
La OCDE reveló en su informe sobre empleo y salarios que a finales del 2017 el aumento nominal de los salarios en la zona de la OCDE fue de solo la mitad que el registrado 10 años antes.
María Del Pilar Martínez
04 de julio de 2018, 10:28
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó su informe “Perspectivas del empleo 2018” en materia de empleo y salarios en donde México reporta los más bajos salarios pues el promedio salarial de nuestro país se ubica en 4.6 dólares diarios, mientras que el promedio en la OCDE es de 16.8 dólares; es decir, nuestro país se encuentra 12.2 dólares por abajo; en tanto, el país que reporta el ingreso más alto es Dinamarca con 29.8 dólares.
En ese sentido, indicó, hay una necesidad importante de implementar políticas que aborden las barreras que las personas enfrentan para acceder a empleos con salarios más altos y de mejor calidad; y que reduzcan las desigualdades en el mercado laboral.
Considerando el género, detalla el informe, las mujeres enfrentan muchos desafíos en el trabajo en México y una clara desventaja con respecto a los hombres; “el ingreso anual promedio que reciben es 54.5% más bajo; es la tercera brecha de género más alta de la OCDE”. En el comportamiento del empleo, 79% de los hombres mexicanos tenía un trabajo en 2017, sólo 44.9% de sus pares mujeres estuvo empleado, una de las cifras más bajas en la OCDE.
En 2016, la tasa de empleo promedio de los grupos desaventajados fue sólo 40% de la de los trabajadores masculinos de edad intermedia. Ésta es la segunda brecha más alta en la OCDE.
Baja desempleo pero preocupa informalidad
En el caso de México, la tasa de desempleo ha disminuido a 3.4% de la PEA en el último trimestre del 2017, justo por debajo de su nivel anterior a la crisis y cerca de 2 puntos porcentuales por debajo del promedio de la OCDE. Sin embargo, esta baja tasa de desempleo refleja en parte la falta de un sistema de seguro de desempleo y la alta incidencia del empleo informal, en donde se encuentra más de la mitad. En ese sentido, la OCDE recomendó revisar la existencia de un seguro de desempleo. “México debería avanzar con la reforma para introducir un seguro de desempleo que volvería más atractivo al empleo formal”.
Habrá transición con empleo y paz laboral: STPS
La transición de gobierno se dará en un plano de empleo y paz laboral, afirmó el secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), Roberto Campa Cifrián.
En entrevista, dijo que desde el pasado domingo 1 de julio, tras conocerse la victoria de Andrés Manuel López Obrador, fueron convocados por el presidente Enrique Peña Nieto, quien “nos dio tres instrucciones: seguir trabajando hasta el último día de la administración sin descanso, y así lo haremos en cada una de las áreas de la Secretaría; el segundo, preparar la entrega, con el fin de facilitar una entrega que pueda implicar un buen relevo y facilitarle las cosas a la nueva administración, y la tercera instrucción fue esperar los nuevos acuerdos que surjan una vez que se entregue la constancia de mayoría”.
Entrevistado al término de la entrega de documentación a cerca de 100 trabajadores agrícolas temporales, dijo que en cuanto a la iniciativa de la ley secundaria en materia de justicia laboral, que se encuentra en el Senado, “todo está listo para su discusión, pero ya dependerá de las conversaciones entre la nueva administración y el Congreso”.
Categoría: Empleo
España: La OCDE pone la reforma laboral del PP como ejemplo a seguir y pide al Gobierno que abarate el despido

INFORME SOBRE EL MERCADO LABORAL
- Daniel Viaсa
- 5 JUL. 2018 02:14
El secretario general de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica (OCDE), Ángel Gurría. EFE
España es el segundo país de la OCDE con más pobres en edad de trabajar
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos afirma que las indemnizaciones por despido «son particularmente generosas»
La OCDE considera que las indemnizaciones por despido en España «son particularmente generosas» y el periodo de preaviso de despido «breve», por lo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos urge al Gobierno de Pedro Sánchez a llevar a cabo una «reforma que aumente el período de preaviso, compensado con una disminución de la indemnización».
Así consta en el capítulo que el organismo decida a España en el informe Perspectivas de Empleo 2018que ayer publicó, y que recomienda a España seguir unas políticas en materia laboral sensiblemente diferentes a las que han avanzado tanto el presidente como la ministra de Empleo, Magdalena Valerio. En este mismo documento, además, el organismo destaca lo positivo que, en su opinión, fue la reforma laboral que lleva a cabo el Ejecutivo de Mariano Rajoy. «En España,la reforma del 2012 ha ayudado a aumentar el empleo y a combatir la profundamente arraigada segmentación del mercado laboral, reforzando la capacidad de los empleadores para resistir a los shocks», expone.
Esta posición favorable hacia la actuación del PP, así como la recomendación al Gobierno socialista de que no sólo no la revoque sino que profundice en la misma y continúe con el «esfuerzo reformador», fue confirmada por el propio secretario general de la OCDE, Ángel Gurría. En la rueda de prensa en la que presentó el documento, el economista mexicano reconoció que, a pesar de que los empleos creados tras la reforma «puede que no sean de la mejor calidad», resulta indudable que la modificación legislativa «es responsable de la parte positiva, de la creación de empleo».«La reforma funciona», añadió, tal y como informa Efe.
