«Los líderes sindicales siempre se venden, son charros y negocian sólo para su propio beneficio»


La diputada de Morena Anita Sánchez gestiona la reforma laboral de AMLO. De Michoacán, analizó las autodefensas.
Ana Sánchez Castro, diputada federal de Morena
LPO / Eder López

»Los líderes sindicales siempre se venden, son charros y negocian sólo para su propio beneficio»
Por Mauricio CantandoLa diputada de Morena Anita Sánchez gestiona la reforma laboral de AMLO. De Michoacán, analizó las autodefensas.

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Por Mauricio Cantando
24/03/2019
La Cámara de Diputados finalizó las audiencias de la reforma laboral que propone AMLO y a mediados de abril -así lo marca la agenda, por el momento- se tratarán en el pleno. En una entrevista exclusiva con LPO, Ana Sánchez Castro, diputada de Morena y a cargo de las negociaciones, la ley busca la democratización de los sindicatos «que actuaron siempre en una mafia tripartita con los gobiernos y los patrones». 
Según la legisladora, esta «mafia» encabezada por los sindicatos será relegada por un Centro de Conciliación. También anticipó que apoyará la ley para legalizar el cultivo de amapolas en zonas como su Estado, Michoacán, donde en los últimos años se fortalecieron las autodefensas contra el crimen organizado. «Están bien vistas por la sociedad, pero aún me pongo a pensar quién les da las armas», afirma.
¿Cuál es el objetivo de la reforma laboral?
La ley va encaminada a libre sindicalización y la asociación colectiva a través de la democratización de las organizaciones sindicales y de los trabajadores. Ese es el objetivo principal.
¿No habrá más cargos vitalicios en los sindicatos?
Lo principal es terminar con esa corrupción que tenemos entre líderes sindicales, Gobierno y patrones en México, un tripartismo que opera en la corrupción. Al votar nosotros la reforma laboral como tal, se termina este tipo de actividad que pasa a los centros de conciliación, que serán operativos a través de un organismo público descentralizado.
¿Los centros de conciliación deberían definir los pleitos antes de judicializarse?
Antes de eso existen los centros de pre-conciliación, donde en este caso se lleva a comparecencia al patrón con el trabajador con la finalidad de una conciliación, de que se llegué a un acuerdo antes de pasar al tribunal laboral.
¿Cómo funciona la justicia laboral?
Hoy no tenemos justicia laboral y lo que necesitamos es darle garantías al patrón, a los líderes sindicales y mucho más los trabajadores, porque con esta iniciativa de ley, se refuerzan sus derechos como tales. Las actuales juntas de conciliación y arbitraje no son operativas en su totalidad. No generalizo, pero algunas llevan procesos laborales en entre 1 y hasta 20 años. Así no hay justicia para los trabajadores.
¿Qué sindicatos imagina una vez sancionada la ley?
Los sindicatos deberían defender los derechos de los trabajadores, pero eso no sucede por la corrupción tripartita de la que hablé. El líder sindical se vende. Son sindicatos charros, entonces lejos de defender los derechos de los trabajadores, negocian para favor de ellos, del patrón y del líder sindical. Pero los sindicatos van a seguir siendo autónomos. Eso se va a respetar. Los trabajadores van a elegir al dirigente sindical y van a participar del contrato colectivo. Actualmente no son incluidos.
La reforma nace también como una exigencia del nuevo acuerdo de comercio. ¿Puede implicar una flexibilización laboral?
No, porque la flexibilización ya existe y no es por el T-MEC, sino por la política neoliberal, donde se aplicó el sistema de outsourcing (subcontratación) en México con la reforma de 2012. Y eso llevó a que hubiera esa flexibilización que ya la tenemos. Entonces con la reforma laboral desaparece lo que es la flexibilización y entra la estabilidad laboral de los trabajadores.
¿Qué pidió la OCDE para la ley?
Aportó lo que son especialistas en la materia laboral, para estudiar lo que vamos a implementar. Pero también fueron profesionistas laborales de la UNAM, de los tribunales e igualmente de los magistrados y obviamente de organizaciones sindicales y trabajadores. Es un conjunto de gente muy capacitada en materia laboral.
¿No está en riesgo de la democracia sindical?
No, al contrario. Hoy no la tenemos porque no hay garantía de democratización. Y con esta ley, a través de lo que el convenio 98 se ratifica la libre sindicación y la democratización.
