Sindicatos se engallan y buscan tirar voto directo de trabajadores en elección sindical, pero…

Varios sindicatos promovieron juicios de amparo indirecto en contra del artículo 371, fracciones IX, IX Bis, IX Ter y X, de la Ley Federal del Trabajo,al considerar que el requisito del voto directo de los trabajadores para la elección de las directivas sindicales, excede el texto del artículo 123, apartado A, fracción XXII Bis, de la Constitución General, en el cual únicamente se requiere el voto personal, libre y secreto.


«La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación declara que el artículo 371, fracciones IX, IX Bis, IX Ter y X, de la Ley Federal del Trabajo, al prever que la elección de la directiva sindical debe realizarse mediante el voto directo de los trabajadores no contraviene el artículo 123, apartado A, fracción XXII Bis, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos», explica.  

Agrega que de acuerdo con el citado precepto constitucional, en la elección de los dirigentes de los sindicatos el voto de los trabajadores será personal, libre y secreto, sin que nada señale respecto a que éste deba ser directo o indirecto; no obstante, tal falta de previsión no se traduce en la prohibición de que el legislador imponga en la ley secundaria que el voto deba ser directo. «La norma constitucional únicamente contiene las reglas mínimas que deben observarse en la elección de las directivas sindicales, en el entendido de que el legislador tiene facultades para regular los sistemas de votación, de modo que cumplan satisfactoriamente los fines constitucionales en materia de libertad y de democracia sindical. 

«Lo que se ajusta a la recomendación 323, emitida por el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo, en la que se reconoció la validez del requisito del voto directo para la elección de las autoridades sindicales exigido por el legislador, al sostener que no contraviene el principio de libertad sindical», concluye el tribunal de justicia. 

Por: Arturo Rivero 29/03/2021

Fuente: https://elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/25400/sindicatos-se-engallan-y-buscan-tirar-voto-directo-de-trabajadores-en-eleccion-sindical-pero

México vive proceso histórico en democracia sindical: STPS

Carolina Gómez Mena | viernes, 31 may 2019 22:16

Ciudad de México. Luisa María Alcalde Luján, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), aseguró que se vive un “proceso histórico” en materia de “justicia, de libertad y de democracia sindical”.

Ello debido a que se transita hacia una nueva cultura laboral en el país. “Vivimos durante muchos años un modelo basado en el control y en el corporativismo”.

La idea es que ahora, empresas, trabajadores y sindicatos “podamos modificar esa cultura laboral”, señaló la secretaria durante la instalación del Consejo de Coordinación para la implementación de la Reforma Laboral.

“Es serio y es en serio el deseo de este país y de las diferentes instituciones que conforman el Consejo de llevar a cabo una implementación seria, que realmente garantice estado de derecho y que garantice derechos a los actores en el mundo del trabajo”.

La intención es establecer “un mundo laboral basado en el respeto de los derechos”.

Posteriormente al participar en el Women’s Forum Americas 2019, realizado en la Universidad del Claustro de Sor Juana, la funcionaria sostuvo que el país enfrenta “enormes retos” en la “inclusión de las mujeres en el mercado laboral” y precisó que de los “600 mil” jóvenes que se han sumado al programa Jóvenes Construyendo el Futuro, “57 por ciento son mujeres”.

Esto pone de manifiesto que “para las mujeres es más complicado incorporarse al mercado laboral” y añadió que las muchas mujeres, pese a ser “talentosas, y querer una oportunidad, se han topado con una pared de frente”.

Subrayó que para el sector se necesita “capacitación, puertas abiertas y piso parejo”, además de “procesos claros de reclutamiento, con perspectiva de género y sin discriminación”.

En la STPS, Alcalde Luján, resaltó la responsabilidad histórica del Consejo para que el nuevo modelo laboral logre que los trabajadores tengan la posibilidad de elegir de manera libre a quién los represente y que haya instituciones independientes que impartan justicia.

El Consejo de Coordinación para la Implementación de la Reforma al Sistema de Justicia Laboral se instaló con 15 días de anticipación al plazo marcado en la ley, ya que, de acuerdo con el Artículo Décimo Séptimo Transitorio de la reforma debía ser en un plazo máximo de 45 días a partir de la publicación del decreto, la cual se realizó el 1 de mayo pasado en el Diario Oficial de la Federación.

Está integrado por la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Alcalde Luján, quien preside el organismo, así como representantes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de la Procuraduría Fiscal, del Poder Judicial Federal, de la Conferencia Nacional de Gobernadores; de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia y de la Conferencia Nacional de Secretarios del Trabajo. https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/05/31/mexico-vive-proceso-historico-en-democracia-sindical-stps-3350.html

 GRACIAS,  T-MEC 

 
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Revista Forbes 24 de mayo 2019 

