
Angélica Melín Campos ·28/Feb/ Carlos Salazar, nuevo titular del CCE, indicó que la ley laboral necesita modernizarse, sin afectar los derechos de los trabajadores También calificó como inaceptable la prórroga unilateral de huelga contemplada en el proyecto, elemento que no puede quedar en manos de una sola de las partes.
La cúpula empresarial del país expresó sus preocupaciones ante algunos elementos de la reforma laboral que se analiza en la Cámara de Diputados.
Al acudir a las audiencias públicas temáticas que se llevan a cabo en el recinto parlamentario, el nuevo titular del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar, indicó que la ley laboral necesita modernizarse, sin afectar los derechos de los trabajadores, garantizando certeza jurídica para los empresarios y generando condiciones para la creación de más empleos.
Las leyes a discusión, dijo, se deben traducir en un proceso de “ganar, ganar” con mejores condiciones para el trabajador y al mismo tiempo en una mayor productividad.
“Creo que esta modernización debe tener en cuenta primero, el derecho del trabajo y del trabajador, la seguridad jurídica, que mejore las condiciones de los trabajadores y genere más empleos e incentive la inversión.
Tratamos de que aquí salga un ganar, ganar, en donde al mismo tiempo que garantizamos los derechos de los trabajadores podamos mantener los estímulos necesarios para que las empresas inviertan en el país, generen más empleos formales”, dijo Salazar Lomelín.
Por su parte, Tomás Natividad Sánchez, Presidente Comisión Laboral del propio Consejo Coordinador, indicó que el empresariado nunca ha pretendido afectar los derechos laborales ni favorecer a ninguna organización sindical o líder.
Dejó en claro que los empresarios están preocupados porque la reforma sea “mal entendida” y derive en afectaciones a la planta productiva y la creación de empleo formal.
“Sí nos tiene muy involucrados y muy preocupados, que una reforma mal entendida, que vaya a afectar la seguridad jurídica, el Estado de derecho, la necesidad de mantener el equilibrio y el diálogo social en las relaciones laborales en todo el país y que empiece a afectar la planta productiva, el empleo formal”, perfiló.
Agregó que otros elementos preocupantes en la propuesta de reforma y que podrían romper equilibrios en el sector productivo, está el hecho de que se dará paso a la conformación de sindicatos de todo tipo de actividades, por lo que se perderá la especialización y los perfiles de gremios locales que han contribuido a mantener un orden jurídico específico.
También calificó como inaceptable la prórroga unilateral de huelga contemplada en el proyecto, elemento que no puede quedar en manos de una sola de las partes.
Representantes de otros organismos como la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN); la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra); la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur); la Asociación Mexicana de mujeres Jefas de Empresas (AMMJE); y la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), coincidieron en señalar que existen ciertos riesgos en la reforma.
Podría incentivar la informalidad, cuantos más obstáculos imponga al empleador; aunado a que se perdería el carácter tripartita de los organismos conciliadores, con la creación de un solo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.