¿Se democratiza el mundo del trabajo?


Después de una larga y muy complicada lucha de más de 25 años, México ha llegado a un nuevo modelo para regular la vida laboral en el país. Es necesario abrir espacios de análisis para ver los cambios de fondo. No es fácil dejar de lado el anecdotario de las mañaneras, la disputa cotidiana que dejan los dichos del presidente con sus antagonistas, su crítica a las organizaciones de la sociedad civil o a los organismos autónomos y el debate sobre los megaproyectos de la 4T. La reforma laboral modificará en los próximos meses y años la vida de millones de trabajadores y de cientos de miles de patrones. La reforma se anunció el pasado 1º de mayo.
El escenario de la reforma laboral abre la posibilidad de cambiar un universo dominado por la simulación, el control y la transa, y empezar a construir otro apegado a un Estado de derecho, con instrumentos democráticos y una mejor impartición de justicia. Antes de entrar en materia, se puede destacar una premisa para valorar este cambio. Detrás de este proceso hay un amplio grupo de actores, de académicos, laboralistas, legisladores, que durante años han insistido en la necesidad de tener una transición, una democratización del trabajo, similar a la que se hizo con el mundo electoral hace décadas. Sin duda, las nuevas reglas nos ubican en el comienzo de este proceso. Por experiencia sabemos que los cambios de reglas no llevan de forma automática a los cambios en la realidad, pero también sabemos que, si no se cuenta con una ingeniería de procesos, mecanismos y liderazgos, es imposible modificar las prácticas.
Las piezas del rompecabezas se fueron colocando para formar el conjunto: un cambio de régimen político fue un detonante básico; el largo trabajo de años para generar consensos; una mayoría en el Congreso; la coyuntura internacional y el cambio del TLCAN al T-MEC. La premisa básica para cambiar las condiciones laborales y mejorar el salario es contar con actores colectivos empoderados que puedan impulsar los avances. Existe un triángulo que servirá de base para un nuevo pacto de regulación en el trabajo: la democratización sindical, la justicia profesional y una base institucional para regular las relaciones entre trabajadores y patrones.
De forma puntual se pueden establecer algunas piezas que pueden cambiar la mala fama y el oscurantismo sindical. El voto personal, libre, secreto y directo será un instrumento poderoso para que los trabajadores puedan elegir a sus sindicatos, a sus liderazgos y puedan sancionar sus contratos de trabajo, nada más, pero nada menos. El esquema de juntas de conciliación y tripartismo será cosa del pasado, porque en su lugar se va a construir un Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, un organismo público descentralizado y con autonomía, que tendrá un carácter transversal en su junta de gobierno que se integrará por cinco miembros: los titulares del Trabajo y de Hacienda, y los titulares de tres órganos autónomos, el INE, el Inai y el Inegi, con lo cual se alimentarán los procesos electorales, la transparencia y la información. También se reformó el Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para democratizar a este sector, lo cual le da al proceso un carácter de integralidad. Imaginemos en el Apartado B al SNTE y la CNTE en una elección de más de un millón doscientos mil afiliados, o en el Apartado A al sindicato del Seguro Social, con más de 400 mil integrantes.
¿Qué cambios son esperables con la reforma? Puede empezar a desaparecer la extorsión a las empresas con falsas representaciones; terminar con los obstáculos para impedir la democracia sindical y poner fin a la simulación de los contratos colectivos de protección. Sin duda, los cambios más importantes tienen que venir desde abajo, con la organización social y no por decisiones verticales de arriba. La reforma no hará esos cambios, pero sí podrá establecer condiciones para que se modifique la viciada dinámica laboral.
Los programas sociales que impulsa AMLO son ayudas, pero el cambio en la distribución del ingreso que pueda bajar los niveles de pobreza y desigualdad, sólo podrá venir de un nuevo pacto social en el mundo del trabajo…

Twitter: @AzizNassif
Investigador del CIESAS
https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/1049922.se-democratiza-el-mundo-del-trabajo.html

El nuevo modelo laboral dará mayor democratización a agremiados sindicales

Garantizan democracia en vida sindical
AGENCIAS domingo 19 de mayo 2019, actualizada 4:33 am
1182072.jpeg
El nuevo modelo laboral busca impulsar una nueva visión en materia de justicia laboral, mediante la creación de un órgano de conciliación y registro de sindicatos, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
De acuerdo con información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), se pretende lograr la democracia sindical y negociaciones colectivas; así, la vida sindical tendrá mayor democratización mediante el voto libre y secreto para la elección de los líderes sindicales, la resolución de conflictos intersindicales y la aprobación de contratos colectivos de trabajo.
Añadió que en este nuevo modelo las elecciones serán convocadas por al menos 30 por ciento de los agremiados a una organización sindical y será el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral que verificará el acta del resultado electoral e incluso podría organizar el recuento de la votación.
Lo anterior, aunado a que la constancia de representatividad sindical tendrá una vigencia de seis meses.
La conciliación será la principal función del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral será un organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonios propios, que tendrá a su cargo el registro de asociaciones, organizaciones sindicales, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
Además, auxiliará en la verificación de la elección de directivos de sindicatos para que se cumpla el voto personal, libre, discreto y secreto, aunado a que verificará la voluntad de los trabajadores en el registro de los contratos colectivos de trabajo y emitirá la constancia de representatividad para la celebración de contratos colectivos.
RESALTAN AVANCES DE PROGRAMA
La titular de la Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, aseguró que se ha logrado el 54 % de la meta de este año, «que es llegar a un millón de jóvenes para que puedan encontrar una posibilidad de desarrollo cerca de su hogar».
En cuatro meses, el Programa de Jóvenes Construyendo el Futuro registra más del 50 % del avance de su meta para este año, aseguró Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Al acudir al Foro Jóvenes Líderes CDMX, organizado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, el Consejo Coordinador Empresarial, la titular de la STPS resaltó que el programa ha logrado incorporar a 534 mil aprendices, a quienes se les atiende de manera directa a través de la plataforma que la dependencia habilitó para dar seguimiento a la política pública.
«Estamos al 54 % de la meta de este año, que es llegar a un millón de jóvenes para que puedan encontrar una posibilidad de desarrollo cerca de donde viven. El reto es llegar a 2.3 millones de personas entre 18 y 29 años de edad», subrayó.
Alcalde Luján comentó que es a través de la formación de la juventud del país y del impulso de su talento como México puede salir adelante, por lo que Jóvenes Construyendo el Futuro brinda una posibilidad de desarrollo a este sector de la población.
Resaltó que son más de 100 mil las empresas que se han sumado al programa.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1577962.garantizan-democracia-en-vida-sindical.html

