por Redacción –
noviembre 20, 2018
CIMACFoto: César Martínez López
A reserva de ser acusada por plagio, en materia laboral para las trabajadoras habría que repetir el título del informe de Fundar. “Fue un mal año, no menos, como seis”. Se cumplieron con todos los requisitos de la precariedad y un poquito más:
Se destruyeron los empleos de mejores salarios -más de 5 salarios mínimos (SM)-crecieron los de los salarios más bajos (más de 1 hasta 2 SM); más empleos temporales; bajas tasas de sindicalización; aumentó la subocupación: trabajadoras que necesitan más de un empleo porque con el ingreso de uno no se cubren sus necesidades.
Y creció sensiblemente la tasa de condiciones críticas de ocupación: en 2012 era de 8.5, 10.4(2018) y, 11.0 para el tercer trimestre del año.
La tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO) la define Inegi como el porcentaje de la población ocupada que se encuentra trabajando menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabaja más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que labora más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos. Es considerado uno de los indicadores más significativos de la precariedad de un mercado laboral, o de las trabajadoras.
En el segundo trimestre de 2012 había 884 mil trabajadoras en condiciones de TCCO, para el tercer trimestre de este año la cifra creció a 1 millón 254 mil. Implica un incremento de 41.8 por ciento, prácticamente se duplica el número de mujeres que necesitan trabajar más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al SM (88.36 pesos diarios), y la que labora 48 horas semanales percibe un ingreso de dos SM.
PRECARIEDAD Y POBREZA INTERGENERACIONAL
La fabulosa herencia de un sexenio, “el sexenio del empleo precario”, o “el presidente del empleo precario”.
Los empleos de mayores salarios se han venido reduciendo. En el nivel de más cinco SM (alrededor de 13 mil pesos mensuales) para 2005 –antes de la recesión económica-, eran 901 mil los puestos; sin embargo en 2018 únicamente son 570 mil trabajadoras, una caída de más de la mitad, del orden del 58.0 por ciento.
En contraste, creció el número de mujeres con un ingreso laboral de un SM, al pasar de 1.1 a 1.9 millones. En síntesis, no hay una recuperación salarial o de condiciones de trabajo después de los retrocesos experimentados en la recesión de 2008.
Se estima que más de la cuarta parte de personas ocupadas trabajan jornadas de 12 horas cuando alcanzar una jornada de 8 horas fue una conquista sindical que literalmente costó “sangre, sudor y lágrimas”.
Pero este retroceso en las condiciones de trabajo de las y los trabajadores no se reduce a los efectos nocivos de un sexenio fatal, también están estrechamente relacionados con 30 años de gobiernos neoliberales donde el tema laboral ocupó los primeros lugares en ese nuevo término llamado precariedad pero los últimos en prioridades de política-política o bien, en materia de política económica.
El resultado es que hoy existen 8 millones 536 mil 423 personas que contaron con un empleo, pero sus condiciones laborales fueron críticas; es decir, recibieron un salario bajo, incluso menor al salario mínimo ubicado en 88.36 pesos diarios y/o trabajaron jornadas superiores a las 40 horas.
Alfonso Bouzas, especialista laboral de la UNAM, sostiene que las empresas han incorporado en las últimas décadas esquemas laborales en los que hay disminución de horas de trabajo y ello trae como consecuencia una reducción de salario y de prestaciones “deteriorando la calidad del empleo, lo que se ha generado en este sexenio son plazas que carecen de toda estabilidad laboral”. (El Economista 17/11/18).
Sobra decir que para el próximo gobierno una prioridad indiscutible será una nueva política laboral, es una de las expectativas más importantes, pero también una demanda muy sentida de toda la población.
Además este nuevo modelo laboral está marcado por los “nuevos” tiempos externos. Es el contenido del apartado laboral del T-Mec (Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá). En el Anexo 23-A, se establece que México debe aprobar las leyes secundarias sobre justicia y conciliación laboral antes de 2019.
Luego de que el actual presidente promulgara la reforma constitucional al sistema de justicia laboral en febrero de 2017, la reforma a las leyes secundarias sobre justicia y conciliación laboral está ahora en manos del nuevo Congreso.
Al respecto Nancy Pelosi, de la Cámara baja y líder Demócrata de Estados Unidos declaró:
“Antes que el Capitolio pueda avanzar en la ratificación del nuevo Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), México debe aprobar la reforma a sus leyes secundarias sobre derecho laboral”, (Reforma, 12/11/18).
Se puede afirmar que el contenido de este apartado laboral en términos generales representa un avance para las trabajadoras del país. Implicará el fin de los contratos de protección y una protección al libre derecho a la sindicalización, entre otros aspectos. (Carmen R. Ponce Meléndez)
Etiqueta: empleo precario
Defiende Manpower el outsourcing: abate desempleo, es útil a empleadores y al país

Domingo 28 de octubre de 2018, p. 33
De acuerdo con Manpower Group, no todo el outsourcing (subcontratación) es trabajo precario. Existe tercerización que brinda prestaciones laborales de ley y sueldos adecuados; estas firmas contribuyen al abatimiento del desempleo y prestan servicios a diversas empresas.
En el taller de medios Tercerización de personal, Héctor Márquez Pitol, director de Desarrollo Comercial y Relaciones Institucionales y de Gobierno de Manpower Group México y Centroamérica, habló del “outsourcing bueno y del malo”. Expuso que sin duda la tercerización ha demostrado ser una herramienta de utilidad para los empleadores y para el país
.
No obstante, lamentó que “sigue habiendo empresas con malas prácticas que se valen del outsourcing para evitar el pago de impuestos y las aportaciones a la seguridad social, evitando registrar a los trabajadores con su sueldo real o registrándolos como socios de sindicatos o profesionistas independientes”.
Dijo que también utilizan otras modalidades de pago, como puede ser por derechos de autor o por honorarios, para evadir al SAT (Servicio de Administración Tributaria)
.
En el país, “los sectores con mayor personal tercerizado son: comercio, con 34 por ciento, y en éste, el subsector de tiendas de autoservicio y departamentales, con 40.2 por ciento.
Le sigue la manufactura, con 26 por ciento, donde destaca la fabricación de equipos de transporte, con 20.9 por ciento, y por último, el sector de hospedaje y restaurantes, con 8 por ciento, y sobresale el subsector restaurantes, con 51.7 por ciento.
