OIT pugna por «trabajos decentes» en México; reconoce avances sociales


En su primer día en México, el director general de la OIT, Guy Ryder, destacó avances en justicia social para los trabajadores e instó a acelerar la aprobación de las reformas sobre democracia sindical.
Redacción Factor Capital Humano
20 de febrero de 2019, 16:23                   
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) acompañará al gobierno federal en la aplicación de sus políticas laborales para garantizar que se impulse el «trabajo decente» en el país, expresó su director general, Guy Ryder.
Tras reunirse con la secretaria de Trabajo y Previsión Social(STPS), Luis María Alcalde, el representante del organismo multilateral consideró que en México se está comenzando a aplicar un programa muy ambicioso dentro del mundo laboral para alcanzar la justicia social para los trabajadores.
Espresó que la OIT acompañará a las autoridades mexicanas, empresarios y organizaciones sindicales para apoyar el trabajo decente con justicia social.
En conferencia de prensa en las instalaciones de la STPS, consideró como fundamental la estrategia que se ha instrumentado para capacitar a personas entre 18 y 29 años que no trabajan ni estudian a través del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Expresó que la OIT apoyará de manera decisiva la iniciativa, ya que el desempleo en este sector afecta a una de cada cinco personas.
Comentó que el problema de desempleo juvenil es uno de los desafíos principales para los gobiernos en la actualidad y el objetivo no es fácil, por lo que involucrar a las empresas en este proceso es sumamente positivo. 
Justicia laboral, tema pendiente
Acompañado por Luisa María Alcalde Luján, Ryder expuso que la reforma secundaria en materia de justicia laboral que analiza el Congreso es muy importante y la OIT puede apoyar para que se cumpla.
Apuntó que esta propuesta impulsa temas muy importantes y que están entrelazados, como la justicia laboral, la transparencia de los contratos colectivos de trabajo y la democracia sindical.
Sostuvo que el avance tecnológico que se está dando a nivel internacional es muy importante, pero no va a decidir el futuro del mundo del trabajo; «no debemos caer en la trampa del determinismo tecnológico», agregó-
Guy Ryder puntualizó que el mundo se encuentra inmerso en la cuarta Revolución Industrial, con la que se han creado más fuentes de trabajo. «Con la inteligencia de la políticas adecuadas, el impacto del avance tecnológico puede ser muy positivo», puntualizó.
Reconoció que los llamados contratos de protección son una preocupación que tiene el organismo internacional y están dispuestos a ayudar al gobierno mexicano en la lucha contra este problema.
Subrayó que México ya está adoptando mecanismos para la eliminación de estos acuerdos obrero-patronales, gracias, en gran parte, al impulso de la democratización sindical.
Aseguró que el rol del movimiento obrero en el país ha sido extraordinario a lo largo de su historia. Sin embargo, ratificar los convenios 87, 98 y 187 de la OIT obliga a las autoridades mexicanas, empresarios y organizaciones sindicalesa ajustarse a esos cambios.

https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/OIT-pugna-por-trabajos-decentes-en-Mexico-reconoce-avances-sociales-20190220-0101.html

Ver también

OIT acompañará a México para avanzar en materia de trabajo decente y justicia social

20 febrero, 2019
Guy Ryder, Director General de la Organización Internacional  del Trabajo (OIT), realiza una visita a México, en el marco de la conmemoración del Centenario de la Organización Internacional del Trabajo.
Durante su reunión con la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Luisa Alcalde Luján, Ryder explicó que su visita responde a que en este momento México vive un momento clave en el mundo del trabajo ya que el nuevo gobierno tiene programas que dijo – son muy ambiciosos-.
“Estamos aquí para acompañar a empresas, al gobierno, a trabajadores, para avanzar en materia de trabajo decente y justicia social”.
Además, dijo que en este momento es muy importante reflexionar sobre el futuro del mundo del trabajo. “La celebración del Centenario de la OIT lo dedicamos a este tema. Vemos cambios muy rápidos por el impacto de las tecnologías y es necesario saber cómo vamos a guiar el futuro para que corresponda con los valores de la OIT y la promoción de la justicia social”.
En este sentido y como parte de su visita, mañana se presentará en el Museo Nacional de Antropología, el Informe de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo. Trabajar para un futuro más prometedor.
Por su parte, la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa Alcalde Luján, compartió con el señor Ryder información sobre el programa Jóvenes Construyendo el Futuro del gobierno federal, el cual consideró como un programa clave ante los desafíos en el mundo, así como las reformas laborales que se proyectan para México.
Dijo que éste es un momento clave para México en materia laboral en donde es necesario tener el acompañamiento de la OIT en temas como la impartición de justicia laboral, la creación de un órgano para registros sindicales, consulta a trabajares antes de firmar contratos colectivos y otra serie de acciones “para rescatar el dialogo social y la contratación colectiva”.
Recordó que México tiene pendiente ratificar el Convenio 189 de la OIT relativo al trabajo doméstico y señaló que ya se ha lanzado un programa piloto para dar cumplimiento de que trabajadoras tengan acceso a seguridad social.

