sábado 6 de enero 2018
Arturo Alcalde Justiniani
Condena generalizada ha provocado la iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo presentada en diciembre pasado por los senadores del PRI, Isaías González Cuevas (CROC) y Tereso Medina (CTM) con evidente encargo del Ejecutivo Federal actual y su candidato presidencial, José Antonio Meade. A la fecha, ni una sola voz se ha alzado apoyando esta propuesta, incluso hay que precisar, que ambos senadores fueron desconocidos en sus propias centrales por estos hechos y a pesar de ello, hicieron todo lo posible para que se aprobara al vapor. Hoy se anuncia que este propósito se repetirá en febrero próximo, al inicio del periodo de sesiones del Congreso de la Unión, bajo la excusa de que la reforma en materia laboral a la Carta Magna, planteó el término de un año para reglamentarla.
Conforme a su contenido, la iniciativa plantea un nuevo modelo laboral que incluye temas que el sector empresarial había querido introducir sin éxito en el pasado, con un carácter altamente regresivo. Por ello, urge debatir pública y ampliamente su contenido, proyección y consecuencias. Esta iniciativa puede resumirse en los siguientes 10 puntos:
1) Disuelve los derechos laborales fundamentales al liberar la subcontratación (outsourcing) y permitir que la responsabilidad de los patrones pueda ser trasladada libremente a un tercero (contratista) con la intención de abaratar el costo de la mano de obra. Esta facultad genera un efecto destructor en toda la estructura laboral dejando a los y las trabajadores en total estado de indefensión.
2) Facilita el despido injustificado al derogar la obligación patronal contenida en la ley, de comunicarlo por escrito al trabajador, señalando sus motivos.
3) Promueve los reajustes y despidos masivos injustificados de trabajadores, al liberar al patrón de la obligaciónn vigente de justificar previamente ante la autoridad su causa, cuando alega entre otras razones, incosteabilidad, quiebra o la decisión de los acreedores de cerrar un centro laboral. Para remate la iniciativa reduce las indemnizaciones en caso de reajuste o separación colectiva sustituyendo la obligación de pago conforme al salario vigente, por el de un concepto de cuantía menor al salario mínimo. Los nuevos artículos 436 y 439 son una auténtica invitación a despedir trabajadores a un bajísimo costo.
4) Reduce las indemnizaciones en caso de riesgo de trabajo, muerte e incapacidad incluidas, substituyendo la obligación actual de pagar en base al salario que recibía el trabajador por una unidad de medida, menor al salario mínimo.
5) Obstaculiza el derecho de libertad sindical y negociación colectiva violando el texto constitucional y los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), imponiendo una serie de obstáculos jurídicos y prácticos imposibles de cumplir para un sindicato autónomo, fuera del control empresarial, fortaleciendo así los contratos de protección patronal. Ignora las reglas democráticas establecidas en la reciente reforma constitucional, entre ellas, el voto secreto como exigencia previa para la firma de un contrato colectivo. Hace también imposible el ejercicio de derechos laborales colectivos en la pequeña y mediana empresa ya que la naturaleza de los nuevos requisitos los vincula a empresas de mayor tamaño. Atiende claramente la petición empresarial del sector aeronáutico para que los sindicatos gremiales de sobrecargos y pilotos no puedan ejercer sus derechos.
6) Hace imposible el que los trabajadores puedan cambiar de sindicato por la vía de los juicios de titularidad al imponer requisitos insalvables de” procedíbilidad” y legitimación que deben ser cumplidos bajo un tortuoso procedimiento administrativo aún antes de iniciar el juicio, los cuales están diseñados para facilitar la represión de los trabajadores.
7) Impide el ejercicio del derecho de huelga al imponer requisitos que no podrá cumplir un sindicato auténtico. Hay una clara intención de cerrar la puerta al acceso legítimo a la negociación colectiva para dejar libre la controlada por el patrón, que es la fuente del contratismo de protección.
