Los trabajadores de la empresa de autopartes y frenos en Matamoros, Tamaulipas, llevarán a cabo votaciones el próximo lunes 21 de febrero para elegir un nuevo sindicato que los represente en su contrato colectivo de trabajo.
Los trabajadores de Tridonex, -empresa de autopartes y frenos-, ubicada en Matamoros, Tamaulipas, llevarán a cabo votaciones el próximo lunes 21 de febrero para elegir un nuevo sindicato que los represente en su contrato colectivo de trabajo.
La fecha de recuento -proceso para demandar la representación sindical- se da dos años después de que inició el movimiento de trabajadores independientes que buscan romper con el Sindicato Industrial de Trabajadores en Plantas Maquiladoras y Ensambladoras (SITPME) que lidera Jesús Mendoza Reyes, y forma parte de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) notificó que las votaciones iniciarán a las 6:00 de la mañana en la planta 3, del próximo 21 de febrero; el padrón de trabajadores con derecho a votación fue comprobado con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y se espera una participación de 1,632 trabajadores para emitir su voto.
La organización sindical que demandó ser titular frente a la empresa Tridonex, a quien demandó también dentro del mecanismo de respuesta rápida del capítulo laboral del T-MEC es el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias, Movimiento 20/32 (SNITIS).
Entrevistada al respecto, la diputada Susana Prieto, quien ha acompañado a los trabajadores en todo el proceso, expuso que “hay mucha presión, el SITPME está comprando votos de los trabajadores, y les pide que el dia de la votación tomen una fotografía, y no les están pagando por adelantado los 500 pesos que ofrecen, pues pretenden primero garantizar el voto a su favor”.
Además a cada trabajador que junte 10 compañeros más, le pagan 1,500 pesos, adicionales a los 500 pesos de la votación; “esta situación está fuera de control porque no se acordó, limitar la entrada con el celular durante la votación”.
Ante esta situación, la legisladora ve que “se está complicando mucho la libertad y democratización sindical porque les están exigiendo que manden su foto, y por el miedo de que la empresa los vaya a despedir”.
Agregó que “por la premura del tiempo, pues en tres días se determinó la fecha de la votación, no hubo tiempo para que los trabajadores se organizaran, como sí ocurrió en General Motors”.
Cabe señalar que para este proceso se autorizaron de 3 a 5 inspectores del Trabajo, el mismo número de abogados por parte del SNITIS, los abogados de la empresa y estará la Guardia Nacional.
Pide la intervención de la titular de la STPS para que el Centro Federal responda sobre las anomalías
El candidato a secretario general nacional del STPRM, Miguel Arturo Flores Contreras, demandó la intervención de la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján y se decrete la reposición del proceso de elección del pasado 31 de enero, en virtud del sinfín de irregularidades en el mismo.
En una concentración esta mañana, frente a las instalaciones de la dependencia, entregó un pliego petitorio ante la no respuesta del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), al sinnúmero de inconformidades y quejas que se presentaron en el proceso electoral interno.
Y como trabajador y representante del Movimiento Petroleros Activos en Evolución (PAE) así como un sinnúmero trabajadores activos del STPRM, Flores Contreras demandó se decrete la reposición del proceso electoral interno en el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana.
Insiste en el respeto de los derechos de los trabajadores a través de un procedimiento donde intervengan visitadores u observadores tanto del Instituto Nacional Electoral (INE), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) así como las comisiones internacionales pertinentes de conformidad con los Tratados adoptados por el país.
Trabajador activo de Pemex en la Sección 1 del STPRM, con ficha 210253, reiteró su exigencia a la transparencia respecto a la operación y funcionamiento del Sistema Remoto de Votación Laboral (Sirvolab), desde el punto de vista informático-forense así como a los puntos señalados en el escrito al CFCRL.
Y demandan el escrutinio de cada uno de los votos que emitieron los trabajadores activos del STPRM y registrados mediante el Sirvolab.
Solicitan la intervención de Alcalde Luján para alcanzar un pronunciamiento fundado y motivado por el CFCRL, respecto a todas y cada una de las reclamaciones que presentaron.
El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) emitió la constancia de representatividad al Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA), con lo cual podrá iniciar las negociaciones con la empresa General Motors, en Silao, Guanajuato, para la firma de un nuevo contrato colectivo (CCT).
Así lo informó la autoridad laboral, quien recordó que en la consulta para elegir a la representación sindical, el sindicato independiente se impuso a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) al obtener el respaldo mayoritario de los trabajadores con 4 mil 192 votos.
En la consulta realizada los pasados 1 y 2 de febrero, los trabajadores de la planta automotriz votaron de forma personal, libre, secreta y directa para elegir, de entre cuatro sindicatos participantes, al que los representará en la negociación de su nuevo CCT.
En total votaron 5 mil 478 trabajadores, de los cuales 5 mil 389 fueron válidos y 89 nulos, “de un padrón de 6 mil 232 personas con derecho a votar, lo que arrojó una participación del 87.9 por ciento», detalló en CFCFRL en un comunicado.
Una vez que el SINTTIA recibió la constancia de representatividad, podrá iniciar pláticas con la empresa para la firma de un nuevo CCT, “ya sea de manera directa o a través de un emplazamiento a huelga que promueva ante un Tribunal Laboral”.
Asimismo, una vez analizadas las únicas dos denuncias que se presentaron vía electrónica, el Centro Laboral las declaró improcedentes con base en los reportes de su personal de verificación y de los inspectores federales del trabajo de la STPS.
