
En uno de sus reportes más recientes, el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) –institución del Tecnológico de Monterrey que periódicamente lleva a cabo escrupulosos análisis y estudios en materia económica y financiera– pronostica que la economía de México no superará 2 por ciento de crecimiento, mientras más de la mitad de la población que trabaja lo haga en la informalidad.
El reporte ayuda a responder preguntas que a menudo se hace la ciudadanía de a pie cuando se aborda el tema de la insuficiencia o la falta de ingresos: ¿Por qué por un lado los indicadores oficiales (vía la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo) muestran que la tasa de personas ocupadas es aceptable y que quienes buscan trabajo lo encuentran, y por otro lado casi 62 millones de hombres y mujeres en el país tienen un ingreso diario menor al mínimo indispensable para vivir dignamente? ¿Acaso las cifras emanadas de las encuestas hechas por los organismos públicos están amañadas y no reflejan la realidad del ámbito laboral mexicano? Las respuestas no se encuentran en lo cuantitativo sino en lo cualitativo: el problema no es tanto la falta de empleo –apuntan los investigadores del CIEN– como los bajos salarios que perciben los ocupantes de las plazas ofrecidas, que resultan insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.
Pero eso no es todo: el índice de subocupación supera con creces al de desocupación, aunque ello no significa que las personas subocupadas estén, en cuanto a ingresos, en condiciones mucho mejores que las que no tienen trabajo. A estas categorías debe sumarse otra que a partir de la llamada flexibilización laboral incorpora cada vez a más personas no sólo en México sino en todo el mundo: la informalidad, en donde se desempeñan, grosso modo, 32 millones de personas. Y hay todavía una modalidad más para categorizar a la población económicamente activa (PEA), sobre la cual se hacen todos los cálculos: la que agrupa a quienes se encuentran en condiciones críticas de ocupación, que trabajan un número reducido de horas o en cualquier caso lo hacen ganando menos que el salario mínimo (en ocasiones hasta dos veces menos).
En tales condiciones resulta comprensible que las perspectivas de crecimiento económico del país sean poco alentadoras, para no hablar de las economías individuales de quienes sólo disponen, como medio de subsistencia, de su fuerza de trabajo. De deplorable califica la investigación del CIEN a la calidad de los empleos que mayoritariamente se ofrecen en el mercado laboral mexicano, calificativo que naturalmente engloba a gran parte de ese porcentaje de la PEA que conforman las personas insertas en el sector informal de la economía.
El estudio de referencia no se queda en el mero diagnóstico de la situación: postula, a grandes rasgos, que la única forma para superar la difícil situación laboral por la que atraviesa un vasto sector de nuestra población, y de paso destrabar el lento crecimiento económico del país, no está en habilitar más puestos de trabajo mal pagado sino en la creación de empleos que ayuden a quienes los desempeñan a vivir una existencia sin privaciones.
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Así laboran los jóvenes: con salarios precarios, sin seguro social, con jornadas largas y sin contratos

El 66% de los jóvenes no tienen seguridad social y solo el 34% cuenta con este derecho laboral. Son el grupo más vulnerable de trabajadores en México, advierte el Informe del Observatorio de Salarios 2018 de la Ibero.
Los jóvenes las están pasando mal en el mercado laboral. Ya no son solo los salarios precarios, cada vez pierden más derechos laborales, trabajan más de ocho horas, sus horas extras no son remuneradas, y no tienen seguro social.
De acuerdo con el Informe del Observatorio de Salarios 2018, solo el 31.9% de los jóvenes (de entre 15 y 29 años), cuentan con las prestaciones mínimas de ley, mientras que el 50.6% no tiene prestación alguna.
El 66% de la población joven asalariada no tiene seguridad social y solo el 34% cuenta con este derecho laboral.

México está entrando en la tendencia de la flexibilidad laboral desde que la reforma a la Ley Federal del Trabajo de 2012 facilitó las condiciones de contratación, sin embargo, eso se traduce en una situación de precariedad permanente en la juventud ocupada, que va al alza.
Son el grupo más vulnerable de trabajadores en México, tanto, que el 52% de los jóvenes sobrevive con un salario por debajo de la Línea de Bienestar (canasta de alimentos, bienes y servicios básicos), explica Miguel Santiago Reyes Hernández, coordinador institucional del Observatorio y quien presentó los resultados del informe.
Lee: ¿Para qué alcanza con el salario mínimo? Una persona requiere 99.51 pesos diarios para cubrir sus necesidades
Retomando el concepto del Living Wage Calculator –calculadora de salario vital- del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), los salarios mínimos que sean idénticos a la línea de pobreza serán “salarios de pobreza”, no dignos ni suficientes, porque sólo garantizan no caer en situación de pobreza, estando al límite de ella.
“Entre 2014 y 2017 vemos que hay una tendencia a precarización en ingresos, no solo estancamiento, sino que la gente que se incorpora lo hacen en baja remuneración”, afirma.
La mayoría de estos empleos que pagan entre uno y cuatro salarios mínimos se encuentran en el comercio, la agricultura, la industria manufacturera y en el sector de restaurantes y hostelería.
¿A qué se debe esta precariedad laboral?
Se debe a la pérdida de derechos laborales y al deterioro de la jornada laboral, el ingreso, los contratos, la seguridad social y las prestaciones como vacaciones y aguinaldo, detalla el informe del Observatorio de Salarios de la Ibero.
En 2017, apenas el 13.6% de los jóvenes tenían vacaciones, aguinaldo o Infonavit.
De acuerdo con el estudio, sólo el 21.7% de los jóvenes trabaja de acuerdo a su jornada de ley, la cual establece 8 horas.
Solo el 27.7% labora menos de 8 horas, pero el repunte es muy notorio cuando se contabiliza la población que trabaja más de 8 horas: que son el 50.6%, es decir 6 millones 729 mil 238 jóvenes.
Lees: A más de 50 millones de mexicanos el salario no les alcanza para comprar una canasta alimentaria
Además, el 58% de la población de 15 a 29 años no cuenta con un contrato, y solo el 30% tiene base o un contrato de planta por tiempo indefinido.
El informe indica que el nivel de bienestar de los jóvenes trabajadores, en una escala del 1 al 100, es de entre 45 y 47 puntos.