¿Cuánto tiene que ser el salario mínimo de los trabajadores?
Es un tema muy extenso pero durante muchos años no se había dado un aumento como el que se dio con este Gobierno. En la zona norte fue del 100%, en el centro es un salario que no está más abajo que la inflación y cubre la canasta básica. Falta mucho por hacer y avanzamos en el número 1. 
Todas las leyes que hemos implementado y las que vienen en este Gobierno la consideramos para alcanzar ese equilibrio económico de la república mexicana. Para que los ciudadanos puedan gozar de todos los programas que competen a la Secretaría de trabajo y previsión social, que van acompañados de la ley federal de trabajo. El ejemplo más claro son los jóvenes construyendo el futuro.
¿Cuándo se votará la ley en el recinto?
Se tiene contemplado a mediados de abril. Falta empezar con los pre-dictámenes y dictámenes. Los ejes encaminados serán siempre la libre sindicalización y asociación colectiva y la democratización. Es lo principal a la estabilidad laboral y para la implementación de la los centros de conciliación y tribunales laborales.
Usted es de Michoacán, donde el sindicato docente hizo fuertes manifestaciones. ¿No es parte del sistema que describe?
El problema no estriba de hace poco, es digamos de décadas porque el Gobierno que tenemos en el Estado no tiene una política adecuada en ese sentido. Pero finalmente es el que daría cuenta. Nosotros dentro de lo federal buscamos que se solucione, pero es un tema diferente, porque es la reforma educativa y no laboral.
El sindicato docente siempre se opuso a la reforma educativa de Peña Nieto. ¿Qué balance hace de aquella disputa?
Volvemos a lo mismo: la política neoliberal. Dentro de la reforma educativa se perjudicó a los docentes a través de contratos de outsourcing dentro de la educación, cuando es algo básico y no debería ser parte de ese sistema.
¿Se debe derogar la reforma educativa?
Sí, porque atenta contra los derechos laborales de los trabajadores docentes.
¿Coincide con el proyecto del Senado que propone legalizar el cultivo de amapola para terminar con la violencia en la zona de Guerrero y Michoacán?
Me parece muy bien que se legalice, porque yo creo que sería un factor muy importante económico para el país que lo favorece. Y se acaba esa otra parte en la cual el crimen involucrado está muy involucrado. Aparte, la amapola como tal es una planta curativa meridional, no le vería problemas en ese sentido.
¿La sociedad de Michoacán está de acuerdo?
Pues un sondeo como tal no lo hemos hecho, pero finalmente no contemplaríamos únicamenteMichoacán. Están otros Estados con tierras muy fértiles para que la planta se reproduzca. Estamos hablando de una tierra muy grande. No es todo el territorio, pero es alta la producción.
¿Se terminaría la violencia?
No, es un factor, pero no como para decir que se va a terminar la violencia, porque es algo multi factorial. Debe hacerse políticas públicas de violencia de género, justicia laboral y de los tribunales del poder judicial.
¿Qué balance hace de las autodefensas que hubo en su Estado?
Que no estamos de acuerdo en que haya dejado tantos muertos.
Se llegaron a legalizar…
Se llegaron a legalizar, hubo propuestas y ellos siguen vigentes como autodefensas y tenemos obviamente ciertos municipios que se auto-gobiernan y es válido porque la Constitución lo permite. Las auto-defensas son una organización que es bien vista por la sociedad
¿Y cómo la ve usted?
-Mientras sean organizaciones que construyan, que cooperen para llegar a tener ese equilibrio de paz, adelante. Como cualquier ciudadano tenemos que aportar nuestro granito que tanto nos hace falta para reconstruir el tejido social.
¿Que estén armados no le parece exceso?
-Pues ahí es un tema único y exclusivo de lo que es seguridad pública. Pero yo aún me pongo a pensar de dónde llegan las armas.
¿Qué balance hace de los 100 días de AMLO?
Muy positivo. El 90% de positivo. Lo que más me ha gustado es los decretos que hemos tenido en esta Cámara por nuestro presidente y derivaron en derechos que los ciudadanos están gozando. Y como diputados federales aprobamos ese presupuesto y somos parte de la 4T. No había ocurrido un proyecto de ese tipo en toda la historia.
¿Qué leyes habrá para el futuro?
Seguridad social, Guardia Nacional y Seguridad Pública. 

