¡Por una reforma laboral integral en favor de los trabajadores! NCT

Libertad y Democracia Sindicales sin control gubernamental  · Abrogar la reforma neoliberal del 2012 contra la estabilidad en el empleo  · Erradicar el abuso patronal de la subcontratación y todas las formas de simulación laboral  · Disposiciones suficientes para combatir la precarización del trabajo · Fortalecimiento del sindicalismo auténtico para hacer realidad la democratización del mundo del trabajo

La Cámara de Diputados aprobó en días pasados una reforma trascendente a la Ley Federal del Trabajo (LFT), misma que se encuentra ya en manos del Senado de la República. Es necesario señalar de entrada que tal proceso de reforma se está haciendo con apenas una simulación de consulta, sin tomar en cuenta real y suficientemente al sindicalismo democrático, desde arriba, de manera paternalista aun cuando sus intenciones pudieran ser buenas. Tratándose de una reforma que se supone busca democratizar el mundo del trabajo esto es por lo menos un contrasentido. Si se abren por fin las puertas para una mayor libertad y democracia sindicales esto es sobre todo resultado de décadas de lucha y sacrificios de las organizaciones independientes de trabajadores, antes que de la gracia gubernamental o las presiones externas, y deberían ser las organizaciones democráticas las primeras en tomarse en cuenta.

Se alegan las prisas por cumplir con lo dispuesto en el Capítulo Laboral del nuevo tratado de libre comercio firmado por México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), para que sea ratificado cuanto antes por el Senado.  Dejando de lado por el momento que México no tendría por qué estar tan ansioso de firmar un nuevo TLCAN, dadas las consecuencias desastrosas que han tenido más de veinte años de ese tratado, el hecho es que incluso no está claro si el Congreso de EU lo ratificará y cuándo. En todo caso, debería priorizarse que la reforma laboral cuente con el tiempo necesario para consultar y hacer partícipes a las organizaciones sindicales auténticas.

Dicho esto, es necesario reconocer que la reforma constitucional de 2017 y la de la LFT aprobada ahora por la Cámara de Diputados contienen disposiciones que pudieran significar un importante paso adelante en la consecución de mayor libertad y democracia sindicales y auténtica contratación colectiva, para incrementar la densidad sindical y empezar a erradicar el cáncer del “charrismo” y los “sindicatos” de protección patronal.

No obstante, tanto en la reforma constitucional del ’17 como en su actual reglamentación existen, inconsecuencias, lagunas y peligros que deben ser atendidos por el Senado. Es el caso de los artículos en los que la Conciliación, al convertirse en obligatoria, puede significar un obstáculo para el pronto acceso por parte de los trabajadores a la justicia, o sea para interponer sus demandas contra el patrón, o para un emplazamiento a huelga. También es el caso de que, con tal correctamente de acabar con la simulación sindical, se cae en un exceso de requisitos a cumplir por una representación sindical para proceder en sus tareas, así como el peligro de que se incurra nuevamente en una injerencia gubernamental indebida y se pueda violar la autonomía de la vida sindical. Cabe remarcar que los nuevos órganos de administración laboral no serían autónomos realmente sino organismos descentralizados, o sea, gubernamentales. Así mismo, el que la impartición de justicia pase al Poder Judicial no significa automáticamente que ésta será ahora sí expedita e imparcial, dada la negra historia de arbitrariedades, corrupción e impunidad que en este país tiene ese Poder Judicial. El principal problema del sistema tripartita, expresado en las Juntas, no era en sí mismo el modelo, sino la simulación y perversión existente en la representación de los trabajadores y, en consecuencia, el que en la práctica representaba una santa alianza corporativa contra los derechos de los trabajadores. Por cierto, es necesario advertir contra la tentación de establecer un nuevo corporativismo, aunque ahora pueda parecer “progresista”.

Pero el problema no está sólo en la reglamentación de la reforma constitucional, sino que la reforma pretende limitarse a aquélla, cuando existen otros múltiples males que aquejan a los trabajadores y los sumen en la precariedad laboral. Es decir, que avanzar en una mejor administración de justicia y en mayor libertad sindical, en procedimientos y derechos colectivos, es fundamental, pero éstos no son nada si la vulneración sistemática de los derechos individuales de los trabajadores los mantiene en la precariedad e inseguridad laborales y, por tanto, en la dificultad de ejercer sus derechos colectivos.

En este sentido, si se pretende realmente reformar el mundo del trabajo y dejar atrás la larga noche neoliberal, es fundamental anular la reforma neoliberal que Calderón y Peña Nieto cocinaron en 2012 con el objetivo primordial de acabar con la estabilidad en el empleo, dando todo tipo de facilidades a los patrones para contratar y despedir trabajadores a su antojo. De hecho, la mal llamada Reforma Educativa fue una prolongación de este objetivo, aplicado a los maestros.

Contradictoriamente, la reforma aprobada por los diputados sí se mete con algunos artículos más allá de la reglamentación de la reforma constitucional. Es el caso de algunos artículos relativos a los despidos, que aún son motivo de polémica en el propio campo democrático, dado que no son determinantes en la notificación debida del despido al trabajador, lo obligan a la conciliación antes de interponer una demanda y a presentar sus pruebas desde la primera audiencia, si bien establecen que la carga de la prueba recae en el patrón y que los juicios ahora serán órales y más expeditos.

