La democracia sindical, vigente y firme, afirma Joel Ayala

Está mañana el Zócalo de la CDMX, corazón político del país fue llenado por miles de trabajadores del Congreso del Trabajo del que forma parte la central FSTSE
01/05/2019 
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CIUDAD DE MÉXICO. 
La Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) que agrupa a 89 sindicatos nacionales le da la bienvenida a la nueva Ley Laboral, aprobada hace unas horas por el Congreso de la Unión, afirmó su dirigente Joel Ayala Almeida.
Entrevistado en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, el líder de la burocracia nacional afirmó que la FSTSE siempre ha ejercido la democracia sindical, toda vez que en cada una de las elecciones de sus sindicatos que la conforman y de su Comité Ejecutivo Nacional, se ha respetado el voto directo y secreto de los trabajadores.
«La central FSTSE llega fuerte y unida al representar a 1 millón y medio de trabajadores al Servicio del Estado con más y mejores condiciones generales de trabajo. Esa es la verdadera fuerza de los trabajadores del estado mexicano, siempre comprometidos en cumplir con los planes y programas del Gobierno Federal».
A su vez, el líder del Sindicato Único de Trabajadores del Poder Judicial de la CDMX, Diego Valdéz Medina afirmó que dentro del sindicalismo de la burocracia se practica la democracia y la rendición de cuentas.
Al Gobierno Federal lo invitamos a que sí de verdad quiere reconocer a quienes con su esfuerzo cumplen con sus planes y programas se le reconozca al trabajador a través de incrementos salariales juntos, prestaciones y no con despidos.
Está mañana el Zócalo de la CDMX, corazón político del país fue llenado por miles de trabajadores del Congreso del Trabajo del que forma parte la central FSTSE.
Por su parte el líder nacional del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Marco Antonio García Ayala calificó de trascendente la nueva legislación laboral porque fortalece la democracia sindical.
En el caso particular de los Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, se a venido impulsando esa práctica democrática al interior de cada uno de ellos.
La FSTSE es una federación que da origen a la creación de esta ley, aprobada recientemente y que hará valer el voto de los trabajadores y su libre participación en la elección de sus diligencias.
En su momento el dirigente nacional del Sindicato de Trabajadores del ISSSTE, Luis Miguel Victoria Ranfla, descartó que el ISSSTE esté en quiebra. Recordó a los funcionarios del actual Gobierno Federal que con la salud no se juega por lo que urgió a que se aplique el presupuesto federal para el sector salud aprobado para este año.
Finalmente dijo que pese al presupuesto anual para el ISSSTE no alcanza, sostuvo que los trabajadores al Servicio del Estado seguirán siendo aliados del Gobierno Federal al ser ellos quienes ejecutan los planes y programas de cada administración.
Lo mejor de todo ello, finalizó es que los sindicatos que conforman la FSTSE están unidos y fuertes para atender las principales demandas de los sectores sociales.

 https://www.excelsior.com.mx/nacional/la-democracia-sindical-vigente-y-firme-afirma-joel-ayala/1310542

