TLCAN y los derechos humanos


Miguel Concha
A más de dos décadas de la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), su importancia e influencia en la vida de las personas y pueblos de los países que lo integran son innegables y sus supuestos beneficios, muy cuestionables. Tanto es así que debido a las asimetrías de sus economías, en las que México ha perdido mayormente, se ha vuelto casi imperceptible la posibilidad de mantener relaciones comerciales exitosas entre las tres naciones.
Tal vez sea por esto que quienes se ostentan como expertos en la materia no entiendan, confundidos, la importancia de la participación activa de todas aquellas personas y grupos que se ven afectados con sus renegociaciones, así como la urgencia de que las nuevas generaciones tomen partido sobre el futuro del TLCAN, ya que siendo el modelo económico en el que han crecido, opinan si este tratado cumplió con el sueño dorado de vida digna que prometió.
Se esperaba que la actual coyuntura de renegociaciones fuera rápida y efectiva. Sin embargo, ya van siete complejas rondas y se prepara una octava, sin que tengamos certeza de qué nos depara el futuro. Y tampoco de qué y cómo ya se renegoció.
Las renegociaciones del TLCAN no deberían ser exclusivas de los equipos de expertos y representantes gubernamentales. Por ello, al margen de lujosas instalaciones de negociación, se reúnen por su parte diversos sindicatos, organizaciones sociales y representantes críticos del ámbito académico de cada país en cada ronda con la finalidad de exigir que sean escuchadas personas y grupos que ven afectadas sus vidas por este Tratado.
Este año se han realizado dos rondas de este tipo, una en Montreal, Canadá, a fines de enero, y otra en Ciudad de México, que recién concluyó. Simultáneamente, en ambas ciudades se llevaron a cabo actividades organizadas por distintos actores de los tres países que se reconocen como colectividades, por ejemplo, de trabajadores, quienes ven menoscabados sus derechos por el tratado, y en las que la Convergencia México Mejor Sin TLCAN estuvo muy activa. Quienes se reúnen de forma alterna han expresado contundentemente en estas últimas rondas que el acuerdo ha beneficiado exclusivamente a las corporaciones trasnacionales, a expensas de los derechos de las personas y del medio ambiente.
Con justa razón advierten que esta renegociación podría conducir a un tratado comercial más perjudicial que el actual. Un tema constante ha sido también la preocupación por el respeto de los derechos de los trabajadores migratorios mexicanos, puestos en riesgo por las políticas racistas y discriminatorias del actual gobierno de Estados Unidos.
Han pasado ya más de 20 años de TLCAN y la organización social trinacional continúa presente como al principio. Las organizaciones sociales siguen convergiendo para exigir que los derechos humanos económicos, sociales, culturales y ambientales sean respetados, protegidos y garantizados.
Demandan, además, que las personas, los pueblos y el planeta sean considerados antes que el lucro de empresas, las que con un discurso burdo de crecimiento económico infinito negocian y velan sólo por sus intereses. Uno de los temas más presentes entre movimientos y organizaciones sociales, aunque menos atendido por los Estados en las últimas rondas, es el de las afectaciones directas a derechos humanos vinculadas con los tratados de libre comercio e inversión.
Llama la atención que la postura del Estado mexicano, sus negociadores y ex negociadores siga siendo la misma: desinformación y desinterés en relación con los derechos de las personas y pueblos. Argumentan que los tratados de libre comercio no son de derechos humanos o de derechos ambientales. Y por ello, enarbolando la falsa e interesada división entre comercio y derechos humanos, piden a algunas organizaciones sociales que dejen de satanizar tratados hechos e implementados para progresar.
Quienes piensan así obvian que el Sistema Internacional de Derechos Humanos se haya pronunciado en distintas ocasiones sobre estas materias. Como ejemplo tenemos que hace dos años, cuando se intentaba por primera vez aprobar el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) –que ahora parece resurgir– relatores especiales y expertos independientes de la ONU realizaron distintos informes con múltiples recomendaciones a los Estados y sus instituciones nacionales de derechos humanos para atender lo que activamente venían denunciando organizaciones sociales.
El Sistema de la ONU los invita a revisar esos tratados a la luz de los derechos humanos, toda vez que el desarrollo económico y el respeto de los derechos tienen conexión directa.
Urge entonces que las instituciones nacionales de derechos humanos mexicanas, e incluso las canadienses y estadunidenses, participen directamente en las renegociaciones del TLCAN, y que el Estado mexicano, por medio de sus dependencias administrativas, evite obstaculizar el involucramiento de otras entidades que puedan ayudar a poner al centro el respeto de los derechos humanos.
Paradójicamente los tiempos del tratado han servido para generar solidaridad y acompañamiento entre movimientos internacionales, con el único fin de intercambiar experiencias y reconocer que nunca los impactos o beneficios han sido en ellos y entre ellos iguales, pero sí semejantes y equiparables.
Hoy sabemos que por la acelerada e inaceptable explotación humana y por el mal uso de la naturaleza, el planeta, como nunca, está en riesgo. Por ello vuelve a hacerse importante el pregonarlo, aunque no se quiera oír. Basta con una sola queja relacionada con los sufrimientos ocasionados por el TLCAN para no callar. Es preciso escucharlo, tomarlo en cuenta y resolverlo para proteger la naturaleza y todo derecho humano.
http://www.jornada.unam.mx/2018/03/10/opinion/015a1pol
 