En cuanto a las entidades con mayor número de trabajadores subcontratados de manera formal están Ciudad de México, estado de México, Nuevo León y Jalisco, mientras Colima y Tlaxcala son los estados que tienen al menor número de trabajadores bajo el esquema de outsourcing.
Ciudad de México reporta 3.6 millones de trabajadores formales, de los cuales 798 mil 205 son empleados tercerizados, es decir, tienen una participación de 22.1 por ciento de la población con empleo formal.
En el estado de México, de acuerdo con datos oficiales, se tiene un registro de 344 mil 404 trabajadores bajo esquemas de subcontratación; mientras Nuevo León cuenta con 288 mil 687, y Jalisco reporta 253 mil 143.
Tras señalar que se requieren reglas más claras en la subcontratación, misma que se encuentra en la Ley Federal del Trabajo desde 2012, Márquez Pitol destacó que
desafortunadamente en nuestro país sigue habiendo personas y empresas que se aprovechan de los recovecos que hay en las leyes para evadir impuestos y sacar ventaja sobre las instituciones y los empleados, a quienes quitan la posibilidad de tener seguridad social o acceder a un crédito. Estas prácticas erróneas derivan en problemas de imagen para la industria y generan empleo precario.
Jaime Bustamente, representante jurídico de Manpower Group, comentó que para tratar de cerrar huecos en la ley, se ha propuesto reformar al artículo 15C de la Ley Federal del Trabajo.
https://www.jornada.com.mx/2018/10/28/sociedad/033n2soc?fbclid=IwAR0AXapZmx5g5BUognaOphHcj-Cgt2gail2dx6YNx9zpJrmsCLi9urraurI
La Reforma Laboral, paraíso de empresarios y ruina de trabajadores

De 2013 a 2018 se crearon 4 millones 676 mil 314 empleos con un salario de uno a dos salarios mínimos. En el mismo periodo se perdieron 2 millones 348 mil 898 empleos que ofrecían mínimo más de dos salarios mínimos y hasta más de cinco salarios mínimos, según el informe “El sexenio del empleo precario y los bajos salarios”, elaborado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, y del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y de Puebla.
Estas cifras publicadas en la recta final de la administración del Presidente Peña Nieto son consideradas el balance final del primer sexenio en que se puso a prueba la Reforma Laboral.
El estudio realizado a partir de los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), muestra que los empleos que ofrecen un sueldo de un salario mínimo, ubicado en 2018 en 88.36 pesos, crecieron 1 millón 486 mil 566; los que ofrecen más de uno y hasta dos, lo hicieron en 3 millones 189 mil 748.
Luego viene la disparidad en las cifras: hubo 251 mil 520 menos empleos que ofrecían más de dos y hasta tres salarios mínimos; 1 millón 058 mil 065 menos empleos de más de tres y hasta cinco salarios mínimos y 1 millón 039 mil 213 menos empleos de más de cinco salarios mínimos.
“El 60 por ciento de los trabajadores asalariados viven en condiciones de precariedad: no tienen seguridad social, prestaciones de ley, contratación definitiva, laboran más de 8 horas y reciben remuneraciones debajo de la línea de pobreza del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)”, señala el estudio.
Y seis años después, la Reforma Laboral sería uno de los elementos clave en la persistencia de la pobreza, ya que el 64 por ciento de los trabajadores perciben entre 1 y 3 salarios mínimos, cuando de acuerdo al Coneval, se requieren de 4 salarios mínimos para que un hogar promedio de cuatro personas no caiga debajo de la línea de pobreza monetaria.
“La política laboral de este sexenio viene con la inercia de la inclusión de México en el mercado internacional como país de bajos salarios. La Reforma Laboral fortaleció la contratación y el despido a bajo costo e incluyó el outsourcing como un mecanismo central. Le quitó derechos a los trabajadores y es un desastre en materia de desarrollo.
Lo único que ha generado es la persistencia de grandes capas de población trabajadora en la situación de pobreza: outsourcing, Reforma Laboral, el mercado internacional, son una bomba atómica que aplicó el gobierno de Peña Nieto: generación de empleos precarios, cuyo resultado es la persistencia de la pobreza y la desigualdad en el México del siglo XXI”, comentó Miguel Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana.
La promesa inicial del gobierno de Peña Nieto fue la creación de 500 mil nuevos empleos cada año. En su más reciente tanda de spots con motivo del on motivo de su sexto y último Informe de Gobierno, el Presidente habló de los “logros alcanzados” con la Reforma Laboral. “Sin duda, éste ha sido el sexenio del empleo”, dijo y presumió que en su administración se crearon 4 millones de empleos.
Según los números del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en lo que va del sexenio de Peña Nieto, se generaron 3.5 millones de nuevos empleos, pero no se sabe si cada afiliación al IMSS representa un nuevo empleo o la formalización de uno ya existente, además de que la mayoría de esos empleos creados ofrecen salarios de entre uno y tres salarios mínimos.
Datos de México ¿Cómo vamos? señalan que la informalidad en el país es más alta que en otras regiones con PIB per cápita similar; incluso hay menos informalidad en Venezuela, Chile, Brasil y México está casi al nivel de Colombia y El Salvador.
Por esta razón, el crecimiento de afiliados al IMSS, parece “atípico” si se compara con el crecimiento del PIB real.
Y con los nuevos datos, lo que se pone en duda es la calidad de esos empleos creados. ¿Qué es lo que hace un gobierno para que el resultado sea ese?
De acuerdo con Reyes Hernández, en el sexenio de Peña se conjuntaron varias cosas. Primero, la inercia que ya venía arrastrando de los sexenios anteriores con la inserción de México al mercado internacional con la oferta de los bajos salarios, es decir, cuando se decide que la principal arma de competitividad será la mano de obra barata, “no la inversión en tecnología ni infraestructura, sino las bajas remuneraciones”, explicó el investigador.
Eso marcó la tendencia de los “nuevos empleos” o de la demanda de empleos. Éstos sería en la manufacturera, la construcción, el comercio, en servicios y el sector primario –como jornalero agrícola, en comercios y restaurantes, en servicios de recolección de basura y limpieza–. Esos empleos son de baja remuneración y no requieren que el personal sea altamente calificado, que tenga maestría y doctorado.
