Reforma Laboral (I)

VARIOS AUTORES

30.05.2019/04:06

La Reforma Laboral, un pendiente legislativo que tenía el Congreso de la Unión, como resultado de la reforma al artículo 123 constitucional publicada en febrero del año 2017. Pues bien, la reciente reforma legal del 1 de mayo pasado, no solo modificó la Ley Federal del Trabajo, también modificó la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, la Ley Federal de Defensoría Pública, la Ley del Infonavit y la Ley del Seguro Social, conformando con ello, un cambio trascendental no sólo en el número de ordenamientos reformados, sino en el impacto de los mismos para las partes involucradas como actores principales de las relaciones obrero patronales, esto es, a los derechos de los trabajadores, de los patrones, de las agrupaciones sindicales y de los mismos órganos del Estado que intervienen en la impartición de la justicia laboral.

Así, se crea un nuevo sistema de justicia laboral, con aspectos muy importantes tales como el establecimiento de la conciliación previa, obligatoria y fuera de la instancia judicial, la cual se va a llevar a cabo, a través de órganos del estado de carácter descentralizado, tanto a nivel federal como local, los cuales tendrán como propósito substanciar la conciliación de manera satisfactoria para ambas partes (trabajador y patrón) antes de presentar la demanda, y así evitar prolongados y costosos juicios como actualmente se tienen en las Juntas de Conciliación y Arbitraje.

Al respecto, la nueva Ley Laboral, establece que no se deberá agotar esta instancia si el conflicto versa sobre discriminación, designación de beneficiarios por muerte, prestaciones de seguridad social y prerrogativas fundamentales como libertad de asociación, sindical o de reconocimiento colectivo, cuestiones de trata laboral, trabajo forzoso o infantil, así como las disputas sobre la titularidad de los contratos colectivos de trabajo o la impugnación de los estatutos de los sindicatos.

Otro aspecto importante, es la creación de tribunales laborales dependientes del Poder Judicial Federal y del Poder Judicial de cada entidad federativa, en razón de la competencia que corresponda a cada conflicto, esto trae como consecuencia la extinción de las Juntas de Conciliación y Arbitraje federal y local, y con ello se da un cambio trascendental en la impartición de la justicia laboral.

Cabe recordar que las actuales Juntas de Conciliación y Arbitraje dependen del poder ejecutivo; sin embargo, tal modificación no es inmediata, pues el legislador otorgó ciertos plazos para llevar a cabo los cambios en los nuevos órganos de justicia, en el caso de los Centros de Conciliación y Tribunales Locales deberán iniciar labores a más tardar el 2 de mayo de 2022.

Para el caso de los Centros de Conciliación y Tribunales Federales, deberá ser a más tardar el 2 de mayo de 2023, es decir, un año posterior al inicio de labores a nivel local, por lo que como podemos observar, estamos a 3 y 4 años de distancia para la implementación de los nuevos tribunales que tendrán como propósito fundamental, impartir justicia en materia laboral, con la expectativa de que esto sea haga en condiciones más favorables de las que ahora tienen las Juntas de Conciliación y Arbitraje que conocemos.  https://www.milenio.com/opinion/varios-autores/escuela-libre-de-derecho-de-puebla/reforma-laboral-i