Sin embargo, la reforma no va a fondo para revertir la reforma neoliberal del 2012. No se toca por ejemplo la absurda limitación de un año de salarios caídos, ni la facilidad para el patrón de contratar cada vez más eventualmente a los trabajadores.

Y, desde luego, un tema central: no se tocan los artículos relacionados con el “outsourcing”. La expansión del abuso patronal de esta figura es un verdadero cáncer para los trabajadores y sus derechos en este país. En realidad, estamos hablando de diversas y perversas formas de simulación laboral. La subcontratación, la tercerización, el insourcing (o sea la división en varias razones sociales de la misma empresa), el trabajo por honorarios, “por proyecto”, a través de plataformas digitales (“trabajadores Uber”), todas con el objeto de eludir responsabilidades patronales, incumplir derechos laborales, pagar salarios miserables, prevenir la organización y contratación colectiva auténticas, precarizar el trabajo y mantener sometidos a los trabajadores. Se trata de un proceso de deslaboralización, regresando al derecho civil o mercantil lo que son derechos laborales. Y no son sólo las empresas privadas, es el propio gobierno federal y los gobiernos locales los que han abusado al extremo de este modelo perverso. Para colmo, los miles de despidos que se han vivido en estos meses de nuevo gobierno son principal y naturalmente de este tipo de trabajadores; ¡claro, si el gobierno estaba indebidamente lleno de ellos, sin reconocerles sus derechos! Eso sí, cínicamente dicen que no han afectado a trabajadores de base y sindicalizados…

Una verdadera reforma laboral debe colocar los candados suficientes para erradicar hasta la tentación de estas perversas prácticas patronales o en la práctica seguirán anulándose otros derechos, como la contratación colectiva auténtica, y continuará la precarización laboral. Se dice que puede abordarse en un siguiente periodo. ¿Por qué esperar? ¿Por qué desperdiciar esta oportunidad de reforma laboral y dejarlo para un futuro incierto? Que los patrones se molestarán y presionarán, pues la única forma de que no lo hagan es mantener el nefasto modelo neoliberal y eso no puede permitirse ahora.

Más aún, dejar atrás el modelo neoliberal requeriría una más completa y profunda reforma democratizadora del mundo del trabajo y que permita recuperar las condiciones de vida y de trabajo. Aún no se ha tocado, por ejemplo, la siempre cuestionada existencia del Apartado B en el 123 constitucional, que anula derechos de los empleados públicos, o del llamado Apartado C que cancela el derecho de los trabajadores universitarios a organizarse en un sindicato nacional, lo que contradice la intención de respetar la libertad sindical. Tendrá que llegar el momento de restablecer verdaderamente todos los derechos de los trabajadores y recuperar su salario.

Finalmente, el pueblo trabajador sabe por experiencia propia que en nuestro país el principal problema desde la Revolución Mexicana no han sido la Constitución o las leyes, sino su burla, su evasión y perversión en la práctica por parte de los poderes económicos con la ayuda de sirvientes como las autoridades en turno, los jueces y los “charros”. Además de una buena ley, se requiere verdadera voluntad, mecanismos de supervisión y penalización para hacerla cumplir. No hay que olvidarlo, cualquiera que sea la reforma habrá un largo trecho para llevarla a la realidad.

Sobre todo, la mejor garantía de que una reforma democratizadora y defensora de los derechos laborales se cumpla son los verdaderos actores, las organizaciones auténticas que se dan los trabajadores. Es un contrasentido que desde el gobierno se les ignore o incluso se les ataque. Por el contrario, se les debería colocar en el primer plano y fortalecerlas para que puedan cumplir mejor el papel de impulsores de los grandes cambios que le urgen al país para crecer, para verdaderamente ser más justo, libre y democrático.

¡LA DEMOCRATIZACIÓN DEL MUNDO DEL TRABAJO Y LA RECUPERACIÓN DE DERECHOS SERÁ OBRA DE LOS TRABAJADORES MISMOS O NO SERÁ!

 

