Justicia Laboral…en veremos


María Fernanda Matus Martínez

Los abundantes cambios y adiciones a las leyes secundarias publicadas ayer y que se derivan de la reforma laboral de 2017 en la que el Ejecutivo, con aprobación del legislativo, reformó los artículos 107 y 123 de la Constitución para pasar a los tribunales locales y federales la resolución de conflictos entre trabajadores y patrones, estarán destinadas al fracaso si los Poderes Judiciales locales no cuentan con la infraestructura y el presupuesto suficiente que este cambio representa.
Aceleradas por la exigencia del T-MEC, así como los compromisos internacionales de México en la materia, las modificaciones son de forma y fondo pero, como suele ocurrir, se quedarán en el papel si los Poderes Judiciales siguen haciendo más con menos. Sobre todo los estatales, ya que son estos los que se llevan el 70% de la carga. Es decir, de 10 asuntos laborales presentados ante las Juntas, 7 son del fuero común.
Sólo con el planteamiento de las nuevas autoridades con las que se adecuó la Ley Federal del Trabajo, los Poderes Judiciales se encuentran ante un verdadero paquete que no podrán resolver en la situación presupuestaria en la que se encuentran hoy en día.
Para empezar se deben crear los Centros de Conciliación de las entidades federativas y el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, así como  los juzgados laborales con todo lo que ello implica no sólo en materia de recursos humanos, sino en cuestión de infraestructura, si de verdad se quiere cambiar el gran problema que se generó con el abandono de las Juntas Locales y la Federal de Conciliación y Arbitraje y que devino en el actual panorama que ahora se pretende mejorar con este cambio.
Por ejemplo, la ley otorga un plazo de 15 días para la contestación de la parte demandada, incluyendo en esta, por escrito, pruebas y objeción de las pruebas del demandante, con lo cual se dará vista a la parte actora que a su vez tendrá como plazo cinco días para contestación y en su caso objeción de pruebas y con esto también sus pruebas. De ahí, el Tribunal deberá citar, en un plazo máximo de 25 días, a la audiencia correspondiente. En esta audiencia, de acuerdo a las modificaciones legales, los jueces deben admitir y desahogar pruebas.
Es importante notar que, de acuerdo a como se puede apreciar, tanto la parte actora como la demandada están en igualdad de armas y sería quienes, como ocurre en el ámbito mercantil, deberán dar el llamado impulso procesal al asunto, allegándose de todo aquello que convenga para sostener su dicho. Más vale que los trabajadores se hagan de una buena defensa en estos litigios, dado que las empresas son, evidentemente, más fuertes en términos de asesoría jurídica.
Es importante señalar que, en sus artículos 48 y 49 la ley prevé sanciones para los “abogados, litigantes o representantes que promuevan acciones, excepciones, incidentes, diligencias, ofrecimiento de pruebas, recursos y, en general toda actuación en forma notoriamente improcedente, con la finalidad de prolongar, dilatar u obstaculizar la sustanciación o resolución de un juicio laboral”. Igualmente aplican para los servidores públicos para de los Centros Federales de Conciliación y Registro Laboral.

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Interesa a CCE reforma laboral con seguridad a trabajadores e inversión


