tema es nuestro, es doméstico, no está sobre la mesa, bajo esta lógica de ser atractivos, pero que no nos ha dado resultados.
—¿De qué va la propuesta de jóvenes becarios de AMLO?
—“Jóvenes Construyendo el Futuro, es francamente el proyecto que más me emociona, que me parece que va a ser un proyecto que va a abrir muchas puertas y es dar a 2 millones 600,000 jóvenes, buscándoles un lugar en la educación, y dándole un apoyo de 2,300 pesos para que sigan estudiando, pero sobre todo que hoy no tienen oportunidades de nada, tienen cancelada la posibilidad de desarrollase. Es buscarles esta vinculación con un centro de trabajo para que ahí puedan ser aprendices, y ahí se capaciten, tengan nuevas habilidades, nuevas herramientas y puedan, después de un año, vincularse de manera autónoma al mercado de trabajo. Creo que esto va a ayudar, no solamente a darle una oportunidad a la gente, sino que también va a ayudar mucho para el tema de violencia. Una de las principales fuentes de violencia es la falta de oportunidades”.
—¿Cuánto costaría y de dónde saldrían los recursos?
—“Este programa va a costar 108,000 millones de pesos, es uno de los principales programas que va a tener el nuevo gobierno, y hay muchas fuertes por las cuales podamos conseguir este enorme programa. Va a haber muchos cambios, se va a gobernar con austeridad; fuera lujos, olvídense de aviones presidenciales; se van a bajar los salarios de la alta burocracia, de los que ganan 200,000 o 400,000 pesos mensuales; se van a cancelar los seguros privados, nos vamos a ir al ISSSTE como cualquier otro ciudadano. Se van a ir recortando mucho gasto corriente. Y sobre todo, ser muy eficientes en el gasto de gobierno”.
—¿Qué pasaría con el Programa Nacional del Emprendedor?
—“Todo lo que tiene que ver con el Servicio de Empleo se van a ir a Jóvenes Construyendo el Futuro, porque no ha funcionado; porque este gobierno tiene como pequeños programitas de una secretaria y de otra, eso genera mucha corrupción. Necesitamos programas grandes, que tengan un impacto mucho más controlados y permeados”.
—¿Dónde se harían recortes?
—“Estamos en el análisis de eso, pero hay muchas áreas donde hay duplicidad, no está claro qué están haciendo. Por ejemplo, hay un área donde hacen una revista al mes, eso es todo lo que hacen, pero se destinan cerca de 25 millones al año, entonces, hay cosas que seguramente en la transición ya vamos a tener claro”.
—¿Cuál sería la relación con sindicatos?
—“Con todos los trabajadores organizados o no organizados, se va a respetar su autonomía. Ya no son estas alianzas en las que se cuidan las espaldas, se protege, vamos a respetar la libertad y la autonomía de las organizaciones de los trabajadores, eso deciden cómo cuándo se organizan. Cualquier sindicato va a tener la garantía de que el gobierno no va a ser persecutor ni tampoco cómplice de nada”.
—¿Y la Tomas de Nota?
—“Autonomía absoluta a tomas de nota, contratos colectivos, registro de sindicatos, eso ya no se va a meter el gobierno, y por eso fue tan importante la reforma laboral. Eso va a ayudar también a que ya no sea el gobierno el que controle el sindicalismo en México, lo que también quiere decir que no vamos a ser cómplices de ningún tipo de sindicato que hoy simula una representación que no tiene”.
—¿Cómo cuáles?
—“Hay muchos. Especialistas dicen que el 70% de los contratos colectivos actuales son de protección patronal, quiere decir que los sindicatos que los firman no representan a los trabajadores y lo pactan con el empresario”.
—¿Qué pasará con el outsourcing?
—“Subcontratación sí, pero tú tienes que cumplir con ciertos requisitos, por ejemplo, tienes que justificar la especialidad del trabajo. Hoy eso no se cumple”.
—¿La reforma laboral del 2012 se queda?
—“No estamos en un plano de hacer reformas legislativas. La idea no es pensar en reformas legislativas, lo que estamos pensando son acciones ejecutivas, en el tema de subcontratación que se cumplan las normas”.
—¿Qué se cumpla la reforma laboral?
—“Sí, claro, que se cumpla la ley, lo que ya no se vale es que se cumple para unos y para otros no, y que siempre hay favoritismos”.
—¿Hay un pacto de impunidad, como se dice, con Napoleón Gómez Urrutia?
