Por otro lado, esos datos ponen de relieve una notable disminución de las cifras que publicó la OIT en enero de 2022.
Nuevas crisis internacionales, mutuamente relacionadas, en particular las provocadas por la inflación (sobre todo con respecto a los precios de la energía y de los alimentos), la inestabilidad financiera, las posibles dificultades por endeudamiento y la interrupción de la cadena de suministro mundial, exacerbada por la guerra en Ucrania, han aumentado el riesgo de que la cantidad de horas de trabajo en 2022 siga viéndose afectada adversamente, y de que ello repercuta en mayor medida en los mercados de trabajo a escala mundial a lo largo de los próximos meses.
En el informe también se destaca que la recuperación sigue estando determinada por una gran disparidad, cada vez mayor, entre las economías más ricas y las más pobres. Pese a que en los países de altos ingresos se registró una recuperación de la cantidad de horas de trabajo, en las economías de ingresos bajos y medianos bajos se produjo un retroceso al respecto en el primer trimestre del año, con una brecha del 3,6 por ciento y del 5,7 por ciento, respectivamente, con arreglo al valor de referencia correspondiente a la situación previa a la crisis. Cabe esperar que esa disparidad siga aumentando en el segundo trimestre de 2022.
En determinados países en desarrollo, los gobiernos se ven cada vez más condicionados por la falta de margen fiscal y las dificultades en materia de sostenibilidad de la deuda, al tiempo que las empresas hacen frente a incertidumbres en los planos económico y financiero y los trabajadores siguen sin tener suficiente acceso a la protección social.
Por: Arturo Rivero / El Pulso Laboral
Fuente: https://elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/27941/aumenta-la-desigualdad-laboral-oit