De hecho, Gurría apuntó que España «perdió mucho tiempo para llevar a cabo las reformas necesarias» y, en lo que supuso una clara referencia al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, recordó que durante los primeros años de la crisis los representantes del Gobierno español la consideraban «un problema anglosajón».
Como consecuencia de ello, y a pesar de que «el desempleo en España ha disminuido en más de 10 puntos porcentuales desde 2013», la tasa de paro del 15,9% a cierre de abril «sigue siendo la segunda más alta de la OCDE y este aún unos siete puntos porcentuales por sobre su nivel pre-crisis». Además, las proyecciones del llamadoClub de los países ricos«sugieren que en los próximos dos años esta tendencia se mantendrá».
La pobreza, fuente de inquietud
Asimismo, en el informe sobre la situación del mercado laboral se advierte de que«la pobreza es una fuente de inquietud en España». Este es un aspecto que el organismo siempre ha destacado en sus últimos informes sobre la situación del país, y en este caso en concreto subraya que «la proporción de personas en edad de trabajar que vive con menos del 50% del ingreso mediano es de 15.9%». El dato, una vez más, supone «el segundo más alto de la OCDE, sólo levemente inferior al de Grecia».
A ello, la Organización añade que existe una evidente «brecha de empleo para ciertos grupos potencialmente desaventajados como madres, jóvenes, extranjeros y personas discapacitadas». En el caso concreto de los trabajadores de menor edad, la organización estima que «un joven que no estudia tiene una probabilidad de 61.4% de estar trabajando, 14 puntos porcentuales más baja que la de un adulto joven», mientras que en lo que a la brecha salarial de género respecta, el informe eleva la diferencia hasta un 34%. Todo ello, sumado «a la alta incidencia de contratos cortos», provoca que el nivel de seguridad laboral de los trabajadores españoles sea, como en los casos anteriores, «el segundo más bajo de la OCDE, después de Grecia».
http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/07/05/5b3cbda8ca4741686f8b45e4.html
A debate nacional el tema laboral

JESÚS ENRIQUE RAMÍREZ PÉREZ·29/06/2018
Hace unos días, vi con atención un análisis de la Organización Internacional del Trabajo relativo a lo que deberá ser el futuro del tema laboral en el país, y en donde se hacía énfasis en el mejoramiento del poder adquisitivo del salario, por la vía que mejor convenga a México y los mexicanos, y con ello, la necesidad de reorientar políticas encaminadas a una mejor distribución de la riqueza.
La política laboral pública ha sido menospreciada por las últimas administraciones federales, advirtiendo ello con un factor que ha sido determinante en el deterioro del poder adquisitivo del salario, ya que desde Ernesto Zedillo Ponce de León, los incrementos al salario mínimo han sido, insistentemente, para tratar de cubrir el incremento inflacionario, propiciando, desde las propias políticas de estado, el estancamiento de la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.
Durante la presente administración de Enrique Peña Nieto, sus políticas laborales se enfocaron a la creación de nuevos empleos sin importar el nivel de remuneración, dando como consecuencia, el mantenimiento estadístico de creación de fuentes de empleo, pero con una evidente precariedad salarial, al grado de que los jóvenes prefieren seguir de Ninis, ocupando el hogar paterno, en espera de una mejor oportunidad salarial que no llega.
El análisis en comento destaca que la cantidad de empleos creados no debe ser la única medida con la cual se evalúa una política de capital humano: hay componentes como salud, vivienda, salarios y precariedad donde nuestro país ocupa lugares muy rezagados en las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo.
Ante ello, sugiere el organismo internacional, que la nueva administración federal deberá impulsar un gran debate nacional sobre capital humano y capital social en el que confluyan las voces de la academia, los legisladores, los empleadores y los trabajadores y del ejecutivo. Este diálogo social necesita una mayor legitimidad a partir de una mayor participación democrática de los representantes de los sectores productivos, tanto de los empleadores como de los sindicatos.
Y es que por décadas, el Gobierno Federal ha sido el principal obstáculo para que empresarios y trabajadores puedan pactar salarios más dignos, sin que las políticas fiscales, por ejemplo, castiguen la creación de nuevos empleos y el pago de mejores salarios.
Es tiempo, pues, de abrir al debate nacional aspectos, no sólo de la justicia laboral, sino el tema toral como el de mejorar los ingresos de la clase trabajadora, y dejar atrás, de una vez por todas, el añejo discurso de que los salarios no se aumentan para no generar inflación. Ese cuento ya nadie lo cree.
crom_ags@hotmail.com | /CROMAguascalientes
http://www.lja.mx/2018/06/a-debate-nacional-el-tema-laboral-la-formula-del-cafe-con-leche/
INEGI: Estadísticas laborales con información de 198 juntas locales de conciliación y arbitraje.