8) Cancela el carácter autónomo del Instituto Federal de Conciliación y Registro Laboral encargado del registro de sindicatos y depósito de contratos colectivos, al imponerle un órgano de gobierno controlado por la representación tanto de los sindicatos oficialistas como patronales, regresando a un sistema corporativo más rígido y discrecional que las actuales Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Este tema es de particular importancia porque se hace depender todo el sistema en materia de asociación, contratación colectiva y huelga en este instituto y en los centros de conciliación estatales, convirtiéndolos en fiscalizadores o jueces administrativos, invadiendo las tareas de los jueces laborales a quienes se les relega a una función marginal en detrimento del estado de derecho.
9) Suprime los avances en materia de transparencia sindical contraviniendo la nueva Ley General de Transparencia e Información Publica que obliga a publicitar íntegramente por Internet los documentos en poder de la autoridad, así como a entregar copia de los mismos a cualquier solicitante. En la iniciativa se reduce este derecho bajo las figuras de declaraciones públicas e índices con la clara intención de ocultar información y mantener el sistema de control y corrupción vigentes.
10) En materia procesal, poco habría que decir, si se impone un marco de derecho laboral hueco, regresivo y violatorio de los derechos humanos. Si no hay sustancia, poco importa el procedimiento.
Una propuesta de esta naturaleza es en su totalidad lesiva no sólo para los trabajadores sino también para la sociedad en su conjunto, incluyendo a los empresarios, pues cancela la vía jurídica para el ejercicio de los derechos y la solución de controversias, acciones nada recomendables en un escenario de crisis como el que vivimos.
http://laopcion.com.mx/noticia/195083
Etiqueta: Juntas de Conciliación y Arbitraje
El Partido Verde busca modificar los artículos 34 y 97 de la Constitución del Estado
Chetumal, Q. Roo.- El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) presentó el congreso Local la iniciativa de reforma a la Constitución Política del Estado, parte de las primeras modificaciones para aterrizar el Sistema de Justicia Laboral
Se trata de reformas a los artículos 34 y 97 de la Carta Magna, referente a la protección de los derechos de los trabajadores y las facultades del Poder Judicial para atender los casos de controversias en materia laboral.
En el primero, la iniciativa propone ampliar el texto para establecer que la resolución de las diferencias o los conflictos entre los trabajadores y patrones estará a cargo de tribunales laborales del Poder Judicial.
“Sus sentencias y resoluciones deberán observar los principios de legalidad, imparcialidad, transparencia, autonomía e independencia”, señala el párrafo propuesto.
De igual manera señala que antes de acudir a esos tribunales, los trabajadores y patrones deberán asistir a los Centros de Conciliación Laboral.
“Contarán (centros de conciliación) con plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión. Su integración y funcionamiento se determinará en la ley correspondiente”, señala el texto planteado.
De acuerdo con la iniciativa el titular del Centro de Conciliación será nombrado libremente por el Jefe del Ejecutivo y deberá recaer en una persona con capacidad y experiencia en las materias de competencia del organismo descentralizado.
Las modificaciones planteadas son para adecuar la legislación local a fin de aplicar el nuevo Sistema de Justicia Laboral en Quintana Roo, establecido en la reforma constitucional federal que entró en vigor en febrero del año pasado.
José De la Peña Ruiz de Chávez, coordinador del PVEM y presidente de la Comisión del Trabajo y Previsión Social, recordó que la reforma federal estableció a los Congresos Locales un año para la actualización del marco legal, el cual vence el siguiente mes.
Actualmente, la resolución de los conflictos en materia laboral se encuentra en manos del Poder Ejecutivo, a través de los Tribunales y Juntas de Conciliación, adscritas a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
https://sipse.com/novedades/cheutmal-justicia-laboral-sistema-iniciativa-congreso-local-diputados-legisladores-partivo-verde-cologistas-plazo-constitucion-politica-280995.html
Puebla: Presenta Tony Gali iniciativa para crear Centros de Conciliación Laboral
Está propuesta es una homologación a la reforma laboral aprobada el año pasado a nivel federal a través de la cual desaparecerá la Junta de Conciliación y Arbitraje
Por Osvaldo Macuil / @OsvaldoMacuil / 04.01.2018
El gobernador Antonio Gali Fayad envió al Congreso de Puebla una iniciativa de decreto para crear los Centros de Conciliación Laboral en los que se dirimirán los conflictos entre empresarios y trabajadores. Debido a esto desaparecerá la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
Esta propuesta forma parte de la homologación a la reforma laboral aprobada a nivel federal en febrero de 2017, la cual pretende agilizar los conflictos denunciados por la clase trabajadora.
