TLCAN, T-MEC, reforma laboral, improvisación, simulación

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Arnulfo R. Gómez
 
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Imagen: La Opción de Chihuahua.
jueves 16 de mayo de 2019
Ellos se ríen de mí porque soy diferente
y yo me río de ellos porque todos son igualitos.

El tema laboral en nuestro país es un asunto cotidiano que ha cobrado enorme importancia ahora que nos han condicionado la firma del T-MEC a una reforma laboral, misma que debió haber sido pensada a partir de 1994, cuando entró en vigor el TLCAN, a fin de hacer convergente nuestra legislación con la de Canadá y Estados Unidos, así como incrementar la competitividad de México, favorecer la creación de empleos y elevar el nivel de vida de la población.
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Elaborado con datos del Foro Económico Mundial (WEF).
Con el objetivo de que se pudiera cumplir con ese proceso y sus objetivos, en marzo de 1991, siendo Consejero Comercial de México para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá, envié a Bancomext, a la SECOFI, al Consejo Empresarial Mexicano de Asuntos Internacionales (CEMAI), a la Secretaría del Trabajo, a diversos organismos empresariales y al Embajador de México ante la Organización Mundial del Trabajo, entre otros, el “Estudio Comparativo de la legislación laboral de aplicación general en Canadá, Estados Unidos y México”, (Comparison of Labour Legislation of General Application in Canada, The United States and Mexico), elaborado por el Ministerio del Trabajo de Canadá.
Conviene señalar que el Foro Económico Mundial nos habla de la competitividad de las economías señalando la importancia que en este aspecto juega el empleo y los factores que influyen en él como la flexibilidad del mercado laboral pues, a través de este, se busca estrechar la cooperación entre los patrones y los sindicatos, flexibilizar la ley de contratación y separación de los empleados, y la alineación entre salarios y productividad.
Desgraciadamente, parece que la información contenida en ese estudio comparativo de nada sirvió –ni tampoco los 25 años que han transcurrido desde la entrada en vigor del TLCAN–, pues Canadá y Estados Unidos, en materia de flexibilidad del mercado laboral, en 2016 se ubicaron en las 7ª y 3ª posiciones a nivel mundial, en tanto que México, lejanamente ocupó el 105º escalón entre un total de 137 países que fueron objeto de análisis por parte del Foro Económico Mundial.
Como siempre, todo a la carrera y con enorme improvisación en nuestro querido país, ya que en lugar de ponerse a trabajar en estos temas desde hace 25 años, nuestros altísimos funcionarios y teóricos del comercio exterior han ejercido su actividad con base en la simulación, la improvisación y una enorme frivolidad, y sólo hasta ahora, las autoridades y organismos mexicanos han reaccionado al verse presionados para realizar cambios al respecto.
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Imagen: Milenio.
El TLCAN era el proyecto más importante para el desarrollo de México, pero al no haber complemento alguno que nos permitiera aprovechar las supuestas ventajas negociadas, ninguno de los objetivos planteados se ha logrado a la fecha, pues no ha habido la integración comercial ni productiva que se planteaba como primer objetivo para generar más valor y riqueza en México y en la región, debido a que no se aprovecharon las ventajas comparativas ni se desarrollaron ventajas competitivas; consecuentemente, tampoco se logró mayor competitividad ni se captaron mayores flujos de inversión extranjera, por lo que el objetivo final de crear más empleos y elevar el nivel de vida de la población tampoco se ha logrado.
Todo esto, debido a que no hubo estrategia alguna ni un complemento adecuado pues, irresponsablemente, los altísimos funcionarios mexicanos se dedicaron a firmar TLC’s que presentaron el mismo problema que el TLCAN: carencia de una estrategia para capitalizar las supuestas ventajas negociadas.
Así, a partir de 1994, compulsivamente se firmaron TLC’s hasta alcanzar la cifra de 54 países, con 39 de los cuales, en el periodo 1993/2018, se acumuló un déficit de -844,535 millones US, periodo en el que México también cayó como economía mundial al pasar de la 9ª a la 15ª posición.
Específicamente en materia de empleo, durante la vigencia del TLCAN la población económicamente activa se incrementó en 22.37 millones de personas, en tanto que la creación de puestos de trabajo formales, incluyendo a la burocracia y a las fuerzas armadas sólo alcanzó la cifra de 10.94 millones, generando un déficit de 11.43 millones empleos formales, equivalente al 51% de los puestos de trabajo que era necesario crear en función del crecimiento de la PEA.
En resumen, ninguno de los primeros cuatro objetivos del TLCAN se lograron y, en consecuencia, el objetivo final del TLCAN de crear empleos y elevar el nivel de vida de los mexicanos tampoco, la pésima calidad de las instituciones públicas y de sus funcionarios es un freno total a la creación de políticas públicas que reducen la pesada tramitología, y son también un freno a la creación de una estrategia de comercio exterior, con programas y proyectos realistas.
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1) 1999. 2) 2009.
Anexo a la presente, encontrarán una copia de dicho estudio que estoy seguro les resultará de interés y utilidad.
Por cierto, los únicos que en su momento agradecieron el envío del estudio realizado por el Ministerio del Trabajo de Canadá, fueron el entonces Presidente del Comité Bilateral México Canadá del CEMAI, Don Gustavo de la Serna; el Excelentísimo Embajador Roberto Casellas Leal, Asesor para Asuntos Internacionales del titular de la STPS y el Embajador de México ante la OIT, el Excelentísimo Señor Pedro Vargas.
Aprovecho la ocasión para agradecer a mi amiga y catedrática de la Universidad Anáhuac, Ing. Telma Bernárdez, su invaluable cooperación para la elaboración de este análisis.