http://www.onunoticias.mx/oit-acompanara-a-mexico-para-avanzar-en-materia-de-trabajo-decente-y-justicia-social/

 
 

México no está obligado a ratificar más convenios de la OIT, afirma Baker


Susana González G.
Periódico La Jornada
Miércoles 24 de octubre de 2018, p. 24
México no está obligado a ratificar más convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pese a que aceptó incluir un capítulo laboral en el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía (SE), durante un seminario de la Organización Mundial de Comercio.
“Es un tratado que incluye disposiciones laborales más avanzadas y sujetas a mecanismos de solución de controversias, pero no hay obligación de que se ratifique tal o cual convenio”, sostuvo ante periodistas de varios países de América Latina durante dicho seminario.
Ponderó: “De todas maneras, México tiene muchos convenios ratificados de la OIT en comparación con los que tiene Estados Unidos”.
Sin embargo, apenas el mes pasado el Senado ratificó el Convenio 98 de la OIT, sobre libertad de asociación sindical y negociación colectiva, demandado hace años por organizaciones laborales para acabar con el sindicalismo blanco.
Hasta el mes pasado, el país se mantenía como la única nación de América Latina y el Caribe que no había ratificado el Convenio 98.
Antes de dicha ratificación, México ya tenía ratificados 79 de los 188 convenios de la OIT.
El capítulo laboral fue uno de los que más se destacó en el T-MEC y, según especialistas, tenía dedicatoria especial a México.
En el resumen del tratado se indica que México se comprometió a implementar disposiciones sobre negociación colectiva y completar el proceso de implementación de la reforma laboral de 2017 para la resolución pronta de conflictos laborales y la contratación colectiva.

http://www.jornada.com.mx/2018/10/24/economia/024n2eco

OIT espera notificación de México sobre Convenio 98


El director general de la Organización Internacional del Trabajo calificó como “un paso importantísimo” que México haya aprobado la ratificación del Convenio 98, relacionado con la contratación colectiva y la libertad sindical.
María Del Pilar Martínez
02 de octubre de 2018, 11:36
Panamá. -Reconocen tercerización como una nueva forma de trabajo
Panamá, Pan. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce la existencia de tercerización (outsourcing) como una nueva forma de trabajo que ha llevado a transformar las relaciones laborales, pero no por ello dejar de lado derechos mínimos.
En entrevista, el director general de la OIT, Guy Ryder, expuso que en toda la región de América Latina, cada vez más, se aplican nuevas formas de contratación, “vemos cada vez más de tiempo parcial, temporal, del trabajo a través de las agencias de empleo, y ahora también del empleo de plataforma, todas estas formas de trabajo forman parte de los desafíos en el mundo de trabajo”, señaló.
En el marco de la 19 Reunión Regional Americana, Ryder dijo que “tenemos que ser prudentes y estar atentos de un proceso que puede desembocar en una transformación laboral en relaciones puramente comerciales. Para la OIT, el trabajo no es una commodity, las personas deben tener derechos”, afirmó.
México abre el debate
Cabe señalar que en México la senadora de Morena, Freyda Marybel Villegas, presentó el pasado 13 de septiembre una iniciativa de reforma en materia de outsourcing, mismo que cumplirá seis años de haberse incorporado a la Ley Federal del Trabajo, cuando se realizó la reforma laboral en diciembre del 2012.
Dicha iniciativa tiene como fin regular aún más la subcontratación y otras formas de contratación, y busca acelerar la emisión de la norma mexicana relativa a la subcontratación.
De los 20 millones de trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), 80% labora para un patrón distinto y no sólo bajo la figura de outsourcing, sino en esquemas de insourcing.
Las empresas terciadoras en el país apuntaron que a la modificación de outsourcing se deben incluir los dos siguientes aspectos:
1) Verificar a la empresa contratante, en especial, que registre a los trabajadores con el puesto, sueldo y prestaciones reales y que sobre la totalidad de los mismos se les pague con recibos timbrados por el SAT, tal y como lo establece la ley.
2) La empresa contratante vigilará que el contratista no registre a los trabajadores como socios de sindicatos, profesionistas independientes, ni se les pague bajo otras modalidades o estrategias fiscales, como por ejemplo: honorarios, con póliza de seguros o por derechos de autor.
Actualmente, la redacción del Artículo 15-C se presta a la discrecionalidad en su interpretación, creando una gran fuga de ingresos que perjudica a todos, en ese sentido, las organizaciones han señalado que si se lograra la modificación, la recaudación fiscal de parte de la industria para el IMSS y el SAT sería del doble.

