
11 DE MARZO, 2019 OMAR SÁNCHEZ DE TAGLE
Durante décadas el sindicalismo oficial tuvo una gran influencia en las decisiones del Gobierno en turno, desde políticas laborales hasta la designación del candidato a la Presidencia, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y el Congreso del Trabajo dieron su aval o rechazo para ello.
Con el cambio en el Gobierno y la llegada de la cuarta transformación, que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, los vientos cambian y se prevén tormentas sindicales, toda vez que la centrales oficialistas enfrentan el desafío de las organizaciones creadas por los senadores de Morena, Pedro Haces y Napoleón Gómez Urrutia.
Combatir la corrupción es el centro de los discursos y decisiones del Presidente. Sin embargo, el origen de los senadores que encabezan lo que ya muchos denominan “el sindicalismo de AMLO” genera legítimas dudas.
Ambos legisladores son herederos de imperios sindicales; en el caso de Gómez Urrutia por parte de su padre en uno de los sindicatos mineros, mientras que Haces es sobrino del finado dirigente de la CTM, Leonardo la Güera Rodríguez Alcaine, es decir, son familiares de importantes líderes obreros, y sin haber sido trabajadores, defienden las condiciones y situación de la clase trabajadora.
Haces Barba, que encabeza la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), cuenta con un historial “poco” pacífico, y contrario a la “pacificación del país” que pretende el Gobierno federal, pues ha sido acusado de encabezar episodios de violencia, además de haber recibido un jugoso contrato del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte.
El Ejecutivo Federal y su secretaria del Trabajo, María Luisa Alcalde, deben prever que la colición entre los oficialistas contra las centrales impulsadas de Morena no serán los únicos conflictos; también hay confrontación entre Gómez y Haces.
Los grupos que deberán dirimir la disputa entre Haces y Napito son nuevamente los del coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, y la dirigente de ese partido, Yeidckol Polevnsky, pues Haces es cercano al primero, mientras que Gómez ha encontrado eco en los oídos de la segunda.
Además, Haces ya anunció que busca terminar con centrales como la CTM, que dirige su compañero en el Senado, Carlos Aceves del Olmo, y la CROC, donde manda Isaías González, pero además también contra líderes cercanos al actual Gobierno como Ismael Figueroa, de los bomberos de la Ciudad de México.
Otro ángulo del conflicto se ubica en la pugna contra los denominados “sindicatos independientes”, cuya central, la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) encabeza el líder de los telefonistas, Francisco Hernández Juárez.
Al senador Haces se le ha acusado de querer imponer líderes e influir en las decisiones “colegiadas” de la UNT, pues hay que recordar que el liderazgo de la central independiente lo comparten Hernández Juárez y Agustín Rodríguez, del sindicato de la UNAM.
Alcalde Luján tiene frente a sí un panorama de desafíos que en el mejor de los casos podrá resolver exigiendo que todos los dirigentes cuenten con la aprobación y confianza real y comprobada de sus agremiados.
Etiqueta: Pedro Haces Barba
Analiza Pedro Haces reforma laboral con representantes sindicales
Ciudad de México, a 8 de marzo de 2019
Bajo el principio de parlamento abierto el senador Pedro Haces Barba sostuvo una reunión con secretarios de Trabajo de las entidades federativas a fin de escuchar sus propuestas en torno a la reforma laboral que se analiza en el Congreso.
El legislador de Morena explicó las bondades del proyecto y recordó que la propuesta prevé un capítulo de sanciones para aquellos servidores públicos de los Centros de Conciliación que obstruyan o dilaten el procedimiento conciliatorio o la entrega de la Constancia de Representatividad.
También establece que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos deberá fijar los ingresos mínimos profesionales de los trabajadores, considerando el desgaste físico ocasionado por las condiciones de trabajo y los salarios y prestaciones percibidos por los empleados de establecimientos y empresas dedicadas al ramo de productos agrícolas.
Pedro Haces destacó que la reforma laboral recoge los principios del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo y otros también internacionales, que se refieren a la libertad de los trabajadores para crear sindicatos.
Mencionó que la propuesta de Morena refrenda y amplía el derecho de los trabajadores y patrones de constituir las organizaciones que estimen convenientes, la prohibición a los patrones y al Estado de incurrir en todo acto de injerencia respecto de los sindicatos de trabajadores, así como el reconocimiento de su personalidad jurídica, sin sujetarla a condiciones que los restrinjan.