Es de destacar que la consulta se llevó a cabo en forma totalmente pacífica y sin incidente alguno, en la que participaron Observadores del Instituto Nacional Electoral y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Uno de cada 100 trabajadores tenía derecho al voto libre, directo, secreto y personal en el mundo laboral, antes de la reforma laboral del 2019, de ese tamaño era la antidemocracia gremial, dijo Luisa Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social.
En entrevista en ENTREDICHOS en El Financiero Bloomberg TV, reconoció que hay resistencias a la transformación de la vida sindical en México.
“Por supuesto que hay resistencias, ahí están los más de mil amparos contra la reforma (laboral del 2019); dirigencias que no querían perder privilegios, y hasta de empresarios, sin embargo, los trabajadores han hecho suya la reforma y cristalizan los cambios con su participación”, señaló.
Agregó que, en el pasado, en los centros de trabajo no se experimentaban los principios democráticos.
“El cambio (en materia laboral es profundo) y requiere de la participación de todos”, insistió.
Alcalde enalteció la decisión del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador por acabar con el “charrismo” sindical, aquel que atentaba contra los derechos laborales.
“Ahí están los contratos de protección que tanto daño han hecho a los trabajadores”, recordó.
La secretaria del Trabajo y Previsión Social dijo que no le toca al gobierno poner o quitar candidatos en ninguna elección sindical.
Lo que le toca, señaló, es garantizar las condiciones para que los trabajadores decidan libremente hacia dónde quieren ir con su representación sindical.
“El Centro Laboral de Conciliación y Registro Laboral es el INE laboral, es la instancia que jugará un gran protagonismo para hacer valer la justicia laboral”, afirmó.
Las revisiones contractuales de cada dos años se van a validar a través del voto libre, personal, secreto y universal de los trabajadores afiliados a un sindicato, destacó Luisa Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS).
“Estamos viviendo cambios muy profundos en el mundo del trabajo. Vivimos una democratización que, por supuesto tiene sus dificultades, sus retos, pero estamos viviendo cambios fundamentales, en muchos aspectos.
“Destaco dos principales: el reconocimiento al derecho al voto personal, libre, directo y personal para participar no solamente en la elección de dirigentes sindicales, sino también en una participación más constante como las revisiones contractuales cada dos años”, destacó en entrevista en ENTREDICHOS en El Financiero Bloomberg TV.
El otro aspecto es la transición hacia un nuevo modelo de justicia.
“Se abren los juicios orales que dependen del Poder Judicial que recorta muchísimos los tiempos y apuesta por la conciliación”, dijo.
La responsable de la política laboral afirmó que el nuevo sistema de justicia apuesta por la conciliación y acorta la duración de los juicios laborales.
Resaltó que hoy más que nunca, los trabajadores tienen voz y voto; en sus manos, recordó, está el destino de una mejora laboral constante y real.
Alcalde aceptó que el cambio en el modelo laboral en México va a un paso lento, pero seguro.
Insistió en que el camino no ha sido sencillo, son muchos años de retrasos y resistencias, que poco a poco se van venciendo.
El voto electrónico no es un requisito prestablecido por el gobierno para renovar dirigencias sindicales, es el sindicato quien decidirá si opta o no por este mecanismo, explicó Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social.
“Es una decisión que debe tomar el sindicato. Finalmente es quien realiza su elección, es una elección interna. Y ellos son los que deciden cuál es el mecanismo”, detalló en entrevista en ENTREDICHOS en El Financiero Bloomberg TV.
En el caso del sindicato petrolero se dio de esta manera por la relevancia del hecho, explicó.
“Fue entonces que el presidente Andrés Manuel López Obrador propuso este instrumento”, dijo.
Insistió que si un sindicato no solicita el uso de la plataforma electrónica elaborada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para que sus agremiados emitan su voto en una elección, no va.
“Es una decisión de la propia organización. No puede el gobierno obligar a que sea un voto electrónico, es una decisión interna, aunque es un camino al que, creo, iremos transitando hacia allá”, apuntó.
Alcalde aseguró que el voto electrónico es seguro y evita prácticas como la intimidación y el acarreo.
Por palabras no para. Al igual que en 1988 Jorge de la Vega Domínguez calificó los fraudulentos comicios de 1988 como un triunfo “claro, contundente e inobjetable” de Carlos Salinas de Gortari, ahora, Alfonso Cepeda, el general al frente del autoproclamado “ejército intelectual de la 4T”, asegura que los procesos electores para cambiar directivas del sindicato magisterial en algunos estados, fueron “pulcros, impecables, democrático e irreversibles”.
Cientos de miles de maestros en todo el país disienten de esta valoración. Por ejemplo, del profesor Mario Roldán Roblero, egresado de la Normal Rural de Chiapas y dirigente de la sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Él sostiene que esos comicios son una farsa anticonstitucional.
Roldán, nacido en el municipio chiapaneco de Frontera Comalapa, orgullosamente campesino, promotor de la lucha ejidal, acompañante de comunidades evangélicas y católicas que buscan la igualdad social, asegura que el nuevo reglamento para los relevos seccionales “deja fuera de la jugada a 99 por ciento del magisterio”.
Conocedor del entramado gremial, el docente explica: “En los artículos 8 y 9 del reglamento de elecciones directivas, que se sacaron de la manga, se establece como uno de los requisitos para ser elegible tener ocho años de antigüedad y haber sido miembro de un comité ejecutivo seccional anterior. En el caso de la sección 40, esto se traduce en haber sido charro. Porque los comités seccionales anteriores, todos, han estado en manos del charrismo sindical”.