Sindicatos y salarios en el TLCAN


Orlando Delgado Selley
De nueva cuenta las amenazas de Donald Trump parecen encaminar al mundo y particularmente a nosotros a una situación bastante complicada. Su decisión de imponer aranceles a las importaciones de aluminio y acero puede ser el comienzo de guerras comerciales que afectarán dramáticamente el curso de la economía global. Sin embargo, en México lo que verdaderamente importa, en el marco de las negociaciones para un nuevo Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN), son los temas laborales.
Para los trabajadores mexicanos el TLCAN no ha significado mejoría alguna. Por el contrario, como se ha demostrado repetidamente, la participación de los salarios en el ingreso nacional cayó del pico alcanzado a mitad de los años 70 de 40 por ciento a 28 en 2015. Se trata de una disminución de 42 por ciento que tiene pocos precedentes. En la explicación de esta brutal reducción destaca que las ganancias del libre comercio, que indudablemente han existido, se han concentrado en los hogares de altos ingresos y en la región norte del país. De modo que la caída salarial ha implicado una mayor concentración del ingreso, es decir, mayor desigualdad.
En un artículo reciente S. Escobar analizó las reacciones de las organizaciones sindicales canadienses y estadunidenses respecto de la situación de los trabajadores mexicanos. Tres son los temas que a estas agrupaciones les interesan: los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo, la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la represión a las protestas laborales. Evidentemente los pronunciamientos sindicales en estas materias están asociados a la política que el gobierno mexicano ha venido implementando para atraer inversión extranjera.
Entre los objetivos para la renegociación del TLCAN expresados por el gobierno estadunidense ha señalado que los países miembros del acuerdo adopten y cumplan con las prácticas y las leyes en las que internacionalmente se reconocen los estándares fundamentales en materia laboral establecidos por la Organización Internacional del Trabajo. Además, el gobierno de Trump plantea que es necesario que México, Canadá y Estados Unidos tengan ordenamientos legales que propongan condiciones aceptables para los empleados en términos salariales, de horas de trabajo, seguridad en el lugar y salud.
En este marco de renegociación del TLCAN, la AFL-CIO, importante central sindical estadunidense, ha advertido que “deben mejorar dramáticamente los derechos de los trabajadores, aumentar los salarios y los niveles de vida en los tres países… particularmente en el caso de México”. Consecuente con este planteamiento, esta central sindical ha expresado formalmente su preocupación con la propuesta de reforma laboral presentada por el PRI en el Congreso. En su opinión esta inicitiva limita la libertad de asociación, promueve el trabajo precario, alienta la subcontratación, lo que implicará que los salarios mexicanos disminuyan aún más. Por estas razones ha pedido explicaciones al gobierno mexicano. A estas consideraciones se sumó el Canadian Labour Congress, lo que llevó al gobierno federal a detener su propuesta de reforma.
La respuesta del gobierno mexicano tanto a los sindicatos como a los negociadores gubernamentales del TLCAN ha sido de rechazo a cualquier posibilidad de acuerdo trinacional sobre los salarios en México. Su rechazo, apoyado por asociaciones empresariales en nuestro país, a incrementar los salarios mínimos de modo que se cumplan con los requerimientos que determina nuestra Constitución, es decir, que permitan que los trabajadores y sus familias superen la línea de pobreza, se fundamenta en la pérdida de competitividad que sufrirían las empresas exportadoras asentadas en México.
Incorporando este argumento habría que reconocer el reclamo de la AFL-CIO: es necesario aumentar los salarios en los tres países, aunque en México tiene que hacerse dramáticamente. Actualmente el salario mínimo que permitiría superar la línea de pobreza es de 170 pesos, lo que ciertamente no podría hacerse de un golpe, pero tendría que fijarse como una meta a alcanzar en un plazo razonable.