El legislador detalló que la iniciativa que reforma la Ley Federal del Trabajo pretende garantizar la paridad de género en representación gremial y establece que los contratos colectivos de trabajo deberán revisarse al menos una vez durante los cuatros años posteriores a la entrada en vigor del decreto, para garantizar que todos los contratos colectivos se hayan hecho del conocimiento de los trabajadores.
Adiós a la pax sindical

Número cero
JOSÉ BUENDÍA HEGEWISCH
28 de Febrero de 2019
Las viejas centrales sindicales corporativas sobrevivieron a la salida del PRI del poder en la alternancia del 2000, pero su permanencia está amenazada bajo los dominios de la 4T y el riesgo de ser desplazadas por nuevas agrupaciones que empujan legisladores de Morena. El reacomodo de fuerzas en el mundo del trabajo comienza a dar muestras del fin de la larga época de la pax sindical en el ámbito laboral y abre un enorme desafío al Estado para conducir un cambio de modelo autoritario agotado por la modernización económica y ahora denunciado por los socios comerciales de México.
Si las dirigencias sindicales lograron mantener el favor de la oposición y acomodarse en el arreglo de la partidocraciaa pesar de la democratización, su perspectiva con el gobierno de López Obradores incierta. Los astros de viejos jerarcas ya no están alineados con el poder político, con el que muchos de ellos se confundieron hasta entronizar personajes conspicuos por señalamientos de abusos y corrupción. Y peor aún, ahora el poder ha encumbrado a antiguos compañeros con viejas cuentas pendientes como los promotores de nuevas agrupaciones rivales, los senadores de Morena Napoleón Gómez Urrutia, líder minero e hijo del fundador del Congreso del Trabajo, y Pedro Haces, quien hizo su carrera sindical con Leonardo Rodríguez Alcaine, de la CTM. Precisamente en el 83 aniversario cetemista, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, advertiría que no habrá sindicatos de Estado ni consentidos por el poder como en el esquema corporativo.
No obstante a la retórica oficial, el cambio de señales está en el Congreso donde se analiza una Reforma Laboral que promueve la libertad sindical y la elección de los representantes con voto directo de las bases como la fórmula para desmontar el poder de los llamados líderes charros. La iniciativa propone abrir la libre afiliación sindical en las empresas para debilitar los contratos de protección y liberalizar la negociación colectiva, pero conserva mecanismos que sirvieron al Estado para mantener el control sindical como la toma de nota para su registro oficial y el establecimiento de un Centro Nacional de Conciliación y Registro Laboral para la validez de los contratos.
El ataque —como lo resiente el dirigente nacional de la CTM, el senador priista Carlos Aceves del Olmo— difícilmente dará lugar a la extinción rápida de un modelo construido a lo largo de casi un siglo. Pero el reconocimiento de su agotamiento y el empoderamiento de nuevos liderazgos se percibe en el toque de tambores de guerra por el desplazamiento de las nuevas agrupaciones, la mayor conflictividad laboral en Tamaulipas y zona fronteriza; y también las presiones comerciales externas para la reforma legal del mundo del trabajo en México por el T-Mec.
La transformación del mundo laboral es una promesa de López Obrador, pero también es un desafío para el Estado porque de su conducción dependerá que la desactivación de los mecanismos de control que aseguraron la pax sindical no se desborden en inestabilidad por la disputa entre las centrales.
En la Comisión del Trabajo del Senado ya se han escuchado epítetos de “hampones” hacia viejos sindicalistas como el petrolero Romero Deschamps, pero la verdadera batalla se desarrolla en el seno de las viejas centrales como la CTM o la CROC y la disputa por control de los contratos. La nueva CATEM, que encabeza Haces, busca hacerse de los sindicatos de industria y servicios, a excepción de empresas públicas como CFE y Pemex, aunque invita a sus liderazgos debían jubilarse. Mientras que Gómez Urrutia va por una nueva Conferencia Internacional de Trabajadores y muestra su poder en conflictos laborales como los de la siderúrgicas del norte del país.
El sindicalismo no participó en la democratización del país y hoy su mayor descrédito es la falta de credibilidad para los propios trabajadores. La reforma es una oportunidad para revertirlo si no se pierde en la vendeta de grupos por el poder sindical.
https://www.excelsior.com.mx/opinion/jose-buendia-hegewisch/adios-a-la-pax-sindical/1299066
Hernández vs Haces

GENTE DETRÁS DEL DINERO
Por Mauricio Flores-
1 marzo, 2019
Cuando hay un pleito en tribuna entre hinchas contrarios de fútbol, lo peor es quedar en medio de los trancazos: es lo que está sucediendo en la confrontación entre la Unión Nacional de Trabajadores, que lidera Francisco Hernández Juárez, y la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, que fundó el senador Pedro Haces, por las reformas constitucionales y a la Ley Federal del Trabajo que pretende el Poder Legislativo.
