
Rechazo.Varios de los aspectos que preocupan sobre la reforma laboral han sido discutidos en las mesas con la STPS y la Cámara de Diputados. (Cuartoscuro)
De la nueva legislación laboral dependerá que realmente logremos un modelo laboral y sindical mucho más moderno y apegado a los estándares internacionales.
lun 08 abril 2019
Don Porfirio Salinas
Nota del editor:Don Porfirio Salinas es híbrido de política, iniciativa privada y escenario internacional. Priista orgulloso de «el valor de nuestra estirpe» (Beatriz Paredes dixit); antagónico al Peñismo, que atentó contra esta estirpe. Convencido de la política como instrumento de construcción de país, desde cualquier trinchera. Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor.
CIUDAD DE MÉXICO (ADNPolítico).-Esta semana empieza lo que parece la etapa final para lo que será la nueva legislación laboral de México. Si todo sale bien, esta semana deberá pasar en la Cámara de Diputados, y antes del 30 de abril deberá pasar en el Senado. Repito, si todo sale bien; con la educativa no han logrado avanzar.
La nueva Ley Federal del Trabajo podría traer importantes cambios de fondo al marco laboral y, en particular, a la vida sindical. Muchos de esos cambios urgen desde hace décadas, pero los gobiernos del PAN y del PRI no quisieron enfrentarse a las centrales sindicales por sus apoyos electorales.
La última gran reforma en materia sindical en este país fue la realizada por Carlos Salinas, cuando por primera vez en la era hegemónica se permitió la existencia de sindicatos independientes; es decir, que no pertenecieran a la CTM. Fue así como se pudo crear la UNT, de Francisco Hernández Juárez.
Salinas también puso a temblar al sindicalismo con la andanada en contra del famoso líder sindical petrolero La Quina, a quien envió a la cárcel, y después contra el no menos famoso líder sindical del magisterio, Carlos Jonguitud Barrios, al deponerlo y con ello subir a la famosa Maestraal poder.
Hoy, la nueva legislación obedece a la reforma constitucional de 2017, derivada del importante diagnóstico hecho por el CIDE denominado Justicia Cotidiana, en el que uno de sus principales componentes fue el de Justicia Laboral.
Entre sus principales componentes estuvo la eliminación de las anquilosadas y corruptas juntas de Conciliación y Arbitraje, intocables hasta entonces. Las sustituyen tribunales laborales dentro del Poder Judicial, quitando así el sentido tripartito de las juntas.
Se crea también el Centro de Conciliación y Registro Laboral como primera instancia y dependiente de la STPS. Además de la conciliación, este centro deberá llevar el registro de los contratos colectivos, así como de los sindicatos existentes. Habrá uno federal, y los estatales y locales.
Otro aspecto fundamental fue el de democracia sindical, estableciendo el mandato de voto libre y secreto en la elección de las dirigencias sindicales. Este es un factor clave ante la realidad de dirigencias interminables y hechas casi por designación hereditaria directa.
Para variar, la legislación secundaria ha tardado más del tiempo legal. Según lo establecido en los transitorios de la reforma, debió hacerse en máximo un año, por lo que ahora el gobierno y el Poder Legislativo están a marchas forzadas tratando de desahogarla.
Pero la prisa no es solo por el mandato constitucional, sino también porque en el marco de las negociaciones del tratado con EU y Canadá se estableció como requisito la modernización de la legislación laboral mexicana para que este cumpla su proceso de ratificación en EU.
Ante los problemas internos de aquel país entre el presidente Donald Trump y los legisladores demócratas, el tema ha adquirido notoriedad. Nancy Pelosi y otros demócratas ya declararon que no habrá ratificación del T-MEC si no aprobamos nuestra ley, lo cual deberá suceder antes de mayo.
Entre las presiones externas y las internas, muchos aspectos de la legislación que hoy se negocia han levantado alertas importantes, por lo que el proceso de negociación con sindicatos, fuerzas políticas y sector empresarial ha sido por demás intenso.
Uno de los aspectos que más preocupa es el Centro de Conciliación, pues se busca quitarle el carácter tripartito que se tenía. Esto generaría un ente superpoderoso, ya que su titular se designaría directamente por el gobierno federal.
Si bien el carácter tripartito se prestó a muchos abusos y corrupción, el peor de los mundos sería concentrar el poder de decisión en una sola persona. En tal caso, debería establecerse un estricto mecanismo de nombramiento con aprobación por mayoría calificada en el Senado.
Otro aspecto de preocupación ha sido el esquema de aprobación de los contratos colectivos —principal exigencia de EU—, que busca que la aprobación sea hecha en asamblea total de trabajadores, lo cual es muy riesgoso. Para eso es que se nombran las comisiones negociadoras.
También preocupa de manera importante la intención del senador Gómez Urrutia de meter una sexta modalidad de sindicato, que podría crearse por trabajadores de distintas industrias y regiones geográficas. Esto pervertiría de manera importante la vida sindical, creando enclaves nocivos.
Hasta el momento, la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, ha tenido apertura de escuchar a las partes interesadas y encontrar los acuerdos necesarios para incorporar sus preocupaciones. Si bien ha sido firme y contundente, también ha mostrado sensibilidad y capacidad de negociación.
Varios de los aspectos de preocupación han sido resueltos en las mesas con la STPS y, a su vez, se han reflejado en las negociaciones con la Cámara de Diputados. Sin embargo, el principal reto para la secretaria es mediar con sus propios aliados políticos, muchos muy radicales.
De la nueva legislación laboral dependerá que realmente logremos un modelo laboral y sindical mucho más moderno y apegado a estándares internacionales. Si nos descuidamos, las bases radicales de la 4T podrían descarrilar los esfuerzos y generar peores nichos de poder.
Esperemos que Luisa María Alcalde se mantenga como hasta ahora, y que el presidente López Obrador la respalde en todo lo necesario, aun a pesar de sus aliados de sindicatos anacrónicos, para lograr un verdadero bien para el país. Sería un primer gran logro de la 4T.
Como lo dijimos en este mismo espacio en agosto pasado, «si el presidente realmente quiere lograr una Cuarta Transformación, reformar al sindicalismo es una tarea fundamental e impostergable».
Etiqueta: sindicalismo
La Cámara de Diputados intenta avalar pronto la reforma laboral

La decisión, acorde con las advertencias de Nancy Pelosi
Roberto Garduño y Enrique Méndez
Periódico La Jornada
Viernes 5 de abril de 2019, p. 4
La Cámara de Diputados pretende aprobar la próxima semana la reforma a la Ley Federal del Trabajo en una decisión acorde con la condicionante de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, de no firmar el tratado comercial si México no modifica su legislación laboral.
En el proyecto de dictamen se advierte que la reforma tiene como fiinalidad no sólo agilizar los procesos de litigio entre empresas y sindicatos, sino que va contra los “líderes ilegítimos que han hecho todo un negocio del sindicalismo”, así como evitar que la huelga se convierta en “motivo de extorsión”.
Las bancadas de Morena y PT rechazaron ayer que se quiera votar la reforma con premura ante la presión de Estados Unidos. Incluso el coordinador de la mayoría, Mario Delgado, argumentó que la cámara ya planeaba votar la reforma en abril, antes de que existiera la declaración de Pelosi.
Delgado presumió que tiene la opinión favorable de las otras bancadas para aprobarla y dijo que “sólo los sindicatos charros que quieran aferrarse a la falta de democracia” votarán en contra.
En tanto, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Alfredo Femat Bañuelos (PT), rechazó que exista presión de Estados Unidos para apresurar los cambios a la Ley Federal del Trabajo, Dijo que ayer, en la reunión con congresistas de ese país, “en ningún momento cuestionaron ni condicionaron” la firma del tratado a los cambios en materia laboral.
Morena pretende que la Comisión de Trabajo y Previsión Social vote el miércoles el proyecto de dictamen –que ayer empezó a distribuirse entre los diputados– yque se vote al día siguiente en el pleno.
El documento confirma que la facultad de mediación que tienen las juntas de conciliación y arbitraje se traslade al Poder Judicial, pero también se define que antes de llegar a los nuevos juicios laborales habrá una etapa de conciliación.
Con esta figura “se abandona el paradigma del tripartismo como forma de integración y funcionamiento de las juntas, con el fin de mantener los propósitos de celeridad que exige un procedimiento de naturaleza preponderantemente oral”.
Para la Comisión del Trabajo, la integración tripartita de las juntas generaba incertidumbre, porque los dirigentes obreros “no representaban a los trabajadores, sino a sus sindicatos, que no es lo mismo”.
Los representantes, indicó, no resolvían los conflictos, pues en todo caso sólo firmaban resoluciones que les presentaban las juntas. “Es decir, el tripartismo generó una especie de simulación en la solución de los conflictos laborales”, opinó.