odselley@gmail.com
http://www.jornada.unam.mx/2018/03/08/opinion/025a1eco

Sindicatos y salarios en el TLCAN


Orlando Delgado Selley
De nueva cuenta las amenazas de Donald Trump parecen encaminar al mundo y particularmente a nosotros a una situación bastante complicada. Su decisión de imponer aranceles a las importaciones de aluminio y acero puede ser el comienzo de guerras comerciales que afectarán dramáticamente el curso de la economía global. Sin embargo, en México lo que verdaderamente importa, en el marco de las negociaciones para un nuevo Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN), son los temas laborales.
Para los trabajadores mexicanos el TLCAN no ha significado mejoría alguna. Por el contrario, como se ha demostrado repetidamente, la participación de los salarios en el ingreso nacional cayó del pico alcanzado a mitad de los años 70 de 40 por ciento a 28 en 2015. Se trata de una disminución de 42 por ciento que tiene pocos precedentes. En la explicación de esta brutal reducción destaca que las ganancias del libre comercio, que indudablemente han existido, se han concentrado en los hogares de altos ingresos y en la región norte del país. De modo que la caída salarial ha implicado una mayor concentración del ingreso, es decir, mayor desigualdad.
En un artículo reciente S. Escobar analizó las reacciones de las organizaciones sindicales canadienses y estadunidenses respecto de la situación de los trabajadores mexicanos. Tres son los temas que a estas agrupaciones les interesan: los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo, la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la represión a las protestas laborales. Evidentemente los pronunciamientos sindicales en estas materias están asociados a la política que el gobierno mexicano ha venido implementando para atraer inversión extranjera.
Entre los objetivos para la renegociación del TLCAN expresados por el gobierno estadunidense ha señalado que los países miembros del acuerdo adopten y cumplan con las prácticas y las leyes en las que internacionalmente se reconocen los estándares fundamentales en materia laboral establecidos por la Organización Internacional del Trabajo. Además, el gobierno de Trump plantea que es necesario que México, Canadá y Estados Unidos tengan ordenamientos legales que propongan condiciones aceptables para los empleados en términos salariales, de horas de trabajo, seguridad en el lugar y salud.
En este marco de renegociación del TLCAN, la AFL-CIO, importante central sindical estadunidense, ha advertido que “deben mejorar dramáticamente los derechos de los trabajadores, aumentar los salarios y los niveles de vida en los tres países… particularmente en el caso de México”. Consecuente con este planteamiento, esta central sindical ha expresado formalmente su preocupación con la propuesta de reforma laboral presentada por el PRI en el Congreso. En su opinión esta inicitiva limita la libertad de asociación, promueve el trabajo precario, alienta la subcontratación, lo que implicará que los salarios mexicanos disminuyan aún más. Por estas razones ha pedido explicaciones al gobierno mexicano. A estas consideraciones se sumó el Canadian Labour Congress, lo que llevó al gobierno federal a detener su propuesta de reforma.
La respuesta del gobierno mexicano tanto a los sindicatos como a los negociadores gubernamentales del TLCAN ha sido de rechazo a cualquier posibilidad de acuerdo trinacional sobre los salarios en México. Su rechazo, apoyado por asociaciones empresariales en nuestro país, a incrementar los salarios mínimos de modo que se cumplan con los requerimientos que determina nuestra Constitución, es decir, que permitan que los trabajadores y sus familias superen la línea de pobreza, se fundamenta en la pérdida de competitividad que sufrirían las empresas exportadoras asentadas en México.
Incorporando este argumento habría que reconocer el reclamo de la AFL-CIO: es necesario aumentar los salarios en los tres países, aunque en México tiene que hacerse dramáticamente. Actualmente el salario mínimo que permitiría superar la línea de pobreza es de 170 pesos, lo que ciertamente no podría hacerse de un golpe, pero tendría que fijarse como una meta a alcanzar en un plazo razonable.