https://www.eleconomista.com.mx/empresas/OIT-espera-notificacion-de-Mexico-sobre-Convenio-98–20181002-0062.html

OIT recibirá quejas directas por faltas al Convenio 98


La aplicación del Convenio 98 en México dependerá de las leyes secundarias a la reforma en justicia laboral del 2017, en las que se definirán reglas para preservar la democracia sindical.
María Del Pilar Martínez27 de septiembre de 2018, 23:52
Las organizaciones sindicales o los empleadores podrán acudir a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para presentar reclamos, en caso de que consideren que no se aplicó o respetó el Convenio 98, relacionado con la libertad sindical y la contratación colectiva efectiva, afirma Gerardina González Marroquín, directora de la Oficina para México y Cuba de la OIT.
En entrevista explicó que México entró en un proceso de ratificación de trascendencia, pues es el último país en América Latina en suscribir dicho Convenio, lo que conlleva no sólo a actualizar su propia legislación, sino a cumplir con una serie de obligaciones como la de presentar un informe.
“Una vez ratificado el Convenio por el Senado y el Poder Ejecutivo, México entra en una nueva etapa en la que debe presentar informes a la OIT”, y una consecuencia de no hacerlo en los tiempos que se tienen estipulados es que “los órganos de control de Aplicaciones de Normas Internacionales pueden pedirle a México que cumpla con sus responsabilidades”, explica González Marroquín.

Empleadores y trabajadores pueden presentar reclamaciones

La directora de la OIT en nuestro país asegura que otro elemento importante que se debe considerar es que “las organizaciones de empleadores o trabajadores pueden acudir a la OIT a presentar reclamaciones” a las que se les dará seguimiento para que sean modificadas las acciones contrarias a la libertad sindical y la contratación colectiva.
Asimismo, “empresarios, sindicatos y gobierno tienen acceso a la OIT para la construcción de normas y convenios internacionales, y estos convenios al ser ratificados por los países los incorporan a la legislación nacional como si fueran una ley de la República”.
El tiempo que tarde en aplicarse el Convenio 98 en México dependerá del momento en el que el Senado de la República notifique a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) la decisión de ratificarlo. Corresponde al Ejecutivo informar a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la determinación de México; sin embargo, no hay plazos para que lo realice.
La directora de la OIT en México y Cuba recuerda que nuestro país intentó ratificar el Convenio 98 en 1955, pero “pidió una salvaguarda que no era procedente, entonces se quedó sin la ratificación. En el 2012, se hizo una reforma a la legislación y eso permitió ahora que en el 2015 el Poder Ejecutivo pudiera presentar al Congreso la consideración de la ratificación nuevamente”.

No habrá contratación múltiple: STPS

La próxima administración “no tiene intención” de llevar la contratación colectiva del trabajo a una “multicontratación” que dificulte las relaciones laborales e inhiba las inversiones, a partir de la ratificación del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sino “tienen la visión de que el sindicato mayoritario sea quien tenga el derecho sobre del contrato colectivo de trabajo”, declaró Roberto Campa Cifrián, secretario de Trabajo y Previsión Social (STPS).
En entrevista luego de participar en la Entrega del Distintivo Bioéticamente Responsable para la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), Campa no quiso polemizar sobre la amenaza del sector empresarial de ampararse ante la ratificación del Convenio 98, pues dijo que en breve habrá una nueva legislación que recogerá todas las inquietudes de los empresarios y de los trabajadores para cumplir con los compromisos que ha tomado México.
“Esto será algo que revisarán los legisladores en las leyes secundarias que están pendientes. Y creo que hay claramente convicción del nuevo gobierno de que un esquema que abra la puerta a la multicontratación sería pernicioso”, dijo.
Sostuvo que es una obligación hacer los cambios, “porque México comprometió en la OIT que este proceso se daría en diálogo social, que es el diálogo de los factores de la producción, y porque hay también un convenio vigente de la OIT que hace obligatorio este diálogo para un cambio tan importante como el que vamos a tener”.
Campa Cifrián señaló que la democracia sindical ya se encuentra inscrita en la reforma constitucional  que ya está vigente. “Cualquier proceso de selección que tengamos tiene que darse en los términos de la Constitución mediante el voto personal libre y secreto”. (María del Pilar Martínez)

pmartinez@eleconomista.com.mx
https://www.eleconomista.com.mx/gestion/OIT-recibira-quejas-directas-por-faltas-al-Convenio-98-20180927-0163.html