Añade: “En el título 4 de su reglamento, en el artículo 18, el inciso A y 1, están las atribuciones del comité nacional en el proceso. Ellos sacan la convocatoria. Ellos validan las planillas. Ellos nombran las mesas electivas, presidentes, secretarios, escrutadores. Ellos designan a quiénes van a trasladar las casillas. Ellos cuentan. Ellos manejan el padrón, las cuotas. Ellos todo. ¿Dónde está el piso parejo? ¿Dónde está la democracia sindical? Dejan a un lado la voluntad de las delegaciones, la voluntad del magisterio”.
Pese a que el general del autoproclamado “ejército intelectual de la 4T” tiene la sartén por el mango en las elecciones seccionales, sus planillas han sufrido dos derrotas. En la sección 3 de Baja California Sur se registraron cinco planillas, tres afines a él y dos opuestas. A pesar del acarreo y las presiones, la ganadora fue la opositora roja, con 4 mil 199 votos, es decir, 43.36 por ciento de la votación. La verde (oficial) alcanzó sólo 2 mil cuatro votos, 20.7 por ciento.
Por palabras no para. Al igual que en 1988 Jorge de la Vega Domínguez calificó los fraudulentos comicios de 1988 como un triunfo “claro, contundente e inobjetable” de Carlos Salinas de Gortari, ahora, Alfonso Cepeda, el general al frente del autoproclamado “ejército intelectual de la 4T”, asegura que los procesos electores para cambiar directivas del sindicato magisterial en algunos estados, fueron “pulcros, impecables, democrático e irreversibles”.
Cientos de miles de maestros en todo el país disienten de esta valoración. Por ejemplo, del profesor Mario Roldán Roblero, egresado de la Normal Rural de Chiapas y dirigente de la sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Él sostiene que esos comicios son una farsa anticonstitucional.
Roldán, nacido en el municipio chiapaneco de Frontera Comalapa, orgullosamente campesino, promotor de la lucha ejidal, acompañante de comunidades evangélicas y católicas que buscan la igualdad social, asegura que el nuevo reglamento para los relevos seccionales “deja fuera de la jugada a 99 por ciento del magisterio”.
Conocedor del entramado gremial, el docente explica: “En los artículos 8 y 9 del reglamento de elecciones directivas, que se sacaron de la manga, se establece como uno de los requisitos para ser elegible tener ocho años de antigüedad y haber sido miembro de un comité ejecutivo seccional anterior. En el caso de la sección 40, esto se traduce en haber sido charro. Porque los comités seccionales anteriores, todos, han estado en manos del charrismo sindical”.
Añade: “En el título 4 de su reglamento, en el artículo 18, el inciso A y 1, están las atribuciones del comité nacional en el proceso. Ellos sacan la convocatoria. Ellos validan las planillas. Ellos nombran las mesas electivas, presidentes, secretarios, escrutadores. Ellos designan a quiénes van a trasladar las casillas. Ellos cuentan. Ellos manejan el padrón, las cuotas. Ellos todo. ¿Dónde está el piso parejo? ¿Dónde está la democracia sindical? Dejan a un lado la voluntad de las delegaciones, la voluntad del magisterio”.
Pese a que el general del autoproclamado “ejército intelectual de la 4T” tiene la sartén por el mango en las elecciones seccionales, sus planillas han sufrido dos derrotas. En la sección 3 de Baja California Sur se registraron cinco planillas, tres afines a él y dos opuestas. A pesar del acarreo y las presiones, la ganadora fue la opositora roja, con 4 mil 199 votos, es decir, 43.36 por ciento de la votación. La verde (oficial) alcanzó sólo 2 mil cuatro votos, 20.7 por ciento.
Tampoco le fue bien a Cepeda en la sección 31 de Tlaxcala. No obstante las amenazas para intentar coaccionar el voto, la planilla opositora Suma Magisterial (azul) obtuvo 8 mil 506 votos, contra 7 mil 442 de Lealtad (blanca). Sin embargo, se impidió el registro de los maestros honestos y sólo se aceptó a docentes que han formado parte del comité sindical y tuvieron aval del comité nacional o seccional. En lo que fue una pugna intercharra, perdió el candidato del dirigente estatal saliente, y ganó una maestra ligada a comités anteriores. La CNTE calificó los comicios de simulación en que se mantienen las mismas artimañas para garantizar elecciones a modo .
En el artículo “El SNTE y la democracia ventrílocua” documenté lo sucedido en otras secciones. Hoy hay un panorama más amplio. Más allá de lo amañando de las contiendas, destacan dos hechos: la baja participación del magisterio en las votaciones; el segundo es que el triunfo de las planillas de Cepeda se da, además de las trampas, gracias a la pulverización del voto opositor en varias planillas. Eso significa que, en términos absolutos, el dirigente nacional del SNTE y su grupo controlan tan sólo una pequeña minoría del magisterio.
El recuento de daños es ilustrativo. En la sección 25 de San Luis Potosí participaron siete planillas, seis contrarias a la oficial. La oficial naranja Unidad Sindical 26, que llevó a votar ilegalmente hasta estudiantes de las escuelas normales, consiguió 16 mil 502 votos. El resto 19 mil 311.
En la 24, de Querétaro, se registraron cuatro planillas, tres opositoras a Cepeda. La naranja (oficial) amenazó a maestros con quitarles los interinatos y ofreció préstamos personales, para autos y becas, mediante FomaQro. Obtuvo 5 mil 443 votos. Las restantes tuvieron 7 mil 115.
En la 57 de Yucatán compitieron tres planillas, dos opositoras a Cepeda. No se presentaron los porcentajes finales de la votación. El triunfo de la naranja (oficial) fue factible porque se rasuró el padrón y se permitió el registro de la planilla Rosada, sin cumplir el reglamento. Obtuvo 2 mil 825 votos, contra 3 mil 188 votos de los opositores.
