Jessica Xantomila | jueves, 25 abr 2019 19:48

Ambos Sindicatos resaltaron que mantendrán un frente para denunciar las violaciones a los derechos de los trabajadores por parte de Grupo México. Foto Jesús Villaseca
Ciudad de México. El Sindicato Internacional de Trabajadores de Acero, Papel y Forestales, Caucho, Manufactura, Energía, Industrias Afines y Servicios, United Steelworkers, junto con el sindicato minero que encabeza el senador Napoleón Gómez Urrutia, manifestaron su apoyo a la reforma laboral que se discute en el Senado.
Many Armenta, subdirector del distrito 12 del United Steelworkers, dijo que respaldan las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo. Destacó que se establezca que el trabajador tenga el derecho de elegir a su dirigente sindical en votación libre y secreta y que se eliminen los sindicatos blancos.
“Aquí en México no es secreto, muchas empresas tienen sindicato y el trabajador ni sabe que lo tiene, dijo. Pidió que se respete la dignidad de la gente, “es una de las cosas más grandes que tenemos en el mundo».
Sergio Beltrán, secretario del Interior, Exterior y Actas del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (Sntmmssrm), dijo que no le tienen miedo a los cambios laborales.
Calificó como “increíble que mejor Estados Unidos, Canadá, el mundo sindical global” pida los cambios laborales, que se corrija la Ley Federal del Trabajo en tema como la subcontratación, la eliminación de los contratos de protección, los sindicatos blancos y se acceda a la democracia sindical.
En este sentido, destacó que el líder del Sindicato Minero, Napoleón Gómez Urrutia, ha sido una voz en el Senado de todas las demandas internacionales y nacionales.
En conferencia de prensa, tanto el United Steelworkers como el Sntmmssrm resaltaron que mantendrán un frente para denunciar las violaciones a los derechos de los trabajadores por parte de Grupo México.
Bob Laventure, director del distrito 12 del gremio estadunidense, dijo que “ha sido un dolor de cabeza” laborar con el grupo que encabeza Germán Larrea, con el cual mantienen la negociación del contrato colectivo de trabajo.
Dijo que desde 2009 los integrantes que laboran para Grupo México no han tenido un aumento de salario y además “quieren que los trabajadores paguen cada vez más por su seguro”. Añadió que también “intentan quitar la seguranza médica a los jubilados”.
Por su parte, Beltrán recordó que desde hace 12 años han solicitado una mesa de negociación donde esté Germán Larrea para hablar de la tragedia en Pasta de Conchos, en Coahuila, la contaminación del Río Sonora y los conflictos laborales que se tienen con el grupo que encabeza, entre ellos las tres huelgas en Sombrerete, Zacatecas; Taxco, Guerrero; y Cananea, Sonora.
Etiqueta: United Steelworkers
Surge el nuevo sindicalismo mexicano

