
Diálogos Ciudadanos
Por: Esteban Ángeles Cerón
19 de Mayo
Para que la reforma laboral reencause una libertad sindical sin cortapisas ni amarres de fondo, se debe ir más allá de un discurso demagógico, que no disfrace desde la legalidad el control de la fuerza corporativa de los sindicatos para ser usados como armas políticas.
El Neo-Corporativismo es un resabio político que al naturalizarse desde el pragmatismo partidista, intentará controlar la libertad sindical y perfilar la nueva reforma laboral como espejismo para que el trabajo asalariado tenga que seguir un rol contemplativo o de comparsa con los patrones de la empresa industrial o del campo.
Efectivamente, siendo la libertad sindical parte fundamental de la reforma laboral, escamotearla presagia que sólo será una medida cosmética que ahondará los problemas que ya presentan las relaciones laborales.
Así las cosas, es pertinente cuestionarse ¿hasta dónde y hasta cuándo el peso del control político neo-corporativista impedirá el progreso de los trabajadores?
La reproducción de un neo-corporativismo que siga ligado a las élites empresariales, al poder sindical y a las marionetas políticas, hará imposible trazar una verdadera Agenda que resignifique las relaciones laborales; concrete las oportunidades de los trabajadores por mejores condiciones salariales y de superación; y detenga los intentos por hacerlos instrumentos o grupos de choque o prebendas del poder para complacer o castigar, condición que en los tiempos modernos muestra la extrema deshumanización en que vive los trabajadores y la urgencia de impedirlo mediante una puntual implementación de las nuevas disposiciones laborales.
Los diálogos que proyecta establecer la reforma en materia de libertad sindical, pretenden democratizar la participación de los trabajadores para rearticular la vida interna de sus organizaciones y transformar las condiciones laborales que deben primar en un país que intenta hacer frente a los retos y exigencias que plantea la producción de bienes y servicios de los sectores público y privado.
En este sentido, es indispensable puntualizar que la industrialización y la transferencia de tecnología, demandan significativas inversiones y refuncionalizar el trabajo frente al capital; proceso de reconversión que impone la necesidad de que la fuerza de trabajo disponga de una legislación de vanguardia.
Hoy, las lógicas internacionales mantienen relaciones horizontales entre el trabajo y el capital, en las que factores como el salario y la formación del tejido obrero resultan fundamentales para entender que su rezago y anquilosamiento, impiden la competitividad internacional y deterioran la calidad de vida de los trabajadores, que requiere fortalecerse en un contexto de justicia, armonía y entendimiento.
Los nuevos lazos políticos y económicos de la globalización plasmados en la reforma del trabajo, inciden en los comportamientos gubernamentales, ya que tanto Estados Unidos como Canadá, vigilarán que México cumpla el compromiso de que las relaciones laborales y sindicales se desarrollen conforme a la ley; y haga que el trabajo sea visto como una función socio-cultural y dimensión científica e intelectual que valore la inserción laboral en el desarrollo humano de nuestra Nación, y no sólo como un ámbito que incumbe a la producción y la productividad industrial y del campo.
Las condiciones procesales de la nueva reforma laboral y su implementación, implican retos mayúsculos para las estructuras institucionales, que deberán hacer posible el cambio de paradigma político y social que plantea la reforma laboral.
En los próximos cuatro años se tienen que revisar miles de contratos colectivos de trabajo que en su mayoría son contratos simulados o de protección; registrar a los sindicatos y expedirles el certificado de reconocimiento de representatividad; sancionar la legalidad de la elección de las dirigencias sindicales mediante el voto libre, secreto, directo y personal; cuidar que la aprobación de los contratos colectivos de trabajo sea mediante el voto de los trabajadores; garantizar que se respete la decisión de los trabajadores de pertenecer o no a un sindicato y que sus cuotas sindicales sean descontadas de su salario si así lo autorizan.
