Michoacán: Promueven en el Congreso del Estado la Libertad y la Democracia Sindical mediante foro de análisis de la reforma laboral 

 
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Autor: Rafael Silva / UrbisTV | Publicado: 16 de Mayo de 2019 a las 15:16:00
Morelia, Michoacán, a 16 de mayo de 2019.- El reto de la septuagésima  cuarta legislatura en este momento es  la armonización de las leyes respectivas de la reforma laboral  a fin de  consolidar  el nuevo modelo en la materia  y con ello lograr  una  muy buena impartición de justicia  laboral , señaló hoy el diputado morenita , Fermín Bernabé Bahena.
Fue durante la puesta en marcha del foro  para la democracia y la libertad sindical  que el coordinador de la fracción parlamentaria de morena  y presidente de la junta de coordinación política recordó  a los mártires de Chicago, las huelgas de Cananea,  y Río Blanco, la lucha  de los hermanos Flores Magón, entre otros.
Apuntó que hoy en día  la democracia sindical  es parte toral de la reforma , pero además tiene como grandes objetivos modificar el sistema  de justicia laboral pasando  del poder Ejecutivo al Poder  Judicial  y cumplir con los acuerdos  nacionales  e internacionales  sobre  la libertad  sindical  y la negociación colectiva.
Al foro acudieron especialistas en la materia, pero también abogados litigantes de distintos sindicatos.  
Apuntó que el proyecto de reforma del presidente Andrés Manuel  López Obrador,  defiende la soberanía  nacional, promueve la participación  ciudadana y  busca el bienestar  de la población.

http://www.urbistv.com.mx/politica/promueven-en-el-congreso-del-estado-la-libertad-y-la-democracia-sindical-mediante-foro-de-analisis-de-la-reforma-laboral.html

 

Michoacán: Charrismo sindical, en la inanición: Fermín Bernabé 

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Inicio/ Política 20:32 16 de mayo de 2019 Juan Pacheco/Quadratín MORELIA Mich., 16 de mayo de 2019.-
 El presidente de la Junta de Coordinación Política de la 74 Legislatura, Fermín Bernabé, consideró que el tradicional y oficioso charrismo sindical ya es parte de la historia política del país y enfrenta una etapa de inanición, luego de que el Congreso de la Unión aprobará la nueva Reforma Laboral.
Ahora, sostuvo, el país y Michoacán han dado un gran paso hacia el proceso de democratización plena en la vida sindical y de los trabajadores, cuyo eje fundamental es la atención al reclamo y defensa de los derechos de la clase obrera. En entrevista, el legislador de Morena destacó que la nueva norma abre mejores condiciones para la competencia en la búsqueda por los liderazgos sindicales, sin cooperativismos ni imposiciones del oficialismo y los gobiernos en turno.
La nueva ley, puntualizó, es tendiente e irreversible a sepultar los intereses políticos en los gremios sindicales. El jefe cameral manifestó que ahora, el tema del sindicalismo en México está conformado por un andamiaje legal, con rango constitucional, que promueve y alienta el respeto de los derechos laborales.
El morenista encabezó el Foro Para la Democracia y Libertad Sindical: Análisis y Sentido de la Reforma  Laboral en el Siglo 21, y ahí enfatizó que el país está obligando a cumplir con los tratados internacionales en la materia como es el Convenio 98 con la Organización Mundial del Trabajo.
Recordó que durante los últimos 30 años, las fuerzas progresistas han mantenido una constante lucha por las mejoras de la clases trabajadoras del país y en contra de lideragos eternizados en el poder.  

https://www.quadratin.com.mx/politica/charrismo-sindical-en-la-inanicion-fermin-bernabe/

 

