Los demócratas alineados con la confederación de trabajadores. Demandan reformas al texto. ¿Qué implicaciones tendrá para la cadena de suministro global?
El T-MEC complicado en el Congreso de Estados Unidos, pese a la reforma laboral de la 4T
LPOLos demócratas alineados con la confederación de trabajadores. Demandan reformas al texto. ¿Qué implicaciones tendrá para la cadena de suministro global?
LPO
01/05/2019
El 4 de febrero pasado la presidenta de la Asamblea de Representantes de EU Nancy Pelosi no pudo ser más clara: «A menos que [México implemente una reforma laboral], no podemos ni considerar el acuerdo comercial». La legisladora -actualmente la demócrata de mayor rango en el país- recalcó que el Gobierno de AMLO tendría que además «demostrar ciertos compromisos de manera sincera, porque es un asunto muy importante cómo tratan a los trabajadores en México».
Rápidamente la líder desinfló la esperanza que tenía Trump de aprobar el acuerdo comercial antes del verano. En México, la administración obradorista se movilizó en el Congreso para aprobar una reforma express esta semana, y aunque lo consiguieron, el panorama no mejoró mucho al norte de la frontera.
Los demócratas centristas, moderados y hasta miembros del caucus progresista, endurecieron su oposición frente al acuerdo que firmaron en diciembre Peña Nieto, Trump y Trudeau en Buenos Aires. Aunado a esto, legisladores de ambos partidos ya demandaron que Trump retire del texto la sección 232 que restringe al acero y aluminio canadiense y mexicano.
La sentencia de Pelosi ya llegó: la presidenta de la Asamblea dijo que no se podían resolver sus preocupaciones con el T-MEC a través de la legislación; para la congresista es necesario renegociar.
Los demócratas dicen que el T-MEC depende de una reforma laboral en México
«La aplicación de sanciones tiene que estar incluida en el tratado, no en la legislación de implementación», ya que, dijo, dicha legislación sólo regula el actuar del Gobierno de EU, y no de los otros dos países firmantes. Los demócratas piden también la creación de cuerpos reguladores y cortes laborales en México, lo que tendría que ser aprobado en el Congreso.
Pelosi y los demócratas están bajo presión de la AFL-CIO (Federación Americana del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales), la confederación sindical más importante de EU con más de 12 millones de miembros. El presidente Richard Trumka declaró hace semanas que es necesario renegociar el acuerdo.
De acuerdo con Fadhel Kaboub, profesor de economía de la Denison University en Ohio, no es de sorprender que los demócratas estén apoyando a la AFL-CIO. «Me hace sentido, son aliados importantes de los demócratas». Según el economista, las condiciones laborales en países en vías de desarrollo, en especial México, «son injustas para los trabajadores estadounidenses porque no pueden competir». Y es una situación que difícilmente se va a resolver con una legislación.
Sin embargo, Kaboub señala que, aún si no existiera la presión de los demócratas, es sensato que México busque mejorar las condiciones de sus trabajadores. «Tiene sentido que compitan por alcanzar la cima y no por alcanzar el fondo del precipicio. En este caso, como México tiene una membresía exclusiva con EU y Canadá, realmente no compite con los trabajadores de otros países en vías de desarrollo».
Es decir, la posición de México en la cadena de distribución de Norte América está en gran parte garantizada, por lo que reformas en pro del trabajador no impactarían de manera importante la inversión por parte de empresas canadienses o estadounidenses. «Tiene sentido que México se mueva para brindar salarios más altos y mejores estándares para sus trabajadores».
Los esfuerzos de la administración Trump tienen el objetivo de hacer a México un destino menos atractivo para las empresas de EU, pero para Kaboub se trata de un esfuerzo con posibilidades limitadas de éxito.
«En términos de la cadena de suministro global, hay mucha manufactura que cruza la frontera de un lado al otro una y otra vez antes de alcanzar el producto final. La división del trabajo en las últimas décadas es ya tan especializada que algunas porciones de la producción son la especialidad de la industria mexicana».