páginas 66 a 71
Con la reforma laboral recién aprobada, bajo la presión de legisladores de Estados Unidos, los trabajadores podrán quitarse de encima a las cúpulas que negociaban en su nombre y se repartían los beneficios de mantener los salarios bajos y los derechos sindicales cancelados. Lo que falta ahora es dinero para echar a andar los cambios. 
POR LUCÍA PÉREZ MORENO
FOTOS: ANGÉLICA ESCOBAR Y FERNANDO LUNA
Hay un refrán que dice que el hombre propone y el destino dispone. La frase le calza bien a algunos líderes sindicales, en cuyos planes estaba volver a frenar la reforma laboral este año y conservar, de ese modo, sus privilegios. 
El año pasado, en abril, en vísperas de la celebración del Día del Trabajo, el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, anunció la extinción de esta misma reforma laboral, que ya había sido aprobada en 2017 como parte de los compromisos que México asumió en la renegociación del TLCAN y que contenía varios capítulos en contra del sindicalismo corporativo. 
Aceves del Olmo celebró que el Congreso no hubiera aprobado las leyes secundarias y, según reportó la prensa, remató diciendo que la historia juzgaría a quienes habían promovido la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje (JCA), a su juicio, pilares de la justicia laboral en México. 
No es casual que la primera reacción de Aceves del Olmo, cuya central sindical controla a 5 millones de trabajadores en México, se oponga a una reforma que, a grandes rasgos, va a terminar con el sindicalismo de simulación, coloquialmente llamado “charro”, que impone contratos colectivos a espaldas de los trabajadores, y del cual Aceves del Olmo es uno de sus máximos exponentes. Forbes México solicitó una entrevista con Aceves del Olmo, pero no recibió respuesta.
El escenario para este sindicalismo, que ha predominado en México desde los años 30 del siglo pasado, comenzó a cambiar. Las elecciones de julio de 2018 trajeron un nuevo Congreso con mayoría de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había hecho de la democracia sindical una de sus principales banderas políticas. 
El debate sobre la reforma laboral regresó a la mesa de negociaciones y avanzaba lentamente, pues había muchas iniciativas por discutir, entre ellas, varias de la CTM y de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), esta última, con cerca de 3.5 millones de trabajadores afiliados. 
Pero el destino quiso que las cosas dieran una vuelta de tuerca. 
De Estados Unidos llegó una amenaza seria sobre el T-MEC. Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes, donde este partido tiene mayoría, advirtió que no habría tratado comercial si México no aprobaba las reformas secundarias. “No enforcement, no treaty”, fue el mensaje que sonó fuerte. 
Los demócratas, que están muy influídos por la poderosa central sindical AFL-CIO, saben que México es un país donde las leyes no siempre se cumplen. Así fue con las dos reformas laborales anteriores, de 2002 y 2012, en las que hubo capítulos dedicados a promover un sistema laboral libre y democrático, pero que quedaron en buenas intenciones. 
“El reto para México es dejar la simulación y comenzar a cumplir con las leyes que implementa”, dice Ricardo Corona, director jurídico de Imco. La reforma laboral aprobada en 2017 ya proponía cambios más radicales que las dos anteriores en el tema de libertad sindical, pero también dejaba abierta la puerta para conservar los contratos colectivos de protección laboral. 
Esto hizo que Estados Unidos le exigiera a México no dejar espacios de ambigüedad. Para no poner en riesgo el nuevo tratado comercial, el presidente López Obrador hizo un llamado al Congreso a votar fast track el paquete de leyes y, en cuestión de semanas, la reforma laboral ya tenía leyes secundarias. 
“Nos alcanzaron las prisas”, reconoce el abogado laborista Guillermo Roel, al expresar que Estados Unidos terminó cerrando la negociación. 
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En vísperas de Semana Santa, una reforma que nació incompleta y que después fue declarada muerta, resucitó milagrosamente y fue votada por casi todos los partidos políticos. Entre quienes la apoyaron, estuvieron el también senador Aceves del Olmo y el diputado Isaías González Cuevas, líder de la CROC. 
Ambos líderes saben que esta reforma será una bomba de tiempo para sus gremios, pero reconocen el peso de la nueva coyuntura internacional. “Esta reforma va a terminar con los líderes vitalicios que trabajan a espaldas de los trabajadores y que ganan jugosas utilidades”, predice Alfonso Bouzas, del Centro de Investigaciones Económicas de la UNAM. 
PRIVILEGIOS QUE SE DESVANECEN 
El dictamen de las leyes secundarias aprobado en abril pasado consta de más de 200 páginas que contienen más de 100 cambios, algunos menores y otros de sustancia, relacionados con la negociación colectiva y el derecho sindical, según Rodrigo Olvera, abogado laborista que participó en todas las discusiones legislativas como parte del Observatorio Laboral. 
Entre los cambios más relevantes destacan las precisiones que se hacen en el tema de la representatividad. En la reforma de 2017, se dejó abierta la posibilidad de que fueran los sindicatos los que decidieran los procedimientos, tanto de la elección representantes de los trabajadores, como del conteo de los votos. 
Las leyes secundarias se ajustaron para evitar posibles trampas. “Se pusieron candados para asegurar una votación democrática”, dice Olvera. 
Este tema es clave porque, dependiendo del sentido del voto, se define a qué sindicato se le da la constancia de mayoría y, por ende, la titularidad de un contrato colectivo de trabajo, es decir, la facultad de negociar con la empresa a nombre de los trabajadores. 
El capítulo 23 del T-MEC hace énfasis en que México debe poner fin a los contratos colectivos de protección laboral, y el voto limpio es la clave para avanzar en ese camino. 
También desapareció, muy a pesar de los sindicatos corporativos y algunas cúpulas empresariales, el tripartismo en la negociación laboral. Forbes México pidió hablar con Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero no hubo respuesta.
Este modelo terminó siendo un lastre porque no sólo retrasaba la impartición de justicia, sino que inclinaba la balanza de uno u otro lado. “La mejor prueba de que el modelo tripartita no funciona está en la Junta de Conciliación”, dice Olvera, al recalcar que siempre hay una parte que quiere controlar las negociaciones. 
El tripartismo será reemplazado por figuras negociadoras neutrales, que van a ser las encargadas de hacer la mediación y de impartir justicia. El punto neurálgico de la discusión se centró en el papel que tendrá el nuevo Centro Federal de Registro Laboral, donde se van a registrar y resguardar los contratos colectivos, los reglamentos de trabajo y todas las actas sindicales. 
Tanto los sindicatos como las cúpulas empresariales expresaron reservas, pues ya no controlarán ni los registros ni la información que allí se deposite. “La neutralidad garantizará que nadie tenga el control sobre la vida sindical”, dice Olvera. El CCE declinó hacer comentarios para este artículo. 
Esta modificación le abre el camino a los sindicatos que, en le pasado, por no ser del gusto de los patrones o del gobierno en turno, no podían obtener su registro. 
Otra adición se manifiesta en el terreno de la rendición de cuentas. Los sindicatos deberán entregar informes semestrales, desglosando ingresos y detalles de los gastos. 
“Ya no van a poder priorizar sus intereses ni manejar las cuotas como negocios personales”, dice Bouzas, quien prevé el debilitamiento de muchos líderes sindicales acostumbrados a una vida de excesos. 
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La última de las grandes correcciones tiene que ver con el recurso 
de la huelga. “Esta reforma va a terminar con el sindicalismo de extorsión”, declara Olvera, quien se refiere a las prácticas que ejercían algunos sindicatos de amenazar con huelgas cada vez que querían obtener una renovación de contrato colectivo de trabajo. 
DISPUTA POR LOS EMPLEOS 
La gran paradoja de esta reforma es que responde a las demandas sociales que han venido exigiendo laborales, pero que, al final, llega impuesta por Estados Unidos, por la vía de la renegociación del TLCAN. 
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MOVERSE AHORA SERÁ MÁS FÁCIL; CAERSE, TAMBIÉN 
ALGUNOS LÍDERES DE LAS CÚPULAS SINDICALES SE RESIGNAN A PERDER PRESENCIA y otros ven, en los nuevos tiempos políticos, vientos a su favor. El líder minero y senador por Morena, Napoleón Gómez Urrutia, creó, este año, una Confederación Internacional de Trabajadores, para modernizar la lucha sindical y, aunque descartó que vaya a quitarle “membresías” a otras organizaciones, hay quienes creen que va por los sindicatos de la CTM y la CROC. “Se quiere servir de Morena para hacer lo mismo que hacen otros líderes sindicales”, dice Alfonso Bouzas, del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral. 
“Napito”, como se le conoce desde que heredó el cargo de su padre, critica a los sindicatos subordinados a los poderosos. En otro frente lucha la maestra Elba Esther Gordillo, quien busca recuperar el liderazgo del SNTE y que, según Bouzas, “hoy habla como [si fuera] la mayor demócrata de México”. 