Anexos:
Comparación legislación laboral Canadá, EE.UU., México, 1991.
Comparativo México 2017_ Principales variables económicas competitividad.
México_Población económicamente activa y empleo.
https://elsemanario.com/colaboradores/arnulfo-r-gomez/313335/tlcan-t-mec-reforma-laboral-improvisacion-simulacion-el-semanario/

La OIT reconoce la tercerización como una nueva forma de trabajo


La Organización Internacional del Trabajo considera que la tercerización u outsourcing es una nueva forma de trabajo que ha llevado a transformar las relaciones laborales, pero no por ello deja de lado derechos mínimos.
María Del Pilar Martínez
02 de octubre de 2018, 13:20
En entrevista el director general de la OIT, Guy Ryder, expuso que en toda la región de América Latina, cada vez más, se aplican nuevas formas de contratación, “vemos cada vez más de tiempo parcial, temporal, del trabajo a través de las agencias de empleo, y ahora también a través de plataformas de empleo, todas estas formas de trabajo forman parte de los desafíos que deben atenderse en el mundo de trabajo”,señaló.
En el marco de la 19a Reunión Regional Americana de la OIT en Ciudad de Panamá, Ryder, dijo que “tenemos que ser prudentes y estar atentos a un proceso que puede desembocar en una transformación de relaciones laborales en relaciones puramente comerciales. Para la OIT, el trabajo no es una mercancía, las personas deben tener derechos”, afirmó.
México abre el debate
Cabe señalar que en México la senadora de Morena, Freyda Marybel Villegas, presentó el pasado 13 de septiembre una iniciativa de reforma en materia de outsourcing,mismo que cumplirá seis años de haberse incorporado a la Ley Federal del Trabajo, cuando se realizó la reforma laboral en diciembre de 2012.
Dicha iniciativa tiene como fin regular aún más la subcontratación y otras formas de contratación y busca acelerar la emisión de la norma mexicana relativa a la subcontratación.
Al respecto, empresas de tercerización en el país informaron que el 80% de los trabajadores asegurados en el IMSS, se encuentran bajo la figura de outsourcing,así como de insourcing, que se refiere a las empresas que crean su propia razón social para llevar a cabo la contratación de personal.
En ese sentido, apuntaron que la modificación deoutsourcing debería incluir los dos siguientes aspectos:

  • Verificar a la empresa contratante, y particularmente, que registre a los trabajadores con el puesto, sueldo y prestaciones reales y que sobre la totalidad de los mismos se les pague con recibos timbrados por el SAT, tal y como lo establece la ley.
  1. La empresa contratante vigilará que el contratista no registre a los trabajadores como socios de sindicatos o como profesionistas independientes,ni se les pague bajo otras modalidades o estrategias fiscales, como por ejemplo con honorarios, con póliza de seguros o por derechos de autor.

Actualmente, la redacción del Artículo 15-C se presta a discrecionalidad en su interpretación, creando una gran fuga de ingresos que perjudica a todos. En ese sentido, las organizaciones han señalado que de lograrse esta modificación, la recaudación fiscal de parte de la industria para el IMSS y el SAT se duplicaría.

https://www.eleconomista.com.mx/gestion/La-OIT-reconoce-la-tercerizacion-como-una-nueva-forma-de-trabajo–20181002-0069.html