En la 27 de Sinaloa contendieron cuatro planillas, tres opositoras. La naranja (oficial) hizo campaña seis meses antes, embarazó urnas e impidió a maestros votar, aunque tenían derecho. Consiguió 14 mil 417 votos, contra 15 mil 820 de las otras.
En la 37 de Baja California se inscribieron tres planillas. Para que triunfara la blanca (oficial) hubo coacción del voto y acarrero de votantes. Cosechó 6 mil 299 sufragios.
El proceso electoral del SNTE para renovar direcciones seccionales es, como señala el maestro Roldán, inconstitucional (impide elegir y ser elegido). Simple y llanamente, es un ejemplo de “democracia sindical amafiada”. Más temprano que tarde se descarrilará.
María Cristina Alonso García, una de las aspirantes a la dirigencia general del STPRM, ha impugnado el resultado que favorece a quien señalan como hombre cercano al exlíder Carlos Romero Deschamps
María Cristina Alonso, una de las mujeres que enfrentó a Ricardo Aldana –quien desde unas horas antes de emitirse un resultado oficial en el proceso para renovar la dirigencia del sindicato petrolero se daba por ganador– señala que no permitirá que con todas las irregularidades con las que este hombre, al que le vinculan con el exlíder Carlos Romero Deschamps, se presentó a las contienda se le dé la toma de nota y con ello la representación del contrato colectivo de trabajo de las centenas de sindicalizados.
En entrevista con este diario, Alonso García precisó que el pasado 3 de febrero presentó las impugnaciones ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), organismo
público encargado de vigilar y calificar la elección de los sindicatos.
«La participación a la renovación de la Secretaría General del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) por parte de Ricardo Aldana violó el convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en sus artículos 123 y 133 de la Constitución mexicana, además de las disposiciones establecidas en los artículos 371 y 371 bis de la Ley Federal del Trabajo y demás aplicables. Y destacar los numerales 36, 49 274 289 al 293 de los estatutos que rigen a los trabajadores petroleros» señala Alonso García.
Reitera que desde un principio se hizo saber a la opinión pública que Ricardo Aldana transgredió la convocatoria del proceso de elección.
«Lo digo una vez más, para ser candidato debe ser socio activo del sindicato. Y, por si fuera poco, Aldana representa toda la corrupción, malos manejos y la antidemocracia del régimen anterior del sindicalismo (con Romero Deschamps). En cuanto a estas impugnaciones la responsabilidad recae en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, y se espera que haga eco de esta impugnación que responde al interés de miles de trabajadores», indica la trabajadora petrolera originaria de Tabasco.
No tiene duda de que el Centro Federal de Conciliación podría salvar esta prueba de fuego con el uso por primera vez, del voto digital: «Si la autoridad laboral escucha a los trabajadores se demostraría que, de verdad, la Cuarta Transformación está dispuesta a transformar el sindicalismo nacional».
–¿Qué hará si es favorable para Ricardo Aldana la resolución de las impugncaiones?
– Seguiremos mostrando ante todas las instancias las irregularidades, además de la denuncias de que ya comenzaron las represalias contra los trabajadores que no participaron en la coacción del voto. Hay trabajadores que recibieron el anuncio de su jubilación anticipada. El día de la elección muchos compañeros tenían que enviar el video en el que dejaran registro de su voto en favor de Aldana. Es inconcebible.
Jornada pacífica
Para la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el pasado 31 de enero para elegir al secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros
de la República Mexicana (STPRM) la modalidad de voto electrónico garantizó una jornada pacífica y las elecciones se caracterizaron por un alto porcentaje de participación, con un total de 63 mil 700 trabajadores que emitieron su voto (88% de los trabajadores registrados en la plataforma Sirvolab y 73% del total de trabajadores sindicalizados.
Informó que en total, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), recibió 191 inconformidades: 77 antes de la jornada electoral, y 114 durante el desarrollo de la misma.
Tras la jornada, el STPRM ya solicitó hace más de una semanas ante el CFCRL la toma de nota de cambio
de directiva, por lo que la autoridad analizará la solicitud y resolverá las inconformidades para emitir un fallo en un plazo no mayor a 10 días a partir de recibir la petición.
De validarse la elección, el candidato electo asumirá formalmente el cargo a secretario general a partir de la fecha de emisión de la toma de nota de cambio de directiva y hasta el 31 de diciembre de 2024.
La victoria de los trabajadores de la General Motors en Silao no es espontánea ni coyuntural, sino producto de un profundo proceso organizativo que, justo cuando todo parecía en su contra, supo aprovechar una coyuntura…
Los únicos muebles que hay en el cuarto son un par de mesas plegables y no más de diez sillas. Al fondo de la habitación, hecha de cuatro paredes blancas, un montón de lonas y una bocina dan cuenta de la batalla de hace unos días, cuando los obreros de la General Motors (GM) en Silao, Guanajuato, le arrebataron a la CTM su representación sindical.
Estamos en la casa obrera del Bajío, un espacio creado por las y los trabajadores de GM con el objetivo de acompañar política y jurídicamente a la clase obrera de la región. Este espacio es producto de Generando Movimiento, el grupo de trabajadores que comenzó la lucha por la democracia sindical al interior de GM.
Sentados, con un paquete de cigarrillos al frente, Arturo Martínez e Israel Cervantes comienzan a contar su historia. Ambos son fundadores de esta organización, o movimiento, como a ellos les gusta llamarlo. Los dos fueron despedidos en 2019, junto a otros 16 trabajadores, después de que comenzaran a organizar reuniones en las que discutían sus derechos laborales.