De igual manera, tendrá que desterrarse el control político-económico y la opacidad con que se han manejado los contratos colectivos de trabajo, que si bien garantizaron la paz laboral, lo hicieron afectando los salarios de los trabajadores, que ignoraban todas las condiciones salariales pactadas, mismas que ahora tendrán que aprobarse con la participación y el voto de los trabajadores y hacerse públicas en una plataforma de internet, lo que significa un parteaguas en la vida sindical del país.
Ahora es pertinente preguntarse, ¿cómo se aplicarán las disposiciones constitucionales y legales de la reforma laboral a los sindicatos del Apartado B del Artículo 123 constitucional? Si el T-MEC sólo se refiere a “sindicatos” y no establece distinción entre sindicatos de los Apartados A y B, ¿cómo se aplicará la reforma laboral a los sindicatos de la FSTSE y en particular al SNTE? ¿Cómo garantizará la autoridad la democracia sindical y los derechos de los trabajadores en sindicatos como el de PEMEX o el de la CFE o en los sindicatos universitarios o en el SNTE? ¿A la luz de las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, se reformará el Reglamento de las Condiciones de Trabajo del SNTE y la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado?
Es imperativo dar respuesta a estos cuestionamientos ya que el cambio del sistema político que se precisa, no puede constreñirse a la intención y veleidad de la voluntad gubernamental, que parece decisoria de todo logro nacional, condición quimérica y distante de las verdaderas necesidades sociales y de lo que requiere la competitividad internacional del país.
En este marco laboral, los ciudadanos esperamos que la transformación del país se logre al amparo del nuevo rol de las relaciones entre trabajadores, sindicatos y empresarios, que sea el arquetipo de un país que es capaz de refuncionalizar sus estructuras productivas a través de lógicas de equidad social y de competitividad internacional.
Esta premisa presupone que la reforma laboral incide en el plano de la dignidad y los derechos humanos revalorizando las funciones culturales y cognitivas que deben permear en el desarrollo de los trabajadores.
De no ser así, estaremos maquillando los diálogos sustantivos de la reforma laboral y echando por tierra una vez más, la oportunidad que tenemos de generar el valor agregado del trabajo al desarrollo del país.
Agenda
• El Presidente López Obrador anunció un acuerdo con HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities para fortalecer las finanzas de PEMEX, mediante un fondo por 8.000 millones de dólares.
• La crisis ambiental mostró la incompetencia de la Jefa de Gobierno de la CDMX que no supo tomar las medidas para atenuar el impacto de la emisión de contaminantes y evitar daños a la salud.
Autor: ReformaLaboralMX
¿Se democratiza el mundo del trabajo?

Después de una larga y muy complicada lucha de más de 25 años, México ha llegado a un nuevo modelo para regular la vida laboral en el país. Es necesario abrir espacios de análisis para ver los cambios de fondo. No es fácil dejar de lado el anecdotario de las mañaneras, la disputa cotidiana que dejan los dichos del presidente con sus antagonistas, su crítica a las organizaciones de la sociedad civil o a los organismos autónomos y el debate sobre los megaproyectos de la 4T. La reforma laboral modificará en los próximos meses y años la vida de millones de trabajadores y de cientos de miles de patrones. La reforma se anunció el pasado 1º de mayo.
El escenario de la reforma laboral abre la posibilidad de cambiar un universo dominado por la simulación, el control y la transa, y empezar a construir otro apegado a un Estado de derecho, con instrumentos democráticos y una mejor impartición de justicia. Antes de entrar en materia, se puede destacar una premisa para valorar este cambio. Detrás de este proceso hay un amplio grupo de actores, de académicos, laboralistas, legisladores, que durante años han insistido en la necesidad de tener una transición, una democratización del trabajo, similar a la que se hizo con el mundo electoral hace décadas. Sin duda, las nuevas reglas nos ubican en el comienzo de este proceso. Por experiencia sabemos que los cambios de reglas no llevan de forma automática a los cambios en la realidad, pero también sabemos que, si no se cuenta con una ingeniería de procesos, mecanismos y liderazgos, es imposible modificar las prácticas.