Nueva Central de Trabajadores

Mexico abril  24 de 2019

Observatorio laboral: viene una reforma auténtica

La esencia del cambio está en el fin al tripartismo, los nuevos tribunales laborales y la democracia sindical, lo cual fue respetado por los diputados, dicen los impulsores de la propuesta votada en Diputados.
María Del Pilar Martínez
22 de abril de 2019, 23:23
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El Observatorio Ciudadano para la Reforma Laboral, creado en julio del 2017, mantuvo 80% de sus propuestas en el dictamen aprobado en días pasados por la Cámara de Diputados —cuya minuta fue entregada para su revisión al Senado de la República— y sus trabajos para alertar a los legisladores sobre los cuatro pilares fundamentales que sostienen el nuevo modelo laboral: acabar con el tripartismo; dejar al Poder Judicial la materia laboral, libertad sindical, democracia sindical, y contratación colectiva auténtica con el voto universal, directo, secreto y personal.
Así lo expresaron los juristas Alfonso Bouzas y Arturo Alcalde, quienes impulsaron parte de los trabajos del Observatorio, en el que se encuentran magistrados, laboralistas, sindicalistas, y aseguran que corresponderá a los propios trabajadores instrumentar la reforma.
“Ya lo estamos viendo. La efervescencia obrera que estamos viviendo irá creciendo y cubrirá sus etapas y sus momentos, pero tienen cuando menos el espacio del presidente López Obrador, pues se comprometió a respetar la libertad sindical; ojalá la actitud de los trabajadores sea la más sensata y más propositiva y la más responsable”, destacó Bouzas.
Arturo Alcalde destacó que “la reforma tiene como base legal las modificaciones de la Constitución en el 2017, por otro lado, los Convenios Internacionales de la OIT, también la Ley General de Transparencia y finalmente, un complemento fundamental: el resultado de la participación de múltiples actores académicos y sindicalistas democráticos”.
Asimismo, señaló que “durante muchos años el sindicalismo democrático luchó por acabar con los contratos de protección, que en más de 90% de los casos se firman a espaldas de los trabajadores”. En el dictamen, aprobado el pasado 11 de abril, “los trabajadores tendrán que votar de manera personal, libre, secreta y directa, tanto el contrato inicial como cada dos años la negociación colectiva. Nunca imaginamos haber llegado a este gigantesco logro, resultado en buena medida, de la presión internacional, pero también producto de las viejas luchas laborales”.
En tanto, Bouzas comentó que los trabajos del Observatorio Laboral continúan, sobre todo porque es importante conocer y tener claridad de lo que llegó al Senado, “vamos a revisar los aspectos que faltan y los que sobran y, en todo caso, acercarnos a la Cámara de Senadores para hacerles de su conocimiento nuestras observaciones”.
Destacaron que, tratándose de una reforma reglamentaria de la Constitución, no se atendió toda la agenda laboral deseable; por ejemplo, en el caso del outsourcing, “es un tema complejo en cuya propuesta no hemos logrado aún ponernos de acuerdo”.
A pesar de lo anterior, expuso Alcalde, en el dictamen se introdujeron algunos puntos que son importantes para resolver el problema de la subcontratación abusiva, entre ellos, las fracciones XIV y XV del Artículo 5o que establece que no producirá efecto legal ni impedirá el goce de los derechos, sea escrita o verbal, la estipulación que establezca: Fracc. XIV, “encubrir una relación laboral con actos jurídicos simulados para evitar el cumplimiento de obligaciones laborales y/o de seguridad social”, y Fracc. XV, “registrar a un trabajador con un salario menor al que realmente recibe”.
Los cuatro ejes de la reforma laboral
Fuera el tripartismo
Art. 590-A. Se crea el nuevo Centro Federal de Conciliación y Registro Sindical. Será autónomo, tendrá función conciliatoria y se encargará de los registros sindicales y de contratos colectivos de trabajo.
Contratación colectiva
Art. 28. Todo Contrato de Trabajo será sometido a la aprobación del Centro Federal de Conciliación y Registro Sindical y deberá ser aprobado por los trabajadores.
Libertad sindical
Art. 358. Los miembros de los sindicatos, federaciones, y confederaciones cuentan con los derechos de libre afiliación. No se puede ser obligado a formar o no parte de un sindicato, federación o confederación.
Democracia sindical
Art. 358 fracc. II. Los procedimientos de elección de las directivas deberán salvaguardar el pleno ejercicio del voto personal, libre, directo y secreto de los miembros, así como ajustarse a reglas democráticas, no podrá ser por tiempo indefinido.
Reforma se aprobará este mes: Martí Batres
Senado inicia hoy dictaminación
Recibida la minuta en materia de reforma laboral y turnada a comisiones para su dictaminación, el Senado de la República iniciará hoy de manera formal el análisis de las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo realizadas por la Cámara de Diputados.
Las comisiones del Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos Segunda de la Cámara de Senadores, que presiden Napoleón Gómez Urrutia y Ana Lilia Rivera, respectivamente, ambos senadores del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), mismo que detenta la mayoría legislativa, llevarán a cabo el proceso de dictaminación correspondiente.
Aprobado el decreto en comisiones, se remitirá a la Mesa Directiva de la Cámara Alta para su inscripción en el orden del día, publicación en la Gaceta parlamentaria y posterior debate y votación en el pleno senatorial.
Deberá publicarse al menos 24 horas antes de la sesión del pleno en la que se someta a discusión y votación; sin cumplir dicho requisito no se podrá votar, salvo que las juntas de las comisiones dictaminadoras propongan al pleno dispensar el trámite.
Y es que, de acuerdo con el reglamento interno, los dictámenes con proyecto de ley o decreto se debaten y votan sólo después de haberse efectuado dos lecturas ante el pleno en sesiones consecutivas, aunque a propuesta del presidente el pleno puede dispensar la lectura parcial o total del dictamen. Con la publicación del documento se cumple el requisito de la primera lectura ante el pleno camaral.
Por considerar que se trata de un tema muy importante y urge su desahogo, Martí Batres Guadarrama llamó a los senadores a acelerar el análisis y dictaminación de la reforma laboral, a fin de garantizar su aprobación durante el actual periodo de sesiones ordinarias, que concluirá el próximo día 30. (Rolando Ramos)

pmartinez@eleconomista.com.mx
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Observatorio-laboral-viene-una-reforma-autentica-20190422-0118.html