El T-MEC trae en sus alforjas la posibilidad de dar fin al sindicalismo simulado

Con la reforma laboral, bajo la presión de legisladores de EU, los trabajadores podrán quitarse de encima a las cúpulas que negociaban en su nombre y beneficiaban de mantener bajos salarios.
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Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
Por Lucía Pérez Moreno
Hay un refrán que dice que el hombre propone y el destino dispone. La frase le calza bien a algunos líderes sindicales, en cuyos planes estaba volver a frenar la reforma laboral este año y conservar, de ese modo, sus privilegios.
El año pasado, en abril, en vísperas de la celebración del Día del Trabajo, el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, anunció la extinción de esta misma reforma laboral, que ya había sido aprobada en 2017 como parte de los compromisos que México asumió en la renegociación del TLCAN y que contenía varios capítulos en contra del sindicalismo corporativo.
Aceves del Olmo celebró que el Congreso no hubiera aprobado las leyes secundarias y, según reportó la prensa, remató diciendo que la historia juzgaría a quienes habían promovido la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje (JCA), a su juicio, pilares de la justicia laboral en México.
No es casual que la primera reacción de Aceves del Olmo, cuya central sindical controla a 5 millones de trabajadores en México, se oponga a una reforma que, a grandes rasgos, va a terminar con el sindicalismo de simulación, coloquialmente llamado “charro”, que impone contratos colectivos a espaldas de los trabajadores, y del cual Aceves del Olmo es uno de sus máximos exponentes. Forbes México solicitó una entrevista con Aceves del Olmo, pero no recibió respuesta.
El escenario para este sindicalismo, que ha predominado en México desde los años 30 del siglo pasado, comenzó a cambiar. Las elecciones de julio de 2018 trajeron un nuevo Congreso con mayoría de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había hecho de la democracia sindical una de sus principales banderas políticas.
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Foto: Angélica Escobar / Forbes México.
El debate sobre la reforma laboral regresó a la mesa de negociaciones y avanzaba lentamente, pues había muchas iniciativas por discutir, entre ellas, varias de la CTM y de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), esta última, con cerca de 3.5 millones de trabajadores afiliados.
Pero el destino quiso que las cosas dieran una vuelta de tuerca. De Estados Unidos llegó una amenaza seria sobre el T-MEC. Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes, donde este partido tiene mayoría, advirtió que no habría tratado comercial si México no aprobaba las reformas secundarias. “No enforcement, no treaty”, fue el mensaje que sonó fuerte.
Los demócratas, que están muy influidos por la poderosa central sindical AFL-CIO, saben que México es un país donde las leyes no siempre se cumplen. Así fue con las dos reformas laborales anteriores, de 2002 y 2012, en las que hubo capítulos dedicados a promover un sistema laboral libre y democrático, pero que quedaron en buenas intenciones.
“El reto para México es dejar la simulación y comenzar a cumplir con las leyes que implementa”, dice Ricardo Corona, director jurídico de Imco. La reforma laboral aprobada en 2017 ya proponía cambios más radicales que las dos anteriores en el tema de libertad sindical, pero también dejaba abierta la puerta para conservar los contratos colectivos de protección laboral.
Esto hizo que Estados Unidos le exigiera a México no dejar espacios de ambigüedad. Para no poner en riesgo el nuevo tratado comercial, el presidente López Obrador hizo un llamado al Congreso a votar fast track el paquete de leyes y, en cuestión de semanas, la reforma laboral ya tenía leyes secundarias. “Nos alcanzaron las prisas”, reconoce el abogado laborista Guillermo Roel, al expresar que Estados Unidos terminó cerrando la negociación.
5 Claves para entender la nueva reforma laboral

  • Desaparición de las Juntas Locales y Federales de Conciliación y Arbitraje, que serán sustituidas por tribunales del Poder Judicial de la Federación, a los que se podrá recurrir sólo después de agotar las instancias de mediación.
  • Creación de Centros de Conciliación. Cada estado tendrá un centro de mediación, donde se recibirán las demandas en primera instancia y, sin necesidad de abogados, se buscará resolver el conflicto en un plazo no mayor a 45 días.
  • Creación de un Centro Federal de Registro Laboral, que será autónomo y donde se depositarán todos los contratos colectivos y reglamentos de trabajo y de las organizaciones sindicales.
  • Reconocimiento de la democracia sindical. El derecho de los trabajadores a la libre sindicalización, conforme a los convenios de la OIT. Los dirigentes sindicales deberán ser electos a través del voto libre, secreto e individual. La reforma establece mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
  • Combate a los sindicatos “blancos”. Ningún sindicato podrá firmar un contrato colectivo de trabajo sin el consenso de, al menos, una tercera parte de los trabajadores. Todos los contratos deben dar lugar a mejoras en las condiciones de trabajo y los líderes que incurran en actos de extorsión en contra de los patrones serán sancionados.