No es un secreto que con la expulsión que la Organización Internacional del Trabajo hizo de la CTM y de la CROC, so pretexto de “contratos de protección, y la puesta en vigor del Acuerdo 98 de libertad sindical que asumió el Senado de la República que preside Martí Batres, ha potenciado el largo conflicto entre Hernández Juárez con Haces y que se expresó en la iniciativa que el 15 de enero de este año presentó el diputado Francisco Ramírez Navarrete a través de su suplente, Isaías Gómez Vences, quien funge como secretario general de la Federación de Trabajadores de las Universidades Tecnológicas y consejero nacional de la UNT.
En dicha propuesta, en aras de revertir la precarización salarial como instrumento para atraer inversiones se busca un nuevo diseño institucional de justicia laboral con la reforma del 123 constitucional y de 318 artículos de ley, así como la adición de otros 22 y 26 transitorios.
En ello destaca la modificación de los artículos 15-A y 15-D para limitar el outsurcing sólo a trabajos especializados y ocasionales no vinculados al objeto social de una empresa, dedicado especialmente al senador Haces cuyos negocios en buena medida están soportados en el outsourcingde servicios de limpieza y seguridad, pero que afecta a las empresas que de manera legal generan empleos tercerizados.
Vaya, entre ellos Telmex que tiene un conflicto con el sindicato de telefonistas que busca sindicalizar cerca de 800 empleados altamente especializados en servicios digitales.
https://www.razon.com.mx/opinion/hernandez-vs-haces/
Lanzan desafío nuevos sindicatos

La formación de nuevas centrales sindicales desafían la vida laboral del país
Agencia Reforma
Miércoles, 27 Febrero 2019
Ciudad de México— La formación de nuevas centrales sindicales desafían la vida laboral del país.
La reciente creación de la Confederación Internacional de Trabajadores, encabezada por el senador Napoleón Gómez Urrutia, con 10 federaciones y más de 150 sindicatos y la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), dirigida por Pedro Haces, amenazan ya a las viejas CTM y CROC que por décadas dominaron la vida sindical mexicana.
El peso de las nuevas centrales como la de Gómez Urrutia se ha dejado ver en conflictos como el de las huelgas en maquiladoras de Matamoros.
Además, la presión de estos grupos ha provocado que dentro de la CTM o de la misma CROC algunos líderes radicalicen sus demandas.
Ayer, durante el foro sobre la reforma laboral realizado en la Cámara de Diputados, Isaías González, líder de la CROC, una central tradicionalmente pasiva, anunció que el 5 de marzo estallará la huelga en 80 tiendas Walmart de 10 estados del país, en demanda de 20 por ciento al salario y la aplicación, por primera vez, de un bono de 4 por ciento sobre las ventas realizadas por los trabajadores.
La detonación de cambios en la vida de los gremios viene de la ratificación del convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, y de homologar compromisos con otros países dentro del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico y el Tratado con Estados Unidos y Canadá.
Además, en la inminente aprobación de una reforma laboral que favorece a los sindicatos.
La secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, resaltó ayer que el elemento más importante de la reforma es el rescate de la negociación colectiva, a través de procesos libres y democráticos, para que los trabajadores puedan decidir, a través del voto libre y secreto, quiénes son sus dirigentes.
También que se consulte a los trabajadores antes de firmar contratos colectivos.
“Estamos en un cambio de régimen, ya no será a la vieja usanza”, advirtió la legisladora de Morena, Dolores Padierna.
“Son las nuevas reglas del juego. Es una consecuencia natural del nuevo marco jurídico tanto internacional como nacional. Ese marco, sumado a la nueva realidad política del país, hacen que surjan nuevas asociaciones y tendrá que darse una modernización del sistema tradicional sindical”, opinó el abogado laboral Óscar de la Vega.
“Los sindicatos tendrán que reinventarse y las empresas tendrán que mejorar los salarios con base en la negociación colectiva”, agregó.
Germán de la Garza, abogado laboral, apuntó que en el sector empresarial existe incertidumbre porque no saben lo que implica la creación de una Confederación como la de Napoleón Gómez Urrutia.
https://diario.mx/nacional/lanzan-desafio-nuevos-sindicatos-20190226-1483017/
«El PRI fue sepultado el 1 de julio junto a la CTM y la CROC»

El senador Pedro Haces charló sobre la CATEM y su compañero de bancada, Napoleón Gómez Urrutia.