odselley@gmail.com
http://www.jornada.unam.mx/2018/03/08/opinion/025a1eco

Declaración sindical trinacional


Las organizaciones sindicales de Estados Unidos, Canadá y México, reunidas el 3 de marzo en la Ciudad de México en el contexto de la 7a ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte continuamos trabajando conjuntamente para estrechar las relaciones de solidaridad, cooperación y ayuda mutua para poder enfrentar las graves consecuencias de 24 años de libre comercio.
Nos presentaron el TLCAN como un acuerdo que nos beneficiaría, que detonaría el crecimiento económico y traería beneficios para todos; la realidad es que el actual modelo de libre comercio a precarizado la vida de las y los trabajadores de los tres países, afectando el ejercicio de los derechos humanos, profundizado la desigualdad social y ampliando las asimetrías entre nuestros países, contribuyendo así a que se profundice la crisis social y económica que vivimos.
Denunciamos que la actual renegociación del TLCAN se ha conducido con absoluta secrecía, dejando fuera la voz de la sociedad civil, tomando solo en cuenta únicamente los intereses de las grandes corporaciones, lo cual es preocupante pues desde su implementación en 1994, el Tratado ha beneficiado exclusivamente a estas corporaciones pasando por encima de los intereses de los pueblos y el medio ambiente.
Alertamos de que la renegociación sirva para establecer un acuerdo aún más lesivo que el actual, y lamentablemente parece que esto será así. Un tema que nos preocupa sobre manera es el respeto a los derechos de los trabajadores, independientemente de su origen o condición migratoria, lo cual se ha visto en peligro debido a las políticas racistas y discriminatorias del gobierno de Estados Unidos.
Estamos convencidos de que cualquier acuerdo comercial se debe basar en el pleno respeto a los derechos humanos, económicos, sociales y culturales y el medio ambiente, la soberanía nacional de cada país y un verdadero desarrollo económico, fortaleciendo las cadenas productivas locales, nacionales y regionales. La solución a la grave crisis que enfrentamos no vendrá de encerrarnos detrás de muros.
Es necesario un nuevo modelo de intercambio, cooperación e integración de los pueblos de América del Norte, en el que se garantice la participación de la sociedad y en el que los acuerdos se tomen de manera transparente y de cara a la sociedad. Se deben establecer normas laborales claras y vinculantes que tiendan a mejorar las condiciones de la clase trabajadora en los tres países, mediante legislaciones efectivas que aumenten el poder adquisitivo de los salarios, permita el acceso al pleno empleo con condiciones dignas y que promuevan la libertad y democracia sindical, así como la negociación colectiva auténtica. Asi mismo, se requiere impulsar una política industrial que proteja de manera efectiva una producción compartida entre los tres países, aumentando los requisitos cuantitativos para las reglas de origen, fortaleciendo el monitoreo para garantizar el origen nacional de componentes en industrias claves.
Como organizaciones de trabajadores nos encontramos trabajando de manera conjunta y coordinada para impulsar este nuevo modelo de cooperación y desarrollo para América del Norte, respetando la autonomía y especificidad de cada organización, pero construyendo una agenda de temas transversales comunes para todas y todos.
Entendemos la solidaridad como un proceso multidireccional. En éste sentido, exigimos que la actual discusión de la reforma laboral en México se encamine a respetar el texto Constitucional mexicano en su artículo 123; asi mismo manifestamos nuestro apoyo a los sindicatos del sector público estadounidenses ante la posible decisión de la Corte Suprema de EU para reducir las cuotas sindicales (Caso Janus vs AFSCME).
Es nuestro compromiso de construir una agenda común para defender los intereses de las y los trabajadores de nuestros países, con una visión de progreso, prosperidad y bienestar social de carácter internacionalista y actual.
Por un nuevo modelo de cooperación, desarrollo e intercambio de los pueblos de América del Norte y por una solidaridad sin fronteras.
UNIFOR, AFL-CIO, STEELWORKERS (E.E.U.U.), TEAMSTERS (CANADÁ), TEAMSTEERS, (E.E.U.U.), UNITED ELECTRICAL (E.E.U.U.), STRM, FAT, SUTIN, STUNAM, UNTyPP, UNT, NUEVA CENTRAL DE TRABAJADORES, ATM, SME, SITIEMS, STTP, SITUAM, CILAS, ASTINVI, SICE, MÉXICO SIN TLCAN

https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=833793486823283&id=771448276391138