COMUNICADO DE PRENSA NÚM. 282/18
29 DE JUNIO DE 2018 PÁGINA 1/2
- Durante 2017 se registraron 533 082 convenios de trabajo fuera de juicio; 0.6% más que en 2016
- · En este mismo año ocurrieron 23 950 casos de emplazamiento a huelga y 17 huelgas estalladas
- · Los datos están disponibles a partir de hoy en las Estadísticas sobre relaciones laborales de jurisdicción local 2017
El INEGI da a conocer los principales resultados de las estadísticas sobre relaciones laborales de jurisdicción local 2017, con información sobre los desacuerdos derivados de las relaciones laborales.
Estas estadísticas se obtienen anualmente de los registros administrativos de las juntas locales de conciliación y arbitraje y presentan datos actualizados sobre:
- – Convenios de trabajo fuera de juicio: corresponden a los acuerdos de índole laboral que se registran en las juntas locales y para los que no existe litigio o conflicto.
- – Conflictos individuales y colectivos de trabajo: son las desavenencias de carácter laboral que surgen entre trabajador(es) y patrón(es), que se hacen del conocimiento de las juntas locales de conciliación y arbitraje, encargadas de dar resolución a las mismas.
- – Emplazamientos a huelgas: se refieren a los anuncios legales hechos al patrón por una coalición o sindicato, con el propósito de ir a huelga, si no son satisfechas sus demandas contenidas en el pliego de peticiones.
Para las estadísticas de 2017, se contó con la información de 198 juntas locales de conciliación y arbitraje, de donde surgen los siguientes datos:
CONVENIOS DE TRABAJO FUERA DE JUICIO
Los convenios de trabajo fuera de juicio ascendieron a 533 082 en 2017, registrando un incremento de 0.6% respecto a 2016.
Los tipos de arreglo más frecuentes en los convenios de trabajo fuera de juicio fueron la terminación del contrato (48.8%) y el retiro voluntario (44.7%).
Las entidades federativas con el mayor número de convenios de trabajo fuera de juicio fueron: Sonora (15.2%), Jalisco (11.2%), Guanajuato (6.8%), Ciudad de México (6.4%), Coahuila de Zaragoza (6.2%) y Tabasco (5.0%).
CONFLICTOS DE TRABAJO
Los conflictos individuales (228 828 casos) representan el 99.1% de los casos que se presentan a nivel nacional de los conflictos de trabajo (229 464 casos).
El 92.9% de los conflictos individuales de trabajo tuvieron como motivo la demanda por despido injustificado.
Para 2017, los conflictos colectivos de trabajo ascendieron a 636 casos. De ellos, el 84.5% tuvieron como motivo la disputa por la titularidad del contrato.
El 51.4% de los conflictos de trabajo (individuales y colectivos) se solucionó por convenio, mientras que el 25.9% fue por desistimiento.
EMPLAZAMIENTOS A HUELGA
La evolución de los emplazamientos a huelga registró un crecimiento de 10.7% con respecto al año 2016, al pasar de 21 643 a 23 950 casos. Jalisco y México tuvieron el mayor número de emplazamientos a huelga (38.4%), aunque sin registro de estallamiento a huelga en el estado de México.
El 74.5% de los emplazamientos a huelga tuvieron como motivo la firma de contrato.
Los emplazamientos a huelga solucionados en 2017 registraron un aumento de 6.2% respecto al 2016, al pasar de 15 092 a 16 030 casos, con un 32.7% de los emplazamientos solucionados por desistimiento.
Para 2017, se registraron 17 huelgas estalladas, 10 de ellas en la Cuidad de México, 4 en Jalisco, y 1 en las entidades de Campeche, Michoacán y Tlaxcala. De las 17 huelgas estalladas en 2017, 7 fueron solucionadas durante el mismo año.
Se observa una tendencia a la baja en las huelgas estalladas, al pasar de 68 casos en 2013 a 17 en el año 2017, un descenso del 75.0 por ciento y que corresponde al mínimo histórico.
Con esta información se actualizan los principales indicadores nacionales de las estadísticas sobre relaciones laborales de jurisdicción local y también se ofrece la consulta de datos desglosados por entidad federativa.
Estas estadísticas tienen como objetivo proporcionar información para el análisis, investigación, planeación y evaluación de las características y efectos de la política laboral, así́ como para brindar el servicio público de información.
http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/OtrTemEcon/EstLabJucionLocal2018_06.pdf
‘Tarjeta roja’ para México en derecho laboral

México se sitúa en el nivel 5 en derechos laborales no garantizados, junto con Arabia Saudita, Egipto, Nigeria, Corea y otros países.
ZENYAZEN FLORES @ElFinanciero_Mx4:50
Los trabajadores sindicalizados tienen vulnerado su derecho a la negociación colectiva y de huelga. Fuente: Shutterstock
De los 32 países mundialistas,México y otros seis países sacaron “tarjeta roja” en el Índice Global de los Derechos 2018, es decir que los derechos de los trabajadores en el país no están garantizados pese a estar establecidos en la ley laboral.
En contraste, Alemania y Suecia, que están en el grupo mundialista de México, así comoBélgica, Islandia, Dinamarca y Uruguay reportaron las mejores condiciones, pues los trabajadores se pueden sindicalizar libremente y defender sus derechos de manera colectiva.