Puebla: Miles levantan la voz contra la reforma laboral

By Redaccion1 / 1 mayo, 2019
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Rossi A. G. 
Desfilan en la región Audi.
Reconocen el trabajo del Senador Don Carlos Aceves Del Olmo.
Leobardo Soto Enríquez habla por los jóvenes trabajadores de todo el país.
En el marco del Día Internacional del Trabajo Miles de trabajadores desfilaron en una bien planeada descubierta, conmemorando a los mártires de Chicago, Cananea y Río Blanco, la impresionante marcha fue organizada por la Federación de Trabajador del Estado de Puebla CTM encabezada por el Secretario General Leobardo Soto Martínez, y participaron los integrantes del Consejo Taxista del estado de Puebla CTEP, con su presidenta estatal Erika Díaz Flores así mismo los secretarios generales y comités ejecutivos de más de 200 sindicatos con los que la central obrera tiene celebrados Contratos Colectivos de Trabajo.
Simultáneamente en la ciudad de México (CDMX) el secretario general de la CTM Don Carlos Aceves del Olmo, encabezo un magno evento nacional en el que el poblano Leobardo Soto Enríquez, secretario de acción juvenil del CEN de la CTM, habló a nombre de los jóvenes de todo el país, manifestando que el gobierno (federal) no ha tomado en cuenta al verdadero movimiento obrero mexicano y, ni siquiera, al sector empresarial en un intento de “adecuar la Ley a los tiempos”. “Modifica la Ley para adecuarnos a lo que el gobierno de los Estados Unidos de América necesita. Estas adecuaciones, dicho sea de paso, vulneran la autonomía sindical, intervienen directamente en la democracia del sindicalismo, generan la existencia de múltiples sindicatos en una misma empresa” afirmó.
Mientras tanto, en Rafael Lara Grajales el Líder estatal como portavoz de los miles que desfilaron en ese lugar, también dio un NO rotundo a la reforma laboral, asegurando que los trabajadores no fueron tomados en cuenta ni escuchados para la implementación de esa reforma, Soto Martínez, aseguró que el líder nacional Senador Don Carlos Aceves del Olmo es el único que, desde el poder legislativo, está luchando por defender derechos laborales; mejores prestaciones y salarios para todos los trabajadores del país.
La espectacular descubierta en la que participaron más de 20 mil trabajadores, como cada año, mostró un extraordinario orden, entusiasmo y disciplina de los grupos de obreros que marcharon: uniformados y portando mantas que identificaron a sus respectivas empresas.
Al terminar el desfile, decenas de miles de trabajadores y sus familias disfrutaron de una impresionante verbena.

http://desdepuebla.com/2019/05/01/miles-levantan-la-voz-contra-la-reforma-laboral/