Contratos laborales ya no serán a espalda de empleados: STPS


Luisa María Alcalde Luján, se reunió con los legisladores de todos los partidos para exponer la importancia que tiene el nuevo modelo laboral propuesto y confió en que ésta será aprobada en los próximos días.
María Del Pilar Martínez
10 de abril de 2019, 00:44
Previo a la discusión que se llevará a cabo en la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados para aprobar el dictamen de reforma laboral, la secretaria de Trabajo (STPS), Luisa María Alcalde Luján, se reunió con los legisladores de todos los partidos para exponer la importancia que tiene el nuevo modelo laboral propuesto y confió en que ésta será aprobada en los próximos días.
La funcionaria expuso que no tienen cabida los cambios propuestos por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), pues de lo que se trata es tener una contratación colectiva auténtica “no a espalda de los trabajadores”, por lo que tal y como propone el dictamen, los trabajadores son quienes avalan la firma de contratos.
“No estaríamos de acuerdo con ese planteamiento (del diputado Isaías González del PRI), de lo que se trata es que haya una Constancia de Representación para que se acredite que se tiene respaldo de los trabajadores para firmar un contrato colectivo, ahora se hace a espaldas de los trabajadores”, expuso.
De acuerdo con Alcalde, los principales aspectos que contempla el anexo laboral que se firmó con el T-MEC y que México debe atender son: el derecho de los trabajadores a participar en la negociación colectiva y a organizar, formar y unirse al sindicato de su elección, sin injerencia de los patrones; a crear un órgano independiente encargado de la conciliación y el registro de los contratos colectivos; elección de líderes sindicales mediante el voto personal, libre y secreto de trabajadores.
La Comisión de Trabajo discutirá el dictamen de la reforma hoy miércoles a las 6 de la tarde en la Cámara de Diputados.
Grupos de trabajo para implementación de la reforma.
Por otra parte, la titular de la STPS acudió a la firma de un convenio de colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde expuso que será necesario resolver nuevos retos para lograr una adecuada implementación de la reforma laboral.
Dijo que los principales ejes que tiene esta transformación son: democracia sindical, creación de los órganos de conciliación y registro de sindicatos, así como de los contratos colectivos.
Añadió que la Procuraduría de la Defensa del Trabajo jugará un papel central con la reforma para salvaguardar los derechos de los trabajadores.
“Va a tener un papel muy importante y ahora hay que formar a quienes serán los nuevos operadores del sistema, justamente, en el hecho de la conciliación, la concertación, tratar de resolver los asuntos para no llegar a los juicios”.

pmartinez@eleconomista.com.mx
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El sexenio de Peña fue de precarización salarial: Luisa María Alcalde