Israel deja caer sobre la mesa una carpeta llena de documentos que ha ido juntando durante casi tres años, desde agosto de 2019, cuando fue despedido por una prueba de antidoping que, acusa, era falsa. Luce indignado.
“Yo fui el primer trabajador despedido, del cual se da todo este movimiento. Cuando pasa esto empiezo a denunciar toda la situación. A raíz de ahí se da a conocer Generando Movimiento y nos empezamos a organizar”, dice Israel.
Tras su despido, los compañeros de Israel siguieron organizando reuniones para definir qué acciones tomar. Uno de ellos fue Arturo, o Puchis (como le llaman en la planta), quien también fue despedido un mes después. Días antes de su despido, relata, él había participado en una asamblea de trabajadores donde gente allegada a la CTM “puso dedo” a las y los asistentes.
“A mí me despidieron el 20 de septiembre de 2019, después de una asamblea en la que nos cayeron halcones del sindicato Miguel Trujillo López y tomaron fotos. Al día siguiente nos despidieron a seis compañeros”, relata Arturo.
“Hacíamos reuniones los domingos, porque la planta trabaja todo el día. No descansa esa pinche planta, son turnos mortales”, cuenta el obrero, sobre las jornadas extenuantes a las que les somete la empresa.
–¿Qué los motivó a organizarse? ¿Por qué fueron despedidos? ¿Por qué en General Motors?
La respuesta parece obvia, aunque no simple: resistencia y estrategia.
Promocional de Casa Obrera del Bajío afuera de la planta de GM Silao, en Guanajuato. 2 de febrero 2022 / Mauricio Palos
De plantíos a naves industriales
En 1996 Puchis tenía 18 años cuando ingresó a trabajar a la General Motors. Antes, desde los 15, laboraba en un taller de hojalatería y pintura. Ganaba 120 pesos al día.
“No alcanzaba ni para las caguamas, por eso decidí entrar a la General”, dice entre risas.
En 1994, después de la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, la empresa General Motors decidió expandir sus plantas a otros rincones del país. Para ese entonces, la empresa automotriz solo contaba con dos sedes: una en Toluca, Estado de México, y la otra en Ramos Arizpe, Coahuila.
“Ora sí que aquí Silao era pequeño. La gente se iba a trabajar a León, al zapato, al calzado”, relata Puchis, quien vivió la industrialización de esta tierra del Bajío a partir de la llegada de la GM en 1994. “Dicen que ese año (1994) fue cuando Salinas vendió todo Guanajuato a los gringos”.
A las 6 de la tarde, trabajadores salen de su turno de 12 horas. Atrás de ellos se ven trabajadores que entran a las lineas de operación y saldrán has las 6 de la mañana del día próximo en la planta de GM en Silao, Guanajuato. 2 de febrero del 2022. / Mauricio Palos
Todo cambió en el 94
Antes del TLCAN, el modelo económico mexicano tenía como centro la sustitución de importaciones. Es decir, una economía basada en el consumo de productos nacionales que incentivaba el desarrollo de industrias propias.
El Tratado de Libre Comercio modificó esto. Bajo la idea de competitividad permitió la entrada masiva de capital extranjero para la elaboración de productos con los recursos (humanos y naturales) del país. Todo esto a partir de una serie de reformas constitucionales que, para la clase trabajadora, significó la pérdida de derechos laborales y de seguridad social. Neoliberalismo, le llamaron sus creadores.
En ciudades como Silao (y en general en todo el bajío mexicano) el neoliberalismo significó la llegada de industrias en tierras que antes eran de cultivo. Los valles, cerros y campos se convirtieron en fábricas, colonias populares y carreteras.
Al cierre de 2020, de acuerdo con datos del portalMexico Industry, Guanajuato registró inversión en casi 1.7 millones de pies cuadrados de su territorio, en las cuales reportó 15 transacciones de capital extranjero en total, reuniendo el 86% de Inversión Extranjera Directa total.
Asimismo, las industrias con mayor crecimiento e inversión en la región son la automotriz y el e-comerce, siendo las de capital estadounidense las que concentran el mayor porcentaje de inversiones. Es decir, empresas como la General Motors y, más recientemente, Amazon.
Puchis recuerda que desde el 94, la General Motors “empezó poco a poco. Pero en el 96 empezó el arranque, empezaron a meterle más velocidad y contrataron a mucha gente. Contrataban puros morros, a veces llegaba gente de la planta de Ramos Arizpe y de Toluca, y nos miraban a puro morro y platicaban con nosotros. ‘¿Está rara la planta, no, mai? Hay puro muchacho, puros morrillos’ ”.
El crecimiento de la industria implicó la demanda masiva de mano de obra. Como ejemplo, explica, “en aquel tiempo (1996) empezaron a contratar mujeres, porque ya no había muchachos. Querían puro joven trabajador y se los estaban acabando”.
Instalaciones de la planta de GM en Silao, Guanajuato. 2 de febrero del 2022 / Mauricio Palos.
Así es trabajar para la General
Miguel Pérez es trabajador en activo de GM. Actualmente ocupa un cargo en SINTTIA, el nuevo sindicato elegido. Tiene 10 años trabajando en la fábrica y como muchos de sus compañeros, aguanta día con día las desgastantes jornadas laborales.
Él cuenta que el trabajo que realiza es muy pesado, pues la fabricación de motores y vehículos requiere fuerza física y muchas horas. Además, sumadas a esta fatiga constante, las condiciones de trabajo vuelven más desgastante su labor.
“Aparte de que las operaciones son pesadas, todavía te las cargan más. Pues todavía que te cargan más trabajo, todavía te aumentan la producción, entonces la línea va más recio”, cuenta.