Dos de cada tres asalariados de entre 15 y 29 años trabajan en México en condiciones de precariedad. “El mercado laboral de los jóvenes casi no se mueve respecto del promedio, pero sí nos dice que ser joven implica más vulnerabilidad”, sostuvo el académico de la Ibero.
Una de sus recomendaciones es que el aumento salarial esté vinculado a la productividad y no a la inflación, como sucede actualmente; también plantea que el costo de vida sea según la ubicación geográfica.
“Si el salario mínimo en México hubiera sido determinado con base en el aumento de la productividad y sin pérdida de poder adquisitivo debió haber sido de $112.50 pesos y no de $88.36 para 2018”, señala.
Otra de las propuestas del Observatorio es un nuevo sistema de protección social universal, desvinculado del trabajo, pues permitiría desarrollar un sistema universal de protección social básica para toda la población ocupada.
https://www.animalpolitico.com/2018/05/jovenes-empleo-salarios-seguridad-social/
Día del Trabajo Discursos para la basura

01/05/2018
Es ahora en Los Pinos, en la casa del Presidente de la República, en la que se conmemora el primero de mayo y solo para los de cuello blanco y con invitación especial se puede traspasar en ese palacete, llena de guardias.
Esta vez tuvo un lugar especial Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), para hablar en nombre de los de su clase, y Roberto Campa, recién estrenado secretario de Trabajo y Previsión Social, para hablar en nombre de los de arriba, quienes hicieron un llamado a los legisladores para que aprueben las leyes secundarias de la reforma del artículo 123 constitucional, necesarias, dicen ellos, para implementar cambios que impulsen una mayor generación de empleos (¿?).
Trabajadores desechables
¿A qué clase de empleos se refieren?
¿Los que se han creado con las empresas outsourcing?
¿Los que dan de alta y de baja a cuanto obrero contratan?
Hasta cuatro o cinco veces al año como si fueran nuevos empleos.
¿De qué generación de empleos hablan estos señores?
¿De los empleos basura?
¿De los contratos de desecho, de los de «úsese y tírese?
¿Día del Trabajo?
Enrique Peña Nieto dijo en la ceremonia del primero de mayo que en su periodo presidencial se han creado 3.6 millones de empleos de acuerdo con datos del IMSS ¿a quién piensan engañar?
Un mismo trabajador que es dado de baja y de alta varias veces en un año no debe contar como generación de un nuevo empleo.
Dicen que las reformas laborales son necesarias para generar nuevos y más empleos, pero no pueden ser a costa de la miseria de los propios trabajadores.
Las reformas laborales solo pretenden mayor flexibilidad, que consisten en lograr el libre despido sin ninguna cortapisa, sin pago de indemnizaciones, para como dicen los sectores empresariales, estar en los niveles de los países más desarrollados del orbe.
Acabar con todo resquicio de estabilidad en el empleo, es volatilizar las relaciones laborales para convertir todos los contratos de planta en empleos temporales. Para despedir a un trabajador sin justificar ninguna razón, ni ante la autoridad, ni ante el trabajador. Convertir los contratos en temporales para el esquema laboral que se quiere imponer, es para eternizar los salarios bajos.
¿Salario digno?
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) afirma que los salarios se han estancado en los últimos 25 años y que en 2016 el ingreso mensual de cada mexicano fue de 3 mil 733 pesos ($124.43 pesos diarios) y que de 1992 a esa fecha ha implicado un crecimiento del promedio anual del ingreso por habitante de apenas el 0.2 por ciento.
Para la Coneval la causa de la parálisis salarial es la baja productividad del país generada por la baja calidad en la educación, la insuficiente inversión en infraestructura, el bajo avance tecnológico y la estructura dual de la seguridad social.
En Los Pinos se festina que el salario mínimo general tuvo un incremento de 18.4 por ciento desde el año de 2012 (año en que empezaron las llamadas reformas estructurales) y ahora alcanza la envidiable cantidad de $88.36 diarios, cifra que está por debajo de lo que llaman «la línea de bienestar» ¿tenemos que ponernos de pie para celebrarlo? Es una burla inaceptable su celebración.
No dicen los voceros presidenciales que justo en el último año de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, el salario mínimo se ha colocado como el peor de América Latina y soportamos una tasa anual de inflación de 8.96 por ciento, la más alta desde el año de 2001. ¿Por qué no explican cómo van a detener la escalada de altos precios y bajos salarios?
Por allí estaba en «la celebración» de Los Pinos, Carlos del Olmo, líder cetemista, que anunció «la muerte» de la contrarreforma laboral, promovida por los propios senadores sindicalistas de la CROC y de la CTM, pero iniciativa que no la han retirado por escrito, por orgullo propio.
Nada que celebrar
Allí sigue la iniciativa de papel propuesta por la vanguardia priísta, como puntilla en contra de la clase obrera, en el cofre más codiciado, en el lugar mejor guardado del Senado de la República, que ahora promueve «una consulta» (¿?) de tan solo dos meses, precisamente antes de las elecciones. ¿Consultar o aparentar consultar? ¿Consultar al vapor para después imponer la iniciativa gubernamental patronal pasadas las elecciones?
Porque no dieron respuesta a tantas demandas de trabajadoras y trabajadores que se enfrentan todos los días a condiciones de trabajo miserables. Seguro porque no les importa.
¿Cuándo dará respuesta este gobierno a las trabajadoras del hogar para que se ratifique el Convenio 189 de la OIT? ¿Cuándo se dará el cambio legislativo en la ley del seguro social para que se les reconozca como trabajadoras?
Todos ellos, los que festinaron en los Pinos, los de cuello blanco, debieron acercarse a los trabajadores que marcharon en las principales ciudades del país este primero de mayo y preguntarles si había algo que celebrar. Seguro les hubiera dado vergüenza dar esos discursos en los que nadie cree, que solo sirven para la basura.
@Manuel_FuentesM | @OpinionLSR | @lasillarota
https://lasillarota.com/opinion/columnas/discursos-para-la-basura/220070
Con López Obrador, el salario mínimo crecerá a 176.72 pesos: Luisa María Alcalde

Por: Redacción/El Pulso Laboral
Luisa María Alcalde Luján, asesora del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en temas de trabajo y previsión social, aseguró que sin pretender una “locura”, en un eventual gobierno del político tabasqueño, el salario mínimo aumentaría gradualmente en seis años para quedar en 176.72 pesos, aproximadamente, sin riesgos de inflación.