En cuanto a la elección de dirigencias, el proyecto considera que la libertad y la democracia sindical “son caras de la misma moneda, porque sin la primera no puede haber auténtica libertad”.
Ratificó, por tanto, que la elección de dirigentes deberá ser por el voto personal, libre, directo y secreto de los sindicalizados.
“El modelo prevaleciente alienta el sindicalismo de protección patronal, que distorsiona y pervierte la relación laboral; en cambio, contar con sindicatos fortalecidos y representantes legítimos mejorará la relación con el sector empresarial.”
https://www.jornada.com.mx/2019/04/05/politica/004n2pol
AMLO activa en San Lázaro un ente autónomo para asegurar libertad sindical y destrabar el T-MEC

Lo integrarán funcionarios y empresarios. Demócratas prometieron a AMLO que si avanza, aprueban el tratado en abril.
AMLO activa en San Lázaro un ente autónomo para asegurar libertad sindical y destrabar el T-MEC
LPO Lo integrarán funcionarios y empresarios. Demócratas prometieron a AMLO que si avanza, aprueban el tratado en abril.
LPO
01/04/2019
Mañana martes el Gobierno impulsará un punto de acuerdo en San Lázaro para crear un ente conformado por el Estado y el empresariado que asegurará que se cumplan los acuerdos del T-MEC referidos al sindicalismo y las relaciones laborales. El plan se ajustaba todavía en la noche de hoy lunes entre Marcelo Ebrard -Cancillería-, Jesús Seade – subsecretario para América del Norte -, Graciela Márquez -Economía-, Alfonso Romo -Jefe de la Oficina Presidencial- y el mandamás del cuarto de junto Moises Kalach.
El movimiento fue ordenado por Andrés Manuel López Obrador luego de una reunión con congresistas de EU que estuvo coordinada por Jerry Nadler, demócrata muy cercano a Nancy Pelosi y jefe de la comisión de Justicia de la Cámara de Representantes.
La crónica oficial reporta que se habló mayoritariamente de la discusión fronteriza con EU y del affaire venezolano pero lo cierto es que lo más decisivo fue la urgencia por avalar el T-MEC. El ente laboral que se pondrá sobre la mesa esta semana asegura prácticamente el respaldo de los demócratas que están muy influenciados por los poderosos sindicatos del país vecino.
El ente autónomo a impulsar verificará que las leyes secundarias de la reforma laboral -todavía pendiente de aprobación en el Congreso- cumplan con los acuerdos del nuevo tratado trilateral, concretamente una mayor libertad sindical en México, que es el pedido de los demócratas y de los sindicatos de EU. Los gremios del país vecino atribuyen a la falta de derechos sindicales los salarios bajos que entienden se pagan en diversos sectores productivos en el país.
El destino final es la creación de un Consejo Laboral integrado por emisarios de los tres países que tendrá su primer encuentro ni bien entre en vigencia el acuerdo.
Mario Delgado recibió en las últimas horas la directiva de impulsar con velocidad este plan porque el gobierno apuesta que los demócratas voten en el mes de abril el T-MEC en la Cámara Baja de modo que los republicanos puedan hacer lo propio en el Senado en mayo.
https://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/121407-amlo-activa-en-san-lazaro-un-ente-autonomo-para-asegurar-libertad-sindical-y-destrabar-el-t-mec/?fbclid=IwAR2AUns9IsdvRiz54p0rrtj8P6J9nJRDV4C306-PagUYTgkBfuGST8h9Q80
Reforma laboral: intento de gran engaño

27 marzo, 2019
Saúl Escobar Toledo
La reforma laboral parece llegar a su etapa final. Según se ha anunciado, terminadas las audiencias públicas, a partir de abril comenzará a elaborarse el dictamen correspondiente en la Comisión de Trabajo en la Cámara de Diputados. Su aprobación se daría a mediados de ese mes para, después de Semana Santa, pasar a la de Senadores. De esta manera, unos días antes del primero de mayo, ésta última la votaría en el pleno. Tenderemos entonces una nuevo marco legal en materia de trabajo.
Sin embargo, las presiones para que esta reforma se convierta en una simulación se han dejado sentir desde el principio. Recordemos que en 2017 se decretaron las enmiendas constitucionales al artículo 123. Sin embargo, los cambios a la Ley federal del Trabajo (LFT) se congelaron durante la administración anterior. Fue hasta que se instaló el nuevo Congreso cuando realmente empezó a elaborarse una propuesta congruente con las nuevas disposiciones adoptadas en la carta magna. Éstas se pueden resumir en tres: crear Tribunales Laborales adscritos al Poder Judicial, desapareciendo así las Juntas de Conciliación y Arbitraje; crear una instancia de conciliación prejudicial y, además, responsable de los registros de sindicatos y contratos colectivos; y garantizar el ejercicio del voto personal, libre y secreto de los trabajadores en la elección de sus dirigentes y de sus comisiones encargadas de negociar las cláusulas contractuales.
La oposición se ha concentrado en la instancia de conciliación, que según la Constitución debe ser un organismo descentralizado que contará con personalidad jurídica y patrimonio propios, plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión. Y que se regirá por los principios de certeza, independencia, legalidad, imparcialidad, confiabilidad, eficacia, objetividad, profesionalismo, transparencia y publicidad.
Pues bien, los representantes del capital, como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Coparmex (con matices), y por su parte, las viejas centrales sindicales, en particular la CTM, han manifestado su deseo de que esta instancia sea tripartita, en la que participen, dicen, trabajadores, empresas y empresarios (sic) y la autoridad como gran mediadora.
Sus razones: respetar la tradición del derecho laboral mexicano y sobre todo, afirman, mantener la paz y la competitividad internacional de las relaciones obrero-patronales pues ello ha sido determinante para las inversiones nacionales y la atracción del capital internacional. Los representantes del sindicalismo de viejo cuño agregan que sería una intromisión gubernamental que el centro se propusiera exigir constancias o verificaciones que demuestren la voluntad mayoritaria de los agremiados para la elección de sus dirigentes, para pertenecer a un sindicato, o para aprobar la firma de un contrato colectivo.
A estos argumentos jurídicos se suman rumores políticos no comprobados, una campaña insidiosa e incoherente que supone la existencia de un plan del gobierno actual para apropiarse del control de las organizaciones sindicales (nuevas o existentes) y para permitir la injerencia de asociaciones extranjeras en nuestra vida laboral.
Lo que se intenta, en realidad, es fraguar un gran engaño: convertir el organismo de conciliación y registro en un aparato bajo el control de las dirigencias patronales y los vetustos personeros del sindicalismo para que nada cambie. Es decir, para que la democracia y la libertad de asociación no se conviertan en una opción legal. Conservar el manejo de los registros de asociaciones en manos de quienes lo han manipulado durante los últimos setenta años, mantendría sometidos a los trabajadores a prácticas como los contratos de protección que se negocian a sus espaldas.
Sus intenciones encuentran, sin embargo, dos obstáculos: el primero, la voluntad expresa del gobierno actual incluyendo la Secretaría del Trabajo; del grupo parlamentario de Morena, que mantiene la mayoría en ambas cámaras; y de agrupaciones independientes. La cúpula empresarial cree que puede cambiar esta situación mediante amenazas de cancelar inversiones y fugas de capitales. Pero el segundo escollo es más complicado, pues se trataría de engañar a la OIT y, sobre todo, a los gobiernos, parlamentos y sindicatos de Estados Unidos y Canadá, firmantes del llamado T-MEC, el nuevo Acuerdo de Libre Comercio entre los tres países, que en sus cláusulas laborales y en un anexo especial han comprometido al Estado mexicano a realizar los cambios en la LFT de acuerdo a los señalado en el 123 constitucional.
Con el fraude que intentan cometer, se arriesgan a que el Acuerdo trinacional sea rechazado por los legislativos de los países socios de México. Particularmente en Estados Unidos, donde la nueva mayoría demócrata en la Asamblea de Representantes de ese país votaría, seguramente, en contra de la ratificación del Acuerdo. Además, las representaciones obreras de esas naciones, que han estudiado el tema a profundidad, difícilmente se tragarían la pifia, ejerciendo una presión adicional sobre sus gobiernos y parlamentos.
Así pues, los empresarios que precisamente hablan de atraer inversiones a México parecen actuar de manera irrazonable pretendiendo boicotear un acuerdo que resulta indispensable para el flujo de capital extranjero a nuestro país. Parecen no darse cuenta de que, en las actuales circunstancias, muy excepcionales pero realmente existentes, el esquema de vender a México mediante salarios de hambre y pobres condiciones de trabajo, no puede seguir vigente, al menos bajo las mismas condiciones.