Inicio/ Nacional 20:48 28 de febrero de 2019 Blanca Estela Santos/Quadratín México CIUDAD DE MÉXICO, 28 de febrero de 2019.- El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín, afirmó que a ese sector le interesa que la reforma laboral dé seguridad jurídica a los trabajadores, así como leyes flexibles que permitan seguir la inversión en el país.
“Nos interesa mucho que se les dé la seguridad jurídica a los trabajadores, pero al mismo tiempo que se pueda mantener una ley que sea flexible, que permita que se siga invirtiendo, que se cuiden los factores de la producción, y que al final tengamos mayor empleo, trabajadores mejor remunerados y un crecimiento del país”, apuntó.
Entrevistado al término de su participación en la última mesa de trabajo de las Audiencias Públicas sobre la Reforma Laboral que se realizaron en la Cámara de Diputados, Salazar Lomelín confió que la ley reglamentaria de la reforma laboral de 2017, que emane de las próximas modificaciones legales, permita una mejor convivencia en los centros de trabajo.
Al ser cuestionado sobre si esta reforma puede abrir la puerta para que los trabajadores se emplacen a huelga, indicó que las leyes deben de obedecerse y si todo mundo cumple con ellas, “no tenemos por qué estar pensando que eso se va a traducir en huelgas”. “Si algún trabajador quiere hacer huelga ese es un derecho, él sabe que podría afectar su centro de trabajo.
Si la mayoría de los trabajadores están dispuestos a hacer una huelga, aun afectando al centro de trabajo, bueno, vamos a tener situaciones en las que en vez de crecer el dos por ciento, ahora sí no vamos a crecer”, advirtió.
Sobre el esquema de contratación outsourcing, señaló que el problema es que no está correctamente legislado, por lo que confió en que todo lo que se vierta en este ejercicio de parlamento abierto, sirva para mejorar temas como este.
Además, reiteró que México requiere mayor inversión, pues, aseguró que cada vez se invierte menos, razón por la cual la tasa de crecimiento es más pobre, “llegamos, en el pasado, a invertir hasta siete por ciento del PIB en el rubro público, hoy no llegamos al tres”.
En cuanto al sector privado, agregó que no se ha podido alcanzar el 20 por ciento de inversión respecto al PIB, y solo han llegado al 18, que sumado al tres del Gobierno solo alcanzan el 21 por ciento, cifra muy por debajo de lo que se requiere.
“Cuando ustedes ven países asiáticos, su inversión anda en los 40 o 35 por ciento –respecto al PIB–, eso es lo que necesitamos en México, hay que invertir”, apuntó.

https://mexico.quadratin.com.mx/interesa-a-cce-reforma-laboral-con-seguridad-a-trabajadores-e-inversion/

IP exige que reforma laboral preserve el tripartismo en nuevo Centro de Conciliación

Varios representantes del sector señalaron que es necesario que la reforma laboral mantenga en las reuniones la presencia de patrones, sindicatos y Gobierno.
ZENYAZEN FLORES @ElFinanciero_Mx 28/02/2019
Carlos Salazar Lomelín, presidente del CCE.Fuente: Twitter @CONCAMIN
 
La Iniciativa Privada (IP) exigió este jueves que la reforma laboral preserve el tripartismo en el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Dicho centro sustituirá a las juntas de conciliación y registrará a los sindicatos y contratos colectivos, ya que la representación de los patrones, sindicatos y Gobierno en las Juntas ha sido una fórmula exitosa para mantener la paz laboral.
El tripartismo debe preservarse «porque tanto patrones como sindicatos son factores de la producción que tienen interés en conocer de los temas que ahí se abordarán»,señaló Carlos Salazar, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), durante las Audiencias Públicas de la Reforma Laboral que se realizan en la Cámara de Diputados.
No obstante, aseguró que al final del proceso legislativo el sector privado será respetuoso de los cambios que surjan de la reforma laboral,por lo que si el tripartismo no se incorpora, serán respetuosos de los cambios que queden plasmados en la Ley Federal del Trabajo (LFT).
«Lo que queremos es que se le dé la certeza jurídica a los trabajadores pero al mismo tiempo que se pueda mantener una Ley que sea flexible y permita que se siga invirtiendo y se cuiden factores de la producción», expuso Salazar.
José Manuel López, presidente de la Concanaco-Servytur, dijo que es «vital» que el país cuente con un marco laboral legal y que el nuevo Centro de Conciliación tenga como principio fundamental la transparencia, por lo que es necesario que se mantenga el tripartismo.
«La junta de gobierno que conforme el Centro de Conciliación debe ser de manera tripartita en lugar de estar integrado por diversas autoridadespara que así puedan escucharse opiniones de los sectores de la producción, con lo anterior se evitaría que el gobierno sea juez y parte en los asuntos», afirmó.
Tomás H. Natividad, presidente de la Comisión Laboral del CCE, indicó que en el nuevo Centro deberá haber un consejo honorífico tripartita sin costo para el Estado que tenga como objetivo vigilar las funciones del nuevo organismo descentralizado.
«Este instituto va a determinar qué sindicato existe y por eso debe estar debidamente operando con los factores de la producción que tienen interés en estos temas», apuntó.
Raúl Millar, representante de la Canacintra, sostuvo que el Centro de Conciliación debe tener un componente tripartito a pesar de que, admitió, hay una crítica de que el tripartismo no ha representado a los trabajadores y ha sido una simulación.