Impulsa GP de Morena armonización de Reforma Laboral en Michoacán

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16 de Mayo de 2019 a las 19:07:00 | Por:Redacción / Noventa Grados
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Morelia, Michoacán, 16 de mayo de 2019.- Un llamado a promover la democratización sindical, a través de la Reforma Laboral recién aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado de la República, emitió el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en la LXXIV Legislatura del Congreso de Michoacán, Fermín Bernabé Bahena, luego de anunciar la próxima armonización de dicho esquema constitucional a nivel local. 
Al encabezar la realización del Foro para la Democracia y Libertad Sindical: «Análisis y Sentido de la Reforma Laboral para el Siglo XXI», el líder parlamentario de Morena en la entidad subrayó la importancia de garantizar el respeto a los derechos laborales, con base en normas constitucionales que le permitan al Poder Judicial responder por la justicia laboral en la entidad.
“Este foro permite visualizar que esta Septuagésima Cuarta Legislatura tiene un gran reto por delante, toda vez que tendrá que armonizar las leyes respectivas y consolidar el nuevo modelo en materia de impartición de justicia en materia laboral”, enfatizó el también presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de Michoacán al compartir presídium con actores políticos como la diputada federal Anita Sánchez Cordero; Arturo Yépez Rojas, director de Enlace Legislativo del Gobierno del Estado; Pedro Ramírez Martínez, magistrado de la Tercera Sala Penal del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, y Erik Alejandro González Cárdenas, presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje en el Estado. 
En presencia de sus compañeras diputadas Teresa López Hernández, Zenaida Salvador Brígido y Mayela Salas Sáenz, así como de los diputados Antonio Madriz Estrada, Osiel Equihua Equihua y Sergio Báez Torres, el diputado local por el Distrito 10 puntualizó que con esta reforma constitucional se da cumplimiento a los compromisos asumidos por el país al ratificar el convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva, así como el acuerdo laboral del tratado entre México, USA y Canadá -T-MEC- en materia de libertad sindical y negociación colectiva.
“Con esta reforma se incorpora una nueva forma de impartir justicia para trasladar la facultad que tienen actualmente las juntas de conciliación y arbitraje al Poder Judicial”, recalcó el diputado emanado de Morena. 
Explicó que para la impartición de justicia esta reforma separa la función jurisdiccional dejándola a cargo de los juzgados o tribunales del Poder Judicial y la función de conciliación en manos de órganos descentralizados o autónomos con personalidad jurídica propia, a través de Centros de Mediación.
“Esta reforma crea un organismo descentralizado y autónomo denominado Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, organismo público que administrará y estará a cargo de la conciliación para la solución de controversias entre trabajadores y patrones, entre trabajadores y sindicatos o bien la problemática entre sindicatos”, agregó. 
Con respecto a los conflictos magisteriales, Bernabé Bahena precisó que, “… en los conflictos especiales relativos a derechos fundamentales en materia colectiva se privilegiará la consulta con voto personal, libre, directo y secreto de los integrantes del sindicato cuando se tomen decisiones que los involucren”. 
En un mensaje dirigido a las trabajadoras del hogar, el diputado Bernabé Bahena destacó que, a partir de la Reforma Laboral, éstas deberán estar incorporadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo cual, anticipó, aterrizará en mejores condiciones de vida para quienes desempeñan dicha función. 
Bajo estos argumentos, llamó a que la LXXIV Legislatura comience a trabajar en la armonización de las leyes correspondientes, a fin de que con la Reforma Laboral se fortalezcan los derechos de las y los trabajadores de Michoacán. 
“Nuestro proyecto defiende la soberanía nacional, promueve la participación activa de los ciudadanos y busca el bienestar de la población. Se trata de garantizar una vida digna para todos los mexicanos y derechos elementales al empleo, a la alimentación, a la vivienda, a la salud, a la seguridad, a la paz, a la educación y a la cultura”, concluyó.

http://www.noventagrados.com.mx/politica/impulsa-gp-de-morena-armonizacion-de-reforma-laboral-en-michoacan.htm

¡Es nuestro trabajo!