https://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/121183-los-lideres-sindicales-siempre-se-venden-son-charros-y-negocian-solo-para-su-propio-beneficio/?fbclid=IwAR0rNdr8vkbFg9jSX9qrWzqriCI5Z0v7G2VbFU7Y6EFcNeOor8is9ENWqpY

 
 

El sindicalismo en la 4ta. transformación (Segunda parte)


viernes 22 de marzo de 2019
México ha sido el último país de América Latina y el Caribe en ratificar el Convenio 98 de la OIT, según lo afirmó Geraldina González Marroquín, Directora de la Oficina para México y Cuba de la Organización Internacional del Trabajo, uniéndose a los 165 países del mundo que lo han ratificado.
La Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, en declaraciones a los medios consideró que “tanto la reforma constitucional como la ratificación del Convenio 98 contribuirán a que los trabajadores se puedan organizar y que haya una verdadera representación en ellos y una consulta previa antes de los acuerdos entre un sindicato y un empleador, así como que existan reglas de transparencia e imparcialidad”. Y agregó, “… creo que cada vez más los sectores que habían estado con mayor miedo a este cambio se han venido convenciendo de que un modelo de corporativismo de control ya no es sostenible simplemente por la violencia y los empleos precarios que tenemos”. Así mismo, en una declaración al periódico El Economista dijo tajantemente: “Ya no será el Gobierno el que controle el sindicalismo en México”.
Resulta indudable que ante los cambios que se están dando en el país por obra de la llamada Cuarta Transformación, aunado a la Reforma Laboral Constitucional y a la firma del Convenio 98 de la OIT, el Derecho del Trabajo Mexicano en su legislación adjetiva o procesal se esté reformando acorde con los nuevos tiempos de libertad sindical. Pero aún más, de conformidad con la declaración reciente del Presidente López Obrador al declarar la muerte del neoliberalismo en México, se apuntala y robustece la idea de que nuestros dos grandes principios emanados del Constituyente de 1917 en el artículo 123 constitucional: Estabilidad en el empleo y Justicia Social vuelvan otra vez a tener plena vigencia; y por tanto, tienda a desaparecer la llamada “flexibilización laboral y los contratos precarios” introducidos en la legislación por el entonces Presidente Calderón.
Este es el preámbulo ideal para la necesaria aparición del nuevo sindicalismo mexicano, y desde luego la oportuna y calculada aparición de la CIT y su líder Napoleón Gómez Urrutia.
¿Qué significa un nuevo sindicalismo en México? Indudablemente al amparo de estos cambios internacionales y constitucionales, llega a su fin el modelo tradicional intervencionista o reglamentarista, para dar paso posiblemente, en la medida del empuje y la lucha obrera, al modelo de “autonomía colectiva pura”, en donde los sindicatos se auto-constituyen y auto-regulan prescindiendo de normas estatales, salvo los principios constitucionales que rigen en la materia. Tomando en cuenta que el derecho a la libertad sindical, en cuanto derecho humano, es anterior al derecho positivo interno, éste sólo podrá reconocerlo o declarar su existencia, pero no concederlo ni crearlo. En esta materia privaría el principio de que “toda reglamentación supone limitación”.
Este es el futuro que nos espera, sindicatos fuertes y maduros que, basados en su fortaleza, prescindan de la tutela estatal en cualquier forma, y que sólo tengan por finalidad cumplir sus objetivos fundamentales: el estudio, el mejoramiento y la defensa de sus agremiados. Un sindicalismo racional, que partiendo de la base de buscar, no la confrontación sino la armonía con la empresa, incentive su productividad y logre mejores condiciones salariales en materia de prestaciones, para lograr un cambio radical en la calidad de vida de los trabajadores. Un sindicalismo moderno que construya alianzas internacionales que le permitan un horizonte ampliado de precedentes y oportunidades, buscando en todo momento la mejoría de la calidad de vida de sus agremiados.
Gracias Puebla, y recuerda: “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”

