Aumentos al salario mínimo han ayudado a reducir la brecha salarial de género

En la zona fronteriza del norte del país el salario mínimo ha crecido de 88.36 a 312.41 pesos diarios en los últimos cinco años como parte de una política para impulsar la competitividad de la región, esto ha beneficiado a las mujeres trabajadoras en el sector formal.

Los incrementos al salario mínimo han contribuido a reducir la brecha salarial de género en el norte del país, señala un estudio del Colegio de la Frontera Norte (Colef) y del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Como política económica, se puede decir que los efectos de los incrementos del salario mínimo de los últimos años sobre el mercado laboral de esa región han sido positivos, concluyen los autores René Alvarado, Francisco Cabrera Hernández y Pedro Orraca Romano.

Este año el salario mínimo en el país tuvo su quinto aumento significativo. En la mayor parte del país pasó de 172.87 a 207.44 pesos por día y en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), de 260.34 a 312.41 pesos diarios. Es decir, 20% más que en 2022.

Hasta 2018 había una sola área geográfica para los salarios mínimos en todo el país. Desde 2019 existen dos: la ZLFN, la cual incluye 43 municipios de los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas que están en el límite con Estados Unidos, y la general, que abarca todo el resto del país.

El salario mínimo en la ZLFN, 50% mayor a la de la mayor parte del país, forma parte de un programa creado en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Su objetivo es “impulsar el desarrollo”, crear empleos en dicha región y evitar que la gente emigre por razones de pobreza laboral, de acuerdo con la Secretaría de Economía (SE).

Dicho programa incluye incentivos económicos para crear más empresas y puestos de trabajo, como reducción de las tasas del Impuesto sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Asimismo, estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de las gasolinas.

Impacto de los incrementos al salario mínimo

Los resultados del estudio del Colef y el CIDE indican que los incrementos al salario mínimo no han afectado el empleo o la probabilidad de que las personas puedan estar ocupadas.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en noviembre de 2022 la tasa de ocupación en Baja California fue de 97.1%, en el mismo mes de 2021 fue de 97.9 por ciento. En Nuevo León, otro de los estados donde existe la ZLFN, el 96% de la población en edad de trabajar tiene un empleo, hace un año dicha proporción fue de 96.1 por ciento.

Las tasas de ocupación anual en los otros estados de la ZLFN aumentaron de 97.4 a 97.7% en Chihuahua; de 96.0 a 97.1% en Coahuila; de 96.0 a 98.4% en Sonora, y de 96.8 a 97% en Tamaulipas.

Lo que sí provocó el incremento es que “entre el total de asalariados, aumentó en 1.38 puntos porcentuales la probabilidad de trabajar en el sector formal”. Pero este efecto se acentúa en las mujeres, pues la cifra asciende a 2.34 puntos porcentuales.

En noviembre de 2021, el 56% de las más de 23.9 millones de mujeres trabajadoras estaban en el sector informal, según la ENOE. En general, más de 32.5 millones de personas estaban en informalidad laboral, 0.5 puntos porcentuales menos que en el mismo periodo de 2021.

Otro hallazgo de los investigadores del Colef y el CIDE es que el aumento del salario mínimo en la región fronteriza del norte del país ha implicado a un incremento promedio de 2.34% entre el total de asalariados, de 3.27% entre los trabajadores formales y de 3.56% entre las mujeres.

El reporte señala que “la política salarial mejoró las percepciones laborales de la mayor parte de los trabajadores formales, mientras que en el sector informal sólo benefició de manera indirecta a los trabajadores de bajos salarios”.

Dicha ganancia indirecta “sugiere un ajuste por parte de los empleadores del sector informal, posiblemente para evitar que sus trabajadores migren al sector formal”. Por lo tanto, “los hallazgos del estudio son, a grandes rasgos, congruentes a los encontrados por la Conasami”.

En 2019, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) expuso que los ajustes en este referente se han traducido en un incremento sustancial en el ingreso de las familias mexicanas. Pero impacta más a las personas trabajadoras jóvenes, pues “el efecto en el salario promedio es de 9.2%”.