Por Jesús Pérez Gaona
18/02/2019
«Pedro Haces tiene nombre y apellido. Pedro Haces desde hace siete años construyó la CATEM, la cual como bien lo dice su nombre es una confederación autónoma, quiere decir que no tiene afiliación política. Aquí cualquier trabajador puede pensar, hacer, crear, discernir, votar libremente. Porque ya nos cansamos de tanta marginación, de tanto nepotismo».
De este modo el senador de la bancada de Morena se refiere a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, una de las centrales obreras del país que se sumaron a la Cuarta Transformación. «Sin embargo, yo soy soldado del presidente López Obrador, no de Morena, porque en CATEM no tenemos partido», aclara.
Sobre su historia en la CTM, el líder obrero que llegó al Senado como suplente de Germán Martínez revela: «A la muerte de don Leonardo Rodríguez Alcaine, quien después de don Fidel Velázquez ha sido el último gran líder de la CTM, todo se acabó. Los que vinieron después de don Leonardo lo único que hicieron fue un sindicalismo simulado«.
En diálogo con LPO, Haces Barba analizó la situación laboral frente a los cambios promovidos por la nueva administración: las centrales obreras priistas, los contratos de protección, las juntas conciliación y arbitraje, el outsourcing, y la patronal y su miedo al «populismo»,
¿Leyó la columna de Salvador García Soto, «El ?sector obrero’ de la 4T»?
Leí la columna de Salvador García Soto… Mira, yo soy muy respetuoso de todos los hombres y mujeres que se dedican a escribir. Yo soy muy respetuoso de los medios de comunicación, a los que les pido que primero me conozcan, y una vez que ya me conozcan, puedan decir quién soy. Que no me exorcicen. Soy un hombre de familia, soy un hombre de buenos sentimientos, con carácter, porque para dirigir una central obrera se ocupa carácter. ¡Y mucho carácter! ¡No me dobla nadie! Pero soy muy respetuoso.
La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados analiza la transición de las juntas de conciliación y arbitraje a los tribunales del Poder Judicial, federal y local. ¿Qué le parece esta propuesta?
Se me hace sumamente atinado que hoy el Poder Judicial absorba a las juntas de conciliación y arbitraje en esta iniciativa de reforma laboral para acabar con tanto coyote, con tanta burocracia, pero sobre todo con tanta corrupción. Son juzgadores, entonces no tenían por qué estar en el Poder Ejecutivo. Y se van a ir adonde deben estar, en el Poder Judicial.
Bueno, sí tenía un propósito: mantener el control de obreros y sindicatos.
Tenía el propósito de controlar la mafia de afuera con la mafia de adentro. Sí. El sindicalismo venía siendo un nido de corrupción, pero ya eso se va a acabar.
La mafia del poder sindical, bien lo dijo el presidente, ya se acabó. Hoy son otros tiempos. Hoy tienen que despertar esos líderes sindicales obsoletos y darse cuenta que el 1 de julio ocurrió, y que ya no son Gobierno. Que sólo representan los intereses del partido que se sepultó el 1 de julio.
¿Cuál es esa democracia sindical de la que tanto habla, senador?
Hoy necesitamos de un sindicalismo moderno y a la vanguardia. No podemos ejercer, pensar y hacer las viejas prácticas de décadas atrás. En la CATEM, yo puedo decir que esa lucha que hubo hace más de 100 años en Cananea y Río Blanco, la hemos venido revindicando en todo el país. Porque hacemos un sindicalismo proactivo, democrático.
Fue el ejercicio que acaba de hacerse en Guerrero. Por primera vez un sindicato o una confederación que no pertenece al Gobierno (somos del otro apartado, el Apartado A, sindicatos de iniciativa privada), tienen un evento donde cada representante de un sindicato con toma de nota en mano, hace una terna, y se vota por esa terna. Esa es la democracia sindical que debe existir.
En las décadas anteriores, nunca dejaron crecer a los viejos sindicalistas. Yo soy el mejor ejemplo de ello. La CATEM existe porque a mí no me dieron paso.
Para el sindicalismo, tú debes ir a las fábricas, ir a los campos de trabajo. Tienes que apapachar al trabajador. El trabajador es un ser humano, que como tú o como yo necesita que le pregunten «¿cómo estás?», «¿cómo amaneciste?», «¿qué te hace falta?». El trabajador no es una letra de cambio. Y desafortunadamente en México, durante muchos años, se les trató de esa manera. Vendiendo sus derechos en un contrato de protección, como lo tienen esas organizaciones [la CTM y la CROC]. Y no lo digo yo, no es una cosa personal, lo dice la Confederación Sindical Internacional, que los expulsó por el uso de contratos de protección.