Exclusivo: AMLO le ofreció a Trump hacer «una visita de excepción» a EU en el arranque de su campaña
Con todo, el especialista no descarta que la reforma laboral de Morena vaya a tener un impacto masivo en la industria. «El asunto no sólo es que los precios van a subir. Habrá que ver cómo lo maneja la industria automotriz. Pueden o comerse las pérdidas, lo que significaría redistribución de capital de los accionistas a los trabajadores, que sería algo positivo, o pasar el costo adicional a los consumidores», dijo.
«Lo que hagan [las empresas] va a depender de su poder en el mercado para definir precios a un nivel que transfiera el costo al consumidor. Si están compitiendo con autos japoneses o europeos, y no pueden hacer que el cliente pague el costo extra, van a tener que redistribuir de manera interna. El debate debería ser sobre redistribución y desigualdad, tanto en México como en EU y en el resto del mundo.
A la larga, opina Kaboub, mejorar los salarios, las condiciones laborales y los beneficios para los trabajadores tendrá un impacto positivo para la economía de México, pero es sólo un primer paso.
«No mejorará sustancialmente la economía mexicana, a menos que tomes otras acciones concretas para incrementar el valor agregado de las exportaciones mexicanas. Cambiar los salarios no cambia mucho la situación. La única manera en que México suba a niveles superiores de valor agregado es un tema no sólo laboral; es un asunto de tecnología».
La clave, dice Kaboub, es atraer industrias cuyo proceso de producción requiera más colaboración de la industria mexicana y menos de fuentes extranjeras, algo muy difícil de lograr porque la cadena de suministro global ya fue armada «durante los últimos 30-40 años para que el contenido de alto nivel se produzca en Canadá y EU, y el de bajo nivel en México».
Para Kaboub esto no significa que sea imposible revertir la situación, pero sí que será necesaria una conversación nacional para establecer el desarrollo tecnológico-industrial como una prioridad nacional a todos niveles: educativo, de inversión pública, infraestructura, relaciones exteriores, comercio, etc.
«Cuando exista ese nivel de consenso en el Ejecutivo, en el Congreso, México va a estar en una posición mucho más fuerte para negociar con EU y Canadá. Les permitirá atraer mejores industrias. Si existiera una visión a largo plazo más clara tendrían más poder de negociación».
https://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/122067-el-t-mec-complicado-en-el-congreso-de-estados-unidos-pese-a-la-reforma-laboral-de-la-4t/
Etiqueta: AFL-CIO
Surge el nuevo sindicalismo mexicano

Napoleón Gómez Urrutia
En los primeros días de abril me reuní con dirigentes del sindicato de Trabajadores del Acero (United Steelworkers) de Canadá y Estados Unidos, así como los de la AFL-CIO (Federación Americana del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales) de Estados Unidos, en Vancouver. Por invitación de ellos asistí a una reunión en la que se realizó un intenso trabajo de análisis de prioridades y problemas. La experiencia política y sindical de estas organizaciones y sus dirigentes es muy positiva y tiene hondas raíces en el ámbito social en el que se mueven.
A petición de ellos hice una reseña de nuestra experiencia política personal, mía y del Sindicato Nacional de Mineros en tiempos recientes, que incluyen los 12 años de exilio forzado en Canadá al que me vi obligado por la persecución de tres gobiernos de México. Hubo un apoyo casi simultáneo que nos dieron integrantes y dirigentes de la poderosa AFL-CIO, y más tarde los trabajadores de Gran Bretaña y varios países de Europa organizados en grandes confederaciones sindicales internacionales.
Desde hace varios años tuve el honor y el privilegio de llevar a estos grandes foros mundiales la voz de los mineros de México y su lucha incansable, con lo cual mis compañeros del sindicato que me honro en dirigir y yo logramos un apoyo que siempre hemos valorado y que nos seguirá siendo de un absoluto valor positivo en las grandes luchas que vienen más adelante, que ya se manifestaron en las elecciones históricas que le han cambiado la cara a la política mexicana, lo que debemos aprovechar para hacer que este gran cambio del pueblo mexicano tenga la profundidad y permanencia que nuestro país se merece.