Reforma laboral, es una conquista para los trabajadores: defensores sindicales


POR ROSALÍA VERGARA , 30 ABRIL, 2019
NACIONAL
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CIUDAD DE MÉXICO (apro). – La culminación del proceso de aprobación de la reforma laboral, que inició en 2017 y terminará en 2019, es una conquista histórica para los trabajadores, misma que comenzó hace más de 50 años para luchadores sociales como Demetrio Vallejo, Othón Sánchez y Rafael Galván, quienes ya murieron, y por Alfredo Domínguez Araujo, Benedicto Martínez, Carlos Sánchez, Graciela Bensusán y Ben Davis, éste último de la AFL-CIO, quienes aún siguen luchando por la democracia sindical.
Es más, para la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, los ejes fundamentales de la iniciativa a la Ley Federal del Trabajo (LFT) son: libertad y democracia sindical, impulso a un nuevo modelo de distribución y fortalecimiento del mercado interno por la vía de la mejora salarial, un nuevo sistema de justicia laboral, más ágil y expedito, fundado en el respeto al Estado de Derecho; la auténtica negociación colectiva que permitirá un diálogo sano entre empleadores y trabajadores y, finalmente, el combate a la corrupción y a la extorsión sindical.
“El nuevo modelo laboral es pieza clave del Proyecto de Nación, impulsado por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, para lograr en nuestro país que haya crecimiento con justicia. Es decir, un sector productivo fuerte, que genere empleos de la mano de salarios dignos y respeto a los derechos de los hombres y mujeres que viven de su trabajo”, comenta la secretaria en entrevista con Proceso.
Por su parte, Domínguez Araujo, Martínez, Sánchez, Bensusán y Davis, quienes han luchado por los derechos de los trabajadores en distintos momentos de la historia y, en conjunto, desde hace, por lo menos, tres décadas, narran, a este semanario, los costos de esta larga lucha que no culmina, dicen, con la aprobación de la reforma laboral, pues todavía falta consolidar algunos temas sindicales y, sobre todo, en las negociaciones del T-MEC.
Todos coinciden en que, después de tantos años en la búsqueda del respeto a las conquistas laborales, nunca se imaginaron que sus demandas podrían verse reflejadas en la LFT y en la Constitución mexicana.
“No es magia”
Domínguez Araujo considera que “después de estos primeros 50 años en la lucha por la justicia laboral, el reconocimiento a la independencia de la organización de los trabajadores, el respeto a los contratos colectivos de trabajo, pensamos, de manera general, que la verdad ha sido un acierto que ha programado la propia STPS, los propios funcionarios e incluso abogados de alto nivel que estuvieron atentos a las modificaciones y es un gran avance en estos momentos un poco complicados”.
Fundador del Frente Auténtico del Trabajo (FAT), reconoce que el gobierno federal está en la línea de ir suprimiendo los contratos colectivos de protección empresarial, por ejemplo y, de pronto, añade, viene una propuesta para transformar la LFT y hay diferencias en las opiniones del sindicalismo oficialista.
“Sin embargo, un avance de esta naturaleza, después de prácticamente, repito, 50 años que hemos venido insistiendo en que se pueda ir modificando la ley, pues la verdad es un avance increíble. ¡Claro! Todos quisiéramos que fuera de un golpe, de una vez por siempre y lo que se ha modificado, hasta este momento, es bueno, pero debe de ser más y más a fondo”, considera.
“Creo que es bueno fijar posiciones, pero también debemos estar atentos a cómo podemos avanzar, de alguna manera más unitaria, más solidaria, porque tenemos en puerta la conmemoración, con todas las fallas, las fugas y defectos del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo”, cuenta.
“El 1 de mayo ha sido, para nosotros, como una bandera de lucha desde hace 50 años y viene en estos días, en que también debemos afinar la puntería para ver dónde podemos fortalecer la lucha. Es el desafío que tenemos en estos momentos”, añade Domínguez Araujo.
La pregunta es, desde su perspectiva: “¿De qué tamaño queremos que sean las reformas, de un golpe, cuando no las habíamos podido cambiar en 50 años?”
Benedicto Martínez, también fundador del FAT, quien lleva 58 años luchando por lo que se logró con la nueva LFT, pensó que no viviría para ver este logro en materia laboral.
“Pensé que nunca lo vería, decía ‘se me hace que me voy a morir y nunca lo voy a ver’, pero ya nos salió y muy bien. Para mi es un proyecto muy de avanzada, muy importante para los derechos de los trabajadores, que, por lo menos, se les reconozca la mayoría de edad, que puedan elegir a sus dirigentes, que puedan elegir a sus sindicatos, que puedan ser parte de la negociación colectiva”, añade.
Una deuda histórica
En el mismo tono, Bensusán también creyó, en algún momento, que no vería estos cambios estando vivo.
“Creo que no se ha apreciado qué tan importante es este cambio para el sistema político, el sistema social. Es un cambio, verdaderamente drástico, y lo que hay que decir es que, lo extraño es que se haya tardado tanto este cambio, que tengamos un rezago, por lo menos, desde el 2000, con la llamada transición, este cambio se debió dar”, considera.
Aunque, memoriza, esta transformación comenzó desde 1988, cuando, por primera vez el cetemista Joaquín Gamboa Pascoe perdió la senaduría ante el actual presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo.
“Ahí se empezó a ver el, digamos, castigo electoral, a los sindicalistas, pues la pérdida de interés o de importancia del corporativismo, en términos de lo político, cuando se hablaba del voto corporativo y dejó de tener peso, pero, sin embargo, el corporativismo siguió pesando como un mecanismo de control social, salarial o de huelgas”, explica.
Esa, considera, fue una señal de que se debía hacer una transición laboral hacia un régimen democrático.