Las piezas del rompecabezas se fueron colocando para formar el conjunto: un cambio de régimen político fue un detonante básico; el largo trabajo de años para generar consensos; una mayoría en el Congreso; la coyuntura internacional y el cambio del TLCAN al T-MEC. La premisa básica para cambiar las condiciones laborales y mejorar el salario es contar con actores colectivos empoderados que puedan impulsar los avances. Existe un triángulo que servirá de base para un nuevo pacto de regulación en el trabajo: la democratización sindical, la justicia profesional y una base institucional para regular las relaciones entre trabajadores y patrones.
De forma puntual se pueden establecer algunas piezas que pueden cambiar la mala fama y el oscurantismo sindical. El voto personal, libre, secreto y directo será un instrumento poderoso para que los trabajadores puedan elegir a sus sindicatos, a sus liderazgos y puedan sancionar sus contratos de trabajo, nada más, pero nada menos. El esquema de juntas de conciliación y tripartismo será cosa del pasado, porque en su lugar se va a construir un Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, un organismo público descentralizado y con autonomía, que tendrá un carácter transversal en su junta de gobierno que se integrará por cinco miembros: los titulares del Trabajo y de Hacienda, y los titulares de tres órganos autónomos, el INE, el Inai y el Inegi, con lo cual se alimentarán los procesos electorales, la transparencia y la información. También se reformó el Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para democratizar a este sector, lo cual le da al proceso un carácter de integralidad. Imaginemos en el Apartado B al SNTE y la CNTE en una elección de más de un millón doscientos mil afiliados, o en el Apartado A al sindicato del Seguro Social, con más de 400 mil integrantes.
¿Qué cambios son esperables con la reforma? Puede empezar a desaparecer la extorsión a las empresas con falsas representaciones; terminar con los obstáculos para impedir la democracia sindical y poner fin a la simulación de los contratos colectivos de protección. Sin duda, los cambios más importantes tienen que venir desde abajo, con la organización social y no por decisiones verticales de arriba. La reforma no hará esos cambios, pero sí podrá establecer condiciones para que se modifique la viciada dinámica laboral.
Los programas sociales que impulsa AMLO son ayudas, pero el cambio en la distribución del ingreso que pueda bajar los niveles de pobreza y desigualdad, sólo podrá venir de un nuevo pacto social en el mundo del trabajo…
Twitter: @AzizNassif
Investigador del CIESAS
https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/1049922.se-democratiza-el-mundo-del-trabajo.html
Soldados, sindicalismo y Washington

¿Qué efecto habría tenido sobre los trabajadores el hecho de tener que acudir a una base militar para votar, en vez de su sede sindical?
20 de Mayo de 2019
La titular de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje decidió que el recuento sindical para determinar si la Confederación de Trabajadores de México (CTM) o el sindicato perteneciente a Napoleón Gómez Urrutia serán el titular del contrato colectivo de la empresa Arneses UPK, que se realizara en la base militar de Ciudad Acuña, Coahuila.
Del total de cinco mil 641 trabajadores empleados en la empresa finlandesa, votaron dos mil 231 mientras tres mil 410 prefirieron abstenerse de participar. Como era evidente, surgieron impugnaciones cuando el recuento arrojó que la CTM seguiría siendo titular del contrato colectivo. El grupo de Napito denunció que la empresa apoyó a la CTM, mientras la CTM alegó la complicidad entre la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje y el sindicato de Napoleón, dada su cercanía personal con el Presidente de la República y por ser senador de Morena.
Lo más probable es que todas las acusaciones contengan un elemento de verdad. Es cierto que una minoría de trabajadores acudió a la elección. Parece que la empresa apoyó con transporte a la base militar en Ciudad Acuña. Y también parece que el gobierno federal apoyó a Napoleón.
Pero lo más significativo de esta situación es la utilización de las Fuerzas Armadas para dirimir un conflicto intrasindical. ¿Qué efecto habría tenido sobre los trabajadores el hecho de tener que acudir a una base militar para votar, en vez de su sede sindical?