https://www.elsoldepuebla.com.mx/analisis/el-sindicalismo-en-la-4ta.-transformacion-segunda-parte-3217675.html

Los caballos de Troya de aquella reforma laboral los metieron al país el PRI y PAN


Vicente Bello
3 de marzo de 2019
Seis años y medio después la reforma laboral está colocada en la picota de la nueva mayoría legislativa. Lo que dicen ahora quienes critican la reforma a la Ley Federal del Trabajo del 8 de noviembre de 2012, ya lo decían entonces quienes se opusieron.
Dijo el diputado del PT Arturo López Cándido: “Para nosotros es muy claro que esta reforma fue hecha muy ad hoc para los empresarios. Por un lado cercena contratos colectivos; por un lado, en cuanto a la impartición de justicia deja la responsabilidad fundamentalmente al patrón y a las juntas”.
Otra vez en tribuna Ricardo Monreal, entonces diputado de Movimiento Ciudadano. Dijo: “Si observan la experiencia de Portugal o de Grecia o de Irlanda o de España, se van a dar cuenta que ahí se asumió el modelo de la flexibilización (laboral) y ahora es el principal problema que los tiene sumidos en una crisis profunda.
“O sea, lo que ustedes intentan hacer en México ya se probó en otros países y resultó un fracaso. Por eso insistimos en que la contrarreforma laboral no ha sido difundida de manera amplia. La subcontratación y las llamadas outsourcing son verdaderos caballos de Troya en contra de las conquistas laborales, porque eliminan el derecho al retiro, el derecho a la pensión, el derecho a la seguridad social, el derecho al salario digno, el derecho a la vivienda. Y las otusourcing o subcontrataciones, condenan a los jóvenes a no tener nunca un retiro digno, no sólo a los jóvenes, a los trabajadores en general”.
El entonces diputado del PRD Agustín Miguel Alonso Raya asegundaba al PRI y PAN: “El objetivo principal de la reforma es contratar y despedir barato. Y eso implica quitar la tutela a los trabajadores que hoy la Ley del Trabajo les garantiza.
“… No nos autoengañemos y no mandemos mensajes de confusión a la nación. Digamos con claridad: no queremos dar el paso porque tememos afectar a los juniors, a los hijos de los dirigentes sindicales de la burocracia, que son los que extorsionan a patrones y a trabajadores con contratos de protección, que son los dueños de las outsourcing. ¿Eso es lo que queremos? Digámoslo con claridad, de cara a la nación.
Después de Alonso Raya siguió nada menos que el entonces diputado del PAN Ricardo Anaya Cortés, el tristemente célebre (seis años después) “ricki rickín canallín”, desde entonces experto en las lides de la apariencia y la simulación, se vanagloriaba en tribuna de que esa reforma incluía el voto secreto y no a mano alzada –como pretendía el PRI- para elegir a líderes sindicales.