Entrevistada por El Economista, la también ex diputada federal afirmó que el aumento al salario se dialogaría y consensaría, “sin imposiciones”, con empresarios. “No es riesgoso, es estabilizador”, aseveró.
Celebró que Estados Unidos y Canadá pretendan el aumento al ingreso laboral en México, como parte de la renegociación del TLCAN, y criticó que el gobierno de nuestro país lo tome como un asunto “doméstico”.
En tanto, Luisa María Alcalde aseguró que la propuesta de López Obrador de becar con 2,300 pesos mensuales a 2.3 millones de jóvenes como aprendices (programa que se denominaría Jóvenes Construyendo el Futuro), costaría 108,000 millones de pesos que saldrían, dijo, de recortes de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, así como de austeridad y combate a la corrupción.
Alcalde Luján, de apenas 30 años de edad, afirmó que se respetaría la reforma laboral del 2012, y temas como el outsourcing, aunque se buscaría que se respeten las normas que regulan esa figura.
Asimismo, afirmó que el eventual gobierno de López Obrador respetaría la autonomía sindical, la toma de nota y los contratos colectivos de trabajo. Sobre Napoleón Gómez Urrutia, dijo que -en los hechos- sigue ejerciendo el control del sindicato minero.
—¿Cuál es la propuesta de AMLO para el aumento al salario?
—“Todo se va a hacer a través del diálogo, no de las imposiciones, esa es una cuestión clara. Ahora, hay mucha información y muchos diagnósticos. El mismo sector empresarial, a través de la Coparmex, está exigiendo un incremento más significativo del salario mínimo. Ellos mismos están diciendo no es suficiente, no se puede vivir con esa cantidad, que es algo que nosotros hemos sostenido siempre, nadie puede vivir con 88 pesos diarios”.
—“Ya no existe el pretexto aquel de que si el salario mínimo sube, va a subir todo lo demás, que suben multas, suben créditos del Infonavit, etcétera. Eso ya no, ya se reformó la Constitución, ya se creó una nueva unidad de medida para todo lo demás, y el salario mínimo se liberó. Entonces, eso ayuda a poder tener mucha mayor contundencia en un incremento del salario. En 70 años el salario mínimo ha perdido el 70% de su poder adquisitivo. Hace 70 años alguien que ganaba el salario mínimo, podía comprar 75% más.
—¿La desindexación del salario es un factor para evitar la hiperinflación?
—“Si, totalmente, ya lo que sube es únicamente el salario mínimo, no sube todo lo que está vinculado a él”.
—¿Cuál es la propuesta en términos monetarios de elevar el salario mínimo?
—“Tenemos una propuesta inicial de en seis años duplicar el salario mínimo, esa es una propuesta que está a debate, y que se va a ir analizando, lo que si es que nunca más un incremento que esté por debajo de la inflación, cosa que acaba de suceder, ahora por cierto que (José Antonio) Meade estuvo en la Secretaría de Hacienda en 2017, y necesitamos un incremento paulatino”.
—¿Entonces 176 pesos al final del sexenio?
“Más menos, sí, porque no nos lo inventamos nosotros, sino que el Coneval ha dicho que la línea mínima de bienestar, es poder tener una canasta básica alimenticia y de servicios, por una persona que trabaja y un dependiente económico, entonces la idea es que alguien que gana salario mínimo pueda subsistir, con cierta dignidad y no estar en los límites de pobreza como hasta ahora.
—“Ahora, esa propuesta se va a discutir, y por su puesto queremos escuchar a los diferentes sectores. Lo que sí digo es que ya no es la misma lógica de antes de solo escuchar a unos cuantos. Por primera vez vamos a escuchar a los que tiene poquito, a los que tienen más o menos, y a los que tienen mucho”.
—¿Canadá y Estados Unidos piden que el aumento de salarios sea parte de la renegociación del TLCAN?
—“Así es. Parece increíble, pero muestra de cuerpo entero al gobierno de Peña Nieto. Es increíble que las mesas de negociación sean Canadá y Estados Unidos los que hoy están exigiendo y poniendo sobre la mesa que mejoren los salarios en México, las condiciones y que haya democracia y libertad. México que hay dicho? Ese tema es nuestro, es doméstico, no está sobre la mesa, bajo esta lógica de ser atractivos, pero que no nos ha dado resultados.
—¿De qué va la propuesta de jóvenes becarios de AMLO?
—“Jóvenes Construyendo el Futuro, es francamente el proyecto que más me emociona, que me parece que va a ser un proyecto que va a abrir muchas puertas y es dar a 2 millones 600,000 jóvenes, buscándoles un lugar en la educación, y dándole un apoyo de 2,300 pesos para que sigan estudiando, pero sobre todo que hoy no tienen oportunidades de nada, tienen cancelada la posibilidad de desarrollase. Es buscarles esta vinculación con un centro de trabajo para que ahí puedan ser aprendices, y ahí se capaciten, tengan nuevas habilidades, nuevas herramientas y puedan, después de un año, vincularse de manera autónoma al mercado de trabajo. Creo que esto va a ayudar, no solamente a darle una oportunidad a la gente, sino que también va a ayudar mucho para el tema de violencia. Una de las principales fuentes de violencia es la falta de oportunidades”.
—¿Cuánto costaría y de dónde saldrían los recursos?
—“Este programa va a costar 108,000 millones de pesos, es uno de los principales programas que va a tener el nuevo gobierno, y hay muchas fuertes por las cuales podamos conseguir este enorme programa. Va a haber muchos cambios, se va a gobernar con austeridad; fuera lujos, olvídense de aviones presidenciales; se van a bajar los salarios de la alta burocracia, de los que ganan 200,000 o 400,000 pesos mensuales; se van a cancelar los seguros privados, nos vamos a ir al ISSSTE como cualquier otro ciudadano. Se van a ir recortando mucho gasto corriente. Y sobre todo, ser muy eficientes en el gasto de gobierno”.
—¿Qué pasaría con el Programa Nacional del Emprendedor?
—“Todo lo que tiene que ver con el Servicio de Empleo se van a ir a Jóvenes Construyendo el Futuro, porque no ha funcionado; porque este gobierno tiene como pequeños programitas de una secretaria y de otra, eso genera mucha corrupción. Necesitamos programas grandes, que tengan un impacto mucho más controlados y permeados”.