México se ubica en el último lugar de los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde la mano de obra fue la peor pagada durante 2016, ya que se paga un promedio de 14.63 dólares (la media es de 50.21 dólares).
Esa es una inercia que viene de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón; Peña no la modifica.
“En donde sí hay un punto que le agrega Peña y que es la razón por la que registra una creación de empleos elevada, es que con él se aplica la Reforma Laboral. Con la inserción al mercado laboral, se empieza a contratar personal temporal bajo esa nueva ley que permite ahorrar en los costos de contratación y despido. Ahí es donde viene el boom: yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y te pago por fuera –esto tendría que revisarlo el SAT– con outsourcing o en efectivo, una compensación mayor. Yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y si es un trabajo un poco más calificado, te pago por outsourcing lo demás o en efectivo o en honorarios”, sostuvo Reyes.
Este es un tipo de “formalización”, que se generó. Las empresas registran a los empleados con uno o dos salarios para cotizar más bajo en el Seguro Social y por otro lado pagan con outsourcing o en efectivo para que compense lo que realmente debería ganar un empleado.
“Esa irregularidad, tendría la nueva administración como reto, identificar quiénes o qué empresas están bajo esa modalidad simulando pagar uno o dos salarios mínimos cuando realmente lo que se debe pagar son cuatro o cinco. Hacer eso le evita al empleador pagar ahorros para el retiro, la seguridad social por una cotización de cinco salarios. Están ocurriendo fenómenos que la autoridad que entra deberá de investigar. Esa aplicación de la Reforma Laboral es la que se está abusando del outsourcing y de los contratos por honorarios. Así se evitan pagar tanto contribuciones a la seguridad social, el ahorro para el retiro e impuestos”, agregó el investigador.
La población joven de entre 15 a 29 años se encuentra en el grupo más vulnerable de trabajadores en México. De acuerdo con el Observatorio, el 81 por ciento de ellos no tiene un salario digno, suficiente y mínimo que garantice el cumplimiento del Artículo 123 Constitucional.
Respecto a la seguridad social, 8 millones 795 mil 702 jóvenes, el 59.8 por ciento, no cuenta con ella; mientras que 4 millones 507 mil 233, el 30.2 por ciento, sí goza de esta prestación de Ley. Sobre las prestaciones mínimas de ley y más, el 40.3 por ciento de la población trabajadora mayor de 15 años cuenta con algún beneficio laboral, superior al 37.4 por ciento que mostraban en 2005. Los trabajadores sin prestación alguna que para 2005 eran el 45.5 por ciento, en 2017 fue de 42.4 por ciento.
En cuanto a los jóvenes, ocurre una situación similar a la de la seguridad social, donde ser joven es garante de no contar con derechos. Sólo el 31.9 por ciento de los jóvenes cuentan con las prestaciones mínimas de ley y el 50.6 por ciento no tiene prestación alguna.
El outsourcing está permitido, lo que no es la simulación, recalcó Reyes. Si al trabajador se le va a pagar cinco salarios, no se le tiene que registrar un salario mínimo en el seguro social registrándolo legalmente y darle el resto del dinero por otra vía, “es una simulación y se están evadiendo impuestos y contribuciones a la seguridad social. Eso sí es algo ilegal y debe haber sanción para esas empresas que recurren a este tipo de prácticas”.
Esas prácticas también tienen implicaciones en la pobreza, ya que el Coneval identifica a la población en situación de pobreza si alguien no tiene por lo menos tres de los derechos sociales y está debajo del nivel de los ingresos. Ese tipo de contratación de outsourcing priva a los trabajadores de ciertos derechos mínimos.
“Entonces la precariedad laboral es la que está abonando a que la pobreza en México no se resuelva, que sea persistente.
Estas prácticas no solo afectaron a la población que percibe salarios bajos por su preparación académica, sino que también arrastró a los de mayor preparación. De acuerdo con el informe, en el centro y norte del país, donde las actividades económicas exigen más calificación en comparación con el sur del país, se registró una reducción salarial proporcionalmente mayor al promedio nacional.
Reyes señaló que eso se dio en las actividades donde se demanda trabajo con más educación y en las plazas con más antigüedad. En las plazas en las que se podía ganar seis salarios mínimos, se cambiaron a outsorucing con cuatro salarios y sin antigüedad.
“En el norte, con la entrada del outsourcing hubo una reconfiguración de todo el empleo y una pérdida de capacidad de negociación de los trabajadores al no haber sindicatos fuertes e independientes en estas empresas, ubicadas en el centro y norte del país en las zonas industriales”, concluyó./Sin Embargo
http://www.elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/15985/la-reforma-laboral-paraiso-de-empresarios-y-ruina-de-trabajadores?fbclid=IwAR3pJhGfffM6cAyfBXWrE6xST_cujoy6pgEZbSh2JU03tukdpyGo93P7veg
La Reforma Laboral que precarizó el empleo en México

Una reforma precarizadora.
El empleo precario es un problema real en el mercado laboral mexicano. Los bajos salarios y la simulación salarial son problemas omnipresentes en la contratación y la Reforma Laboral de 2012 parece haber sido un combustible para este tipo de prácticas.
A pesar de que la Reforma Laboral fue aprobada durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, el responsable de implementarla fue Enrique Peña Nieto. Durante los seis años que ha estado en vigor, los empleos bien remunerados han disminuido y los mal remunerados van en aumento. Lo anterior de acuerdo con el estudio denominado “El sexenio del empleo precario y los bajos salarios” elaborado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana y el Observatorio de Salarios de la misma de la Ciudad de México y Puebla.
El estudio fue realizado con base en la información proporcionada por las Encuestas Nacionales de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada anualmente por el INEGI. En los datos recabados se pudo constatar que el número de empleos que ofrecen un salario mínimo y de uno a dos, crecieron en el sexenio de Peña Nieto en 1 millón 486 mil 566 y 3 millones 189 mil 748, respectivamente.
Por otro lado, los salarios entre dos y tres salarios mínimos, de tres a cinco y más de cinco, se redujeron en el mismo periodo. 251 mil 520 menos de dos a tres, 1 millón 058 mil 065 de tres a cinco y 1 millón 039 mil de más de cinco. En general, el 64% de los trabajadores ganan entre 1 y 3 salarios mínimos, por debajo de la línea de bienestar establecida por el CONEVAL.