Ya de regreso en México nuestra actividad ha sido muy intensa. Junto con el nuevo gobierno, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, participé como candidato a Senador de la República por el partido Morena y obtuve esta posición desde la cual mi horizonte de acciones se amplió positivamente.
Surgen de inmediato tres tareas de suprema importancia: primero, reformar nuestra Ley Minera para limitar el poder de las empresas gigantes, tanto nacionales como extranjeras, que hoy controlan el más de 12 por ciento de la superficie mexicana y a las que se les ha permitido operar con impunidad al atacar los derechos de los trabajadores y de las comunidades locales, así como contaminar los recursos naturales de México.
Segundo, participar en el gran reto que representa la industria del acero, donde al igual que nuestros hermanos Steelworkers de Canadá, somos impactados por los onerosos aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump y la práctica del dumpingde China. Pensamos que no somos una amenaza para el gobierno o la economía de Estados Unidos y que preferiríamos trabajar juntos para fortalecer la economía de América del Norte.
Tercero, el reto más urgente es restablecer la negociación colectiva democrática y la reconstrucción del movimiento obrero mexicano, ya que durante 80 años los trabajadores han sido controlados por sindicatos de protección impuestos por el gobierno y por empresas multinacionales.
Hoy la mayoría de los trabajadores de México busca un cambio, pero ahora más cuando aprovechan la coyuntura positiva del T-MEC que exige al gobierno mexicano un marco laboral que brinde a los trabajadores mexicanos mejores salarios y un mayor bienestar.
Este esfuerzo de los trabajadores mexicanos se enfila hacia un nuevo sindicalismo que ya da pasos contundentes. El 13 de febrero de este año fue creada la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) donde los mineros han jugado un papel clave en su lanzamiento. La nueva CIT abarca ya no sólo a los obreros de la minería y la manufactura, sino a todas las industrias de México. Actualmente cuenta con 19 federaciones diversas y 188 sindicatos. El proceso marcha con mucha velocidad, lo que se confirmará en nuestra primera asamblea nacional a realizarse este 17 de abril.
Ya tenemos registro oficial desde el 13 de marzo y eso nos da la perspectiva de seguir creciendo. Creo que los avances de la nueva confederación han sido logrados en tiempo récord para una agrupación de este tamaño. Los trabajadores de México nos están buscando para sumarse a la nueva organización de los obreros de México y nosotros estamos respondiendo en consecuencia.
Dada nuestra experiencia anterior, tras una persecución perversa de 12 años continuos, tenemos la plena confianza de que, como tuvimos éxito en el pasado, lo lograremos en el presente y en el futuro.
https://www.jornada.com.mx/2019/04/11/opinion/014a1pol
Alertan de albazo del PRI para avalar la ley de justicia laboral

Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Domingo 8 de abril de 2018, p. 12
Senadores de oposición advirtieron sobre la intención del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus aliados de “dar un albazo” en los próximos días a fin de imponer su proyecto de legislación sobre justicia laboral, que vulnera derechos fundamentales de los trabajadores y ya provocó protestas de organismos sindicales nacionales y de otros países.
Luis Humberto Fernández, senador del Partido del Trabajo-Morena, y el coordinador perredista, Luis Sánchez, coincidieron en que por tratarse de una reforma requiere mayoría simple para ser aprobada, por lo que el riesgo es mayor, sobre todo porque ya hay un proyecto de dictamen elaborado con base en la iniciativa de los priístas Isaías González Cuevas y Tereso Medina, y negociado con el gobierno y los empresarios.