“No se hizo entonces, no se hizo en el 2000, con Vicente Fox en la presidencia y, ahora se hizo. Es importante decir que, es cierto, hubo una presión externa, pero esto tiene antecedentes y responde a una visión de un grupo, que somos muchos, que venimos desde hace 30 años planteando esto, con el FAT, más tarde con la UNT, con los telefonistas, etcétera”, indica Bensusán.
Recuerda que, en el 1997, se planteó al PRD una reforma constitucional en la materia, la cual no se presentó en el Congreso de la Unión, pero sí fue en el 2000 y era exactamente como ésta, en la misma dirección.
“Esta es una vieja lucha, de mucha gente, en este país. Te puedes remontar a Demetrio Vallejo, con el movimiento ferrocarrilero, con Valentín Campa, en adelante, siempre planteando la autonomía de los sindicatos, porque de lo que se trata es de devolverle los derechos a los trabajadores que les quitaron sus líderes, que se los expropiaron, que son los derechos colectivos, que eran, para los dirigentes, un recurso enorme para extorsionar y enriquecerse, a cambio de controlar las huelgas, de impedir los conflictos por el salario”, rememora.
El reto, la democratización sindical
Lo que falta, agrega Benedicto Martínez, es que los sindicatos empiecen a “vivir en democracia y eso puede no ser fácil”, indica.
–¿Es el cambio en el sindicalismo actual? –se le pregunta.
–Creo que sí. Esta es una trasformación y una nueva cultura, desde mi punto de vista. –responde.
“Incluso, aquellos sindicatos democráticos tendrán que adecuarse a estas nuevas reglas y, bueno, y si hay otro sindicato en una empresa, que es a lo que le tienen miedo los empresarios, pues nos van a poner a trabajar en serio quien quiera tener la representatividad legítima de los trabajadores, sin manipulaciones ni represalias, sino beneficiando a los trabajadores, porque el que no responda a eso, pues se va”, señala.
–¿Habría un reacomodo de organizaciones sindicales?, se le cuestiona.
–¡Exactamente! Y yo lo que he visto, en estos últimos meses, es que ya están apareciendo nuevas centrales, a mi no me preocupa que aparezcan, sino los resultados y las respuestas a los trabajadores.
“Aquí, yo creo viene la cuestión educativa para los propios trabajadores: ¿cómo soltar ese viejo estilo de control, porque ha penetrado en la mente de los trabajadores también, no hay que desconocerlo. Va a costar un buen tiempo y mucha insistencia para que los trabajadores empiecen, realmente, a ejercer su libertad y sus derechos”, destaca.
En su oportunidad, Sánchez recuerda que su lucha inició durante los setenta, en tiempos de represión, pues había muchas formas de “devastar” a cualquier sindicato independiente, que defendiera sus contratos colectivos de trabajo y que fuera verdaderamente democrático.
“Que no fuera, únicamente, el administrar el contrato colectivo de trabajo y luchar por un salario, sino luchar por el desarrollo de la materia de trabajo, para que, en el futuro inmediato, tuviéramos un porvenir de mejoras para los trabajadores y para el país”, apunta. Y, desde su postura, ese es el reto.
“Es muy importante este avance porque nos da la oportunidad de trabajar en los programas de desarrollo del país y a la Iniciativa Privada igual, llevar una vida democrática real. ¿Qué es esto? No nada más una elección del Comité Ejecutivo Nacional o de la dirección, sino tener grupos de discusión donde se permita que los trabajadores tengan una comunicación de lo que pasa en cada una de las áreas de su trabajo y que en las asambleas se pueda expresar qué es lo que pasa en su conjunto, en su materia de trabajo”, agrega.
–¿El reto de los sindicatos es su trasformación?, se le pregunta.
–¡Claro! Si sus sindicatos no están en esta posición, están anquilosados, están sin ningún movimiento si son corruptos, patronales, bueno hay muchas formas de definirlos, pero que, en realidad, nunca han representado a los trabajadores y que solo se han beneficiado los del CEN o los líderes y quienes los apoyan, es decir, unos cuántos.
“Creo que es un gran cambio histórico, por lo que hemos venido luchando desde hace más de 30 años y pensar que no lo veríamos. Desafortunadamente no hay la movilización que debería de existir, en estos momentos, con los trabajadores, porque esto acompañaría muy bien y detonaría muchas organizaciones que pugnarían por un desarrollo en todos los ámbitos y eso beneficia al trabajador, a su materia de trabajo y al país”, agrega.
Reforma, sin presión extranjera
De acuerdo con Bensusán, si bien estos cambios en la LFT comenzaron en 2017, a finales del sexenio de Enrique Peña Nieto y por presiones de Estados Unidos y Canadá, lo cierto es que, en estos momentos se dieron por la coyuntura de la renegociación del Tratado de Libre Comercio, ahora denominado T-MEC.
“Fue cuando los americanos y los canadienses se dieron cuenta que no alcanzaba con poner reglas en acuerdos paralelos para exigirle a México que respete los derechos colectivos y, entonces, ellos entendieron que los empleos que se vinieron a México no eran solo los malos empleos, sino los buenos empleos de la industria automotriz y, en ese contexto, empezaron a presionar por un cambio radical en el modelo”, explica.
Del mismo modo, Benjamín Davis, de la AFL-CIO, la aprobación de la reforma laboral no se dio por presiones de los estadunidenses o los canadienses, pues la lucha por la democratización sindical y los derechos laborales, entre ambos países, no es nueva.
“Es una lucha histórica, es una conquista de la clase obrera mexicana y había durado, por lo menos 30 años, pero es algo que los sindicatos de Canadá y Estados Unidos hemos apoyado, al movimiento democrático sindical de México, en su lucha en contra del corporativismo, los contratos de protección, contra la estructura desigual de las juntas y estamos orgullosos de haber apoyado esta lucha. No creo que seamos los responsables”, reconoce.
Sin embargo, acepta que, en la medida de lo posible, han apoyado la lucha sindical mexicana. “Estamos muy contentos de ver que realmente están realizando algunos de estos sueños”, indica.
Finalmente, Davis considera que, si bien hay logros, todavía existen retos y preocupaciones, porque este tipo de cambios “toman tiempo, dinero y mucha voluntad política” para que se aplique.