https://www.elfinanciero.com.mx/economia/ip-exige-que-reforma-laboral-preserve-el-tripartismo-en-nuevo-centro-de-conciliacion

 

Citibanamex y la capacitación que requiere el capital humano financiero

Este año Citibanamex continuará con un proceso “intensivo” para volver a formar su personal en habilidades digitales y sociales. La filial del estadounidense Citigroup, llega a sus 135 años con la desvinculación de más de 2,000 trabajadores, cambios en su plantilla, posiciones y perfiles de colaboradores.
Blanca Juárez
23 de enero de 2019, 09:59
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El personal de Citibanamex recibirá capacitación en habilidades digitales y sociales. Foto: Especial
La conversión digital de la banca continuará propiciando cambios en la fuerza laboral. El año pasado Citibanamex desvinculó a 2,000 colaboradores, pero este 2019 optará por “el camino difícil”: volver a formar al personal para afrontar las nuevas necesidades del mercado, dice Juan Domínguez, director ejecutivo de Recursos Humanos.
En entrevista para Factor Capital Humano dice que este año la plantilla de más de 36 mil empleados pasará por un “intensiva” recapacitación. “Estábamos enfocados en la transacción y ahora los estaremos en la relación con los clientes”.
Este año el Banco Nacional de México, ahora CitiBanamex, filial del estadounidense Citigroup, cumplirá 135 años. Y si bien no es el mayor banco digital en el país, fue el que más creció en ese formato en los últimos tres años, según Domínguez.
Hace una década, dice, si un usuario quería hacer un depósito, necesitaba que alguien lo recibiera y lo operara. Ahora lo pueden hacer ellos mismos en los cajeros automáticos, en una computadora o en su celular.
Los clientes necesitan a asesores para resolver dudas sobre el sistema digital o sobre los productos del banco. “Cuando asiste a la sucursal no espera hacer una operación, sino una relación. Eso es un cambio fundamental del modelo bancario de hace unos años”.
Y si las nuevas tecnologías han cambiado las actividades de muchos puestos, también con las nuevas tecnologías habrán de afrontarlo. Actualmente la formación del personal se imparte 80 % en aulas y 20 % con otros mecanismos. El propósito del equipo de recursos humanos es darle la vuelta este 2019: que sea 80 % virtual y 20 % en aula.
Movimiento de personal
La digitalización de los servicios no son la única razón de los cambios en las funciones de los colaboradores. También las transacciones del propio banco han obligado a reformular posiciones.
En septiembre de 2018 la compañía global BlackRock compró a Citibanamex su negocio de gestión de activos. “Nuestro rol ya no es administrar fondos de inversión, sino servir como vendedores de ese producto”. Esto ha implicado la desaparición de posiciones y la creación de nuevos puestos.
Al año reclutamos entre 5,000 y 6,000 colaboradores” para ocupar un puesto nuevo o remplazar posiciones que quedan vacantes “por un cambio natural y reformulación de perfiles”. El sector financiero, en general, tiene un alto porcentaje de rotación voluntaria, que alcanza 20 % anual.
En los últimos cuatro años Citibanamex logró reducir ese porcentaje a 11 %. “Es de las más bajas en la historia”, dice Domínguez, quien reconoce que en gran parte se debe a “situaciones macroeconómicas, como la recesión en la generación de empleos”. Esto benefició a varias industrias con una menor rotación laboral en el segundo semestre.
Citibanamex, agresivo con la flexibilidad laboral
Empresas –entre ellas Citibanamex— trabajadores y sindicatos esperan que este año los diputados federales terminen por legislar los temas pendientes de la reforma laboral de 2017. “Lo hemos venido discutiendo en los últimos cuatro años y para nosotros son tres los temas importantes”, dice Juan Domínguez.
El primero es la flexibilidad laboral. Los horarios adaptables o el trabajo remoto tendrán más presencia no solo en los bancos, sino en la industria en general, opina. Cada organización debe adecuar estas prácticas según sus necesidades y las del empleado, y esas políticas deben estar respaldadas por la ley, considera.
En el primer trimestre de 2019 en Citibanamex “seremos agresivos” al propiciar que todos los colaboradores tengan modelos flexibles de trabajo. “Si alguno no lo tiene, será porque decida no tenerlo. No porque no se lo da el banco”.
El segundo tema que le parece relevante es la ratificación del convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la libertad sindical. “Estamos a la espera de cómo se concretan los cambios. De entrada, habrá mayor libertad sindical, lo cual será positivo para las empresas y los trabajadores”. En 2015, según cifras del propio banco, 7,443 de sus empleados eran sindicalizados.
El tercer tema es la separación de la justicia laboral del Poder Ejecutivo. Actualmente los conflictos laborales se dirimen en las juntas de conciliación y arbitraje (JCA), donde, de no alcanzar un acuerdo, se dicta una sentencia.
Una vez que los diputados definan cómo y cuándo se crearán los nuevos órganos, encargados solo de la conciliación y la toma de nota de sindicatos, las JCA desaparecerán. “Es un cambio que promovemos, que creemos que es hacia donde va el mundo”.