El nuevo TLCAN y la revalorización del trabajador


Por Jesús Cantú , 5 septiembre, 2018
Negociación del TLCAN. El representante de Comercio de EU, Robert Lighthizer (EU) estrecha la mano a la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, junto con el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo. Foto: AP / Jacquelyn Martin
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Los 24 años de Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ayudaron a estabilizar la economía mexicana y contribuyeron a mantener una tasa de crecimiento baja, pero constante; sin embargo, también fueron decisivos para precarizar el trabajo, aumentar la concentración de la riqueza y ensanchar las desigualdades. 
En la renegociación del mismo, de acuerdo con la información que hasta hoy está disponible en los medios de comunicación masiva, se incorporó un capítulo dedicado a las cuestiones laborales, además de la disposición, en el capítulo de la industria automotriz, de que 40% de las autopartes de contenido regional de los vehículos tendrán que producirse en zonas con salarios de al menos 16 dólares la hora. 
Estas dos nuevas reglas, en las que insistió Canadá y que ahora que se ha reincorporado a las pláticas ha ponderado muy positivamente, pueden ser un catalizador para impulsar la revalorización del trabajador mexicano, pese a las resistencias del empresariado del país.
En los 24 años de vigencia del TLCAN la economía mexicana ha crecido a un promedio anual de 2.2%, muy bajo pero constante. Sin embargo, lo más crítico es que ese crecimiento se ha basado en 90% de incremento del número de empleos, es decir, simplemente porque ha crecido la disponibilidad de mano de obra, aunque a la par ha disminuido el ingreso medio que reciben los trabajadores. México ha crecido gracias a la mano de obra barata y eso ha hecho que los dividendos del raquítico crecimiento económico lo concentren los inversionistas a costa de la pauperización del trabajador.
En el último trimestre del año pasado 41% de la población mexicana recibía un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria; en los últimos 12 años (de 2005 a 2017), la mitad de la vigencia del TLCAN, el ingreso laboral per cápita perdió 29% de su valor. Hay más empleos, pero muy mal pagados: el salario mínimo actual es de 2 mil 686 pesos mensuales y la línea de bienestar se ubica en 2 mil 985.48 pesos, por lo cual el salario mínimo vigente no basta para alcanzarla. En los primeros cinco años del gobierno que está a punto de concluir, el número de personas que ganan entre uno y dos salarios mínimos se incrementó en más de 3 millones.
La posibilidad de producir autopartes en regiones de México donde el obrero de la industria automotriz reciba un salario de más de 16 dólares por hora es prácticamente una utopía, pues al actual tipo de cambio implicaría aproximadamente un ingreso mensual de 73 mil pesos, que representa más de 27 veces el salario mínimo vigente.
Este requisito, aunado al incremento de 62.5 a 75% de los componentes de los vehículos de contenido regional, impactará en el volumen de las exportaciones de automotores mexicanos y hará disminuir sustancialmente el déficit comercial entre México y Estados Unidos, tal como buscaba el presidente Donald Trump; pero también obligará a las empresas automotrices instaladas en territorio nacional a replantearse su modelo de negocio, ya no podrán seguir impulsando la lógica de la cuasi maquila, en la que se importaba un muy alto porcentaje de autopartes y aquí únicamente se ensamblaba, aprovechando el bajo costo de la mano de obra mexicana.
Los grandes corporativos trasnacionales además se aprovechaban de la legislación laboral mexicana para sujetar su relación obrero-patronal a los llamados contratos de protección. El crecimiento de la industria automotriz mexicana estaba apoyado en los bajos salarios y los contratos colectivos simulados, permitiendo a las grandes automotrices obtener pingües ganancias a costa del sacrificio del trabajador mexicano.
Todavía el 7 de diciembre del año pasado un par de senadores priistas, con el respaldo del gobierno de Enrique Peña Nieto, presentaron una iniciativa de ley que pretendía revertir los avances logrados con la reforma al artículo 123 constitucional (Proceso 2153 y 2154) de febrero del mismo año. La denuncia oportuna de sus intenciones y el momento político electoral que se vivía permitieron frenar dicho intento.
La incorporación del capítulo laboral en el TLCAN obliga a México a cumplir los compromisos firmados con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de libertad de asociación sindical y justicia laboral, con lo cual ya no hay más alternativa que adaptar la legislación laboral a los principios establecidos en los convenios con la OIT y en el artículo 123 constitucional. Así, las nuevas disposiciones incorporadas en la renegociación del TLCAN propiciarán un avance en el mismo sentido que ha manifestado el próximo gobierno de contribuir a la revalorización del trabajador mexicano.   
El nuevo clausulado del TLCAN impulsará también la materialización de los avances legislativos en las condiciones laborales reales de los trabajadores mexicanos –particularmente en casos como la industria automotriz–,  salvo que las empresas establecidas en territorio mexicano se resignen a pagar un arancel por no cumplir con los nuevos requerimientos de componentes regionales. 
Según la información publicada el pasado jueves 30 en el periódico Reforma, “de los 56 modelos de vehículos ligeros y sus versiones que se ensamblan en el país para el mercado de exportación, 32 no cumplen la nueva regla de contenido regional que convinieron México y Estados Unidos”. Y esto es considerando únicamente 75% del contenido regional, sin incorporar la regla de que de 40 a 45% del mismo corresponda a zonas con salarios de 16 dólares la hora.
Al menos en el ramo automotriz, las nuevas reglas obligan a transitar de la cuasi maquila a la manufactura, lo cual sin duda contribuirá a pagar mejores salarios, aunque no se llegue a los mínimos establecidos en dicho apartado.
De esa forma, aunque a Trump únicamente le interesaba disminuir su déficit comercial con México y a Peña Nieto salvar el acuerdo, uno de los efectos no buscados en la renegociación del TLCAN (al menos por los gobiernos en ejercicio) puede ser la revalorización del trabajador mexicano, que ciertamente requiere de un plazo prudente y la implementación de otras políticas públicas para materializarse.