El coordinador del Partido Acción Nacional, Fernando Herrera, consideró que si bien el PRI y sus aliados cuentan con los votos necesarios para imponerse, deben considerar que una decisión de esa naturaleza creará mayor algidez y crispación social en pleno proceso electoral.
Objeciones de ONG y académicos
Herrera precisó que representantes del PRI le aseguraron que el proyecto tiene el aval de las grandes centrales obreras y los empresarios, pero los integrantes de su bancada aún no han discutido su postura y analizarán las objeciones que organizaciones independientes y académicos han formulado en el Senado.
Fernández, secretario de la Comisión de Trabajo, resaltó que de forma imprudente los priístas están preparados para aprobar, antes de que concluya el periodo de sesiones, una legislación que “echa atrás” los logros de la reforma constitucional y destruye casi en su totalidad el derecho laboral.
Es una contrarreforma que, de aprobarse, hará gran daño a la clase trabajadora. “En un momento en que el mundo gira en favor de lo social, cuando la tendencia es proteger a los trabajadores, esta iniciativa los desprotege.”
La forma “torpe y peligrosa” como se ha negociado esa reforma fuera del Senado “incluso ha llamado la atención de organizaciones de Estados Unidos y Canadá, que señalan que su aprobación impactaría en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte”.
Recordó que la AFL-CIO, International Brotherhood of Teamsters, International Association of Machinists and Aerospace Workers y la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas enviaron escritos al presidente del Senado, Ernesto Cordero, para pedir que no se apruebe esa reforma.
http://www.jornada.unam.mx/2018/04/08/politica/012n1pol
Gremios de 3 países piden que no pase la reforma laboral

Dictamen de corte patronal, acusa la ANAD
Protestan organizaciones en el Senado
Andrea Becerril, Víctor Ballinas y Patricia Muñoz Ríos
Periódico La Jornada
Viernes 6 de abril de 2018, p. 18
Organizaciones de trabajadores independientes tanto de México como de Estados Unidos y Canadá, así como académicos y abogados, demandaron en el Senado que no se apruebe el proyecto de dictamen sobre justicia laboral que impulsan el PRI y el gobierno federal, ya que acaba con derechos fundamentales de los trabajadores. La Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) acusó que dicha propuesta es absolutamente de corte patronal.
Representantes del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, el Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral y otros organismos gremiales independientes, exigieron que se abran foros de discusión sobre la iniciativa de los senadores priístas Isaías González y Tereso Medina, dirigentes de la CTM y la CROC, toda vez que violenta derechos ya adquiridos.
Como parte de su posicionamiento leyeron cartas de Richard L. Trumka, presidente de la central estadunidense AFL-CIO; de James P. Hoffa, dirigente del poderoso sindicato de transportistas, los Teamstears; de Ben Davis, del Sindicato de la Industria del Acero, y de Sharon Burrough, representante de sindicatos canadienses, dirigidas al presidente del Senado, Ernesto Cordero.
La legislación que están impulsando crea barreras que impiden a los trabajadores formar sindicatos independientes y democráticos, negociar salarios justos, lo que socava la reforma de 2017, y viola los compromisos de México con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Acuerdo de Cooperación Laboral de América del Norte, se advierte en el escrito de los Teamsters.
Criticaron la eliminación en la iniciativa del voto secreto para aprobar los acuerdos de negociación colectiva. Arturo Alcalde, asesor jurídico, dijo que están en pie de guerra en contra de este proyecto de ley.
El senador del PT Morena, Luis Humberto Fernández, comentó que es muestra de que la preocupación por esa contrarreforma laboral ya rebasó las fronteras nacionales y sostuvo que su bancada sigue atenta ante un posible albazo del PRI y sus aliados.