https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Citibanamex-y-la-capacitacion-que-requiere-el-capital-humano-financiero–20190123-0047.html

México no está obligado a ratificar más convenios de la OIT, afirma Baker


Susana González G.
Periódico La Jornada
Miércoles 24 de octubre de 2018, p. 24
México no está obligado a ratificar más convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pese a que aceptó incluir un capítulo laboral en el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía (SE), durante un seminario de la Organización Mundial de Comercio.
“Es un tratado que incluye disposiciones laborales más avanzadas y sujetas a mecanismos de solución de controversias, pero no hay obligación de que se ratifique tal o cual convenio”, sostuvo ante periodistas de varios países de América Latina durante dicho seminario.
Ponderó: “De todas maneras, México tiene muchos convenios ratificados de la OIT en comparación con los que tiene Estados Unidos”.
Sin embargo, apenas el mes pasado el Senado ratificó el Convenio 98 de la OIT, sobre libertad de asociación sindical y negociación colectiva, demandado hace años por organizaciones laborales para acabar con el sindicalismo blanco.
Hasta el mes pasado, el país se mantenía como la única nación de América Latina y el Caribe que no había ratificado el Convenio 98.
Antes de dicha ratificación, México ya tenía ratificados 79 de los 188 convenios de la OIT.
El capítulo laboral fue uno de los que más se destacó en el T-MEC y, según especialistas, tenía dedicatoria especial a México.
En el resumen del tratado se indica que México se comprometió a implementar disposiciones sobre negociación colectiva y completar el proceso de implementación de la reforma laboral de 2017 para la resolución pronta de conflictos laborales y la contratación colectiva.