Probablemente desincentivó la participación de la base sindical en la elección, pensando que tendrían que votar delante de censores militares, como una elección en la era pinochetista en Chile. Mandaba un mensaje potente señalando que el gobierno, a través del Ejército, apoyaba Napoleón contra la CTM. En ese caso, era natural que muchos optaran por no expresarse, temiendo algún costo laboral personal.
¿Qué costos puede tener la utilización de la presencia de las Fuerzas Armadas en la vida de los sindicatos mexicanos? Además de la imposición autoritaria de decisiones políticas centralistas, y el uso antidemocrático y anticonstitucional del Ejército como medio de presión laboral, va contra el alegato de democracia sindical contenida en la recientemente aprobada reforma laboral.
¿Qué dirá Pelosi cuando se entere de este giro militarista en el sindicalismo mexicano? ¿Apoyará el T-MEC bajo estas condiciones, por más cabildeo de Napoleón y Ebrard en Washington?
https://www.excelsior.com.mx/opinion/ricardo-pascoe-pierce/soldados-sindicalismo-y-washington/1313953
AMLO y la rebelión obrera
Desde que empezó el año, el Gobierno de López Obrador se ha enfrentado a más de 3.000 amenazas de huelga por los bajos salarios y su decisión de respetar el derecho a la protesta
MARIO GUZMÁN
HÉCTOR ESTEPA
MÉXICO DF / LA VOZ 19/05/2019 05:14 H
México ha sido, durante las últimas décadas, un país donde las huelgas prácticamente no existían. Cuando se daban, eran duramente reprimidas. Pero eso ha quedado en el pasado. La llegada al poder del izquierdista Andrés Manuel López Obrador ha dado un vuelco al universo de las relaciones laborales en el país centroamericano. Al Gobierno de AMLO, como conocen al presidente la mayoría de los mexicanos, le han explotado en la mesa casi 3.000 amenazas de huelga desde el pasado enero, algo inédito en la historia contemporánea del país.
Las protestas se iniciaron en la frontera norte, donde operan decenas de empresas internacionales, en su mayoría del sector textil y automotriz, por los bajos costes de la fuerza laboral. Más de 30.000 trabajadores de las maquilas estuvieron de huelga durante un mes. Amenazaron con unirse a ellos los empleados de la embotelladora de Coca Cola en la zona, y también 8.000 empleados de Wallmart, el gigante estadounidense de los supermercados.
Las movilizaciones fueron detonadas, aunque parezca contradictorio, por un aumento del salario mínimo aprobado en enero. AMLO cumplía así una de sus principales promesas electorales. Los sueldos base subieron un 16 %, hasta los 0,60 céntimos de dólar a la hora, una paga todavía miserable, que sirve apenas para pagar el alquiler y no morir de hambre.
El Gobierno decidió, además, doblar el sueldo mínimo en los estados norteños, hasta los 1,16 dólares la hora. Pero para los trabajadores de las maquilas y otras grandes empresas no fue suficiente. Muchos ya cobraban 2,5 dólares la hora en las industrias de la frontera norte. En Matamoros, una de las ciudades con más fábricas, los empleados crearon un movimiento, llamado 20/32, para reclamar una subida adicional del 20 % del sueldo mínimo y un bonus anual de 32.000 pesos, unos 1.500 euros. Y cargaron contra los sindicatos tradicionales, que consideran ineficaces, además de aliados de los empresarios.
«Los contratos de las maquiladoras, durante más de veinte años, han sido firmados por un líder sindical a espaldas de los trabajadores y atendiendo a lo que las industrias le piden. Un líder del Estado de Tamaulipas controla toda la contratación colectiva, incluyendo la de Matamoros», explica a La Voz de Galicia Alfonso Bouzas, investigador de la UNAM México.
Los huelguistas acabaron consiguiendo sus objetivos. Dos fábricas, eso sí, se negaron a aprobar las condiciones de los trabajadores, cerrando y despidiendo a unas 1.500 personas. «Se han registrado 2.962 solicitudes de huelga en el primer trimestre del 2019, aunque finalmente solo seis de las mismas maduraron, lo que resalta el efecto negociador de esas convocatorias», destaca Damián Ortega, analista de González de Araújo Consultores.