Yo le agradezco a esos líderes que no nos dejaron ser, que nos bajaban la mano, el que hoy existimos, ¡y que ya los rebasamos! La gente quiso un cambio. Esto es similar al día 1 de julio: el PRI fue sepultado, y con el PRI se sepultaron sus organizaciones obreras, que antes les daban los votos a los candidatos.
¿Cuál es el futuro del sindicalismo que se agrupa en la CTM o la CROC?
Tu pregunta te la voy a contestar con otra pregunta. Vete a asomar un día a sus oficinas, ve a verlos, ¿cómo están? A ver… El sindicalismo es activo. Tú sal ahorita aquí [en el Senado], y hay 40 personas, ¿eh? Y camino y hay otras 20, porque todo mundo quiere ser CATEM. Porque todo mundo quiere estar hoy en CATEM. Porque nosotros sí nos preocupamos por la gente.
No se puede patear a la gallina de los huevos de oro. El empresario es quien nos da las posiciones de trabajo. No hay trabajador si no hay capital, que es el empresario.
Yo recibo a todos los líderes que vienen del país. No hay quién te pueda decir que yo no lo recibí o que lo tuve esperando ahí tres días, o a veces hasta meses. Yo no tengo ni particulares, no, no. Es directo, con todo mundo.
Tanto el presidente de Grupo México, Germán Larrea, el Diablo Fernández de Femsa, como el dueño de Palacio de Hierro, Alberto Baillères, llamaron a votar en contra de AMLO…
No se puede patear a la gallina de los huevos de oro. El empresario es quien nos da las posiciones de trabajo. No hay trabajador si no hay capital, que es el empresario. Y el empresario para mí es el motor de la economía de un país. Yo les tengo agradecimiento por darle trabajo a la gente. Pero también hacerle ver al empresario lo que te decía antes, que el trabajador es un ser humano. Entonces no puedes vender sus derechos firmando un contrato colectivo de trabajo. Porque tampoco hay empresario si no hay mano de obra. Entonces, si no vamos de la mano, no evolucionamos.
Ahora, piensa esto, los trabajadores de organizaciones obreras como la CROC o la CTM se olvidaron de dar su voto al partido de siempre y hacerles caso a sus líderes que bajo amenaza les exigían que votaran. Hoy esa gente se fue a CATEM.
Acaso sea este el motivo por el que el dirigente de la CNC en Hidalgo, Alejandro Ramírez Furiati, afirmó días atrás que usted busca «arrebatar militantes de otros organismos».
Yo no robo a nadie. Yo lo único que hice fue abrir una ventana de esperanza a la gente, como en política el presidente la abrió durante la campaña. Y México eligió esa ventana de esperanza, para el bien del país. También lo hicieron los trabajadores hacia la CATEM. Yo no ando tocando puertas para decirles «oye, vente para acá». No. Yo abrí la democracia y las oportunidades en CATEM. Y la gente se ha venido, y está muy contenta.
Por eso hoy puedo afirmar que CATEM es por mucho la mejor confederación obrera que hay en México, sólo por una cosa: porque tienes libertad. Porque tienes garantías, porque sus líderes trabajan por la gente. Porque no damos contratos de protección. ¡Cómo es posible en 70 años, el Convenio 98 de la OIT estuviera congelado! Porque las bancadas de otras legislaturas, priistas, en contubernio con esas confederaciones obreras no permitían que se aprobara ese convenio. Pero no sólo eso, hay decenas de convenios que no han salido aquí en el Senado, y yo los voy a impulsar ahora, este periodo ordinario de sesiones.
Yo no robo a nadie. Yo lo único que hice fue abrir una ventana de esperanza a la gente, como en política el presidente la abrió durante la campaña. Y México eligió esa ventana de esperanza.
¿Qué otros derechos, principios, convenios laborales tienen en la mira?
Hay varios convenios que están atorados, entrampados y congelados que ya los sacamos de la refrigeradora. Ya los estamos poniendo al sol, para que les dé la luz. ¿Qué es lo que buscamos? Productividad, que es lo que necesita México. Estoy consternado, en lugar de que todos los sindicatos le demos el agradecimiento al presidente, es histórico el aumento salarial del 16%, sin que afecte el Producto Interno del país. Y en la frontera al doble. Que hayan abusado ciertos dirigentes para querer desestabilizar al Gobierno haciendo una huelga a 43 empresas. Creo que eso no se vale, porque estás espantando capitales. Esas prácticas se tienen que terminar.