 
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2019-04-17 14:17:57 por Redacción
Foto: Especial
Hablar del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (TMEC) presupone considerar la sujeción a estándares mínimos de legislación y política pública para los integrantes, lo que otorga directrices suficientes para la determinación de ciertas acciones e intervenciones del gobierno en la oferta nacional.
Si bien es cierto que siendo un convenio esencialmente comercial mucho tiene que decirse sobre su impacto en sectores económicos e industriales, existe un elemento en común que nos debe interesar a todos, quizás el más relevante y que suele pasar a segundo plano: el laboral.
Nuestro país está por atravesar una discusión acelerada que, sin embargo, poco tiene de nueva. La necesidad de generar equilibrios entre los sindicatos, los patrones, la fuerza de trabajo y la productividad resultante ha sido motivo de discusión en el Legislativo desde hace mucho tiempo, con poco más de 400 iniciativas de modificación al ordenamiento laboral en 40 años (entre 1972 y 2012).
Las más significativas, la de 2012, que permitió la figura del empleo por hora y trabajadores eventuales, y la constitucional de 2017, que en el contexto del nuevo sistema de Justicia Cotidiana buscó modernizar el proceso de impartición de justicia en materia laboral y la adopción de mecanismos alternativos de solución de controversias, se quedan cortas ante la situación actual, que se antoja en un contexto lleno de prisa y presiones internacionales ya que vinculan la exigencia de una reforma integral que se adecue con los mínimos del TMEC con su posible ratificación por las otras dos partes.
Urgencia
Los compromisos que México adoptó durante la negociación del instrumento en materia laboral requieren la modificación al régimen sindical y garantías contra la no discriminación. Además nuestros legisladores tienen una deuda pendiente, derivada de la reforma constitucional de 2017, para crear un organismo encargado de la función conciliatoria.
Hoy el Congreso de la Unión dará vida a una reforma integral a la Ley Federal del Trabajo para adecuarse al TMEC y al régimen transitorio que aún desatiende. Junto con la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral se obligará a acudir a una instancia conciliatoria, antes de cualquier juicio, ante la presencia de conflictos laborales.
Se cumplen todos y cada uno de los requisitos del TMEC en materia sindical y de negociación colectiva. Se establecen mecanismos para impedir un posible chantaje de líderes sindicales hacia los patrones y se exige la Constancia de Representatividad, obtenida solo mediante el voto libre y secreto, para ser reconocidos como actores con capacidad de diálogo por la Secretaría del Trabajo ante un conflicto. Se reconoce a las trabajadoras del hogar para el pleno goce de sus derechos laborales. También se exige la creación de padrones para trabajadores de temporal, con el objetivo de promover su antigüedad en la labor.
Está por aprobarse la primera pieza legislativa que transformará radicalmente una dinámica en sociedad. Es por eso que urgimos a que se haga conforme al marco del Estado democrático de Derecho. Los comentarios emitidos por diversos organismos empresariales y patronales no han sido del todo escuchados. Los excesos de holgura en ciertos requisitos sindicales, así como la falta de reconocimiento de la libertad para no pertenecer a sindicato alguno, siguen siendo temas que pueden perfeccionarse. Los instrumentos internacionales de verificación entre países para garantizar el cumplimiento de la ley no darán espacio a la simulación o cifras maquilladas.
Se avecina, pues, un periodo de transformación en la dinámica internacional, con numerosas aristas de análisis y soluciones deseables. No obstante, por cumplir “con prisas o dando gusto”, es justificable desaprovechar la oportunidad para crear condiciones a futuro que fomenten la productividad y generen riqueza emanada de las relaciones obrero patronales, a favor de nuestra demandante patria mexicana.
¡Ese sí que sería un gran trabajo!

http://www.vertigopolitico.com/articulo/59296/ES-NUESTRO-TRABAJO

¿Muera el outsourcing y viva la subcontratación?