Empresarios molestos por las reformas laborales de Morena


23 septiembre, 2018 – Por Alberto Saavedra

Parece ser que los morenistas como mayoría legislativa están dispuestos a generar cambios trascendentes sin descanso. Después del aplastador triunfo de Morena en las elecciones del primero de julio, las bancadas guindas han aprobado el plan de austeridad propuesto por López Obrador, terminando con las pensiones presidenciales y ahora se han lanzado por reformar a los sindicatos mexicanos.
Para liderar el proyecto, el próximo presidente ha llamado a Napoleón Gómez Urritia, el hombre que liderara un importante sindicato minero en el país. Desde que se hizo con el cargo de senador plurinominal, Urrutia prometió un cambio radical en la forma en la que se manejan los sindicatos en México. Con una votación contundente a su favor, se aplicaron reformas a la ley laboral nunca antes vistas en el país. Como respuesta, los empresarios más ricos de México ya se muestran molestos.
El tema que más incomoda a los altos grupos empresariales es el convenio sobre libertad sindical en México. Los esfuerzos del partido guinda han generado que los sindicalizados puedan votar por quién quieren que sea su líder de forma periódica y secreta. Con esto, parece ser que se termina las Elba Esther y los Romero Deschamps, una fórmula que benefició más a empresarios y al gobierno que a los agremiados sindicales.
Desde la Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial ya empiezan a salir las quejas por los cambios legales que ha impuesto Morena desde la cámara alta. Todo está relacionado con el derecho de Sindicación y de Negociación Colectiva de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la ratificación del polémico convenio 98. Con esto, se otorga bastante poder a los trabajadores mexicanos sindicalizados sobre la autoridad que solamente controlaban sus dirigentes.
En palabras comunes, se ataca directamente al sindicalismo charro, la opción ideal entre gobierno, industria y líderes sindicales para someter a los trabajadores mexicanos. Hasta antes de estas reformas, un solo líder sindical podía firmar convenios de trabajo y contratos colectivos con empresas y gobiernos sin pedir la opinión de los trabajadores. Con esto, se les sometía a formar de trabajo en las que no podían opinar. Para resumir, los sindicatos no funcionaban según el voto de los obreros, sino a través de la opinión de sus líderes impuestos.
Para Aceves del Olmo, un importante empresario mexicano, estos cambios ponen en peligro la generación de empleos. Para entender su reacción es necesario ver la forma en la que han operado los altos mandos empresariales, siempre autonombrados como los grandes creadores de empleos en México, a pesar de los pésimos salarios. Para la cúpula empresarial los cambios de Morena podría generar un conflicto de leyes, sin especificar a cuáles se refieren.
La reforma laboral de Morena pone fin a ochenta años de menosprecio a los tratados internacionales de la OIT. Si bien México se encuentra dentro de ellos hace décadas, no se habían ratificado durante el eterno régimen priísta y los doce años de mandato conservador. Durante las campañas presidenciales, López Obrador se guardó el tema como propuesta para no enfurecer a los empresarios que de por sí ya estaban uniéndose en su contra.
Los líderes empresariales mexicanos aseguran que estos cambios significan de golpe dos cosas. En principio, argumentan que genera desconfianza entre los inversores extranjeros (un recurso que han usado prácticamente en cada intención que no les agrada), además de que deja ver la poca confianza con la que el nuevo gobierno ve la capacidad de ellos como pilar de la economía mexicana. Aquí se confirma la visión de que ellos se consideran personas que están rescatando a México.
A través de Luisa María Alcalde, la joven y futura secretaria del Trabajo, se han generado acuerdos con sindicatos disidentes para generar cada vez más apoyo y voto de los trabajadores mexicanos. En un país en donde el sindicalismo es sinónimo de matrimonio con el gobierno, parece ser que México por fin tendrá un poco de autonomía laboral. Recordemos que estos cambios pueden generar una de las peticiones más importantes de la sociedad mexicana: mejores sueldos.

https://breaking.com.mx/2018/09/empresarios-molestos-por-las-reformas-laborales-de-morena/