La posición del viejo sindicalismo no sorprende pues desean seguir usurpando la voluntad de los trabajadores. Se equivocan, además, en sus argumentos legales: el organismo de conciliación y registro, tal como dice la Constitución, no sería un instrumento del gobierno sino del Estado mexicano. Tal como otras entidades de este tipo, por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral. En este caso se trataría de garantizar el cumplimiento de la democracia sindical mediante la verificación del voto mayoritario de los agremiados. Y el respeto a la libertad de asociación, incluyendo la opción de no pertenecer a sindicato alguno.
Las huelgas de Matamoros deben ser entendidas como un llamado de atención en este sentido. Pensar que forman parte de un plan deliberado para el surgimiento de un nuevo corporativismo o para amenazar a la clase empresarial nacional y extranjera, es completamente equivocado. Al contrario, esos movimientos son una señal de que, si no se abren los canales legales, los trabajadores tendrán que actuar fuera de las instituciones para plantear sus reclamos.
La oposición del sindicalismo, ayer corporativo ahora de protección patronal, no representa gran cosa. La posición empresarial en cambio es un factor más importante. Su reacción ha sido dominada más bien por el miedo que por la razón. Acostumbrados, como ellos mismos afirman, a que en este país no haya huelgas, creen que cualquier protesta obrera se convertirá en una sublevación generalizada. Que abrir un resquicio legal para la democracia y la libertad sindical significa desatar un movimiento que necesariamente llevaría a exigir aumentos inmoderados de salarios que afectarían la estabilidad económica del país. Se equivocan también porque, al contrario de lo que suponen, fortalecer las instituciones laborales puede encauzar, en paz y ordenadamente, el descontento acumulado de tantos años de exclusión y abuso.
Apoyar el cambio mediante la ley siempre será mejor opción que apostar por la trampa, la simulación, y el ocultamiento. Por ello, las reformas a la LFT que hoy prepara el Congreso de la Unión y, en particular, el asunto de la composición y funcionamiento del organismo de conciliación y registro de sindicatos y contratos es un punto vital. Adulterar la Constitución de la República para volverlo tripartito es la ruta equivocada: equivale a engañar al mundo y a los mexicanos, y renunciar a construir una nueva relación, más equilibrada y dentro de los cauces legales, entre empleados y empleadores. Esto último no sólo beneficiaría a la parte obrera, también podría servir para mejorar la productividad, el diálogo y la concertación entre los factores de la producción.
En este momento culminante, los legisladores tendrán que elegir entre esas dos opciones: una institución verdaderamente autónoma e independiente, o una de corte tripartito. El primer camino es el de un cambio, que implica riesgos y probablemente algunos costos, pero que al final significa ampliar la vida democrática del país. El segundo, es simplemente cometer un atraco que no pasaría inadvertido ni aquí ni fuera del país.
saulescobar.blogspot.com
https://suracapulco.mx/2019/03/27/reforma-laboral-intento-de-gran-engano/
El sindicalismo en la 4ta. transformación (Segunda parte)

viernes 22 de marzo de 2019
México ha sido el último país de América Latina y el Caribe en ratificar el Convenio 98 de la OIT, según lo afirmó Geraldina González Marroquín, Directora de la Oficina para México y Cuba de la Organización Internacional del Trabajo, uniéndose a los 165 países del mundo que lo han ratificado.
La Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, en declaraciones a los medios consideró que “tanto la reforma constitucional como la ratificación del Convenio 98 contribuirán a que los trabajadores se puedan organizar y que haya una verdadera representación en ellos y una consulta previa antes de los acuerdos entre un sindicato y un empleador, así como que existan reglas de transparencia e imparcialidad”. Y agregó, “… creo que cada vez más los sectores que habían estado con mayor miedo a este cambio se han venido convenciendo de que un modelo de corporativismo de control ya no es sostenible simplemente por la violencia y los empleos precarios que tenemos”. Así mismo, en una declaración al periódico El Economista dijo tajantemente: “Ya no será el Gobierno el que controle el sindicalismo en México”.
Resulta indudable que ante los cambios que se están dando en el país por obra de la llamada Cuarta Transformación, aunado a la Reforma Laboral Constitucional y a la firma del Convenio 98 de la OIT, el Derecho del Trabajo Mexicano en su legislación adjetiva o procesal se esté reformando acorde con los nuevos tiempos de libertad sindical. Pero aún más, de conformidad con la declaración reciente del Presidente López Obrador al declarar la muerte del neoliberalismo en México, se apuntala y robustece la idea de que nuestros dos grandes principios emanados del Constituyente de 1917 en el artículo 123 constitucional: Estabilidad en el empleo y Justicia Social vuelvan otra vez a tener plena vigencia; y por tanto, tienda a desaparecer la llamada “flexibilización laboral y los contratos precarios” introducidos en la legislación por el entonces Presidente Calderón.
Este es el preámbulo ideal para la necesaria aparición del nuevo sindicalismo mexicano, y desde luego la oportuna y calculada aparición de la CIT y su líder Napoleón Gómez Urrutia.
¿Qué significa un nuevo sindicalismo en México? Indudablemente al amparo de estos cambios internacionales y constitucionales, llega a su fin el modelo tradicional intervencionista o reglamentarista, para dar paso posiblemente, en la medida del empuje y la lucha obrera, al modelo de “autonomía colectiva pura”, en donde los sindicatos se auto-constituyen y auto-regulan prescindiendo de normas estatales, salvo los principios constitucionales que rigen en la materia. Tomando en cuenta que el derecho a la libertad sindical, en cuanto derecho humano, es anterior al derecho positivo interno, éste sólo podrá reconocerlo o declarar su existencia, pero no concederlo ni crearlo. En esta materia privaría el principio de que “toda reglamentación supone limitación”.
Este es el futuro que nos espera, sindicatos fuertes y maduros que, basados en su fortaleza, prescindan de la tutela estatal en cualquier forma, y que sólo tengan por finalidad cumplir sus objetivos fundamentales: el estudio, el mejoramiento y la defensa de sus agremiados. Un sindicalismo racional, que partiendo de la base de buscar, no la confrontación sino la armonía con la empresa, incentive su productividad y logre mejores condiciones salariales en materia de prestaciones, para lograr un cambio radical en la calidad de vida de los trabajadores. Un sindicalismo moderno que construya alianzas internacionales que le permitan un horizonte ampliado de precedentes y oportunidades, buscando en todo momento la mejoría de la calidad de vida de sus agremiados.
Gracias Puebla, y recuerda: “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”
https://www.elsoldepuebla.com.mx/analisis/el-sindicalismo-en-la-4ta.-transformacion-segunda-parte-3217675.html
Las empresas y la nueva reforma laboral

Se avecinan cambios drásticos en la Ley Federal del Trabajo y es indispensable que los empresarios, sin importar el tamaño de su negocio, se preparen para enfrentarlos.
14 de marzo de 2019, 18:37
Foto: Shutterstock
Sin duda, parte de las preocupaciones principales de cualquier empresario con negocios en México, durante estos aires de Cuarta Transformación es, y debe ser, la nueva reforma laboral. Aclamada por algunos como el inicio de una verdadera justicia laboral, vislumbrada con terror por otros a causa de este tufo de extremismo social, y finalmente, vista con precaución y cautela por la mayoría.
Se avecinan cambios drásticos y es indispensable un vasto preparamiento por parte de los empresarios que forman parte de todo tipo de empresas, desde microempresas hasta empresas gigantes con miles de empleados. Estas iniciativas traen implicaciones en materias fiscales que por consecuente impactarán directamente a los generadores de ingreso más importantes de México.
La historia empieza a finales del año pasado cuando el partido Morena, junto con algunos más, aprobaron y adhirieron a México al famoso Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo(OIT) y, en efecto dominó, se desencadenó una serie de acciones a todos los niveles y en todos los órdenes en pro de la justicia laboral.
Dentro de estas acciones, las más prontas y ciertamente obvias, fueron las del incremento al salario mínimo. Dicho incremento fue aplicado de forma superior en las regiones fronterizas, para equilibrar la balanza y la justicia especialmente con los norteamericanos. En primera instancia —o a bote pronto— estas acciones eran un mero reflejo del espíritu de cambio con el cual Morena llegaba al poder. Sin embargo, como funciona en prácticamente cualquier sector, cuando se toman decisiones al más alto nivel, las consecuencias positivas y negativas son reacciones naturales que responderán más o menos mejor cuando aquellas decisiones fueron ejecutadas según un plan fríamente calculado.
De acuerdo a Fernando Cordoba, Director General en Lex Legal, una firma de asesoría legal: “Las exigencias que se avecinan para el empresario mexicano desde la perspectiva laboral son inmensas. Al dejar por un momento de lado el elemento sindical de la reforma,todo empresario debe entender estos acontecimientosdesde una perspectiva que trastoque el ámbito fiscal. Para ser más claros, esta reforma camina de la mano junto con las acciones que esta Cuarta Transformación ya desarrolla en contra de los outsourcing“.