La secretaría del Trabajo y Prevención Social, detalla a Forbes México los puntos clave que hay que atacar de manera prioritaria, la subcontratación abusiva y el subregistro en el Seguro Social.
Foto: Angélica Escobar/Forbes México.
Para la generación de mexicanos a la que pertenece Luisa María Alcalde, titular de la Secretaría del Trabajo, de 31 años, los contratos colectivos, juicios laborales e inspectores de trabajo son conceptos lejanos, desconocidos.
Licenciada en Derecho por la UNAM, con maestría en la Universidad de Berkeley, Alcalde tiene enfrente retos inmensos.
El expresidente Enrique Peña Nieto calificó su administración como el “sexenio del empleo”, pero, en realidad, fueron años de precarización salarial. De los 3.9 millones que consiguieron un trabajo formal entre 2012 y septiembre de 2018, tres cuartas partes se contrataron por un sueldo de 3,842 pesos mensuales, según datos del IMSS.
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Alcalde operará uno de los programas más emblemáticos y ambiciosos del gobierno de López Obrador: Jóvenes Construyendo el Futuro, que, en su primer año, ejercerá un presupuesto de 44,300 mdp.
¿Cuál es el panorama en materia laboral con el que te encuentras?
Hay enormes retos y tienen que ver con la precarización del empleo y con una política económica que le apostó a los salarios bajos, el control a las organizaciones y la negociación colectiva bajo una premisa de que, si teníamos los salarios bajos, íbamos a ser atractivos para la inversión extranjera.
Eso trajo resultados muy caóticos, una informalidad gigantesca y esquemas que, muchas veces, se utilizan de manera abusiva, como la subcontratación. Tenemos un grave problema de subregistro en el IMSS; no sólo es que 60% de los hombres y mujeres que viven de su trabajo no estén registrados, sino que muchos lo están con un salario distinto al que realmente ganan.
Los salarios mínimos están debajo del nivel de pobreza y se han permitido prácticas como el subregistro y abuso de la subcontratación o simulación laboral, sin ningún tipo de consecuencia.
El camino a seguir es, por un lado, rescatar la contratación colectiva auténtica, que la Secretaría de Trabajo garantice que pueda haber un diálogo social responsable entre trabajadores y empleadores para llegar a acuerdos sobre cómo mejorar los salarios y la productividad de las empresas. En ese sentido, tenemos el reto de implementar y aprobar leyes secundarias, que están hoy en la Cámara de Diputados, y que hablan de una justicia laboral realmente imparcial.
Y, por otro lado, [se debe] garantizar la contratación colectiva.
Otro reto es el esquema de inspección. A pesar de que se incrementaban los inspectores laborales, en cumplimiento no había ningún impacto, pues era utilizado como una forma de chantaje; [era] altamente corruptible. Es un esquema distinto, de Trabajo Digno, como le vamos a llamar a la nueva unidad.
La verificación será estratégica.
Los puntos clave que hay que atacar de manera prioritaria son la subcontratación abusiva y el subregistro en el IMSS.
Todo esto, en un contexto de un proyecto de nación que el presidente [Andrés Manuel] López Obrador impulsa para que se fortalezca el mercado interno, la gente pueda tener un trabajo en el lugar en el que vive y una actividad productiva para vivir con dignidad.
Eso nos ayudará a que haya mejores salarios y mejores condiciones de trabajo.
Foto: Susana Gonzalez/Bloomberg via Getty Images. La reforma a la ley incluye la creación de Centros de Conciliación locales y Tribunales del Poder Judicial. ¿Está preparada la secretaría con presupuesto y recursos humanos para atender este cambio?
Sí. La iniciativa es producto de una reforma constitucional, que se aprobó en febrero del año antepasado, de acuerdo a la cual México se comprometió en el T-MEC, y a la ratificación del Convenio 98, que apenas se hizo en el Senado.
Esto culmina en una iniciativa. Por un lado, la justicia laboral es un pendiente que se tenía desde hace mucho. En 2012 se dijo que, para resolver el problema de los salarios caídos, [los juicios] se iban a un año, pero no resolvieron el problema; los juicios tardan cuatro años en resolverse. En cuanto a las juntas, se dijo que no son autoridades imparciales, que son juez y parte en los conflictos, y que ejercen mucho control, local y federal.
La transición a tribunales federales que dependan del Poder Judicial es una necesidad inminente y será gradual, empezando por algunos estados. No es de un instante a otro, sino que se crea un tribunal laboral y sigue existiendo la Junta de Conciliación y Arbitraje, en tanto se resuelve su rezago, porque hay muchos asuntos pendientes.
La reforma toca la justicia laboral, pero, por el otro lado, habla de garantizar la libertad y democracia sindical, es decir, garantizar el voto personal, libre y secreto, para que los trabajadores puedan elegir a sus representantes.
Y también para que ellos sean consultados antes de que haya una firma de un contrato colectivo o una revisión contractual. Es decir, garantizar que quien se sienta a la mesa con los negociadores tenga legitimidad frente a los trabajadores.
Otro elemento importante es la creación de un instituto con autonomía, que se va a encargar de todos los registros sindicales del país, federales y locales, y de los contratos colectivos. Eso garantiza que la gente que se quiera organizar pueda hacerlo con libertad.
Hay cerca de medio millón de juicios laborales en espera de solución. ¿La reforma va a agilizar estos juicios?
Sí. Es un nuevo esquema, un procedimiento más expedito, oral, frente al juez. Hay dos elementos esenciales: uno, que la conciliación será obligatoria, se intentará siempre que haya acuerdo y, de no resolverse el conflicto, se irá a juicio, pero con un procedimiento en comparecencia del juez, oral y en menos tiempo.
Esto, más [segundo elemento] el hecho de que se tratará de una autoridad imparcial, nos van a garantizar una verdadera impartición de justicia en el mundo laboral.
Dices que las instancias para registrar contratos y sindicatos serán autónomas. ¿Cómo se garantizará esa autonomía?
En la propuesta está la implementación de una reforma que ya sucedió y respecto de la cual, incluso, estamos en falta, porque se estableció que, para febrero del año pasado, estaría resuelto y no ha ocurrido.