—¿Dónde se harían recortes?
—“Estamos en el análisis de eso, pero hay muchas áreas donde hay duplicidad, no está claro qué están haciendo. Por ejemplo, hay un área donde hacen una revista al mes, eso es todo lo que hacen, pero se destinan cerca de 25 millones al año, entonces, hay cosas que seguramente en la transición ya vamos a tener claro”.
—¿Cuál sería la relación con sindicatos?
—“Con todos los trabajadores organizados o no organizados, se va a respetar su autonomía. Ya no son estas alianzas en las que se cuidan las espaldas, se protege, vamos a respetar la libertad y la autonomía de las organizaciones de los trabajadores, eso deciden cómo cuándo se organizan. Cualquier sindicato va a tener la garantía de que el gobierno no va a ser persecutor ni tampoco cómplice de nada”.
—¿Y la Tomas de Nota?
—“Autonomía absoluta a tomas de nota, contratos colectivos, registro de sindicatos, eso ya no se va a meter el gobierno, y por eso fue tan importante la reforma laboral. Eso va a ayudar también a que ya no sea el gobierno el que controle el sindicalismo en México, lo que también quiere decir que no vamos a ser cómplices de ningún tipo de sindicato que hoy simula una representación que no tiene”.
—¿Cómo cuáles?
—“Hay muchos. Especialistas dicen que el 70% de los contratos colectivos actuales son de protección patronal, quiere decir que los sindicatos que los firman no representan a los trabajadores y lo pactan con el empresario”.
—¿Qué pasará con el outsourcing?
—“Subcontratación sí, pero tú tienes que cumplir con ciertos requisitos, por ejemplo, tienes que justificar la especialidad del trabajo. Hoy eso no se cumple”.
—¿La reforma laboral del 2012 se queda?
—“No estamos en un plano de hacer reformas legislativas. La idea no es pensar en reformas legislativas, lo que estamos pensando son acciones ejecutivas, en el tema de subcontratación que se cumplan las normas”.
—¿Qué se cumpla la reforma laboral?
—“Sí, claro, que se cumpla la ley, lo que ya no se vale es que se cumple para unos y para otros no, y que siempre hay favoritismos”.
—¿Hay un pacto de impunidad, como se dice, con Napoleón Gómez Urrutia?
—“Un pacto de impunidad sería si hubiera un proceso contra Napoleón Gómez Urrutia; hoy no hay ningún proceso en su contra, de todos modos esta exiliado en Canadá; no podría haber complicidad si no hay ningún proceso penal; si hay labores y civiles, eso lo determinará el Poder Judicial. Como cualquier otro, si le prueban cualquier circunstancia, no vamos a cubrirle las espaldas a nadie. No es el caso hasta ahora de Napoleón”.
—¿Podría regresar al sindicato?
—“El en realidad sigue siendo el líder de los mineros en los hechos, incluso desde allá (Canadá) él negocia contratos colectivos con las empresas mineras, y una de las cuestiones que me parecen significativas, es que los contratos mineros que representan el sindicato del cual Napoleón es representante, es el que mejores condiciones de trabajo tiene; los mineros que más ganan, que mejores condiciones tienen”, concluyó. //Fuente: El Economista
Ciudad de México
viernes 06 de abril de 2018
Tema: Mercado Laboral
Por: Redacción/El Pulso Laboral
http://www.elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/13488/con-lopez-obrador-el-salario-minimo-crecera-a-17672-pesos-luisa-maria-alcalde
Cómo fastidiar a México hasta el final

POR JESÚS CANTÚ , 18 FEBRERO, 2018ANÁLISIS
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CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En un esfuerzo final para que las grandes empresas tengan todavía más oportunidades de seguirse beneficiando de los recursos naturales del subsuelo y de los bajísimos salarios de los trabajadores mexicanos, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto impulsa la aprobación fast track de la Ley General de Aguas y una nueva legislación en materia laboral.
La primera pretende privatizar el manejo y comercialización del agua, y la segunda, condenar a la mayoría de los trabajadores a la precariedad. Tal como sucedió con la Ley de Seguridad Interior, al Ejecutivo lo único que le interesa es que se aprueben sus proyectos de
La Ley General de Aguas (Proceso 2153) contempla el otorgamiento de concesiones a perpetuidad y, aunque pone un límite máximo de 30 años, permite las renovaciones ilimitadas. Además, autoriza la transmisión de las mismas, aunque el cambio de titular implique también el cambio de uso del líquido, por ejemplo, de uso para fines agrícolas a industriales.
También contempla, de acuerdo con un análisis desarrollado por la Coordinadora Nacional de Agua para Todos, que las tarifas del agua se determinen tomando en cuenta los costos, la inflación y la utilidad que debe lograr el operador.
Los expertos entrevistados en el reportaje de Jesusa Cervantes también hacen hincapié en que el proyecto de ley impulsado por el Ejecutivo, a través de Ignacio Pichardo Lechuga, impulsaría el uso de fracking para la producción de gas y aceite, dado que dicho proceso requiere de gran cantidad de agua; así, la propuesta de nueva legislación es el complemento ideal para la reforma energética.
Mientras tanto, en lo referente a la propuesta de legislación laboral (Proceso 2153) ésta trasgrede los principios constitucionales promulgados en la reforma de febrero del año pasado, pues en lugar de crear Centros de Conciliación en los estados, y el organismo descentralizado con plena autonomía, prácticamente revive el formato de las Juntas de Conciliación al recrear instancias tripartitas: trabajadores, empresarios y gobierno. Lo que da al traste con una de las principales intenciones de la reforma.
También revierte el voto libre y secreto como requisito previo para cualquier negociación colectiva, al reservarlo únicamente para los casos en los que se emplace a huelga, con lo cual abre la puerta para los llamados contratos de protección.
Mención aparte merece la liberalización del llamado outsourcing, que es una de las vías más socorridas para evadir responsabilidades laborales y precarizar el trabajo en México, al eliminar las restricciones de la actual legislación que limita el mismo a actividades accesorias, como limpieza y vigilancia, e impide que se otorguen a terceros la realización de las tareas centrales del negocio. Aunque el nuevo titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Roberto Campa, ya se manifestó contrario a esta propuesta, es un hecho que el proyecto que se discute en la Cámara de Diputados sí lo contempla.