De entrada, el outsourcing se refiere a la tercerización de cualquier servicio; en el mundo laboral puede apreciarse como una maquila de nómina pura y llana. Sin embargo, debemos reconocer que muchos de ellos, en nuestro país, persiguen un solo objetivo: disminuir las cuotas obrero-patronales.
Además, como nos comenta Carlos Marina, Co-Fundador de Worky, una solución tecnológica para el área de Recursos Humanos en Pymes, “se avecinan cambios drásticos y exigirán una mejor preparación de sus áreas de Recursos Humanos, que requerirán el uso de sistemas y plataformas de administración de personal, y les demandará una comunicación franca y transparente con todos los colaboradores, ya sean directos o indirectos”.
Por supuesto, las micro y pequeñas empresas no se encuentran expuestas a temas de sindicalismo como lo son las medianas y grandes. Sin embargo, el patrón asume responsabilidades por el simple hecho de ser patrón, así como el trabajador asume derechos por el simple hecho de ser trabajador.
Es precisamente en este punto en donde el empresario leído e informado debe buscar las estrategias, las herramientas y los datos que le permitan actuar de forma adecuada, respetando y honorando en todo momento el esfuerzo de sus colaboradores, viéndolos no como empleados, sino como miembros de un equipo. Es ahora cuando el empleador debe construir una comunicación franca y sólida con su fuerza de trabajo, para así poder crear valor y ver cómo se beneficia la familia de cada uno de los miembros de ese equipo, sin distinción.
https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Las-empresas-y-la-nueva-reforma-laboral-20190314-0104.html
López Obrador trata la reforma laboral con líder de la CTM

Durante la reunión, el Presidente y el sindicalista intercambiaron opiniones en un ambiente de respeto
Por: SUN
12 de Marzo de 2019 – 15:33 hs
«Fue una entrevista muy agradable», aseguró el líder sindical sobre su encuentro con López Obrador. SUN/A. Salinas
Por espacio de una hora, el presidente Andrés Manuel López Obrador platicó con el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, con quien trató los temas de la reforma laboral, democracia sindical y el posible conflicto de intereses porque el padre de la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, Arturo Alcalde Justiniani, es asesor de varios sindicatos.
«Yo soy enfermizamente priista, las veces que he estado en el Congreso he estado por el PRI y tal vez esta sea la última, la CTM es priista también»
Al concluir la reunión que duró una hora, el líder sindical se calificó como «enfermizamente priista», pero aclaró que no podría dejar de tener comunicación con alguien que tuvo 30 millones de votos, además de mantener la mayoría en el Congreso.
En respuesta, el presidente garantizó respeto a la CTM. «Me dijo que respetaría absolutamente a la CTM, que conoce su historia cuando la fundó el general Cárdenas y yo salgo complacido porque ya no tengo que enviarle un mensaje con nadie», subrayó.
«Fue una entrevista muy agradable, fácil de entendernos, de política. Yo soy enfermizamente priista, las veces que he estado en el Congreso he estado por el PRI y tal vez esta sea la última, la CTM es priista también», sostuvo.
Detalló que con el presidente hizo un análisis amplio de todo el sindicalismo, además de la escrituración de miles de casas. Incluso el líder sindical invitó al Presidente a que en un evento masivo en la plancha del Zócalo entregue las escrituras a los beneficiarios del Infonavit.
El senador Aceves del Olmo también trató con el Presidente el tema de la democracia sindical, pero afirmó que los miembros de la CTM son libres de votar por cualquier partido, no sólo por el Revolucionario Institucional.
«La gente es libre de votar por quien quiera votar», aseguró.
Asimismo, reprochó que no es posible que México siga estando en un mar de sangre, además le mostró su posición en contra de la reforma laboral, además del nuevo sindicato que busca crear el senador Napoleón Gómez Urrutia.
JM
https://www.informador.mx/mexico/Lopez-Obrador-trata-la-reforma-laboral-con-lider-de-la-CTM-20190312-0116.html
AMLO y líder de la CTM hablan sobre la reforma laboral
López Obrador se reunió con el líder de la CTM, Carlos Aceves del Olmo donde abordaron varios temas como la reforma laboral, la necesidad de vivienda para la gente más necesitada, entre otros.
Notimex
12 de marzo de 2019, 16:30
El presidente Andrés Manuel López Obradorse reunió este martes con el líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo donde abordaron varios temas como la reforma laboral, la necesidad de vivienda para la gente más necesitada, entre otros.
Entrevistado al término de la reunión en Palacio Nacional, señaló que se trató de una entrevista armoniosa, de la cual salió complacido porque ya no tiene que enviar un mensaje con nadie y el Ejecutivo federal se comprometió a respetar a la CTM y a recibirlo en sus oficinas las veces que fuera necesario.
Aceves del Olmo señaló que, en su caso, si se trata de asuntos en materia del trabajo, hablará con la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, pero “yo creo que no es una buena conciencia su papá, lo conozco perfectamente bien”.
Al ser cuestionado sobre un supuesto conflicto de interés entre Alcalde Luján y su padre Arturo Alcalde Justiniani, representante legal de sindicatos, consideró importante que éste no participe en ninguna comisión, como la que se realizará este viernes en el Senado de la República de la Comisión del Trabajo.
El líder sindical añadió que en la reunión que se prolongó por una hora, el presidente le dijo que nunca solicitaría algo que no esté dentro de los estatutos del sindicato y les pidió que tengan confianza en el gobierno porque no destruirá lo que está construido.
Precisó que en la reunión hablaron sobre la importancia de dar prisa a la entrega de escrituras de Infonavit, pues ello da certeza jurídica y “yo invité al presidente a que hagamos un evento nacional que él entregue aquí en el Zócalo de las primeras escrituras que sean de la Ciudad de México o del Estado de México”, aunque dijo, no fijaron fecha.
Por otro lado, Aceves del Olmo destacó que como sindicato hay cosas a las que se oponen porque no es posible hacerlas, como tener tres sindicatos en una sola empresa, como en el caso de Francia o Italia, donde se usa, pero tienen 2,000 años de cultura, y en el caso de México no tendría éxito porque según él habría problemas entre los propios trabajadores.
Asimismo, tampoco están de acuerdo con llevar a toda la gente cuando se deposita un Contrato Colectivo de Trabajo, toda vez que hay empresas grandes con seis mil u ocho mil trabajadores y para llevar a todos se tendrían que parar actividades.
https://www.eleconomista.com.mx/politica/AMLO-y-lider-de-la-CTM-hablan-sobre-la-reforma-laboral-20190312-0102.html
Significados de las históricas Huelgas de Matamoros-2019 (III)

José Luis Ríos Vera
Rebelión
Introducción
En 80 fábricas han triunfado las demandas obreras (20 por ciento de aumento salarial y bono anual de 32 mil pesos, entre otras), en el histórico movimiento de Huelga en la Industria Maquiladora de Exportación de la ciudad fronteriza de Matamoros (estado de Tamaulipas, México). Pese a su ofensiva, el poder empresarial ha sido vencido. El capital teme la posibilidad de su generalización y pone en acción muy diversas formas para disciplinar al mundo del trabajo: a) el castigo a los trabajadores mediante despidos masivos; b) el recurso al outsourcing;c) la escalada de su ofensiva dirigida a presionar (chantajear) al Estado a que éste se oponga a lo que los empresarios llaman “extorsión sindical”, ofensiva que a su vez se ha trasladado a la actual discusión sobre la nueva Reforma Laboral promovida en nuestros días en el Congreso. No obstante, el movimiento obrero de las maquiladoras de Matamoros, ha declarado que se orientará hacia la organización de un nuevo Sindicato Nacional.
En la primera parte [1] de nuestro trabajo abordamos una serie de lecciones y desafíos que arroja el Movimiento Obrero de Matamoros. Como una de sus principales lecciones destacamos la rebelión obrera hacia las estructuras tradicionales del sindicalismo corporativo y los mecanismos de coerción y control obrero que han sometido históricamente a más de la mitad de la clase trabajadora sindicalizada en México. Como uno de sus retos más inmediatos señalamos la necesidad política del sindicalismo de fortalecer su lucha hacia una democratización sustantiva,su independencia política y su carácter de clase. En síntesis, en la primera parte del trabajo pusimos de manifiesto que las condiciones estructurales en donde reposa la causalidad fundamental del conflicto residen en el patrón de reproducción del capital caracterizado por un régimen de superexplotación del trabajo y relaciones de dependencia que reproducen condiciones de subdesarrollo. En este sentido, colocamos como uno de los principales desafíos del nuevo gobierno mexicano y de la Cuarta Transformación que se pregona con singular desenvoltura, precisamente lo que el Movimiento Obrero de Matamoros ha cuestionado de modo esencial: el patrón de acumulación y reproducción del capital vigente y que tiene a la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación como uno de sus núcleos principales.