Michoacán: Impulsan diputados armonización de Reforma Laboral 

Fermín-1160x700.jpg
Inicio/ Política 12:13 17 de mayo de 2019 Redacción/Quadratín MORELIA, Mich., 17 de mayo de 2019.- 
Un llamado a promover la democratización sindical, a través de la Reforma Laboral recién aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado de la República, emitió el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en la LXXIV Legislatura del Congreso de Michoacán, Fermín Bernabé Bahena, luego de anunciar la próxima armonización de dicho esquema constitucional a nivel local. 
Señala un comunicado de prensa, al encabezar la realización del Foro para la Democracia y Libertad Sindical: “Análisis y Sentido de la Reforma Laboral para el Siglo XXI”, el líder parlamentario de Morena en la entidad subrayó la importancia de garantizar el respeto a los derechos laborales, con base en normas constitucionales que le permitan al Poder Judicial responder por la justicia laboral en la entidad. 
“Este foro permite visualizar que esta Septuagésima Cuarta Legislatura tiene un gran reto por delante, toda vez que tendrá que armonizar las leyes respectivas y consolidar el nuevo modelo en materia de impartición de justicia en materia laboral”, enfatizó el también presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de Michoacán al compartir presídium con actores políticos como la diputada federal Anita Sánchez Cordero; Arturo Yépez Rojas, director de Enlace Legislativo del Gobierno del Estado; Pedro Ramírez Martínez, magistrado de la Tercera Sala Penal del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, y Erik Alejandro González Cárdenas, presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje en el Estado. 
En presencia de sus compañeras diputadas Teresa López Hernández, Zenaida Salvador Brígido y Mayela Salas Sáenz, así como de los diputados Antonio Madriz Estrada, Osiel Equihua Equihua y Sergio Báez Torres, el diputado local por el Distrito 10 puntualizó que con esta reforma constitucional se da cumplimiento a los compromisos asumidos por el país al ratificar el convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva, así como el acuerdo laboral del tratado entre México, USA y Canadá –T-MEC– en materia de libertad sindical y negociación colectiva. 
“Con esta reforma se incorpora una nueva forma de impartir justicia para trasladar la facultad que tienen actualmente las juntas de conciliación y arbitraje al Poder Judicial”, recalcó el diputado emanado de Morena. 
Explicó que para la impartición de justicia esta reforma separa la función jurisdiccional dejándola a cargo de los juzgados o tribunales del Poder Judicial y la función de conciliación en manos de órganos descentralizados o autónomos con personalidad jurídica propia, a través de Centros de Mediación. 
“Esta reforma crea un organismo descentralizado y autónomo denominado Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, organismo público que administrará y estará a cargo de la conciliación para la solución de controversias entre trabajadores y patrones, entre trabajadores y sindicatos o bien la problemática entre sindicatos”, agregó. 
Con respecto a los conflictos magisteriales, Bernabé Bahena precisó que, “en los conflictos especiales relativos a derechos fundamentales en materia colectiva se privilegiará la consulta con voto personal, libre, directo y secreto de los integrantes del sindicato cuando se tomen decisiones que los involucren”. 
En un mensaje dirigido a las trabajadoras del hogar, el diputado Bernabé Bahena destacó que, a partir de la Reforma Laboral, éstas deberán estar incorporadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo cual, anticipó, aterrizará en mejores condiciones de vida para quienes desempeñan dicha función. 
Bajo estos argumentos, llamó a que la LXXIV Legislatura comience a trabajar en la armonización de las leyes correspondientes, a fin de que con la Reforma Laboral se fortalezcan los derechos de las y los trabajadores de Michoacán. 
“Nuestro proyecto defiende la soberanía nacional, promueve la participación activa de los ciudadanos y busca el bienestar de la población. Se trata de garantizar una vida digna para todos los mexicanos y derechos elementales al empleo, a la alimentación, a la vivienda, a la salud, a la seguridad, a la paz, a la educación y a la cultura”, concluyó.

https://www.quadratin.com.mx/politica/impulsan-diputados-armonizacion-de-reforma-laboral/

