
Saúl Escobar Toledo
22 mayo, 2019 5:17 am
La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) acaban de publicar su informe 2018 sobre el empleo en América Latina y el Caribe. Los resultados no son muy positivos. Dos asuntos preocupan fundamentalmente: el primero, que, en el pasado reciente la región ha enfrentado una situación económica de bajo crecimiento. De esta manera, el aumento de la demanda por una ocupación remunerada tuvo como respuesta un incremento del trabajo informal. Ello, dice el informe, representa un retroceso en la región respecto al avance que se había observado hasta más o menos el año 2010.
El aumento de la informalidad ha afectado sobre todo a las mujeres pues éstas se han incorporado en mayor número al mercado laboral, pero tuvieron que aceptar puestos de mala calidad. Por su parte, los hombres, frente a la falta de empleos asalariados, respondieron de manera distinta. Una parte de ellos, los más jóvenes, decidieron alargar su permanencia en los sistemas educativos. Los de mayor edad, en cambio, simplemente renuncian a seguir buscando un empleo. Ello, a su vez, ha creado mayores desigualdades entre los géneros.
Se crea así una dinámica perversa: un ritmo económico menor lleva a una caída en la oferta de puestos asalariados y consecuentemente a una mayor necesidad de completar el ingreso para las familias, lo que a su vez conduce a las mujeres a aceptar ocupaciones de baja remuneración y sin protección social.
No hay duda, dice el informe, que existe una estrecha correlación entre la tasa de ocupación y el crecimiento económico. Tal cosa se muestra con claridad entre 2010 y 2016, período en el que el empleo asalariado se expandió a un menor ritmo que el trabajo informal. Aunque los números han mejorado un poco en los años recientes, ello no ha sido suficiente para alcanzar los niveles anteriores. Además, fue un fenómeno que se observó de manera bastante generalizada: de los 14 países estudiados, sólo en tres creció más rápidamente el número de puestos asalariados.
Se observó, asimismo, que el mayor dinamismo del empleo se ubicó en el sector terciario. Particularmente, los servicios comunales, sociales y personales; el comercio; y los restaurantes y hoteles. La manufactura se contrajo cuatro años seguidos, entre 2012 y 2016 y apenas está repuntando levemente. Desafortunadamente, el trabajo sin protección prolifera más fácilmente en los servicios que en la industria.
Ahora bien, el documento señala que el aumento de la informalidad laboral no sólo obedece a la caída en la generación de empleos asalariados, sino también a las estrategias de las empresas para reducir costos. En lugar de ofrecer plazas estables y protegidas por la seguridad social, optan por diversas formas de contratación que evaden estas responsabilidades.
Desde hace muchos años, se conocen diversas modalidades de empleo que ignoran los derechos laborales. Por ejemplo, el trabajo a domicilio (principalmente para la elaboración de prendas de vestir); el reclutamiento de jornaleros rurales sin contratos escritos; y el trabajo asalariado doméstico no reconocido como tal. En algunos países, se ha tratado de reglamentar estas ocupaciones, pero sin grandes resultados prácticos. En otros, simplemente se les ha ignorado, como si se tratara de trabajadores invisibles.
A estas viejas formas de informalidad laboral, hay que agregar ahora nuevos fenómenos derivados de la tecnología, particularmente aquellos que tienen que ver con el uso del internet, las llamadas plataformas digitales. Estamos hablando por una parte del trabajo a distancia, por ejemplo, una empresa que contrata el servicio específico de una persona para realizar una tarea, digamos el diseño de un plano de ingeniería. A veces, una vez realizado el pago, termina la comunicación entre ambos. Pero en otras, la relación es frecuente e intensa y entonces surge la interrogante: ¿se trata de un trabajo que debería considerarse como subordinado bajo la responsabilidad de la empresa contratante y que por lo tanto genera derechos para el trabajador? En estos casos se habla ya de la existencia de jornaleros digitales.
En lo que concierne al uso de las plataformas, se trata de diferentes modalidades que oscurecen la relación entre la empresa y el trabajador y que no permite distinguir con nitidez el trabajo asalariado del independiente. La contratación mediante plataformas digitales se ha extendido muy rápidamente en varias partes del mundo: Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia. En las regiones angloparlantes, a este tipo de trabajo se le ha llamado economía gig. En la región latinoamericana y caribeña avanza más lentamente, pero se le puede reconocer ya abiertamente.
Estas plataformas digitales abarcan una gran diversidad de servicios como el transporte de pasajeros (taxis) y el reparto de comida a domicilio. Empresas como Uber y Cabify proporcionan a sus clientes una red de transporte mediante una plataforma virtual que se conecta por internet y que está disponible en teléfonos celulares. Otras como Cornershop, Ubereats y muchas otras, se dedican a la compra, recolección y envío de pedidos a través de repartidores, mediante mecanismos similares.