En vísperas de Semana Santa, una reforma que nació incompleta y que después fue declarada muerta, resucitó milagrosamente y fue votada por casi todos los partidos políticos. Entre quienes la apoyaron, estuvieron el también senador Aceves del Olmo y el diputado Isaías González Cuevas, líder de la CROC.
Ambos líderes saben que esta reforma será una bomba de tiempo para sus gremios, pero reconocen el peso de la nueva coyuntura internacional. “Esta reforma va a terminar con los líderes vitalicios que trabajan a espaldas de los trabajadores y que ganan jugosas utilidades”, predice Alfonso Bouzas, del Centro de Investigaciones Económicas de la UNAM.
Privilegios que se desvanecen
El dictamen de las leyes secundarias aprobado en abril pasado consta de más de 200 páginas que contienen más de 100 cambios, algunos menores y otros de sustancia, relacionados con la negociación colectiva y el derecho sindical, según Rodrigo Olvera, abogado laborista que participó en todas las discusiones legislativas como parte del Observatorio Laboral.
Entre los cambios más relevantes destacan las precisiones que se hacen en el tema de la representatividad. En la reforma de 2017, se dejó abierta la posibilidad de que fueran los sindicatos los que decidieran los procedimientos, tanto de la elección representantes de los trabajadores, como del conteo de los votos. Las leyes secundarias se ajustaron para evitar posibles trampas. “Se pusieron candados para asegurar una votación democrática”, dice Olvera.
Este tema es clave porque, dependiendo del sentido del voto, se define a qué sindicato se le da la constancia de mayoría y, por ende, la titularidad de un contrato colectivo de trabajo, es decir, la facultad de negociar con la empresa a nombre de los trabajadores.
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El capítulo 23 del T-MEC hace énfasis en que México debe poner fin a los contratos colectivos de protección laboral, y el voto limpio es la clave para avanzar en ese camino.
También desapareció, muy a pesar de los sindicatos corporativos y algunas cúpulas empresariales, el tripartismo en la negociación laboral. Forbes México pidió hablar con Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero no hubo respuesta
Este modelo terminó siendo un lastre porque no sólo retrasaba la impartición de justicia, sino que inclinaba la balanza de uno u otro lado. “La mejor prueba de que el modelo tripartita no funciona está en la Junta de Conciliación”, dice Olvera, al recalcar que siempre hay una parte que quiere controlar las negociaciones.
El tripartismo será reemplazado por figuras negociadoras neutrales, que van a ser las encargadas de hacer la mediación y de impartir justicia. El punto neurálgico de la discusión se centró en el papel que tendrá el nuevo Centro Federal de Registro Laboral, donde se van a registrar y resguardar los contratos colectivos, los reglamentos de trabajo y todas las actas sindicales. Tanto los sindicatos como las cúpulas empresariales expresaron reservas, pues ya no controlarán ni los registros ni la información que allí se deposite. “La neutralidad garantizará que nadie tenga el control sobre la vida sindical”, dice Olvera. El CCE declinó hacer comentarios para este artículo.
Esta modificación le abre el camino a los sindicatos que, en el pasado, por no ser del gusto de los patrones o del gobierno en turno, no podían obtener su registro.
Moverse ahora será más fácil; caerse, también
Algunos líderes de las cúpulas sindicales se resignan a perder presencia y otros ven, en los nuevos tiempos políticos, vientos a su favor. El líder minero y senador por Morena, Napoleón Gómez Urrutia, creó, este año, una Confederación Internacional de Trabajadores, para modernizar la lucha sindical y, aunque descartó que vaya a quitarle “membresías” a otras organizaciones, hay quienes creen que va por los sindicatos de la CTM y la CROC. “Se quiere servir de Morena para hacer lo mismo que hacen otros líderes sindicales”, dice Alfonso Bouzas, del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral.
“Napito”, como se le conoce desde que heredó el cargo de su padre, critica a los sindicatos subordinados a los poderosos. En otro frente lucha la maestra Elba Esther Gordillo, quien busca recuperar el liderazgo del SNTE y que, según Bouzas, “hoy habla como [si fuera] la mayor demócrata de México”.
Y, entre estos dos líderes, sobresale Carlos Romero Deschamps, del sindicato de Pemex, que, en 2017, se reeligió para otros siete años, lo que le permitirá estar al frente de dicho gremio durante todo el sexenio de López Obrador.
El caso de Romero Deschamps es emblemático, pues los últimos procesos de elección estuvieron plagados de irregularidades, por lo que tiene varias demandas ante las Juntas de Conciliación. El problema, de acuerdo con Olvera, es que, como estas instancias son tripartitas, necesitan el voto de la representación sindical para quitarlo del cargo. Olvera señala que este caso ya está siendo ventilado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Por lo pronto, el presidente López Obrador ha reiterado que él no va a intervenir en la vida sindical del país, ni mantener sindicatos de gobierno. En el nuevo escenario político, moverse será más fácil, pero caerse… también lo será.
Otra adición se manifiesta en el terreno de la rendición de cuentas. Los sindicatos deberán entregar informes semestrales, desglosando ingresos y detalles de los gastos. “Ya no van a poder priorizar sus intereses ni manejar las cuotas como negocios personales”, dice Bouzas, quien prevé el debilitamiento de muchos líderes sindicales acostumbrados a una vida de excesos.
La última de las grandes correcciones tiene que ver con el recurso de la huelga. “Esta reforma va a terminar con el sindicalismo de extorsión”, declara Olvera, quien se refiere a las prácticas que ejercían algunos sindicatos de amenazar con huelgas cada vez que querían obtener una renovación de contrato colectivo de trabajo.
Disputa por los empleos
La gran paradoja de esta reforma es que responde a las demandas sociales que han venido exigiendo muchas organizaciones laborales, pero que, al final, llega impuesta por Estados Unidos, por la vía de la renegociación del TLCAN. México incumplió, durante los últimos 25 años, con el compromiso de mejorar las remuneraciones salariales de sus trabajadores. De acuerdo con el estudio “El futuro de la industria automotriz en México”, realizado en 2017 por El Colegio de México, la brecha salarial entre México, Estados Unidos y Canadá se fue ahondando desde la firma del TLCAN.
En 1994, los salarios en la industria automotriz en Estados Unidos y Canadá eran 5.4 y 5.1 veces más altos, respectivamente, que en México. Pero, para 2016, la brecha era ya de 9.1 y 8.4 veces. Ese año, un trabajador mexicano de la industria automotriz percibía tan sólo el 8.4% del salario de un par estadounidense. “El auge de la industria automotriz en México se debe a los menores costos de producción asociados a los bajos salarios”, dice el informe.