Jaime Flores Sandoval
27 de diciembre de 2018, 23:47
La reforma tiene dos objetivos: que la justicia en materia laboral se deslinde del Poder Ejecutivo y se incorpore al Judicial y que se retomen principios como libertad de negociación colectiva y abatir sindicatos blancos o de protección.
La reforma laboral por someterse a discusión en el Congreso se vincula con una modificación constitucional de febrero del 2017, al célebre Convenio 98 de la OIT y a exigencias del USMCA (T-MEC) respecto a condiciones laborales que deben equipararse a las de Estados Unidos y Canadá.
Hasta el momento, no hay reforma que busque eliminar el régimen de subcontratación, en todo caso las que existen pretenden frenar los abusos que se han realizado alrededor de todo el país, empleando figuras alternas que rompen con toda disposición legal, en francas simulaciones que afectan a trabajadores y Estado.
El desconocimiento de los orígenes y bondades del esquema —debidamente implementado— han levantado a la opinión pública e incluso a entes que operan al amparo de esta figura en su contra. Las declaraciones del senador Napoleón Gómez en que manifiesta que se promoverá una ley que terminará con el outsourcing lo confirman.
Tras este anglicismo existen múltiples acepciones, desde las que consideran que se trata de recurrir a fuentes externas de servicios —transporte, seguridad, contables o legales— hasta los que lo confunden y alternan con otros conceptos como tercerización y similares que no existen en ninguna disposición legal o constitucional.
La reforma a la que alude esta columna tiene dos objetivos centrales, así se plantea en la iniciativa: que la impartición de justicia en materia laboral se deslinde del poder ejecutivo y se incorpore al Poder Judicial —se considera que debió ocurrir así hace tiempo— y que se retomen principios sindicales como libertad de negociación colectiva, eliminación de sanciones por pertenecer a un sindicato, no hacerlo o renunciar a él, y abatir sindicatos blancos o de protección en contra de intereses de los trabajadores.
Ninguna reforma, a la fecha, intenta modificar y mucho menos extinguir al régimen de subcontratación, de hecho es un tema que ni siquiera está en la agenda de este proyecto o algún otro. Independientemente a estas reflexiones, ¿debe eliminarse el régimen de subcontratación?
Hablar de outsourcing, tercerización y trabajo en régimen de subcontratación remite a tres términos que indebidamente se emplean de manera indistinta, puesto que tienen características que los diferencian de manera radical. Por principio de cuentas, sólo el último existe en ley.
El outsourcing nace en otras latitudes, sin una definición generalizada para el ámbito nacional. Hay quien lo identifica con servicios externos —mensajería o maquila—, prestados por figuras alternas —cooperativas, S de RL, sociedades civiles u otras con las que se intenta disfrazar relaciones laborales— y quien de plano lo equipará total e injustamente con la subcontratación laboral, incluidas diversas autoridades.
En la subcontratación, un patrón —contratista— con sus trabajadores presta servicios especializados a sus clientes —contratantes—, quienes no guardan relación laboral con los trabajadores. Esta relación puede generar beneficios adicionales —no sustitutivos— para los trabajadores, mayor productividad y menos rotación.
Se fundamenta y confirma validez en los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D de la LFT. La tercerización se entiende por lo menos de dos formas: servicios en que un intermediario funge como tal entre beneficiarios y patrones, en una relación compleja para las partes y la que ofrecen las empresas que se ostentan como líderes del mercado mexicano.
Algunas organizaciones que agrupan a empresas que prestan este servicio definen tercerización como: “un proceso mediante el cual una persona física o moral, sin importar su giro ni su tamaño, delega los procesos de la administración de personal a un tercero experto en la materia”, en clara lejanía del marco legal.
Quien opera como contratista asume responsabilidades patronales, arropa a los trabajadores y no renuncia a obligaciones esenciales con afirmaciones como las que indican que se trata de administradores de personal, no patrones.
Este tipo de manifestaciones públicas son las que crean riesgos y una mala apreciación del régimen.
La reforma al artículo 15-C de la LFT propuesta por la senadora Marybel Villegas, de Morena, es clara muestra de que no se busca eliminar al régimen, sino regularlo de mejor forma, lo cual ocurriría en principio a través de una Norma Oficial Mexicana, que excede en potestades a la anhelada —y temida por algunos— Norma Mexicana.
La falta de análisis y comprensión de la figura en LFT desde el 2012 y de los servicios similares que pretenden emularla ha generado diversas regulaciones que por separado confunden, burocratizan y complican la operación de las empresas contratistas, de sus clientes y de las mismas autoridades fiscales.
Retomando la propuesta de los expertos más reconocidos en el medio, confirmo la necesidad de una ley general de subcontratación, que a nivel federal y local cohesione las disposiciones que regulan el régimen en LFT, LISR, LIVA, LIMSS, Linfonavit, LFPIORPI y legislaciones locales, con más y mejores medios de control, pero unificados para promover la creación de empleo digno y suficiente y no la absurda eliminación de una industria generadora de empleos.
Respecto a manejar de forma alterna los términos tercerización, outsourcing, insourcing o cualquier equivalente e identificarlos con el trabajo en régimen de subcontratación, me parece bien para fines editoriales y de contenido, no para ofrecer servicios cuando se pretende dar legalidad y seriedad al medio.
*El autor es director del Centro Administrativo de Desarrollo Empresarial Mexicano.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Muera-el-outsourcing-y-viva-la-subcontratacion-20181227-0102.html