Y, entre estos dos líderes, sobresale Carlos Romero Deschamps, del sindicato de Pemex, que, en 2017, se reeligió para otros siete años, lo que le permitirá estar al frente de dicho gremio durante todo el sexenio de López Obrador. 
El caso de Romero Deschamps es emblemático, pues los últimos procesos de elección estuvieron plagados de irregularidades, por lo que tiene varias demandas ante las Juntas de Conciliacion. El problema, de acuerdo con Olvera, es que, como estas instancias son tripartitas, necesitan el voto de la representación sindical para quitarlo del cargo. Olvera señala que este caso ya está siendo ventilado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). 
Por lo pronto, el presidente López Obrador ha reiterado que él no va a intervenir en la vida sindical del país, ni mantener sindicatos de gobierno. En el nuevo escenario político, moverse será más fácil, pero caerse… también lo será. 
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México incumplió, durante los últimos 25 años, con el compromiso de mejorar las remuneraciones salariales de sus trabajadores. De acuerdo con el estudio “El futuro de la industria automotriz en México”, realizado en 2017 por El Colegio de México, la brecha salarial entre México, Estados Unidos y Canadá se fue ahondando desde la firma del TLCAN. 
En 1994, los salarios en la industria automotriz en Estados Unidos y Canadá eran 5.4 y 5.1 veces más altos, respectivamente, que en México. Pero, para 2016, la brecha era ya de 9.1 y 8.4 veces. Ese año, un trabajador mexicano de la industria automotriz percibía tan sólo el 8.4% del salario de un par estadounidense. 
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“El auge de la industria automotriz en México se debe a los menores costos de producción asociados a los bajos salarios”, dice el informe. 
Éste indica que, entre 1994 y 2016, México generó más de 650,000 empleos en la industria automotriz, mientras que Estados Unidos perdió unos 60,000. Estos datos explican, en parte, por qué Donald Trump calificó el TLCAN como el peor acuerdo comercial en la historia de Estados Unidos, y su insistencia en detener el dumping laboral. Además de obligar a México a suscribir el capítulo 23 del T-MEC, que obliga a terminar con los contratos de protección laboral y a impulsar una auténtica libertad sindical, impuso una cuota laboral para tratar de frenar la pérdida de empleos en la industria automotriz. 
Cada vehículo fabricado en la región de América del Norte tendrá componentes que serán fabricados en un 40% por mano de obra que gane al menos 16 dólares la hora, es decir, cinco veces más de lo que hoy percibe un obrero de esta industria. 
El T-MEC ya fue firmado por los presidentes de los tres países, pero debe ratificarse en los respectivos Congresos y, al menos en Estados Unidos, hay una corriente de legisladores demócratas, influenciados por la AFL-CIO, que piden reabrir negociaciones para obtener más garantías de México en el capítulo laboral. 
De acuerdo con Sergio Escamilla, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, la reapertura de las negociaciones le daría a Trump el pretexto de cancelar el libre comercio con México. 
La discusión legislativa de este tratado inicia formalmente en mayo y el acuerdo tendría que ser ratificado antes de septiembre, cuando inician las pre campañas presidenciales en EU. “Si no se aprueba ahora, hay el riesgo de regresar a una renegociación el año entrante que tomaría mucho tiempo”, predice Escamilla. 
pidió, durante un encuentro con trabajadores metalúrgicos, reabrir la negociación con México, recalcando que la práctica del outsourcing había quedado fuera de la reforma laboral, y que “seguirá provocando una hemorragia de empleos hacia México”. 
En efecto, esta práctica se ha extendido velozmente, sobre todo desde la firma del TLCAN, porque permite a las empresas obviar sus obligaciones fiscales y reducir el pago de prestaciones. La reforma laboral de 2012 abordó esta práctica, pero dejó muchos pendientes. Hoy, la gran disyuntiva es si hay que volver a legislarla o, de plano, prohibirla. “Las opiniones están muy divididas en el Congreso”, dice Olvera. 
El número de trabajadores contratados bajo esta modalidad varía considerablemente, de acuerdo con la fuente que se consulte. Un estudio de la Universidad de Chapingo estima que hay cerca de 7.6 millones de trabajadores subcontratados, mientras que el colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza la ubica en 17.5 millones de personas, una diferencia de casi 10 millones. 
De acuerdo con Olvera, hay varias propuestas sobre la mesa para comenzar a discutir la tercerización, aunque reconoce que el tema es complejo porque no ha sido estudiado a fondo. 
También quedó fuera de la reforma, aunque sin generar tanta presión internacional, el apartado B, que cubre a los empleados del sector público. El control político de los sindicatos que afilian a los burócratas es clave y, a juicio de algunos, requiere de un trato especial. Ejemplo de esto es el caso del INE, que, el año pasado, declaró ilegal la creación de un sindicato de trabajadores porque, según argumentó, pone en peligro la democracia del país. 
¿Y QUIÉN PAGA LA CUENTA? 
A pesar de las prisas para aprobar la nueva reforma, los cambios se inician en 2020, pues este año no se asignó presupuesto para la capacitación del personal que hará funcionar el nuevo sistema. Una de las figuras clave de la reforma serán los mediadores, cuyo papel será contener los conflictos laborales para que no desborden los tribunales. 
Hay suficiente evidencia documental para demostrar que la mayoría de los conflictos laborales se puede desactivar vía una conciliación, señala Ricardo Corona, director jurídico del Imco. 
En los próximos años, tendrán que convivir el viejo y el nuevo sistema de justicia laboral. 
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¿QUIÉN SE QUEDA CON LA CARGA? 
HAY DIVERSAS DISPOSICIONES EN LA NUEVA LEY QUE HAN CAUSADO DIFERENTES GRADOS DE inquietud entre los empresarios, pero ninguna ha generado tanta molestia como la llamada reversión de la carga probatoria, una medida que se aplica en los casos de despidos injustificados. 
En el sistema actual, si el patrón niega que hubo despido y ofrece la reinstalación, se revierte la carga de prueba y se suspende el juicio. En el nuevo sistema ya no importa que el patrón ofrezca la reinstalación; la carga se queda en automático con el patrón. “Esto es absurdo”, dice el abogado laboral Guillermo Roel, quien señala que esta ley le quita al patrón el beneficio de la duda. 
Los despidos son la mayor causa de conflicto laboral e implican más del 90% del trabajo de las juntas, que, cada año, reciben más de 100,000 denuncias. En opinión de Romero, este cambio ha creado alarma entre varios empresarios. “Muchos temen que esta situación los pueda llevar a la quiebra”, dice. 
La razón por la cual se revirtió la carga probatoria se debe al abuso que de esta figura hacían abogados sin ética. Ofrecían una reinstalación fraudulenta y, cuando el trabajador la aceptaba, se cancelaba la demanda. “Esta ley ya no va a permitir las chicanadas”, señala Olvera, quien considera que los empresarios no deben temerle a las negociaciones honestas, porque, a la larga, serán en beneficio de todos. Romero, por su parte, recomienda a las empresas llevar un buen control documental de las condiciones laborales de sus empleados para evitar que éstos puedan, a su vez, cometer actos abusivos. 
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“Un asunto iniciado en una junta debe terminar con un laudo”, explica Eloísa Carpintero, abogada y ex actuaria de una junta. Esta reforma va a implicar una duplicidad de gastos, pues, además de financiar a las juntas (hasta su cierre definitivo), habrá que asignar recursos para abrir los nuevos Centros de Conciliación, uno en cada estado, y extenderle un presupuesto adicional al Poder Judicial de la Federación, que deberá crear tribunales laborales. 
La previsión de la Secretaría del Trabajo es que ambos sistemas van a convivir durante cuatro años, pero algunos expertos consideran que este plazo es muy optimista. “Si no hay más presupuesto para las juntas, la transición va a ser más larga”, dice Olvera. 
Y, mientras se deciden los presupuestos, las Juntas de Conciliación trabajan a tope. De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo, tan sólo las Juntas Federales deben resolver cerca de 430,000 expedientes; y a este número hay que sumarle los de este año y los de las Juntas Locales. 
Por lo pronto, los abogados que van a las juntas han resentido, este año, un servicio más deficiente. De acuerdo con la abogada Norma Romero, un trámite que antes le tomaba un mes (que ya es mucho tiempo), hoy tarda hasta tres meses. 
Los recortes de personal están colapsando a las juntas, señala Eloísa Carpintero, quien fue actuaria de una Junta Federal por 27 años. “Tienen una carga de trabajo criminal y, lo que antes hacían cinco personas, hoy lo debe hacer una sola”. 
Ahora flota en el ambiente la pregunta: ¿Cómo le hará México para transitar hacia un nuevo modelo de justicia laboral, si aún no puede terminar de cerrar las puertas del viejo sistema? 

