Palabras Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, durante Conmemoración del Día Internacional del Trabajo

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«Nunca antes se habían creado tantos empleos en ninguna Administración, y la diferencia está en la implementación de las reformas estructurales».
«Estamos en ruta para alcanzar los cuatro millones de nuevos empleos al cierre de esta Administración»: EPN
Autor
Presidencia de la República
Fecha de publicación
01 de mayo de 2018
Categoría
Discurso del Presidente
 
Señoras y señores:
Muy buenas tardes a todas y a todos los aquí presentes, en esta Conmemoración que hemos venido haciendo año tras año, a lo largo de esta Administración, de celebrar el Día del Trabajo y reconocer el esfuerzo, entrega y empeño comprometido de las y los trabajadores de México.
Quiero saludar con afecto a todos los liderazgos sindicales que aquí nos acompañan, encabezados por Carlos Aceves del Olmo.
Y a todos los líderes sindicales de distintas organizaciones, desde trabajadores obreros, maestras y maestros que aquí también están presentes.
De todos los sectores productivos de nuestro país, les saludo con especial afecto.
Y, de igual manera, en lo que es prácticamente inusual, pero se ha vuelto una tradición a lo largo de esta Administración, saludar con afecto y reconocimiento la presencia también de los liderazgos empresariales que hoy aquí nos acompañan, encabezados por Juan Pablo Castañón.
Saludo a todas y a todos los trabajadores, démosle un aplauso a todos estos liderazgos, que hoy están aquí presentes.
De igual manera, saludo a todas y a todos los trabajadores que hoy aquí nos acompañan.
A las y los legisladores federales presentes: senadores, diputados que también están aquí, en esta conmemoración.
Señoras y señores:
Me da mucho gusto celebrar aquí, en Los Pinos, en la Explanada Francisco I. Madero, que alberga un mayor número, como dijera Carlos Aceves, hace un momento, de trabajadoras y trabajadores, el Día Internacional del Trabajo, una fecha que ocupa un lugar especial en el calendario político de nuestro país.
Este día refrendamos nuestro compromiso con la vigencia plena de los derechos laborales y la promoción del bienestar de las trabajadoras y los trabajadores de México.
Me alienta constatar que a lo largo de esta Administración hemos desarrollado una colaboración armónica entre trabajadores, patrones y Gobierno, en beneficio de México.
De hecho, gracias al diálogo y al buen entendimiento que establecimos, fue posible retomar en esta Administración, el tradicional encuentro tripartita del 1º de mayo, el día más emblemático para las trabajadoras, trabajadores de México, y de todo el mundo.
En este marco, vale la pena recordar cuál era la situación del sector laboral cuando iniciamos esta Administración.
Y quienes me han antecedido ya en el uso de la palabra, han dado aquí estadísticas, referencias y datos que hablan por sí mismos, algunos los habré de repetir, en otros habré de ampliar mis comentarios.
En 2012, las cifras francamente no eran suficientemente alentadoras, enfrentábamos un estancamiento en la creación de empleos formales. La tasa de desocupación persistía en cinco por ciento, y había un gran número de personas en la informalidad.
De hecho, la tasa de informalidad, el número de trabajadores que están en esta condición, venía creciendo. Esa era la condición que enfrentábamos.
Y, frente a esta situación, buscamos crear bases sólidas para atraer más inversiones, generar los empleos de calidad que necesita el país y establecer incentivos para la formalización de los puestos de trabajo.
Era necesario generar un círculo virtuoso entre estabilidad económica, un entorno favorable para la creación y expansión de empresas, que incluyera certidumbre jurídica, mayor competencia e infraestructura de calidad y, por supuesto, una fuerza laboral mejor preparada y más productiva.
Por eso, la Reforma Laboral fue la primera gran transformación estructural que se llevó a cabo. Con una visión moderna se establecieron nuevas figuras de contratación, pensadas en los jóvenes, como es la capacitación, el empleo a prueba y el empleo temporal.