En la segunda parte [2] del trabajo fundamentalmente expusimos los detonantes del conflicto capital/trabajo de la ciudad fronteriza de Matamoros, asiento sustantivo de la Industria Maquiladora de Exportación. Abordamos como principales causales, la rebelión obrera hacia las condiciones salariales vigentes; su cuestionamiento a la eliminación por parte de la empresa del Bono Anual que se entrega a los trabajadores; y la resistencia obrera al deterioro de las prestaciones de trabajo que el capital ha emprendido para resarcir costos originados por el incremento del 100% al salario mínimo en la Zona Libre de la Frontera Norte.
De este modo, en la segunda parte del trabajo, abordamos como fundamento causal básico un proceso de violencia estructural que el capital impone sobre el fondo de consumo necesario de los trabajadores, endémico a un régimen de super explotación del trabajo, y que en Matamoros se agravó a raíz de la supresión del Bono Anual para el año 2019 y con la percepción de los trabajadores de que sus salarios no sufrían modificación positiva y más aún, cuando en los contratos colectivos de trabajo en Matamoros, el salario mínimo se encuentra indexado a los tabuladores salariales. Sobre esta base abordamos en la segunda parte las respuestas del capital encaminadas al rompimiento del estado de Huelga, las cuales se han venido agravando en los históricos días de luchas obreras en Matamoros.
- Victorias obreras y huelgas en proceso
A partir del 25 de enero, más de cuarenta mil obreros paralizaron las líneas de producción en 45 empresas de los parques maquiladores en la ciudad de Matamoros. Al día 12 de huelga, los trabajadores de 44 empresas del sindicato (SJOIIM) ganaron sus demandas (Bono anual, 20% de incremento salarial, entre otras). Tres días después (el sábado 9 de febrero), la única empresa en huelga que restaba, cedió ante las exigencias de los trabajadores. El mismo día 9, la prensa comunicó: “Obreros de Matamoros inician huelga en otras 30 empresas”.
Así también, los trabajadores de grandes supermercados y tiendas departamentales como Soriana, Chedraui y Smart, llevaron a cabo “paros escalonados” demandando un incremento salarial de 20%, pago de horas extras, entre otras exigencias. El día 13 de febrero, trabajadores afiliados a otro sindicato (SITPME) de Matamoros convocaron a un paro general denominado “Un día sin obreros”. Además, trabajadores afiliados al Sindicato de Casas de Comercio, obligaron a la dirigencia sindical a emplazar a huelga a la cadena de supermercados Soriana en sus cinco sucursales en Matamoros. Y en la ciudad de Colima, cuyo estado es su homónimo (ubicado al oeste del país), se han registrado paros de cientos de trabajadores en los supermercados Wal-Mart, Bodega Aurrerá, Sam’s Club y Soriana, campeonas en la precarización del trabajo.
En otras ciudades de Tamaulipas, como Victoria y Altamira, los trabajadores se han manifestado exigiendo mejoras salariales. En Victoria, los trabajadores de Springs Window Fashions, maquiladora especializada en la producción de persianas, realizaron un paro parcial exigiendo la renuncia del líder sindical y el incremento salarial de 16%. Y en Altamira, los trabajadores de Dragados Offshore, se manifestaron exigiendo mejoras salariales.
Asimismo, alrededor de 400 trabajadores pertenecientes a tres empresas siderúrgicas de Matamoros (siderúrgica del Golfo, Seyco Joits, y Sistemas Estructurales y de Construcción) suspendieron labores exigiendo un incremento salarial de 20% y un bono de 32 mil pesos, el que se añadiría a un Bono de 16 mil pesos que reciben los trabajadores por concepto de alto riesgo de trabajo y desgaste físico mayor. Los trabajadores, adheridos al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, si bien entablan sus negociaciones colectivas en el mes de abril, han solicitado la inclusión de esta demanda en sus peticiones, de lo contrario emplazarán a huelga.
Hasta ahora, en 80 fábricas han triunfado las demandas obreras. Sólo las empresas Flux Metal, Mecalux, Avances Científicos y Agroquímicos, mantienen el estado de Huelga bajo las mismas demandas (20 por ciento de aumento salarial y bono anual de 32 mil pesos). A estas huelgas en proceso, se añade el contingente de alrededor de 400 trabajadores sindicalizados que desde el 15 de febrero colocó las banderas rojinegras en Arca Continental, embotelladora de Coca-Cola.
Así también, y de modo inédito, bajo la influencia del movimiento obrero de Matamoros, y bajo la presión en el contexto actual de los nuevos lineamientos de la Reforma Laboral actualmente discutida en Audiencias Públicas en la Cámara de Diputados, –que supone entre otros elementos, la democratización sindical–, la Asociación Nacional del Trabajador del Comercio y Oficinas Particulares, afiliada a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), una de las centrales principales del corporativismo retrógrado, ha emplazado a huelga a la empresa Walmart con fecha del 20 de marzo, con la demanda de incremento salarial de 20% y 4% sobre venta para sus 8 mil 500 trabajadores. De estallarse la huelga, impactaría a 121 establecimientos de Walmart ubicados en 10 estados del país, involucrando a 52 establecimientos de Sam’s Club y de Bodega Aurrera, ambos propiedad de la transnacional estadounidense.
Al decir de la propia asociación –que posee 121 contratos colectivos con la empresa–, Walmart no respeta la jornada máxima de ocho horas de trabajo, no paga horas extra conforme a la ley, incurre en despidos injustificados, acoso y hostigamiento laboral y sexual, discrimina a mujeres embarazadas. La mayoría de los trabajadores, el grueso de ellos son mujeres, no tienen Seguridad social, ni participación en el fondo de Vivienda (Infonavit), y son remunerados con salarios entre 14 y 150 pesos por día sin percibir pago de utilidades.
Pese a la ofensiva del capital y sus innumerables escamoteos para romper los estados de Huelga, el poder empresarial ha venido siendo derrotado. De ahí su temor de la posibilidad de generalización de las demandas y luchas obreras. En la segunda parte de este trabajo señalamos la previsibilidad del despliegue de medios y acciones por los cuales el capital buscaría conseguir la disciplina obrera, que se suele designar con el eufemismo de “paz laboral”.
- Las respuestas del capital ante el movimiento obrero
Hasta ahora, la respuesta empresarial contra el avance de los intereses obreros se ha manifestado en tres órdenes distintos: a) el castigo a los trabajadores mediante despidos masivos; b) el recurso al outsourcing;c) la ofensiva del capital dirigida a presionar (chantajear) al Estado a que éste se oponga a lo que los empresarios llaman “extorsión sindical”, ofensiva que a su vez se ha trasladado a la actual discusión sobre la nueva Reforma Laboral promovida en nuestros días en el Congreso.
- a) Despidos masivos:
Como también lo señalamos, el poder empresarial llevó a cabo multiplicidad de escamoteos a los derechos de huelga. Transgresiones a la ley, y acciones de represión han sido las constantes. Por ejemplo, el atropellamiento a una trabajadora que mantenía junto a sus compañeros un bloqueo a los accesos de la fábrica. Y aún más recientemente, la represión por parte de policías estatales como parte del desalojo al cerco obrero que trabajadores colocaron en la empresa maquiladora Bright Finishing, el cual no surtió efecto, ya que la empresa aceptó conceder las demandas de los trabajadores. [3]
Como la represión y transgresiones a la ley no lograron debilitar el movimiento obrero, las empresas han intensificado los despidos de cientos de trabajadores, los cuales son ahora parte del conflicto capital/trabajo. A principios de febrero la abogada laborista Susana Prieto Terrazas señaló que en la plaza central del municipio “se encontró a 200 trabajadores que dicen haber sido despedidos luego de que levantaron la huelga, con un estallamiento que fue legal; fueron a la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, y el procurador, que es el abogado defensor de los trabajadores, les dijo que si habían estado en la huelga las empresas tenían razón en despedirlos”. Ante ello, la abogada laborista y asesora del movimiento obrero advirtió: “Si va a haber despedidos como consecuencia de la huelga, queremos que nos den un listado de ellos, qué porcentaje ya tiene 15 días sin salario y que se les paguen sus sueldos, que reciban su 20 por ciento que lograron y su retroactivo al primero de enero, que se les pague su bono único de 32 mil 252 pesos y su indemnización al cien por ciento”. [4]
En la huelga de trabajadores que hasta hoy continúa en Arca Continental, embotelladora de Coca Cola en Matamoros, además de demandar el llamado 20/32 (20% de incremento salarial y 32 mil pesos de Bono Anual), se exige la reinstalación de 50 de 400 trabajadores que fueron despedidos a raíz del movimiento de Huelga iniciado el 15 de febrero.