—“Un pacto de impunidad sería si hubiera un proceso contra Napoleón Gómez Urrutia; hoy no hay ningún proceso en su contra, de todos modos esta exiliado en Canadá; no podría haber complicidad si no hay ningún proceso penal; si hay labores y civiles, eso lo determinará el Poder Judicial. Como cualquier otro, si le prueban cualquier circunstancia, no vamos a cubrirle las espaldas a nadie. No es el caso hasta ahora de Napoleón”.
—¿Podría regresar al sindicato?
—“El en realidad sigue siendo el líder de los mineros en los hechos, incluso desde allá (Canadá) él negocia contratos colectivos con las empresas mineras, y una de las cuestiones que me parecen significativas, es que los contratos mineros que representan el sindicato del cual Napoleón es representante, es el que mejores condiciones de trabajo tiene; los mineros que más ganan, que mejores condiciones tienen”, concluyó. //Fuente: El Economista
 
Ciudad de México
viernes 06 de abril de 2018
Tema: Mercado Laboral
Por: Redacción/El Pulso Laboral
http://www.elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/13488/con-lopez-obrador-el-salario-minimo-crecera-a-17672-pesos-luisa-maria-alcalde

Arrancan campañas con amenazas del PRI


Escrito por Guillermo Correa Bárcenas
Publicado: 05 Abril 2018
Guillermo Correa Bárcenas/De Norte a Sur
Con el arranque oficial de las campañas presidenciales sus tres principales protagonistas sólo dejan en claro lo mal que está el país y que, al parecer, no hay remedio en el corto plazo. Sus promesas pintan una nación convulsionada, enferma y a punto de colapsar. Un sistema lleno de enfermedades con diagnósticos cada vez más alarmantes y una ciudadanía convocada a votar con miedo a un fraude mayor por parte de quienes tienen el poder y no han sabido ejercerlo en bien de las mayorías sino únicamente en el propio.
Lo más grave de nuestra situación es que mientras el PRI y sus partidos cómplices hablan de falsas promesas en los medios electrónicos e insisten en un futuro que de seguir ellos en la presidencia es inmejorable, como ha sido desde hace 80 años de su existencia.
En los hechos, los priistas siguen asestando puñaladas a la población, ahora con reformas a la ley laboral, retrocediéndola a tiempos casi similares del porfiriato; y a la Ley General de Biodiversidad, que va en contra de pueblos, comunidades y organizaciones campesinas.
En el primer caso es el Senado de la República –donde se viola a diario la ley, según confirmó el priista Emilio Gamboa Patrón–, se conspira a toda máquina para cambiar la Ley Federal del Trabajo con la finalidad de reglamentar la reforma constitucional que sufrió hace un año. Las actuaciones de los legisladores oficialistas van encaminadas a traicionar una vez más a la Constitución y a servir a las instrucciones dictadas por trasnacionales y el sector empresarial del país.
Arturo Alcalde Justiniani, el especialista en los temas que tienen que ver con los trabajadores, no se ha cansado de advertir sobre lo que intenta el priismo, que con descaro parece no importarle ya el voto a su favor sino a ofrecer el país como si fuera pastel para los que, a través de reformas llamadas estructurales aprobadas desde el inicio del sexenio, se han apoderado de minas, petróleo, selvas y playas mexicanas.
Prueba de ello es el dictamen que podría ser votado en estos días y que consta de 339 páginas elaboradas desde el gabinete presidencial, sin hacer caso –denuncia AAJ— de múltiples reuniones para debatir las modificaciones ni las posturas en contra de otros partidos políticos ni siquiera compromisos internacionales que tiene que ver con la Organización Internacional del Trabajo. Tampoco las condiciones establecidas por Estadios Unidos en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El asunto es que a la administración de Enrique Peña Nieto le urge dejar establecido en la ley una condena para la clase trabajadora a fin de impedirle la libertad de asociación y de negociación colectiva, además de mantener salarios bajos e indefensión laboral.
Arturo Alcalde Justiniani nos dice también que el PRI decidió hacer nula la reforma constitucional de un año antes sin importarle el país ni el futuro de José Antonio Meade,  su candidato presidencial quien, asegura el abogado laboral, no está exento de formar parte de este brutal golpe a las y los trabajadores mexicanos.
Hay que tomar en cuenta, agrega, que en un mes termina el periodo de sesiones, que el propio calcula que perderá la elección y que le queda poco tiempo para cumplir promesas y compartir negocios. Con ese objetivo el PRI está dispuesto a todo y muestra su verdadera cara de traición a los que en propaganda dice defender.