https://www.proceso.com.mx/549711/el-nuevo-tlcan-y-la-revalorizacion-del-trabajador

 

Capítulo laboral deja de ser paralelo; busca poner fin a los contratos de protección


Como parte del acuerdo que lograron México y Estados Unidos, en el marco del TLCAN, se incluyó un nuevo Capítulo Laboral que dejó de ser paralelo, y será muy similar al que existe en el TPP y que adopta los principios fundamentales de la OIT.
María Del Pilar Martínez
29 de agosto de 2018, 18:25

  • Como parte del acuerdo que lograron México y Estados Unidos, en el marco del Tratado de Libre Comercio (TLCAN), se incluyó un nuevo Capítulo Laboral que dejó de ser paralelo, y será muy similar al que existe en el TPP y que adopta los principios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En entrevista Oscar de la Vega, socio de la firma De la Vega & Martínez, explicó que “la existencia de un Capitulo Laboral da mayor compromiso de los gobiernos al cumplimento de las normas, de lo contrario se incumple el tratado comercial”.
Así, agregó, “diferencia del TLCAN en el que se trataba de un Acuerdo Paralelo (buenas intenciones), ahora se introduce un Capítulo Laboral como parte integrante del Tratado, muy similar al Capítulo 19 del TPP, en el que las partes se comprometen a aplicar los rubros relativos a la libertad de asociación; derecho a la libre contratación colectiva; acceso a una justicia laboral independiente; condiciones aceptables de trabajo respecto a salarios mínimos; horas de trabajo y seguridad social y ocupacional; prohibición del trabajo Infantil y prohibición del trabajo forzoso u obligatorio”.
Lo anterior, significa que cambiarán de estatus, pues esas normas ahora “vinculantes y forman parte del Tratado y se establecen mecanismos para su observancia y cumplimiento”; lo que significa que estarán bajo supervisión y deben ser cumplidas.
Para el especialista laboral internacional, el nuevo Capitulo Laboral “sin duda buscará los llamados contratos de protección, que en muchas ocasiones, se tratan de contratos inactivos”.
Según Alfonso Bouzas,especialista laboral de la UNAM, en México el 90% de los contratos son de protección, lo que derivó, hace ya una década, una campaña intensa para su erradicación, la cual llegó a instancias internacionales como la propia OIT.
De la Vega comentó que si bien se trata de un entendimiento que deberá ser plasmado en el texto final del tratado, el cual deberá ser ratificado por los Poderes Legislativos de cada país, conforme a sus reglas internas, “se trata de un logro importante que tendrá implicaciones laborales para México; sabemos que algunas implicaciones van al sector automotriz, pues con el cambio en las reglas de origen, para disfrutar de un arancel tasa cero, los automóviles deberán ser fabricados, en un 40%, en zonas donde el salario por hora no sea inferior a 16 dólares, esto con el propósito de tener un piso más parejo.” 
Respecto a si nuestro país podría cumplir con el nuevo capítulo, De la Vega destacó que “nuestro país ya ha adecuado su marco constitucional desde febrero del 2016, en la que se garantizan estos principios, aunque está pendiente la preparación y aprobación por el Congreso, de la ley secundaria necesaria para su aplicación”.
En ese sentido, se ha informado en diversos foros nacionales, que ya se trabaja en una nueva propuesta, pues de las tres iniciativas -leyes secundarias- que se hay en el Senado, ninguna logró ser aprobada por la legislatura que acaba de concluir.
Cabe recordar que la iniciativa central, presentada por el PRI, contemplaba los plazos para desaparecer las juntas de conciliación y arbitraje; crear un nuevo organismo autónomo para el registro de los contratos colectivos de trabajo, así como los plazos de la conciliación; sin embargo, no había claridad en los emplazamientos a huelga y a la manera en la que se debe transparentar la elección de los líderes sindicales.
Vienen cambios en la relaciones laborales
De la Vega, dijo que “estos cambios serán trascendentales para las relaciones de trabajo de las empresas y requieren se haga de inmediato un análisis de las cuestiones colectivas al interior de la empresa, con el fin de garantizar el respeto de los derechos laborales colectivos y evitar así consecuencias negativas para las operaciones de las empresas, cualquier que sea la industria en la que se encuentren”. 
En ese sentido, recomendó que es necesario modificar la legislación secundaria, “ésta debe ser una oportunidad para asegurar la libertad de asociacióneliminando la cláusula de exclusión, aprovechar la ratificación del Convenio 98 de la OIT y legislar sobre la libre contratación colectiva para eliminar extorsiones y  los contratos colectivos de trabajo de protección, revisar y modernizar el derecho de huelga, mismo que en su regulación actual resulta engorroso y rígido, en detrimento tanto de los trabajadores como de las empresas”.
“Legislar sobre la libre contratación no sólo beneficia a los trabajadores, también a los patrones, quienes en muchas ocasiones se ven afectados por la extorsión. Hay empresas que solo anuncian que realizaran una inversión y de manera inmediata les cae un emplazamiento a huelga; los cuales por cierto, también tienen que ser revisados”, dijo De la Vega.
Añadió que está claro que, tanto Estados Unidos y Canadá, buscan que México mejore sus salarios que son muy bajos, “nos critican y para hacer negocio con EU y Canadá tenemos que incrementar sustancialmente los salarios. La industria automotriz, va a ser desplazada, no se puede pagar lo que proponen, sería pagar a un operador arriba de 70,000 pesos mensuales, es prácticamente imposible”.
De la Vega dijo que aún faltan detalles por revisar del acuerdo, pero en lo que respecta a la libertad laboral habría presión.