http://www.jornada.com.mx/2018/10/24/economia/024n2eco

USMCA mete presión a Reforma Laboral en México


2018-10-02 18:31:57
De ser ratificado por los respectivos Congresos de México, Estados Unidos y Canadá, el nuevo acuerdo comercial de América del Norte, ahora llamado, Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés), obligaría a México a aprobar las leyes secundarias de la Reforma Laboral de 2017 relacionadas a la justicia laboral, antes de que finalice este año.
 Es decir, el nuevo acuerdo comercial le meterá presión a esta legislatura y a la próxima secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, debido a que, en las negociaciones, se estableció un Capítulo Laboral, en donde México se compromete a cumplir con ciertas disposiciones. Además,  Estados Unidos y Canadá manifestaron que la expectativa es que las leyes secundarias en esta materia estén listas antes del próximo primero de enero de 2019.
 Los objetivos de esta Reforma Laboral apuntarían principalmente a dos cuestiones: en primer lugar buscará que en el mediano y el largo plazo se mejoren los niveles salariales en nuestro país. Recordemos que los salarios en nuestro país se encuentran estancados desde hace años, ya que según datos del INEGI, apenas 4 de cada 100 trabajadores en nuestro país perciben un salario mayor a los 13 mil pesos al mes, mientras que la mayoría tiene un ingreso promedio de 354 pesos diarios, equivalentes a 10 mil 620 pesos mensuales, esto según cifras del IMSS.
Esta polémica por los bajos salarios en nuestro país surgieron desde el principio de las renegociaciones del entonces TLCAN, ya que organizaciones sindicales de Estados Unidos y Canadá acusaron a México de mantener bajos los salarios intencionalmente para competir y atraer más inversiones, es decir, lo acusaron de “dumping“. En ese sentido, ambos países presionaron al gobierno mexicano y a sus representantes para que se trabajara en mejorar los ingresos de los trabajadores. (Vía: El Financiero)
 Por otra parte, la Reforma Laboral que se tendrá que aprobar buscará democratizar a las organizaciones sindicales en nuestro país, ya que según datos de Reforma9 de cada 10 contratos colectivos en México están firmados sin el consentimiento de los trabajadores.
 Estas leyes secundarias buscarán que para que éstos sean firmados, los sindicatos deberán probar el consentimiento de al menos 30% de sus trabajadores agremiados. Asimismo, la representatividad de los trabajadores se deberá dar de forma democrática a través de voto directo y secreto observado por organizaciones independientes.
En ese sentido, el documento del USMCA señala que México se compromete a:

  • Garantizar elderecho de los trabajadores a participar en actividades de negociación colectiva y a formar o afiliarse al sindicato de su elección.
  • Establecer órganos independientes e imparciales para registrar elecciones sindicales y resolver disputas relacionadas con contratos colectivos.
  • Establecer requisitos para el registro de contratos colectivos.
  • Garantizar la transparencia de los contratos colectivos (Vía: Secretaría de Economía)

Asimismo, las nuevas leyes permitirían que los trabajadores puedan afiliarse al sindicato de su elección, por lo que se le quitaría a esas organizaciones el control de las plazas de trabajo, además, se le prohibirá a los empleadores cualquier injerencia en las organizaciones sindicales.
Finalmente, hay que recordar que las condiciones salariales y laborales de nuestro país de entrada han generado puntos de exclusión en  este nuevo acuerdo comercial, ya que se reservó el 40% de la producción automotriz a zonas en las que se paguen como mínimo 16 dólares la hora, equivalentes a 76 mil 800 pesos al mes. Según datos del IMCO, necesitaríamos tener un crecimiento adicional del 35% para lograr pagar esos salarios, pero por algo se empieza. (Vía: El Financiero)
Si estás interesado en conocer más sobre el nuevo acuerdo comercial de América del Norte, puedes consultar el siguiente link.
Por: Redacción PA.

https://plumasatomicas.com/noticias/usmca-reforma-laboral-mexico/

 