Muy orondo, el Ricki rickín dijo: “Hoy retomamos el debate de ocho artículos restantes, el debate sobre la transparencia y la democracia sindical. Y no debe pasar desapercibido que estamos aquí porque los senadores del PAN y las izquierdas lograron reincorporar a la minuta los temas de democracia y transparencia sindical”.
Pero sólo era un tema, como había dicho hacía unos minutos Monreal, para dar asidero, carnita, a los panistas y cacaraquear un huevo que en realidad estaba más que podrido para los trabajadores, porque la misma reforma incluía la flexibilización laboral y la legalización del outsourcing.
Era el primer paso que daba Enrique Peña Nieto –junto con el PRI y el PAN- para la llegada de las compañías trasnacionales que desde entonces esperaban ya la reforma energética del 2014.
El PRI –dueño entonces del mango del sartén- habló a través del diputado Fernando Salgado Delgado: “No tengo ninguna duda, se va a aprobar en esta Cámara el dictamen que presentó ayer la Comisión de Trabajo. No tengo ninguna duda. Y no la tengo, por la voluntad política demostrada por los diferentes actores políticos, por las fracciones parlamentarias.
Después habló el diputado de Movimiento Ciudadano Alfonso Durazo Montaño: “Lamento realmente tanta demagogia y tanta mentira que se ha vertido en esta tribuna. Lamento, también, que el PRI y el PAN nos hayan aplicado sin consideración alguna su mayoría, su aplanadora, sin subir aquí a esta tribuna a argumentar, a expresar absolutamente ninguna de las razones en las que basan su posición, asumiendo el dogma institucional de que una vez recibida la línea para votar en un sentido o en otro, así la obedecerán acríticamente.
“Yo estaría de acuerdo con esta ley, aún si no si resolviese todo como aquí se ha expresado, pero no puedo estar de acuerdo con esta ley cuando lo complica todo, particularmente para los trabajadores.
“Los panistas no van con la izquierda, no engañan a nadie, quieren llevar a la izquierda a su posición. Lamento que el PAN haya sido evidenciado en este proceso de discusión como un apóstol de la hipocresía y el discurso fraudulento.
“Lamento también el concepto priista de estabilidad y autonomía sindical que sustenta supuestamente su posicionamiento en esta reforma, pues lo confunden, lamentablemente, con la estabilidad de los cacicazgos y con la autonomía de los líderes frente a los propios trabajadores.
“Es lamentable que la posición del PAN, expresada efusivamente en esta tribuna, haya formado parte del discurso fraudulento y de la demagogia que caracteriza a esta Cámara.
“Debe quedar claro en la izquierda que con el PAN no se puede ir a ningún lado”.
La reforma laboral del 8 de noviembre de 2012 fue considerada entonces la reforma más aciaga en mucho tiempo. Debate de muchas horas. Apenas comenzaba. A ésta le sobrevendría, dos años después, la reforma energética, la madre de todas las reformas infaustas.
http://www.zocalo.com.mx/opinion/opi-interna/los-caballos-de-troya-de-aquella-reforma-laboral-los-metieron-al-pais-el-pr