La reforma laboral democratiza y acaba con la simulación: Alcalde

En el Encuentro Expansión, autoridades y legisladores coincidieron en que la democracia sindical es una de las bondades de la reforma laboral; analistas y patrones ponen el reto en la implementación.
jue 16 mayo 2019
90.jpg
Un nuevo modelo laboral. La secretaría del Trabajo señaló que la reforma está en armonía con lo que busca el gobierno federal. (FOTO: Jimena Zavala/Expansión)
Ariadna Ortega y Mariel Ibarra
CIUDAD DE MÉXICO (ADNPolítico).– La reforma laboral promulgada el pasado 1 de mayo acaba con las relaciones laborales controladas y manipuladas que por años se habían dado en el mundo del trabajo y que simulaban democracia sindical, consideró la secretaria del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Luisa María Alcalde.
«La democracia no había llegado al mundo del trabajo (…) seguíamos en la simulación y en el viejo entendido de las relaciones laborales controladas y manipuladas», expresó Alcalde durante el Encuentro Expansión, donde autoridades, legisladores y expertos analizaron los logros y retos de esta reforma.
El gran logro de esta reforma es que todos los sindicatos —incluidos los trabajadores al servicio del Estado— ahora estén obligados a elegir a sus dirigentes a través del voto personal, libre, directo y secreto; se protege a los trabajadores de la firma de contratos colectivos que no conocían y a las empresas de extorsiones por parte de supuestos líderes sindicales que los hacían firmar contratos de protección.
«Ahora antes de poder firmar un contrato colectivo, el dirigente debe contar con una constancia de representatividad que acredite el 30% de los trabajadores y esto ayuda en dos vías: no solo para garantizar de que haya una verdadera representación de los trabajadores, sino que por el otro lado es una especie de barrera y un mecanismo de control para que sindicatos extorsionadores no lleguen con los empleadores a utilizar el emplazamiento a huelga como un mecanismo de chantaje», explicó la titular de la STyPS.
La reforma, recordó, tiene como antecedentes el Acuerdo 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre libertad sindical, la reforma en el país de 2017 y el acuerdo con Canadá y Estados Unidos (T-MEC), elementos que «embonaron perfecto» con el nuevo gobierno que durante muchos años luchó por la libertad y democracia sindical.
En el Encuentro Expansión participaron el subsecretario del Trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo; Patricia Mercado, secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado; Manuel Baldenebro, presidente la la Comisión del ramo en la Cámara de Diputados, Lorenzo Roel de Coparmex, y Ricardo Corona, del IMCO.
90_1.jpg
Los retos. Expertos, funcionarios y legisladores evaluaron los retos de la implementación de la reforma. (Jimena Zavala/Expansión)
La senadora Patricia Mercado comentó que con la reforma se crea un nuevo modelo laboral que ayuda a la competencia de mejores liderazgos y a que haya mayor productividad.
«Para el sector empresarial y para los trabajadores va a ser un ganar-ganar (…) me parece que es un modelo que ayuda a una relación de competencia, de mejores liderazgos, de que surjan nuevas posibilidades de sindicatos, a empezar a organizarse de otra forma y entrar a esta dinámica», expreso la legisladora de Movimiento Ciudadano.
El diputado Manuel Baldenebro, presidente la Comisión del Trabajo y Previsión Social en la Cámara de Diputados, dijo que la reforma laboral obligará tanto a sindicatos como a empleadores a tener mejores prácticas.
Recordó que en en los conflictos laborales, ahora será necesaria la conciliación, excepto en los casos de despidos por razones de discriminación, pues los casos irán directo a los Tribunales.
Las preocupaciones
La reforma plantea que en un plazo de cuatro años se deberán revisar todos los contratos colectivos que hay registrados para asegurarse de que sí son conocidos por los trabajadores, acción que debe ser atendida por el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y en tanto se crea el nuevo organismo, la STyPS debe implementar un protocolo para comenzar con la revisión.
Para el presidente de la Comisión de Trabajo de la Coparmex, Lorenzo Roel, esta situación es preocupante pues creen que los trabajadores puedan desconocer los contratos colectivos para cambiarlos y se puedan provocar muchos emplazamientos a huelga, por lo que pidió que las Juntas de Conciliación ayuden a inhibirlos.
Sobre esto, el subsecretario del Trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo, señaló que algunos criterios ya se están aplicando y actualmente las Juntas de Conciliación ya piden demostrar representatividad a los sindicatos que emplazan a huelga, además recordó que la Suprema Corte de Justicia la Nación (SCJN) ya analiza la constitucionalidad de este requisito.
De la misma forma, aunque hay un plazo de hasta ocho meses para que los sindicatos hagan las adecuaciones a sus estatutos, ya hay algunos que han comenzado a elegir a sus dirigentes a través del voto libre, personal, directo y secreto.
Otra de las preocupaciones del sector empresarial es que haya una incidencia desde el gobierno federal en el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral —cuyo titular será propuesto por el Ejecutivo y elegido por por las dos terceras partes del Senado— por lo que piden pertenecer a un órgano consultivo que aunque no tengan voto en la decisiones, si puedan expresar sus puntos de vista.
El subsecretario recordó que las decisiones se tomarán por medio de un órgano compuesto por las secretarías de Trabajo, Hacienda, el INE, el INAI y el Inegi, que garantizan que no habrá imparcialidad.
Los pendientes
Aunque se reconoce que la reforma laboral aprobada sí es un cambio respecto a cómo se estaban llevando las relaciones entre trabajadores, empresas y sindicatos, se reconoce que quedaron temas pendientes y preocupaciones.
El director jurídico del IMCO, Ricardo Corona, consideró que “la reforma será una prueba de ácido al sindicalismo mexicano”, porque con ella, los trabajadores podrán decidir si quieren o no pertenecer a un sindicato, por ello cuestionó que no se esté tomando en cuenta el tema de los conflictos laborales individuales, cuando las estadísticas demuestran que son los que más ocurren.
De acuerdo con datos que citó el experto, el año pasado se registraron 228,000 conflictos individuales contra 636 colectivos. La reforma establece que antes de que los conflictos lleguen a los tribunales, deberán ser negociados en los Centros de Conciliación para que haya más efectividad y sean resueltos de manera más rápida.
Tanto la secretaria Luisa María Alcalde como el diputado Baldenebro y la senadora Mercado reconocieron que tienen pendientes en el tema de la subcontratación o «outsourcing» y señalaron que ya hay un acuerdo para reformarlo en el periodo ordinario de sesiones de septiembre.

https://adnpolitico.com/mexico/2019/05/16/la-reforma-laboral-democratiza-y-acaba-con-la-simulacion-alcalde