La nueva justicia laboral que no nace y las juntas de conciliación que agonizan


Los especialistas en derecho laboral Enrique Larios Díez (izq.) y Luis Díaz Mirón(der.) – Foto: Eric Lugo y Zulleyka Hoyo
La nueva justicia laboral que no nace y las juntas de conciliación que agonizan
Desde hace más de un siglo, los conflictos laborales en México se dirimen en las juntas de conciliación y arbitraje, o sea, en el Poder Ejecutivo. La reforma de 2017 establece que estas disputas se resolverán en el Poder Judicial. Pero, ¿estos cambios benefician a los trabajadores o a las empresas? Dos especialistas en derecho laboral, Enrique Larios Díaz y Luís Díaz Mirón dan su punto de vista.  
Blanca Juárez
03 de septiembre de 2018, 19:54
El centenario sistema de justicia laboral en México, con sus juntas de conciliación y arbitraje, está muriendo. La fecha del deceso la pondrán los legisladores. Y mientras ese modelo agoniza, a la reforma laboral de 2017 le hace falta algo para que viva: una ley secundaria que reglamente los nuevos órganos de conciliación.
Hay quienes consideran que las modificaciones a la justicia laboral son un acierto y  que gracias a ellas la conciliación será una realidad. Otros opinan que los cambios inclinan la balanza de la justicia hacia los patrones porque desincentivan al trabajador a iniciar una querella. 
Factor Capital Humano entrevistó a dos destacados laboristas para que ofrecieran más contexto y dieran su opinión al respecto: Enrique Larios Díaz, presidente del Colegio de Profesores de Derecho del Trabajo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Luis Díaz Mirón, rector de laEscuela Libre de Derecho (ELD).
Con Porfirio, los trabajadores nunca ganaban
En la época del presidente Porfirio Díaz los trabajadores comenzaron a demandar a sus patrones “por accidentes y enfermedades de trabajo”, recapitula Enrique Larios. Entonces el gobierno decidió que los juzgados civiles verían esos asuntos. “No hay un solo registro de que los empleados hayan ganado alguna vez”, agrega.
Fue en la Revolución Mexicana cuando inició el modelo de las juntas de conciliación y arbitraje. Desde entonces el sistema es tripartita, es decir, están integradas por un representante patronal, uno del trabajador y uno del Estado. 
Y más tarde, los regímenes postrevolucionarios integraron esas juntas a la Secretaría del Trabajo, apunta el catedrático. 
¿Por qué las juntas no funcionan? Las juntas de conciliación tienen dos problemas fundamentales, considera Larios Díaz: que son tripartitas y que la designación del titular de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje la hace el presidente de la República. “Con ello invade la esfera judicial, al intervenir en justicia laboral”.
El escaso presupuesto destinado a la justicia laboral es otro factor que terminó por agotarlas, añade. “A partir de 1982 los gobiernos empezaron a limitar los recursos y  reducirles el personal”. Se trató, asegura, de una política neoliberal para que la justicia laboral fuera más lenta.
Litigantes coyotes
Luis Díaz Mirón afirma quela principal falla de esos organismos radica justamente en sus pocos recursos económicos. “El gobierno los tiene abandonados, no les ha invertido lo suficiente”. Como toda buena organización, apunta, requieren un andamiaje con controles, incentivos y mediciones. 
Ambos coinciden en que eso provocó que los casos se acumularan. Los trabajadores se han sentido insatisfechos “en uno de los principales sentimientos que cualquiera le reclama a su gobierno: justicia”, puntualiza Díaz Mirón. 
Pero también los litigantes han sido responsables de esta situación,acusa. Por muchos años, algunos “han llevado a cabo malas prácticas como atrasar de manera deliberada los procesos y cometer puros actos de corrupción”. El laborista no duda en llamarlos coyotes que retrasan la justicia para obtener beneficios económicos”. 
Cien años después, una reforma
En 2016 el Senado reformó la Constitución en materia laboral y en febrero de 2017 esos cambios entraron en vigor. Uno de ellos fue desaparecer las juntas federales y locales de conciliación, y sustituirlas por instancias que concilien de manera obligatoria.
El 25 de febrero de este 2018 las juntas deberían haber dejado de funcionar. Finalmente, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció que su cierre llevará todavía unos cinco años, para terminar los casos que tienen.
“No se cumplió porque es imposible, está mal hecha la reforma”. Para reglamentarla hay que hacer cambios a más de 100 leyes federales y locales, dice Enrique Larios. 