http://www.especialistas.com.mx/saiweb/viewer.aspx?file=4ejBjxeato5yStCGOR9vKq2zP8UXNHv@@hiPt5Dfosz@@ay9LBU@@gFAEb3UJ9nsC7pYDdT@@Eu5iBi4erpMeVo74Q==&opcion=0&encrip=1

El T-MEC trae en sus alforjas la posibilidad de dar fin al sindicalismo simulado

Con la reforma laboral, bajo la presión de legisladores de EU, los trabajadores podrán quitarse de encima a las cúpulas que negociaban en su nombre y beneficiaban de mantener bajos salarios.
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Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
Por Lucía Pérez Moreno
Hay un refrán que dice que el hombre propone y el destino dispone. La frase le calza bien a algunos líderes sindicales, en cuyos planes estaba volver a frenar la reforma laboral este año y conservar, de ese modo, sus privilegios.
El año pasado, en abril, en vísperas de la celebración del Día del Trabajo, el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, anunció la extinción de esta misma reforma laboral, que ya había sido aprobada en 2017 como parte de los compromisos que México asumió en la renegociación del TLCAN y que contenía varios capítulos en contra del sindicalismo corporativo.
Aceves del Olmo celebró que el Congreso no hubiera aprobado las leyes secundarias y, según reportó la prensa, remató diciendo que la historia juzgaría a quienes habían promovido la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje (JCA), a su juicio, pilares de la justicia laboral en México.
No es casual que la primera reacción de Aceves del Olmo, cuya central sindical controla a 5 millones de trabajadores en México, se oponga a una reforma que, a grandes rasgos, va a terminar con el sindicalismo de simulación, coloquialmente llamado “charro”, que impone contratos colectivos a espaldas de los trabajadores, y del cual Aceves del Olmo es uno de sus máximos exponentes. Forbes México solicitó una entrevista con Aceves del Olmo, pero no recibió respuesta.
El escenario para este sindicalismo, que ha predominado en México desde los años 30 del siglo pasado, comenzó a cambiar. Las elecciones de julio de 2018 trajeron un nuevo Congreso con mayoría de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien había hecho de la democracia sindical una de sus principales banderas políticas.
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Foto: Angélica Escobar / Forbes México.
El debate sobre la reforma laboral regresó a la mesa de negociaciones y avanzaba lentamente, pues había muchas iniciativas por discutir, entre ellas, varias de la CTM y de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), esta última, con cerca de 3.5 millones de trabajadores afiliados.
Pero el destino quiso que las cosas dieran una vuelta de tuerca. De Estados Unidos llegó una amenaza seria sobre el T-MEC. Nancy Pelosi, líder demócrata de la Cámara de Representantes, donde este partido tiene mayoría, advirtió que no habría tratado comercial si México no aprobaba las reformas secundarias. “No enforcement, no treaty”, fue el mensaje que sonó fuerte.
Los demócratas, que están muy influidos por la poderosa central sindical AFL-CIO, saben que México es un país donde las leyes no siempre se cumplen. Así fue con las dos reformas laborales anteriores, de 2002 y 2012, en las que hubo capítulos dedicados a promover un sistema laboral libre y democrático, pero que quedaron en buenas intenciones.
“El reto para México es dejar la simulación y comenzar a cumplir con las leyes que implementa”, dice Ricardo Corona, director jurídico de Imco. La reforma laboral aprobada en 2017 ya proponía cambios más radicales que las dos anteriores en el tema de libertad sindical, pero también dejaba abierta la puerta para conservar los contratos colectivos de protección laboral.
Esto hizo que Estados Unidos le exigiera a México no dejar espacios de ambigüedad. Para no poner en riesgo el nuevo tratado comercial, el presidente López Obrador hizo un llamado al Congreso a votar fast track el paquete de leyes y, en cuestión de semanas, la reforma laboral ya tenía leyes secundarias. “Nos alcanzaron las prisas”, reconoce el abogado laborista Guillermo Roel, al expresar que Estados Unidos terminó cerrando la negociación.
5 Claves para entender la nueva reforma laboral

  • Desaparición de las Juntas Locales y Federales de Conciliación y Arbitraje, que serán sustituidas por tribunales del Poder Judicial de la Federación, a los que se podrá recurrir sólo después de agotar las instancias de mediación.
  • Creación de Centros de Conciliación. Cada estado tendrá un centro de mediación, donde se recibirán las demandas en primera instancia y, sin necesidad de abogados, se buscará resolver el conflicto en un plazo no mayor a 45 días.
  • Creación de un Centro Federal de Registro Laboral, que será autónomo y donde se depositarán todos los contratos colectivos y reglamentos de trabajo y de las organizaciones sindicales.
  • Reconocimiento de la democracia sindical. El derecho de los trabajadores a la libre sindicalización, conforme a los convenios de la OIT. Los dirigentes sindicales deberán ser electos a través del voto libre, secreto e individual. La reforma establece mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
  • Combate a los sindicatos “blancos”. Ningún sindicato podrá firmar un contrato colectivo de trabajo sin el consenso de, al menos, una tercera parte de los trabajadores. Todos los contratos deben dar lugar a mejoras en las condiciones de trabajo y los líderes que incurran en actos de extorsión en contra de los patrones serán sancionados.