A democratización sindical en Michoacán, le apuesta GP de Morena

WhatsApp-Image-2019-05-14-at-7.28.33-PM1-1024x301.jpeg
Foto: Cortesía
Autor Contramuro el 14 mayo, 2019 14 mayo, 2019
El Grupo Parlamentario de Morena desarrollará Foro para la Democracia y Libertad Sindical: Análisis y Sentido de la Reforma Laboral para el Siglo XXI
Morelia, Michoacán.- En un afán de resaltar la importancia de promover el respeto a los derechos laborales y la democratización sindical en Michoacán, el próximo 16 de mayo las y los diputados de Morena en la LXXIV Legislatura del Congreso del Estado realizarán el Foro para la Democracia y Libertad Sindical: Análisis y Sentido de la Reforma Laboral para el Siglo XXI.
En punto de las 10:00 horas del próximo jueves, el Grupo Parlamentario de Morena resaltará la importancia de que se haya aprobado la Reforma Laboral a nivel federal, para lo cual se promoverá la armonización de dicho esquema constitucional en lo local.
Como coordinador parlamentario de Morena, el diputado Fermín Bernabé Bahena resaltó que, “… con esta reforma, se incorpora una nueva forma de impartir justicia para trasladar la facultad que tienen actualmente las juntas de conciliación y arbitraje al Poder Judicial, de manera que los objetivos generales de esta reforma se concentran en mejorar la productividad, generando beneficios tanto a los patrones como a los trabajadores, mejorar las condiciones de trabajo y recuperar la confianza de la justicia laboral”.
Explicó que, con la Reforma Laboral recién aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado de la República, se separa la función jurisdiccional dejándola a cargo de los juzgados o tribunales del poder judicial y la función de conciliación en manos de órganos descentralizados o autónomos con personalidad jurídica propia.
Con respecto a problemáticas gremiales, puntualizó que se privilegiará la consulta con voto personal, libre, directo y secreto de los integrantes del sindicato cuando se tomen decisiones que influyan directamente sobre las y los integrantes del mismo.
Agregó que se determina el procedimiento para la presentación de la solicitud de conciliación y se señalan las excepciones que requieren tutela especial, como los casos de discriminación en el empleo y ocupación por embarazo o violación a la libertad de asociación, trabajo forzoso y casos de trabajo infantil.
“Esta reforma privilegia los derechos humanos y la perspectiva de género, reafirmando los principios de igualdad y no discriminación, y se garantiza un ambiente laboral libre de discriminación y de violencia con igualdad de trato y oportunidades”, finalizó el diputado local por el Distrito 10 tras remarcar la importancia de que se proceda a la armonización de la Reforma Laboral en Michoacán.

https://www.contramuro.com/a-democratizacion-sindical-en-michoacan-le-apuesta-gp-de-morena/

¿Se democratiza el mundo del trabajo? 


14/05/2019 
Alberto Aziz Nassif
Después de una larga y muy complicada lucha de más de 25 años, México ha llegado a un nuevo modelo para regular la vida laboral en el país. Es necesario abrir espacios de análisis para ver los cambios de fondo. No es fácil dejar de lado el anecdotario de las mañaneras, la disputa cotidiana que dejan los dichos del presidente con sus antagonistas, su crítica a las organizaciones de la sociedad civil o a los organismos autónomos y el debate sobre los megaproyectos de la 4T. La reforma laboral modificará en los próximos meses y años la vida de millones de trabajadores y de cientos de miles de patrones. La reforma se anunció el pasado 1o de mayo. 
El escenario de la reforma laboral abre la posibilidad de cambiar un universo dominado por la simulación, el control y la transa, y empezar a construir otro apegado a un Estado de derecho, con instrumentos democráticos y una mejor impartición de justicia. Antes de entrar en materia, se puede destacar una premisa para valorar este cambio. Detrás de este proceso hay un amplio grupo de actores, de académicos, laboralistas, legisladores, que durante años han insistido en la necesidad de tener una transición, una democratización del trabajo, similar a la que se hizo con el mundo electoral hace décadas. Sin duda, las nuevas reglas nos ubican en el comienzo de este proceso. Por experiencia sabemos que los cambios de reglas no llevan de forma automática a los cambios en la realidad, pero también sabemos que, si no se cuenta con una ingeniería de procesos, mecanismos y liderazgos, es imposible modificar las prácticas. 
Las piezas del rompecabezas se fueron colocando para formar el conjunto: un cambio de régimen político fue un detonante básico; el largo trabajo de años para generar consensos; una mayoría en el Congreso; la coyuntura internacional y el cambio del TLCAN al T-MEC. La premisa básica para cambiar las condiciones laborales y mejorar el salario es contar con actores colectivos empoderados que puedan impulsar los avances. Existe un triángulo que servirá de base para un nuevo pacto de regulación en el trabajo: la democratización sindical, la justicia profesional y una base institucional para regular las relaciones entre trabajadores y patrones. 
De forma puntual se pueden establecer algunas piezas que pueden cambiar la mala fama y el oscurantismo sindical. El voto personal, libre, secreto y directo será un instrumento poderoso para que los trabajadores puedan elegir a sus sindicatos, a sus liderazgos y puedan sancionar sus contratos de trabajo, nada más, pero nada menos. El esquema de juntas de conciliación y tripartismo será cosa del pasado, porque en su lugar se va a construir un Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, un organismo público descentralizado y con autonomía, que tendrá un carácter transversal en su junta de gobierno que se integrará por cinco miembros: los titulares del Trabajo y de Hacienda, y los titulares de tres órganos autónomos, el INE, el Inai y el Inegi, con lo cual se alimentarán los procesos electorales, la transparencia y la información. También se reformó el Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para democratizar a este sector, lo cual le da al proceso un carácter de integralidad. Imaginemos en el Apartado B al SNTE y la CNTE en una elección de más de un millón doscientos mil afiliados, o en el Apartado A al sindicato del Seguro Social, con más de 400 mil integrantes. 
¿Qué cambios son esperables con la reforma? Puede empezar a desaparecer la extorsión a las empresas con falsas representaciones; terminar con los obstáculos para impedir la democracia sindical y poner fin a la simulación de los contratos colectivos de protección. Sin duda, los cambios más importantes tienen que venir desde abajo, con la organización social y no por decisiones verticales de arriba. La reforma no hará esos cambios, pero sí podrá establecer condiciones para que se modifique la viciada dinámica laboral. 
Los programas sociales que impulsa AMLO son ayudas, pero el cambio en la distribución del ingreso que pueda bajar los niveles de pobreza y desigualdad, sólo podrá venir de un nuevo pacto social en el mundo del trabajo… 