Los huelguistas no habrían tenido éxito, creen los expertos, si la actitud del Gobierno hubiese sido otra. «Durante treinta años existió una política de absoluto control laboral y salarial, sin huelgas. AMLO, en sus primeras declaraciones, explicitó su compromiso de no reprimir las genuinas acciones de los trabajadores y dijo confiar en que los actores de la producción pudieran ponerse de acuerdo», explica Bouzas, que destaca un importante avance en democracia sindical.
El caso es que los salarios podrían seguir subiendo en México. Y no solo por voluntad de AMLO, sino también del poderoso vecino norteño. El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha criticado ferozmente los bajos sueldos en territorio mexicano, que suponen un gran incentivo para el traslado de fábricas de su país al sur de la frontera. De hecho, la mejora de las condiciones de los trabajadores en México fue uno de los requisitos para la firma del nuevo pacto comercial que une a los dos países y Canadá. «México mantiene el último puesto, el número 37, entre los países que conforman la OCDE respecto a ingresos salariales», recuerda el analista Ortega. La agitada frontera norte ha retomado ya la calma tras las subidas de salarios, pero no se descarta que estallen otros conflictos laborales a lo largo del país.
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/mercados/2019/05/19/amlo-rebelion-obrera/0003_201905SM19P16991.htm?fbclid=IwAR2Kj-pPI6RC72vC64f1PMTw9ztcsx6S6OSmMvJlSdk7-T-9_nFHqZuGL8c
El nuevo modelo laboral dará mayor democratización a agremiados sindicales
Garantizan democracia en vida sindical
AGENCIAS domingo 19 de mayo 2019, actualizada 4:33 am
El nuevo modelo laboral busca impulsar una nueva visión en materia de justicia laboral, mediante la creación de un órgano de conciliación y registro de sindicatos, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
De acuerdo con información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), se pretende lograr la democracia sindical y negociaciones colectivas; así, la vida sindical tendrá mayor democratización mediante el voto libre y secreto para la elección de los líderes sindicales, la resolución de conflictos intersindicales y la aprobación de contratos colectivos de trabajo.
Añadió que en este nuevo modelo las elecciones serán convocadas por al menos 30 por ciento de los agremiados a una organización sindical y será el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral que verificará el acta del resultado electoral e incluso podría organizar el recuento de la votación.
Lo anterior, aunado a que la constancia de representatividad sindical tendrá una vigencia de seis meses.
La conciliación será la principal función del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral será un organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonios propios, que tendrá a su cargo el registro de asociaciones, organizaciones sindicales, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
Además, auxiliará en la verificación de la elección de directivos de sindicatos para que se cumpla el voto personal, libre, discreto y secreto, aunado a que verificará la voluntad de los trabajadores en el registro de los contratos colectivos de trabajo y emitirá la constancia de representatividad para la celebración de contratos colectivos.
RESALTAN AVANCES DE PROGRAMA
La titular de la Secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, aseguró que se ha logrado el 54 % de la meta de este año, «que es llegar a un millón de jóvenes para que puedan encontrar una posibilidad de desarrollo cerca de su hogar».
En cuatro meses, el Programa de Jóvenes Construyendo el Futuro registra más del 50 % del avance de su meta para este año, aseguró Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Al acudir al Foro Jóvenes Líderes CDMX, organizado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, el Consejo Coordinador Empresarial, la titular de la STPS resaltó que el programa ha logrado incorporar a 534 mil aprendices, a quienes se les atiende de manera directa a través de la plataforma que la dependencia habilitó para dar seguimiento a la política pública.
«Estamos al 54 % de la meta de este año, que es llegar a un millón de jóvenes para que puedan encontrar una posibilidad de desarrollo cerca de donde viven. El reto es llegar a 2.3 millones de personas entre 18 y 29 años de edad», subrayó.
Alcalde Luján comentó que es a través de la formación de la juventud del país y del impulso de su talento como México puede salir adelante, por lo que Jóvenes Construyendo el Futuro brinda una posibilidad de desarrollo a este sector de la población.