En vísperas de Semana Santa, una reforma que nació incompleta y que después fue declarada muerta, resucitó milagrosamente y fue votada por casi todos los partidos políticos. Entre quienes la apoyaron, estuvieron el también senador Aceves del Olmo y el diputado Isaías González Cuevas, líder de la CROC.
Ambos líderes saben que esta reforma será una bomba de tiempo para sus gremios, pero reconocen el peso de la nueva coyuntura internacional. “Esta reforma va a terminar con los líderes vitalicios que trabajan a espaldas de los trabajadores y que ganan jugosas utilidades”, predice Alfonso Bouzas, del Centro de Investigaciones Económicas de la UNAM.
Privilegios que se desvanecen
El dictamen de las leyes secundarias aprobado en abril pasado consta de más de 200 páginas que contienen más de 100 cambios, algunos menores y otros de sustancia, relacionados con la negociación colectiva y el derecho sindical, según Rodrigo Olvera, abogado laborista que participó en todas las discusiones legislativas como parte del Observatorio Laboral.
Entre los cambios más relevantes destacan las precisiones que se hacen en el tema de la representatividad. En la reforma de 2017, se dejó abierta la posibilidad de que fueran los sindicatos los que decidieran los procedimientos, tanto de la elección representantes de los trabajadores, como del conteo de los votos. Las leyes secundarias se ajustaron para evitar posibles trampas. “Se pusieron candados para asegurar una votación democrática”, dice Olvera.
Este tema es clave porque, dependiendo del sentido del voto, se define a qué sindicato se le da la constancia de mayoría y, por ende, la titularidad de un contrato colectivo de trabajo, es decir, la facultad de negociar con la empresa a nombre de los trabajadores.
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El capítulo 23 del T-MEC hace énfasis en que México debe poner fin a los contratos colectivos de protección laboral, y el voto limpio es la clave para avanzar en ese camino.
También desapareció, muy a pesar de los sindicatos corporativos y algunas cúpulas empresariales, el tripartismo en la negociación laboral. Forbes México pidió hablar con Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero no hubo respuesta
Este modelo terminó siendo un lastre porque no sólo retrasaba la impartición de justicia, sino que inclinaba la balanza de uno u otro lado. “La mejor prueba de que el modelo tripartita no funciona está en la Junta de Conciliación”, dice Olvera, al recalcar que siempre hay una parte que quiere controlar las negociaciones.
El tripartismo será reemplazado por figuras negociadoras neutrales, que van a ser las encargadas de hacer la mediación y de impartir justicia. El punto neurálgico de la discusión se centró en el papel que tendrá el nuevo Centro Federal de Registro Laboral, donde se van a registrar y resguardar los contratos colectivos, los reglamentos de trabajo y todas las actas sindicales. Tanto los sindicatos como las cúpulas empresariales expresaron reservas, pues ya no controlarán ni los registros ni la información que allí se deposite. “La neutralidad garantizará que nadie tenga el control sobre la vida sindical”, dice Olvera. El CCE declinó hacer comentarios para este artículo.
Esta modificación le abre el camino a los sindicatos que, en el pasado, por no ser del gusto de los patrones o del gobierno en turno, no podían obtener su registro.
Moverse ahora será más fácil; caerse, también
Algunos líderes de las cúpulas sindicales se resignan a perder presencia y otros ven, en los nuevos tiempos políticos, vientos a su favor. El líder minero y senador por Morena, Napoleón Gómez Urrutia, creó, este año, una Confederación Internacional de Trabajadores, para modernizar la lucha sindical y, aunque descartó que vaya a quitarle “membresías” a otras organizaciones, hay quienes creen que va por los sindicatos de la CTM y la CROC. “Se quiere servir de Morena para hacer lo mismo que hacen otros líderes sindicales”, dice Alfonso Bouzas, del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral.
“Napito”, como se le conoce desde que heredó el cargo de su padre, critica a los sindicatos subordinados a los poderosos. En otro frente lucha la maestra Elba Esther Gordillo, quien busca recuperar el liderazgo del SNTE y que, según Bouzas, “hoy habla como [si fuera] la mayor demócrata de México”.
Y, entre estos dos líderes, sobresale Carlos Romero Deschamps, del sindicato de Pemex, que, en 2017, se reeligió para otros siete años, lo que le permitirá estar al frente de dicho gremio durante todo el sexenio de López Obrador.
El caso de Romero Deschamps es emblemático, pues los últimos procesos de elección estuvieron plagados de irregularidades, por lo que tiene varias demandas ante las Juntas de Conciliación. El problema, de acuerdo con Olvera, es que, como estas instancias son tripartitas, necesitan el voto de la representación sindical para quitarlo del cargo. Olvera señala que este caso ya está siendo ventilado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Por lo pronto, el presidente López Obrador ha reiterado que él no va a intervenir en la vida sindical del país, ni mantener sindicatos de gobierno. En el nuevo escenario político, moverse será más fácil, pero caerse… también lo será.
Otra adición se manifiesta en el terreno de la rendición de cuentas. Los sindicatos deberán entregar informes semestrales, desglosando ingresos y detalles de los gastos. “Ya no van a poder priorizar sus intereses ni manejar las cuotas como negocios personales”, dice Bouzas, quien prevé el debilitamiento de muchos líderes sindicales acostumbrados a una vida de excesos.
La última de las grandes correcciones tiene que ver con el recurso de la huelga. “Esta reforma va a terminar con el sindicalismo de extorsión”, declara Olvera, quien se refiere a las prácticas que ejercían algunos sindicatos de amenazar con huelgas cada vez que querían obtener una renovación de contrato colectivo de trabajo.
Disputa por los empleos
La gran paradoja de esta reforma es que responde a las demandas sociales que han venido exigiendo muchas organizaciones laborales, pero que, al final, llega impuesta por Estados Unidos, por la vía de la renegociación del TLCAN. México incumplió, durante los últimos 25 años, con el compromiso de mejorar las remuneraciones salariales de sus trabajadores. De acuerdo con el estudio “El futuro de la industria automotriz en México”, realizado en 2017 por El Colegio de México, la brecha salarial entre México, Estados Unidos y Canadá se fue ahondando desde la firma del TLCAN.
En 1994, los salarios en la industria automotriz en Estados Unidos y Canadá eran 5.4 y 5.1 veces más altos, respectivamente, que en México. Pero, para 2016, la brecha era ya de 9.1 y 8.4 veces. Ese año, un trabajador mexicano de la industria automotriz percibía tan sólo el 8.4% del salario de un par estadounidense. “El auge de la industria automotriz en México se debe a los menores costos de producción asociados a los bajos salarios”, dice el informe.
Éste indica que, entre 1994 y 2016, México generó más de 650,000 empleos en la industria automotriz, mientras que Estados Unidos perdió unos 60,000. Estos datos explican, en parte, por qué Donald Trump calificó el TLCAN como el peor acuerdo comercial en la historia de Estados Unidos, y su insistencia en detener el dumping laboral. Además de obligar a México a suscribir el capítulo 23 del T-MEC, que obliga a terminar con los contratos de protección laboral y a impulsar una auténtica libertad sindical, impuso una cuota laboral para tratar de frenar la pérdida de empleos en la industria automotriz. Cada vehículo fabricado en la región de América del Norte tendrá componentes que serán fabricados en un 40% por mano de obra que gane al menos 16 dólares la hora, es decir, cinco veces más de lo que hoy percibe un obrero de esta industria.
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Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
El T-MEC ya fue firmado por los presidentes de los tres países, pero debe ratificarse en los respectivos Congresos y, al menos en Estados Unidos, hay una corriente de legisladores demócratas, influenciados por la AFL-CIO, que piden reabrir negociaciones para obtener más garantías de México en el capítulo laboral.
De acuerdo con Sergio Escamilla, investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, la reapertura de las negociaciones le daría a Trump el pretexto de cancelar el libre comercio con México.
La discusión legislativa de este tratado inicia formalmente en mayo y el acuerdo tendría que ser ratificado antes de septiembre, cuando inician las precampañas presidenciales en EU. “Si no se aprueba ahora, hay el riesgo de regresar a una renegociación el año entrante que tomaría mucho tiempo”, predice Escamilla.
Una piedra en el zapato, llamada outsourcing
En abril de este año, Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO pidió, durante un encuentro con trabajadores metalúrgicos, reabrir la negociación con México, recalcando que la práctica del outsourcing había quedado fuera de la reforma laboral, y que “seguirá provocando una hemorragia de empleos hacia México”.
En efecto, esta práctica se ha extendido velozmente, sobre todo desde la firma del TLCAN, porque permite a las empresas obviar sus obligaciones fiscales y reducir el pago de prestaciones. La reforma laboral de 2012 abordó esta práctica, pero dejó muchos pendientes. Hoy, la gran disyuntiva es si hay que volver a legislarla o, de plano, prohibirla. “Las opiniones están muy divididas en el Congreso”, dice Olvera.
¿Quién se queda con la carga?
Hay diversas disposiciones en la nueva ley que han causado diferentes grados de inquietud entre los empresarios, pero ninguna ha generado tanta molestia como la llamada reversión de la carga probatoria, una medida que se aplica en los casos de despidos injustificados.
En el sistema actual, si el patrón niega que hubo despido y ofrece la reinstalación, se revierte la carga de prueba y se suspende el juicio. En el nuevo sistema ya no importa que el patrón ofrezca la reinstalación; la carga se queda en automático con el patrón. “Esto es absurdo”, dice el abogado laboral Guillermo Roel, quien señala que esta ley le quita al patrón el beneficio de la duda.
Los despidos son la mayor causa de conflicto laboral e implican más del 90% del trabajo de las juntas, que, cada año, reciben más de 100,000 denuncias. En opinión de Romero, este cambio ha creado alarma entre varios empresarios. “Muchos temen que esta situación los pueda llevar a la quiebra”, dice.
La razón por la cual se revirtió la carga probatoria se debe al abuso que de esta figura hacían abogados sin ética. Ofrecían una reinstalación fraudulenta y, cuando el trabajador la aceptaba, se cancelaba la demanda. “Esta ley ya no va a permitir las chicanadas”, señala Olvera, quien considera que los empresarios no deben temerles a las negociaciones honestas, porque, a la larga, serán en beneficio de todos. Romero, por su parte, recomienda a las empresas llevar un buen control documental de las condiciones laborales de sus empleados para evitar que éstos puedan, a su vez, cometer actos abusivos.
El número de trabajadores contratados bajo esta modalidad varía considerablemente, de acuerdo con la fuente que se consulte. Un estudio de la Universidad de Chapingo estima que hay cerca de 7.6 millones de trabajadores subcontratados, mientras que el colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza la ubica en 17.5 millones de personas, una diferencia de casi 10 millones.
De acuerdo con Olvera, hay varias propuestas sobre la mesa para comenzar a discutir la tercerización, aunque reconoce que el tema es complejo porque no ha sido estudiado a fondo.
También quedó fuera de la reforma, aunque sin generar tanta presión internacional, el apartado B, que cubre a los empleados del sector público. El control político de los sindicatos que afilian a los burócratas es clave y, a juicio de algunos, requiere de un trato especial. Ejemplo de esto es el caso del INE, que, el año pasado, declaró ilegal la creación de un sindicato de trabajadores porque, según argumentó, pone en peligro la democracia del país.
¿Y quién paga la cuenta?
A pesar de las prisas para aprobar la nueva reforma, los cambios se inician en 2020, pues este año no se asignó presupuesto para la capacitación del personal que hará funcionar el nuevo sistema. Una de las figuras clave de la reforma serán los mediadores, cuyo papel será contener los conflictos laborales para que no desborden los tribunales. Hay suficiente evidencia documental para demostrar que la mayoría de los conflictos laborales se puede desactivar vía una conciliación, señala Ricardo Corona, director jurídico del Imco.
En los próximos años, tendrán que convivir el viejo y el nuevo sistema de justicia laboral. “Un asunto iniciado en una junta debe terminar con un laudo”, explica Eloísa Carpintero, abogada y ex actuaria de una junta. Esta reforma va a implicar una duplicidad de gastos, pues, además de financiar a las juntas (hasta su cierre definitivo), habrá que asignar recursos para abrir los nuevos Centros de Conciliación, uno en cada estado, y extenderle un presupuesto adicional al Poder Judicial de la Federación, que deberá crear tribunales laborales.
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Foto: Angélica Escobar / Escobar.
La previsión de la Secretaría del Trabajo es que ambos sistemas van a convivir durante cuatro años, pero algunos expertos consideran que este plazo es muy optimista. “Si no hay más presupuesto para las juntas, la transición va a ser más larga”, dice Olvera.
Y, mientras se deciden los presupuestos, las Juntas de Conciliación trabajan a tope. De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo, tan sólo las Juntas Federales deben resolver cerca de 430,000 expedientes; y a este número hay que sumarle los de este año y los de las Juntas Locales.
Por lo pronto, los abogados que van a las juntas han resentido, este año, un servicio más deficiente. De acuerdo con la abogada Norma Romero, un trámite que antes le tomaba un mes (que ya es mucho tiempo), hoy tarda hasta tres meses.
Los recortes de personal están colapsando a las juntas, señala Eloísa Carpintero, quien fue actuaria de una Junta Federal por 27 años. “Tienen una carga de trabajo criminal y, lo que antes hacían cinco personas, hoy lo debe hacer una sola”.
Ahora flota en el ambiente la pregunta: ¿Cómo le hará México para transitar hacia un nuevo modelo de justicia laboral, si aún no puede terminar de cerrar las puertas del viejo sistema?