Por separado, la ANAD, presidida por el abogado Nahir Velasco, expuso que el proyecto es contrario al artículo 123 constitucional, porque niega derechos, como la libertad sindical, y también facilita el despido de personal ya que las empresas no estarán obligadas a dar aviso de rescisión de contrato; además de que desaparecen las comisiones mixtas previstas en el artículo 39 de la Ley Federal del Trabajo, e impide el derecho de huelga.
http://www.jornada.unam.mx:8810/2018/04/06/politica/018n1pol
Sindicatos y salarios en el TLCAN

Orlando Delgado Selley
De nueva cuenta las amenazas de Donald Trump parecen encaminar al mundo y particularmente a nosotros a una situación bastante complicada. Su decisión de imponer aranceles a las importaciones de aluminio y acero puede ser el comienzo de guerras comerciales que afectarán dramáticamente el curso de la economía global. Sin embargo, en México lo que verdaderamente importa, en el marco de las negociaciones para un nuevo Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN), son los temas laborales.
Para los trabajadores mexicanos el TLCAN no ha significado mejoría alguna. Por el contrario, como se ha demostrado repetidamente, la participación de los salarios en el ingreso nacional cayó del pico alcanzado a mitad de los años 70 de 40 por ciento a 28 en 2015. Se trata de una disminución de 42 por ciento que tiene pocos precedentes. En la explicación de esta brutal reducción destaca que las ganancias del libre comercio, que indudablemente han existido, se han concentrado en los hogares de altos ingresos y en la región norte del país. De modo que la caída salarial ha implicado una mayor concentración del ingreso, es decir, mayor desigualdad.
En un artículo reciente S. Escobar analizó las reacciones de las organizaciones sindicales canadienses y estadunidenses respecto de la situación de los trabajadores mexicanos. Tres son los temas que a estas agrupaciones les interesan: los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo, la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la represión a las protestas laborales. Evidentemente los pronunciamientos sindicales en estas materias están asociados a la política que el gobierno mexicano ha venido implementando para atraer inversión extranjera.
Entre los objetivos para la renegociación del TLCAN expresados por el gobierno estadunidense ha señalado que los países miembros del acuerdo adopten y cumplan con las prácticas y las leyes en las que internacionalmente se reconocen los estándares fundamentales en materia laboral establecidos por la Organización Internacional del Trabajo. Además, el gobierno de Trump plantea que es necesario que México, Canadá y Estados Unidos tengan ordenamientos legales que propongan condiciones aceptables para los empleados en términos salariales, de horas de trabajo, seguridad en el lugar y salud.
En este marco de renegociación del TLCAN, la AFL-CIO, importante central sindical estadunidense, ha advertido que “deben mejorar dramáticamente los derechos de los trabajadores, aumentar los salarios y los niveles de vida en los tres países… particularmente en el caso de México”. Consecuente con este planteamiento, esta central sindical ha expresado formalmente su preocupación con la propuesta de reforma laboral presentada por el PRI en el Congreso. En su opinión esta inicitiva limita la libertad de asociación, promueve el trabajo precario, alienta la subcontratación, lo que implicará que los salarios mexicanos disminuyan aún más. Por estas razones ha pedido explicaciones al gobierno mexicano. A estas consideraciones se sumó el Canadian Labour Congress, lo que llevó al gobierno federal a detener su propuesta de reforma.
La respuesta del gobierno mexicano tanto a los sindicatos como a los negociadores gubernamentales del TLCAN ha sido de rechazo a cualquier posibilidad de acuerdo trinacional sobre los salarios en México. Su rechazo, apoyado por asociaciones empresariales en nuestro país, a incrementar los salarios mínimos de modo que se cumplan con los requerimientos que determina nuestra Constitución, es decir, que permitan que los trabajadores y sus familias superen la línea de pobreza, se fundamenta en la pérdida de competitividad que sufrirían las empresas exportadoras asentadas en México.