https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Capitulo-laboral-deja-de-ser-paralelo-busca-poner-fin-a-los-contratos-de-proteccion-20180829-0080.html

En lo laboral, se busca poner fin a los contratos de protección en el TLCAN


DINERO
29 Ago 2018
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Un Capítulo Laboral da mayor compromiso de los gobiernos al cumplimiento de las normas.
CDMX.- Como parte del acuerdo México-EU, en el marco del TLCAN, se incluye un nuevo Capítulo Laboral que dejó de ser paralelo, y será muy similar al del TPP y que adopta los principios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Óscar de la Vega, de la firma De la Vega & Martínez, explicó que un Capítulo Laboral da mayor compromiso de los gobiernos al cumplimiento de las normas.
“Es muy similar al Capítulo 19 del TPP, que compromete a aplicar los rubros relativos a libertad de asociación; derecho a libre contratación colectiva; acceso a justicia laboral independiente; condiciones aceptables de trabajo respecto a salarios mínimos; horas de trabajo y seguridad social y ocupacional; prohibición del trabajo Infantil y trabajo forzoso u obligatorio”, dijo.
“Sin duda buscará los llamados contratos de protección, que en muchas ocasiones son inactivos”, apuntó el especialista; aunque el entendimiento deberá ratificarse en los Poderes Legislativos de cada país, conforme a sus reglas internas.
Promedia 6.45% la rotación laboral en región Sureste
Es un logro importante con implicaciones laborales para México; por ejemplo, en el sector automotriz, pues con el cambio en las reglas de origen, para disfrutar de un arancel tasa cero, los automóviles deberán ser fabricados, en un 40%, en zonas donde el salario por hora no sea inferior a 16 dólares, esto con el propósito de tener un piso más parejo.” 
Cabe recordar que la iniciativa central contemplaba los plazos para desaparecer las juntas de conciliación y arbitraje; crear un nuevo organismo autónomo para el registro de los contratos colectivos de trabajo, así como los plazos de la conciliación; sin embargo, no había claridad en los emplazamientos a huelga y a la manera en la que se debe transparentar la elección de los líderes sindicales.
Estos cambios serán trascendentales para las relaciones de trabajo de las empresas y requieren se haga de inmediato un análisis de las cuestiones colectivas al interior de la empresa, con el fin de garantizar el respeto de los derechos laborales colectivos y evitar así consecuencias negativas para las operaciones de las empresas, cualquiera que sea la industria en la que se encuentren.
Legislar sobre la libre contratación no sólo beneficia a los trabajadores, también a los patrones, quienes en muchas ocasiones se ven afectados por la extorsión. Hay empresas que solo anuncian que realizarán una inversión y de manera inmediata les cae un emplazamiento a huelga; los cuales también deben revisarse. 

https://vanguardia.com.mx/articulo/en-lo-laboral-se-busca-poner-fin-los-contratos-de-proteccion-en-el-tlcan