A través de los Centros de Conciliación se busca dirimir de manera inmediata los problemas laborales y evitar que se alarguen por periodos indefinidos.
A nivel federal se estableció que en caso de que el trabajador que denuncia y el empresario no lleguen a un acuerdo, su expediente será turnado a instancias judiciales para que se solucione.
En el nuevo esquema de justicia laboral, el trabajador presentará su denuncia ante el Centro de Conciliación Laboral. Posteriormente se citará al dueño o representante legal de la empresa y en una audiencia tendrán que dirimir el conflicto.
La Secretaria del Trabajo Federal tiene contemplado erradicar a los coyotes que alargan los juicios.
http://www.periodicocentral.mx/2018/gobierno/item/201-presenta-tony-gali-iniciativa-para-crear-centros-de-conciliacion-laboral
Baja California: Fortalecen justicia laboral con planes
Redacción/El Vigía
Mexicali, B.C.
Mexicali, B. C.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) intensificará los ejes estratégicos que fortalezcan la paz y justicia laboral, así como esquemas de previsión social y capacitación permanente de personal.
Así lo dio a conocer la titular de la dependencia estatal, Juana Laura Pérez Floriano, quien explicó que los nuevos retos en el terreno laboral obligan a todo servidor público a mantenerse actualizado de forma jurídica y operativa, además de mantener permanente comunicación con los trabajadores de la entidad para conocer sus necesidades.
Uno de los objetivos primordiales es mantener a Baja California como entidad líder en conciliación laboral, ya que el pasado 2017 se cerró con un 90 por ciento de efectividad, debido a las más de 25 mil asesorías proporcionadas por la Procuraduría de la Defensa del Trabajo.
Mayor acercamiento
La funcionaria estatal dio a conocer que para el 2018 la meta de la dependencia, así como de las diversas áreas que conforman la STPS (como la Dirección de Previsión Social, Inspección del Trabajo, Procuraduría de la Defensa del Trabajo, y las Juntas de Conciliación y Arbitraje) es tener un mayor acercamiento con los sectores empresariales, asociaciones de la sociedad civil, y las cámaras de comercio, entre otros.
Lo anterior para transparentar y acercar a la comunidad los protocolos operativos empleados por la dependencia en busca de tener uno de los mejores sistemas en el país de atención integral para el sector laboral, afirmó Pérez Floriano.
Cabe señalar que el año pasado, la STPS benefició a más de 7 mil trabajadores con el programa de Desarrollo Humano Laboral, mientras que a través de la Dirección de Inspección del Trabajo se realizaron más de 9 mil visitas de supervisión a diversos establecimientos y campos agrícolas.
http://www.elvigia.net/general/2018/1/3/fortalecen-justicia-laboral-planes-292161.html
Oaxaca: Radiografía política – Reforma de justicia laboral
Aquiles Cruz Ramales
Ocho sindicatos y muchas organizaciones están publicando sendos manifiestos en donde condenan la reforma laboral que viene a darle en la suya a los trabajadores de todos los ámbitos, pero la clase obrara está muy preocupada, una reforma que a decir de los sindicatos serios, como el del ayuntamiento y otros, no de los belicosos que ni ayudan y como friegan, “usted ya sabe quiénes” como está de moda la palabrita.