Los aumentos del salario mínimo hasta el momento no han generado desempleo ni han incidido en el costo de la canasta básica, ha señalado la Conasami. La realidad es que una mejor remuneración “reduce la rotación de personal, las empresas gastan menos en capacitación y aumenta su producción”, sostiene dicho organismo.

El estudio estima también “que en el corto plazo el incremento del SM ocasionó un aumento de 9.65% en las revisiones salariales en la región fronteriza norte de México”.

Por: Blanca Juárez / El Economista

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Aumentos-al-salario-minimo-han-ayudado-a-reducir-la-brecha-salarial-de-genero-20230104-0004.html

Contratar migrantes no es delito; se generan oportunidades y solidaridad

Históricamente México ha sido un corredor de migrantes que tradicionalmente buscan llegar a Estados Unidos desde varios puntos del planeta, principalmente desde Centro y Sudamérica; en los últimos años tomaron notoriedad las caravanas migrantes que arribaban a la frontera sur para transitar por México y llegar al norte, aún con los riesgos que este peregrinación implican.

Sin embargo, nuestro país también es una fuente de oportunidades laborales para los migrantes, quienes en ocasiones prefieren quedarse y demostrar su talento en diversos oficios y profesiones, lo cual también representa la oportunidad para que los empleadores conozcan nuevos talentos y desempeños laborales.

Ana Saiz Valenzuela, directora general de Sin Fronteras y Fernando Baquedano, encargado de la Red de Empleadores Solidarios, narraron a Publimetro su experiencia al apoyar a migrantes para conseguir trabajo en México, así como para sensibilizar a empresas y negocios para que sepan que al contratar a migrantes no se comete ningún delito.

“México es el corredor migratorio más importante del mundo, el paso de migrantes hay que dejarlo de ver como un crisis porque es nuestra normalidad y hay que estar preparados. Aunque no hay cifras claras de cuántos deciden quedarse en México, pero está demostrado que es un destino viable para que muchas de las personas pueden aspirar a una vida mejor de las que podrían tener en sus naciones”, dijo Ana Saiz.

Baquedano añadió que entre los prejuicios que se deben eliminar es que los migrantes son personas sin capacidades o poca experiencia laboral, ya que la migración no es exclusiva de ciertos sectores sociales.

“Hay gente que viene muy preparada con licenciaturas o maestrías y están calificadas para cualquier tipo de trabajo, no solamente operativo incluso trabajos administrativos y por qué no muchos puestos directivos. Una ventaja es que hay empresas que manejan el ‘reclutamiento ciego’, es decir, entrevistas sin prejuicios y pueden encontrar a personas talentosas para trabajar en cualquier área y muestran sus competencias independientemente si cumple con un perfil migratorio o no”.

Al preguntarles sobre si la contratación de migrantes puede crear sentimientos de xenofobia entre los mexicanos, quienes considerarían que los extranjeros les quintan oportunidades de trabajo, ambos consideraron que esto no es así y que esa percepción es mínima.

“Esto se puede creer, pero a veces no se dan cuenta de que justamente la diversidad trae muchas oportunidades económicas y laborales, no hay que pensar que se van a quedar con puestos de trabajo de los mexicanos, porque el mercado laboral es muy diverso y amplio, permite que las empresas se puedan beneficiar de mano de obra distinta y tener más creatividad, producción; las grandes potencias económicas se formaron de migraciones bien gestionadas a las que se les dan oportunidades”.

Actualmente la Ciudad de México es la única del país reconocida como por la Unión Europea como parte de su “Red de Ciudades Interculturales” para recibir, atender y administrar la llegada de migrantes, por lo que podría ser el lugar con menos trabas para conseguir un trabajo, pero esto no implica que en otros estados no se puedan brindar oportunidades.

“Se tiene que reconocer que los migrantes que buscan un trabajo tienen mayor flexibilidad, alta motivación, hay una mayor retención laboral, nuevos conocimientos de los mercados potenciales, es una riqueza en general. Además, las empresas asumen una responsabilidad social y satisfacen la fuerza laboral de la que no disponen en México, hay menos rotación y posibles aperturas o conexiones con otros mercados. Simplemente es dar oportunidad, cuando contratas a un migrante o un refugiado o una persona extranjera no se está cometiendo un delito”, destacó Baquedano.