El índice elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI) y presentado en el contexto de la 107 Conferencia Internacional del Trabajo, indica que México se clasificó en el nivel 5 en derechos no garantizados, igual que Arabia Saudita, Egipto, Irán, Nigeria, Corea y Colombia.
Estar en ese nivel significa quelos trabajadores sindicalizados tienen vulnerado su derecho a la negociación colectiva y de huelga, ya que “hay prevalencia de contratos de protección que impiden una genuina representación de los trabajadores, además, hay registro de despidos como una forma de represalia”.
Agregó que en particular en México, Colombia y Nigeria se ha asesinado a sindicalistas, lo que implica ataques a las libertades civiles, arrestos, detenciones, erosión de la negociación colectiva y criminalización del derecho de huelga.
Nivel 5
Significa que los sindicalizados tienen vulnerado su derecho a la negociación colectiva y de huelga, prevalecen contratos de protección y hay registro de despidos como represalia.
El indicador de horas trabajadas OCDE 2018 arroja que los mexicanos destinan en promedio 2 mil 255 horas al año a sus labores, la cifra más alta de 35 economías.
Alejandro Avilés, abogado laboral de la Facultad de Derecho de la UNAM, explicó que estar en el nivel 5 significa que no hay negociación colectiva plena, el derecho de huelga está restringido, sobre todo en el caso de los sindicatos del gobierno, y no hay libertad para asociarse.
“Las negociaciones colectivas se atoran porque en México el empleador está cómodo con que los sindicatos estén divididos y peleados y eso los distrae de lo que pudiera ser una verdadera negociación colectiva, a la larga eso se traduce en una precarización del trabajo”, indicó.
México también ocupa el último lugar de la OCDE, al ser el país donde más horas se trabaja.
http://elfinanciero.com.mx/economia/tarjeta-roja-para-mexico-en-derecho-laboral
Los salarios mexicanos se quedan atrás
La joven Jazmín, en el techo de su casa de Ecatepec, frente las vías por las que pasa La Bestia. TERESA DE MIGUEL
El sueldo medio en México está, según los especialistas, muy por debajo de lo que le correspondería al sexto país más rico de América Latina
Ignacio Fariza
México 12 JUN 2018 – 02:55 CEST
A sus 18 años Jazmín J. ya sufre en carne propia la dura realidad del mercado laboral mexicano. Desde hace dos meses compatibiliza las clases de último año Preparatoria (Bachillerato) con un trabajo a tiempo parcial en una conocida cadena de supermercados por el que recibe apenas 1.000 pesos (54 dólares) quincenales por cuatro horas de trabajo diarias. Lo bueno: tiene acceso al seguro social del IMSS y trabajar cerca de su casa, en Ecatepec, una de las zonas más deprimidas del Valle de México, le evita tener que invertir horas sus desplazamientos diarios. Lo malo: casi todo lo demás. Sus ingresos apenas le dan para echar una mano a sus padres, que a duras penas ingresan 12.000 pesos mensuales en total -él, como operador de grúa, ella en trabajos esporádicos de limpieza-, y su hermana de 11 años. Muchos meses, la familia tiene que aceptar la ayuda de la ONG Techo para cubrir lo más básico en su hogar, una construcción de cemento con techo de uralita a un lado de las vías por el que pasa La Bestia, el tren de mercancías que muchos migrantes utilizan en su ruta hacia Estados Unidos.
Un paseo cualquiera por una calle cualquiera de la delegación Cuauhtémoc, en el corazón de la Ciudad de México. Es la hora del almuerzo y los locales de comida corrida están a reventar: consomés, tacos, sopes, tlacoyos y quesadillas dan color y sabor a las mesas. En la puerta de los restaurantes, un común denominador: carteles en los que se solicitan meseros o personal de cocina. El patrón se repite a la entrada de los supermercados y tiendas de ropa: hay ofertas de trabajo por doquier. “Cuando algún familiar o amigo busca empleo, lo encuentra”, apunta la joven Jazmín. “Pero el salario siempre es bajo y muchos prefieren irse a la informalidad, donde pueden ganar hasta tres veces más”. Bienvenidos al mercado laboral mexicano del siglo XXI.
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Las buenas cifras de empleo del sexenio han llevado el triunfalismo al discurso oficial en plena campaña electoral: 3,6 millones de nuevos puestos de trabajo formales; el segundo mejor mes de mayo para el empleo de la última década y una de las tasas de paro más bajas de la OCDE. Pero, ajenos a la realidad macro, el día a día de la mayoría de trabajadores mexicanos dista mucho de ser de vino y rosas. El poder adquisitivo no despega, el empleo eventual sigue al alza y la pobreza laboral afecta ya a casi cuatro de cada 10 mexicanos: casi 49 millones de personas que no pueden satisfacer sus necesidades básicas con los ingresos procedentes del trabajo. Son 722.000 más que hace un año.
El problema de los salarios bajos se remonta a casi cuatro décadas atrás. Desde entonces, la remuneración de los trabajadores ha pasado de representar casi el 45% del ingreso total mexicano a poco más del 25%: el resto son rentas del capital, fundamentalmente utilidades empresariales y réditos de inversiones financieras. La pérdida de peso de los sueldos sobre el PIB refleja, en fin, un problema triple de depresión de las clases medias -en su mayoría asalariados-, informalidad y desigualdad en la segunda mayor economía de América Latina.