El pasado 7 de diciembre, aprovechando la confusión y la indignación cada vez más creciente contra la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, los representantes de la aristocracia obrera en el Senado de la República: Tereso Medina, de la Confederación de Trabajadores de México, e Isaías González Cuevas, líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, presentaron una iniciativa a la que han bautizado como Reforma de Justicia Laboral que en esencia desmantela de facto los últimos derechos laborales y sindicales que conservaba el proletariado y la clase trabajadora de México luego de las múltiples contra-reformas que en materia de derecho del trabajo ha sufrido la constitución federal y la propia Ley Federal del Trabajo, tomando en consideración que también las reformas a las leyes del Instituto Mexicano del Seguro Social e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado han afectado de forma directa y tajante el derecho de jubilación y pensión de los trabajadores de los apartados A y B.
Esta mal llamada Reforma de Justicia Laboral que el Senado pretende aprobar en lo oscurito, es quizá el más duro de los golpes que haya recibido el derecho colectivo del trabajo al oficializar los contratos de protección y el sindicalismo blanco (pro-patronal o de protección) y charro (amarillo o burocrático) por encima de la contratación colectiva y el sindicalismo democrático e independiente.
La contrareforma contempla la cancelación y desmantelamiento de las juntas de conciliación y arbitraje (las cuales de por sí, en la última reforma laboral burguesa, se impuso su desmantelamiento oficial, turnando su competencia a los juzgados de distrito del Poder Judicial de la Federación una vez que se hayan creado los mecanismos de especialización en la materia) y la creación de centros de conciliación (los cuales no están contemplados en la Ley Federal del Trabajo ni la propia Constitución) supeditados al control de la aristocracia obrera, siempre solícita a cumplir con los dictámenes de la gran burguesía nacional extranjera, con lo cual, el arbitrio sería impuesto de manera fáctica atendiendo el interés del patrón y no del trabajador de forma evidentemente más corrupta y burocrática que en las juntas federales y locales de conciliación y arbitraje.
Lo mismo ocurriría con el derecho a huelga, los emplazamientos de revisión salarial, contractual, los registros sindicales, etcétera. Los cuales se desprende que también deberán pasar el por ese mismo filtro, o el del Poder Judicial, atendiendo no el interés y el ejercicio constitucionales del derecho de asociación, la libertad de manifestación y los derechos laborales consagrados en el 123 constitucional, entre otros, sino el interés fundamental del gran capital y el imperialismo, donde los trabajadores y el sindicalismo democrático y clasista estarían topando de frente con la bota militar tras la reciente imposición de la Ley de Seguridad Interior, resolviendo las luchas sindicales y colectivas de la clase trabajadora a bayoneta calada.
Otro tanto puede decirse de la oficialización de la práctica del outsourcing, el cual tendrá capacidad gremial entre los patrones con la creación de una coalición de empresas que realizan la subcontratación sin respetar los derechos individuales y colectivos de los trabajadores.
Así, en condiciones de máxima discreción por parte del Senado y ante un proletariado atomizado en diversas agrupaciones sindicales gremiales, de industria, territoriales, nacionales, federativas, confederadas, etcétera, dispersado entre si y focalizado en áreas muy específicas del territorio nacional, desorganizado política y numéricamente, la odiosa Reforma de Justicia Laboral viene a depositar mayores escombros e injusticias sobre la clase trabajadora mexicana que aún sigue aguantando —al menos hasta este momento— en un país donde a la gran burguesía cada vez le es más difícil gobernar como antes, recurriendo para ello a auténticas contrareformas antiobreras y antipopulares como ésta y como la propia Ley de Seguridad Interior que buscan imponerse por encima del pueblo trabajador para dar manga ancha a la maximización de ganancias de las distintas facciones de la burguesía y los latifundios, justo como lo confirma la también nueva ley de Zonas Económicas Especiales, cuya declaratoria reciente se hizo hace unas semanas en el puerto proletario de Salina Cruz, Oaxaca.
La lección para la clase obrera, el campesinado pobre y las masas más profundas de la población es dejar de pensar un poco en elecciones y cambio de amos, para hacerse cargo de su propio destino atreviéndose a luchar y escalar las alturas. Por hoy, es todo. Sayonara.