Se creó un marco de equidad para que más mujeres, personas con discapacidad y adultos mayores pudieran contar con un empleo, y se puso especial énfasis en detonar el enorme potencial de nuestros trabajadores para incrementar la productividad.
Las reformas a la ley fueron el punto de partida para desarrollar una nueva política laboral, basada en tres pilares:
El primero es impulsar el crecimiento económico para fomentar la creación de más empleos formales, de empleos con prestaciones.
La nueva política laboral nos ha permitido alcanzar los mejores resultados en generación de empleos de nuestra historia.
Para el mes de abril se habrán alcanzado, todavía no siendo la cifra formal, pero de acuerdo a los registros que el Seguro Social a este momento nos ha compartido, seguramente ya con cifras consolidadas del mes de abril, estaremos alcanzando 3.6 millones de nuevos empleos registrados ante el Seguro Social.
Y estamos en ruta para alcanzar los cuatro millones de nuevos empleos al cierre de esta Administración.
Y permítanme poner estas cifras en contexto, que de alguna forma ya lo hizo Roberto Campa, como titular de la Secretaría del Trabajo.
Se ha referido a las cifras de empleo de la Administración del Presidente Fox, que fue 1.2 millones de empleos generados; de la de la Administración del Presidente Calderón, que fueron 2.3 millones.
Y que, sumados los de estas dos Administraciones, suman los empleos generados en apenas cinco años, cuatro meses, lo que lleva esta Administración.
Pero me voy aún más atrás, para no sólo hacer. Me voy más atrás para darle todavía un mayor contexto y evitar politizar las cifras.
En la Administración del Presidente Salinas se generaron 1.8 millones de nuevos empleos; durante la Administración del Presidente Zedillo se crearon 2.5 millones de empleos.
Estas cuatro cifras, de cuatro Administraciones, deja ver la magnitud del alcance y, sin duda, el logro que como país hemos tenido para llegar a 3.6 millones y en ruta para tener los 4 millones de empleos que estimamos podremos tener a final de esta Administración.
Nunca antes se habían creado tantos empleos en ninguna Administración. Y la diferencia está en la implementación, hay que decirlo, de las reformas estructurales.
El segundo pilar de nuestra política laboral ha sido lograr que los trabajadores ganen mejor y que su salario les alcance para más.
Por ejemplo, en 2012 el salario mínimo, que entonces había tres zonas salariales, no era una sola como hoy la tenemos, en promedio eran 60 pesos.
Hoy, el salario mínimo parejo, porque dejaron de existir las distintas zonas salariales que tenía nuestra geografía nacional, para tener un solo salario, no sólo un promedio, sino un salario mínimo establecido para toda la geografía nacional. Y éste es del orden de 88 pesos.
Es decir, en lo que va de la Administración, el salario mínimo tuvo una recuperación, en términos reales, de 18 por ciento en su poder adquisitivo. Y ésta ha sido la mayor recuperación del poder de compra del salario en más de cuatro décadas.
Y, finalmente, el tercer pilar de la política laboral ha sido asegurar que los beneficios sociales que se derivan del trabajo formal mejoren la calidad de vida de los trabajadores.
El mejor programa social que existe es un empleo con acceso a salud, con acceso al crédito y ahorro para el retiro; es decir, un empleo formal.
Porque un empleo es más que un pago. Es una fuente de bienestar, es una fuente de tranquilidad y de seguridad a lo largo de la vida.
En esta Administración, casi un millón de jóvenes, un millón de jóvenes han obtenido uno de los nuevos puestos de trabajo registrados ante el Seguro Social; y más de tres millones de trabajadores han cumplido su sueño de comprar una casa, gracias a un crédito del INFONAVIT.
Y cada vez son más los mexicanos que, después de toda una vida de trabajo, cuentan con la certidumbre de tener un ahorro para el retiro.