Con su recibo de nómina en mano, Miguel demuestra que actualmente la paga en la fábrica es de 468 pesos diarios. A esto, agrega, se le restan los descuentos de prestaciones y cuotas sindicales, por lo que diariamente un trabajador percibe, en términos reales, poco más de 300 pesos.
Esto, precisa, es para trabajadores que llevan más de tres años en la planta. Aquellos que son de nuevo ingreso, perciben alrededor de 200 pesos.
Respecto a las condiciones laborales, dice que en GM los turnos son de 12 horas, con tres días de descanso a la semana. “Y eso si le puedes llamar descanso: terminabas bien jodido que ni descansabas”.
Y en eso, llegó la pandemia
A Sergio Contreras lo despidieron tras enfermarse de covid-19, en septiembre del 2020. Él relata que fue uno de los primeros trabajadores en ser contratados y que su historial laboral era sobresaliente. Pero, a contrapelo de ello, también es fundador de Generando Movimiento. La enfermedad fue la única forma de poder correrlo.
“Uno batalla mucho porque estamos boletinados laboralmente”, dice Sergio. “Lo peor, es que nadie en el grupo ha podido conseguir trabajo en otra empresa de Guanajuato, añade.
La represión por parte del sindicato cetemista y la empresa ha sido muy documentada por el grupo, pero Sergio dice que también se han tenido que cuidar de los funcionarios públicos corruptos.
Recientemente descubrió que su abogado de oficio le estaba jugando chueco y, posiblemente, se estaba vendiendo a la empresa. “En mi expediente ni siquiera tenía demanda de reinstalación, el abogado metió una demanda de indemnización que estaba mal hecha”, señala.
Durante el primer año de la pandemia, el movimiento apostó por la cautela. No querían que el grupo de despedidos siguiera creciendo. Pero llegó el 2021 con un desabasto mundial de chips electrónicos que golpeó con fuerza la industria automotriz. General Motors en México ha sido de las armadoras más afectadas, trayendo nuevas formas de represión y sueldos aún más bajos para sus trabajadores.
Las líneas de operación en Silao estuvieron en paros técnicos durante más de un tercio del año. Los acuerdos sindicales decían que durante ese tiempo el sueldo sería pagado al 55% de su valor, pero los impuestos y el descuento continuaban igual, incluida la cuota sindical.
“La gente trabajadora no tiene la culpa del faltante de material. Hay compañeros y compañeras que están endeudados con Infonavit, tienen deudas con el banco, tienen préstamos con Fonacot. De un salario de dos mil 100 pesos a la semana te quitan el 45 por ciento. De ahí tienes que pagar deudas ¿qué te queda?”.
Además, durante la pandemia, se instalaron checadores que obligaban a los trabajadores a registrar cada movimiento durante la línea de producción.
Es decir, cuántas veces iba al baño, si salía a fumar un cigarrillo, si se retrasaba por platicar con sus compañeros. Todo ese “tiempo muerto” les era descontado, dice Sergio. La intención de la patronal era una: seguir con el ritmo acelerado de producción… o quizá buscar algún pretexto para despedir trabajadores en estos tiempos de baja producción.
“Todo esto no sería así si no lo hubieran permitido los de la CTM”, cuenta a su vez Miguel, quien harto de los atropellos se sumó al movimiento democrático al interior de la fábrica. El reto no era menor, tendría que enfrentarse al dominio que la Confederación de Trabajadores de México ejercía a través de uno de sus sindicatos: el de Miguel Trujillo López.
Una parvada de tordos vuela por las instalaciones de General Motors Silao el último día de la votación sindical. 2 de febrero del 2022 / Mauricio Palos
¿Por la emancipación de México?
Cuenta la leyenda que en la década de los cuarenta del siglo pasado, el antiguo dirigente del sindicato ferrocarrilero, Jesús Díaz de León, era tan aficionado a la charrería que más de una vez se le vió pasear por las oficinas sindicales vistiendo botas, sombrero y camisa. Ese mismo dirigente, leal a la CTM, encarceló a sus opositores cuando intentaron independizarse. Desde ahí, a las dirigencias oficialistas se les conoce como charros.
La imagen del dirigente ferrocarrilero es contradictoria con el escudo de la Confederación. Al centro, el mapa nacional se encuentra rodeado por un engrane. Encima, de izquierda a derecha, tres letras se alcanzan a leer: C-T-M. Estas son las siglas de la Confederación de trabajadores más grande del país, cuyo lema reza “Por la emancipación de México”.
La CTM llegó a la General Motors en 1995, a través del Sindicato de Trabajadores de la Industria Metal Mecánica Automotriz (SITIM), con Alejandro Rangel Segovia a la cabeza. Rangel es un viejo cuadro cetemista en la región, entre su currículum destaca su liderazgo en las escuelas de formación de la CTM. También fue diputado por el PRI.
Durante su gestión, de acuerdo con los trabajadores, el sindicato no tenía mucho interés al interior de GM. Organizaban asambleas informativas, se mantenía un ritmo constante en los incrementos salariales y de prestaciones. Sin embargo, desde el año 2000, cuando la legislación laboral comienza a reformarse profundamente, todo comenzó a cambiar.
En 2003, el arribo del sindicato Miguel Trujillo López, bajo la dirigencia del priísta Tereso Medina, acentuó las precarias condiciones al interior de la fábrica.
Un ejemplo de esto, narra Israel, es el estancamiento del tres por ciento en el incremento salarial. En contraste con la inflación del país, empobreció metódicamente a las y los trabajadores.
Más aún, después de la crisis económica que estalló durante el mandato de Felipe Calderón en 2009, la empresa intensificó la producción. El sindicato, sin titubear, permitió que GM impusiera controles de productividad y calidad que posibilitaban el despido de cualquier trabajador de forma arbitraria.