Piden sindicatos de México, EU y Canadá priorizar derechoslaborales en TLCAN


Astrid Rivera [ Ciudad de México ]
Al sostener una reunión, sindicatos de los tres países denunciaron que la renegociación del acuerdo comercial se ha conducido con “absoluta discreción”, al dejar de lado la voz de la sociedad civil y sólo considerar los intereses de las grandes corporaciones
Sindicatos de Estados Unidos, México y Canadá demandaron el respeto a los Derechos de los trabajadores en el Tratado de Libre Comercio, sin importar su condición migratoria ante el riesgo de las estrictas políticas de Estados Unidos.
“Estamos convencidos de que cualquier acuerdo comercial se debe basar en el pleno respeto a los derechos humanos, económicos, sociales y culturales y el medio ambiente, la soberanía nacional de cada país y un verdadero desarrollo económico, fortaleciendo las cadenas productivas locales, nacionales y regionales. La solución a la grave crisis que enfrentamos no vendrá de encerrarnos detrás de muros”, expresaron.
Resaltaron que el actual modelo de libre comercio ha precarizado la vida de los trabajadores al profundizar la desigualdad social y entre los tres países, además de que se ha afectado el ejercicio de los derechos humanos de la fuerza laboral, generando la crisis social y económica.
“Alertamos de que la renegociación sirva para establecer un acuerdo aún más lesivo que el actual, y lamentablemente parece que esto será así. Un tema que nos preocupa sobre manera es el respeto a los derechos de los trabajadores, independientemente de su origen o condición migratoria, lo cual se ha visto en peligro debido a las políticas racistas y discriminatorias del gobierno de Estados Unidos”, subrayaron.
Destacaron la necesidad de un nuevo modelo de intercambio para las naciones de América del Norte, en el que se garantice la participación de la sociedad y en el que los acuerdos se tomen de manera transparente; además de establecer mejores condiciones para los trabajadores, mediante legislaciones efectivas que aumenten el poder adquisitivo de los salarios, permita el acceso al pleno empleo con condiciones dignas y que promuevan la libertad y democracia sindical, así como la negociación colectiva auténtica.
Enfatizaron que se requiere impulsar una política industrial que proteja de manera efectiva una producción compartida entre los tres países, aumentando los requisitos cuantitativos para las reglas de origen, fortaleciendo el monitoreo para garantizar el origen nacional norteamericano de componentes en industrias claves.
Las organizaciones sindicales se comprometieron a continuar cooperando de manera conjunta y coordinada, para impulsar un nuevo modelo de cooperación para América del Norte que respete la autonomía de cada organización, pero que integre una agenda de temas transversales para la región.
Durante la reunión las organizaciones gremiales exigieron la discusión de la reforma laboral en México a fin de que esta normativa respete los derechos de los trabajadores y manifestaron su apoyo a los sindicatos del sector público estadounidenses ante la posible decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos para reducir las cuotas sindicales.
http://www.eluniversal.com.mx/mundo/piden-sindicatos-de-mexico-eu-y-canada-priorizar-derechos-laborales-en-tlcan