https://www.proceso.com.mx/581893/reforma-laboral-es-una-conquista-para-los-trabajadores-defensores-sindicales?fbclid=IwAR0j86mvbAlgKE7MbhvllBm-cJrs4f88ALHO8EK-S0LOOf-h5O3CnNOsG9s

Más sindicatos, menos afiliados


La radiografía laboral del país revela que más de tres mil600 agrupaciones que representan a más de dos millones de trabajadores, que perdieron poder, deberán democratizarse, frente a una baja del salario de 60% en las últimas cuatro décadas
1 de mayo de 2019
Tomás de la Rosa
tdelarosa@ejecentral.com.mx
México celebra la 94 aniversario del Día Internacional del Trabajo con cambios legales que podrían marcar un hito en la democracia y justicia laboral, gracias a las exigencias del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y los acuerdos con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
También llega con muchos sindicatos, menos afiliados y una recuperación salarial del 12.9%, algo no visto en medio siglo, pero por la pérdida sufrida aún no alcanza los mínimos niveles que tenía 40 años atrás. 
CAÍDA. El salario mínimo tuvo su mayor pérdida del poder de compra con Ernesto Zedillo, en 1999. 
Esta transformación en el ámbito laboral inició en cierta forma desde diciembre del año pasado, ya que derivado de una pérdida de 70% en el poder de compra del salario mínimo, el presidente de Andrés Manuel López Obrador impulsó un incremento de 12.9 por ciento. Algo no visto en medio siglo.
En 1977, con un salario mínimo se podría comprar 1.7 kilos de carne de res para milanesas, en el último año de Peña era menos de medio kilogramo. Con AMLO ahora es poco más de 600 gramos. Si bien, el ajuste a la alza es marginal, es algo que no pasó ni con Ernesto Zedillo, ni con Vicente Fox, ni con Felipe Calderón.
El siguiente paso ha sido reorganizar en una nueva central laboral que agrupe a los sindicatos, como ocurrió en los años 30 con la Confederación de Trabajadores de México (CTM). Napoleón Gómez Urrutia ya puso en marcha la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT), la cual según el también senador por Morena, buscará unificar al movimiento obrero para ser el interlocutor de los trabajadores frente a empresas y gobierno. 
›Actualmente, las más de tres mil 600 agrupaciones sindicales de trabajadores registrados ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), sus agremiados suman poco más de dos millones de trabajadores. De ese total, con alrededor de 750 mil trabajadores (37.4%) de los sindicalizados en el país los concentran esa Confederación, convirtiéndola en la mayor central obrera de México que dirige Carlos Aceves del Olmo, con 80 años de edad.
Por otra parte, la organización obrera independiente más importante en México es el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, con más de 359 mil afiliados. De hecho, los sindicatos independientes representan la segunda mayor fuerza al concentrar 34.7% del total de sindicalizados.
Ante esta concentración de poder, la CIT buscará ser interlocutor de los trabajadores, con una reorganización de ese poder. Por ahora, el magisterio ya se declaró como un brazo “intelectual” de la Cuarta Transformación.
Otro de los elementos que  Andrés Manuel López Obrador ha introducido en el ámbito laboral es la democracia interna de los sindicatos, para elegir a sus líderes a través del voto directo.
Esto se integra a la Reforma Laboral  aprobada apenas el pasado 30 de abril por el Congreso y que contiene, como cambio medular, la desaparición de las juntas de Conciliación y Arbitraje, y en su lugar la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, donde se dirimirán las controversias en la materia. 