Resaltó que son más de 100 mil las empresas que se han sumado al programa.
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1577962.garantizan-democracia-en-vida-sindical.html
El sindicalismo debe reinventarse: Óscar de la Vega
REFORMA LABORAL
Los sindicatos ya no tendrán por dedazo o por acuerdo del gobierno la representación de los trabajadores, sino que tendrán que probarla, afirma Óscar de la Vega.
Lidia Arista
18 de mayo de 2019, 17:29
Óscar de la Vega, socio director De la Vega & Martínez Rojas. Foto EE: Archivo.
Con la aprobación de la reforma laboral, que tiene como columna vertebral la democracia sindical, habrá reacomodos en el sindicalismo mexicano donde los viejos sindicatos deberán reinventarse, planteó Óscar de la Vega.
El socio director De la Vega & Martínez Rojas explicó que la reforma laboral abre la puerta al surgimiento de más sindicatos, al señalar que los trabajadores podrán organizarse en agrupaciones de la forma que lo decidan. Por ello, dijo, los sindicatos que ya existen deberán transformarse y demostrar que realmente son representantes de los empleados, pues de lo contrario la base trabajadora podrá recurrir a crear nuevos gremios laborales.
“Es una prueba para ver cuál ha sido la representación, cuál es el contacto o cuál es el apoyo que los trabajadores les brindan a estas dirigencias sindicales. Ya no será por dedazo o por acuerdo del gobierno que tengan o no la presentación de los trabajadores, sino que tendrán que probarla”.
Consideró que con esta modificación en la legislación, sin duda habrá reacomodos en el escenario, los cuales ya se perciben tan sólo a unos meses de haberse dado el cambio en el gobierno, ya que han surgido organizaciones como la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, liderada por el senador morenista Pedro Haces Barba, y la Confederación Internacional de Trabajadores, que dirige el legislador Napoleón Gómez Urrutia.
En entrevista, el experto en derecho laboral destacó que la relación entre el gobierno y los sindicatos, ya sean de nueva creación o con años de fundación, debe ser de respeto e independencia, en la que las organizaciones gremiales no sean usadas como brazos de partidos , pero que tampoco se beneficie a ciertos sindicatos sólo por apoyar a ciertas figuras o asociaciones políticas.
La tentación es mucha, explicó, porque los líderes sindicales tienen una representación importante, lo cual se convierte en lo que se conoce como un factor real de poder que puede incidir en temas partidistas.
Indicó que la función de los sindicatos es la representación de los empleados, así como luchar por mejoras laborales, mas no la participación en asuntos políticos.
“Creo que los sindicatos van a tener suficiente trabajo en estos momentos tanto para reinventarse como para pensar si van a poder participar o no en política. Está el atractivo porque son agrupaciones que tienen el apoyo de una cantidad importante de personas, pero creo que lo primero es reinventarse y buscar cómo conectar con las bases de trabajadores”, consideró.
El objetivo es que haya democracia sindical
Óscar de la Vega explicó que los principios rectores de la nueva legislación laboral son la democracia sindical y la negociación colectiva.
“Es un cambio importante en el país, desde 1970 no habíamos tenido un cambio de este nivel (…) Por primera vez vamos a estar viviendo una democracia sindical de fondo en la que la decisión no es del sindicato, sino de los trabajadores”, expuso.
Por primera vez, indicó, se incluye en el artículo 358 de la Ley Federal del Trabajo el derecho del trabajador a poder determinar si quiere o no estar sindicalizado, cuando anteriormente los sindicatos tenían el control de los trabajadores a través de la cláusula de exclusión por ingreso y por la cláusula de exclusión por separación. Pero con este cambio se reconoce el derecho del trabajador a estar o no sindicalizado.
Un cambio fundamental, explicó, es el que quedó plasmado en el artículo 110, fracción sexta, que refiere que el trabajador tiene el derecho de decidir si paga o no cuotas sindicales, cuando anteriormente el patrón se encargaba simplemente de descontar los pagos a sus empleados.