https://www.forbes.com.mx/fin-del-sindicalismo-simulado-gracias-al-t-mec/

Reforma laboral propiciará mejor diálogo: Canacintra

NDUSTRIALES CELEBRAN DEMOCRACIA SINDICAL
La Canacintra confía en que ahora que los líderes sindicales rendirán cuentas a sus afiliados, se garantizará la protección de los derechos de los trabajadores.
Camila Ayala Espinosa
20 de mayo de 2019, 22:42
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El presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), Enoch Castellanos Férez, explicó que las últimas modificaciones a la Ley Federal del Trabajo benefician a los industriales del país, ya que con ellas se desarrollará un mejor diálogo entre los trabajadores y empresarios.
“Los industriales del país se benefician con esta reforma laboral porque se garantiza un mejor diálogo, lo que hace que los malentendidos se resuelven y la productividad mejore. Además de que se generan más ganancias”, dijo.
Expuso que esta nueva dinámica laboral es un paso más para lograr el sindicalismo moderno, cuyo objetivo es salvaguardar las fuentes de trabajo y lograr una interlocución fluida y directa para la mejora de productividad.
Durante la mesa de trabajo “Diálogo por la estabilidad laboral” de la Convención Nacional de Industriales 2019, el empresario afirmó que es positivo que haya democracia sindical, ya que de esta forma los trabajadores podrán elegir a sus representantes y exigirles resultados. “Antes la manera en que se hacía era por el dedazo”.
La democracia sindical, detalló, era una tarea pendiente, ahora los líderes sindicales podrán rendir cuentas a sus afiliados, y se garantizará la protección de los derechos de los trabajadores.
“La Canacintra es la cámara empresarial más democrática del país, nuestra sucesión de presidentes ha sido por elecciones. Nuestro éxito ha sido originado por esta misma dinámica, en donde se elige al presidente y se piden resultados, el voto es una herramienta que permite pedirle cuentas a los líderes”, aseguró.
Por su parte, el secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, Pedro Haces Barba, explicó que la reforma laboral llega en un buen momento; sin embargo, “se deben seguir haciendo cambios a la ley para que se vuelva más amigable con los empresarios y justa con los trabajadores”.
Expuso que en el marco de las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, la semana pasada se aprobó en el Senado de la República que se realice un parlamento abierto, del 23 al 25 de julio, cuyo fin es revisar los puntos neurales de las modificaciones que se dieron.
Destacó que es importante que las autoridades federales, estatales y locales, estén al pendiente de manera permanente sobre todo lo relacionado con temas laborales. “Lo digo como dirigente obrero, si no hay empresarios no hay trabajadores, los sindicatos hoy tenemos que tener el mayor de los respetos, hay que estar siempre al pendiente del diálogo y buscar la conciliación”.
Expuso que los sindicatos no deben acudir a la huelga de manera irresponsable y debe buscarse una conciliación laboral antes de ocupar este derecho: “Es un derecho que otorga la Constitución Política y no se le debe tergiversar”.

camila.ayala@eleconomista.mx
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Reforma-laboral-propiciara-mejor-dialogo-Canacintra-20190520-0106.html

Con la reforma laboral, en Oaxaca 640 organizaciones están obligadas a rendir cuentas

 Lun, 05/20/2019 – 10:59
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Los 640 sindicatos registrados en Oaxaca ahora sí tienen la obligación de rendir cuentas a sus agremiados, informar de la administración de su patrimonio y democratizar la elección de sus dirigentes, por lo que sin duda muchas organizaciones sindicales desaparecerán.
La democracia sindical terminará con dos figuras con profundo reigambre en el estado: los sindicatos blancos y los sindicatos de protección, que los mismo se practica en los sindicatos de empresa, que en federaciones o confederaciones de trabajadores.
Transportistas ¿cambio de vida?
Pero además, con la nueva ley, los sindicatos tienen prohibido ejercer actos de violencia en contra de sus miembros, el patrón, sus representantes o sus bienes, o en contra de terceros, lo que es una constante en Oaxaca sobre todo en el sector de los transportistas.
De acuerdo a las reformas aprobadas a la Ley Federal del Trabajo los dirigentes sindicales tienen de igual manera prohibido incurrir en actos de extorsión en contra de patrones, exigiéndoles un pago en dinero o en especie, bajo pena de perder el registro sindical.
También tienen prohibido participar en actos de simulación asumiendo el carácter de patrón, con el fin de que el verdadero patrón evada sus responsabilidades; y hacer constar o utilizar constancias en las que se señalen la realización de votaciones o consultas a los trabajadores sin que estas se hayan efectuado.
Además de obstaculizar la participación de los trabajadores en los procedimientos de elección de sus directivas sindicales, poniendo condiciones sin fundamento legal o cualquier tipo de obstáculo indebido para ejercer el derecho de votar y ser votado; y cometer actos de extorsión u obtener dádivas del patrón, ajenas al contrato colectivo de trabajo.
Luz sobre contratos y registros
La reforma laboral otorga el carácter de información pública a la relacionada con los registros de las organizaciones sindicales, los contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo depositados ante las autoridades laborales.
Esto significa que cualquier persona puede consultar libremente y sin requisito alguno esta información a través de Internet. Con ello, también se favorece que los trabajadores puedan ejercer sus derechos con mejores elementos de juicio, al tener acceso a datos reales y actualizados.
El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, donde los sindicatos deberán registrarse y presentar la documentación requerida en un plazo máximo de dos años, hará pública, para consulta de cualquier persona, el texto íntegro de los reglamentos interiores de trabajo que se encuentren depositados ante dicha autoridad registral. De igual manera deberá expedir copias de dichos documentos, en términos de lo dispuesto por la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Voto universal
La reforma añade un párrafo al artículo 360 de la Ley del Trabajo en el que señala que los trabajadores podrán organizarse en sindicatos de la forma que ellos quieran, es decir que no solo pueden ser gremiales, de empresa, industriales, nacionales de industria y de oficios varios, sino como ellos deseen.
Y establece procedimientos de elección de directivos y secciones sindicales con un ejercicio del voto personal, directo, libre y secreto, y con una perspectiva de igualdad de género, en donde haya representación de mujeres en los órganos sindicales.

https://www.nvinoticias.com/nota/116688/con-la-reforma-laboral-en-oaxaca-640-organizaciones-estan-obligadas-rendir-cuentas