Esto yo mismo se lo manifesté a la Secretaría de Economía ahora que vino al Senado, a la doctora. El sindicalismo bien hecho y bien fundamentado es bueno, contrario a la simulación de actos jurídicos. Es como el outsourcing, hay dos tipos: el bueno, que es el que tiene una empresa y no quiere tener su departamento de contabilidad, y busca un externo; y el malo, que es el que vende facturas, el que le cambia la razón social cada tres meses al trabajador para que no tenga antigüedad. Y todo eso ha sido solapado por sindicatos de la vieja guardia.
Precisamente fue la patronal la que se opuso a que se descongelara el Convenio 98, y cuando se aprobó el derecho de sindicación y de negociación colectiva lanzaron mensajes de alarma y preocupación.
Es muy cómodo, por desinformación, o porque se habían acostumbrado en décadas a que yo empresario recibo al líder sindical, te doy unos centavos a cambio de mi contrato de protección, y me tienes a la gente controlada. Esas son las formas que se venían haciendo. Un alcahuetismo el que se tenía entre el sindicalista y el empresario. Pero se acabó.
Debemos de ser muy justos. Aquí no debe de haber venganza con nadie, debe haber justicia. Hoy la patronal no tiene un solo escaño en la Cámara, cuando siempre habían tenido. Yo lo he dicho: el escaño de Pedro Haces es el escaño de todos los trabajadores. Pero también he dicho que si un empresario me trae un buen tema para subir un punto de acuerdo, ¿por qué no hacerlo? Yo no soy un espanta-empresarios. Mis formas o mis métodos no son los de la intimidación. Todo se arregla en este país dialogando.
La confederación que crea Napoleón Gómez Urrutia es bienvenida, merece mis respetos, como si mañana otra persona quiere hacer otra confederación. Cada quien puede hacer de su vida un papalote.
Lo cito: «Ahí se verá lo que tenga que ver con Napo. El problema no son las instituciones sino quienes las dirigen».
A Napoleón Gómez Urrutia lo conocí aquí en el Senado de la República. Y él como cualquier persona, merece mis respetos. Yo no puedo juzgar, si no he visto qué van a hacer. Por eso dije, respetuosamente: «ya veremos».
Yo le doy la bienvenida a una nueva confederación. Y yo me uno a cualquier confederación que vaya en el mismo sentido que voy yo por el bien de México, y en cambiar las viejas formas sindicales. No me puedo agregar, porque una confederación a otra no se puede agregar. Podemos hacer una dualidad, él desde su trinchera, yo desde la mía, para impulsar proyectos en beneficio del trabajador sin lastimar la cartera del empresario.
Para mí, la confederación que crea Napoleón Gómez Urrutia es bienvenida, merece mis respetos, como si mañana otra persona quiere hacer otra confederación. Yo estoy preocupado por lo que hago en CATEM. No por lo que hacen los demás. Cada quien puede hacer de su vida un papalote.
https://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/120195-el-pri-fue-sepultado-el-1-de-julio-junto-a-la-ctm-y-la-croc/
‘Outsourcing’ es el ‘huachicoleo’ financiero
21/01/2019 Actualización 21/01/2019 – 14:01
Georgina Morett
Con Todo Respeto
El “outsourcing y las facturas apócrifas son el huachicoleo financiero que hay que combatir en México”, asegura el senador por Morena Pedro Haces Barba, quien afirma que la organización que dirige, la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), es la agrupación por excelencia en nuestro país.
Para el líder obrero, el pasado 1 de julio se enterró al PRI y con él se fueron sus brazos obreros como la CTM y la CROM, que no entendieron que “el líder está para atender a los trabajadores y no para atenderse de ellos”.
Quien fue cetemista durante muchos años considera que el PRI fue un gran partido y la CTM una gran organización, pero que el problema fueron sus dirigentes, y que con la muerte de Leonardo Rodríguez Alcaine, esta organización sindical se vino para abajo.
Y como considera que es más fácil parir a un hijo que revivir un muerto, él prefirió salir de la CTM y fundar la CATEM.
El senador, quien es suplente del actual director del IMSS, Germán Martínez Cázares, señala que se debe romper la cadena de los outsourcing chuecos que acortan la antigüedad de los trabajadores, roban a las instituciones y se enriquecen a costa del país.