IP rechaza que tema salarial frene negociación de TLCAN


El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, dijo que hay avances en el capítulo laboral pese a las diferencias sobre incluir o no en el acuerdo ese tema.
LUIS MORENO Y EDUARDO DE LA ROSA
03/03/2018
Las diferencias en torno a si se debe incluir o no el tema salarial en la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no ha estancado el avance en el capítulo laboral, afirmó el presidente del Consejo Consultivo de Negociaciones Internacionales, Juan Pablo Castañón.
«No se estancó, el capítulo laboral está en la mesa y va avanzando mucho, lo que nos han dicho es que hay avances importantes», subrayó el también presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
En entrevista, explicó que los compromisos que México ha puesto sobre la mesa en la modernización laboral es una iniciativa de ley secundaria que han estado depurando entre los tres países y que para México sería «darle pies a la reforma constitucional» en la materia.
«Moderniza, agiliza la justicia laboral, agiliza la conversación laboral entre empresas y trabajadores, exige a que la empresa transfiera tecnológica conocimiento e innovación y se busque capacitación, y productividad para que eso también se refleje en mejores condiciones para los trabajadores», indicó.
En el séptimo día de la séptima ronda de de la modernización del acuerdo sesionaron energía, anexos sectoriales, aduanas y facilitación comercial, pueblos indígenas y telecomunicaciones.
Los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá retomaron el diálogo de las reglas de origen del sector automotriz que había quedado pendiente por el retorno a Washington del negociador estadunidense, Jason Berenstein.
No obstante, la sesión se acordó llevarse a cabo de manera virtual, es decir que el negociador estadunidense estaría solamente conectado vía remota desde otro lugar.
También los equipos de trabajo acordaron tener una reunión antes de la octava ronda que se llevará a cabo en Washington, Estados Unidos, en la primera semana de abril, solamente para avanzar en el tema de las reglas de origen del sector automotor, con el objetivo de llegar con avances más significativos.
En el penúltimo día de la ronda, este domingo, solamente sesionará una mesa de trabajo, la cual es medidas sanitarias y fitosanitarias, capítulo que lleva más de 90 por ciento de avance.
http://www.milenio.com/negocios/tlcan-tlc-septima-ronda-salarios-capitulo-laboral-reglas-origen_autos_0_1132087030.html

Derechos de empleados, tema central en TLCAN


Patricia Muñoz Ríos
Periódico La Jornada
Martes 27 de febrero de 2018, p. 15
Los derechos laborales en México son un tema que forzosamente debe estar dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ser punto central del acuerdo; de lo contrario, el Congreso de Estados Unidos no aprobaría la renegociación.
Así lo señalaron más de 180 congresistas, representados por Bill Pascrell, miembro de mayor rango del subcomité del Comercio, Medios y Arbitrios del Congreso de Estados Unidos, y Sandy Levin, también integrante de esta instancia, en una carta al representante comercial de la Casa Blanca en las negociaciones, Robert Lighthizer.
Fracaso de México
Cualquier nuevo TLCAN debe tener disposiciones fuertes, claras y vinculantes que aborden las condiciones laborales de los mexicanos. El fracaso de México para dejar de reprimir los salarios de los trabajadores es obstáculo para un nuevo tratado y será sentencia de muerte para que el Congreso apruebe cualquier tratado.
La central obrera ALF-CIO distribuye esta declaración conjunta de los congresistas, en la que también plantean que sectores sindicales de Estados Unidos y Canadá señalan que México está muy lejos de cumplir los derechos laborales básicos y que las enmiendas propuestas a la reforma laboral violarán leyes y pactos existentes en la materia.
Los bajos salarios son impulsada por la falta de sindicatos independientes y la incapacidad de los trabajadores para negociar colectivamente, lo que ha afectado también a los estadunidenses que han perdido empleos.