La Constitución establece la creación de un órgano que le dé autonomía, en el sentido de que será a través de una terna [como se elija al titular] y el presidente y el Senado serán los que resuelven; esto, para garantizar que no haya esa intervención que genera que la gente tenga limitaciones.
¿Cómo se evitará la tentación de los inspectores y de los inspeccionados por la corrupción?
Terminará la inspección tradicional; el nuevo esquema se llamará Trabajo Digno, y atenderá cosas inmediatas, como los accidentes y las denuncias. La inspección tradicional, que se hacía de puerta en puerta, con 50 hojas y empezaba por ver si está parejo el piso, si la silla está chueca, es decir, una serie de cosas que parecían más una búsqueda para ver “qué te encuentro para pedirte un moche o para multarte”, pasará a ser algo distinto.
La huelga en Matamoros cuesta 37.5 millones de pesos diarios
Los empleados de la maquila en Matamoros, en el norteño estado Tamaulipas, entraron en huelga por diferencias con los patronos
Vamos por una verificación más estratégica para identificar qué empresas son las que no cumplen con sus obligaciones en seguridad social o que tienen subregistro. Es una verificación más coordinada, porque, por ejemplo, la subcontratación abusiva impacta los derechos de los trabajadores, pero también es una evasión a Hacienda.
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Foto: Angélica Escobar/Forbes México.
Se dice que la subcontratación simulada es una práctica muy extendida.
No todo es blanco y negro y, como dicen muchos, es como el colesterol: hay del bueno y del malo.
En cierto contexto, se entiende [su práctica], siempre y cuando no sea utilizada para incumplir con las obligaciones, precarizar el empleo, evadir al fisco.
Hay que recordar que, en la reforma de 2012, una de las pocas batallas que logramos ganar fue integrar a la ley candados a la subcontratación. El problema es que no se han estado aplicando.
Nuestra tarea es que haya un entendimiento de lo que se puede o no hacer, y va a traerle consecuencias a quienes sigan haciendo lo que no [se puede hacer].
Debe haber un espacio para saber qué hacemos en materia de subcontratación, diagnósticos, ajustes que le deben hacer a la Ley Federal del Trabajo, escuchar a una parte y a la otra, y ver cómo resolvemos.
¿Ya tiene el gobierno datos de cuán extendida está la subcontratación?
No, falta mucho en ese sentido. Hay mucha simulación. Por eso, la importancia de esas mesas de diálogo. Es un problema grave y complejo, que incluye el llamado insourcing, es decir, empresas que aparentemente no tienen un solo trabajador, pero tienen una filial en la que registran a todo su personal.
¿Hay alguna iniciativa de este gobierno en materia de seguro de desempleo?
No, no tenemos ningún plan en ese sentido. El plan estratégico es tener programas prioritarios y, en el caso de la Secretaría del Trabajo, es Jóvenes Construyendo el Futuro; creemos, y las administraciones pasadas lo han demostrado, que se logra poco impacto si se pulveriza el recurso en programas pequeñitos y que, como no son universales, se elige a los beneficiarios.
¿Qué avances hay en el programa que mencionas: jóvenes construyendo el futuro?
Estamos contentos, porque ha habido interés de muchos jóvenes alrededor del país, lo que demuestra que [era correcto] el diagnóstico en el que habíamos estado insistiendo: que hay millones de jóvenes que no estudian y no trabajan… y no porque no quieran; no es esta imagen del flojo que no quiere trabajar, sino que son jóvenes que no han tenido opciones y que hoy les representa una oportunidad ser parte de este programa.
Hoy los jóvenes pueden ver cuáles son las opciones disponibles; aquellos que entren a la página [en internet, del programa] pueden ver qué opciones tienen y pueden elegir la empresa [para integrarse] y cómo participar. Ya hemos estado haciendo estas vinculaciones. Los primeros que se han vinculado empezarán el 21 de enero [esta entrevista se hizo el 17 de enero].
Falta mucho camino por recorrer, porque necesitamos más opciones. Por eso estamos llamando a las empresas a que se registren.
El plan es que ellas abran las puertas de sus centros de trabajo y capaciten a los jóvenes, y éstos van a ir aprendiendo a través de la práctica; y a lo que se compromete el gobierno es a depositar en la tarjeta bancaria de cada joven 3,600 pesos al mes y a inscribirlo en el IMSS bajo el esquema que tienen los estudiantes de seguro facultativo.
La meta es que no haya uno solo que, queriendo, no tenga la posibilidad de trabajar, de ser un aprendiz.
¿Qué pasa cuando un joven concluye con el programa? Da la impresión de que se le deja a la deriva.
Hay una evaluación mutua: el tutor evalúa al joven y el joven evalúa al tutor, es decir, el tutor nos dice si realmente [el joven] está acudiendo, si tiene buena actitud; y el joven, si lo están capacitando, si lo respetan.
Una vez concluido el proceso de capacitación, los tutores le darán un papel al joven que diga qué aprendió y qué competencias adquirió, y la Secretaría de Trabajo lo va a validar. La idea es que, se quede o no se quede en ese centro de trabajo, esa experiencia va a quedar [oficialmente] registrada.
Lo ideal es que a todos los que las empresas estén capacitando, al concluir, los contraten, y esto tiene mucha lógica porque los están formando en lo que requieren. Pues también tenemos, del otro lado, el problema: que los perfiles que necesita una empresa no los está consiguiendo. Pero, si no los contratan, les vamos a dar seguimiento a través del Servicio Nacional de Empleo, es decir, no vamos a soltarlos.
¿Cómo enfrentar a poderes fácticos, como líderes sindicales y empresariales, habituados a influir en la conducción del país?
Con mucho diálogo, para decirles: “Éstos son los retos del país, no podemos dar marcha atrás”. Y también con la autoridad moral de que nadie está por encima de la ley; la ley tiene que cumplirse y tenemos que avanzar en la legalidad. Hasta ahora, hemos sentido muy buena percepción de los diferentes sectores. Cuando decimos: “Esto tiene que cambiar… y ya cambió”, a nadie le queda duda.