Investigador del CIESAS. @AzizNassif 
https://www.eluniversal.com.mx/articulo/alberto-aziz-nassif/nacion/se-democratiza-el-mundo-del-trabajo

Reforma laboral, un grano de sal


Raúl Trejo Delarbre
2019-05-06
Hay que matizar el optimismo ante la reforma laboral. La extensa modificación a la Ley Federal del Trabajo y otras disposiciones puede contribuir a que los trabajadores recuperen la conducción de los sindicatos. Pero la ausencia democrática que por lo general han padecido nuestros sindicatos no se debe a las reglas que los acotan sino al respaldo del gobierno a los líderes espurios, a la aceptación  e incluso promoción de sindicatos falsos por parte de los patrones y, también, a la resignación de la mayoría de los trabajadores que han tolerado a dirigentes ilegítimos.
   La reforma laboral reemplaza a las enmohecidas juntas de conciliación con dos instancias. Por una parte, surgirán tribunales laborales. Antes de llegar a ellos, habrá un proceso de avenencia a cargo de un poderoso Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Esa institución certificará la representatividad de los sindicatos, supervisará las votaciones dentro de ellos, vigilará la rendición de cuentas de los dirigentes y calificará el cumplimiento de los requisitos para establecer contratos colectivos, entre otras atribuciones.
   El Centro será un organismo público descentralizado del gobierno federal —ésa es la figura jurídica que tiene, por ejemplo, el IMSS—. El dictamen aprobado en la Cámara de Senadores dice que el titular del Centro Federal será designado por el propio Senado a partir de una terna que presentará el presidente de la República. Sin embargo, en las reformas a la Ley Federal publicadas en el Diario Oficial no se establece ese procedimiento. El asunto no es menor porque sin autonomía respecto del gobierno y de cualquier presión empresarial o sindical, el Centro, que es el pilar institucional de la reforma, funcionará con deficiencias.
   En las nuevas disposiciones hay restricciones a las trampas que abundan en la relación entre sindicatos y empresas. Los sobornos a empleados de organismos laborales y la alteración de documentos de los trabajadores son considerados como “improcedentes”. También se califica así a la práctica de sindicatos que demandan la titularidad de un contrato sin tener trabajadores afiliados en la empresa en cuestión. Habrá multas en esos casos, con la posibilidad de que la autoridad dé vista al Ministerio Público. Los contratos de protección, administrados por sindicatos fantasma, serán imposibles si se cumplen las nuevas reglas para negociar y aprobar contratos colectivos.
   Todo eso está muy bien. Sin embargo no hay que olvidar que la corrupción en las relaciones laborales no se origina en omisiones legales sino en un complejo entramado de cohechos y conveniencias. Contratos simulados, emplazamientos chantajistas y adulteración de expedientes siempre han sido prácticas ilegales. Habrá que ver si las nuevas normas propician una hasta ahora inexistente cultura de la legalidad entre los actores de las relaciones laborales. Una autoridad realmente autónoma y con calidad moral puede contribuir a ese cambio, que no será sencillo.
   Las modificaciones más llamativas pretenden que haya democracia en los sindicatos. La elección de los dirigentes será sólo por “voto personal, libre, directo y secreto de los miembros” de cada sindicato. Los líderes no podrán mantenerse de manera indefinida y deberán presentar informes financieros de manera regular.
   La elección directa y secreta reivindica la injerencia de los trabajadores en los asuntos de su sindicato pero tiene al menos tres desventajas. La primera es que el voto directo y secreto, al realizarse en urnas, puede debilitar a la asamblea sindical como espacio esencial para resolver los asuntos del sindicato. En segundo término, ese procedimiento desplazará a las instancias intermedias en la conducción del sindicato. Comités delegacionales, consejos de representantes e incluso comités de huelga, que pueden ser ámbitos de deliberación y para acotar a las direcciones nacionales o generales del sindicato, pierden atribuciones cuando la democracia directa define las principales decisiones de la vida gremial. De allí se deriva otro inconveniente: los líderes tendrán más motivos que nunca para emplear recursos clientelares con el propósito de obtener y mantener las simpatías de los trabajadores.