El problema de los empleos que se están creando en la actualidad es que estos son de bajos ingresos o al menos eso es lo que reportan al Seguro Social. De acuerdo con estimaciones del propio gobierno, durante el sexenio de Peña Nieto se han creado más de 4 millones de empleos en seis años, sin embargo, esta es una cifra engañosa. Esto debido a que la cifra se calcula basado en el número de afiliaciones al IMSS lo que no necesariamente significa la creación de nuevos puestos, sino que también podría significar la formalización del mismo.
Simulación salarial y el uso indebido del outsourcing.
De acuerdo con Miguel Reyes Hernández el número de puestos de trabajo creados podría ser a razón de la inserción de México en el mercado de los países de bajos salarios. El país le apostó a la mano de obra barata antes que a la innovación indicó. Esto evidentemente impactó en el tiempo de empleos que se crearon y el ingreso medio por los mismos.
La mayoría de los empleos creados en este sexenio corresponden a aquellos en la manufactura, construcción, comercial y el sector agrícola; estos son empleos usualmente con salarios sustancialmente bajos. Adicionalmente, son empleos que no requieren de habilidades especiales o calificación. La paga promedio al día en México es de 14.63 dólares, la más baja de la OCDE cuyo promedio es de 50.21 dólares.
En donde sí hay un punto que le agrega Peña y que es la razón por la que registra una creación de empleos elevada, es que con él se aplica la Reforma Laboral. Con la inserción al mercado laboral, se empieza a contratar personal temporal bajo esa nueva ley que permite ahorrar en los costos de contratación y despido. Ahí es donde viene el boom: yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y te pago por fuera –esto tendría que revisarlo el SAT– con outsourcing o en efectivo, una compensación mayor. Yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y si es un trabajo un poco más calificado, te pago por outsourcing lo demás o en efectivo o en honorarios.
Bajo este esquema las empresas registran a sus trabajadores con sueldos menores a los que realmente perciben a fin de reducir sus contribuciones al IMSS. De igual manera han recurrido al outsourcing para pulverizar puestos de trabajo con sueldos y prestaciones menores. En definitiva, esto es violatorio del 123 constitucional y de lo depuesto en la Ley Federal del Trabajo respecto a las regulaciones del outsourcing.
Esa irregularidad, tendría la nueva administración como reto, identificar quiénes o qué empresas están bajo esa modalidad simulando pagar uno o dos salarios mínimos cuando realmente lo que se debe pagar son cuatro o cinco. Hacer eso le evita al empleador pagar ahorros para el retiro, la seguridad social por una cotización de cinco salarios. Están ocurriendo fenómenos que la autoridad que entra deberá de investigar. Esa aplicación de la Reforma Laboral es la que se está abusando del outsourcing y de los contratos por honorarios. Así se evitan pagar tantas contribuciones a la seguridad social, el ahorro para el retiro e impuestos.
Los jóvenes son los más vulnerables.
Sin embargo la mayor vulnerabilidad se concentra en la población jovenque trabaja, es decir, aquella en el rango entre los 15 y 29 años. La investigación señala que el 81% de ellos no ingresan lo que podría considerarse un salario digno. 59.8% o 8 millones 795 mil 702, no cuentan con seguridad social. En lo que respecta a las prestaciones sociales, sólo el 31.9% tiene acceso a las mínimas que garantiza la ley, mientras el 50.6% no cuentan con una sola prestación.
En el caso de la población económicamente activa mayor de 15 años en general, el 40.3% cuenta con algún beneficio laboral, un incremento en comparación con 2005 cuándo se reportaba un 37.4%. El número de trabajadores que no cuentan con alguna prestación social se eleva al 42.4% contra 45.5% de 2005.
(Posta) La población jóven es una de las más afectadas por la simulación salarial y el outsourcing.
De acuerdo con el CONEVAL, si una persona carece de tres derechos sociales y sus ingresos se encuentran por debajo del umbral de bienestar, esta se puede considerar pobre. Esquemas como el outsourcing y la simulación ante el IMSS son mecanismos que han ayudado a incrementar las carencias en el sector laboral y por lo tanto incrementando su vulnerabilidad a la pobreza.
También acabó con los salarios mejor remunerados de los profesionistas.
De acuerdo con el informe, la entrada en vigor de la Reforma Laboral no sólo afectó a la calidad de los trabajos en general, sino que también pulverizó el sueldo de los mejor preparados. Se señala que en el centro y norte del país donde abundan aquellos puestos que requieren mayor preparación académica, los sueldos se redujeron considerablemente. Los trabajos más afectados fueron aquellos que requieren mayor educacióny en dónde se acumulaba mayor antigüedad.
En el norte, con la entrada del outsourcing hubo una reconfiguración de todo el empleo y una pérdida de capacidad de negociación de los trabajadores al no haber sindicatos fuertes e independientes en estas empresas, ubicadas en el centro y norte del país en las zonas industriales.
En su momento el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador dijo que se buscará la manera de modificar o derogar la reforma laboral. Esta reforma fue aprobada en 2012 durante la LXI legislatura, meses antes de la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia. La reforma tuvo como fin flexibilizar la contratación y despido de trabajadores y regular figuras como el outsourcing, sin embargo, muchos han criticado que, al regular dichas figuras, lo único que se procedió a hacer, fue a legalizarlas.
https://breaking.com.mx/2018/10/la-reforma-laboral-que-precarizo-el-empleo-en-mexico/?fbclid=IwAR0TKjWiJ-PSwsGp28yKQV0exJjd7djQJKhh7Nq_XZX03cHmuTEx81WexpA
La Reforma Laboral fue en 6 años paraíso de empresarios y ruina de trabajadores… con y sin estudios
Este periodo de prueba de seis años deja retos para la siguiente administración, que deberá investigar los vicios que se crearon bajo el amparo de la flexibilidad laboral y la inserción de México al mercado global.
Ciudad de México, 24 de octubre (SinEmbargo).- La administración de Enrique Peña Nieto es la que se encargó de implementar la Reforma Laboral que heredó de Felipe Calderón Hinojosa. El saldo es claro: el 63 por ciento de la población asalariada de México gana de uno a tres salarios mínimos.