Sin embargo, dijo, quedó un pendiente en el artículo 395, en el cual se condiciona el empleo a que el trabajador se afilie al sindicato titular del contrato colectivo de trabajo, lo cual es en flagrante violación al derecho de la libertad de asociación del empleado.
lidia.arista@eleconomista.mx
https://www.eleconomista.com.mx/politica/El-sindicalismo-debe-reinventarse-Oscar-de-la-Vega-20190518-0022.html
Tres años llevará aplicar reforma laboral
Por: Redacción/El Pulso Laboral
La Secretaría del Trabajo cuenta hasta con tres años para implementar la reforma laboral, a partir de que la operación de los tribunales laborales y los centros de conciliación locales sean una realidad, por lo que la dependencia analiza una estrategia que permita crear regiones para avanzar en la transición de juntas de Conciliación y Arbitraje a tribunales laborales para la implementación de la reforma laboral en los tiempos que marca la ley, dijo Luisa María Alcalde Lujan, titular de esa dependencia.
Durante el conversatorio organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y la plataforma Horizontal.mx con formadores de opinión, explicó el proceso de transición hacia el nuevo modelo laboral en México.
Parte del reto es que los estados modifiquen sus leyes para crear sus centros de conciliación y los tribunales laborales locales.
Los dos tienen que empezar a operar el mismo día porque es un requisito previo para ir a juicio y poder conciliar, dijo. Resaltó la importancia de esta transición, ya que, dijo, hay énfasis en una conciliación previa y con los juicios orales disminuirán considerablemente los tiempos de negociación.
En cuanto a esta nueva etapa y cultura en las relaciones laborales, señaló que habrá presupuesto para la capacitación de los nuevos operadores, jueces, procuradores de la defensa del trabajo, conciliadores; asimismo, refirió que habrá una convocatoria en la que podrán participar especialistas en materia laboral.
Destacó también la importancia de la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro, que al ser un órgano autónomo permitirá que los sindicatos dejen de ser una decisión política y se conviertan en un trámite administrativo para lograr que mujeres y hombres puedan organizarse de manera libre en todo el país. //Excélsior
México
sábado 18 de mayo de 2019
Tema: Mercado Laboral
Por: Redacción/El Pulso Laboral
http://www.elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/18441/tres-anos-llevara-aplicar-reforma-laboral
Nuevo modelo laboral garantiza más democracia en la vida sindical

NOTIMEX 18.05.2019 – 16:31H El nuevo modelo laboral busca impulsar una nueva visión en materia de justicia laboral, mediante la creación de un órgano de conciliación y registro de sindicatos, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
De acuerdo con información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), se pretende lograr la democracia sindical y negociaciones colectivas; así, la vida sindical tendrá mayor democratización mediante el voto libre y secreto para la elección de los líderes sindicales, la resolución de conflictos intersindicales y la aprobación de contratos colectivos de trabajo.
Añadió que en este nuevo modelo las elecciones serán convocadas por al menos 30 por ciento de los agremiados a una organización sindical y será el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral que verificará el acta del resultado electoral e incluso podría organizar el recuento de la votación.
Lo anterior, aunado a que la constancia de representatividad sindical tendrá una vigencia de seis meses. La conciliación será la principal función del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral será un organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonios propios, que tendrá a su cargo el registro de asociaciones, organizaciones sindicales, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo.
Además, auxiliará en la verificación de la elección de directivos de sindicatos para que se cumpla el voto personal, libre, discreto y secreto, aunado a que verificará la voluntad de los trabajadores en el registro de los contratos colectivos de trabajo y emitirá la constancia de representatividad para la celebración de contratos colectivos.
https://www.20minutos.com.mx/noticia/514993/0/nuevo-modelo-laboral-garantiza-mas-democracia-en-la-vida-sindical/
Habrá un gran activismo sindical: Xiuh Guillermo Tenorio
REFORMA LABORAL
Tanto los líderes de sindicatos como los de centrales obreras buscarán mantener el apoyo de miembros, planteó el especialista en asuntos laborales.