Y en este arribo de Morena al poder, la CATEM se puede convertir en la nueva central que aglutine a los trabajadores, pero esperemos no repita las prácticas del sector obrero priista que todavía le prometió, sin cumplirle, millones de votos al candidato tricolor Francisco Labastida en el año 2000, quien perdió con Vicente Fox.
Para Pedro Haces, la forma de acabar con el outsourcing negativo es mediante la reforma laboral, que ya se discute en la Cámara de Diputados, y la reforma fiscal, que permitirán acabar con los delincuentes de cuello blanco que trabajan con amparos sindicales.
De esta forma, Pedro Haces se convierte en la figura de Morena que enfrentará al ya muy decaído sindicalismo priista, que el 7 de diciembre sufrió un fuerte revés cuando la Confederación Sindical Internacional decidió expulsar a la CTM y a la CROC por promover los contratos de protección en México.
Claro que todavía hay otras organizaciones muy fuertes, como la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), que es la única afiliada con voz y voto ante la CSI.
Y no cabe duda que a pesar de su admiración al general Lázaro Cárdenas, el presidente Andrés Manuel López Obrador está en contra de algunos de sus legados: el primero, Los Pinos, que en su sexenio dejó de ser la Residencia Oficial del primer mandatario y se abrió a la ciudadanía, y la CTM.
La Confederación de Trabajadores de México, que surge del periodo del sindicalismo que se organiza en la época de Cárdenas, busca la unidad en una gran central obrera en la que participan en un inicio el Partido Comunista, la Confederación General de Trabajadores, encabezada por Lombardo Toledano, y los entonces denominados cinco lobitos con Fidel Velázquez al frente.
El primer dirigente es Lombardo Toledano, y en el siguiente periodo gana Fidel Velázquez, quien se mantendría en esa posición hasta su muerte.
Mi más sentido pésame
Este fin de semana recibimos una terrible noticia, hasta el momento 85 muertos, 68 restos humanos y 58 hospitalizados, en una de las peores desgracias que han sucedido en nuestro país.
Es momento de solidaridad con los pobladores de Tlahuelilpan, no de acusaciones absurdas, pero también de reflexión, porque detrás de lo sucedido hay errores por parte de las autoridades, inconsciencia de la población y, ante todo, una gran pobreza.
https://elfinanciero.com.mx/opinion/georgina-morett/outsourcing-es-el-huachicoleo-financiero?fbclid=IwAR38kY7Epwcn9p-Z1SBjed-y42thhcuBZVtujTcHc5BVT60rZ7EGoCPXSkc
El verdadero poder de un sindicato

La CATEM persigue objetivos muy claros; entre ellos, reposicionar al empleado y al sindicalismo como una actividad honesta, legítima, democrática y representativa
Pedro Haces Barba / Senador de Morena
POR COLUMNA INVITADA ENERO 8, 2019
bit.ly/2FfLfGx
La valía de un sindicato no reside en su tamaño, o en la “importancia política” de sus líderes, sino en la calidad de vida de sus agremiados.
Regímenes anteriores nos han hecho creer que hay sindicatos poderosos, intocables y que difícilmente se llevarán a cabo los ansiados cambios que merece la clase trabajadora mexicana.
Por mandato ciudadano, esa visión empezó a cambiar desde el 1 de julio del año pasado. Y el presidente López Obrador, con hechos, y no con discursos, está llevando a cabo esta transformación.
Solemos escuchar que los líderes sindicales lo son porque tienen acceso al poder y son cercanos a los grupos de élite (políticos y económicos); la Cuarta Transformación nos está mostrando un nuevo camino, una nueva forma de representación, aquella donde el trabajador se ubica en el lugar que siempre le ha correspondido: el centro de la dinámica económica nacional.
En la CATEM (Confederación Autónoma Nacional de Trabajadores y Empleados de México) estamos convencidos de que los derechos de todos los trabajadores del país, ya sea que se ubiquen en el sector formal o informal, deben estar protegidos. Eso debe hacer un gobierno por su gente: proteger sus derechos.
Un claro ejemplo es la ratificación del Convenio 98, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); si bien tardía en México -pues éramos el único país pendiente de contar con dicho convenio- hoy celebro que el Senado de la República haya suscrito el legítimo derecho de libre asociación que tienen todos los trabajadores del país.
Una segunda acción concreta, de gran trascendencia, fue el incremento a los salarios mínimos que, por primera vez en décadas, comienzan a recuperar su valor adquisitivo. La meta es que gradualmente el salario mínimo pueda cumplir con su mandato constitucional.