De 2013 a 2018 se crearon 4 millones 676 mil 314 empleos con un salario de uno a dos salarios mínimos. En el mismo periodo se perdieron 2 millones 348 mil 898 empleos que ofrecían mínimo más de dos salarios mínimos y hasta más de cinco salarios mínimos, según el informe “El sexenio del empleo precario y los bajos salarios”, elaborado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, y del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y de Puebla.
Estas cifras publicadas en la recta final de la administración del Presidente Peña Nieto son consideradas el balance final del primer sexenio en que se puso a prueba la Reforma Laboral.
El estudio realizado a partir de los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), muestra que los empleos que ofrecen un sueldo de un salario mínimo, ubicado en 2018 en 88.36 pesos, crecieron 1 millón 486 mil 566; los que ofrecen más de uno y hasta dos, lo hicieron en 3 millones 189 mil 748.
Luego viene la disparidad en las cifras: hubo 251 mil 520 menos empleos que ofrecían más de dos y hasta tres salarios mínimos; 1 millón 058 mil 065 menos empleos de más de tres y hasta cinco salarios mínimos y 1 millón 039 mil 213 menos empleos de más de cinco salarios mínimos.
“El 60 por ciento de los trabajadores asalariados viven en condiciones de precariedad: no tienen seguridad social, prestaciones de ley, contratación definitiva, laboran más de 8 horas y reciben remuneraciones debajo de la línea de pobreza del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)”, señala el estudio.
Y seis años después, la Reforma Laboral sería uno de los elementos clave en la persistencia de la pobreza, ya que el 64 por ciento de los trabajadores perciben entre 1 y 3 salarios mínimos, cuando de acuerdo al Coneval, se requieren de 4 salarios mínimos para que un hogar promedio de cuatro personas no caiga debajo de la línea de pobreza monetaria.
“La política laboral de este sexenio viene con la inercia de la inclusión de México en el mercado internacional como país de bajos salarios. La Reforma Laboral fortaleció la contratación y el despido a bajo costo e incluyó el outsourcing como un mecanismo central. Le quitó derechos a los trabajadores y es un desastre en materia de desarrollo. Lo único que ha generado es la persistencia de grandes capas de población trabajadora en la situación de pobreza: outsourcing, Reforma Laboral, el mercado internacional, son una bomba atómica que aplicó el gobierno de Peña Nieto: generación de empleos precarios, cuyo resultado es la persistencia de la pobreza y la desigualdad en el México del siglo XXI”, comentó Miguel Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana.
EL ALTO COSTO DE LA REFORMA
El informe se centra en que los empleos que se están creando son de mini salarios y los empleos que han disminuido son los de la parte media hacia arriba.
La promesa inicial del gobierno de Peña Nieto fue la creación de 500 mil nuevos empleos cada año. En su más reciente tanda de spots con motivo del on motivo de su sexto y último Informe de Gobierno, el Presidente habló de los “logros alcanzados” con la Reforma Laboral. “Sin duda, éste ha sido el sexenio del empleo”, dijo y presumió que en su administración se crearon 4 millones de empleos.
Según los números del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en lo que va del sexenio de Peña Nieto, se generaron 3.5 millones de nuevos empleos, pero no se sabe si cada afiliación al IMSS representa un nuevo empleo o la formalización de uno ya existente, además de que la mayoría de esos empleos creados ofrecen salarios de entre uno y tres salarios mínimos.
Datos de México ¿Cómo vamos? señalan que la informalidad en el país es más alta que en otras regiones con PIB per cápita similar; incluso hay menos informalidad en Venezuela, Chile, Brasil y México está casi al nivel de Colombia y El Salvador.
Por esta razón, el crecimiento de afiliados al IMSS, parece “atípico” si se compara con el crecimiento del PIB real.
Y con los nuevos datos, lo que se pone en duda es la calidad de esos empleos creados. ¿Qué es lo que hace un gobierno para que el resultado sea ese?
De acuerdo con Reyes Hernández, en el sexenio de Peña se conjuntaron varias cosas. Primero, la inercia que ya venía arrastrando de los sexenios anteriores con la inserción de México al mercado internacional con la oferta de los bajos salarios, es decir, cuando se decide que la principal arma de competitividad será la mano de obra barata, “no la inversión en tecnología ni infraestructura, sino las bajas remuneraciones”, explicó el investigador.
Eso marcó la tendencia de los “nuevos empleos” o de la demanda de empleos. Éstos sería en la manufacturera, la construcción, el comercio, en servicios y el sector primario –como jornalero agrícola, en comercios y restaurantes, en servicios de recolección de basura y limpieza–. Esos empleos son de baja remuneración y no requieren que el personal sea altamente calificado, que tenga maestría y doctorado.
México se ubica en el último lugar de los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde la mano de obra fue la peor pagada durante 2016, ya que se paga un promedio de 14.63 dólares (la media es de 50.21 dólares).
Esa es una inercia que viene de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón; Peña no la modifica.
“En donde sí hay un punto que le agrega Peña y que es la razón por la que registra una creación de empleos elevada, es que con él se aplica la Reforma Laboral. Con la inserción al mercado laboral, se empieza a contratar personal temporal bajo esa nueva ley que permite ahorrar en los costos de contratación y despido. Ahí es donde viene el boom: yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y te pago por fuera –esto tendría que revisarlo el SAT– con outsourcing o en efectivo, una compensación mayor. Yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y si es un trabajo un poco más calificado, te pago por outsourcing lo demás o en efectivo o en honorarios”, sostuvo Reyes.
Este es un tipo de “formalización”, que se generó. Las empresas registran a los empleados con uno o dos salarios para cotizar más bajo en el Seguro Social y por otro lado pagan con outsourcing o en efectivo para que compense lo que realmente debería ganar un empleado.
“Esa irregularidad, tendría la nueva administración como reto, identificar quiénes o qué empresas están bajo esa modalidad simulando pagar uno o dos salarios mínimos cuando realmente lo que se debe pagar son cuatro o cinco. Hacer eso le evita al empleador pagar ahorros para el retiro, la seguridad social por una cotización de cinco salarios. Están ocurriendo fenómenos que la autoridad que entra deberá de investigar. Esa aplicación de la Reforma Laboral es la que se está abusando del outsourcing y de los contratos por honorarios. Así se evitan pagar tanto contribuciones a la seguridad social, el ahorro para el retiro e impuestos”, agregó el investigador.