Diego Badillo
18 de mayo de 2019, 17:41
Xiuh Guillermo Tenorio, experto en asuntos laborales. Foto EE: Archivo.
A raíz de la reforma laboral que permite que en las empresas o dependencias haya más de un sindicato y democracia al interior de las organizaciones sindicales, en los próximos meses habrá un intenso activismo tanto de los líderes sindicales por mantener o conseguir el apoyo de sus agremiados, así como de las centrales obreras para mantener a sus sindicatos miembros, planteó Xiuh Guillermo Tenorio Antiga.
El experto en asuntos laborales explicó que las reformas en materia laboral publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) consideran nuevas reglas en materia de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva.
Concretamente el artículo 371 fracción IX de la Ley Federal del Trabajo establece que la elección de la directiva sindical y secciones sindicales se llevará a cabo mediante el ejercicio del voto directo, personal, libre, directo y secreto.
Además, la ley permite la existencia de dos o más sindicatos.
Ante esa situación, Tenorio Antiga comentó que “lo que vamos a ver al interior de las empresas es mucha competencia para ver qué sindicato es quien va a detentar el contrato colectivo de trabajo”.
Eso debido a que el artículo 388 de la Ley Federal del Trabajo indica que “si concurren sindicatos de empresa o industriales o unos y otros, el contrato colectivo se celebrará con el que obtenga el mayor número de votos de los trabajadores dentro de la empresa”.
En ese sentido, el especialista dijo que habrá que estar atentos para ver la reacción que tendrán los líderes de los sindicatos tradicionales donde no hay democracia sindical, ya que “no están mancos” y se trata de personas con una amplia experiencia en el sector, al que conocen y donde siempre han estado y pueden dar muestras también de que saben defender a sus representados.
Puso como ejemplo el sindicato de trabajadores de Walmart, denominado Asociación Nacional del Comercio y Oficinas en General, cuyo secretario general es René Sansores Pérez y que está afiliado a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), liderada a su vez por el diputado federal priísta Isaías González Cuevas.
En febrero pasado, esa organización emplazó a huelga a la empresa y luego de un proceso de negociación se llegó a un acuerdo para conjurar la huelga que estaba emplazada para iniciar el 20 de marzo. Acordaron un aumento de salario y el pago de un bono a los trabajadores.
Se esperan reacomodos en centrales
En los últimos 70 años, el PRI, a través de la CTM y otras centrales obreras como la CROC y la Confederación Regional Obrera Mexicana, así como otros sindicatos grandes en número de agremiados, ejercieron un control de los trabajadores, gracias a las ventajas que les brindaba la ley.
Ahora, añadió Tenorio Antiga, el modelo cambió, pero “también hay que decir que los viejos líderes sindicales priistas son los más experimentados”.
También llamó la atención sobre figuras emergentes, que si bien algunos como el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, Napoleón Gómez Urrutia, que no sólo tiene muchos años en el sector sino heredó de su padre la dirigencia de ese gremio, ahora conformó una nueva organización, la Confederación Internacional de Trabajadores, con la que busca competir directamente contra la CTM, del PRI, pero desde las filas de Morena, partido que lo postuló como candidato al Senado, donde actualmente despacha.
Es el mismo caso el del senador, también de Morena, Pedro Haces, quien conformó la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México. En ambos casos son exmilitantes del PRI que, en el proceso electoral del 2018, se sumaron a Morena para apoyar al ahora presidente Andrés Manuel López Obrador.
Tenorio Antiga sostuvo que ahora habrá que ver cómo va a ser la posición que asuma tanto el presidente de la República como las secretarías del Trabajo y Gobernación, en el sentido de si van a intervenir o no en la vida interna de los sindicatos y de las centrales obreras. Además habrá que estar atentos en cómo se comportan figuras como el líder del sindicato de telefonistas, quien es también líder de la Unión Nacional de Trabajadores, Francisco Hernández Juárez (exdiputado federal del PRD), quien se ha visto cercano al presidente López Obrador.