En síntesis y siempre con referencia a lo explicado por Arturo Alcalde, el PRI quiere imponer contratos colectivos de protección patronal sin chance alguno a que los trabajadores se organicen democráticamente, lo que en otras palabras significa esclavitud pues la primera y última palabra será siempre la del patrón en lo que se refiere a salarios y mejores condiciones de vida. Esta imposición va acompañada de otra que frena cualquier gestión de cambio.
Para ello “el gobierno propone que los órganos creados por la Constitución para impulsar la conciliación, se conviertan en una especie de tribunal administrativo, que sin sujetarse al debido proceso, controlará los aspectos esenciales en el ejercicio de los derechos colectivos: registros sindicales, firmas de contratos colectivos, emplazamientos a huelga o intentos por cambiar al sindicato impuesto.
Para remate, el nuevo monstruo será controlado por los sindicatos corporativos y los abogados empresariales que se han especializado por acabar con el derecho laboral…” Con razón, Arturo Alcalde Justiniani advierte que sólo presionando electoralmente al gobierno evitaremos que se consume el más duro golpe en la historia laboral. Bueno, ¿y los sindicatos llamados democráticos dónde están?
La otra amenaza es para los indígenas y el país. Ya se trabaja en contrarrestar la reforma legislativa. Dicen los afectados que la iniciativa de la Ley General de Biodiversidad es omisa al no consultar a los integrantes de pueblos y comunidades indígenas, tal como lo establecen el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Declaración de la ONU sobre el tema: las normas y jurisprudencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en su Protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos que involucren derechos de personas, comunidades y pueblos nativos. Este atentado va también sobre conocimiento tradicional que es parte esencial para la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica.
Como es obvio, lo que se busca es el saqueo de los recursos naturales, estratégicos, el agua ygenéticos. Señalan las víctimas de este golpe legislativo que seguramente se usará la fuerza letal contra las dirigencias por defender su territorio, la vida que es el futuro del Planeta y los sicarios rara vez serán llevados ante la justicia. Pero como señala Victoria Tauli-Corpuz, Relatora Especial para los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU): “Puedes seguir disparando al mensajero, pero te quedarás sin balas antes de que nos quedemos sin mensajeros y, al final del día, se escuchará el mensaje”.
La iniciativa ya fue aprobada por el Senado y ahora deberá hacerlo la Cámara de Diputados, lo que ha provocado la protesta de asociaciones conservacionistas del país e internacionales.
Se teme, como con la ley laboral, un madrugete del PRI y su aliado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). No hay que olvidar que Ninfa Salinas, la de TV Azteca, es autora del proyecto que pone en riesgo grandes áreas del país, entre las que destacan las áreas naturales protegidas, espacios donde, explican grupos ambientalistas, hay condiciones para respetar a las especies nativas y los ecosistemas vírgenes del país, mismas que quedarían sujetas a explotación minera y energética, poniendo en riesgo estos territorios.
Esta iniciativa modificaría totalmente la percepción de las leyes acerca de los recursos naturales del territorio mexicano. De acuerdo con Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, la extinción masiva de especies en el país es alarmante y hay quejas en varios estados contra empresas mineras que son un riesgo latente para el capital natural nacional.
El Centro para la Diversidad Biológica entró en acción al detectar que, en el área natural protegida de Sierra de La Laguna, entre el municipio de Los Cabos y La Paz en Baja California Sur, ahí se pretende instalar una empresa minera. «Este tipo de industria es sumamente invasiva, el nivel de contaminación que genera y el daño a largo plazo en mantos freáticos, suelos y especies es casi irreversible», apuntó Oliver. La minera es de origen mexicano con capital canadiense y busca extraer oro de esa zona del desierto sudcaliforniano. Su explotación llevaría alrededor de 10 años. «México es un país que tiene una reglamentación muy laxa con las mineras, y esta nueva ley hace totalmente vulnerable a espacios protegidos».
Nuestro país tiene reconocidas más de 28 millones de hectáreas como Área Natural Protegida. Contra ellas va el PRI y el PVEM para entregarlas a inversionistas del país y el extranjero. Son territorios de indígenas, a los que nunca se les ha consultado.
Y así quieren ganar la Presidencia…
tigrebilly@hotmail.com
https://www.expresszacatecas.com/opinion/37737-arrancan-campanas-con-amenazas-del-pri