México no es, ni mucho menos, el único país en el que las rentas del trabajo han perdido paulatinamente peso desde mediados de los años ochenta, una tendencia común a casi todo Occidente que muchos economistas achacan a la globalización, las nuevas formas de trabajo autónomo, el impulso desregulador y el progresivo desmantelamiento de las políticas con las que los Estados trataban de conciliar los intereses del trabajo y del capital. El caso mexicano, sin embargo, “es especialmente grave”, subraya Julio Boltvinik, de El Colegio de México. “Al no crecer los salarios, mucha gente se ve empujada a crear pequeñas empresas -changarros, en la jerga local- y a la informalidad, lo que reduce a su vez la productividad”, una variable que se sitúa en el origen del bajo nivel salarial. La pescadilla que se muerde la cola.
“A partir de 1982 se impuso la retirada del Estado mexicano, con la idea de que no interfiriera en el mercado laboral, y a eso se sumó la liberalización económica casi total con la entrada al GATT [hoy Organización Mundial del Comercio] y, luego, al TLC [el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que une a EE UU, México y Canadá desde 1994]. Se desmantelaron muchos de los mecanismos de protección a sectores enteros, como la agricultura, y se desestimuló aún más la sindicalización”, relata Alicia Puyana, investigadora de Flacso. “Fue letal para los trabajadores, que todavía sufren las consecuencias”, apunta Puyana.
El desembarco, de golpe, en el mercado internacional, fue muy beneficioso para muchas industrias mexicanas, como la automotriz. Pero también se convirtió en un argumento de peso para contener artificialmente los sueldos y así competir con el resto del mundo. “Lo único que pudo ofrecer México fue mano de obra barata”, constata Miguel Reyes, director del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana de Puebla. “¿Cómo hicieron? Asegurando que los sueldos no crecerían por encima de la inflación”. La estrategia de contención artificial se ha seguido tan a rajatabla, subraya Reyes, que el salario medio mexicano en muchos sectores ya está por debajo del que se paga en China y otros países del Asia emergente.
Los salarios reales en el México de hoy son, de acuerdo con los cálculos de Boltvinik, del Colmex, incluso inferiores que en los años setenta. Todo, a pesar del crecimiento -muy lento, pero constante en términos históricos- de la sacrosanta productividad. El Banco de México, erigido no solo en guardián de la política monetaria mexicana sino también de la contención salarial, reconoce en un reciente informeel desacoplamiento de la productividad y el coste laboral medio: mientras la primera ha crecido un 4% en el último lustro, el segundo ha caído un 7,5% en el mismo periodo. “La productividad laboral de la industria manufacturera”, completa Reyes, “ha crecido un 18% en 10 años y el salario medio real ha caído un 10%. Esto solo quiere decir una cosa: que al capital le ha tocado su parte, pero al trabajador no. Y solo hay una forma de cambiar esta situación: que las ganancias de PIB y productividad se repartan equitativamente entre patrones y trabajadores. Que los primeros no se lleven todo el pastel”, agrega el jefe del Observatorio de Salarios de la Ibero.
Muchos mexicanos parecen resignados ante esta disfunción del mercado de trabajo. Pero los extranjeros, por más tiempo que lleven en el país latinoamericano, no salen de su asombro por la falta de relación entre la riqueza nacional y salarios. “Se mire por donde se mire”, decía esta semana un alto cargo de un organismo internacional en México bajo condición de anonimato, “los sueldos mexicanos son muy bajos en relación al PIB”. Sustentaba su sorpresa con cifras duras: siendo el sexto país con mayor ingreso per cápita de América Latina, su salario medio viaja en el vagón de cola de la región. “No tiene ningún sentido”, agregaba. Pese a la mezcla de pasmo e indignación de este alto funcionario, el tema salarial apenas ha entrado en la campaña electoral para las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio. “Es un problema muy serio; bestial: no solo por la situación de los trabajadores, sino también porque impide el desarrollo del mercado interno”, valora Carlos Tello, ex director general del Banco de México y ex secretario (ministro) de Programación y Presupuesto. “Pero todos los candidatos han sido muy tímidos”.
La vara medir utilizada para tomar el pulso a la contención salarial -o represión, como la catalogan los autores más críticos- siempre ha sido el salario mínimo, también entre los más bajos de Latinoamérica. El pavor a otra escalada inflacionaria en un país tristemente golpeado por varios choques de precios en la segunda mitad del siglo XX ha convertido en “la gran obsesión mexicana” la estabilidad de los salarios “como ancla de los precios”, agregan, al unísono, Reyes y Boltvinik. “Ni se comprende el problema ni hay voluntad para solucionarlo”. La informalidad tampoco ayuda: que más de la mitad de los trabajadores mexicanos estén empleados fuera de los cauces formales constituye, en palabras de Tello -tirando de la terminología marxista- un “enorme ejército de reserva” que mantiene estable el salario real.