Inclusive, en esos años, Israel y Puchis dicen que estuvieron a punto de estallar una huelga debido a estas condiciones. Sin embargo, no pudo realizarse debido al control que la CTM ejercía sobre cada persona empleada en la fábrica.
“No llegaron muchos compañeros a la huelga. Tenían miedo, y se entiende, ¿pues quién quiere perder su trabajo de la noche a la mañana nomás por cuestionar al sindicato?”, dice Puchis.
Aún bajo estas condiciones, los obreros de la General continuaron organizándose. Y es en 2019 donde la tortilla parece voltearse.
La asesora legal del SINTTIA, Patricia Pineda, pide a los observadores y simpatizantes del sindicato independiente mantenerse alerta por posible ataque de simpatizantes de la CTM en el refugio solidario colocado afuera de la planta GM en Silao, Gto. 2 de febrero del 2022 / Mauricio Palos
Perder el miedo
Tal vez sea una casualidad, de esas que abundan en historias como esta. Tal vez sea el producto de vivir la arbitrariedad y el charrismo en carne propia. Israel lo resume claro: “La CTM nos ha quitado tanto, que nos ha quitado el miedo a pelear”.
En septiembre de 2019 una huelga en la General Motors de Estados Unidos comenzó a irradiar en el territorio nacional. Los obreros comenzaron a buscarse, a platicar su vida cotidiana, a analizar la producción y su papel en ella.
En ese momento, Israel, junto con el grupo de amigos que después se convertiría en Generando Movimiento, comenzaron a involucrarse en actos de solidaridad con los trabajadores estadounidenses. Organizaban reuniones para discutir lo que pasaba, y en un momento se negaron a sacar la producción que se había parado por la huelga norteamericana.
La huelga de 2019, sin embargo, aceleró aún más la línea de producción. Puchis dice que en aquel año se les llegó a exigir de 60 a 65 productos por hora.
Posteriormente, los despidos al interior de la fábrica comenzaron a infundir temor a los obreros. Mientras, el fastidio por las malas condiciones de trabajo, seguía creciendo. Al mismo tiempo, la firma del T-MEC, y la consecuente reforma laboral del 2019, abría una coyuntura para los trabajadores.
De los acuerdos establecidos entre los gobiernos de EEUU y México resaltaban dos fundamentales: el emplazamiento a ratificar los contratos colectivos que son vigentes en el país y la realización de elecciones sindicales de manera secreta. Todo esto fue nombrado como democratización sindical.
Antes de la reforma, en el país las elecciones sindicales eran a mano alzada, lo que posibilitaba el control, vigilancia y represalias a trabajadores disidentes.
Aunado a los puntos de acuerdo binacionales, ambos gobiernos se comprometieron a observar los procesos de democracia sindical con agentes gubernamentales y paneles de expertos. Asimismo involucraron a las autoridades electorales de cada país, para el caso de México el INE.
Parecía que, además de perder el miedo, una coyuntura se abría al interior de la fábrica. Los obreros la supieron aprovechar.
La coyuntura
En aquellos días Miguel seguía trabajando en la planta. Y aunque los precursores del movimiento obrero al interior habían sido despedidos, algunas veces se reunían en secreto para afinar la estrategia que los llevaría a la victoria.
“Teníamos miedo, la verdad es que en ese momento andábamos con un perfil muy bajo. Pero seguíamos organizándonos”, dice.
Miguel y el resto de trabajadores se reunían sigilosamente con Generando Movimiento. Ellos serían a la postre los integrantes de la planilla del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA).
“En 2021, cuando anunciamos SINTTIA y nos destapamos, como quien dice, luego luego los compañeros nos preguntaban cosas. Nos manifestaban su apoyo”, recuerda.
La reforma, sumada al hartazgo y a los vínculos internacionales que los obreros habían estado construyendo durante años, obligó a General Motors a realizar la primera votación para legitimar al sindicato en abril del 2021.
Elecciones con violencia
La votación se convirtió en un zafarrancho: los delegados cetemistas destruyeron boletas y alteraron urnas, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) suspendió la elección y presentó una denuncia penal contra los responsables.
Es aquí donde Generando Movimiento comenzó a escucharse nuevamente. Ellos denunciaron las irregularidades con grupos sindicalistas independientes en Estados Unidos y Canadá, impulsando la queja del gobierno estadounidense que activó, por primera vez, el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del recién firmado T-MEC.
El gobierno de México se comprometió a vigilar las nuevas votaciones. En agosto del 2021 más de la mitad de los trabajadores sindicalizados quitaron a la CTM como su representante, con el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como observadores.
La esperanza por un cambio en las condiciones laborales y la posibilidad de la reinstalación de los trabajadores despedidos comenzó a brotar entre los miembros de Generando Movimiento. Después de la consulta, cinco ex trabajadores, entre ellos Sergio, fundaron su propia organización: Unificación Obrera.
Pero esta separación no desvió la atención de los intereses iniciales. El movimiento obrero al interior de la planta se iba robusteciendo y la creación de un sindicato independiente se convirtió en realidad.
Israel, con la frente en alto, sentencia:
“Esta victoria no es producto del T-MEC, nosotros aprovechamos la coyuntura. La victoria viene del hartazgo y la organización de nosotros los trabajadores”.
Promocional de Casa Obrera del Bajío afuera de la planta de GM Silao, en Guanajuato. 2 de febrero 2022 / Mauricio Palos
Represión, amenazas de muerte e irregularidades en la votación
Israel denuncia que desde la legitimación y durante las campañas no existió piso parejo para el sindicato independiente. Mientras integrantes de los otros sindicatos competidores –dos de ellos parte de la CTM y el último parte la CROC– se paseaban recolectando firmas o haciendo proselitismo durante horas laborales, los integrantes del sindicato independiente, todos parte de las líneas de producción, tenían que hacerlo durante sus horas de descanso.