Como bien señala Arturo Alcalde en un artículo publicado en La Jornada el sábado 3 de febrero, el proyecto de ley da al traste con los dos principales objetivos de la reforma constitucional: recuperar la vigencia del estado de derecho y dejar en manos de tribunales adscritos al Poder Judicial la impartición de justicia en materia laboral; y “recuperar el papel de la negociación colectiva como medio de concertación productiva y así suprimir los contratos colectivos de protección patronal celebrados a espaldas de los trabajadores”.
Estas dos iniciativas de ley, aunque nunca se contemplaron en el llamado Pacto por México, forman parte del paquete de reformas estructurales que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha impulsado incluso desde antes de llegar al poder, como fue el caso de la reforma laboral aprobada todavía durante el gobierno de Felipe Calderón, pero ya consensuada con el entonces presidente electo.
Todas las reformas (con la única excepción de la llamada reforma fiscal, aunque en realidad fue un aumento de impuestos indispensable para que las finanzas públicas federales no empeoraran) establecen condiciones muy favorables para que los grandes empresarios (en muchos casos de la mano de exsecretarios de Estado, ya muy bien señalados) exploten los recursos naturales y humanos del país.
Algunas de las primeras consecuencias negativas de la reforma energética ya están presentes con el encarecimiento de los combustibles y la debacle de las refinerías mexicanas; pero donde éstas son todavía más alarmantes es en el ámbito de la reforma laboral, pues entre 2013 –el inicio del sexenio y cuando apenas entraba en vigor la reforma laboral– y 2016 el número de personas empleadas que ganan más de cinco salarios mínimos se redujo en 700 mil; y, en contrapartida, el de personas que ganan entre uno y dos salarios mínimos se incrementó en 3 millones 200 mil. Y, por si esto fuera poco, también hay cerca de 7 millones 200 mil personas que laboran menos de 35 horas por razones ajenas a su voluntad o reciben menos de un salario mínimo.
Para dar una idea de esta precariedad del empleo en México, en una encuesta levantada en Nuevo León entre septiembre y noviembre del año pasado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, para el proyecto Cómo Vamos, Nuevo León, muestra que 51.1% de los encuestados manifestó percepciones menores a 9 mil 900 pesos mensuales, en ese entonces equivalente a cuatro salarios mínimos y, únicamente 1.6%, más de 24 mil 800 pesos mensuales, es decir más de 10 salarios mínimos.
En resumen, como resultado de la reforma laboral se ha incrementado el número de empleos, pero de muy mala calidad y, en contrapartida, se ha reducido el número de empleos bien pagados.
Es muy evidente que, hasta el momento, las reformas estructurales han beneficiado a muy pocos y perjudicado a la mayoría de los mexicanos; lo cual es claramente percibido por la población, pues en la última encuesta de Latinobarómetro 2017, 90% de la población consideraba que “el país está gobernado por unos cuantos grupos poderosos en su propio beneficio”.
Y, no conforme con esto, Peña está empeñado en concluir su compromiso (con esos grupos poderosos que lo llevaron a la Presidencia) de reformas estructurales, sin importar los resultados que produzcan para el país. Parece que, aunque lo niegue, hasta el último día de su mandato se despertará pensando “en cómo joder a México”.
Este análisis se publicó el 11 de febrero de 2018 en la edición 2154 de la revista Proceso.
http://www.proceso.com.mx/522878/como-fastidiar-mexico-hasta-el-final
Capítulo laboral de TLCAN deja fuera tema de salarios: Moisés Kalach

Lo que sí estará plasmado en este capítulo serán estándares y derechos laborales, los cuales estarán basados en los estándares de la Organización Internacional del Trabajo.
En la industria manufacturera, los salarios en México son hasta 8 veces inferiores respecto a los de Estados Unidos y Canadá
Zenyazen Flores @ElFinanciero_Mx15/02/2018Actualización 15/02/2018 – 17:46
El salario en el sector manufacturero es hasta 8 veces más bajo en México que en Canadá o EU.Fuente: undefined
El tema salarial quedará fuera del Capítulo Laboral que se integrará al cuerpo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), confirmó Moisés Kalach, coordinador del Consejo Consultivo Estratégico para las Negociaciones Internacionales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Organizaciones sindicales como la Unifor en Canadá, la AFL-CIO en Estados Unidos y la mexicana Unión Nacional de Trabajadores en México han demandado que el tema salarial sea incluido para aumentar el salario mínimo en nuestro país y reducir la brecha que existe en la paga de sueldos a trabajadores que laboran en una misma industria pero en diferentes países.
Sin embargo, el tema no está en la mesa de negociación y no estará en el Capítulo, respondió Kalach a pregunta de El Financiero.
«Hoy te puedo decir que el Capítulo Laboral está en el cuerpo del tratado y en la negociación así está, entonces sí vamos a tener un Capítulo Laboral pero está enfocado a los estándares laborales y a los derechos de trabajadores, para nada está enfocado en el tema de los salarios ni menciona los salarios ni está en la mesa», sostuvo el empresario.
Lo que sí quedará plasmado en el documento serán estándares y derechos laborales que toman como referencia los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La OIT cuenta con 8 convenios fundamentales relacionados con autonomía y libertad sindical, eliminación del trabajo forzoso e infantil, erradicar la discriminación en materia de empleo e igualdad de la remuneración.
En rueda de prensa, Kalach recordó que el TLCAN original no incluyó en el cuerpo del tratado el Capítulo Laboral; lo que se hizo fue un acuerdo paralelo para los temas laboral y ambiental, los cuales fueron negociados por los expresidentes de Estados Unidos, Bill Clinton, y de México, Carlos Salinas de Gortari.
TLCAN no mejoró salarios: AFL-CIO
Benjamin Davis, director de Relaciones Internacionales de United Steel Workers, organización afiliada a la AFL-CIO, dijo que en Norteamérica ha habido una historia desde el inicio del TLCAN en la que existe una brecha salarial con especial énfasis en la industria manufacturera, donde los salarios en México son hasta 8 veces inferiores respecto de Estados Unidos o Canadá.
«Las promesas de que el TLCAN iba a generar mejores salarios en México no ha llegado a ser una realidad«, dijo el representante la semana pasada en un foro organizado por el Colegio de México.