Inicio del fin al sindicalismo corporativo


Jesús Cantú
Domingo 23 de sep 2018
Finalmente el pasado jueves se votó en el Senado la adhesión de México al Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, que había sido adoptado desde 1949, y que garantiza la libertad de asociación y la libertad sindical de los trabajadores, además de establecer la eliminación de todas formas de trabajo infantil, la discriminación en materia de empleo y ocupación y de cualquier forma de trabajo forzoso u obligatorio.
México fue el último de los países de América Latina y el Caribe en ratificar el convenio, que previamente fue adoptado por 165 países del mundo. 
Durante muchos años el convenio estuvo archivado en la Presidencia de la República porque la legislación laboral mexicana incluía desde 1931 la llamada cláusula de exclusión, que permitía a líderes sindicales y patrones separar a un trabajador que se negara a afiliarse al sindicato que detentaba el contrato colectivo de trabajo.
Dicha disposición se encontraba en el artículo 236 de la ley expedida en 1931 y se trasladó al artículo 395 de la Ley Federal del Trabajo promulgada en 1970, con lo cual se mantuvo vigente hasta el 17 de abril de 2001, cuando el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, declaró inconstitucional dicha norma. Sin embargo, fue hasta el 2015, cuando el actual presidente Enrique Peña Nieto envió el convenio para su ratificación al Senado, sin embargo, el dictamen nunca se había elevado al Pleno del mismo.
Y fue hasta el 17 de febrero del 2017 que se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que sienta las bases para un nuevo modelo de impartición de justicia laboral y de relaciones obrero-patronales. Otro paso para el desmantelamiento de esta protección se dio en el proyecto de Tratado de Libre Comercio, que acordaron México y Estados Unidos hace algunas semanas, pues se incluyó un capítulo especial que garantiza, entre otros, estos mismos derechos laborales. 
La cláusula de exclusión era la columna que soportaba al sindicalismo corporativo mexicano, sea aquel que tenía como principal soporte al gobierno federal, llamado el sindicalismo charro, con la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) como su más conspicuo representante; pero que se extendía a muchos otros sindicatos que respaldaron al Partido Revolucionario Institucional, otrora partido hegemónico.
Pero también era el sostén del llamado sindicalismo blanco, que respaldado por los distintos grupos empresariales mexicanos, se convertían en el instrumento que les permitía mantener deprimidos los salarios e imponer sus condiciones a cambio de ciertas prebendas a los líderes sindicales.
La llamada cláusula de exclusión es la que abría la puerta a los llamados contratos de protección (todavía vigentes el día de hoy), mediante los cuales el patrón firmaba el contrato colectivo de trabajo con una central sindical a espaldas de los trabajadores, en muchos casos dicho documento se tenía desde antes de iniciar operaciones. Los líderes del sindicalismo charro y del blanco, por igual, se prestaban a dicha simulación a cambio de pingües ganancias económicas o posiciones políticas y demás prebendas.
Y, desde luego, esto les permitía a los empresarios mantener los bajos niveles salariales, que ya han sido ampliamente tratados en este espacio en colaboraciones previas, además de limitar las prestaciones que les otorgaban. Entre otras, ésta es una de las razones de la creciente desigualdad en México, pues es una de las razones de que los beneficios del crecimiento económico -de por sí bajo para un país emergente- se concentraran en los dueños de las empresas y no se derramara hacia empleados y trabajadores.
Había razones de peso (y de pesos) para que los gobiernos emanados del PRI y el PAN no ratificaran el citado convenio y mantuvieran vigente -en los hechos- la llamada cláusula de exclusión, incluso una vez que la Corte declaró su inconstitucionalidad y que ya se había promulgado una reforma constitucional que pretendía precisamente desarrollar un nuevo modelo sindical y de relaciones obrero-patronales.
Seguramente por la influencia política que todavía mantienen los líderes sindicales y los empresarios, los senadores de la pasada legislatura habían eludido dictaminar el citado convenio y fue hasta el pasado martes, cuando el Senador Napoleón Gómez Urrutia publicó en la Gaceta Parlamentaria una excitativa para que las Comisiones de Relaciones Exteriores, Organismos Internacionales y Trabajo (que todavía no se han conformado y, mucho menos, instalado) emitieran un dictamen sobre el convenio que ya llevaba más de tres años en dicha Cámara, que el tema cobró relevancia en la opinión pública.
La Mesa Directiva de la Cámara Alta decidió convertir dicha excitativa en dictamen y lo elevó al Pleno el pasado jueves 20 de septiembre para su inmediata discusión y aprobación. El dictamen fue avalado por legisladores de todos los partidos políticos representados en el Senado, excepto del PAN. Los legisladores blanquiazules hicieron suyas las preocupaciones de los empresarios, que pedían ser consultados previamente, pues temen que la adopción del mismo impulse la creación de cientos de sindicatos que afecten la productividad de sus empresas.
La adopción del Convenio 98 es un paso más en la dirección correcta, sin embargo, todavía falta emitir la legislación secundaria en el que se norme el nuevo modelo de impartición de justicia laboral y defina las nuevas reglas que regularán la vida de los sindicatos mexicanos. Y, una vez que eso se logre, la mesa estará servida para que gobierno, trabajadores y empresarios empiecen a construir una nueva era en el sindicalismo mexicano y las relaciones obrero-patronales, en beneficio de la clase trabajadora y de México.

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1501724.inicio-del-fin-al-sindicalismo-corporativo.html