De acuerdo a la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde Justiniani, para el 20 de febrero existían “al menos mil trabajadores despedidos” tras el movimiento de Huelga en Matamoros. [5]
La empresa Joyson Safety Systems, productora de autopartes para BMW, GM, Ford, Jeep y Tesla, cristalizó las amenazas de los empresarios de la industria maquiladora respecto a sus “planes de salida” del estado o del país por los paros laborales. Con un letrero colocado al frente de la maquiladora que señala “Matamoros ¡Muchas Gracias. Adiós”, la empresa puso fin a año y medio de actividades en el estado. La empresa liquidó a 550 trabajadores. Según el alcalde de Matamoros, Mario Alberto López Hernández (MORENA), desde el 12 de enero al 23 de febrero suman “entre dos mil y dos mil 500 despidos”. [6]
Según Juan Carlo Hernández, presidente local de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), “unos 4 mil obreros perdieron sus empleos durante enero y febrero”. Para este representante empresarial, “los despidos en la industria manufacturera fueron respuesta a los paros y huelgas que comenzaron en la segunda quincena de enero”. [7]
Como vemos, el despido masivo es uno de los costos que el capital cobra por su derrota, y que al mismo tiempo utiliza como arma para frenar las luchas de los trabajadores, influenciadas por el movimiento obrero 20/32 en las maquiladoras de Matamoros.
- b) La “opción” del outsourcing
El proceso económico denominado tercerización o subcontratación en el que una empresa transfiere actividades, funciones y recursos a una sociedad externa subcontratista y el cual permite, entre otros mecanismos, eliminar obligaciones por concepto de derechos laborales, seguridad social, representación sindical, etc., es una “opción” con la que el capital cuenta para continuar sus tendencias de extensión y profundización de relaciones laborales que erosionan los derechos de trabajadores. Ante la insubordinación obrera y el rebasamiento de la dirigencia sindical oficialista (charra) que permitió la independencia obrera y posibilitó la consecución de las demandas, las maquiladoras de Matamoros contemplan la implementación e intensificación del outsourcing como método de quebrantamiento de la organización y representación de los trabajadores.
Así lo plantea Christian Edoardo Pérez Cossio, quien funge como titular del departamento jurídico de la Federación Estatal de Cámaras de Comercio en el estado de Tamaulipas, cuando advierte que: “muy probablemente es una opción, desgraciadamente el gobierno federal y las políticas laborales implementadas detonarán el outsourcing en esta región fronteriza”. [8]
Sostenemos que la profundización de los procesos de precarización del trabajo, por ejemplo, mediante mecanismos de subcontratación u outsourcing(legalizado mediante la Reforma Laboral de 2012), es una tendencia estructuraldel capital –a nivel mundial, regional y nacional–. Por lo que las empresas maquiladoras de exportación tienen como rasgo general el estar dominadas por sindicatos corporativos pro-empresa o por outsourcing. Desde luego que destaca el caso particular de Matamoros, ya que de los 85 mil trabajadores de la industria maquiladora de este municipio, menos de 2% (mil 500 trabajadores) mantienen relaciones laborales mediante empresas externas, lo que se explica por la peculiar historia del sindicalismo de Matamoros, que tiene más años en la entidad que la propia industria maquiladora, lo cual le permitió, por ejemplo, mayor capacidad de negociación sobre los intereses empresariales. Lo que no es el caso en otras ciudades maquiladoras en donde existe gran fuerza de las condiciones de subcontratación.
En este sentido, es importante señalar que, “la crisis laboral” experimentada en dicho municipio, alimenta condiciones a las empresas para que procedan a la profundización del outsourcingen la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación. Además, le permite a la empresa responder a su derrota mediante este nocivo instrumento de desorganización y control de los trabajadores. Así lo refiere Pérez Cossio, cuando señala que anteriormente a las huelgas “no había necesidad de esta práctica, pero lo que está pasando es un detonante, ya que los inversionistas tienen que buscar esquemas para que sus empresas sean rentables y evitar situaciones como estas en un futuro”. (Ibid)
En conclusión, en el contexto de la nueva Reforma Laboral centrada en la democratización sindical, y, por un lado, ante las bases del sindicalismo corporativo antidemocrático y corrupto, y por el otro lado, ante la extensión y profundización estructural del outsourcing, -que dicho sea de paso, ninguna de las cuatro iniciativas de reforma laboral hasta hoy presentadas contempla la derogación de la anti-obrera Reforma Laboral de 2012 que legalizó los esquemas de outsourcing-, se vuelve necesario, urgente y vital el empuje y la construcción de un sindicalismo democrático, independiente y clasista.
En este cuadro, es relevante señalar que el propio movimiento obrero 20/32 de Matamoros, ha declarado por voz de la abogada Susana Prieto Terrazas, que se orientará a la organización de un Sindicato Nacional [9] . Conoceremos el temperamento con el que se forjará esta nueva etapa del movimiento obrero y la historia nos brindará los alcances de sus luchas y experiencias.
- c) La escalada del capital hacia el Estado en la redefinición de la política laboral
El conflicto capital/trabajo en Matamoros ha sido de tal magnitud para los capitales exportadores que ha logrado escalar a las alturas del Estado con el nuevo gobierno mexicano, al que las clases dominantes presionan con el establecimiento del “Estado de derecho” que limite lo que el capital ha denominado como “extorsión sindical”.
Dada la relevancia de esta exigencia de las clases propietarias y la presión de éstas hacia un Estado débil que exhorta a las inversiones de las clases dominantes como “fundamentales para lograr el crecimiento y el bienestar”, nos concentraremos en su análisis en el próximo apartado.
- El mundo del trabajo bajo un Gobierno de Reconciliación
Tras el conflicto de Matamoros, las clases dominantes han hecho públicas sus exigencias al Estado, dirigiéndose directamente al poder Ejecutivo. Fue el 18 de febrero cuando los empresarios le manifestaron públicamente sus intereses a la presidencia respecto a los conflictos de Matamoros y su preocupación por la posibilidad de su generalización.
En este día, y en el marco del cambio de dirigencia del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), que conforma a los 60 corporativos más grandes que operan en México, Alejandro Ramírez, presidente (saliente) del CMN, señaló al presidente López Obrador: “el sector privado está preocupado por la huelga de las maquiladoras en Matamoros –que ya se extendió a mil 260 empresas en tres ciudades–, la toma ilegal del magisterio de las vías férreas en Michoacán –que paralizó varias industrias–…”. [10] Según otras fuentes, el propietario de Cinépolis, Alejandro Ramírez, se manifestó a favor de la libertad sindical “pero no a costa de la extorsión de unos líderes que pone en riesgo a 1,200 empresas… como ocurrió en Matamoros. [11] ¿Cuál es la noción de democracia sindical de la clase empresarial?
También en ese mismo día, dentro del marco de la instalación del Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, López Obrador señaló que en la generación del crecimiento “no podría hacerlo solo el sector público, solo el Estado. Se requiere de la participación del sector privado y del sector social”. [12] Y también expresó, “En el caso de ustedes [los empresarios], son fundamentales para lograr el crecimiento y el bienestar, pero fundamentalmente el crecimiento, porque es muy importante que se invierta y genere empleos…”. (El Economista, Ibid.)
En el encuentro con el CMN, Antonio Del Valle Perochena, nuevo presidente del CMN, señaló al poder Ejecutivo que “que los empresarios están comprometidos a invertir”, “sin embargo, exigió respeto a las instituciones y el fortalecimiento del estado de derecho para mantener la confianza de los inversionistas”. (Ibid)
Una semana después, el 28 de febrero, en el contexto de la nueva presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) a la que asistió el presidente Andrés Manuel López Obrador, se estableció una especie de “Pacto” entre gobierno y empresarios por alcanzar el “crecimiento de la economía” a una tasa de 4% y la “eliminación de la pobreza extrema”.
Entrevistadas en el diario Excélsior, las principales cámaras empresariales señalaron que entre sus principales “ejes de acción” por concretar y asumir con el gobierno están, “el respeto a los órganos autónomos”, “impulsar inversiones públicas y privadas”, “la prevalencia del Estado de derecho y la paz laboral”, y “certeza jurídica” como mecanismos “que se requieren” para lograr las metas de crecimiento económico. [13]
En síntesis, el mensaje de la oligarquía al nuevo gobierno es claro: dado que el Estado “no puede solo”, si quieres inversión privada, genera “certidumbre”, “paz laboral” y “Estado de derecho”. Tres cartas neoliberales puras y duras que el capital exige al nuevo gobierno mexicano como parte de un “Pacto por el crecimiento” con fondo neoliberal.
Como se puede advertir, el conflicto de Matamoros y las presiones del poder empresarial traslucen el tamaño de la extorsión presente en la estrategia de la oligarquía para doblegar a un Estado débil y dependiente.