Incorporando este argumento habría que reconocer el reclamo de la AFL-CIO: es necesario aumentar los salarios en los tres países, aunque en México tiene que hacerse dramáticamente. Actualmente el salario mínimo que permitiría superar la línea de pobreza es de 170 pesos, lo que ciertamente no podría hacerse de un golpe, pero tendría que fijarse como una meta a alcanzar en un plazo razonable.
odselley@gmail.com
http://www.jornada.unam.mx/2018/03/08/opinion/025a1eco
Sindicatos y salarios en el TLCAN

Orlando Delgado Selley
De nueva cuenta las amenazas de Donald Trump parecen encaminar al mundo y particularmente a nosotros a una situación bastante complicada. Su decisión de imponer aranceles a las importaciones de aluminio y acero puede ser el comienzo de guerras comerciales que afectarán dramáticamente el curso de la economía global. Sin embargo, en México lo que verdaderamente importa, en el marco de las negociaciones para un nuevo Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN), son los temas laborales.
Para los trabajadores mexicanos el TLCAN no ha significado mejoría alguna. Por el contrario, como se ha demostrado repetidamente, la participación de los salarios en el ingreso nacional cayó del pico alcanzado a mitad de los años 70 de 40 por ciento a 28 en 2015. Se trata de una disminución de 42 por ciento que tiene pocos precedentes. En la explicación de esta brutal reducción destaca que las ganancias del libre comercio, que indudablemente han existido, se han concentrado en los hogares de altos ingresos y en la región norte del país. De modo que la caída salarial ha implicado una mayor concentración del ingreso, es decir, mayor desigualdad.
En un artículo reciente S. Escobar analizó las reacciones de las organizaciones sindicales canadienses y estadunidenses respecto de la situación de los trabajadores mexicanos. Tres son los temas que a estas agrupaciones les interesan: los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo, la reforma a la Ley Federal del Trabajo y la represión a las protestas laborales. Evidentemente los pronunciamientos sindicales en estas materias están asociados a la política que el gobierno mexicano ha venido implementando para atraer inversión extranjera.
Entre los objetivos para la renegociación del TLCAN expresados por el gobierno estadunidense ha señalado que los países miembros del acuerdo adopten y cumplan con las prácticas y las leyes en las que internacionalmente se reconocen los estándares fundamentales en materia laboral establecidos por la Organización Internacional del Trabajo. Además, el gobierno de Trump plantea que es necesario que México, Canadá y Estados Unidos tengan ordenamientos legales que propongan condiciones aceptables para los empleados en términos salariales, de horas de trabajo, seguridad en el lugar y salud.
En este marco de renegociación del TLCAN, la AFL-CIO, importante central sindical estadunidense, ha advertido que “deben mejorar dramáticamente los derechos de los trabajadores, aumentar los salarios y los niveles de vida en los tres países… particularmente en el caso de México”. Consecuente con este planteamiento, esta central sindical ha expresado formalmente su preocupación con la propuesta de reforma laboral presentada por el PRI en el Congreso. En su opinión esta inicitiva limita la libertad de asociación, promueve el trabajo precario, alienta la subcontratación, lo que implicará que los salarios mexicanos disminuyan aún más. Por estas razones ha pedido explicaciones al gobierno mexicano. A estas consideraciones se sumó el Canadian Labour Congress, lo que llevó al gobierno federal a detener su propuesta de reforma.
La respuesta del gobierno mexicano tanto a los sindicatos como a los negociadores gubernamentales del TLCAN ha sido de rechazo a cualquier posibilidad de acuerdo trinacional sobre los salarios en México. Su rechazo, apoyado por asociaciones empresariales en nuestro país, a incrementar los salarios mínimos de modo que se cumplan con los requerimientos que determina nuestra Constitución, es decir, que permitan que los trabajadores y sus familias superen la línea de pobreza, se fundamenta en la pérdida de competitividad que sufrirían las empresas exportadoras asentadas en México.
Incorporando este argumento habría que reconocer el reclamo de la AFL-CIO: es necesario aumentar los salarios en los tres países, aunque en México tiene que hacerse dramáticamente. Actualmente el salario mínimo que permitiría superar la línea de pobreza es de 170 pesos, lo que ciertamente no podría hacerse de un golpe, pero tendría que fijarse como una meta a alcanzar en un plazo razonable.
odselley@gmail.com
http://www.jornada.unam.mx/2018/03/08/opinion/025a1eco
Reglamentación pendiente

Columna: CAPITANES
02 de marzo 2018
En plena renegociación del Tratado de Libre Comercio, se da una mala señal en el tema laboral en México.