OIT ve trabas en México para aplicar convenio de libertad sindical


Zenyazen Flores
La Organización Internacional del Trabajo considera que las dificultades pueden presentarse ante resistencias de algunos sectores sindicales o de empresas.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aseguró que la ratificación del Convenio 98 es un paso adelante para garantizar y promover libertad de asociación y sindical y la negociación colectiva, sin embargo, en la práctica la aplicación de estos principios en México puede presentar dificultades.
Gerardina González, directora de la Oficina para México y Cuba de la OIT, señaló que “esas dificultades se refieren a la hora de implementar el convenio, es decir, si se aplica o si realmente se cumple el Convenio 98 y si realmente no hay injerencia de nadie en las organizaciones de empleadores y sindicatos, y si los sindicatos tienen la posibilidad de decidir autónomamente”.
En entrevista, la experta consideró que México tiene ya muchas de las normas y principios que están en el Convenio 98.
 “La ratificación del Convenio refuerza el avance hacia el cumplimiento de la legislación mexicana”, agregó González.
Las dificultades pueden presentarse ante resistencias de algunos sectores sindicales o de empresas ante los temores sobre los cambios a implementar en las leyes y el efecto que ello tendría en las relaciones laborales, señaló.
El viernes pasado, la Organización de las Naciones Unidas, a través de la OIT, felicitó a México por la ratificación del Convenio 98, sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, con lo que el país completó la ratificación de los ocho convenios fundamentales, que incluyen la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso; la abolición del trabajo infantil y de la discriminación en empleo y ocupación.

http://www.elfinanciero.com.mx/economia/oit-ve-trabas-en-mexico-para-aplicar-convenio-de-libertad-sindical

Alcances de la ratificación del convenio 98 de la OIT


Carlos de Buen
Dados los rumores y la información distorsionada que ha surgido, conviene precisar qué dice y qué no dice el Convenio 98 de la OIT que México no había ratificado.
El 20 de septiembre de 2018 el senado de la República ratificó el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, que data de 1949 y es uno de los ocho “convenios fundamentales” de la Organización, el único de ellos que México no había ratificado.
Conforme a las reformas de 2011 al artículo 1ro. constitucional, los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por México están al mismo nivel de la Constitución por lo que, siendo la sindicación y la negociación colectiva derechos humanos, el Convenio 98 está por encima de la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Lo cierto, sin embargo, es que las reglas de la Ley no contradicen al Convenio 98 por lo que el cambio fundamental es el compromiso de México en favor de la libertad sindical y de una negociación colectiva auténtica.
Dados los rumores y la información distorsionada que ha surgido, conviene precisar qué dice y qué no dice este Convenio:

  1. Prohíbe condicionar el ingreso de un trabajador a que no se afilie a un sindicato o a que salga del mismo. En consecuencia, no prohíbe la llamada “cláusula de exclusión por ingreso” o “cláusula de admisión” contemplada en el artículo 395 de la LFT que permite pactar en los contratos colectivos de trabajo (CCT) que el patrón admita exclusivamente a los trabajadores que sean miembros del sindicato contratante.

Un patrón no puede rechazar a un trabajador por pertenecer a un sindicato, pero si puede quedar obligado a admitir solo a quienes formen parte del sindicato con el que celebró el CCT si así lo dispone el propio contrato.

  1. Prohíbe despedir o perjudicar de cualquier forma a un trabajador por ser miembro de un sindicato o por participar en actividades sindicales, sin importar si la empresa tiene CCT o si se trata o no del sindicato titular de dicho contrato.

En sentido estricto, tampoco prohíbe incluir en los CCT la “cláusula de exclusión por separación” por la que el patrón se obliga a separar a los trabajadores que renuncian o son expulsados del sindicato contratante, la cual estaba expresamente permitida en el segundo párrafo del artículo 395 de la LFT, que fue derogado en 2012. Sin embargo, el párrafo se suprimió, pero la cláusula no se prohibió por lo que, bajo el principio de que los particulares podemos hacer lo que la ley no nos prohíbe, esta cláusula puede conservar su validez.
No obstante, en una tesis aislada de 2011 la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional esta cláusula por estimar que transgrede la libertad de trabajo que establece el artículo 5to constitucional, el derecho de asociación que consagra su artículo 9no y la libertad sindical que contempla su artículo 123, 2 apartado A, fracción XVI. No es una jurisprudencia y por ello no obliga a los tribunales, pero es un precedente importante.

  1. Protege a los sindicatos de trabajadores de cualquier injerencia de los patrones y considera como actos de injerencia los que buscan que el patrón controle a los sindicatos de sus trabajadores, lo que es una práctica común en México a través de los llamados “contratos colectivos de trabajo de protección patronal”. En sentido estricto no agrega nada nuevo ya que el artículo 357 de la LFT dispone que cualquier injerencia indebida debe ser sancionada.
  2. Obliga a fomentar la sindicalización y la negociación colectiva, derechos ambos reconocidos en el artículo 123 constitucional.