SINDICATOS BLANCOS E INCUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS LABORALES
En este cóctel de causas faltan dos factores, quizá los menos explorados académica y mediáticamente: la ausencia de una sindicalización real y el incumplimiento de la ley, sobre el papel bastante garantista con el trabajador. “Las fallas en el sistema educativo hace que los trabajadores sean menos productivos, no digo que no”, dice Joyce Sadka, profesora del ITAM que lleva más de una década estudiando el mercado laboral mexicano. “Pero el gran problema es que el entorno es muy hostil para la estabilidad en el trabajo, la adquisición de capital humano y, en general, para cualquier aumento salarial”. Esa hostilidad se plasma en una sindicalización sui generis en un país ya de por sí poco sindicalizado: apenas uno de cada 10 empleados tiene una organización que lo proteja. Un reciente estudio de Sadka concluye que las tres cuartas partes de los convenios colectivos son de protección patronal. Es decir, acuerdos “simulados” en los que realmente los sindicatos no surgen de la base real de trabajadores, sino que son creados en connivencia con los dueños de la compañía. Son los llamados sindicatos blancos o charros.
En el plano más micro, las cosas no son mucho mejores. “La normativa laboral debería aplicar a todos, formales e informales”, apunta la profesora del ITAM. Y no es así: tras 13 años de trabajo en este campo, Sadka concluye que solo la mitad de las sentencias laborales favorables al empleado se cumplen por una mezcla de informalidad, corrupción, debilidad de las instituciones. “Aunque la ley parece muy favorable al trabajador”, cierra la profesora del ITAM, “se ha configurado un equilibrio en el que los trabajadores y, muy especialmente, los que tienen con menos formación, menos contactos y peores abogados, son los grandes perjudicados. Eso explica que los salarios en los puestos de la parte baja hayan sido los que peor han evolucionado”. Las malas instituciones son un impuesto regresivo y México es el vivo ejemplo de ello.
https://elpais.com/economia/2018/06/09/actualidad/1528568535_268646.html
Voces, cinco semanas antes

Arturo Alcalde Justiniani
No me lo esperaba, habiendo sido invitado a la Asamblea de Representantes del Sindicato Nacional de Telefonistas, después de intervenir sobre la importancia de la reforma laboral en un auditorio lleno, un asambleísta me hizo una pregunta directa: “Para lograr una reforma laboral democrática, usted ¿por quién recomienda votar en la próxima elección presidencial?” Ante pregunta tan puntual señalé: “por ya saben quién”, en ese momento se escuchó en el auditorio un fuerte aplauso que me sorprendió por su espontaneidad.
Días después, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, convocado por el Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Universidad Autónoma de dicho estado, luego de concluir mi exposición ante más de 600 asistentes, me formularon una pregunta similar: “En su opinión, ¿por quién conviene a los trabajadores votar?” Yo respondí claramente: “Por Morena” y de inmediato estalló también un largo aplauso. Sin afán de repetir situaciones similares, que hemos presenciado y escuchado de otros colectivos laborales que se expresan con libertad y en entornos profesionales muy diversos, se exhibe la creciente simpatía en las bases de los gremios no vista en el pasado, por Morena y sus candidatos.
Esta conciencia colectiva representa un verdadero blindaje frente a las estrategias de la llamada guerra sucia, que recién se ha intensificado y que seguro será aún peor en las próximas cinco semanas. El ejemplo más reciente de esta embestida es de una bajeza sin límite: se trata de un comunicado en forma de volante, que ha aparecido también en redes sociales, atacando la imagen de la Virgen de Guadalupe y llamando a la formación de una Iglesia al servicio del Estado; aparecen firmando este pasquín los partidos de la coalición encabezada por Morena y diversas formaciones religiosas no católicas (para incrementar el enojo).
Este material se distribuyó en forma masiva, en un mismo día, en distintas regiones del país, en una acción concertada. No se necesita mucha lucidez para darse cuenta de la falsedad de dicha información; sin embargo, sorprendió y causó extrañeza en algunos espacios, lo cual obligó a que el propio AMLO lo desmintiera.
Aclarado el hecho, como en el caso de otras infamias, falsedades y verdades a medias, producto de la angustia de sus oponentes, el tiro les salió por la culata a los promotores. La interrogante es hasta dónde están dispuestos a llegar empujados por la desesperación de sentirse perdidos. La maquinaria oficial trabaja día y noche para inventar algún escándalo.
El actual proceso electoral ha generado un acelerado aprendizaje colectivo, no sólo en relación con la importancia del cambio y la confianza en que se logrará en pocos días, sino también sobre los temas que involucra: pacificar al país, suprimir la corrupción, mejorar la educación, gozar de salarios dignos, evitar gastos superfluos, apoyar a los auténticos empresarios, proteger el medio ambiente. Como dijera un viejo trabajador textil: “Necesitamos que triunfe la decencia”.