Aunque las formas de relación entre el cliente final, el trabajador y la empresa son diversas, en muchas ocasiones se ha probado que esta última exige ciertas calidades del empleado, le impone un ritmo y la forma de trabajo, y que la retribución se fija unilateralmente en función de las tareas desempeñadas sin mediar negociación. Igualmente, se pudo apreciar que los trabajadores no están protegidos por la seguridad social ni tiene posibilidades de asociarse entre ellos. Los estudios realizados indican que, frecuentemente, existe una relación subordinada entre el trabajador y la empresa, aunque formalmente se oculte o se le pierda la pista debido a que es el cliente final el que, mediante el internet, solicita el servicio.
En síntesis, el avance de la tecnología no ha redundado en una mejoría de la calidad del empleo, sino como hemos visto en formas de contratación vulnerables. Por ello, la OIT y la CEPAL recomiendan el estudio de estas tendencias más recientes para elaborar una legislación adecuada, una regulación factible por las autoridades, y el diálogo social mediante el respeto la libre asociación de los trabajadores.
México no ha sido la excepción en el panorama descrito por la CEPAL-OIT. Aquí también hemos tenido un crecimiento muy bajo, una oferta insuficiente de empleos asalariados y una informalidad que afecta a más del 50 por ciento de los trabajadores ocupados. Asimismo, se observan fenómenos como la subcontratación y la oferta de servicios por medio de plataformas digitales.
Aún es muy temprano para evaluar las perspectivas del empleo en el actual sexenio. Tendremos que ver, durante los próximos meses y años, cómo afecta el panorama laboral asuntos tan novedosos como las reformas a la Ley Federal del Trabajo, el programa de capacitación para jóvenes, y en general las políticas adoptadas por el gobierno para alentar el crecimiento económico y abatir la pobreza.
Sin embargo, las conclusiones del documento que comentamos son muy claras: se requiere de manera indispensable acelerar la economía para aumentar la oferta de empleos; pero también es necesario continuar con el fortalecimiento de las leyes y las instituciones laborales para combatir las diversas formas de contratación que vulneran los derechos básicos de los trabajadores. Entre otras, la subcontratación para evadir el pago de prestaciones y la seguridad social, y la situación de los trabajadores rurales y domésticos. Ahora, adicionalmente, se tendrá que investigar el uso de las plataformas digitales sobre todo en aquellos casos en que existe una relación subordinada del trabajador hacia la empresa.
La construcción de un país más justo requiere estos esfuerzos. No podemos conformarnos con un panorama que ofrece pocos empleos y de mala calidad.
Etiqueta: trabajo informal
Barba García: “En el mundo ya no basta la OIT para los problemas laborales”

GINEBRA – Mundo Gremial habló en exclusiva con el licenciado mexicano Héctor Barba García, histórico asesor sindical y especialista en derecho laboral.
Publicado Hace 2 horas | 1 junio, 2018
De Mundo Gremia
Héctor Barba García (México) – OIT 2018
Barba García: “En el mundo ya no basta la OIT para los problemas laborales”
Héctor Barba García es abogado laboralista de México con una amplia trayectoria en asesoría sindical, y con participación en destacados hechos trascendentales en la vida gremial del país centroamericano durante la década de los setenta.
Está a Ginebra, Suiza, para participar de la 107° Conferencia Internacional del Trabajo, como delegado de la Confederación Sindical Internacional y en nombre de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).
El licenciado aportará sus conocimientos en materia de relaciones laborales y ofrecerá un análisis y descripción de la difícil situación que atraviesan los trabajadores mexicanos.
“Todo país que requiera progresar tiene primero que aceptar la libertad sindical y la contratación colectiva”
En diálogo con Mundo Gremial, Barba García se refirió al trabajo de la Comisión de Aplicación de Nomas de la Conferencia 2018 y señaló que “siempre habrá disconformidad en la elección de los casos porque la verdad es que la graduación que permite la terminación de los casos no es una graduación que siempre satisfaga a todos”.
“Están tales las cosas del mundo laboral que ya no basta la OIT para los problemas, tendríamos que tener una OIT en cada uno de los continentes y con trabajo permanente, porque el grado de descomposición en las relaciones laborales, el grado de acentuación real de la lucha de clases, es de tal manera que no nos deja espacio para mayor negociación”, sostuvo.
Y agregó: “Es decir son negociaciones donde se pactan las cosas pero se imponen a los hechos, cosas por encima y al margen de los pactos. Entonces ¿qué nos queda? Pelear, pelear y seguir peleando”.
Respecto a la realidad de los obreros mexicanos, el especialista la calificó como “pésima” al destacar que “hoy hay alrededor de 52 millones de mexicanos ocupados y de ellos más de la mitad reciben ingresos por debajo de la línea de la pobreza”.