La población joven de entre 15 a 29 años se encuentra en el grupo más vulnerable de trabajadores en México. De acuerdo con el Observatorio, el 81 por ciento de ellos no tiene un salario digno, suficiente y mínimo que garantice el cumplimiento del Artículo 123 Constitucional.
Respecto a la seguridad social, 8 millones 795 mil 702 jóvenes, el 59.8 por ciento, no cuenta con ella; mientras que 4 millones 507 mil 233, el 30.2 por ciento, sí goza de esta prestación de Ley. Sobre las prestaciones mínimas de ley y más, el 40.3 por ciento de la población trabajadora mayor de 15 años cuenta con algún beneficio laboral, superior al 37.4 por ciento que mostraban en 2005. Los trabajadores sin prestación alguna que para 2005 eran el 45.5 por ciento, en 2017 fue de 42.4 por ciento.
En cuanto a los jóvenes, ocurre una situación similar a la de la seguridad social, donde ser joven es garante de no contar con derechos. Sólo el 31.9 por ciento de los jóvenes cuentan con las prestaciones mínimas de ley y el 50.6 por ciento no tiene prestación alguna.
El outsourcing está permitido, lo que no es la simulación, recalcó Reyes. Si al trabajador se le va a pagar cinco salarios, no se le tiene que registrar un salario mínimo en el seguro social registrándolo legalmente y darle el resto del dinero por otra vía, “es una simulación y se están evadiendo impuestos y contribuciones a la seguridad social. Eso sí es algo ilegal y debe haber sanción para esas empresas que recurren a este tipo de prácticas”.
Esas prácticas también tienen implicaciones en la pobreza, ya que el Coneval identifica a la población en situación de pobreza si alguien no tiene por lo menos tres de los derechos sociales y está debajo del nivel de los ingresos. Ese tipo de contratación de outsourcing priva a los trabajadores de ciertos derechos mínimos.
“Entonces la precariedad laboral es la que está abonando a que la pobreza en México no se resuelva, que sea persistente.
Estas prácticas no solo afectaron a la población que percibe salarios bajos por su preparación académica, sino que también arrastró a los de mayor preparación. De acuerdo con el informe, en el centro y norte del país, donde las actividades económicas exigen más calificación en comparación con el sur del país, se registró una reducción salarial proporcionalmente mayor al promedio nacional.
Reyes señaló que eso se dio en las actividades donde se demanda trabajo con más educación y en las plazas con más antigüedad. En las plazas en las que se podía ganar seis salarios mínimos, se cambiaron a outsorucing con cuatro salarios y sin antigüedad.
“En el norte, con la entrada del outsourcing hubo una reconfiguración de todo el empleo y una pérdida de capacidad de negociación de los trabajadores al no haber sindicatos fuertes e independientes en estas empresas, ubicadas en el centro y norte del país en las zonas industriales”, concluyó.
La Reforma Laboral fue en 6 años paraíso de empresarios y ruina de trabajadores… con y sin estudios
La Reforma Laboral fue en 6 años paraíso de empresarios y ruina de trabajadores… con y sin estudios
Por Daniela Barragán
SinEmbargo
octubre 24, 2018
12:05am
Aunque fue creada y aprobada bajo la Presidencia del panista Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), con el fin de la administración de Enrique Peña Nieto, la Reforma Laboral cumple seis años de estar en vigor.
Fueron seis años de implementación y los resultados son claros: hubo beneficio para los empresarios, pero para el grueso de la población, del norte y del sur, con o sin estudios, se tradujo en pobreza, de acuerdo con un estudio de la Universidad Iberoamericana.
Este periodo de prueba de seis años deja retos para la siguiente administración, que deberá investigar los vicios que se crearon bajo el amparo de la flexibilidad laboral y la inserción de México al mercado global.
Ciudad de México, 24 de octubre (SinEmbargo).- La administración de Enrique Peña Nieto es la que se encargó de implementar la Reforma Laboral que heredó de Felipe Calderón Hinojosa. El saldo es claro: el 63 por ciento de la población asalariada de México gana de uno a tres salarios mínimos.
De 2013 a 2018 se crearon 4 millones 676 mil 314 empleos con un salario de uno a dos salarios mínimos. En el mismo periodo se perdieron 2 millones 348 mil 898 empleos que ofrecían mínimo más de dos salarios mínimos y hasta más de cinco salarios mínimos, según el informe “El sexenio del empleo precario y los bajos salarios”, elaborado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, y del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y de Puebla.
Estas cifras publicadas en la recta final de la administración del Presidente Peña Nieto son consideradas el balance final del primer sexenio en que se puso a prueba la Reforma Laboral.
El grupo de investigadores de esas instituciones coincidieron en que se crearon empleos precarios y se perdieron los mejor remunerados, lo que indica que no solo se afectó a la población con menor nivel educativo, sino que la flexibilidad laboral y la oferta al extranjero de mano de obra barata, también terminó por afectar a la población con mejor preparación académica.
El estudio realizado a partir de los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), muestra que los empleos que ofrecen un sueldo de un salario mínimo, ubicado en 2018 en 88.36 pesos, crecieron 1 millón 486 mil 566; los que ofrecen más de uno y hasta dos, lo hicieron en 3 millones 189 mil 748.
Luego viene la disparidad en las cifras: hubo 251 mil 520 menos empleos que ofrecían más de dos y hasta tres salarios mínimos; 1 millón 058 mil 065 menos empleos de más de tres y hasta cinco salarios mínimos y 1 millón 039 mil 213 menos empleos de más de cinco salarios mínimos.
“El 60 por ciento de los trabajadores asalariados viven en condiciones de precariedad: no tienen seguridad social, prestaciones de ley, contratación definitiva, laboran más de 8 horas y reciben remuneraciones debajo de la línea de pobreza del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)”, señala el estudio.
Y seis años después, la Reforma Laboral sería uno de los elementos clave en la persistencia de la pobreza, ya que el 64 por ciento de los trabajadores perciben entre 1 y 3 salarios mínimos, cuando de acuerdo al Coneval, se requieren de 4 salarios mínimos para que un hogar promedio de cuatro personas no caiga debajo de la línea de pobreza monetaria.