TLC 2.0: El capítulo laboral cambiará con AMLO


El equipo negociador mexicano no se ha desgastado en desmentir las críticas, más bien se ha concentrado en desarrollar una defensa que podríamos llamar soberanista.
Luis Miguel González
27 de julio de 2018, 01:18
En la renegociación del TLC 2.0, EU y Canadá han exigido a México que haga concesiones sustanciales en materia laboral. Las demandas más importantes se refieren a tres temas: incremento de los salarios de los trabajadores mexicanos; promoción de la democracia al interior de los sindicatos, y una mejora en el sistema de justicia laboral.
Las exigencias de los socios del TLCAN reflejan la presión de los sindicatos y de una parte de la opinión pública de Canadá y Estados Unidos. Acusan a México de utilizar la política laboral como un arma de competencia “desleal” para atraer inversiones y trasladar empleo desde Norteamérica hacia México. Sus quejas se nutren de anécdotas y datos. Constituyen una narrativa que es simple, pero apegada a la realidad: los trabajadores mexicanos reciben bajos salarios porque no tienen sindicatos que los defiendan ni tribunales que hagan valer sus derechos. El problema no es con las leyes mexicanas, sino con la forma en que éstas se cumplen en la práctica.
Los salarios en la industria automotriz son utilizados para ilustrar este punto. En México, un trabajador de esta industria gana en promedio el equivalente a 3 dólares estadounidenses. En Canadá y EU, el ingreso por hora está en el rango de 16 a 18 dólares. Esta brecha existe a pesar de que la productividad por trabajador es similar en los tres países.
¿Qué tan normal es esta situación? Podemos comparar la situación en la región América del Norte con lo que ocurre en Europa central. Las armadoras alemanas han desarrollado clústeres automotrices en países como Polonia, República Checa o Hungría. El diferencial de sueldos entre los trabajadores alemanes y los de estos países excomunistas está situado en un rango que no rebasa 50 por ciento.
El equipo negociador mexicano ha resistido “con éxito” las presiones de sus contrapartes de Estados Unidos y Canadá, en el llamado capítulo laboral. No se han desgastado en desmentir las críticas de fondo, más bien se han concentrado en desarrollar una defensa que podríamos llamar soberanista. México no puede aceptar que Estados Unidos y Canadá le dicten la forma en que deben funcionar sus mercados laborales. Lo que sí, han mostrado flexibilidad a que una parte de los contenidos de los autos sea producida en regiones con sueldos superiores a 15 dólares por hora.
¿Habrá cambio de línea con López Obrador? Todo parece indicar que sí. De manera extraoficial se sabe que éste es uno de los temas que se trataron en la reunión de la jefa negociadora canadiense con AMLO y su equipo. No es difícil imaginar por qué López Obrador está de acuerdo con “ceder” en este punto. Él ganaría en lo interno, al cumplir con su promesa de campaña de mejorar los salarios. Al mismo tiempo, crearía la oportunidad de destrabar la negociación. Con un México dispuesto a hacer concesiones en el capítulo laboral, Trump y Trudeau tendrían algo que presumir a sus sindicatos y a su opinión pública.
Todo esto genera algunas preguntas: ¿Qué papel jugaría el equipo negociador que encabeza Guajardo en la instrumentación de este cambio? ¿Será suficiente esta concesión para acelerar la firma de un TLC 2.0? ¿Cuánto tiempo tardarían los trabajadores mexicanos en ver los frutos? ¿Habrá reducción en las inversiones extranjeras a México?

lmgonzalez@eleconomista.com.mx
https://www.eleconomista.com.mx/opinion/TLC-2.0-El-capitulo-laboral-cambiara-con-AMLO-20180727-0027.html

Puebla: Inversión de empresas extranjeras no ha beneficiado a trabajadores: Sitiavw


Viernes, 25 Mayo 2018 14:11
Constanza Pérez @Constan_ph
También criticaron al gobierno del PRI, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la CROC de ceder a favor de las empresas y no de los trabajadores.

  • Durante el foro que organizó el Sindicato de trabajadores de Volkswagen en México reconocieron que la inversión realizada por las empresas extranjeras no ha beneficiado a los trabajadores ya que sus sueldos siguen siendo precarios.

Señalaron que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump quiere que en un año los aranceles para las empresas automotrices sea del 25 por ciento, sin embargo aún no saben si se aplicará para Corea, Alemania u otros países. Agregaron que es una forma para presionar a México y Canada a aceptar las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en beneficio a Estados Unidos.
También criticaron al gobierno del PRI, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la CROC de ceder a favor de las empresas y no de los trabajadores.
También hubo críticas hacia Ricardo Anaya y José Antonio Meade que no le han dado respuesta a este sindicato sobre las propuestas y mejoras que tienen para ellos en caso de ganar. Quien si respondió fue el candidato de Morena,  Manuel López Obrador. A quien no le hicieron la petición fue a Jaime Rodríguez ‘El Bronco’ porque aún no era candidato aunque señalaron que tampoco valdría la pena.
Para ver los videos en Facebook:
https://www.facebook.com/Oficialsitiavw/videos/1241772229259046/
https://www.facebook.com/Oficialsitiavw/videos/1241639879272281/

http://www.diariocambio.com.mx/2018/zoon-politikon/item/13661-inversion-de-empresas-extranjeras-no-ha-beneficiado-a-trabajadores-sitiavw