http://www.jornada.unam.mx/2018/02/27/politica/015n3pol

Bajos sueldos en México son la ‘condena de muerte’ para el TLCAN


El Congreso estadounidense espera modificaciones que impulsen las mejoras laborales para los mexicanos, ya que son parte esencial del acuerdo comercial.
BLOOMBERG POR NACHA CATTAN@ElFinanciero_Mx
26/02/2018Actualización 26/02/2018 – 7:59
La mejora de los derechos laborales en México es un tema fundamental para alcanzar un nuevo acuerdo comercial en América del Norte, de lo contrario el Congreso de Estados Unidos no lo aprobará, dijeron dos demócratas en vísperas de una nueva ronda de conversaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
«Los derechos laborales en México no son un tema que puedan eludirse», dijeron los representantes Bill Pascrell de Nueva Jersey, y Sandy Levin de Michigan.
«Es el tema central que debe abordarse en cualquier reforma del TLCAN. Si México no deja de reprimir los salarios de sus trabajadores no sólo será un obstáculo para un nuevo acuerdo comercial, será una sentencia de muerte para cualquier acuerdo que apruebe el Congreso».
Levin y Pascrell quieren dar prioridad al tema de las cuestiones laborales ante la nueva ronda de negociaciones para remodelar el TLCAN, que comenzó el domingo.
Es una opinión que, si bien proviene del partido minoritario en el Congreso, podría tener el apoyo del presidente Donald Trump, quien dice que unas mejores condiciones de los trabajadores mexicanos son un requisito en una revisión del acuerdo.
Un nuevo proyecto de ley en México fue criticado por los sindicatos estadounidenses, los cuales opinan que alentaría la fuga de más empleos al sur de la frontera. Los demócratas hicieron referencia a ese proyecto de ley en su declaración.
El plan fue presentado en diciembre del año pasado por senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el que proponen eliminar las restricciones a la contratación de personal por outsourcing, lo cual implicaría que todos los empleados de una empresa podrán ser contratados bajo este esquema.
La declaración incluye una carta firmada el 23 de enero por más de 180 miembros del Congreso al representante comercial de Estados Unidos,Robert Lighthizer, la cual establece que cualquier nuevo acuerdo del pacto comercial debe incluir disposiciones sólidas y vinculantes que aborden las condiciones laborales de México.
La misiva dice que los objetivos actuales en las renegociaciones del TLCAN no abordan el problema «de forma suficiente».
El nuevo proyecto de ley de México, que está programado para debate en la actual sesión legislativa, «limitaría la libertad de asociación y promovería el trabajo precario, lo que probablemente haría que los salarios mexicanos fueran aún más bajos y alentaría la contratación externa de empleos estadounidenses y canadienses», aseguró el presidente de la mayor federación de sindicatos de Estados Unidos AFL-CIO, Richard Trumka, en una carta dirigida a Lighthizer y fechada el 12 de diciembre.
Al respecto, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció que dará ‘reversa’ a la iniciativa que presentaron senadores priistas relativa a eliminar las restricciones a la contratación de personal mediante subcontratación u outsourcing.

http://www.elfinanciero.com.mx/economia/mejora-salarial-en-mexico-clave-para-que-eu-apruebe-cambios-en-tlcan

Tema laboral no es estorbo para alcanzar nuevo TLCAN: Roberto Campa


Ciudad de México
Los temas laborales que forman parte de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no suponen un «obstáculo» para la consecución del nuevo acuerdo, dijo hoy el secretario de Trabajo y Previsión Social de México, Roberto Campa.
«En las negociaciones estamos seguros que las cuestiones laborales no serán un obstáculo para la conclusión de la negociación», apuntó el ministro en un encuentro con medios internacionales.
Según explicó, la parte en la que se ha comprometido México en esta materia se vincula a la justicia laboral y a dar seguridad jurídica a quienes invierten en México.
«Y tener la seguridad de que las controversias se podrán resolver en un marco de derecho», puntualizó.
Añadió que también hay asuntos relacionados con los salarios y existe un proceso de diálogo en este aspecto con Estados Unidos y Canadá.
Pero se mostró convencido que ni este punto, uno de los más cuestionados por sindicatos canadienses y estadounidenses, podrá suponer una barrera a la modernización de este acuerdo de 1994.
Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, aclararon también que las negociaciones están a cargo de la Secretaría de Economía, aunque el ministerio coadyuva en dos capítulos, el laboral y el de movilización de personas.
Por último, Campa reconoció que la incertidumbre general por la negociación del TLCAN impactó también en las condiciones laborales.
En el encuentro con la prensa extranjera, el titular de la Secretaría de Trabajo anunció que al cierre de la Administración actual del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) se espera la creación de hasta cuatro millones de empleos formales.
El país cerró 2017 con un desempleo del 3,3 %, la tasa más baja en más de un década.
No obstante, la nación sigue con un alto nivel de informalidad, en torno al 57 %, y una tasa de pobreza de alrededor del 43,6 %, según cifras oficiales.
El salario mínimo es de 88,36 pesos diarios (unos 4,75 dólares) y mejoró desde el inicio de mandato de Peña Nieto, cuando se ubicaba en 60,25 pesos (3,2 dólares), lo que significa un incremento salarial real, considerando la inflación, de un 18 %.
Este salario, uno de los más bajos de América Latina, lo ganan 1,5 millones de trabajadores, entre formales e informales.
Cuestionado sobre las tareas pendientes en materia laboral de este mandato, Campa atribuyó la situación de los trabajadores a empresarios, inversionistas y la coyuntura actual.
Reconoció que faltan avances en seguridad jurídica y laboral y responsabilizó a la coyuntura económica para que no se lograran más avances en este campo.
Los temas laborales que forman parte de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no suponen un «obstáculo» para la consecución del nuevo acuerdo, dijo hoy el secretario de Trabajo y Previsión Social de México, Roberto Campa (imagen). (NOTIMEX)