El pasado 26 de febrero se cumplió el plazo para que la reforma a leyes secundarias en materia de justicia laboral se aprobara, por lo que no se cuenta con un dictamen para que se materialice la transición de las Juntas Locales de Conciliación a Tribunales especializados, entre otros temas.
Existe una iniciativa que fue presentada el 7 de diciembre por los senadores Tereso Medina e Isaías González Pérez, que entre otros puntos, consideraba la flexibilización al máximo en la contratación vía outsourcing.
Dicho documento fue motivo de una denuncia en contra de México ante la Organización Internacional del Trabajo, así como de una queja ante la Oficina Administrativa Nacional de Estados Unidos, por parte de la Federación Estadounidense del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) el pasado 25 de enero.
El tema más polémico, el de la subcontratación, se bajó finalmente de esta iniciativa, pero continúan otros puntos álgidos, como es el de los contratos de protección.
La reforma está en el limbo, pero flamante secretario del Trabajo, Roberto Campa, espera que el Senado lo haga antes de que termine el actual periodo de sesiones.
http://www.eldiariodecoahuila.com.mx/editoriales/2018/3/2/capitanes-715965.html
Derechos de empleados, tema central en TLCAN

Patricia Muñoz Ríos
Periódico La Jornada
Martes 27 de febrero de 2018, p. 15
Los derechos laborales en México son un tema que forzosamente debe estar dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ser punto central del acuerdo; de lo contrario, el Congreso de Estados Unidos no aprobaría la renegociación.
Así lo señalaron más de 180 congresistas, representados por Bill Pascrell, miembro de mayor rango del subcomité del Comercio, Medios y Arbitrios del Congreso de Estados Unidos, y Sandy Levin, también integrante de esta instancia, en una carta al representante comercial de la Casa Blanca en las negociaciones, Robert Lighthizer.
Fracaso de México
Cualquier nuevo TLCAN debe tener disposiciones fuertes, claras y vinculantes que aborden las condiciones laborales de los mexicanos. El fracaso de México para dejar de reprimir los salarios de los trabajadores es obstáculo para un nuevo tratado y será sentencia de muerte para que el Congreso apruebe cualquier tratado.
La central obrera ALF-CIO distribuye esta declaración conjunta de los congresistas, en la que también plantean que sectores sindicales de Estados Unidos y Canadá señalan que México está muy lejos de cumplir los derechos laborales básicos y que las enmiendas propuestas a la reforma laboral violarán leyes y pactos existentes en la materia.
Los bajos salarios son impulsada por la falta de sindicatos independientes y la incapacidad de los trabajadores para negociar colectivamente, lo que ha afectado también a los estadunidenses que han perdido empleos.
http://www.jornada.unam.mx/2018/02/27/politica/015n3pol
Bajos sueldos en México son la ‘condena de muerte’ para el TLCAN

El Congreso estadounidense espera modificaciones que impulsen las mejoras laborales para los mexicanos, ya que son parte esencial del acuerdo comercial.
BLOOMBERG POR NACHA CATTAN@ElFinanciero_Mx
26/02/2018Actualización 26/02/2018 – 7:59
La mejora de los derechos laborales en México es un tema fundamental para alcanzar un nuevo acuerdo comercial en América del Norte, de lo contrario el Congreso de Estados Unidos no lo aprobará, dijeron dos demócratas en vísperas de una nueva ronda de conversaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
«Los derechos laborales en México no son un tema que puedan eludirse», dijeron los representantes Bill Pascrell de Nueva Jersey, y Sandy Levin de Michigan.