Trabajadores somos


Abraham Nuncio
Sociedad civil, pueblo, mujeres, juventud, sectores vulnerables, comunidades indígenas y –pregón de moda– ciudadanía. Etcétera. Pero no trabajadores. Una muestra: ninguno de los candidatos a la Presidencia de la República se refiere a ellos sino como algo accidental o enumerativo. El que más se ha acercado al concepto es López Obrador quien emplea, con alguna frecuencia, el término pueblo trabajador.
Los trabajadores somos el colectivo más numeroso del país. Aquel que sostiene a la sociedad con su esfuerzo, el que produce todo aquello que contiene valor de uso (bienes y servicios), independientemente de si es convertido en mercancía, y valor de cambio, la riqueza social a precio de mercado, empezando por la capacidad, las destrezas, el conocimiento y hasta el genio de los propios trabajadores. Los empresarios aportan algunos de los componentes al proceso de producción, pero no los esenciales. El componente nuclear de este proceso lo aportan los trabajadores.
La expresión capital humano acuñada en los ámbitos empresariales y socializada por sus medios, instituciones educativas y gobierno, a pesar de que nos reifica como mercancía, no deja de ser un reconocimiento al valor que tiene el trabajo de los seres humanos. Esperemos que llegue el día en que sólo seamos humanos que trabajamos para ganarnos dignamente el sustento y los bienes que la riqueza social nos permita disfrutar sin disminuir esta posibilidad de otros, como ahora se hace de manera ruda e impune.
Siendo la mayoría más significativa, los trabajadores han venido perdiendo peso específico en la sociedad mexicana. Es un proceso que roza los 75 años, desde aquel Pacto Obrero Industrial de 1945, donde ya se imponía la engañosa unidad de los desiguales en favor de los dueños del capital. Contenía tres cláusulas retóricas. En la primera se afirmaba: “Los industriales y los obreros de México hemos acordado unirnos, en esta hora decisiva para los destinos de la humanidad y de nuestra Patria…” Se unían, declarativamente, para lograr la autonomía económica de la nación, mediante el desarrollo, y con el fin de elevar las condiciones materiales y culturales de las grandes masas del pueblo. En la segunda, se decía que obreros e industriales aspiraban a la construcción de un México moderno, digno de parangonarse, por su prosperidad y su cultura, con los países más adelantados del mundo: querían una patria libre, para siempre, de la miseria, la insalubridad y la ignorancia. Y en la tercera, donde aún se habla de clases sociales, leemos: Ambos, en fin, hemos realizado esta unión sin menoscabo de los puntos de vista particulares de las dos clases sociales que representamos…
Había una cláusula pragmática, que hoy podría servir para la renegociación del TLCAN, si la hubiere: “…estamos plenamente conscientes de la estrecha interdependencia económica que caracteriza al mundo contemporáneo. Por ello reconocemos la necesidad y la conveniencia de buscar la cooperación financiera y técnica de las naciones más industrializadas del Continente Americano, como los Estados Unidos y el Canadá…”
Una vez unidos lobos y ovejas, otros pactos les habrían de dejar a los lobos dedicados a los negocios una mayor cuota de terreno y alimento a costa de las ovejas sujetas a condiciones laborales entre un poco mejores, en ciertas épocas, y decididamente peores en las más prolongadas. Al Pacto de Guadalajara (1955), convocado por la CTM, ya lo sellaba el control y la línea presidencialista, que seguía el modelo de Miguel Alemán. Direcciones sindicales a modo, golpes a las que buscan su autonomía, represión abierta a los opositores –de izquierda, no existe otra fuerza que haya defendido históricamente a los trabajadores.
A mayor disciplina bajo la figura presidencial (las miles de mantas con el infaltable: Gracias, Señor Presidente), mayor entrega de conquistas sindicales. La CTM primero y la CROC después se ciñen a este binomio. Crisis y devaluación las debilitan. Ya para 1977, López Portillo no se toma la molestia de considerar a los trabajadores a la hora de lanzar un nuevo pacto: la Alianza para la Producción.
Eran los primeros signos del Estado neoliberal. El canto del cisne del sindicalismo aliado al gobierno fue la advertencia del líder sindical José Sosa a Miguel de la Madrid sobre el incierto destino de Pemex, ligado al de México y al suyo mismo. Luego vendría la represión salinista, las restricciones al salario, las reformas laborales que han menoscabado seriamente los derechos constitucionales de los trabajadores, la irresponsabilidad laboral de las empresas mediante intermediarios ( outsourcing). Y peor sería si llegara a la Presidencia de la República el PRI o el PAN. La iniciativa de una nueva reforma laboral, que establece el surgimiento de empresas ya con sus sindicatos blancos, ahora duerme; se la despertaría.
Morena tiene un componente de clase obrera que le rechina a los grandes empresarios, y por ello lo atacan en quien lo personifica: Napoleón Gómez Urrutia, líder de los trabajadores minero-metalúrgicos, postulado por este partido al Senado de la República. Es una posición que equilibra, de alguna manera, la presencia en él de empresarios que pueden ser muy liberales, pero que jamás podrían afirmar: “Los resultados del modelo de crecimiento que durante los últimos 30 años se ha aplicado, han estado enfocados en decisiones que consideran a los empresarios y sus asociados como los creadores de la riqueza, cuando en la realidad ésta es generada por los trabajadores mismos…”
http://www.jornada.unam.mx/2018/05/24/opinion/019a1pol