Pero la preocupación, el miedo y la indignación llegaron el fin de semana previo a la votación, cuando la secretaria general y la secretaria de organización del SINTTIA, Alejandra Morales y Claudia Juárez, fueron amenazadas de muerte.
Alejandra sabía que las amenazas solo eran para intimidar al movimiento que siguió en pie de lucha. El 1 y 2 de febrero se desarrollaron las elecciones al interior de la planta de Silao, donde votó el 88 por ciento de la plantilla laboral.
“Estamos aquí respaldando a los compañeros del sindicato independiente, pero también presionando para que las cosas se hagan bien”, dice Sergio Contreras. El grupo de despedidos, junto a decenas de activistas obreros internacionales, vigilaron las elecciones desde una carpa colocada en la jardinera frontal de la fábrica, donde se leía: “Campamento solidario”.
El 2 de febrero, el último día de votación, se escucharon varias denuncias de irregularidades: “hay personas que no pudieron votar porque otra persona había votado por ellos, trabajadores que votaron dos veces”, dice Israel. También se oyeron rumores de compra de votos: “están dando 500 pesos”, diría un trabajador que salía de su turno.
Casilla instalada en la puerta 2 de la planta de GM en Silao, Guanajuato. 2 de febrero del 2022 / Mauricio Palos
Esto apenas comienza
Los mensajes que anunciaban el triunfo del sindicato independiente llegaron desde las primeras horas del 3 de febrero. Pero fue alrededor de las tres de la madrugada que se confirmó: «Ganamos con un 76 por ciento de la votación”.
La mañana siguiente, la Casa Obrera del Bajío se colmó de fiesta. Al fondo del salón, una mesa plegable agrupó a todos los integrantes del SINTTIA, encabezados por su lideresa, mientras el resto de simpatizantes llegaban hasta la calle. Todos celebraban la posibilidad de un futuro mejor para los trabajadores y sus familias.
“Por fin, el trabajador tuvo la oportunidad de decidir quién va a ser su representante”, se escuchó varias veces durante la conferencia de prensa. En ella, Alejandra prometió que los salarios aumentarán más que la inflación y las cuotas sindicales se utilizarán para las necesidades de los mismos trabajadores.
Las y los trabajadores esperan la mesa de negociación del nuevo contrato colectivo. Sus aspiraciones son simples: incrementar los salarios y prestaciones de sus compañeros, mejorar sus condiciones de trabajo y reinstalar a quienes fueron despedidos por organizarse.
También, desde la Casa Obrera del Bajío, se planean actividades culturales, de formación político/sindical y asesoría jurídica “todo para la clase trabajadora”, dice Israel, a quien sus compañeros designaron como responsable de este espacio.
Desde la misma mesa que días antes se colmó de fiesta, Israel y Puchis reflexionan sobre las tareas pendientes. Se detienen un instante, dan una bocanada al cigarrillo o un trago a su botella de agua, y sin reparos sentencian:
Disidentes del sindicato petrolero impugnaron ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) la elección de Ricardo Aldana como secretario general, ya que –dijeron– “no es socio activo” del gremio y su situación contractual como trabajador es de confianza.
A esta impugnación se suman 229 denuncias interpuestas por trabajadores o ex candidatos al cargo por diversas irregularidades, como “coacción del voto”, que aún están pendientes de resolución.
Pablo González, uno de los contendientes en el proceso del pasado 31 de enero, señaló que la queja interpuesta ante el CFCRL es con la finalidad de “que se reponga” la elección para secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
El trabajador de la sección 48 de Chiapas indicó que decidió presentar su denuncia de manera presencial ante el CFCRL y recibir acuse, ya que a través del correo electrónico proporcionado por dicha institución –dijo– “sólo te aparece un formato y en una explicación breve mencionas la anomalía, pero no hay un proceso para fundamentar lo suficiente una denuncia”.
Entre las anomalías que señala en su queja están que la plataforma Sirvolab permitió la “captura de pantalla en los cuatro procesos” para emitir el voto, desde que “aparece el nombre del trabajador hasta que confirmas por quién lo hiciste”, pese a que, comentó, “la Secretaría del Trabajo afirmó que no se podía” realizar tal acción.
Por su parte, Cristina Alonso, también ex candidata a la secretaría general, explicó que impugnó la participación de Aldana en el proceso, toda vez que “viola los artículos 371 y 371 bis de la Ley Federal del Trabajo”, relativos a los reglamentos del sindicato, y los numerales 36, 49, 274 y 289 al 293 de los estatutos del STPRM.
Además, abundó, “viola la convocatoria que establece que, para ser candidato, debe ser socio activo del sindicato. Y, por si fuera poco, Aldana representa toda la corrupción, malos manejos y la antidemocracia del régimen anterior del sindicalismo”.
La trabajadora de la sección 44 (Villahermosa, Tabasco) señaló que ahora “la responsabilidad recae” en el Centro Federal de Conciliación, del que esperamos haga eco de esta impugnación que responde al interés de miles de trabajadores”.
En tanto, la senadora Cecilia Sánchez y petrolera de la sección 47 (Ciudad del Carmen) recordó que impugnó el proceso seccional y ahora hizo lo propio antes y después de las elecciones nacionales “fraudulentas” por la participación de Aldana “por ser de confianza”.
Por otro lado, el STPRM informó que ya solicitó la toma de nota de la elección, lo cual no fue confirmado en el CFCRL.