Éste indica que, entre 1994 y 2016, México generó más de 650,000 empleos en la industria automotriz, mientras que Estados Unidos perdió unos 60,000. Estos datos explican, en parte, por qué Donald Trump calificó el TLCAN como el peor acuerdo comercial en la historia de Estados Unidos, y su insistencia en detener el dumping laboral. Además de obligar a México a suscribir el capítulo 23 del T-MEC, que obliga a terminar con los contratos de protección laboral y a impulsar una auténtica libertad sindical, impuso una cuota laboral para tratar de frenar la pérdida de empleos en la industria automotriz. Cada vehículo fabricado en la región de América del Norte tendrá componentes que serán fabricados en un 40% por mano de obra que gane al menos 16 dólares la hora, es decir, cinco veces más de lo que hoy percibe un obrero de esta industria.
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Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
El T-MEC ya fue firmado por los presidentes de los tres países, pero debe ratificarse en los respectivos Congresos y, al menos en Estados Unidos, hay una corriente de legisladores demócratas, influenciados por la AFL-CIO, que piden reabrir negociaciones para obtener más garantías de México en el capítulo laboral.
De acuerdo con Sergio Escamilla, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, la reapertura de las negociaciones le daría a Trump el pretexto de cancelar el libre comercio con México.
La discusión legislativa de este tratado inicia formalmente en mayo y el acuerdo tendría que ser ratificado antes de septiembre, cuando inician las precampañas presidenciales en EU. “Si no se aprueba ahora, hay el riesgo de regresar a una renegociación el año entrante que tomaría mucho tiempo”, predice Escamilla.
Una piedra en el zapato, llamada outsourcing
En abril de este año, Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO pidió, durante un encuentro con trabajadores metalúrgicos, reabrir la negociación con México, recalcando que la práctica del outsourcing había quedado fuera de la reforma laboral, y que “seguirá provocando una hemorragia de empleos hacia México”.
En efecto, esta práctica se ha extendido velozmente, sobre todo desde la firma del TLCAN, porque permite a las empresas obviar sus obligaciones fiscales y reducir el pago de prestaciones. La reforma laboral de 2012 abordó esta práctica, pero dejó muchos pendientes. Hoy, la gran disyuntiva es si hay que volver a legislarla o, de plano, prohibirla. “Las opiniones están muy divididas en el Congreso”, dice Olvera.
¿Quién se queda con la carga?
Hay diversas disposiciones en la nueva ley que han causado diferentes grados de inquietud entre los empresarios, pero ninguna ha generado tanta molestia como la llamada reversión de la carga probatoria, una medida que se aplica en los casos de despidos injustificados.
En el sistema actual, si el patrón niega que hubo despido y ofrece la reinstalación, se revierte la carga de prueba y se suspende el juicio. En el nuevo sistema ya no importa que el patrón ofrezca la reinstalación; la carga se queda en automático con el patrón. “Esto es absurdo”, dice el abogado laboral Guillermo Roel, quien señala que esta ley le quita al patrón el beneficio de la duda.
Los despidos son la mayor causa de conflicto laboral e implican más del 90% del trabajo de las juntas, que, cada año, reciben más de 100,000 denuncias. En opinión de Romero, este cambio ha creado alarma entre varios empresarios. “Muchos temen que esta situación los pueda llevar a la quiebra”, dice.
La razón por la cual se revirtió la carga probatoria se debe al abuso que de esta figura hacían abogados sin ética. Ofrecían una reinstalación fraudulenta y, cuando el trabajador la aceptaba, se cancelaba la demanda. “Esta ley ya no va a permitir las chicanadas”, señala Olvera, quien considera que los empresarios no deben temerles a las negociaciones honestas, porque, a la larga, serán en beneficio de todos. Romero, por su parte, recomienda a las empresas llevar un buen control documental de las condiciones laborales de sus empleados para evitar que éstos puedan, a su vez, cometer actos abusivos.
El número de trabajadores contratados bajo esta modalidad varía considerablemente, de acuerdo con la fuente que se consulte. Un estudio de la Universidad de Chapingo estima que hay cerca de 7.6 millones de trabajadores subcontratados, mientras que el colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza la ubica en 17.5 millones de personas, una diferencia de casi 10 millones.
De acuerdo con Olvera, hay varias propuestas sobre la mesa para comenzar a discutir la tercerización, aunque reconoce que el tema es complejo porque no ha sido estudiado a fondo.
También quedó fuera de la reforma, aunque sin generar tanta presión internacional, el apartado B, que cubre a los empleados del sector público. El control político de los sindicatos que afilian a los burócratas es clave y, a juicio de algunos, requiere de un trato especial. Ejemplo de esto es el caso del INE, que, el año pasado, declaró ilegal la creación de un sindicato de trabajadores porque, según argumentó, pone en peligro la democracia del país.
¿Y quién paga la cuenta?
A pesar de las prisas para aprobar la nueva reforma, los cambios se inician en 2020, pues este año no se asignó presupuesto para la capacitación del personal que hará funcionar el nuevo sistema. Una de las figuras clave de la reforma serán los mediadores, cuyo papel será contener los conflictos laborales para que no desborden los tribunales. Hay suficiente evidencia documental para demostrar que la mayoría de los conflictos laborales se puede desactivar vía una conciliación, señala Ricardo Corona, director jurídico del Imco.
En los próximos años, tendrán que convivir el viejo y el nuevo sistema de justicia laboral. “Un asunto iniciado en una junta debe terminar con un laudo”, explica Eloísa Carpintero, abogada y ex actuaria de una junta. Esta reforma va a implicar una duplicidad de gastos, pues, además de financiar a las juntas (hasta su cierre definitivo), habrá que asignar recursos para abrir los nuevos Centros de Conciliación, uno en cada estado, y extenderle un presupuesto adicional al Poder Judicial de la Federación, que deberá crear tribunales laborales.
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Foto: Angélica Escobar / Escobar.
La previsión de la Secretaría del Trabajo es que ambos sistemas van a convivir durante cuatro años, pero algunos expertos consideran que este plazo es muy optimista. “Si no hay más presupuesto para las juntas, la transición va a ser más larga”, dice Olvera.
Y, mientras se deciden los presupuestos, las Juntas de Conciliación trabajan a tope. De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo, tan sólo las Juntas Federales deben resolver cerca de 430,000 expedientes; y a este número hay que sumarle los de este año y los de las Juntas Locales.
Por lo pronto, los abogados que van a las juntas han resentido, este año, un servicio más deficiente. De acuerdo con la abogada Norma Romero, un trámite que antes le tomaba un mes (que ya es mucho tiempo), hoy tarda hasta tres meses.
Los recortes de personal están colapsando a las juntas, señala Eloísa Carpintero, quien fue actuaria de una Junta Federal por 27 años. “Tienen una carga de trabajo criminal y, lo que antes hacían cinco personas, hoy lo debe hacer una sola”.
Ahora flota en el ambiente la pregunta: ¿Cómo le hará México para transitar hacia un nuevo modelo de justicia laboral, si aún no puede terminar de cerrar las puertas del viejo sistema?