“Continua el debate sobre la reforma a la justicia laboral en Mexico al suspenderse el proyecto de contrarreforma” RSM


Por: Lynda Yanz, por el equipo de la RSM
La Actualización de mayo de 2018 descifra una complicada serie de eventos que llevó a la suspensión temporal de un proyecto de ley de contrarreforma que hubiera socavado, si no negado totalmente, el espíritu y la intención de la Reforma Constitucional de febrero de 2017.
En medio de las negociaciones trinacionales por la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y durante el periodo previo al proceso electoral de julio de 2018, el gobierno mexicano ha tenido que archivar el proyecto de contrarreforma en respuesta a la creciente oposición en México e internacionalmente.
Reconociendo la muy real posibilidad de que el proyecto, o una variante del mismo, pueda ser reintroducido cuando el congreso mexicano reanude sus sesiones en septiembre, o en un periodo extraordinaria antes, sindicatos independientes nacionales, organizaciones de la sociedad civil y defensores de los derechos laborales, y sus aliados internacionales se están movilizando para lograr una reforma de la justicia laboral genuina.
 
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Mexico_Reforma_Laboral-Actualizacion_RSM_mayo_2018

Reforma a Ley Federal del Trabajo en México pondría en peligro el TLCAN: demócratas


Más de 90 legisladores de EU aseguran, en una carta enviada a Robert Lighthizer, que si este cambio a la legislación pasa , sería un obstáculo devastador en las renegociaciones.
DANIEL BLANCO @ElFinanciero_Mx19/04/2018Actualización 19/04/2018 – 15:41
Guajardo destacó los avances en los aspectos técnicos y estimó que en esta ronda se podrían cerrar los capítulos de telecomunicaciones y energía.Fuente: Reuters
Más de 90 legisladores demócratas enviaron una carta a Robert Lighthizer, representante comercial de EU y cabeza negociadora de las mesas del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en la que aseguran que, de pasarse una iniciativa para hacer cambios en la Ley Federal del Trabajo en México que abriría las puertas a la subcontratación, se podría comprometer los esfuerzos para modernizar el TLCAN.
“Le urgimos (Lighthizer) a comprometerse con sus contrapartes en México y dejar en claro que aprobar esa ley tendría ramificaciones serias e impacto negativo en el esfuerzo de la renegociación del TLCAN… Si este cambio a la legislación pasa y se convierte en una ley, sería un obstáculo potencialmente devastador para el éxito de las renegociaciones del TLCAN”, escriben los legisladores en la misiva.
La propuesta de reforma a la Ley Federal del Trabajo, presentada el 7 de diciembre por los senadores priistas Isaías González, integrante de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), y por Tereso Medina, miembro de la Confederación de Trabajadores Mexicanos, significaría obstáculos al derecho de huelga y menores prestaciones laborales, ya que los trabajadores que son contratados por outsourcing no cuentan con acceso a IMSS, seguro de desempleo, en entre otras cosas.
Las enmiendas que buscarían cambiar la Ley Federal del Trabajo se presentaron el 22 de marzo del presente año en el Senado nacional.
“Este es el segundo intento de introducir implementaciones legislativas que empujen el proceso de reforma del 2017. Ambas propuestas fueron introducidas por dos miembros del PRI, quienes también lideran los dos sindicatos proteccionistas más grandes del país. La propuesta, introducida en diciembre del 2017, impulsó a sindicatos en EU y México a presentar una queja bajo el acuerdo laboral paralelo del TLCAN original”, detallan los legisladores de EU.
De acuerdo con los funcionarios estadounidenses, esta modificación a la ley permitiría que “la red corrupta de sindicatos proteccionistas” mantuvieran el control de las relaciones laborales en México.
“La propuesta socava el requisito constitucional para que los trabajadores aprueben los convenios colectivos por votación secreta, debilita disposiciones de transparencias establecidas que garantizan que los trabajadores puedan acceder a información de las organizaciones que los representan e impone requisitos onerosos para que los sindicatos independientes ganen reconocimiento”, escriben los funcionarios de EU.
Para la secretaria del Trabajo y Fomento del Empleo de la Ciudad de México, Amalia García, mencionó que la propuesta laboral es contraria a la reforma constitucional al no garantizar la defensa de los derechos de los trabajadores.
Asimismo el senador Luis Humberto Fernández, secretario de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, de aprobarse los cambios en materia laboral, las huelgas desaparecerían completamente porque no habría forma de cumplir los requisitos que plantea la iniciativa lanzada por los priistas.
En el marco del foro “Reforma Laboral para todos. Última llamada”, el funcionario aseguró que la propuesta de dictamen no fue elaborada por los senadores, sino por un despacho ajeno a la cámara, y agregó que la iniciativa circuló antes del receso de actividades que tuvieron él y sus similares hace algunas semanas.
http://www.elfinanciero.com.mx/economia/reforma-a-ley-federal-del-trabajo-en-mexico-pondria-en-peligro-el-tlcan-democratas