Ante las presiones del poder empresarial, el presidente López Obrador ha tenido que manifestarse en dos ocasiones (al menos públicamente) respecto a los conflictos capital/trabajo como el de Matamoros. Su discurso ha sido a favor de la “estabilidad” laboral, el “diálogo” y el “equilibrio” entre la gran empresa exportadora (hegemónica) y los trabajadores.
El 28 de febrero, en su conferencia matutina, el presidente López Obrador señaló: “no se puede lograr en la noche a la mañana, de un día para otro la recuperación de todo lo que perdió el salario en el periodo neoliberal”, por lo que “desde su gobierno se ha pedido a empresas y sindicatos que actúen de manera responsable, de que se dialogue”. Y añadió: “Mi recomendación es que aumenten los salarios pero que también se considere la situación de las empresas, que haya equilibrio”.
Poco más tarde, en ese mismo día, en el encuentro del depositario del Ejecutivo con el Consejo Coordinador Empresarial, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que el aumento salarial “tiene que ser un proceso gradual, que tiene que tomar en consideración no afectar la economía de las empresas, porque es afectar la economía del país”.
Como se observa, la “prudencia” del representante del “gobierno de reconciliación” lo lleva a olvidar las condiciones de superexplotación del trabajo profundizadas en las últimas tres décadas, mismas que influyeron en la depresión crónica del mercado interno y que en buena parte ha sido responsable del estancamiento económico. De este modo, vemos al que fue abanderado de la coalición electoral “Juntos Haremos Historia” apelar a un supuesto “equilibrio” de hoy olvidando la propia historia (de asimetrías entre el capital y el trabajo).
Pero es Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia, quien ofrece los pasos más claros del gobierno mexicano. Romo plantea sin ambages que “ la generación de paz laboral es un elemento crítico para poder tener las condiciones y convertir a México en un paraíso de inversión.” [14]
Una vez instalado elConsejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, de l cual Alfonso Romo funge como coordinador, el también empresario agroindustrial pudo señalar que el gobierno trabaja en la solución del conflicto de Matamoros: “No tengan duda, estamos trabajando fuertemente. Probablemente, al principio hubo un poco de distracción y no se vio la magnitud, pero en las últimas dos semanas la Secretaría del Trabajo junto con la Secretaría de Gobernación y empresarios de Matamoros están sentados en la mesa.” Y añade que, el gobierno se encuentra trabajando “para que esto no se nos salga de cauce, que un tema de una localidad no se reproduzca” (Ibid). Es decir, ¡que un tema de justicia laboral no se reproduzca!
En síntesis, Alfonso Romo y el nuevo Consejo para el Fomento a la Inversión… , dejan ver claramente que no sólo los trabajadores deben “considerar” la viabilidad económica de las empresas, sino que es el propio Estado quien debe adaptarse y generar señales de “estabilidad y confianza” hacia los inversionistas. ¡Es el mismo “mantra” empresarial neoliberal!
3.1 Reforma Laboral: “sin extorsión sindical” y “para la competitividad”
Actualmente se discute en Audiencias Públicas en la Cámara de Diputados una nueva iniciativa de Reforma Laboral. Conforme a la renegociación del TLCAN –hoy T-MEC, en su capítulo laboral, se acordó establecer los principios del Convenio 98 de la OIT y las obligaciones en materia de derechos de sindicación, negociación colectiva, libertad y democracia sindical. Las cuatro iniciativas de Reforma Laboral (MORENA, PRI, PES) están centradas en estas obligaciones de democracia sindical y negociación colectiva, y sólo una, pretende reglamentar el “uso abusivo de la subcontratación” (Reforma, 4/02/2019).
Ahora bien, las presiones de los grandes capitales en su “preocupación” por el avance de las luchas y demandas de los trabajadores de Matamoros, ha escalado a las discusiones sobre la iniciativa de nueva Reforma Laboral. Las presiones del poder empresarial al Estado obedecen a la misma lógica que hemos expuesto.
En el documento “Reforma Laboral para la Competitividad” de Coparmex, (4/03/2019) se establece que, “en México la paz laboral se ha traducido en las últimas décadas, en elemento diferenciado nacional determinante para las inversiones nacionales y la atracción de capital internacional”. [15]
Para Coparmex, la noción de “paz laboral” se encuentra asociada a la drástica reducción del número de huelgas en los últimos doce años, que pasan de 271 (2007), a 68 (2013) y a 17 conflictos laborales en el año de 2017. Ello sin importar las violaciones a los derechos del trabajador o los mecanismos de control político estatal de los que se vale la empresa para impedir movimientos de huelga y la defensa de derechos de los trabajadores.
Lo relevante al capital son las elevadas tasas de explotación reproducidas mediante mecanismos de control y disciplina obrera que denomina “pacificación laboral”, en tanto “elemento determinante” para “la atracción de inversiones nacionales e internacionales”.
Cuando esta poderosa cámara empresarial señala que tal “escenario laboral” ha ofrecido al país “una ventaja competitiva muy importante”, entre las que destaca “la llegada masiva de empresas globales” (Ibid.), acepta a las relaciones de coerción política y autocracia empresarial como decisivas para la “competitividad” del país. Ante ello, le refiere al Legislativo, que la Reforma Laboral centrada en una democratización sindical “será determinante para el futuro de la competitividad de México”. Por lo que exhorta a las Cámaras a lograr un “balance” entre derechos sindicales, “paz laboral” y la “competitividad internacional de las relaciones obrero-patronales”.
En síntesis, que la nueva Reforma Laboral centrada la democratización sindical no deje de subordinarse a los sacrosantos principios de “inversión” y “competitividad”.
Coda
El movimiento obrero de Matamoros y las luchas de los trabajadores en general se cruzan con un escenario complejo: La ofensiva del capital, su presión sobre el Estado, la discusión y los intereses sobre la nueva Reforma Laboral, las tendencias crecientes de la precarización del trabajo y las figuras de informalidad, inestabilidad, pobreza laboral, etc., y ello en el marco de un Estado neodesarrollista que se erige como “árbitro” más proclive a los “balances” y “equilibrios” entre explotados y explotadores.
Dentro de este escenario permeado por vientos de “continuidad y cambio”, el movimiento obrero asiste a nuevas tensiones entre el sindicalismo corporativista corrupto adherido al antiguo mundo del corporativismo de la CTM, CROC, CNC, etc., y la aparición de nuevos sindicatos y centrales obreras como la Confederación Central Internacional, dirigida por el líder histórico del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, senador Napoleón Gómez Urrutia (MORENA), y ello en un contexto del creciente cáncer del outsourcing.
En este cuadro, se vuelve relevante una reflexión seria y profunda sobre el papel del movimiento obrero y el lugar del sindicalismo mexicano con horizontes de clase, con referenciales antagonistas al capital. Un sindicalismo sustantivamente democrático no puede integrarse al orden institucional, como tampoco puede ser “socio” del capital. El sindicalismo independiente y clasista no puede atarse al Estado. La “servidumbre sindical” del sindicalismo hegemónico está en crisis.
Ricardo Antunes, especialista del movimiento obrero y de las luchas del sindicalismo en América Latina, coloca de modo magistral el desafío actual del movimiento obrero y sindical:
“pienso que los sindicatos de izquierda, los sindicatos de clase, tienen que comprender primero, ¿cuáles son las nuevas formas del trabajo hoy? ¿Quién es la clase trabajadora?: hombres, mujeres, jóvenes, viejos, nativos, inmigrantes, calificados, no calificados, empleados, no empleados, etc. Y, además, ¿en qué sociedad vivimos? Y si los sindicatos profundizan la cuestión acerca de qué sociedad tenemos, llegarán a la conclusión, en este siglo XXI, de que el capitalismo es inviable para la humanidad. Entonces, es necesario preguntar ¿qué queremos? Porque esto repone la cuestión del socialismo. Yo pienso que es un desafío de los sindicatos reflexionar qué será el socialismo del siglo XXI. Y no, como algunos plantearon en el pasado, que ´los sindicatos se dedican al sindicalismo y los partidos a la política´ –y la burguesía, que divide las cosas, domina el mundo. Los sindicatos tienen que pensar la lucha concreta e inmediata y, al mismo tiempo, para dónde vamos”. [16]
La democratización del mundo del trabajo no puede ser sustantiva si no hacemos nuestro este paradigma de reflexiones y estos desafíos. El histórico movimiento obrero de Matamoros nos ha abierto el camino.