Como se puede observar, la ratificación del Convenio 98 implica un cambio más simbólico que real, pero establece un compromiso serio del país para respetar y fomentar los derechos de asociación profesional y de negociación colectiva, lo que es contrario a la muy difundida práctica de los contratos de protección que siempre han sido ilegales, pero que hasta ahora fueron tolerados por las autoridades.
Es importante precisar que las quejas que en lo futuro se presenten ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT por violaciones a estos derechos, podrán fundarse en el Convenio 98 y no solo en el 87 que está vigente en México desde 1951.
La ratificación del Convenio 98 implica un cambio más simbólico que real, pero establece un compromiso serio del país para respetar y fomentar los derechos de asociación profesional y de negociación colectiva, lo que es contrario a la muy difundida práctica de los contratos de protección que siempre han sido ilegales, pero que hasta ahora fueron tolerados por las autoridades
Siguen los requisitos que establece la LFT para constituir sindicatos de trabajadores, entre ellos el reunir a veinte trabajadores en servicio activo, así como el modelo de negociación que reconoce al sindicato mayoritario como el único titular del CCT, por lo que es absolutamente falso que vayan a surgir sindicatos como si fueran hormigas, que los patrones tengan que negociar con varios sindicatos a la vez y que vayan a aumentar las extorsiones de quienes emplazan a huelga sin representar a los trabajadores.
Lo que si puede y debe ocurrir es que se extingan los sindicatos controlados por los patrones junto con los contratos de protección. Finalmente cabe agregar que el convenio 98 no entrará en vigor en nuestro país sino hasta un año después de que la OIT registre la ratificación de México, de acuerdo con lo que dispone su artículo 8.

https://www.arenapublica.com/opinion/carlos-de-buen/2018/09/21/13722/alcances-de-la-ratificacion-del-convenio-98-de-la-oit?amp&__twitter_impression=true

Batres: lo de la mordaza,ardid de Moreno Valle para frenar el aval del Convenio 98 de la OIT

 
El presidente del Senado, Martí Batres Guadarrama, charla con Miguel Ángel Mancera, entre otros legisladores, el pasado jueves, durante la sesión ordinaria de esa cámara.Foto Cristina Rodríguez
Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Domingo 23 de septiembre de 2018, p. 6
En la ratificación del Convenio 98 de la de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no hubo imposición ni trasgresión alguna del reglamento o la ley, como acusa el PAN, sostuvo el presidente del Senado, Martí Batres.
En entrevista, resaltó que Acción Nacional, por conducto del senador Rafael Moreno Valle, trató de negociar que se retirara del orden del día la discusión de ese instrumento internacional, el pasado jueves. Al no lograrlo, el ex gobernador de Puebla advirtió que su bancada votaría contra un acuerdo de la mesa directiva para agilizar el trabajo legislativo, pese a que inicialmente lo había avalado, en su carácter de vicepresidente de esa cámara.
Batres resaltó que incluso, tras el intento fallido de Moreno, varios legisladores del PAN argumentaron violación a su derecho a la libertad de expresión y hasta acusaron que les aplicaban “una mordaza”, por la aprobación de ese acuerdo, propuesto por la mesa directiva, por el que se reduce de 10 a cinco minutos el tiempo de cada orador en tribuna, exclusivamente en el caso de presentación de iniciativas de ley.
Cuando Morena y sus aliados aprobaron el acuerdo, los panistas abandonaron la sesión, seguidos por parte de la bancada del PRI, aunque los priístas retornaron después al pleno y votaron la ratificación de ese Convenio 98 sobre libertad sindical y de contratación colectiva.
Quedó claro, agregó, que el PAN lo que pretendía era impedir a toda costa que se aprobara ese Convenio 98, que la pasada legislatura mantuvo congelado, pese a que el presidente Enrique Peña Nieto remitió en 2015 al Senado la solicitud del gobierno federal para su ratificación.
Factores “extralegislativos”
–¿En la actitud de Moreno Valle y el PAN no influyó también la resolución del Tribunal Federal Electoral sobre la elección de Puebla y la negativa de Morena a cederles comisiones clave? –se le preguntó a Batres,
–El senador Moreno Valle andaba molesto por circunstancias extralegislativas y políticas, [pero] no hay razón alguna para sostener que se les quiere poner una mordaza.
“El acuerdo no lo propuso Morena, sino la mayoría de los integrantes de la mesa directiva y el priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, así lo reconoció ante el pleno el mismo jueves”, detalló.
Incluso el senador del PRI explicó que él no abandonó la sesión, porque estaba conforme con ese acuerdo y el perredista Juan Zepeda, integrante de la mesa directiva, lo asumió también.
Batres explicó que en las seis sesiones que van en el Senado, las fuerzas políticas han presentado 161 iniciativas de ley. En cada sesión, se llevan al pleno 10 de ellas y con ese acuerdo, más senadores podrían pasar a tribuna. Esa es la razón de esa propuesta de acortar los tiempos.
–¿Lo acusan los panistas y priístas de conducir el Senado de forma autoritaria?
–Falso. He sido flexible e incluyente. Cuando comenzó la discusión del instrumento internacional, el PAN mandó pedir que su intervención, por escrito, contra la ratificación, se incluyera en el Diario de Debatesy, aunque el Reglamento del Senado no me obliga a ello, accedí.
–¿No le funcionó la estrategia al PAN?
–Como oposición, su estrategia es válida, legítima y ellos tendrán que valorar si es eficiente o no, pero independientemente de ello, nuestra obligación como Senado es dar resultados a la ciudadanía y lo hicimos con la ratificación de este Convenio 98 de la OIT, que permitirá avanzar a la democracia sindical. Fue un hecho histórico, aprobado por unanimidad.