https://www.forbes.com.mx/con-pena-precarizacion-salarial-afirma-alcalde/

Transparencia será compromiso sindical: CTM


La Confederación de Trabajadores de México, fundada en 1936, tiene actualmente 4 millones de afiliados.
María Del Pilar Martínez
22 de febrero de 2019, 00:51
Las centrales obreras de mayor representación, por el número de trabajadores y contratos colectivos que tienen registrados en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se manifestaron por llevar adelante la transformación en el mundo del trabajo al analizar los principales temas de la reforma laboral: la transparencia sindical, la contratación colectiva auténtica y la eliminación de los contratos de protección.
En el marco del evento Foro Tripartito Nacional, el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, dijo que “la CTM tiene 4 millones de afiliados y son muchas empresas, y algunas podrán hacer de manera inmediata (los nuevos cambios a la política laboral), pero conmino a la Secretaría del Trabajo a tener una permanente comunicación para que podamos ayudar a todas las empresas”.
Asimismo, dijo que el incremento del salario mínimo, aunque haya sido en 16%, casi 200 pesos, no ayuda al trabajador; ni él mismo puede vivir con eso, “por eso tenemos que brincar esas barreras con capacitación, productividad y arreglos adecuados entre empresas y gobierno y sindicatos. Todo lo demás vendrá como consecuencia, esto que no es una decisión tomada, sino una línea de conducta que nos aconseja OIT, para transitar al empleo decente”.
Aceves del Olmo dijo que el Congreso del Trabajo, de donde es también presidente, “está tratando de acomodar las fichas para salir adelante”, y dijo que como trabajadores las principales demandas que tienen son que “los trabajadores tengan alimentos suficientes, dinero en la bolsa, cumplimiento del Infonavit y buena atención del IMSS, y con eso estoy seguro de que tendremos un país con paz laboral”.
En su momento, Isaías González Cuevas, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), dijo que están de acuerdo en avanzar en la revisión de los contratos, “eliminar aquéllos que son de protección”.
“El trabajo no es mercancía, son trabajadores que merecen ser tratados con dignidad. Debemos estar, como organización, en plena sintonía con la Secretaría del Trabajo y la OIT. Si la democracia lo permite transitaremos juntos, porque ahora es la democracia la que dice quién representa a los trabajadores, y ahora tendrá que ser con urna y una mampara”.
De tal manera, dijo Cuevas, “entendemos así, que eso es lo que demandan y quieren los trabajadores”.

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https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Transparencia-sera-compromiso-sindical-CTM-20190222-0021.html