El nuevo modelo laboral dará mayor democratización a agremiados sindicales

Garantizan democracia en vida sindical
AGENCIAS domingo 19 de mayo 2019, actualizada 4:33 am
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El nuevo modelo laboral busca impulsar una nueva visión en materia de justicia laboral, mediante la creación de un órgano de conciliación y registro de sindicatos, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
De acuerdo con información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), se pretende lograr la democracia sindical y negociaciones colectivas; así, la vida sindical tendrá mayor democratización mediante el voto libre y secreto para la elección de los líderes sindicales, la resolución de conflictos intersindicales y la aprobación de contratos colectivos de trabajo.
Añadió que en este nuevo modelo las elecciones serán convocadas por al menos 30 por ciento de los agremiados a una organización sindical y será el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral que verificará el acta del resultado electoral e incluso podría organizar el recuento de la votación.
Lo anterior, aunado a que la constancia de representatividad sindical tendrá una vigencia de seis meses.
La conciliación será la principal función del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral será un organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonios propios, que tendrá a su cargo el registro de asociaciones, organizaciones sindicales, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
Además, auxiliará en la verificación de la elección de directivos de sindicatos para que se cumpla el voto personal, libre, discreto y secreto, aunado a que verificará la voluntad de los trabajadores en el registro de los contratos colectivos de trabajo y emitirá la constancia de representatividad para la celebración de contratos colectivos.
RESALTAN AVANCES DE PROGRAMA
La titular de la Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, aseguró que se ha logrado el 54 % de la meta de este año, «que es llegar a un millón de jóvenes para que puedan encontrar una posibilidad de desarrollo cerca de su hogar».
En cuatro meses, el Programa de Jóvenes Construyendo el Futuro registra más del 50 % del avance de su meta para este año, aseguró Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Al acudir al Foro Jóvenes Líderes CDMX, organizado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, el Consejo Coordinador Empresarial, la titular de la STPS resaltó que el programa ha logrado incorporar a 534 mil aprendices, a quienes se les atiende de manera directa a través de la plataforma que la dependencia habilitó para dar seguimiento a la política pública.
«Estamos al 54 % de la meta de este año, que es llegar a un millón de jóvenes para que puedan encontrar una posibilidad de desarrollo cerca de donde viven. El reto es llegar a 2.3 millones de personas entre 18 y 29 años de edad», subrayó.
Alcalde Luján comentó que es a través de la formación de la juventud del país y del impulso de su talento como México puede salir adelante, por lo que Jóvenes Construyendo el Futuro brinda una posibilidad de desarrollo a este sector de la población.
Resaltó que son más de 100 mil las empresas que se han sumado al programa.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1577962.garantizan-democracia-en-vida-sindical.html

El sindicalismo debe reinventarse: Óscar de la Vega 

REFORMA LABORAL
Los sindicatos ya no tendrán por dedazo o por acuerdo del gobierno la representación de los trabajadores, sino que tendrán que probarla, afirma Óscar de la Vega.
Lidia Arista
18 de mayo de 2019, 17:29
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Óscar de la Vega, socio director De la Vega & Martínez Rojas. Foto EE: Archivo.
Con la aprobación de la reforma laboral, que tiene como columna vertebral la democracia sindical, habrá reacomodos en el sindicalismo mexicano donde los viejos sindicatos deberán reinventarse, planteó Óscar de la Vega.
El socio director De la Vega & Martínez Rojas explicó que la reforma laboral abre la puerta al surgimiento de más sindicatos, al señalar que los trabajadores podrán organizarse en agrupaciones de la forma que lo decidan. Por ello, dijo, los sindicatos que ya existen deberán transformarse y demostrar que realmente son representantes de los empleados, pues de lo contrario la base trabajadora podrá recurrir a crear nuevos gremios laborales.
“Es una prueba para ver cuál ha sido la representación, cuál es el contacto o cuál es el apoyo que los trabajadores les brindan a estas dirigencias sindicales. Ya no será por dedazo o por acuerdo del gobierno que tengan o no la presentación de los trabajadores, sino que tendrán que probarla”.
Consideró que con esta modificación en la legislación, sin duda habrá reacomodos en el escenario, los cuales ya se perciben tan sólo a unos meses de haberse dado el cambio en el gobierno, ya que han surgido organizaciones como la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, liderada por el senador morenista Pedro Haces Barba, y la Confederación Internacional de Trabajadores, que dirige el legislador Napoleón Gómez Urrutia.
En entrevista, el experto en derecho laboral destacó que la relación entre el gobierno y los sindicatos, ya sean de nueva creación o con años de fundación, debe ser de respeto e independencia, en la que las organizaciones gremiales no sean usadas como brazos de partidos , pero que tampoco se beneficie a ciertos sindicatos sólo por apoyar a ciertas figuras o asociaciones políticas.
La tentación es mucha, explicó, porque los líderes sindicales tienen una representación importante, lo cual se convierte en lo que se conoce como un factor real de poder que puede incidir en temas partidistas.
Indicó que la función de los sindicatos es la representación de los empleados, así como luchar por mejoras laborales, mas no la participación en asuntos políticos.
“Creo que los sindicatos van a tener suficiente trabajo en estos momentos tanto para reinventarse como para pensar si van a poder participar o no en política. Está el atractivo porque son agrupaciones que tienen el apoyo de una cantidad importante de personas, pero creo que lo primero es reinventarse y buscar cómo conectar con las bases de trabajadores”, consideró.
El objetivo es que haya democracia sindical
Óscar de la Vega explicó que los principios rectores de la nueva legislación laboral son la democracia sindical y la negociación colectiva.
“Es un cambio importante en el país, desde 1970 no habíamos tenido un cambio de este nivel (…) Por primera vez vamos a estar viviendo una democracia sindical de fondo en la que la decisión no es del sindicato, sino de los trabajadores”, expuso.
Por primera vez, indicó, se incluye en el artículo 358 de la Ley Federal del Trabajo el derecho del trabajador a poder determinar si quiere o no estar sindicalizado, cuando anteriormente los sindicatos tenían el control de los trabajadores a través de la cláusula de exclusión por ingreso y por la cláusula de exclusión por separación. Pero con este cambio se reconoce el derecho del trabajador a estar o no sindicalizado.
Un cambio fundamental, explicó, es el que quedó plasmado en el artículo 110, fracción sexta, que refiere que el trabajador tiene el derecho de decidir si paga o no cuotas sindicales, cuando anteriormente el patrón se encargaba simplemente de descontar los pagos a sus empleados.
Sin embargo, dijo, quedó un pendiente en el artículo 395, en el cual se condiciona el empleo a que el trabajador se afilie al sindicato titular del contrato colectivo de trabajo, lo cual es en flagrante violación al derecho de la libertad de asociación del empleado.

lidia.arista@eleconomista.mx
https://www.eleconomista.com.mx/politica/El-sindicalismo-debe-reinventarse-Oscar-de-la-Vega-20190518-0022.html