La oposición alerta: el PRI querrá imponer en estos días la Ley que elimina los derechos laborales

CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA, 19AGOSTO2016.- Trabajadores continuan realizando los últimos detalles del tunel vial ubicado en Churubusco y Tlalpan.
FOTO: ARMANDO MONROY /CUARTOSCURO.COM

Por Daniela Barragán
Sin Embargo 17 de abril de 2018
Fueron dos los senadores que presentaron un documento para reformar las Leyes Secundarias de la Ley Federal del Trabajo. Ambos son del PRI y ambos tienen como origen organizaciones que son también tricolores desde hace décadas: la CTM y la CROC.
Faltan dos semanas para que terminen las actividades de la actual legislatura y las alertas están encendidas ya que, conforme el tiempo se agota, se abre la posibilidad de que se apruebe esa Ley sin tomar en cuenta todas las opiniones y con la intención de ponerle fin al derecho laboral en México, alertan senadoreCiudad de México, 17 de abril (SinEmbargo).- En las siguientes dos semanas, senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) podrían aprobar, sin discusión ni consenso, los cambios a las leyes secundarias  de la Ley Federal del Trabajo que hacen aún más flexible la subcontratación y ponen más trabas a las huelgas y a la contratación colectiva, alertaron senadores de la oposición.
Se trata de cambios al Artículo 15 A de la actual Ley y es, por completo, una iniciativa completamente priista.
El pasado 7 de diciembre, los senadores priistas, Tereso Medina Ramírez, quien es miembro de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) desde 1980 y quien ha ocupado varios puestos dentro de esa organización, e Isaías González Cuevas, integrante y ex funcionario de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y quien sólo tiene estudios de secundaria, presentaron al Senado de la República la iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo.
Ahí proponen quitarle todos los candados a la subcontratación; es decir, le abre la puerta de par en par al outsourcing o subcontratación, con el mínimo de prestación laboral.
De aprobarse tal cual fue presentada, dejaría como única obligación de una empresa con sus trabajadores el registrarlo ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y darle una constancia de inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
La iniciativa se presentó cuando en el Senado de la República la atención estaba puesta en la aprobación de la Ley de Seguridad Interior y forman parte de las leyes secundarias que están contempladas en la materia y que debían emitirse antes de febrero de 2018.
Desde que se hizo pública esa iniciativa, académicos y expertos señalaron que el documento puede tener consecuencias en términos de desigualdad y bienestar en los mexicanos, ya que si el Gobierno federal busca avanzar hacia la flexibilización laboral, debería proponer a la par políticas para dar a los trabajadores contratados por outsourcing, acceso a la salud, una pensión, seguro de desempleo, indemnización, etcétera. O sea, todas las prestaciones.
Además, en el terreno de las cifras y la experiencia, resulta evidente que esta política laboral no ha dado los frutos esperados en bienestar ni en generación de empleos de calidad.
El día de ayer, el Juzgado Primero de Distrito en materia administrativa de la Ciudad de México falló a favor de la Barra Mexicana del Colegio de Abogados, en un amparo promovido en contra de esas leyes secundarias.
El amparo fue contra ambas cámaras y contra el Presidente de México.
En entrevista con SinEmbargo, el Senador Luis Humberto Fernández Fuentes, representante del bloque conformado por el Partido del Trabajo (PT) y del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), destacó que el problema es que la iniciativa del PRI, de aprobarse tal y como está el dictamen, representará “la extinción del derecho laboral en México”.
Esto porque no sólo revierte todos los avances del Artículo 123, sino que además constituye una contrarreforma por la cantidad de requisitos que tiene para el derecho a huelga o para la contratación colectiva, “la hace tan difícil que terminará siendo imposible”.
“Es un dictamen tan peligroso como desafortunado. El dictamen está tan mal hecho, es tan atroz, que significa un deterioro tan grande de los derechos humanos de los trabajadores que muchísimas organizaciones de trabajadores en Canadá, Europa y Centro y Sudamérica, ya han externado su preocupación de que de aprobarse esta ley sería violatorio a los derechos humanos de los trabajadores mexicanos. Esta Ley, en los términos que está el dictamen que se mandó, no significa más que mayor desgracia para los trabajadores mexicanos”, comentó Fernández Fuentes.
EL FIN DEL DERECHO LABORAL
Entre las organizaciones que han criticado el dictamen del PRI están Global Junior, la United Electrical Radio and Machine Workers of America, International Association of Machines and Eerospace Workers, International Brotherhood of Teamsters y la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas.