«Es el tema central que debe abordarse en cualquier reforma del TLCAN. Si México no deja de reprimir los salarios de sus trabajadores no sólo será un obstáculo para un nuevo acuerdo comercial, será una sentencia de muerte para cualquier acuerdo que apruebe el Congreso».
Levin y Pascrell quieren dar prioridad al tema de las cuestiones laborales ante la nueva ronda de negociaciones para remodelar el TLCAN, que comenzó el domingo.
Es una opinión que, si bien proviene del partido minoritario en el Congreso, podría tener el apoyo del presidente Donald Trump, quien dice que unas mejores condiciones de los trabajadores mexicanos son un requisito en una revisión del acuerdo.
Un nuevo proyecto de ley en México fue criticado por los sindicatos estadounidenses, los cuales opinan que alentaría la fuga de más empleos al sur de la frontera. Los demócratas hicieron referencia a ese proyecto de ley en su declaración.
El plan fue presentado en diciembre del año pasado por senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el que proponen eliminar las restricciones a la contratación de personal por outsourcing, lo cual implicaría que todos los empleados de una empresa podrán ser contratados bajo este esquema.
La declaración incluye una carta firmada el 23 de enero por más de 180 miembros del Congreso al representante comercial de Estados Unidos,Robert Lighthizer, la cual establece que cualquier nuevo acuerdo del pacto comercial debe incluir disposiciones sólidas y vinculantes que aborden las condiciones laborales de México.
La misiva dice que los objetivos actuales en las renegociaciones del TLCAN no abordan el problema «de forma suficiente».
El nuevo proyecto de ley de México, que está programado para debate en la actual sesión legislativa, «limitaría la libertad de asociación y promovería el trabajo precario, lo que probablemente haría que los salarios mexicanos fueran aún más bajos y alentaría la contratación externa de empleos estadounidenses y canadienses», aseguró el presidente de la mayor federación de sindicatos de Estados Unidos AFL-CIO, Richard Trumka, en una carta dirigida a Lighthizer y fechada el 12 de diciembre.
Al respecto, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció que dará ‘reversa’ a la iniciativa que presentaron senadores priistas relativa a eliminar las restricciones a la contratación de personal mediante subcontratación u outsourcing.
http://www.elfinanciero.com.mx/economia/mejora-salarial-en-mexico-clave-para-que-eu-apruebe-cambios-en-tlcan
Derechos de empleados, tema central en TLCAN

Carta de congresistas a la Casa Blanca
Patricia Muñoz Ríos
Periódico La Jornada
Martes 27 de febrero de 2018, p. 15
Los derechos laborales en México son un tema que forzosamente debe estar dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ser punto central del acuerdo; de lo contrario, el Congreso de Estados Unidos no aprobaría la renegociación.
Así lo señalaron más de 180 congresistas, representados por Bill Pascrell, miembro de mayor rango del subcomité del Comercio, Medios y Arbitrios del Congreso de Estados Unidos, y Sandy Levin, también integrante de esta instancia, en una carta al representante comercial de la Casa Blanca en las negociaciones, Robert Lighthizer.
Fracaso de México
Cualquier nuevo TLCAN debe tener disposiciones fuertes, claras y vinculantes que aborden las condiciones laborales de los mexicanos. El fracaso de México para dejar de reprimir los salarios de los trabajadores es obstáculo para un nuevo tratado y será sentencia de muerte para que el Congreso apruebe cualquier tratado.
La central obrera ALF-CIO distribuye esta declaración conjunta de los congresistas, en la que también plantean que sectores sindicales de Estados Unidos y Canadá señalan que México está muy lejos de cumplir los derechos laborales básicos y que las enmiendas propuestas a la reforma laboral violarán leyes y pactos existentes en la materia.
Los bajos salarios son impulsados por la falta de sindicatos independientes y la incapacidad de los trabajadores para negociar colectivamente, lo que ha afectado también a los estadunidenses que han perdido empleos.
http://www.jornada.unam.mx/2018/02/27/politica/015n3pol