Los contratos colectivos y sus revisiones también serán aprobados por los trabajadores mediante voto “personal, libre y secreto”. Se trata de otra medida que parece democrática pero que puede conducir, al menos en algunos casos, a una suerte de populismo sindical. Las medidas más atractivas (por ejemplo dinero para festejos sindicales o más días de descanso) serán aprobadas con mayor facilidad que otras que pudieran resultar más importantes pero menos vistosas (planes de capacitación, escala móvil de salarios, reglas para cambiar de puesto de trabajo en la empresa, entre otras).
   En cada empresa podrá haber más de un sindicato si así lo quieren los trabajadores. Un trabajador, además, puede dejar de formar parte de la organización gremial. El pago de la cuota sindical será voluntario y el trabajador puede pedir que no se la descuenten del salario. En otras palabras, terminan la exclusividad y la membresía obligatoria. Ambas ya funcionaban de hecho merced a decisiones judiciales pero la legitimación legal de esas disposiciones tiene implicaciones contradictorias.
Por una parte se respalda la decisión de los trabajadores que quieran renunciar al sindicato o crear otro. Por otra, con esas medida se debilita a los sindicatos y se propicia la dispersión de sus organizaciones gremiales.
   En los años setenta del siglo XX, cuando despuntaba una vehemente insurgencia obrera, había grupos que, frente a la hegemonía de los líderes charros en los sindicatos más importantes, proponían crear organizaciones paralelas pero democráticas. Esa posición estuvo abanderada por el Frente Auténtico del Trabajo.
   Otra corriente, encabezada por los electricistas de la Tendencia Democrática, sostuvo que era preferible que los trabajadores se empeñaran en quitarles a los dirigentes ilegítimos el control de los grandes sindicatos porque la creación de sindicatos paralelos atomizaba la fuerza del movimiento obrero. Varias de las disposiciones de la reforma laboral están inspiradas en la primera de esas concepciones.
La reforma laboral tendrá plena vigencia dentro de cuatro años. Esas reglas cambiarán las pautas de la negociación obrero-patronal y terminan con el esquema tripartita que ha cobijado las relaciones laborales durante más de nueve décadas. La connivencia y la corrupción volvieron inoperante gran parte del trabajo de las juntas de conciliación pero, como se indicó antes, no por ausencias en la ley sino por excesos y omisiones del poder político.
La secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, atribuye esta reforma a “las décadas de luchas del sindicalismo democrático e independiente que la antecedieron” (El Universal, 1 de mayo). Esa funcionaria considera: “Hoy, finalmente, las causas que enarbolaron precursores como Valentín Campa, Rafael Galván, Demetrio Vallejo y Othón Salazar, se han convertido en ley”.
El optimismo de la secretaria Alcalde es comprensible pero resulta desmesurado y desinformado. Vallejo y Campa, que encabezaron a fines de los años 50 la democratización del sindicato ferrocarrilero,  estuvieron presos no por deficiencias en la legislación laboral sino por la intolerancia del gobierno del presidente López Mateos. Othón Salazar padeció persecuciones por enfrentarse a las mafias dirigentes del SNTE y no se propuso crear un sindicato paralelo. Rafael Galván y los trabajadores electricistas proponían la democratización de los sindicatos nacionales de industria y no buscaban una legalidad laboral distinta, sino el respeto a la que ya había.
   La exigencia esencial de todos ellos fue que el gobierno dejase de respaldar a la ilegítima burocracia sindical. Aquellos dirigentes de la insurgencia obrera entendían que la desnaturalización del sindicalismo se debía a la complicidad del poder político con líderes antidemocráticos.
   La reforma laboral tiene aspectos muy relevantes. Pero es difícil suponer que el gobierno actual respetará la democracia en los sindicatos cuando el presidente López Obrador se apoya, avalándola, en la anticuada e inoperante CTM, o cuando su principal operador sindical es el desprestigiado y oscuro Napoleón Gómez Urrutia, senador de la República por sortilegio de la Cuarta Transformación.