Una de las razones de las críticas es que la Ley dejaría como única obligación de una empresa con sus trabajadores, registrarlo ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y darle constancia de inscripción al Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
Al respecto, Rodolfo Rubén Islas Ramos, secretario técnico de la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dijo que aprobar las leyes secundarias es más una decisión de carácter político y que pasa por encima de una discusión de fondo del problema.
Islas Ramos se centró en lo que concierne a las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
“Hay una reforma vigente en materia constitucional del Artículo 123 que modificó de lleno nuestro sistema laboral. Veníamos de un sistema laboral con Juntas de Conciliación y Arbitraje integradas por una parte patronal, una de trabajadores y otra del gobierno. Ese es un sistema que ya no es vigente en ninguna otra parte del mundo y que nosotros mantenemos por dos razones: una, el poder corporativo que el Gobierno, el PRI, ejerce sobre sus sindicatos –CTM, CROC, CROM– y por otro, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que eso le garantiza el control de las negociaciones políticas”, expuso el legislador Islas.
Desde su perspectiva, hay un interés de parte del Gobierno de Enrique Peña Nieto de saltarse la discusión de fondo de la legislación de reglamentaria de esta reforma constitucional por compromisos que tiene, particularmente con el CCE.
“Quien está más interesado en que la reforma se apruebe tal y como la propusieron estos dos senadores del PRI, es el Consejo Coordinador Empresarial. Son ellos los que no han querido entrar al debate o a la discusión o a la comprensión de la iniciativa que presentó el PRI. Han venido planteando que la representación tripartita en los órganos de conciliación, particularmente en el Instituto de Conciliación que ordena la Constitución debe seguir siendo tripartita, cuando la Constitución anuló cualquier forma de representación tripartita. Ese organismo debe ser público descentralizado, con una representación de profesionales en materia laboral que garanticen la independencia del Instituto, tanto frente a los Sindicatos como a los organismos empresariales”, explicó.
QUINCE DÍAS DE ALERTA
A 15 días de que que termine la Legislatura las alertas están encendidas, ya que en el Senado, al igual que en el Cámara de Diputados, hay mayoría priista.
De acuerdo con el Senador Fernández Fuentes, se debe destacar que la oposición ya ganó el debate realizado en varios foros al respecto y en todos los casos los académicos, los líderes sindicales, las organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, coincidieron en oponerse a la Ley.
Agregó que hasta la fecha no hay nadie que hable a favor, ni los verdaderos autores que, dijo, son de un despacho empresarial de Nuevo León.
“Esta Ley está tan mal hecha que hasta los que lo hicieron les da vergüenza salir a defenderla y sobre eso no podemos trabajar. Pero el PRI y sus secuaces, con mayoría, sabemos cómo se la avientan. Ya ni siquiera le entran a debatir porque saben que eso lo tienen perdido, que no les asiste la razón. Sólo tienen el cinismo para ir a votar”, comentó.
Para el Secretario Técnico del PRD, hay una señal de alerta porque hace dos semanas se presentó un proyecto de dictamen sin que la Comisión de Trabajo y Previsión Social se haya reunido.
“En ese proyecto de dictamen ya se establecía aprobar la Reforma tal y como la presentó el PRI, lo cual es absolutamente grave. Primero porque se soslayó la propuesta que presentó el PRD y que avala la propuesta de la Organización Nacional de Trabajadores (UNT) y porque la propuesta que ellos tienen es una posición que deja parcial la reglamentación de la Reforma Laboral porque ellos no atienden la reforma en términos del Poder Judicial de la Federación […] El PRI puede intentar aprobar la ley en estas dos semanas que quedan, las de conclusión del periodo”, agregó.
Aunado a lo anterior, destaca lo ya denunciado por el Senador del Partido del Trabajo respecto que se creó una mayoría artificial en la Comisión del Trabajo, que tenía cinco miembros y ahora tiene nueve, con un 70 por ciento de senadores del Partido Revolucionario Institucional.
“Se debe realizar un dictamen que respete lo que dice la Constitución. No es conveniente que se apruebe esta Ley y haya una movilización tan amplia de quien esté en contra”, concluyó.
Finalmente, para Islas, la propuesta más racional es que no se apruebe nada y esperar a entrar a la discusión de fondo de la Reforma a la reglamentación laboral, poniendo en la balanza ambas propuestas y abriendo a la discusión pública. Lo cual implicaría llegar a un proceso en el que tendríamos una reglamentación mucho más acabada y con mucho consenso.
El documento de 286 páginas, presentado por Tereso Medina Ramírez, quien es miembro de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) desde 1980 y quien ha ocupado varios puestos dentro de esa organización, e Isaías González Cuevas, integrante y ex funcionario de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), es una Ley que impactaría a más de 40 millones de trabajadores y a sus derechos laborales.

http://www.sinembargo.mx/17-04-2018/3408410