“Es decir trabajo informal, cero prestaciones, cero organización sindical, contratación colectiva, ¿quien sabe que será eso? Y eso no permite progreso, progreso requiere justicia social. Todo país que requiera progresar tiene primero que aceptar la libertad sindical y la contratación colectiva porque son los instrumentos, son las llaves, las claves del progreso real”, finalizó.
https://mundogremial.com/barba-garcia-en-el-mundo-ya-no-basta-la-oit-para-los-problemas-laborales/
Hace llamado JLCA al Congreso a debatir sobre reforma laboral

Laura Gómez Flores | lunes, 19 feb 2018
Ciudad de México. La presidenta de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, Darlene Rojas Olvera, llamó al Congreso de la Unión abrir un debate exhaustivo sobre la reglamentación de la reforma laboral, que genere un acceso real a la justicia del trabajo, y se establezca una vacatio legis mínima de cinco años, pues ésta vence el próximo 24 de febrero.
Durante el foro de análisis del proyecto de Reglamentación a la Reforma Constitucional Laboral de 2017 señaló que una reforma que ni siquiera cuenta con un presupuesto etiquetado para su implementación como ésta, es fallida y todo el esfuerzo realizado por los diversos entes de impartición de justicia involucrados quedará en una ficción sin sentido.
La necesidad de capacitación y preparación profesional para quienes serán los nuevos operadores del sistema de justicia laboral es indispensable para impartir justicia social de manera pronta y oportuna; y asegurar que los derechos laborales de los trabajadores de la junta se respeten y aprovechen sus talentos.
Hoy, alertó, está en juego la paz social, pues la brecha de desigualdad en México es cada vez más pronunciada; y la falta de acceso a la justicia, la inseguridad y la corrupción han generado, con justa causa, desconfianza de los ciudadanos hacia las instituciones públicas, lo que pone en riesgo la gobernanza.
Ante la presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez, y representantes del sector académico, laboral y judicial, la titular de uno de los tribunales laborales con mayor carga de trabajo en América Latina, afirmó que la iniciativa presentada en el Senado de la República tiene una visión limitada de la realidad de los conflictos laborales en el país.
Pidió no perder de vista que el índice del llamado trabajo informal es del 60 por ciento de los asalariados, es decir, seis de cada 10 personas que tienen un empleo, no cuentan con prestaciones básicas de seguridad social; mientras 90 por ciento, de los cuatro trabajadores restantes, tienen un empleo generado por la micro y pequeñas empresas, cuya permanencia estaría en juego.
Los requisitos de procedibilidad establecidos en la iniciativa sin embargo están fuera del alcance de los actores reales del mundo del trabajo, cuando los derechos adquiridos por todos los actores no tienen regreso, no podemos retroceder en esa materia, y cualquier decisión sobre justicia tiene que estar cimentada en el diálogo incluyente.
Señaló que hacer una reforma legal por compromisos ajenos a nuestras necesidades apremiantes o peor aun respondiendo a recomendaciones de otros países, especialmente de Estados Unidos, no son la solución a nuestros problemas y resulta “no sólo inviable, sino altamente peligrosa en el contexto de nuestro país”.
Por ello, para asegurar un proceso independiente, imparcial, oportuno y honesto se requiere fortalecer no sólo a los tribunales, sino también a otras instituciones que son coadyuvantes naturales para la impartición de la justicia, como es la inspección del trabajo y las procuradurías de la defensa del trabajo.
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2018/02/19/hace-llamado-jlca-al-congreso-a-debatir-sobre-reforma-laboral-2652.html
Flexibilidad de reforma laboral aumentó empleo en México: Gurría
México ha reducido la proporción de trabajadores informales de 59.6% en el último trimestre de 2012 a 56.5% al final del primer semestre de 2017, dijo Ángel Gurría.
María Del Pilar Martínez
08 de enero de 2018, 14:34
La flexibilidad que se logró con la reforma laboral de 2012, contribuyó a que se generaran más de 3 millones de empleos y a que se redujera la informalidad; sin embargo aún hay retos que afrontar en el mercado laboral mexicano, expuso José Ángel Gurría, secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en reunión privada con el secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), Alfonso Navarrete Prida.
Destacó que la implementación de las 13 reformas estructurales, entre ellas la Educativa, Energética, Financiera, de Telecomunicaciones y Competencia Económica, pero particularmente la Laboral que introdujo una legislación flexible, permitió la generación récord de empleos.
Detalló que México ha reducido la proporción de trabajadores informales de 59.6% en el último trimestre de 2012 a 56.5% al final del primer semestre de 2017, aunado a que los niveles de productividad laboral han mostrado importantes avances.
En un comunicado de prensa la dependencia detalló que Navarrete Prida informó que “en materia laboral, uno de los resultados más importantes y visibles derivados de estas reformas ha sido haber superado en la presente administración en 100% a los dos gobiernos previos en cuanto a creación de empleos formales”.
El encargado de la política laboral del País subrayó, asimismo, que los retos que persisten en el ámbito del trabajo deben superarse desde un enfoque integral y con la cooperación conjunta entre gobierno y representantes de empleadores y de trabajadores.