 http://www.cronica.com.mx/notas/2019/1118346.html

Reforma laboral histórica: el turno es de los trabajadores

Por Gabriel Ramírez – 5 mayo, 2019
Reforma a la Ley Federal del Trabajo contiene demandas históricas de los trabajadores mexicanos en su lucha por libertad y democracia sindical
ley_trabajo.jpg
Regeneración, 5 de mayo del 2019. El autor aborda las modificaciones constitucionales a las leyes del trabajo en México. Sostiene que son un avance en las conquistas de las demandas históricas del sindicalismo y los detalla.
Una reforma laboral histórica. El turno es de los trabajadores
Por José Antonio Almazán González*
La hora del cambio social ha tocado las puertas de esa vieja cárcel del charrismo sindical y camina de la mano de la 4ª Transformación encabezada por AMLO.
El Congreso de la Unión, en sus dos cámaras, acaba de aprobar una reforma a la Ley Federal del Trabajo que contiene demandas históricas de los trabajadores mexicanos en su lucha por libertad y democracia sindical.
Durante décadas los trabajadores y el núcleo duro de la clase obrera, han intentado sacudirse el yugo del control corporativo, instaurado como una política estructural del nuevo estado surgido de la revolución mexicana.
Desde los Batallones Rojos de 1915 con los cuales la fracción burguesa de la revolución mexicana buscó el apoyo político de la clase trabajadora, para enfrentar a los ejércitos campesinos de Francisco Villa y Emiliano Zapata, a cambio de facilitarles la organización sindical.
Después vino la creación de la CROM en 1917 que inaugura el primer intento postrevolucionario para controlar y manipular el descontento obrero.
Hasta llegar al reconocimiento histórico de derechos obreros plasmados en el artículo 123 de la Constitución política de 1917, previa represión de la legendaria huelga de 1916 encabezada por el dirigente electricista José Ernesto Velasco Torres.
Desde esa época se comenzaron a sentar las bases del control corporativo de los trabajadores mexicanos y sus sindicatos por parte de los gobiernos postrevolucionarios.
Los intentos de la clase trabajadora para sacudirse a los charros sindicales, notoriamente simbolizados por Fidel Velázquez, han sido muchos, pero destacan las movilizaciones obreras magisteriales dirigidas por Othón Salazar, las ferrocarrileras encabezadas por Demetrio Vallejo y los electricistas de la tendencia democrática del SUTERM con Rafael Galván al frente.
Invariablemente ante el descontento de los trabajadores expresada en huelgas, movilizaciones, paros, protestas, la respuesta oficial ha sido la misma:muerte, represión y cárcel.
Pero eso se acabó, como reiteradamente lo ha señalado nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador: Ni líderes sindicales preferidos, ni consentidos. Es la hora de los trabajadores:
…para que en los sindicatos haya elecciones limpias y libres, que el voto sea personal, libre y secreto y se acabe con el charrismo sindical, que sean los trabajadores los que de manera libre, sin presiones, voten y decidan, y nosotros vamos a cuidar eso, porque ya en el gobierno nuevo ese es un cambio, ya no tiene partido favorito, ya no tiene sindicato favorito, …
Paradójicamente, en algunos sectores maquillados de izquierda, no se ha terminado todavía de calibrar y asimilar el posicionamiento de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador frente a un tema clave en la lucha por la libertad y democracia en México.
Pero no así para millones de trabajadores y de quienes venimos de experiencias de décadas de lucha al interior de los grandes sindicatos de industria.
Pareciera un sueño, pero no lo es.La lucha no ha sido en vano.
Un primer paso ha sido detener el deterioro de los salarios en México. Pero el paso decisivo está contenido en la Reforma Laboral promovida por MORENA y sus aliados y recién aprobada por las Cámaras de Senadores y de Diputados.
¿Qué propone la reforma laboral en el tema fundamental de la libertad y la democracia sindical?, varias cuestiones esenciales:
Garantizar el derecho a la libre asociación sindical, la rendición de cuentas y el Voto Universal, Secreto y Directo de todos los trabajadores en la toma de decisiones y para la elección de sus dirigentes.
Como puede leerse con meridiana claridad en la recién aprobada Reforma Laboral, particularmente en los artículos 358, 364 Bis, 371, 373, 378, 386 Bis y subsecuentes de la Ley Federal del Trabajo:
Se elimina la votación indirecta y secreta para la elección de las direcciones sindicales, incluyéndose las secciones sindicales, y se establece el voto directo, personal, libre, directo y secreto de los trabajadores.
Estableciéndose rigurosos requisitos para garantizar la plena libertad sindical.
El mismo procedimiento se estatuye para garantizar la negociación y la contratación colectiva en beneficio de los trabajadores.
Así como para acabar con los llamados contratos de protección, instrumentos favoritos de patrones y dirigentes charros para someter y manipular a los trabajadores.
La duración en los cargos sindicales se sujeta al procedimiento del voto personal, libre, directo y secreto, para evitar la manipulación y la eternización de los dirigentes charros que de esa forma amplían indefinidamente sus periodos sindicales.
Se establecen rigurosos mecanismos para impedir la corrupción de los dirigentes sindicales en el manejo discrecional de las cuotas sindicales y de los bienes del sindicato; que de comprobarse podrán ser sancionados con la suspensión o destitución de sus cargos sindicales.
Quedan pendientes temas como la subcontratación laboral, mejor conocido como outsourcing y lo relativo a los trabajadores del campo como lo reconoce el propio dictamen, bajo el compromiso de abordar estos temas en los siguientes periodos ordinarios.
En efecto, dicho sin desdoro, buena parte de estas reformas laborales son resultado de compromisos del Estado Mexicano asumidos en el Tratado comercial México-Estados Unidos y Canadá, contenidos en el anexo 23-A; pero indudablemente responden igualmente a demandas que por décadas han enarbolado los trabajadores mexicanos.
Con esta histórica reforma laboral las horas del charrismo sindical están contadas, pero su caída será por obra y voluntad de los trabajadores y del núcleo duro de la clase obrera en México.
No olvidemos que la liberación de los trabajadores solo será obra de los trabajadores o no será.
Es el turno de los trabajadores para organizarse sindicalmente, para democratizar sus sindicatos, enviando al basurero a los dirigentes charros, asumiéndose como sujetos activos y primordiales del cambio social en marcha.

https://regeneracion.mx/reforma-laboral-historica-el-turno-es-de-los-trabajadores/