Notas
[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252243&titular=significados-de-las-hist%F3ricas-huelgas-de-matamoros-2019-
[2] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252846&titular=significados-de-las-hist%F3ricas-huelgas-de-matamoros-2019-(ii)-
[3] Julia Le Duc, “Maquiladora donde golpearon a obreros da aumento”, La Jornada, 21/02/2019, https://www.jornada.com.mx/2019/02/21/estados/027n2est
[4] Sanjuana Martínez, “Mantienen maquiladoras régimen de esclavitud, afirma Susana Prieto”, La Jornada, 3/02/2019, https://www.jornada.com.mx/2019/02/03/politica/009n1pol
[5] El Economista, 20/02/2019, https://www.eleconomista.com.mx/estados/Movimientos-de-huelga-en-Tamaulipas-han-dejado-1000-despidos-de-trabajadores-Luisa-Alcalde-20190220-0089.html
[6] Antonio Sosa, “Maquiladoras se van de Matamoros tras 42 días de paros y huelgas”, El Sol de México, 23/02/2019, https://www.elsoldemexico.com.mx/finanzas/maquiladoras-se-van-de-matamoros-tras-42-dias-de-paros-y-huelgas-3097917.html
[7] Julia Le Duc, “Coparmex: 4 mil despidos en Matamoros desde enero; vendrán más”. La Jornada, 1/03/2019. https://www.jornada.com.mx/2019/03/01/estados/027n3est
[8] Antonio Sosa, “Maquiladoras de Matamoros, en camino al outsourcing”, El Sol de México, 21/02/2019, https://www.elsoldemexico.com.mx/republica/sociedad/maquiladoras-matamoros-3088471.html
[9] Antonio Sosa, “Gestan otro sindicato nacional por crisis en Matamoros”, El Sol de México, 22/02/2019, https://www.elsoldemexico.com.mx/republica/sociedad/sindicato-nacional-matamoros-3093646.html
[10] “Ofrecen los empresarios superar la confrontación y respaldar plan económico”, La Jornada, 19/02/2019, https://www.jornada.com.mx/2019/02/19/politica/004n1pol
[11] Lilia González, “Élite empresarial pide a AMLO aplicar la ley en huelgas y bloqueos”, El Economista,19/02/2019, https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Elite-empresarial-pide-a-AMLO-aplicar-la-ley-en-huelgas-y-bloqueos-20190219-0031.html
[12] Alonso Urrutia y Julio Reyna, “Presenta AMLO estrategia para lograr el desarrollo económico”, La Jornada, 19/02/2019, https://www.jornada.com.mx/2019/02/19/politica/003n1pol
[13] “Líderes empresariales afinan el plan para crecer 4%”, Excelsior, 1/03/2019, https://www.excelsior.com.mx/nacional/lideres-empresariales-afinan-el-plan-para-crecer-4/1299298
Francisco Cervantes, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) señaló que la meta de crecimiento al 4% “es posible de concretarla si se garantiza la prevalencia del Estado de derecho y la paz laboral”. Gustavo de Hoyos Walther, presidente de Coparmex, expuso que para alcanzar la meta de crecimiento “es necesario que el gobierno federal también se comprometa a respetar los órganos autónomos, ya que ello es un catalizador básico de confianza para la inversión”. (Ibid.)
[14] Pascal Beltrán del Río, “Crecimiento, la más alta prioridad”, Excelsior, 21/02/2019, https://www.excelsior.com.mx/nacional/crecimiento-la-mas-alta-prioridad-alfonso-romo/1297727
[15] https://coparmex.org.mx/reforma-laboral-para-la-competitividad/
[16] Ricardo Antunes, “Nueva morfología del trabajo”, Entrevista, La haine, 05/03/2008.
https://www.lahaine.org/est_espanol.php/nueva_morfologia_del_trabajo_entrevista9
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=253515
Reforma laboral

Columnas miércoles 13 de marzo de 2019 – 00:49
En la tormenta sindical que ha generado el proyecto de reforma laboral, nos dicen que un personaje especialmente relevante por su proclividad a los conflictos es el senador Pedro Haces.
Más allá de librar a la cúpula sindical de ser buenos o malos, Haces destaca por su capacidad de enfrentarse con sus propios correligionarios y seguidores de Morena así como con los que alguna vez representó.
Haces, que originalmente fuera “protegido” de Leonardo La Güera Rodríguez Alcaine, considerado su padrino; ahora está en abierto combate contra Carlos Aceves del Olmo para supuestamente derrocar a la CTM.
Como empresario del ramo del outsourcing, el senador sindicalizó a buena parte de sus empleados los cuales, al paso del tiempo, han perdido sus derechos de liquidación como lo ha manifestado otro de sus críticos, Alonso Medina López.
Y no se diga del conflicto con Juan Ayala Rivero, dirigente de los trabajadores del Gobierno de la CDMX a quien Haces busca tumbar para instalar a alguien que represente sus intereses para formar una nueva central de trabajadores que rivalizaría con la que pretende formar el también senador morenista Napoleón Gómez Urrutia.
Pero nos aseguran que el conflicto Haces contra Napito asciende aún más alto: el empresario sindical es cercano a legisladores morenistas con alto nivel de operación, así como con la dirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky.
De hecho, ese encontronazo, es sabido que trascendió al mismo Presidente López Obrador, también se comentó que Haces operó recursos provenientes de Javier Duarte durante los años que ofreció servicios de limpieza y seguridad privada al gobierno veracruzano.
Aunque sería casi natural que Haces se confronte con el líder de la CROC, Isaías González, es especialmente relevante que se enfrente con otros líderes locales como Ismael Figueroa, quien representa a los bomberos de la CDMX a quien el senador quiere desplazar, con el argumento de que él si puede ser contrapeso para remover a ese bombero sobre quien pesan una serie de acusaciones y denuncias penales.
Pero nos dicen que dentro de la cartera de disputas de Haces también figura la abierta pugna que sostiene contra Francisco Hernández Juárez, al frente de la Unión Nacional de Trabajadores, y a quien en sus arranques quiere hacer a un lado para imponer su modelo de mando.
Vaya, sí la secretaria Luisa María Alcalde tiene que empezar a meter en cintura para evitar una descomposición acelerada del panorama laboral, es a Pedro Haces y su belicosidad.
Habrá que esperar a ver la reacción de la disidencia al crear un posible bloque, aunque el ahora rebelde del sindicalismo dice que trae todos los apoyos, incluso los que vienen del balcón presidencial.
https://www.contrareplica.mx/nota-Reforma-laboral201913330
Reforma laboral

Columnas miércoles 13 de marzo de 2019 – 00:49
En la tormenta sindical que ha generado el proyecto de reforma laboral, nos dicen que un personaje especialmente relevante por su proclividad a los conflictos es el senador Pedro Haces.
Más allá de librar a la cúpula sindical de ser buenos o malos, Haces destaca por su capacidad de enfrentarse con sus propios correligionarios y seguidores de Morena así como con los que alguna vez representó.
Haces, que originalmente fuera “protegido” de Leonardo La Güera Rodríguez Alcaine, considerado su padrino; ahora está en abierto combate contra Carlos Aceves del Olmo para supuestamente derrocar a la CTM.
Como empresario del ramo del outsourcing, el senador sindicalizó a buena parte de sus empleados los cuales, al paso del tiempo, han perdido sus derechos de liquidación como lo ha manifestado otro de sus críticos, Alonso Medina López.
Y no se diga del conflicto con Juan Ayala Rivero, dirigente de los trabajadores del Gobierno de la CDMX a quien Haces busca tumbar para instalar a alguien que represente sus intereses para formar una nueva central de trabajadores que rivalizaría con la que pretende formar el también senador morenista Napoleón Gómez Urrutia.
Pero nos aseguran que el conflicto Haces contra Napito asciende aún más alto: el empresario sindical es cercano a legisladores morenistas con alto nivel de operación, así como con la dirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky.
De hecho, ese encontronazo, es sabido que trascendió al mismo Presidente López Obrador, también se comentó que Haces operó recursos provenientes de Javier Duarte durante los años que ofreció servicios de limpieza y seguridad privada al gobierno veracruzano.
Aunque sería casi natural que Haces se confronte con el líder de la CROC, Isaías González, es especialmente relevante que se enfrente con otros líderes locales como Ismael Figueroa, quien representa a los bomberos de la CDMX a quien el senador quiere desplazar, con el argumento de que él si puede ser contrapeso para remover a ese bombero sobre quien pesan una serie de acusaciones y denuncias penales.
Pero nos dicen que dentro de la cartera de disputas de Haces también figura la abierta pugna que sostiene contra Francisco Hernández Juárez, al frente de la Unión Nacional de Trabajadores, y a quien en sus arranques quiere hacer a un lado para imponer su modelo de mando.
Vaya, sí la secretaria Luisa María Alcalde tiene que empezar a meter en cintura para evitar una descomposición acelerada del panorama laboral, es a Pedro Haces y su belicosidad.
Habrá que esperar a ver la reacción de la disidencia al crear un posible bloque, aunque el ahora rebelde del sindicalismo dice que trae todos los apoyos, incluso los que vienen del balcón presidencial.