Davis dijo que, si bien es cierto que ha habido mas empleos formales después del TLCAN, la mayoría de esos puestos de trabajo tienen salarios de entre uno o dos salarios mínimos en México, por lo que la riqueza no llega a los trabajadores.
«Los bajos salarios son malos para ustedes pero también para nosotros en Estados Unidos porque eso ha generado desplazamiento de fuentes de empleo y ha puesto en competencia desleal a México con sus pares», apuntó Davis.
http://www.elfinanciero.com.mx/economia/capitulo-laboral-de-tlcan-deja-fuera-tema-de-salarios-moises-kalach
Campa Cifrián llama al sector privado a revisar posible mejora al salario mínimo

En marzo se determinará si conviene o no realizar un ajuste
El CEE únicamente pide que sean factores económicos los que definan el camino a seguir
Patricia Muñoz Ríos y Alejandro Alegría
Periódico La Jornada
Viernes 16 de febrero de 2018, p. 35
El secretario de Trabajo y Previsión Social, Roberto Campa Cifrián, anunció que se revisará otra vez la pertinencia de incrementar o no el salario mínimo en el primer cuatrimestre del año en curso, al tiempo que la iniciativa privada llamó al gobierno federal a iniciar los estudios para revisar la pertinencia de dicha medida.
Entrevistado luego de una reunión con el sector empresarial, Campa aseguró que se convocará en marzo a todos los sectores para empezar la discusión sobre el tema, y así determinar el posible aumento a este indicador.
Según el funcionario, los representantes de los tres sectores ante la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) se sentarán a analizar los números y tomarán una decisión seria al respecto. De igual forma, señaló que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) sólo ha pedido que sean elementos económicos objetivos los que definan este asunto.
Campa sostuvo ayer una reunión con el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya, para trabajar en temas relacionados con la economía de los trabajadores, según reportó en su cuenta de Twitter.
Sobre los salarios mínimos, dijo que éstos ya se desvincularon de diversas variables de la economía, como el pago de multas, créditos e impuestos, pues para ello se creó la Unidad de Medida y Actualización.
Además, puntualizó que la reducción de la inflación y otros elementos se pondrán en la mesa de la Conasami, la cual tendrá que analizar cómo podría influir un incremento a los salarios mínimos en la demanda agregada, los costos de producción y los precios finales de bienes y servicios. A partir de ello, deberá determinar si conviene o no aplicar el ajuste.
Asimismo, reconoció que aunque el mínimo ha aumentado en este sexenio de 60.53 a 88.36 pesos –20 por ciento– todavía hay una brecha importante para la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, por lo cual será importante la discusión del tema que se abrirá en los próximos meses.
Por otra parte, el presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, le pidió a la Secretaría del Trabajo que la Conasami inicie los estudios para la revisión del minisalario al final del primer cuatrimestre del año, tal y como se acordó en noviembre pasado.
Luego de reunirse en privado con Campa Cifrián, el líder empresarial recordó que, con base en las condiciones observadas de enero a abril de este año, se podrá determinar la posibilidad de aumentar o no el salario mínimo.
http://www.jornada.unam.mx/2018/02/16/sociedad/035n1soc
Capítulo laboral no será una traba en el TLCAN, asegura Campa Cifrián

por Luciano fFanco
El secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), Roberto Campa Cifrián, mantuvo la promesa de sentarse este mismo mes con empresarios y trabajadores del país, para revisar las condiciones de la economía y el empleo y, a partir de ello, determinar si es factible otorgar un aumento al salario mínimo en marzo próximo.
El planteamiento lo hizo su antecesor en el cargo, Alfonso Navarrete Prida —actual secretario de Gobernación—, y ahora fue ratificado por Roberto Campa, quien recordó que el salario mínimo ha crecido en casi 20 por ciento en términos reales en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, ya que en 2012 era de 60.53 pesos diarios y ahora está en 88.36 pesos.
Al reunirse con reporteros, el funcionario rechazó que los empleos que se han creado en la presente administración sean “precarizados”, es decir, que sean temporales y mal pagados, y sostuvo que, por el contrario, esas fuentes de trabajo cuentan con seguridad y crédito sociales.
De igual forma, Campa Cifrián aseguró que el capítulo laboral “no será un elemento que dificulte la negociación del Tratado del Libre Comercio (TLCAN)”, no obstante, las acusaciones que hacen Estados Unidos y Canadá por los bajos salarios que se pagan en México.
Sostuvo que los negociadores de la parte mexicana “están llevando esa discusión en la mesa, no en declaraciones de autoridad frente a posiciones de sindicatos de grupo de interés, por más validez que tengan”.
El pasado mes de enero, la Federación Americana del Trabajo–Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) se quejaron formalmente ante la oficina en Estados Unidos que supervisa el acuerdo laboral asociado al TLCAN, porque las leyes secundarias de la reforma constitucional en materia de justicia podrían violar el Acuerdo de Cooperación Laboral de América del Norte.
El funcionario, por otra parte, presentó los ejes de la política laboral, en la que se concentrará lo que resta del sexenio, para impulsar la generación de empleo formal, a fin de cumplir con la meta de 4 millones de empleos inscritos en el Seguro Social, así como establecer compromisos para reducir la informalidad y avanzar en la justicia laboral.
Dentro de esos ejes, resaltó que la economía informal es poco productiva y en 2015 representó el 24 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), de modo que el 76 por ciento lo generó el sector formal, con 42 por ciento de la población ocupada en la formalidad.
Finalmente, el titular de la STPS señaló que, a diciembre de 2017, se rebasó el número de puestos de trabajo creados en cada una de las últimas cinco administraciones: En este sexenio se han creado 3 millones 123 mil 519 empleos, mientras que en las dos anteriores administraciones panistas, es decir, de 2000 a 2012, se crearon 3 millones 517 mil 422 empleos.
http://www.cronica.com.mx/notas/2018/1064187.html
El salario desaparece de la reforma laboral
31 enero 2018, Manuel Fuentes
La contrarreforma laboral es un acto criminal que no debe prosperar porque es gravemente lesiva a los derechos históricos de los trabajadores | Manuel Fuentes

Los hacedores de la contrarreforma laboral presentada el 7 de diciembrepasado, tuvieron la ambición desmedida de desaparecer el concepto de salario para permitir que se paguen a los trabajadores cantidades inferiores en la mayoría de las indemnizaciones previstas en la Ley Federal del Trabajo.