Napoleón Gómez Urrutia
En los primeros días de abril me reuní con dirigentes del sindicato de Trabajadores del Acero (United Steelworkers) de Canadá y Estados Unidos, así como los de la AFL-CIO (Federación Americana del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales) de Estados Unidos, en Vancouver. Por invitación de ellos asistí a una reunión en la que se realizó un intenso trabajo de análisis de prioridades y problemas. La experiencia política y sindical de estas organizaciones y sus dirigentes es muy positiva y tiene hondas raíces en el ámbito social en el que se mueven.
A petición de ellos hice una reseña de nuestra experiencia política personal, mía y del Sindicato Nacional de Mineros en tiempos recientes, que incluyen los 12 años de exilio forzado en Canadá al que me vi obligado por la persecución de tres gobiernos de México. Hubo un apoyo casi simultáneo que nos dieron integrantes y dirigentes de la poderosa AFL-CIO, y más tarde los trabajadores de Gran Bretaña y varios países de Europa organizados en grandes confederaciones sindicales internacionales.
Desde hace varios años tuve el honor y el privilegio de llevar a estos grandes foros mundiales la voz de los mineros de México y su lucha incansable, con lo cual mis compañeros del sindicato que me honro en dirigir y yo logramos un apoyo que siempre hemos valorado y que nos seguirá siendo de un absoluto valor positivo en las grandes luchas que vienen más adelante, que ya se manifestaron en las elecciones históricas que le han cambiado la cara a la política mexicana, lo que debemos aprovechar para hacer que este gran cambio del pueblo mexicano tenga la profundidad y permanencia que nuestro país se merece.
Ya de regreso en México nuestra actividad ha sido muy intensa. Junto con el nuevo gobierno, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, participé como candidato a Senador de la República por el partido Morena y obtuve esta posición desde la cual mi horizonte de acciones se amplió positivamente.
Surgen de inmediato tres tareas de suprema importancia: primero, reformar nuestra Ley Minera para limitar el poder de las empresas gigantes, tanto nacionales como extranjeras, que hoy controlan el más de 12 por ciento de la superficie mexicana y a las que se les ha permitido operar con impunidad al atacar los derechos de los trabajadores y de las comunidades locales, así como contaminar los recursos naturales de México.
Segundo, participar en el gran reto que representa la industria del acero, donde al igual que nuestros hermanos Steelworkers de Canadá, somos impactados por los onerosos aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump y la práctica del dumpingde China. Pensamos que no somos una amenaza para el gobierno o la economía de Estados Unidos y que preferiríamos trabajar juntos para fortalecer la economía de América del Norte.
Tercero, el reto más urgente es restablecer la negociación colectiva democrática y la reconstrucción del movimiento obrero mexicano, ya que durante 80 años los trabajadores han sido controlados por sindicatos de protección impuestos por el gobierno y por empresas multinacionales.
Hoy la mayoría de los trabajadores de México busca un cambio, pero ahora más cuando aprovechan la coyuntura positiva del T-MEC que exige al gobierno mexicano un marco laboral que brinde a los trabajadores mexicanos mejores salarios y un mayor bienestar.
Este esfuerzo de los trabajadores mexicanos se enfila hacia un nuevo sindicalismo que ya da pasos contundentes. El 13 de febrero de este año fue creada la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) donde los mineros han jugado un papel clave en su lanzamiento. La nueva CIT abarca ya no sólo a los obreros de la minería y la manufactura, sino a todas las industrias de México. Actualmente cuenta con 19 federaciones diversas y 188 sindicatos. El proceso marcha con mucha velocidad, lo que se confirmará en nuestra primera asamblea nacional a realizarse este 17 de abril.
Ya tenemos registro oficial desde el 13 de marzo y eso nos da la perspectiva de seguir creciendo. Creo que los avances de la nueva confederación han sido logrados en tiempo récord para una agrupación de este tamaño. Los trabajadores de México nos están buscando para sumarse a la nueva organización de los obreros de México y nosotros estamos respondiendo en consecuencia.
Dada nuestra experiencia anterior, tras una persecución perversa de 12 años continuos, tenemos la plena confianza de que, como tuvimos éxito en el pasado, lo lograremos en el presente y en el futuro.
https://www.jornada.com.mx/2019/04/11/opinion/014a1pol
La reforma laboral, una afrenta al sector obrero: Steelworkers

Su aprobación sería un fracaso para México
Patricia Muñoz Ríos
Periódico La Jornada
Jueves 5 de abril de 2018, p. 18
La United Steelworkers envió una carta al representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, en la que asegura que el proyecto de reforma a la legislación laboral que se encuentra en el Senado en México, en espera de ser dictaminado y votado, significará la mayor degradación de los derechos de las y los trabajadores mexicanos.
Esta organización, que es el sindicato industrial más grande de Estados Unidos, indicó en la misiva que esta iniciativa es una afrentafundamental para el sector obrero y si se promulga pondría en peligro cualquier posibilidad de equilibrar la situación de los trabajadores mexicanos respecto de sus pares de Estados Unidos y Canadá en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La carta firmada por el presidente internacional de la USW, Leo Gerard, plantea que el sector laboral mexicano tiene una dramática necesidad de reformas. El año pasado se adoptaron cambios constitucionales que deberían mejorar la situación de los trabajadores, pero el Senado mexicano está en camino de aprobar una ley que es un ataque directo a esos derechos y, esencialmente, anula los cambios constitucionales.
Indica que lejos de proponerse una mejora en los salarios e ingresos de los trabajadores se está tratando de poner en marcha una reforma que vulnera sus derechos, lo que sería un fracaso de México, por lo que demandó que se impida y bloquee el proyecto de ley regresivo que se encuentra actualmente ante el Senado mexicano y adoptar reformas consistentes y que sean constitucionales.
Hay una gran preocupación entre las organizaciones obreras mundiales de que el Congreso mexicano apruebe una legislación enmascarada, cuyo impacto será la degradación de los derechos laborales.
La mejora crítica que se requiere es el fin de los llamados contratos de protección impuestos por el sector patronal a expensas de los trabajadores y sus derechos; sin embargo, la reforma laboral en discusión protege y blinda al sindicalismo blanco, restringiría el derecho al voto libre y secreto, limita la posibilidad de emplazar a huelga por firma de contrato o de cambio de sindicato, entre otros, indica la carta enviada por esta organización mundial al respresentante comercial de Estados Unidos.
La misiva del gremio metalúrgico expone que el déficit comercial de Estados Unidos con nuestro país “se ha visto impulsado por el outsourcingmasivo en México que genera grandes ganancias a las corporaciones a costa de que miles de trabajadores no tengan derechos laborales”.
Hace ver que el área crítica de las negociaciones del TLCAN, es el tema laboral y la ruta ha sido promover un enfoque de tres partes: leyes laborales mejoradas en México, un capítulo sindical más fuerte en el acuerdo y una estructura de cumplimiento mejorada con recursos y en el contexto del tratado. Sin embargo, todo esto se perdería si se aprueba la reforma laboral referida.