https://www.jornada.com.mx/2018/09/23/politica/006n1pol       

Senado manda señal de desconfianza: CCE


Los empresarios advierten que la ratificación del convenio de libertad sindical fue una acción «totalitaria»
Sábado 22 de septiembre de 2018
El líder de la cúpula empresarial mantiene su postura crítica / Laura Lovera
Juan Garciaheredia y Bertha Becerra
Empresarios y políticos dividieron posiciones respecto a la ratificación del convenio de libertad sindical que aprobó el pasado jueves el Senado de la República. Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial afirmó que representa una señal de desconfianza para la industria, mientras que el senador del PAN, Gustavo Madero calificó como madruguete.
Por otra parte, Ricardo Monreal, coordinador de los senadores de Morena, aseguró que el tratado debió ratificarse hace muchos años, mientras tanto, Isaías González Cuevas, líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC)aseguró que con esta decisión se logrará que los trabajadores mexicanos gocen de un empleo digno, bien remunerado y con prestaciones de seguridad social.
Juan Pablo Castañón, dio a conocer que la acción «totalitaria» aplicada por Morena en el Senado para la ratificación del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), manda una señal de desconfianza para la industria con relación al siguiente gobierno.
«El punto es la señal que se está mandando. Si la señal que se está mandando es de imponer las cosas, pues, bueno, será lamentable para la confianza empresarial en nuestro siguiente gobierno y en el estado mexicano», dijo el dirigente en una entrevista con Carlos Loret.
Sin embargo, cabe señalar que persisten las opiniones encontradas en la cúpula de industriales del país en ese tema, pues mientras el CCE continúa su postura crítica contra esa acción legislativa, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) se sostiene a favor y, por su parte, la Asociación Mexicana de Recursos Humanos (Amedirh) indicó que dicha aprobación se dio en medio del proceso inacabado e impuntual de la reforma laboral procesal.
Mediante un comunicado, la Amedirh lamentó que el Senado de la República omitió convocar a discusión el tema a profundidad con los sectores productivos. «Estamos ante un instrumento internacional ratificado, por unanimidad, sin la participación de los sectores directamente involucrados».
«Los trabajadores pueden escoger cualquier sindicato que quieran tener, y al tener cuatro, cinco, 20 o 50 sindicatos, tiene que haber una regla de cómo conversar con los sindicatos de tal manera que no sea un caos la relación laboral«, expuso el dirigente del CCE
En su momento, el líder de la Coparmex, Gustavo de Hoyos Walther, en contraparte con el CCE, consideró como un paso importante la aprobación del Convenio 98 de la OIT, para la libertad y democracia sindical.
MADRUGUETE
La ratificación en el Senado de la República del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), fue un “madruguete” legislativo. Debió de haberse ido a comisiones. Es un Convenio que se firmó en 1949. Tiene 69 años y en ese tiempocambió mucho el mundo, cambió mucho México y hay diferentes formas de contrataciones y de relaciones laborales, afirmó el senador Gustavo Madero Muñoz (PAN).
“Este Convenio necesitaba irse a consulta a todos los sectores involucrados: sindicatos, empresarios, especialistas y académicos. Y no se hizo. Morena quiso hacer este “madruguete”, dijo en entrevista.
Y por separado, el coordinador de la bancada de Morena, en la Cámara Alta, el senador Ricardo Monreal Ávila, manifestó que este Convenio de la OIT, debió haberlo ratificado México hace muchos años.
Su ratificación tiene un propósito: que se equilibre la fuerza de trabajo con la fuerza empresarial.
Afirmó que es la hora del trabajador. “Nosotros vamos a respetar siempre a los organismos cúpula empresariales. Tenemos que luchar por recuperar el poder adquisitivo de la clase trabajadora. Tenemos que luchar porque en los sindicatos haya transparencia. Tenemos que luchar por la extirpación de los sindicatos blancos y luchar por la democratización al interior de las agrupaciones sindicales y porque el trabajador tenga cada vez mejores condiciones de vida”.
Por último, Isaías González Cuevas, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), aseguró que con esta decisión se logrará que los trabajadores mexicanos gocen de un empleo digno, bien remunerado y con prestaciones de seguridad social.
Expuso no obstante que México necesita sindicatos fuertes, dinámicos y críticos para que defiendan su autonomía sindical, la contratación colectiva y la libre determinación de los trabajadores en sus decisiones colegiadas.

https://www.elsoldepuebla.com.mx/mexico/senado-manda-senal-de-desconfianza-cce-2014406.html