“La política laboral de este sexenio viene con la inercia de la inclusión de México en el mercado internacional como país de bajos salarios. La Reforma Laboral fortaleció la contratación y el despido a bajo costo e incluyó el outsourcing como un mecanismo central. Le quitó derechos a los trabajadores y es un desastre en materia de desarrollo. Lo único que ha generado es la persistencia de grandes capas de población trabajadora en la situación de pobreza: outsourcing, Reforma Laboral, el mercado internacional, son una bomba atómica que aplicó el gobierno de Peña Nieto: generación de empleos precarios, cuyo resultado es la persistencia de la pobreza y la desigualdad en el México del siglo XXI”, comentó Miguel Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana.
México se ubica en el último lugar de los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde la mano de obra fue la peor pagada durante 2016, ya que se paga un promedio de 14.63 dólares (la media es de 50.21 dólares).
Esa es una inercia que viene de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón; Peña no la modifica.
“En donde sí hay un punto que le agrega Peña y que es la razón por la que registra una creación de empleos elevada, es que con él se aplica la Reforma Laboral. Con la inserción al mercado laboral, se empieza a contratar personal temporal bajo esa nueva ley que permite ahorrar en los costos de contratación y despido. Ahí es donde viene el boom: yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y te pago por fuera –esto tendría que revisarlo el SAT– con outsourcing o en efectivo, una compensación mayor. Yo te contrato con uno o dos salarios mínimos y si es un trabajo un poco más calificado, te pago por outsourcing lo demás o en efectivo o en honorarios”, sostuvo Reyes.
Este es un tipo de “formalización”, que se generó. Las empresas registran a los empleados con uno o dos salarios para cotizar más bajo en el Seguro Social y por otro lado pagan con outsourcing o en efectivo para que compense lo que realmente debería ganar un empleado.
“Esa irregularidad, tendría la nueva administración como reto, identificar quiénes o qué empresas están bajo esa modalidad simulando pagar uno o dos salarios mínimos cuando realmente lo que se debe pagar son cuatro o cinco. Hacer eso le evita al empleador pagar ahorros para el retiro, la seguridad social por una cotización de cinco salarios. Están ocurriendo fenómenos que la autoridad que entra deberá de investigar. Esa aplicación de la Reforma Laboral es la que se está abusando del outsourcing y de los contratos por honorarios. Así se evitan pagar tanto contribuciones a la seguridad social, el ahorro para el retiro e impuestos”, agregó el investigador.
La población joven de entre 15 a 29 años se encuentra en el grupo más vulnerable de trabajadores en México. De acuerdo con el Observatorio, el 81 por ciento de ellos no tiene un salario digno, suficiente y mínimo que garantice el cumplimiento del Artículo 123 Constitucional.
Respecto a la seguridad social, 8 millones 795 mil 702 jóvenes, el 59.8 por ciento, no cuenta con ella; mientras que 4 millones 507 mil 233, el 30.2 por ciento, sí goza de esta prestación de Ley. Sobre las prestaciones mínimas de ley y más, el 40.3 por ciento de la población trabajadora mayor de 15 años cuenta con algún beneficio laboral, superior al 37.4 por ciento que mostraban en 2005. Los trabajadores sin prestación alguna que para 2005 eran el 45.5 por ciento, en 2017 fue de 42.4 por ciento.
En cuanto a los jóvenes, ocurre una situación similar a la de la seguridad social, donde ser joven es garante de no contar con derechos. Sólo el 31.9 por ciento de los jóvenes cuentan con las prestaciones mínimas de ley y el 50.6 por ciento no tiene prestación alguna.
El outsourcing está permitido, lo que no es la simulación, recalcó Reyes. Si al trabajador se le va a pagar cinco salarios, no se le tiene que registrar un salario mínimo en el seguro social registrándolo legalmente y darle el resto del dinero por otra vía, “es una simulación y se están evadiendo impuestos y contribuciones a la seguridad social. Eso sí es algo ilegal y debe haber sanción para esas empresas que recurren a este tipo de prácticas”.
Esas prácticas también tienen implicaciones en la pobreza, ya que el Coneval identifica a la población en situación de pobreza si alguien no tiene por lo menos tres de los derechos sociales y está debajo del nivel de los ingresos. Ese tipo de contratación de outsourcing priva a los trabajadores de ciertos derechos mínimos.
“Entonces la precariedad laboral es la que está abonando a que la pobreza en México no se resuelva, que sea persistente.
Estas prácticas no solo afectaron a la población que percibe salarios bajos por su preparación académica, sino que también arrastró a los de mayor preparación. De acuerdo con el informe, en el centro y norte del país, donde las actividades económicas exigen más calificación en comparación con el sur del país, se registró una reducción salarial proporcionalmente mayor al promedio nacional.
Reyes señaló que eso se dio en las actividades donde se demanda trabajo con más educación y en las plazas con más antigüedad. En las plazas en las que se podía ganar seis salarios mínimos, se cambiaron a outsorucing con cuatro salarios y sin antigüedad.
“En el norte, con la entrada del outsourcing hubo una reconfiguración de todo el empleo y una pérdida de capacidad de negociación de los trabajadores al no haber sindicatos fuertes e independientes en estas empresas, ubicadas en el centro y norte del país en las zonas industriales”, concluyó.
http://www.sinembargo.mx/24-10-2018/3488010#.W9BsMhyhIqY.twitter
Política salarial-laboral de Peña Nieto destruyó empleos de altos ingresos
Mié, 17 Oct 2018
El 60% de los trabajadores asalariados viven en condiciones de precariedad
- (Imagen: pixabay.com).
‘El sexenio del empleo precario y los bajos salarios’
Primera de tres partes
La política salarial-laboral de la administración del presidente Enrique Peña Nieto destruyó fuentes de trabajo en empleos de altos salarios y sólo presentó crecimiento del empleo en salarios de baja remuneración, señaló un estudio realizado por investigadores de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y de la Universidad Iberoamericana Puebla.
En el análisis de coyuntura ‘El sexenio del empleo precario y los bajos salarios’, coordinado por el doctor Miguel Santiago Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de la IBERO, se menciona que la política laboral y salarial es sin duda, uno de los aspectos más inamovibles de los últimos 30 años en México.