http://www.ejecentral.com.mx/mas-sindicatos-menos-afiliados/

Se ponen pilas o pierden afiliados: ‘Napito’ a líderes sindicales


Rápido crecimiento. En menos de tres meses la CIT, su confederación, cuenta ya con más de 10 mil agremiados.
Napoleón Gómez Urrutia. (Especial)
SILVIA ARELLANO Y JOSÉ ANTONIO BELMONT
Ciudad de México / 01.05.2019 03:50:55
La cuarta transformación también busca llegar a los sindicatos. Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República han surgido nuevas asociaciones que buscan arrebatar el poder que históricamente han tenido las organizaciones priistas de trabajadores como CTM y CROC.
La Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) es la principal. Encabezada por el líder del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, en menos de tres meses de su creación ha sumado a 188 sindicatos, 19 federaciones y una confederación, que en conjunto agrupan a más de 10 mil agremiados.
En entrevista, el senador por Morena aconsejó a los dirigentes de la base trabajadora «ponerse las pilas» y no quedarse estancados, porque, dijo, de lo contrario sus bases los rebasarán.
«O los líderes actuales se ponen las pilas y se adaptan a estos cambios o participan más comprometidos en la defensa de sus bases y sus derechos o se van a quedar relegados y se les van a ir trabajadores y organizaciones de sus filas para formar nuevas bases», advirtió.
Gómez Urrutia, exiliado del país por más de 10 años, consideró que existe un «vacío» en liderazgos de muchas organizaciones.
Por lo que pidió a los líderes darse cuenta del que el país ya cambió con el triunfo de López Obrador, y consideró que se han estado formando nuevos sindicatos, porque buscan reagruparse para volver a ejercer los derechos que les han quitado durante muchos años.
«Probablemente surgirán otras (organizaciones); va a depender de cómo evolucionen los sindicatos tradicionales, si se adaptan a los cambios o se quedan atrás y los trabajadores decidan rebasarlos y ejercer su derecho a la libertad fuera del control que han tenido hasta ahora y el sometimiento», subrayó.
Uno de los últimos casos de asociaciones de trabajadores recién creada fue Petromex, primer sindicato de Pemex en 80 años que no es del PRI, y que busca desbancar a Romero Deschamps y al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.
Gómez Urrutia, también presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social del Senado, enfatizó que López Obrador ha sido muy claro en garantizar que su gobierno no tiene sindicato ni líder preferido.
Sin embargo, consideró que cualquier movimiento u organización que tienda a apoyar el programa de transformación del país, el gobierno y el Presidente lo verá bien, «porque de lo que se trata es que todos cambiemos».
Gómez Urrutia acusó que el movimiento sindical y, en particular los trabajadores, han estado totalmente rezagados en cuanto a salarios, prestaciones, beneficios sociales y en condiciones labores complicadas «y, a veces inhumanas», en algunas empresas.
El legislador consideró que este miércoles, que se conmemora el Día Internacional del Trabajo, «los sindicatos llegan totalmente divididos».
Por un lado, dijo, las organizaciones tradicionales como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) realizará una marcha, mientras la nueva central obrera creada por el propio Urrutia desarrollará otra movilización.
En contraste, Carlos Aceves del Olmo, líder de la CTM —la organización más grande del país—, aseveró que sus bases llegan unidas este 1 de mayo, y destacó la «buena» relación de los sindicatos con el presidente López Obrador.
«Ha sido muy gentil conmigo, lo he visto varias veces, hemos platicado», subrayó, al tiempo que pidió al jefe del Ejecutivo continuar con el apoyo a los trabajadores que están bajo su liderazgo.
En entrevista, el senador priista afirmó que al interior de la organización obrera se realiza un análisis respecto a la dirigencia y, en particular, sobre el tiempo que deberían estar en el cargo.
«Fidel Velázquez estuvo al frente 53 años y Joaquín Gamboa Pascoe alrededor de 10. Yo llevo tres como secretario general, eso yo lo consultaré con mi Congreso. Se pretende que sea por ley que no dure más de seis años, vamos a analizarlo y aunque somos oposición también se gana en los debates, aunque no se gane en la votación.
«No digo que voy a estar hasta que tenga 97 años, pero mientras les sea útil a mi organización desde cualquier lugar voy a estar ayudando, siendo o no secretario general, eso no me lo puede impedir ninguna ley, es parte de mi educación y pasión», puntualizó.
A la fecha, algunos de los principales dirigentes sindicales suman décadas al frente de sus organizaciones, tal es el caso de Carlos Romero Deschamps, quien es dirigente de los petroleros desde 1997; Víctor Flores alcanza más de 23 años al frente de los ferrocarrileros; Víctor Fuentes más de 13 con los electricistas; y Francisco Hernández es líder de los telefonistas desde 1976.
«Soy presidente de la CTM no porque tenga un cargo aquí o allá, sino porque es la organización más grande del país, entonces consideran que tengo más experiencia y por eso me eligieron.
«Vamos a seguir la ley que nosotros votemos y también la que no votemos, porque es un país de leyes, ellos ya fueron oposición y tuvieron que respetar, somos democráticos y no queremos engañar a nadie», enfatizó Aceves del Olmo.
En tanto, Pedro Haces, dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, aseguró que los trabajadores deben estar contentos por el momento que se viven en la «cuarta transformación», pues, dijo, después de muchos años se les está dando un lugar importante.
“Se acabó el corporativismo sindical y entra una libertad en la cual tenemos que estar muy contentos líderes, obreros, porque hoy nos permiten transitar, hay un crecimiento en todo el país”, afirmó.
EN CIFRAS
14 mil denuncias acumula Víctor Flores por uso indebido de recursos públicos, fraude, agresiones físicas, hostigamiento, entre otros.
500 millones de pesos presuntamente dispuso Hernández Juárez de las cuotas obreras y fue denunciado en 1982 ante la Procuraduría del entonces Distrito Federal.
63 mil millones de pesos es el presupuesto anual que controla Víctor Fuentes al frente del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas.