https://www.forbes.com.mx/fin-del-sindicalismo-simulado-gracias-al-t-mec/

Coahuila: Debe de existir acuerdo para transferencia de expedientes


Debe haber orden en la transferencia de expedientes de la Junta de Conciliación y Arbitraje a los nuevos juzgados laborales, lo cual pronto se dará como consecuencia de la reforma a la Ley Federal del Trabajo, sostuvo el diputado Jesús Berino Granados.
lunes, 29 de abril de 2019
El coordinador de la Comisión del Trabajo en el Congreso del Estado consideró que debe haber un acuerdo para que esos expedientes se transfieran en orden a los próximos juzgados especializados en el tema laboral.
 Cambio inminente
Esto se debe, dijo, a que con la reforma labora está próxima la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Explicó que este procedimiento forma parte de la aplicación de las reformas en materia laboral, luego de las modificaciones a los artículos 107 y 123 constitucionales.
Dijo que se deben presentar a la Secretaría del Trabajo los planes para la conclusión de los asuntos que se encuentren en trámite y para el cese gradual de dichos órganos (Juntas de Conciliación y Arbitraje, así como la Procuraduría de la Defensa del Trabajo), debiéndose observar a cabalidad los términos y plazos que se determinen en la ley.
Lo que se busca es que exista el tiempo oportuno para transferir procedimientos, expedientes, y documentación a los nuevos Tribunales Laborales y a los Centros de Conciliación según sea el caso, cumpliendo con el proceso de transición del Nuevo Sistema de Justicia Laboral
El legislador indicó que corresponde a la Secretaría del Trabajo de Coahuila vigilar el proceso para que todos los asuntos que están en trámite en las Juntas de Conciliación y Arbitraje, y en la Procuraduría de la Defensa del Trabajo se turnen a los juzgados en materia laboral.
Esto obedece a las modificaciones legales que se aprobaron en el país, lo que implica que las diferencias o conflictos entre trabajadores y patrones, se resolverán en juzgados.
http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/locales/2019/4/29/debe-existir-acuerdo-para-transferencia-expedientes-811194.html