Los partidos contrarios a Morena, en sus distintos rostros, confiaron demasiado en el segundo debate, creyendo que por arte de magia podrían recuperar la pérdida de confianza popular. Apostaron a que AMLO cometiera muchos errores y al no confirmarse sus pretensiones aparecieron sus caras largas “No cayó”, dijo un seguidor de Anaya. “Nuestro candidato iba bien cuando abordó físicamente a AMLO, para imponerse sobre él y romper su imagen, como lo hizo Trump con Hillary Clinton, pero el candidato de Morena, con el recurso de la cartera, lo descontroló y la verdad, resultó nalgueado”.
Por su parte, Meade, candidato del PRI apostó a una difamación en contra de Nestora Salgado, excepcional defensora comunitaria en las montañas de Guerrero, acusándola de un delito del que salió absuelta en distintas instancias, situación que se aclaró por la ONG “Verificado”.
En su desesperación, intenta montarse en este caso para recuperar la credibilidad que por otras vías no ha obtenido. Toda la maquinaria será puesta en operación haciéndose aparecer como defensores de las supuestas víctimas. Es previsible que en estos días, con lenguaje de contenido incluso racista intentarán lo necesario para asirse de este falso salvavidas esperando obtener los votos de algunos despistados.
Otras voces anónimas, con cabeza más fría, advierten que no es tiempo de celebrar triunfos. Subrayan la necesidad de organizarse mejor para cuidar los votos en todas las casillas, de coordinarse con familiares, amigos y simpatizantes para el día de la elección; de registrarse al menos como observadores; de vigilar que no se presione o compre a los funcionarios o representantes de casilla, como recién se hizo en el estado de México. Asimismo, brindan toda clase de información sobre la compra del voto, presiones patronales y tácticas de manipulación. “Imagínense cómo estarán los malosos de preocupados porque se les va a acabar su negocito”, decía un expendedor de gasolina.
En una reunión, una profesora normalista, con mucha inspiración, nos confiaba que nunca había esperado que la vida le diera la oportunidad de ver un cambio en nuestro país: “sé que será imperfecto y lleno de dificultades, pero dependerá mucho de nosotros”. Decía que había que participar en la organización del voto y celebrar una gran fiesta nacional el día del triunfo, después organizarse con el fin de reconstruir el país, añadiendo: “hablen con los jóvenes zapatistas, con los católicos que se toman en serio el mensaje de Cristo, con los empresarios de buena fe a los que interesa el presente y el futuro, con los campesinos y obreros que han sido utilizados como carne de cañón, con los ciudadanos que quieren transitar tranquilos por las calles, con los jóvenes que han perdido la fe en la política… hablen, hablen y convenzan”. Urgía “No podemos dejar pasar esta oportunidad histórica…” La verdad, al escucharla, se le ponía a uno la piel chinita.
http://www.jornada.unam.mx/2018/05/26/opinion/016a1pol
Aguascalientes: Hay esperanza en que desaparezcan las empresas outsourcing del estado

CLAUDIA RODRÍGUEZ LOERA · 24/05/2018
Disminuyen paulatinamente por la oferta y la demanda de mejores fuentes de empleo
- Con la oferta laboral se incrementan también los salarios, lo que provoca el que se queden fuera el outsourcing
Alfredo González González, dirigente de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA), aseguró que el esquema de outsourcing se está desterrando paulatinamente en Aguascalientes gracias a la demanda de trabajadores que existe en el sector de la manufactura, especialmente en el automotriz.
Explicó que con la oferta laboral se incrementan también los salarios, lo que provoca el que se queden fuera el outsourcing, mismas que para lograr utilidades ofrecen salarios muy bajos a los trabajadores: “Creo que es un esquema que se está perdiendo y justamente lo que les comentaba acerca de que el salario de cotización en Aguascalientes es más alto quizás también es por eso, porque cada vez hay menos outsourcing y ustedes saben que éstas no pagan bien”, destacó el también líder de la Confederación de Trabajadores de México.
Celebró el hecho de que los trabajadores en la entidad cuenten con más ofertas para emplearse, donde gana más y puede tener mayor proyección personal además de prestaciones, es decir que son beneficios aleatorios, a diferencia de las empresas outsourcing, las cuales nunca ofrecerán siquiera un buen aguinaldo y ni soñar con la entrega de utilidades.
Consideró que este tipo de empresas, que recordó siempre las consideró perjudiciales al representar gran detrimento para los trabajadores, quienes se empleaban a manera “por mientras encuentro algo mejor”, es decir, una empresa con mejores condiciones laborales.
Alfredo González consideró que, si continúa una buena oferta y demanda de mejores empleos, será posible que el esquema mencionado desaparezca totalmente, al menos de esta entidad, pues por ley ya debiera desaparecer lo que señaló como simulación en contra de los trabajadores, que al mismo tiempo causa la aparición de más pobres y menos ricos.
Señaló que a través de la CTM continuarán incidiendo en que sea por ley que las empresas con es que outsourcing desaparezcan del país a través de Congreso de la Unión.
http://www.lja.mx/2018/05/hay-esperanza-en-que-desaparezcan-las-empresas-outsourcing-del-estado/
Necesaria, regulación de empresas de outsourcing: Manpower

NOTIMEX 15.05.2018
El outsourcing es un sector vulnerable que debe ser regulado, «blindarlo con acciones de inspección más severas e incluso el adecuado salario real», consideró Héctor Márquez Pitol, director Comercial y de Relaciones Institucionales de ManpowerGroup.