El reto hacia adelante es lograr que en aquellos lugares donde persiste la informalidad se establezcan las bases para un cambio estructural.
Por ejemplo, y esto es parte de la realidad que hay que reconocer, en los estados menos industrializados, como Guerrero, Chiapas o Oaxaca, sólo dos de cada 10 empleos tienen prestaciones de ley.
La creación de las Zonas Económicas Especiales ha sido una de las respuestas que hemos dado para revertir esta condición.
Con ellas, se impulsarán nuevos polos de desarrollo industrial, en donde más hoy se necesitan, generando, de acuerdo a estimaciones que se han realizado, 500 mil empleos en los siguientes 15 años en la región Sur de nuestro país.
Para acompañar el esfuerzo de sector productivo, el Gobierno ha hecho la parte que le corresponde: hemos mantenido las condiciones económicas óptimas para generar confianza y certidumbre a las inversiones.
Gracias a ese entorno favorable, rompimos el récord de Inversión Extranjera Directa desde que se tiene registro.
Hemos dado un impulso sin precedentes al desarrollo de infraestructura para detonar nuestras actividades productivas y atraer capitales.
Para integrarnos a nuevos mercados, hemos impulsado, como nunca antes, la promoción de México en el mundo.
Y permítanme compartirles, como aquí ya lo expresara Juan Pablo y también Carlos, el gran orgullo que sentí, como Presidente de la República, al asistir a la Feria Industrial de Hannover, la más importante del mundo, para impulsar los productos con el sello emblemático del Águila Azteca: Hecho en México.
Y quiero ser muy claro en señalar que los resultados en materia de empleo no son logros, ni solo de Gobierno, ni solo del Presidente de la República. Son producto, y lo quiero dejar claramente subrayado, son producto de la confianza que los empresarios tienen en México, y del talento de millones de mujeres y hombres en cada centro de trabajo.
Por ello, es que quiero aprovechar este marco internacional del Día del Trabajo para reconocer a todas las empresas que han invertido en nuestro país.
Quiero agradecer el voto de confianza que le han dado a México y la satisfacción que le brindan a millones de familias al crear fuentes de empleo, que generan bienestar y que generan riqueza.
También, quiero extender una felicitación a las y los servidores públicos que integran el gran equipo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que encabeza Roberto Campa Cifrián.
La política laboral que se ha implementado se tradujo en el aumento significativo del poder adquisitivo del salario, la reducción de la informalidad y una paz laboral sin precedentes.
A todas, a todos los trabajadores, empresarios y servidores públicos expreso mi reconocimiento este 1º de mayo, por sus contribuciones al desarrollo y al bienestar de México.
Señoras y señores:
No olvidemos que el mayor activo para generar empleos es la confianza, es la confianza y es la confianza que México proyecta dentro y fuera del país.
Es una confianza basada en nuestra convicción de ser una economía abierta, que quiere y puede competir en el mundo.
Es una confianza que no genera dudas, ni temores a los inversionistas.
Es una confianza que se traduce en el respeto a la propiedad privada, y a los activos que son el patrimonio esencial de toda empresa.
Los mexicanos tenemos que asegurarnos de mantener esta confianza que con tanto esfuerzo hemos construido a lo largo de muchas décadas.
Y para mantener un ambiente que promueva la generación de empleos, mejores salarios y la protección de sus derechos, los trabajadores contarán, invariablemente, con el firme respaldo del Gobierno de la República.
Quiero, nuevamente, externar mi felicitación más amplia, junto con mi agradecimiento y mi reconocimiento a las y los trabajadores de México, que todos los días se la juegan por México, y que todos los días, gracias a su empeño, a su dedicación, a su profesionalismo, el mundo conoce, a través de nuestros productos, esos que exportamos, la historia, la calidad y la productividad de los mexicanos.
Felicidades a las y los trabajadores de nuestro país.
Muchísimas gracias.
https://www.gob.mx/presidencia/prensa/epn-palabras-155722?idiom=es

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