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1434757.tema-laboral-no-es-estorbo-para-alcanzar-nuevo-tlcan-roberto-campa.html

Capítulo laboral de TLCAN deja fuera tema de salarios: Moisés Kalach


Lo que sí estará plasmado en este capítulo serán estándares y derechos laborales, los cuales estarán basados en los estándares de la Organización Internacional del Trabajo.
En la industria manufacturera, los salarios en México son hasta 8 veces inferiores respecto a los de Estados Unidos y Canadá
Zenyazen Flores @ElFinanciero_Mx15/02/2018Actualización 15/02/2018 – 17:46
El salario en el sector manufacturero es hasta 8 veces más bajo en México que en Canadá o EU.Fuente: undefined
El tema salarial quedará fuera del Capítulo Laboral que se integrará al cuerpo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), confirmó Moisés Kalach, coordinador del Consejo Consultivo Estratégico para las Negociaciones Internacionales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Organizaciones sindicales como la Unifor en Canadá, la AFL-CIO en Estados Unidos y la mexicana Unión Nacional de Trabajadores en México han demandado que el tema salarial sea incluido para aumentar el salario mínimo en nuestro país y reducir la brecha que existe en la paga de sueldos a trabajadores que laboran en una misma industria pero en diferentes países.
Sin embargo, el tema no está en la mesa de negociación y no estará en el Capítulo, respondió Kalach a pregunta de El Financiero.
«Hoy te puedo decir que el Capítulo Laboral está en el cuerpo del tratado y en la negociación así está, entonces sí vamos a tener un Capítulo Laboral pero está enfocado a los estándares laborales y a los derechos de trabajadores, para nada está enfocado en el tema de los salarios ni menciona los salarios ni está en la mesa», sostuvo el empresario.
Lo que sí quedará plasmado en el documento serán estándares y derechos laborales que toman como referencia los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La OIT cuenta con 8 convenios fundamentales relacionados con autonomía y libertad sindical, eliminación del trabajo forzoso e infantil, erradicar la discriminación en materia de empleo e igualdad de la remuneración.
En rueda de prensa, Kalach recordó que el TLCAN original no incluyó en el cuerpo del tratado el Capítulo Laboral; lo que se hizo fue un acuerdo paralelo para los temas laboral y ambiental, los cuales fueron negociados por los expresidentes de Estados Unidos, Bill Clinton, y de México, Carlos Salinas de Gortari.
TLCAN no mejoró salarios: AFL-CIO
Benjamin Davis, director de Relaciones Internacionales de United Steel Workers, organización afiliada a la AFL-CIO, dijo que en Norteamérica ha habido una historia desde el inicio del TLCAN en la que existe una brecha salarial con especial énfasis en la industria manufacturera, donde los salarios en México son hasta 8 veces inferiores respecto de Estados Unidos o Canadá.
«Las promesas de que el TLCAN iba a generar mejores salarios en México no ha llegado a ser una realidad«, dijo el representante la semana pasada en un foro organizado por el Colegio de México.
Davis dijo que, si bien es cierto que ha habido mas empleos formales después del TLCAN, la mayoría de esos puestos de trabajo tienen salarios de entre uno o dos salarios mínimos en México, por lo que la riqueza no llega a los trabajadores.
«Los bajos salarios son malos para ustedes pero también para nosotros en Estados Unidos porque eso ha generado desplazamiento de fuentes de empleo y ha puesto en competencia desleal a México con sus pares», apuntó Davis.

http://www.elfinanciero.com.mx/economia/capitulo-laboral-de-tlcan-deja-fuera-tema-de-salarios-moises-kalach