Concretar el Tratado México-Estados Unidos-Canadá en sus términos, pide Martí Batres a congresistas estadounidenses

abril 26, 2019 David Perez Congreso, Nacional
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En una reunión con los congresistas estadounidenses Henrry Cuellar y Lou Correa, el presidente del Senado de la República, Martí Batres Guadarrama, consideró necesario concretar el Tratado México-Estados Unidos-Canadá en los términos en que lo firmaron los mandatarios de los tres países.
Al encuentro con los legisladores que forman parte de la Coalición Neo Democrática y el Caucus Hispano en el Congreso norteamericano, también asistieron los titulares de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Trabajo y Previsión Social, Héctor Vasconcelos y Napoleón Gómez Urrutia, respectivamente.
Martí Batres refirió que dicho acuerdo internacional incluye un capítulo laboral. “Para nosotros es fundamental elevar las condiciones de vida de los trabajadores mexicanos”, su salario y su capacidad de negociación colectiva.
Por eso, asentó el legislador, “nos parecería muy bueno que pudiera concretarse en el Congreso de Estados Unidos de América y en el Senado mexicano”.
Agregó que la reforma laboral -que ya aprobó la Cámara de Diputados y en este momento se discute en el Senado de la República- establece un nuevo sistema de justicia laboral, así como la transparencia y aprobación de los contratos por los trabajadores para erradicar la práctica de los “contratos de protección”, así como la democracia y libertad sindicales.
Con la reforma, acotó, los trabajadores podrán elegir democráticamente a sus dirigentes, por voto personal, libre, secreto y directo. “Somos de la idea que es importante el bienestar de los trabajadores en México, Estados Unidos, Canadá y en todos los países. Es importante el equilibrio de los factores de la producción”, asentó.
El congresista Henry Cuellar expresó al respecto: “Nosotros queremos más puentes, no muros. Queremos a México, Estados Unidos y Canadá prósperos y fuertes”. Son países de una región muy importante. Sólo entre la Unión Americana México, destacó, hay un intercambio comercial que asciende a más 1.5 billones de dólares de negocios diarios.
Consideró que los cambios en materia laboral en México son históricos “y les quiero dar las gracias por tomar esos pasos importantes”.
A su vez, Lou Correa dijo: “Esperemos que el Congreso le dé la bendición a este Tratado, pero queremos asegurar que los empresarios y los trabajadores de ambos países van a ganar. Que el progreso sea parejo, de un lado y del otro”, manifestó.
El senador Napoleón Gómez Urrutia coincidió en que la reforma laboral se traducirá en grandes beneficios para los trabajadores. Destacó que en esta Legislatura se aprobaron los convenios 98 y 87 de la Organización Internacional del Trabajo sobre el derecho a la libertad sindical, la contratación colectiva y la libertad de asociación, pasos importantes para alcanzar la justicia y democracia laboral.
Por su parte, el senador Héctor Vasconcelos destacó que ambas naciones necesitan un diálogo permanente para abordar la agenda bilateral. Sin embargo, un reto de la relación es la atención del fenómeno migratorio.
“No debemos exagerar problemas circunstanciales, incidentes de un momento. Debemos tener una visión de mediano y largo plazo. Aceptar que las grandes migraciones son una realidad del Siglo XXI. No nos queda otra manera de abordarlas que a través del diálogo, de la búsqueda de estrategias comunes para resolverlas de fondo”, concluyó.

https://noticiaschihuahua.mx/2019/04/26/concretar-el-tratado-mexico-estados-unidos-canada-en-sus-terminos-pide-marti-batres-a-congresistas-estadounidenses/

Expertos debaten entrada en vigor del Nuevo Sistema de Justicia Laboral

El acto inaugural lo presidió la titular de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México (STyFE), Soledad Aragón Martínez, quien señaló que con el T-MEC habrá profundos cambios en las relaciones laborales