Desaparece en la propuesta el salario como base para el pago de las indemnizaciones por Suspensión y Terminación Colectiva del Trabajo, en contingencia sanitaria, implantación de maquinaria, en procedimientos de trabajo nuevos, en casos de muerte, riesgos de trabajo e incapacidades permanentes totales; en esencia, en todos los rubros vulnerables de protección a los trabajadores.
La iniciativa priista toma como base (en lugar del salario) la Unidad de Medida y Actualización (U.M.A), concepto pueril inventado para aplicar multas y sanciones en las barandillas de los juzgados.
Actualmente el salario mínimo general diario equivale a $88.36, mientras que la U.M.A. está fijada en $80.36, lo que representaría un decremento en los ingresos del trabajador del orden del 9.05%.
En los casos del salario integrado que se sustituye por ese concepto, la afectación puede representar hasta el 50% o más de los ingresos, hecho muy grave, dada la situación en que se dan los supuestos de vulnerabilidad del trabajador en que se deben pagar las indemnizaciones.
El sector patronal pretende, en complicidad con líderes sindicales de la CROC y la CTM conjuntamente con el gobierno federal, hacer los cambios para desaparecer el concepto de salario1 y sustituirlo por uno nuevo, la U.M.A., en los siguientes casos:
- Cuando se trate de la suspensión de labores o trabajos, que declare la autoridad sanitaria competente, cuando haya contingencias declaradas por la autoridad sanitaria que en la actual fracción VII del artículo 427 de la Ley Federal del Trabajo señala que:
… el patrón no requerirá aprobación o autorización de la Junta de Conciliación y Arbitraje y estará obligado a pagar a sus trabajadores una indemnización equivalente a un día de salario mínimo general vigente, por cada día que dure la suspensión, sin que pueda exceder de un mes.
Considerando que el texto vigente es lesivo para el trabajador porque no se le pagará con el salario que percibe (por ejemplo $200.00 diarios), sino el equivalente a un salario mínimo general vigente ($88.36 diarios); ahora el propuesto es mucho más agresivo porque se pagaría con una cantidad inferior como lo es la U.M.A. ($80.36 diarios).
El texto propuesto por el sector patronal señala:
… el patrón no requerirá aprobación o autorización del Tribunal y estará obligado a pagar a sus trabajadores una indemnización equivalente a un día de la Unidad de Medida y Actualización, por cada día que dure la suspensión, sin que pueda exceder de un mes
- En los casos de suspensión colectiva que prevé el artículo 430 de la ley federal del trabajo establece que se fijará una indemnización:
… sin que pueda exceder del importe de un mes de salario
El nuevo texto promovido por el sector patronal, con el aval del sindicalismo (también patronal) y el gobierno (con alma y esencia patronal) señala:
… sin que pueda exceder del importe de treinta veces la Unidad de Medida y Actualización
- En los casos de terminación de la relación laboral, la ley vigente señala que deba pagarse con tres meses de salario integrado, ahora se propone:
Artículo 436. En los casos de terminación de los trabajos señalados en el artículo 434, salvo el de la fracción IV, los trabajadores tendrán derecho a una indemnización de tres meses de la Unidad de Medida y Actualización, y a recibir la prima de antigüedad a que se refiere el artículo 162.
- El artículo 439 de la ley laboral establece el pago de 4 meses de salario (que debe pagarse con salario integrado), «cuando se trate de la implantación de maquinaria o de procedimientos de trabajo nuevos», ahora se sustituye por el pago en U.M.A. en el artículo que se propone:
Artículo 439.- (…) Los trabajadores reajustados tendrán derecho a una indemnización de cuatro meses de la Unidad de Medida y Actualización
- En el caso de indemnizaciones por riesgos de trabajo, el artículo 485 señala que la cantidad que se tome como base para el pago de las indemnizaciones no podrá ser inferior al salario mínimo.
El artículo 485 propuesto por la ley laboral:
Artículo 485.- La cantidad que se tome como base para el pago de las indemnizaciones no podrá ser inferior a la Unidad de Medida y Actualización.
- Ahora se propone que el pago no podrá ser inferior a la U.M.A. en los casos de incapacidad permanente total. El artículo vigente indica:
Artículo 495.- Si el riesgo produce al trabajador una incapacidad permanente total, la indemnización consistirá en una cantidad equivalente al importe de mil noventa y cinco días de salario.
Ahora la propuesta mezquina señala:
Artículo 495.- Si el riesgo produce al trabajador una incapacidad permanente total, la indemnización consistirá en una cantidad equivalente al importe de mil noventa y cinco días de la Unidad de Medida y Actualización.
- Hasta en los gastos funerarios se ensañan para pagar menos, a pesar de que en esos negocios no reciben el pago en U.M.A.:
Artículo 500.-
- Dos meses de salario por concepto de gastos funerarios;
La propuesta de estas personas sin escrúpulos dice ahora:
Artículo 500.-
- Dos meses de la Unidad de Medida y Actualización por concepto de gastos funerarios;
- En la ley vigente que les apura anular también pretenden reducir la indemnización en caso de muerte:
Artículo 502.- En caso de muerte del trabajador, la indemnización que corresponda a las personas a que se refiere el artículo anterior será la cantidad equivalente al importe de cinco mil días de salario (…)
El nuevo texto incrustado por esos bandidos señala:
Artículo 502.- En caso de muerte del trabajador, la indemnización que corresponda a las personas a que se refiere el artículo anterior será la cantidad equivalente al importe de cinco mil días de la Unidad de Medida y Actualización…
- En el artículo 1003 de la ley federal del trabajo que pretenden desaparecer, ubicado en el título de responsabilidades y sanciones, establece que:
Artículo 1003.- Los Presidentes de las Juntas Especiales y los Inspectores del Trabajo, tienen la obligación de denunciar al Ministerio Público al patrón de una negociación industrial, agrícola, minera, comercial o de servicios que haya dejado de pagar o pague a sus trabajadores cantidades inferiores a las señaladas como salario mínimo general.
El nuevo artículo que pretenden pase desapercibido ahora señala:
Artículo 1116.- Los Inspectores del Trabajo o el Tribunal, tienen la obligación de denunciar al Ministerio Público al patrón (…) que haya dejado de pagar o pague a sus trabajadores cantidades inferiores a las señaladas como Unidad de Medida y Actualización.