La tan esperada reforma laboral nos dejó con sabor agridulce: CROM

JESÚS ENRIQUE RAMÍREZ PÉREZ · 04/05/2019
La-formula-del-cafe-con-leche-37.jpg
“Tras una larga espera, la Reforma Laboral en México fue aprobada por el Senado de la República esta semana, si bien ya lo esperábamos, consideramos que hubo aspectos importantes que se quedaron en el tintero y otros que no esto como parte del cumplimiento de algunos requisitos y compromisos firmados en el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Primero, las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos, avalaron en lo general la minuta de reforma a la Ley Federal del Trabajo, a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, a la Ley Federal de la Defensoría Pública, a la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores y a la Ley del Seguro Social; todo ello englobado en materia de libertad sindical, justicia laboral y negociación colectiva. Posteriormente se presentó en el Pleno del Senado en donde con 120 votos a favor, 0 en contra y 2 abstenciones, la reforma se aprobó en lo general.
Si bien desde la CROM manifestamos nuestra celebración por el cambio que vendrá en cuanto a la libertad sindical y a la obligatoriedad a los sindicatos de rendir cuentas para transparentar el padrón de agremiados; insistimos en que la eliminación de las juntas de Conciliación y Arbitraje para crear los Tribunales Laborales en el Poder Judicial es un error fatal para la justicia laboral.
Entre las diversas disposiciones nuevas que establece esta reforma, podemos destacar la obligación que ahora tienen los patrones de entregar a los trabajadores sin costo alguno, un ejemplar impreso del contrato colectivo de trabajo inicial o de su revisión. A su vez, en la Ley Federal del Trabajo, Capítulo II artículo 357 sobre sindicatos, federaciones y confederaciones, se estableció que: “trabajadores y patrones, sin ninguna distinción ni autorización previa, tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes”. Los trabajadores tienen pues el derecho de libre afiliación y no pueden ser obligados a formar parte de ninguna agrupación. Esto como líder sindical lo celebro y considero que es por demás favorable, pues por décadas se ha malintencionado la labor de los sindicatos y confederaciones, lo que nos hace creer que a mediano y largo plazo nuestro trabajo ser dignificará y mejorará las oportunidades de representación sindical.
Ahora bien, siguiendo con el rubro sindical, el artículo 358 establece que la elección de directivas de sindicatos y federaciones será mediante voto personal, libre, directo y secreto de los miembros; destacándose que el periodo de duración de éstas no podrá ser ya indefinido.
Sobre la Ley del Seguro Social hay que aclarar que se modificó al grado de que las controversias entre los asegurados o sus beneficiarios y el Instituto, sobre las prestaciones que la ley otorga, deberán tramitarse ante los Tribunales Federales en materia laboral. Mientras que aquellas que sean entre el Instituto y los patrones (y demás sujetos obligados), se tramitarán ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa. Aquí es donde consideramos que genera mayor burocracia, confusión para los trabajadores e inclusive para el manejo de la documentación, retrasando las resoluciones y alargando los conflictos administrativos.
Otro punto es que en el Capítulo IX Bis de la LFT ahora establece la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, mismo que se le faculta para realizar la función conciliadora en materia federal y llevar el registro de todos los contratos colectivos de trabajo, reglamentos interiores del mismo y de las organizaciones sindicales. Nuevamente centraliza la labor de la justicia laboral, da mayor carga a una instancia y se tiene el temor de que con tanta carga de trabajo no se les atienda con su debido tiempo a los trabajadores afectados en alguna violación a sus derechos o conflictos laborales.
La CROM siempre ha estado abierta a los cambios, mientras estos sean para beneficio de nuestros agremiados y de toda la base trabajadora del país; sin embargo, hay cambios que no son benéficos como el dejar opcional el pago de cuotas sindicales en el artículo 110, pues esta propuesta claramente fue para debilitar a los organismos gremiales. Al igual que lo señaló Napoleón Gómez Urrutia, presidente de la Comisión de Trabajo del Senado, es uno de los principales puntos en los que los dirigentes sindicales no estamos de acuerdo y exigiremos una reforma posterior para que corrijan este grave error, propuesto por quienes buscan debilitar al sindicalismo que está haciendo bien las cosas, con transparencia y con verdadera representación y lucha laboral.

crom_ags@hotmail.com | www.facebook.com/CROMAguascalientes
https://www.lja.mx/2019/05/la-tan-esperada-reforma-laboral-nos-dejo-con-sabor-agridulce-crom-la-formula-del-cafe-con-leche/

Se viven nuevos tiempos, habrá respeto por la autonomía sindical, afirma el presidente de México durante encuentro con dirigentes sindicales


Nueva reforma laboral es una demanda de los trabajadores: voto libre y secreto para elegir representantes
Fecha de publicación
01 de mayo de 2019 Categoría Comunicado

  • Actuaremos con mucho respeto a la autonomía sindical, ya no habrá injerencia del gobierno
  • Vayamos todos juntos a lograr la transformación de México con diálogo, sin confrontaciones

Ciudad de México, 1° de Mayo de 2019.- En México se construye una nueva relación de respeto, diálogo y libertad entre gobierno y trabajadores, destacó el presidente Andrés Manuel López Obrador al encabezar el encuentro con dirigentes sindicales con motivo del Día Internacional del Trabajo:
“Queremos llevar a cabo la transformación con la participación de todo el pueblo de México. Y desde luego que es muy importante que podamos contar con el apoyo del sector obrero”, expresó el mandatario desde Palacio Nacional.
Recordó que cada una de las tres grandes transformaciones del país se han acompañado con la elaboración de una Constitución, producto del amplio acuerdo entre todos los sectores.
“Si nosotros hablamos de llevar a cabo la Cuarta Transformación de la vida pública del país, correspondía plantear una nueva Constitución, pero resolvimos mejor llevar a cabo profundas reformas a la ley suprema.”
Por ello, destacó que desde el inicio de la presente administración se han concretado diversas modificaciones al marco legal gracias al apoyo de los cuerpos legislativos, como la ley que ahora tipifica la corrupción como delito grave, o aquella que elimina el fuero a las y los servidores públicos, especialmente al jefe del Ejecutivo federal, misma que se encuentra en su última fase de aprobación.
Igualmente, se refirió a la más reciente aprobación de la Guardia Nacional que hará posible la pacificación del país. Además, destacó la importancia de contar con un nuevo marco legal que responde a un país en transformación:
“Era una demanda de los trabajadores desde hace mucho tiempo. Voto directo, libre, secreto, para elegir a los representantes.”
Por ello, destacó que el Poder Ejecutivo estará a la altura con lo que la población exige, de tal forma que “vamos a actuar con mucho respeto a la autonomía sindical, porque es de ida y vuelta, no sólo es decirles a ustedes ‘democratícense’ y el gobierno va a estar dando indicaciones y a tener injerencia en la vida interna de los sindicatos o va a tener dirigentes favoritos. Ya no se va a actuar de esa manera.”
Subrayó que una característica de los nuevos tiempos es el cambio de mentalidad que se ha producido en el pueblo; “ya no al tutelaje, los trabajadores no son menores de edad”, por lo que exhortó:
“Vayamos todos juntos a lograr la transformación de México, a eso les convoco, a eso les llamo, a que juntos transformemos a nuestro querido México y que no se excluya a nadie, que no nos confrontemos, que dialoguemos, más cuando se trata de un sector, de una clase social, de la clase trabajadora.”
El presidente estuvo acompañado por Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social; Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM); Francisco Hernández Juárez, secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), así como integrantes del gabinete legal y ampliado.

https://www.gob.mx/presidencia/prensa/se-viven-nuevos-tiempos-habra-respeto-por-la-autonomia-sindical-afirma-el-presidente-de-mexico-durante-encuentro-con-dirigentes-sindicales