Desde sus orígenes, la CATEM persigue objetivos muy claros; entre ellos, reposicionar al empleado y al sindicalismo como una actividad honesta, legítima, democrática y representativa.
Y es por ello que unimos nuestros esfuerzos al proyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues encontramos coincidencias en la urgencia de llevar al país a una senda en la que se erradique la corrupción, la impunidad y los privilegios. Por ello, la CATEM, organización de la que me enorgullezco presidir, se compromete no sólo con los trabajadores, sino con los otros elementos de la cadena de valor de la economía mexicana: los empresarios, que apuestan por México, que invierten en México, que abren fuentes de empleo para los mexicanos y las mexicanas.
Creemos que solos es muy difícil lograr avances. Sin embargo, en equipo, de manera transparente, honrada y responsable, empleados y empleadores llevaremos el sindicalismo al lugar que le corresponde: uno de representatividad real que lleve al beneficio colectivo y mejore la vida de las familias de los trabajadores mexicanos.
SENADOR DE MORENA
https://heraldodemexico.com.mx/opinion/pedro-haces-barba-el-verdadero-poder-de-un-sindicato/
Revolución sindical

Por Martín Espinosa
11 de Diciembre de 2018
Con el cambio de régimen que ocurrió a partir del pasado primero de diciembre, han surgido las primeras modificaciones de raíz no sólo en la forma de concebir el modelo económico que más conviene al país en estos tiempos de turbulencias provocadas por la renuencia de cambiar las formas de hacer política, sino también en la manera en que ahora son tomadas las decisiones que, sin duda, impactarán en el futuro inmediato a millones de mexicanos. En las próximas semanas, ya entrado el 2019, vendrá otra sacudida a las viejas estructuras del modelo anterior: la actividad de los sindicatos en el país.
Apenas el viernes pasado, ocurrió algo de lo que pocos dieron cuenta debido a que los reflectores están dirigidos en estos días al “choque” entre los poderes Ejecutivo y Judicial por el intento de frenar los privilegios de que gozan jueces y magistrados: resulta que la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) fueron expulsadas de la Confederación Sindical Internacional (CSI), organismo mundial cuya misión es promover y defender los derechos de los trabajadores e impulsar la cooperación internacional entre sindicatos, así como garantizar la lucha contra la discriminación laboral y los principios de democracia e independencia sindical, nada de lo cual ha caracterizado a las dos centrales obreras mencionadas. El organismo internacional argumentó que las dos confederaciones mexicanas siguen llevando a cabo acciones contrarias a los principios y valores de los trabajadores.
Después de esta expulsión de la organización sindical más importante a nivel global, tanto la CTM como la CROC tendrán una menor participación en organismos internacionales, como es el caso de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ello ocurrió en el marco del 4º Congreso Mundial de la CSI, realizado en Copenhague, Dinamarca, en donde presentó su Quinto Informe en el que dio a conocer la determinación de sacar de sus filas a la CTM, que encabeza Carlos Aceves del Olmo, y a la CROC, cuyo secretario general es Isaías González Cuevas.
De acuerdo con los antecedentes, estas dos centrales obreras son señaladas por promover los contratos de protección patronal en México, lo que obstaculiza la libertad y democracia sindical, lo cual ha dañado la situación económica de la clase trabajadora de nuestro país.
En el informe se indica que “dichas organizaciones corporativas continúan realizando acciones contrarias a los principios y valores de los trabajadores y en consecuencia de la CSI”. La reunión plenaria del Congreso votó y aprobó por unanimidad de los delegados la expulsión de 10 afiliadas de la región de Latinoamérica, por lo que desde esta fecha, la CTM y la CROC de México han dejado de pertenecer a la membresía de la CSI. En el Congreso Mundial participaron más de 1,200 sindicalistas procedentes de cerca de 130 países. Cabe señalar que el tema de este Congreso estuvo enfocado en “reforzar el poder de los trabajadores y trabajadoras: cambiar las reglas”. Los sindicalistas debatieron las estrategias para contrarrestar los ataques de las empresas transnacionales y los gobiernos neoliberales y construir un sindicalismo de cara a la sociedad.
Lo sucedido en Dinamarca es apenas el inicio del “desmantelamiento” del sindicalismo corporativista que se fortaleció durante las últimas 4 décadas en el país al amparo del antiguo régimen. Mucho trabajo tendrán de ahora en adelante los legisladores federales para modificar el esquema laboral mexicano bajo las propuestas que pronto hará el senador Pedro Haces Barba, integrante de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara Alta.