La contrarreforma laboral es un acto criminal que no debe prosperar porque es gravemente lesiva a los derechos históricos de los trabajadores, en virtud de que pretende anular de manera definitiva el salario como base de pago de las indemnizaciones, por un concepto distinto al laboral como es la Unidad de Medida y Actualización.
Los legisladores no pueden aprobar este tipo de propuestas porque de hacerlo se convertirán en viles delincuentes del viejo cuño al arrebatar, cancelar y anular el salario, derecho fundamental de los trabajadores en la legislación laboral.
¡No lo permitamos!
https://lasillarota.com/opinion/columnas/el-salario-desaparece-de-la-reforma-laboral/203098
Indignación salarial y laboral
Arturo Alcalde Justiniani
¿Cómo no van a estar enojados los trabajadores mexicanos si el gobierno pretende imponerles para 2018 un tope salarial de la mitad de la inflación reconocida oficialmente y una cuarta parte de la inflación real? ¿Acaso piensa Enrique Peña Nieto que su ofrecimiento de 3.4 por ciento de incremento salarial frente a 6.7 por ciento de inflación iba a generar beneplácito?
¿Qué reacción esperaba Peña Nieto de los hombres y mujeres que viven de su trabajo frente al golpe más severo a sus ingresos en los últimos 17 años?
¿Cuál debería ser su ánimo cuando la mayor parte de la población padece los mayores incrementos de precios y servicios del sexenio frente a un salario raquítico e insuficiente para vivir?
Para describir este ánimo vale referir, como muestra, a un nutrido grupo de trabajadores de una fábrica llantera trasnacional en donde más de la mitad no recibía prácticamente salario alguno, porque semana tras semana debía entregárselo a los prestamistas, fauna que ha ido creciendo alrededor de los centros de trabajo. Finalmente, los trabajadores optaron por ser liquidados por el patrón para pagar sus deudas y no perder su pequeño patrimonio, aunque no supieran qué pasaría el día de mañana.
¿Qué grado de indignación tendrán los trabajadores universitarios de las instituciones públicas que al final del presente mes concluirán sus negociaciones de salarios y prestaciones al recibir las respuestas de sus rectores de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les ordenó no rebasar un incremento de 3.4 por ciento que otorgó a los trabajadores administrativos de la Universidad Nacional Autónoma de México el pasado 1º de noviembre? Seguramente habrá movilizaciones y tendrá que buscarse una salida con incrementos mayores para evitar la paralización de labores, pero este desgaste era previsible, sin embargo, a Peña Nieto y a José Antonio Meade, que asumió estas decisiones antes de dejar la Secretaría de Hacienda, no parece importarles el futuro de estas instituciones que son fundamentales para el desarrollo del país.
¿Qué sentirán los trabajadores de salario mínimo que reciben tan sólo 88.36 pesos diarios, esto es 2,650 pesos mensuales? Salario que el gobierno se negó a incrementar en el monto que el mismo sector patronal recomendaba. ¿Qué decir de los salarios mínimos profesionales que son aplicables a 59 actividades u oficios como carpintero, plomero o electricista, los cuales se han quedado en la congeladora? La mayoría de estos salarios varía entre 99.99 y 117.60 pesos diarios, algunos de monto mayor, como el aplicable al operador de bulldozer con 121.09 pesos y la única excepción que excede a los 200 pesos es el de reportero de prensa, con 236.28 pesos diarios. A propósito, los jornaleros agrícolas de San Quintín aún esperan se cumpla la promesa de incluirlos en la lista de los salarios mínimos profesionales.
Motivo de indignación adicional se deriva de la iniciativa de Reforma a la Ley Federal del Trabajo presentada en el Senado de la República a principios de diciembre de 2017 por dos senadores priístas, supuestamente obreros, que no sabían en qué lío se metían al cumplir el encargo del equipo de Peña Nieto y del ex-secretario de Hacienda, Meade. Este intento de reforma es tan regresivo que ha sido considerado, con razón, como el golpe más brutal a los trabajadores en los últimos 100 años. Transforma el derecho laboral de social a mercantil y el trabajo en mercancía flexible y barata, dejando a la población trabajadora en estado de indefensión. Principios, derechos, protecciones, reglas de equilibrio, todo quedó fuera.
La iniciativa surgió del mandato de reglamentar la reforma constitucional del 24 de febrero de 2017, la cual respondía a dos objetivos: contar con un nuevo sistema de justicia laboral respetuoso del estado de derecho y acabar con los contratos de protección patronal firmados a espaldas de los trabajadores mediante una negociación colectiva auténtica, producto del voto secreto, libre y personal de los trabajadores.
En contraste al mandato constitucional, la iniciativa Peña Nieto-Meade asigna la impartición de justicia en materia colectiva, a un instituto teóricamente autónomo, pero en realidad sometido al burdo control de patrones y sindicatos corporativos, que de manera discrecional obstaculizarán el ejercicio libre y democrático de los derechos colectivos de asociación, negociación colectiva y huelga, por medio de una telaraña de requisitos y procedimientos administrativos que sólo con el apoyo patronal se podrán cumplir.
Así, el Poder Judicial se convierte en una figura decorativa en temas colectivos que eran la causa fundamental de la reforma. En este punto es importante destacar el engaño que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social realizó al solicitar a las legislaturas de los estados que aceleradamente crearan sus propias leyes laborales para regular los centros de conciliación, a pesar de no tener facultades constitucionales para ello y, peor aún, recomendándoles que, en lugar de preservar su autonomía, se rigieran por órganos tripartitos. Todo este circo para conservar los contratos colectivos de trabajo de protección patronal.
Por todo ello, crece la exigencia de que sea retirada la iniciativa Peña Nieto-Meade y se abra –como de manera regular sucede en otros países– un amplio debate público sobre la legislación laboral que necesitamos en beneficio de los trabajadores, del sector productivo y del país, sin perder de vista que, tratándose de una legislación reglamentaria, ésta deberá estar acorde con los principios de la reciente reforma constitucional que tantas esperanzas generó. Ahora es fundamental darse el tiempo necesario para diseñar adecuadamente la reforma e instrumentar su cumplimiento.
- Más allá de colores partidarios, apoyamos al pueblo de Chihuahua y a su gobierno en la exigencia de que César Duarte sea extraditado y rinda cuentas del saqueo que con otros cómplices cometió.