Mencionó que existen empresas que abusan de este esquema de gestión porque hay vacíos legales respecto a cómo dar seguimiento al incumplimiento de obligación con los empleados, debido a algunos vacíos legales.
“Hay empleadores que se vuelven vulnerables cuando no toman en consideración los requisitos necesarios para subcontratar personal, actividad que otorga competitividad a la empresa, porque se comparte la gestión del personal con especialistas en capital humano”, explicó.
Pero si no se ajusta a los criterios legales de subcontratación, indicó el directivo de Manpower, la empresa incurre en prácticas que merman su productividad y rentabilidad debido a la multa que puede ser impuesta ante esquemas irregulares de contratación.
De ahí, expuso, el llamado a que las empresas que contemplan incluir los servicios de tercerización en su organización, verifiquen el cumplimiento de cada uno de los requisitos que impone la Ley Federal del Trabajo en su Artículo 15 “A”.
“La subcontratación no podrá abarcar la totalidad de las actividades iguales o similares que se desarrollen en el centro de trabajo; deberá justificarse por su carácter especializado; no podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante», mencionó.
Márquez Pitol dijo que pese a la reforma laboral de 2012, donde se reguló la tercerización, la simulación de algunas empresas continúa lo que ha llevado incluso a que empleadores sean multados hasta con 800 millones de pesos porque no se hizo el pago de impuesto correspondiente y «el principal evasor fue una outsourcing».
Refirió que las malas prácticas en el uso de la tercerización podrían afectar a las empresas, con multas de hasta cinco mil salarios mínimos, si antes no verifican el tipo de servicio que contratan, además de que el pago del Impuesto Sobre la Renta, el Impuesto al Valor Agregado, las cuotas al IMSS y al INFONAVIT son fundamentales.
Entre los esquemas de evasión más comunes, por parte de las empresas que incumplen las prácticas de outsourcing, destacan las cooperativas, sindicatos, y declarar ante la autoridad menor percepción salarial.
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El trabajo precario ante el siguiente gobierno federal

Posted by La Jornada Zacatecas
Date: mayo 15, 2018
Como bien lo indica Coneval, el factor esencial de la pobreza en México se debe a los bajos ingresos, lo cual significa que la causa del empobrecimiento de la población está en el tipo de mercado laboral que tenemos. Así las cosas, la política de empleo del Estado mexicano se convierte en el centro de todo el desarrollo nacional. Desde luego, debe ser también el centro de la preocupación del estado de Zacatecas: el empleo precario.
Los criterios e indicadores de precariedad laboral son fundamentalmente tres: (1) nivel de ingresos: ocupados que ganan dos o tres salarios mínimos (según si es precariedad extrema o moderada); (2) horas trabajadas: ocupados con jornadas laborales menores a 35 horas por semana; y (3) seguridad social: ocupados sin prestaciones sociales. Hay una relación estrecha ente la precariedad y la ocupación informal. Pero si el empleo informal es precario, el empleo precario también puede ser formal. Pues bien, visto en conjunto, el trabajo informal en Zacatecas representa a más de la mitad de la población empleada: la ENOE registró 65.5 por ciento de informalidad en la ocupación. Recordemos que este tipo de ocupación tiene un comportamiento anti-cíclico: la caída en el ritmo de la actividad en el sector industrial y de servicios coincide con el aumento de la ocupación informal; y al revés, el descenso en la tasa de informalidad, se vincula con la recuperación del sector industrial. La informalidad, en suma, es la medida que la economía de las personas usa para contrarrestar el efecto de la caída de la actividad económica. El 67.9 por ciento de la población recibió menos de tres salarios mínimos, y de estos, 44 por cien, menos de dos salarios mínimos (alta precariedad). Ello da cuenta de la alta heterogeneidad estructural del mercado de trabajo zacatecano.
Pues bien, las reformas laborales de los últimos 8 años han provocado mayor heterogeneidad laboral (pocos empleos bien pagados y muchos empleos de bajos ingresos). En el 2012 se flexibilizó la contratación y se aprobaron contratos por horas y el famoso outsourcing, los contratos a prueba y la limitación del pago de salarios caídos a un máximo de un año, cuando el promedio de los juicios laborales es de 4 años. Ahora, se propuso la eliminación de las juntas de conciliación y su sustitución por juzgados laborales, con lo cual se pierde el sentido social de aquellas. Todas las reformas se han aprobado con el argumento de “generar incentivos a la inversión y creación de empleos”. Es decir, poner todas las ventajas a los patrones a partir de debilitar los derechos laborales.
Esta situación no puede continuar: el nuevo gobierno debe tener este tema en el centro de sus preocupaciones. Urgen medidas para impulsar un empleo no-precario y, con ello, abatir la pobreza de la que hablamos arriba, y además, protegiendo los derechos de los trabajadores. El actual vocero de Meade fue el Secretario de Trabajo más agresivo contra los derechos laborales, por tanto, por ahí nada podemos esperar. Es de la oposición donde esperamos un plan serio para sacar a México del pantano donde lo ha llevado el neoliberalismo.