La STyFE reunió a especialistas en el foro «La Nueva Fisonomía de la Justicia Laboral Frente al T-MEC». Foto: Especial
PORHERALDO DE MÉXICO MARZO 5, 2019
Durante todo el día, diferentes expertos discutieron el contexto para la entrada en vigor del Nuevo Sistema de Justicia Laboral en el país, que sustituirá a las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Todo entorno a las cláusulas del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El acto inaugural lo presidió la titular de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México (STyFE), Soledad Aragón Martínez, quien señaló que con el T-MEC habrá profundos cambios en las relaciones laborales.
“Sin duda, esperamos sean para el beneficio de la sociedad mexicana, en especial para todos aquellos hombres y mujeres trabajadoras, quienes hasta ahora no han podido gozar satisfactoriamente de empleos de calidad.
Un sistema de justicia laboral poco eficiente impide que se haga realidad aquella máxima del derecho del trabajo que dice: todos los tribunales deberán emitir sus resoluciones de manera pronta, completa e imparcial”, dijo.
A su vez, el presidente de la Comisión Laboral de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), Raúl Maillard, se refirió a la creación de un nuevo Centro de Conciliación para la materia laboral, porque la conciliación ahora va a ser obligatoria, tanto para los trabajadores como para los patrones.
“Se pretende que disminuyan los juicios laborales”, expuso.
El Secretario de Patrimonio Cultural y Ecología de la Confederación Revolucionaria Obrera y Campesina (CROC), Juan Sánchez Ortiz, dijo que se aspira a una reforma que permita armonía, equilibrio.
El Secretario General de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), Rodolfo González Guzmán sostuvo que es necesario mantener el diálogo social entre empleadores, trabajadores y gobierno, frente al T-MEC.

https://heraldodemexico.com.mx/cdmx/expertos-debaten-entrada-en-vigor-del-nuevo-sistema-de-justicia-laboral/

Primavera laboral

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Por Martí Batres Guadarrama
01/02/2019 
Los más de 30 años de neoliberalismo en México significaron un largo y frío invierno para los trabajadores. En ese lapso, el salario mínimo perdió más del 70 por ciento de su poder adquisitivo. El sistema de pensiones fue privatizado y los contratos de trabajo se vinieron abajo. 
Desde el poder, se declaró una gran ofensiva ideológica contra los asalariados y sus derechos. Los aumentos salariales fueron satanizados y señalados como iflacionarios. Y el ataque a los derechos laborales se justificó diciendo que era para “atraer inversiones”. 
En más de tres décadas de castigo a la mayoría de la población, el paraíso anunciado por los tecnócratas nunca llegó. Al contrario, los problemas del país se multiplicaron. La violencia y la crisis en todos los aspectos se apoderó de las primeras planas. 
Por ello, el cambio de régimen debe significar necesariamente la recuperación de los derechos laborales. En este sentido ya se dieron los primeros pasos. 
En el Senado de la República se ratificó el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con lo que se garantiza el derecho a la libre sindicalización. 
Por su parte, el Ejecutivo Federal determinó, en acuerdo con el sector productivo, un alza histórica al salario mínimo. De esta forma, las percepciones básicas de los trabajadores pasaron de 88.36 a 102. 68 pesos diarios y en la zona fronteriza el incremento fue del 100 por ciento. En tanto, a los trabajadores de base del gobierno federal se les otorgaron aumentos salariales de 1, 2 ó 3 puntos por arriba de la inflación. 
Hay una importante coyuntura que empuja esta oportunidad para mejorar el tema laboral. Por un lado, está la reforma constitucional de 2017 que aborda temas como la transparencia de los contratos colectivos, el nuevo sistema de justicia laboral, así como la libertad y la democracia sindical, y que deben traducirse ya en una legislación secundaria. 
Por otro lado, en las renegociaciones del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá se incorporó prácticamente un apartado laboral para elevar el salario y mejorar las condiciones de negociación colectiva de los trabajadores. Además, llevar a cabo estas reformas laborales progresivas es condición para la firma del T- MEC. 
Ambos factores aseguran por sí mismos que los derechos laborales sean una asignatura importante en el naciente periodo de sesiones del Congreso de la Unión. Sin embargo, hay más iniciativas pendientes de discusión. 
Tan sólo en el Senado de la República hay propuestas importantes al respecto. Por ejemplo, la planteada por la senadora Antares Vázquez que busca que el salario mínimo no pueda aumentar en un porcentaje inferior a la  inflación anual. Por su parte, Miguel Ángel Mancera sugiere reconceptualizar el salario mínimo para que se denomine salario digno. A esto se suma el proyecto de la también senadora Cecilia Sánchez que busca asegurar la elección democrática de los dirigentes sindicales. 
Como podemos darnos cuenta, hay elementos para abrir una nutrida e interesante discusión sobre temas de tipo laboral con óptica progresista en el Poder Legislativo. Hacía muchos años que no se presentaba una oportunidad para hacer prosperar la justicia laboral, el aumento salarial, la democracia sindical, la transparencia de los contratos colectivos, el trabajo en el hogar como ahora. La ciudadanía votó por un cambio y este comienza a florecer, a dar frutos. Por más de 30 años cortaron las flores, pero no podrán parar la primavera. 
Presidente de la Mesa Directiva del Senado 

