
Este primero de mayo acudirán los dirigentes sindicales de todas las fuerzas políticas a Palacio Nacional, en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrecerá una comida.
María Del Pilar Martínez
30 de abril de 2019, 13:13
La conmemoración del Día Internacional de Trabajo estará enmarcada por la aprobación de la reforma laboral, la más importante de las últimas décadas, pero será sin tripartismo (patrones-trabajadores-gobierno).
De acuerdo con fuentes consultadas este primero de mayo acudirán los dirigentes sindicales de todas las fuerzas políticas a Palacio Nacional, en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador, ofrecerá una comida.
Ahí se abordará la trascendencia de la reforma a la Ley Federal del Trabajo y los retos que enfrentará su implementación al crear nuevos Tribunales Laborales, y el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Sindical.
Por la mañana el Congreso del Trabajo (CT) que integra a los sindicatos y federaciones de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) al Sindicato de Ferrocarrileros a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), entre otras, realizarán un mitin por la mañana en el Zócalo Capitalino.
A las 10:00 de la mañana se espera la manifestación de las organizaciones sindicales independientes entre las que se encuentran la Unión Nacional de Trabajadores con los sindicatos de pilotos, sobrecargos, telefonistas, UNAM, el Frente Auténtico del Trabajo, entre otros.
Para este martes, se tiene contemplado un encuentro entre los empresarios y el gobierno federal, en donde se firmará el “Acuerdo para el diálogo social y la paz laboral”. Al acto acuden el Consejo Coordinador Empresarial (CCE); la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y el representante de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo.
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Conmemoracion-del-Dia-Internacional-de-Trabajo-sera-sin-tripartismo-20190430-0087.html
Marcharán UNT y FASU mañana en busca de diálogo con gobierno y sindicatos
POR ROSALÍA VERGARA , 30 ABRIL, 2019
NACIONAL
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CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el Frente Amplio Social Unitario (FASU) y el Encuentro Nacional de Dirigentes, anunciaron una marcha para este miércoles 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, y aprovecharon para emplazar al gobierno federal a iniciar un proceso de diálogo con las organizaciones sindicales.
En un pronunciamiento dirigido a la opinión pública, destacaron que marcharan los trabajadores del campo y la ciudad para honrar las luchas históricas en defensa de los derechos laborales, pero también para luchar contra las inercias e intereses creados durante los distintos gobiernos neoliberales que detienen las grandes expectativas creadas tras el triunfo del presidente Andrés Manuel López Obrador.
En su opinión, el cambio de gobierno no garantiza, por sí mismo, la construcción del nuevo modelo de desarrollo que se necesita para generar crecimiento económico con justicia y equidad.
“Así se explica que, junto a medidas acertadas como el combate al robo de combustibles, la ratificación del Convenio 98 de la OIT o el incremento autorizado para los salarios mínimos, se estén planteando recortes a los recursos para apoyar a los pequeños y medianos productores agrícolas y a la cultura, que se mantengan congelados presupuestos destinados a las universidades públicas e incluso que se retomen varios de los megaproyectos que intentaron impulsar, sin éxito, los anteriores gobiernos, debido a los daños que pueden generar sobre las comunidades rurales y el medio ambiente”, señalaron.
Por eso, indicaron que han decidido asumir la vía de la movilización social, “con propuestas para democratizar el mundo del trabajo” y construir una nueva relación entre el gobierno y la sociedad, ajena a cualquier tipo de clientelismo o corporativismo.
“Desde nuestra perspectiva, todo régimen político democrático debe contar con un sistema de intermediación y de construcción de acuerdos del que deben formar parte los sindicatos y otras organizaciones del campo y de la sociedad civil. No podemos admitir que se les excluya, pues para construir, de forma democrática, el Plan Nacional de Desarrollo y abordar temas fundamentales como el urgente rescate del campo, la recuperación del poder adquisitivo de los salarios o la reactivación del mercado interno se requieren instancias que propicien el diálogo social permanente, como el consejo económico y social del Estado”, consideraron.
Entre sus propuestas, destacaron la construcción de un programa nacional de empleo formal, como política de Estado, que contemple el fortalecimiento de la contratación colectiva auténtica, la democracia y la libertad sindical y la eliminación de los contratos de protección patronal.
“Consideramos que el actual gobierno, por el enorme respaldo popular que tiene, cuenta con la oportunidad histórica de impulsar los cambios que demandan los trabajadores del campo y de la ciudad, pero, para ello, debe apoyarse en el diálogo social y la construcción de consensos con una sociedad civil, movilizada y organizada”, señalaron.
Esto, porque, en su opinión, para transformar verdaderamente al país se deben vencer los intereses, inercias y resistencias que han estado muy arraigadas, así como combatir el excesivo centralismo en la toma de decisiones.
“El cambio de modelo económico no se dará por decreto. Es necesario, redefinir el rol del Estado como un articulador del desarrollo nacional y, al mismo tiempo, seguir fortaleciendo la participación ciudadana, a través de auténticas organizaciones democráticas y representativas”, resaltaron.
En este contexto, exigieron, además, la búsqueda de soluciones para las huelgas de los trabajadores del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) y del Sindicato Independiente de Investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (SIIINIFAP).
Asimismo, retiraron la convocatoria para construir un proceso unitario de las fuerzas democráticas y de la izquierda del mundo del trabajo; rechazaron la nueva reforma al sistema de pensiones “que profundiza su privatización” y exigieron un sistema de seguridad social, integral y solidario al servicio de los trabajadores.