https://www.milenio.com/politica/ponen-pilas-pierden-afiliados-napito-lideres-sindicales?fbclid=IwAR2toYFglw1UrQVKEBUCSmCY3A9i6T1BCGECfARTGnTq2YWY96Oiy-8_Xhg

Día del trabajo, con un nuevo panorama

MARTES 30 DE ABRIL DE 2019
Reforma laboral responde a libertad sindical y a las presiones para el Capítulo Laboral del TMEC
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Carlos Aceves del Olmo, secretario General del Comité Nacional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM / Foto: Alejandro Aguilar
Patricia carrasco / La Prensa
Este primero de mayo, Día Internacional del Trabajo, es una conmemoración diferente para los trabajadores en México. Con un gobierno de izquierda y la inminente aprobación de las leyes secundarias de la reforma laboral, que cambiará las relaciones obrero-patronales, nuevas reglas en los contratos colectivos de trabajo, en la manera de presentar los despidos y la transparencia sindical, el sector obrero entra en una nueva etapa.
La reforma laboral responde a la tendencia mundial de la aplicación del Convenio 98 de la OIT referente a la libertad sindical y negociación colectiva, además de las presiones de Estados Unidos para su aprobación y así instrumentar del Capítulo Laboral del TMEC.

Se habla de una gran disminución de trabajadores sindicalizados. Cifras oficiales revelan la existencia de 4.7 millones de trabajadores sindicalizados; otros mencionan que hay poco más de ocho millones de afiliados a alguna organización sindical; el manejo de porcentajes es de entre 7.2 por ciento a 10.8 por ciento de la población económicamente activa que hasta marzo del 2019 es 56 millones 023 mil 199 personas. La mayoría de los sindicalizados se concentran en la ciudad de México, Estado de México, Veracruz, Puebla, Jalisco y Nuevo León.
Sin embargo, cifras extraoficiales mencionan más de 12 millones de trabajadores. La CTM asegura tener cinco millones de agremiados; la CROC cita a cuatro millones; la UNT cerca de un millón; los sindicatos de burócratas señalan a dos millones; aunque falta citar que la Confederación Internacional de Trabajadores de Napoleón Gómez Urrutia contará con 10 federaciones y más de 150 sindicatos, sin precisar afiliados.
https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/dia-del-trabajo-con-un-nuevo-panorama-3443142.html