Habrá un gran activismo sindical: Xiuh Guillermo Tenorio

REFORMA LABORAL 
Tanto los líderes de sindicatos como los de centrales obreras buscarán mantener el apoyo de miembros, planteó el especialista en asuntos laborales.
Diego Badillo
18 de mayo de 2019, 17:41
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Xiuh Guillermo Tenorio, experto en asuntos laborales. Foto EE: Archivo.
A raíz de la reforma laboral que permite que en las empresas o dependencias haya más de un sindicato y democracia al interior de las organizaciones sindicales, en los próximos meses habrá un intenso activismo tanto de los líderes sindicales por mantener o conseguir el apoyo de sus agremiados, así como de las centrales obreras para mantener a sus sindicatos miembros, planteó Xiuh Guillermo Tenorio Antiga.
El experto en asuntos laborales explicó que las reformas en materia laboral publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) consideran nuevas reglas en materia de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva.
Concretamente el artículo 371 fracción IX de la Ley Federal del Trabajo establece que la elección de la directiva sindical y secciones sindicales se llevará a cabo mediante el ejercicio del voto directo, personal, libre, directo y secreto. 
Además, la ley permite la existencia de dos o más sindicatos.
Ante esa situación, Tenorio Antiga comentó que “lo que vamos a ver al interior de las empresas es mucha competencia para ver qué sindicato es quien va a detentar el contrato colectivo de trabajo”.
Eso debido a que el artículo 388 de la Ley Federal del Trabajo indica que “si concurren sindicatos de empresa o industriales o unos y otros, el contrato colectivo se celebrará con el que obtenga el mayor número de votos de los trabajadores dentro de la empresa”.
En ese sentido, el especialista dijo que habrá que estar atentos para ver la reacción que tendrán los líderes de los sindicatos tradicionales donde no hay democracia sindical, ya que “no están mancos” y se trata de personas con una amplia experiencia en el sector, al que conocen y donde siempre han estado y pueden dar muestras también de que saben defender a sus representados.
Puso como ejemplo el sindicato de trabajadores de Walmart, denominado Asociación Nacional del Comercio y Oficinas en General, cuyo secretario general es René Sansores Pérez y que está afiliado a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), liderada a su vez por el diputado federal priísta Isaías González Cuevas.
En febrero pasado, esa organización emplazó a huelga a la empresa y luego de un proceso de negociación se llegó a un acuerdo para conjurar la huelga que estaba emplazada para iniciar el 20 de marzo. Acordaron un aumento de salario y el pago de un bono a los trabajadores.
Se esperan reacomodos en centrales
En los últimos 70 años, el PRI, a través de la CTM y otras centrales obreras como la CROC y la Confederación Regional Obrera Mexicana, así como otros sindicatos grandes en número de agremiados, ejercieron un control de los trabajadores, gracias a las ventajas que les brindaba la ley.
Ahora, añadió Tenorio Antiga, el modelo cambió, pero “también hay que decir que los viejos líderes sindicales priistas son los más experimentados”.
También llamó la atención sobre figuras emergentes, que si bien algunos como el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, Napoleón Gómez Urrutia, que no sólo tiene muchos años en el sector sino heredó de su padre la dirigencia de ese gremio, ahora conformó una nueva organización, la Confederación Internacional de Trabajadores, con la que busca competir directamente contra la CTM, del PRI, pero desde las filas de Morena, partido que lo postuló como candidato al Senado, donde actualmente despacha.
Es el mismo caso el del senador, también de Morena, Pedro Haces, quien conformó la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México. En ambos casos son exmilitantes del PRI que, en el proceso electoral del 2018, se sumaron a Morena para apoyar al ahora presidente Andrés Manuel López Obrador. 
Tenorio Antiga sostuvo que ahora habrá que ver cómo va a ser la posición que asuma tanto el presidente de la República como las secretarías del Trabajo y Gobernación, en el sentido de si van a intervenir o no en la vida interna de los sindicatos y de las centrales obreras. Además habrá que estar atentos en cómo se comportan figuras como el líder del sindicato de telefonistas, quien es también líder de la Unión Nacional de Trabajadores, Francisco Hernández Juárez (exdiputado federal del PRD), quien se ha visto cercano al presidente López Obrador.

diego.badillo@eleconomista.mx
https://www.eleconomista.com.mx/politica/Habra-un-gran-activismo-sindical-Xiuh-Guillermo-Tenorio-20190518-0023.html

Ley laboral, cuna de sicarios


mayo 18, 2019 | Por Beatriz Pagés
El asesinato de  Gilberto Muñoz Mosqueda, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química, Petroquímica, Carboquímica, Energía y Gases, no mereció una sola mención o frase de reprobación por parte del Presidente de la República.
Muñoz Mosqueda era uno de los líderes más importantes del país, no solo por el tipo de sindicato que presidía sino por ser secretario general sustituto de Carlos Aceves del Olmo, actual líder nacional de la CTM a quien AMLO le regala sonrisas y sobadas en la espalda cada vez que lo ve.
El silencio y la indiferencia presidencial permeó a los medios de comunicación e incluso al mismo PRI. Tal parece que nadie entendió el significado de ese homicidio.
Extrañamente, tampoco nadie supo dimensionar lo que sucedió un día antes, 10 de mayo, de manera insólita, en un centro deportivo del Ejército Mexicano ubicado en Ciudad Acuña, Coahuila.
De acuerdo a lo narrado por el propio Carlos Aceves del Olmo, la titular de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, hizo las veces de Suprema Comandante de las Fuerzas Armadas al ordenar que soldados supervisaran el recuento por el Contrato Colectivo de la empresa “Arneses PCK”.
Con la  presencia militar, el gobierno federal pretendía proteger los intereses de Napoleón Gómez Urrutia, líder del sindicato minero que buscaba arrebatar a la CTM la titularidad del  contrato en cuestión.
Votación que perdió Gómez Urrutia debido a que los trabajadores ven en él a un líder que se ha enriquecido a costa de ellos, sin importarle poner en riesgo su vida y seguridad.
El hecho de haber recurrido al Ejército, a petición de un líder que hoy goza de la protección presidencial, demerita la imagen de las Fuerzas Armadas y también representa una grave violación constitucional.
De acuerdo a la ley, solamente el Presidente de la República y el Secretario de la Defensa tienen facultades para dar ordenes al Ejército, lo que convierte a cualquier otro funcionario  en responsable de usurpar funciones constitucionales.
Pero, lo anterior, es apenas la antesala de lo que viene.
La reforma laboral, impuesta por Estados Unidos, y que la 4T ha presentado como conquista de  autonomía y democracia sindical, le vino como “anillo al dedo” al proyecto “chavista” de López Obrador para destruir a los sindicatos constituidos.
Lo que está haciendo AMLO es simple y sencillamente seguir la receta que utilizó el presidente Hugo Chávez para, desde la más importante Confederación de Trabajadores de Venezuela, la CTV, acabar con la estructuras y las diferentes ramificaciones del sistema político tradicional.
¿Cómo lo hizo? Cambiando el procedimiento para elegir a los dirigentes del sindicato. A partir del 8 de abril de 1999, las elecciones se dieron  mediante voto universal, directo y secreto. Lo que suena, en apariencia, a democracia pura, pero que tuvo como único y verdadero objetivo el control absoluto del sindicalismo venezolano.
López Obrador, como lo dicta y manda el modelo bolivariano, busca sustituir a la CTM por una confederación que esté bajo su más absoluto control para desde ahí estallar huelgas, fijar condiciones laborales y expropiar empresas, en caso de que los dueños no acaten las disposiciones oficiales.
El 30 de abril de este año, la Cámara de Diputados aprobó por 398 votos a favor, la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado para que todos los trabajadores de la administración pública federal puedan formar sindicatos.
Eso que, a simple vista, parece una victoria laboral, busca ser la punta de lanza para crear una serie de “sindicatos morenos” paralelos, diseñados para vaciar a la FSTSE y a cada una de las federaciones o confederaciones que agrupan en este momento a trabajadores de distintos gremios.
En la UNAM ocurre algo similar. Varios grupos académicos pretenden crear una serie de sindicatos como vía para posicionarse políticamente lo que contaminaría la autonomía y pondría en peligro la estabilidad de esa casa de estudios.
La parálisis económica y el desbasto que existe en este momento en Venezuela se debe en gran parte a que brotaron por todas partes “sindicatos bolivarianos” que dieron origen a conflictos inter sindicales, que han impedido la negociación de los contratos colectivos y llevado a las empresas a cerrar sus puertas.
Lo que está haciendo López Obrador, junto con su líder de bolsillo, Napoleón Gómez Urrutia, es crear las condiciones para llevar a la calles una guerra intestina entre sindicatos y trabajadores.
Pero, eso no es todo. El asesinato del dirigente Gilberto Muñoz Mosqueda, en Salamanca, Guanajuato, y de otros dos líderes cetemistas, Jesús García y Roberto Castrejón en Cuernavaca, Morelos, demuestra que el “paralelismo” sindical promovido por Gómez Urrutia ya está causando efectos perversos.
El “paralelismo” o creación de sindicatos dobles está dando origen, con ayuda del crimen organizado, al sicariato. Es decir, al asesinato por encargo, como sucedió en Plaza de Armas de Cuernavaca donde un joven de 22 años ejecutó a los dos líderes de la CTM que se enfrentaban a una nueva agrupación sindical promovida desde el gobierno de Cuauhtémoc Blanco.
Los totalitarismos crean fachadas de democracia para ocultar verdaderas intenciones. La Reforma Laboral fue llevada al Congreso envuelta en papel de celofán, pero los hechos demuestran que se está convirtiendo en cuna de sicarios.

http://www.siempre.mx/2019/05/ley-laboral-cuna-de-sicarios/