En la administración de Peña Nieto, la precariedad en las condiciones laborales, con población sin seguridad social, contratación no permanente y sin prestaciones, se vio acompañada de creación de puestos de trabajo con menores salarios y destrucción de empleos con mayores remuneraciones.
Por ejemplo, la población asalariada donde hubo un mayor crecimiento del empleo fue la integrada por trabajadores que perciben más de un y hasta dos salarios mínimos mensuales. Entre 2013 y el 2018 se crearon tres millones 189 mil 748 puestos de trabajo en esta población. Por el contrario, donde más fuentes de trabajo se perdieron, con un total de un millón 58 mil 65 empleos, fue entre quienes reciben de sueldo más de tres y hasta cinco salarios mínimos. A esto último hay que añadir que entre quienes ganan más de cinco salarios mínimos se perdieron un millón 39 mil 213 empleos.
El Cuadro 1 muestra que en el sexenio de Peña Nieto se crearon empleos en mayor precariedad por condición salarial y se perdieron trabajos mejor remunerados. Del primer trimestre de 2013 al primer trimestre de 2018, se han creado cuatro millones 676 mil 314 empleos asalariados con remuneraciones entre uno y dos salarios mínimos; y se perdieron dos millones 348 mil 898 trabajos cuyos salarios oscilaban entre los dos y más de cinco salarios mínimos.
Casi un millón y medio más de trabajadores respecto al inicio de la administración perciben hoy un salario mínimo y, más de tres millones de trabajadores asalariados adicionales reciben un pago por su capacidad de trabajo de uno a dos salarios mínimos, es decir, aumentó el número y proporción de trabajadores con uno y dos salarios mínimos.
Salarios por sector
Al mirar el Cuadro 2, se observa que la población entre un salario mínimo se concentra hoy, en el sector primario, como jornalero agrícola, en comercios y restaurantes, en servicios de recolección de basura y limpieza (agrupados en los servicios sociales diversos) y en la industria manufacturera.
Los trabajadores en condiciones de precariedad salarial, cuyo salario promedio es de $3,545 pesos al mes, laboran en la industria manufacturera, la construcción, el comercio, los servicios y el sector primario.
‘Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca’ es el sector con el menor salario mínimo promedio, con $2,177 pesos al mes, que recibe el 11.4% de la población con percepciones entre uno y tres salarios mínimos. En este mismo rango, entre uno y tres salarios mínimos, la mayoría de la población la conforma el 22.3%, que tiene ingresos de $3,459 pesos al mes.
Actualmente, casi dos terceras partes de la población, el 60% de los trabajadores asalariados, viven en condiciones de precariedad: no tienen seguridad social, prestaciones de ley, contratación definitiva, laboran más de 8 horas y reciben remuneraciones debajo de la línea de pobreza del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).
El 64% de los trabajadores perciben entre uno y tres salarios mínimos, situación garante de la persistencia de la pobreza en sus hogares, considerando que de acuerdo al CONEVAL, se requieren de cuatro salarios mínimos para que un hogar promedio de cuatro personas no caiga debajo de la línea de pobreza monetaria (Informe 2018 del Observatorio de Salarios).
Continuará…
El análisis de coyuntura ‘El sexenio del empleo precario y los bajos salarios’ fue elaborado por académicos-investigadores adscritos al Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, y al Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y Universidad Iberoamericana Puebla. El equipo de trabajo lo conforman: Graciela Teruel, Miguel Reyes, Miguel López, Aniel Altamirano, Víctor Pérez y Brenda Coutiño
http://ibero.mx/prensa/investigacion-ibero-arroja-que-politica-salarial-laboral-de-pena-nieto-destruyo-empleos-de-altos-ingresos?fbclid=IwAR26s-48dsq7CFF6ZjGibE7AcWofuTjKJ7lhDwnAgBBbAeSapor_tP8D4ss
Libro: Mercado de trabajo en México. Acumulación, salario y ganancia

Descarga el libro: http://www.iiec.unam.mx/sites/www.iiec.unam.mx/files/libros_electronicos/Gonzalez_MTM_1.epub
Resumen:
Este libro aborda un tema de gran relevancia para entender la situación económica actual de México: la evolución del patrón de acumulación neoliberal en nuestro país, proceso en el que se enmarca la privatización y la apertura económica, la firma de los tratados de libre comercio y el reforzamiento de las políticas neoliberales que han tenido lugar en las últimas décadas. En el contexto internacional, este proceso ha dado lugar a la formación de grandes bloques económicos y a políticas de liberalización de bienes y servicios, mientras las relaciones laborales se orientan más a la subordinación y el establecimiento de la flexibilización del trabajo con la individualización, la fragmentación de la mano de obra, la ampliación de la jornada de trabajo y la eliminación de las conquistas obreras. El análisis del mercado de trabajo y los salarios nos permite entender la tendencia del desempleo, la evolución del empleo formal, informal o precario y la migración de la fuerza de trabajo.
El libro analiza también el problema de la distribución de la riqueza entre las ganancias, los sueldos y los salarios de los trabajadores en su evolución histórica en cuanto a su valor nominal y real, evaluando las políticas públicas y la concentración de la riqueza, al hacer un contraste de las políticas aplicadas en otros países para la solución de la crisis y el crecimiento económico, con las utilizadas en México.
Sumario:
Introducción. El Estado, las clases sociales y la propiedad privada. La evolución del modo de producción capitalista. El Estado en el neoliberalismo: acumulación, salario y ganancias en México. La evolución del mercado de trabajo: situación actual y perspectivas. El mercado de trabajo en México. La distribución funcional del ingreso entre ganancias y salarios. Políticas públicas en el patrón de acumulación neoliberal. Conclusiones. Bibliografía
Autor: Gerardo González Chávez
Editor: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Económicas
Fecha: 2018
Derechos: D.R. Universidad Nacional Autónoma de México Instituto de Investigaciones Económicas
Formato: EPUB
Idioma: Español
Tipo: E-book
Identificador: 978-607-30-0220-2
Fecha de Disponibilidad: 2018
Fecha del copyright: 2017
Arbitrado: SI
http://www.iiec.unam.mx/publicaciones/libros_electronicos/mercado-de-trabajo-en-méxico-acumulación-salario-y-ganancia