ENTREVISTA: Luisa María Alcalde

03.01.2019
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“Se siente un gran entusiasmo en el ambiente” dice Luisa María Alcalde con su voz alegre y jovial. Es que realmente el pueblo de México vive un momento histórico, con la reciente elección presidencial de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con sus ideas a favor de la democracia, la austeridad, la equidad de género, la inclusión de la juventud, y sus promesas de luchar contra la pobreza y la corrupción.
Lo histórico también radica en que por primera vez su gabinete tendrá paridad de género, al integrarlo 8 mujeres y 8 hombres que también tienen grandes diferencias de edad. Luisa María Alcalde es prueba viviente de ello, quien con sus 31 años se prepara para encabezar una de las secretarías más importantes para la defensa de los derechos de los trabajadores: la de Trabajo y Previsión Social.
Secretaria de Trabajo y Previsiòn
País: Mexico
Texto: Kimber Meyer
¿Cómo iniciaste tu carrera en la política?
A partir de 2006 me empecé a involucrar mucho más porque hubo una elección bastante cuestionada, y empecé a tener mayor interés y acercamiento por lo que estaba pasando en la vida pública.
De manera formal, cuando salí de la Facultad de Derecho, con 23 años, el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) se estaba constituyendo como asociación civil y fui nombrada como coordinadora nacional de jóvenes y estudiantes. Empezamos a trabajar en la estructura de la juventud, invitándolos a participar en el movimiento que estaba surgiendo, el cual ya tenia varios años organizándose y se estaba conformando de manera más formal.
Luego en 2012 fui electa diputada federal a la LXII Legislatura por el Partido Movimiento Ciudadano, trabajando en la Cámara de Diputados hasta 2015.
¿Crees importante que el Gabinete de Andrés Manuel López Obrador y el nuevo Poder Legislativo tengan paridad de género?
Creo que es fundamental lo que se logró. El hecho de que el gabinete sea mitad mujeres y mitad hombres es una gran señal porque invita a mucha mayor participación de las mujeres en la vida política y pública. En las distintas responsabilidades estamos incluyendo a mujeres, lo cual es una excelente señal. No solo en términos de las secretarías, sino que hay integración de las mujeres en todos los cargos importantes, de alto nivel.
A su vez, nos ha permitido generar un equipo muy variado tanto en género como en edades. Esa pluralidad hace integral las diferentes visiones de nuestra sociedad.
En otras oportunidades mencionaste que es necesario eliminar la discriminación y el acoso que viven las mujeres en los centros de trabajo. ¿Cómo lo llevarán a cabo?
Queremos trabajar en varios frentes, de la mano de las procuradurías, de las fiscalías y de la secretaría de bienestar. Buscaremos la integración de las mujeres, el establecimiento de las guarderías en los lugares de trabajo y trabajaremos en conjunto con la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo para enfrentar la discriminación y el acoso a las mujeres en el ambiente laboral. El gran problema es que no hay denuncias. Lo que hay que promover es que las mujeres tengan la confianza para acudir a las autoridades y denuncien las situaciones de violencia a las que son sometidas.
Presentaron a “jóvenes construyendo el futuro” como uno de los principales programas de gobierno para capacitar a los jóvenes:
¿Crees que va a poder combatir el desempleo de los jóvenes en México?
El programa pretende dar atención a quienes no tienen oportunidades en el mercado de trabajo, pero tienen las ganas de conformarlo. El programa integra y capacita, y nos va a ayudar a pacificar al país. El objetivo es darles mejores herramientas, elementos y experiencias para que mejoren la empleabilidad. Consiste en 1 año de capacitación en un lugar de trabajo. Las entidades donde pueden trabajar son un 70 por ciento privadas, 20 estatales y 10 de índole social.
Estamos armando la red de tutores y hasta el momento hay una buena respuesta. Todos tienen cosas para aportar.
En varias oportunidades reiteraste que una de tus prioridades será promover empleos dignos y de calidad. ¿cómo piensas lograrlo?
La idea es hacerlo por varias vías. En primer lugar, promoviendo el diálogo social. La recuperación de la contratación colectiva auténtica nos abre puertas para la democracia y la transparencia, nos va a ayudar a generar equilibrio y a mejorar los salarios.
A su vez, vamos a apoyar una concepción distinta de la verificación de los derechos establecidos en la ley laboral. Trabajaremos con la secretarias de trabajo de los diferentes estados y vamos a desarrollar campañas con objetivos claros para lograr una conciencia de los trabajadores respecto a sus derechos.
Por ejemplo, vamos a promover campañas para enfrentar la subcontratación abusiva, y para incentivar la formalización de los trabajadores. A su vez, vamos a luchar contra el sub registro en el seguro social, el cual impacta a los trabajadores en términos de jubilación y para el acceso a la vivienda. Vamos a invitar a las organizaciones de la sociedad civil a promover el cumplimiento de la ley. En lugar de tener inspectores, trabajemos a través de prioridades, con campañas que involucren siempre a la otra parte.
Al final, todo tiene que ver con el plan integral de país y bienestar, que tiene a su vez una política basada en que la mejora de los salarios que va a traer estabilidad. Si logramos bajar el gasto corriente en cosas que no son necesarias (como grandes salarios, o gastos en renta de aeronaves, compra excesiva de cosas innecesarias) y logamos eliminar la corrupción, vamos a incentivar el desarrollo, la educación y la salud.
Una de sus propuestas es acabar con los salarios mínimos precarios, que actualmente son de 88 pesos diarios. ¿De qué modo piensa implementar los aumentos y evitar que siga estancado?
La política antes era mantener los salarios bajos para generar inversiones extra. Este modelo de promover los empleos precarios ha fracasado. La idea es que el salario recupere su sentido y razón de ser, que se pueda vivir con bienestar y dignidad. Hoy estamos muy alejados de ser eso.
Hemos establecido diálogo con analistas buenos y sustentados en información objetiva. Hablamos con la próxima encargada de la Secretaría de Hacienda y con el Banco de México para establecer formas para recuperar el salario mínimo de manera paulatina. Nos señalaron que es posible una recuperación del salario sin riesgo de aumentar la inflación, lo cual nos da la posibilidad de recuperar la figura del salario mínimo.
A tu criterio, ¿La reforma constitucional a la ley del trabajo supondrá importantes avances para evitar las violaciones a los derechos de los trabajadores?
Es fundamental. La Constitución cambia muchos paradigmas. La ley secundaria nos va a ayudar a asegurar que exista justicia laboral, porque serán jueces imparciales quienes resuelvan los conflictos laborales. A su vez, habrá un nuevo instituto autónomo para el registro sindical y los contratos colectivos. Del mismo modo, será obligatorio el voto personal libre y secreto para elegir a los dirigentes y firmar un contrato colectivo, a fin de eliminar los contratos de protección. Además, podremos garantizar la representación auténtica y un diálogo auténtico.
¿Confía en que el capítulo laboral del entendimiento comercial alcanzado el 1º de octubre por los gobiernos de Canadá, México y Estados Unidos sea compatible con la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos?
El capítulo laboral del acuerdo trilateral, la ratificación del Convenio 98 de la OIT, la reforma constitucional a la ley del trabajo, la leyes de transparencia y las leyes secundarias que faltan por aprobarse son piezas de un mismo rompecabezas. Son todos elementos que llevan el mismo rumbo y que son compatibles con el proyecto que impulsa el nuevo gobierno de AMLO, el cual es a favor de la democracia, de la libertad y de la transparencia en México.

http://www.industriall-union.org/es/entrevista-luisa-maria-alcalde?fbclid=IwAR1zs8eDf-23usaEZA1QJRB6Q8wYWTH6Spld3fj8rotxJ8-0gvVe50kZ8lg