https://www.eluniversal.com.mx/articulo/marti-batres/nacion/primavera-laboral

Iniciativa de reforma laboral es light: telefonistas


PRESENTARÁN NUEVA PROPUESTA
El proyecto del grupo parlamentario de Morena causó división en la UNT, pues otros sindicatos miembros han pedido no descalificarlo.
María Del Pilar Martínez
10 de enero de 2019, 00:15
La iniciativa de reforma laboral que presentó el grupo parlamentario de Morena provocó división al interior de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) —que asocia a más de 100 sindicatos— “por ser light” y no atender a fondo los problemas, entre ellos, la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje y la creación de tribunales, además de no modificar al outsourcing.
En reunión plenaria de la UNT, el presidente colegiado, Francisco Hernández Juárez, anunció que la propuesta ha dejado fuera aspectos fundamentales y pretender prologar su aplicación por años, por lo que los telefonistas presentarán una nueva iniciativa que cobijarán con un diputado de Morena, o con otro partido político.
“Vamos a acelerar las gestiones para presentar la propuesta, si no se puede a través de Morena lo haremos a través de otro partido, pero no dejaremos de presentarla. Veremos, la próxima semana, si logramos trabajar una propuesta adicional de consenso de la UNT”.
Lo anterior, porque “la propuesta que se presentó la sentimos muy limitada de sus alcances” y porque no hubo acuerdo justamente en el proceso de transición del nuevo sistema de justicia laboral; como tampoco lo hubo en el tiempo de creación de los organismos autónomos.
“Uno tiene que reconocer que está muy light, y pues no parece que vaya servir de mucho para cumplir con los propósito planteados de la reforma constitucional aprobada en febrero del 2017”, puntualizó.
Asimismo, anunció que trabajarán conjuntamente con el senador Napoleón Gómez Urrutia, quien trae propuestas más contundentes en temas como la desaparición del outsourcing y que no se incluyó en la propuesta que presentó en la Cámara de Diputados el pasado mes de diciembre.
“Napoleón insiste en que es insuficiente sólo hablar de la reforma secundaria. Él cree que debería platearse la desaparición de la Conasami, él cree que debe desaparecer el outsourcing, con eso hemos coincidido, y esto se tendría que plantear en una iniciativa distinta”, explicó.
Por su parte, el también presidente colegiado, Agustín Rodríguez Fuentes, dirigente del STUNAM, propuso no descalificar por completo la propuesta que ya se encuentra en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados y elaborar una protesta sólo con los aspectos que hacen falta incluir.
En ese sentido, anunció que llevarán su iniciativa al Congreso para que puedan discutir las distintas visiones de sectores involucrados en materia laboral.
Por ello, se espera que las iniciativas se presenten en los próximos días, ya que la aprobación de la reforma laboral podría darse en el periodo de sesiones que inicia en el mes de febrero.

pmartinez@eleconomista.com.mx
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Q. Roo: Programan para noviembre nuevo Sistema de Justicia Laboral

Alrededor de 92 millones de pesos será la inversión inicial del proyecto.
CHETUMAL, Q. Roo.- 24 enero 2018.- Será hasta noviembre cuando comience a operar en Quintana Roo el nuevo Sistema de Justicia Laboral, que requerirá alrededor de 92 millones de pesos, según la primera proyección de las autoridades.
Antonio León Ruiz, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado detalló que, de acuerdo con la planeación, serán necesarios al menos ocho Juzgados, que requerirán de infraestructura física y administrativa.
En Benito Juárez están proyectados dos de esos juzgados y dos más en Chetumal, otro en Playa del Carmen, en Cozumel y dos ciudades más por definir.
Basado en la carga de trabajo en los juzgados, el Poder Judicial estima que por cada juzgado deberá haber un juez y mínimo cinco personas más para poder atender de manera debida los casos que se presenten.
“Nosotros pensamos que alrededor de noviembre, si va conforme a lo que se ha dicho. Parece ser que no recibiremos los expedientes ya existentes sino que iniciaremos con carga cero”, afirmó el magistrado.
El Poder Judicial solicitó, en su oportunidad, los 92 millones de pesos necesarios dentro del Presupuesto de Egresos 2018; sin embargo, no fueron asignados los recursos económicos.
Las reformas a nivel federal fueron publicadas el 24 de febrero de 2017, y según los transitorios las legislaturas locales tendrán de plazo un año después de la publicación para adecuar la normatividad.
El próximo 24 de febrero vencerá ese plazo en el que se prevén modificaciones a la Constitución Política del Estado, la Ley Orgánica del Poder Judicial, entre otras disposiciones legales para establecer el funcionamiento de cada uno de los órganos que integrarán el nuevo Sistema de Justicia Laboral.
Recientemente, la Fracción Parlamentaria del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ingresó al Congreso Local una iniciativa de reforma constitucional, en busca de iniciar con la armonización de las leyes locales con las federales.
Una de las figuras necesarias es el Centro de Conciliación Estatal, en donde deberán pasar todos los asuntos antes de llegar a la etapa de judicialización ante los Tribunales Laborales.

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