El fin de las juntas de conciliación y arbitraje ya está decidido. Falta establecer cuándo y en qué condiciones, indica Luis Díaz Mirón. Para ello, los diputados tendrán que crear una ley reglamentaria o secundaria. 
El abogado laborista prevé que a partir de que los legisladores aprueben esa ley, algo que estima pueda ocurrir en septiembre de 2019, el proceso llevará otros cuatro años. “Por ahí de octubre o noviembre de 2023,a un año de que termine el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, entrará en vigencia el sistema de tribunales laborales”. 
¿Cómo funcionarán los nuevos tribunales laborales?
En la actualidad, porque aún funcionan, las juntas reciben las demandas y dictan laudos – sentencias—, que le dan la razón al trabajador o a la empresa. Cuando se ponga en marcha el nuevo sistema habrá dos instancias para resolver los conflictos, una administrativa y una judicial.
La primera será un órgano conciliador,que seguirá dependiendo del Poder Ejecutivo. Ahí se llevarán a cabo las audiencias para casos individuales y colectivos. También la toma de nota de sindicados. 
Enrique Larios explica así ese proceso: “las autoridades a cargo dejan que las partes hablen, se reclamen asuntos y, pasada la catarsis, llegan a un acuerdo”. 
La reforma convirtió a la conciliación en algo obligatorio, recuerda Luis Díaz Mirón. Y esto le «parece buenísima idea, porque a los mexicanos nos tienen que andar acarreando”. Si en las juntas de conciliación actuales no se concilia, es porque no es forzoso, considera. 
Si aun así, empresa y trabajador siguen sin entenderse o sin ceder, pasan a la segunda instancia:un tribunal laboral que depende del Poder Judicial. Pero para llevar su caso a juicio los órganos de conciliación deben liberar su caso y emitir una constancia que certifique que no se pudo conciliar. 
¿A quién favorece el nuevo sistema?
Enrique Larios considera que las empresas pueden manejarse bien en el nuevo sistema que estará disponible en unos años. Por otro lado, observa que el hecho de que sean dos organismos a los que hay que acudir puede desincentivar a los trabajadores.
Desde “la óptica de política laboral, se calcula como una forma en que el trabajador se agota”.
Luis Díaz Mirón no comparte esta opinión. “Muchos no quieren ese sistema porque quieren seguir viviendo de la conflictividad, no quieren vivir de la conciliación, de los arreglos positivos”. Sin embargo, advierte que hay que leer entre líneas: “lo que quiere el gobierno, lo que quieren todos los patrones, y trabajadores, es bajarla la conflictividad”.
Cuando se le pregunta si el nuevo sistema pone el suelo parejo para todos, Díaz Mirón contesta que “Con Morena en el gobierno, el suelo va a ser a favor del trabajador”, augura. 
Nueva reforma, nuevos laboralistas
Mientras que Enrique Larios apunta que “los tribunales colegiados no tienen experiencia laboral”, Luis Díaz Mirón dice que es una nueva oportunidad de resolver conflictos. “Con verdaderos entes de conciliación, serios y sensatos”, también se abre una ventana  para la especialización de laboralistas
Señala que hay mucho capital humano en el mercado y otro que estará disponible cuando las juntas desaparezcan. “Ellos ya tienen conocimientos, experiencia, sensibilidad y nos conocen a los demás abogados en el medio”.
Larios subraya que el nuevo órgano conciliador y los tribunales necesitarán, por ejemplo, actuarios que notifiquen las audiencias. Hará falta mucho personal y ante el anuncio austeridad en el gasto público en el próximo gobierno federal, el panorama no se ve alentador. 
Sindicatos y simulación
Para Luis Díaz Mirón la “parte más sensible de la reforma es la representatividad  y la democracia sindical”. De ello derivará la transparencia, congruencia  y todo un esquema de contratos colectivos que no sean simulados. 
Según el laborista, para poner en práctica esas acciones no es necesario esperar a que los diputados legislen una ley secundaria. La Constitución Política, señala, en su artículo 123, apartado A, fracción 18, le pide al sindicato que cuando reclame la firma de un contrato colectivo debe acreditar su representatividad. 
Enrique Larios Díaz
Es presidente del Colegio de Profesores de Derecho del Trabajo de la UNAM. Es miembro de número de la Academia Iberoamericana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social y de la Miembro de la National Lawyers Guild (USA). 
Luis Díaz Mirón
Es rector de la Escuela Libre de Derecho. Ha sido presidente del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE).

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