“Hay que recordar que el estar indocumentado en México no es ningún delito, es una falta administrativa y las personas tienen todo el derecho a conocer todas las posibilidades que tienen para regularizarse en México, para pedir asilo, una de esas vías son las ofertas laborales, entonces es importante tener mucha claridad, una persona que tiene las posibilidades de tener una oferta laboral en México puede tener una regularización migratoria”, concluyó Saiz.

Por: Publimetro / El Pulso Laboral

Fuente: https://elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/28932/contratar-migrantes-no-es-delito-se-generan-oportunidades-y-solidaridad

Más mujeres se incorporan al mercado laboral: Inegi

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Empleo y Ocupación, al cierre del décimo mes se crearon 2.05 millones de empleos, los cuales en su mayoría fueron ocupados por mujeres.

Así lo revela el estudio elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que refiere que el 78.5 correspondió a mujeres.

Resaltó que ello implica que de cada 5 nuevos empleos generados en el mes de octubre prácticamente 4 fueron ocupados por mujeres, fortaleciendo su presencia en el mercado laboral.

Resaltó que ello implica que de cada 5 nuevos empleos generados en el mes de octubre prácticamente 4 fueron ocupados por mujeres, fortaleciendo su presencia en el mercado laboral.

De esta forma, el Inegi menciona que las mujeres registran cada vez su relevancia en el empleo nacional; sin embargo, la diferencia entre los sueldos con respecto a los hombres sigue siendo inferior.

Actualmente, de las 58.42 millones de personas ocupadas, el 40.5 por ciento son mujeres, y si bien ya están casi a la par del hombre, se precisó que hace uba década la diferencia era aún mucho mayor.

No obstante, la totalidad de las 1.61 millones de mujeres que se incorporaron recientemente al mercado laboral en México en el mes de octubre, lo hicieron con sueldos muy bajos que en promedio equivalen al salario mínimo.

Tal dato, dijo el Inegi, manifiesta las complicaciones salariales que presentan las mujeres y más en un contexto de una elevada inflación en el país y altos costos financieros para el país.

Seguridad social, un pendiente

Otros de los pendientes es el acceso a los sistemas de salud y la informalidad, a pesar de que sus índices han disminuido.

Según la encuesta elaborada por el Inegi, de las recientes 1.61 millones de mujeres que obtuvo un empleo durante el mes de octubre, solo el 51.9 por ciento obtuvo seguridad social.

En tanto, el 52.4 por ciento ingresó al mercado de trabajo bajo condiciones de formalidad, lo que implica que casi la mitad de las mujeres lo hace en la informalidad.

Contrario a la tendencia de los últimos daños la industria manufacturera del país fue el sector económico que más mujeres albergó.

Al cierre de octubre pasado, 501 mil 332 mujeres entraron a ocupar un puesto laboral en alguna industria manufacturera en México, que representó el 31.2 por ciento del total.

Por: IMAGEN de Veracruz

Fuente: https://imagendeveracruz.mx/economia-y-negocios/mas-mujeres-se-incorporan-al-mercado-laboral/50273311

Gobierno Federal reconoce a 188 centros de trabajo certificados en igualdad laboral

Las titulares de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), reconocieron a 188 centros de trabajo que se certificaron con la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 en Igualdad Laboral y No Discriminación durante 2021.

Fueron certificados estos centros laborales por tener buenas prácticas en los procesos de reclutamiento, selección y capacitación con igualdad de oportunidades; mejorar el clima laboral; garantizar la igualdad salarial y de prestaciones; flexibilidad en los horarios de trabajo; permisos de paternidad; medidas de corresponsabilidad y conciliación de la vida laboral, familiar y personal así como la accesibilidad a espacios físicos.

La secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, destacó los esfuerzos del gobierno federal encaminados a garantizar condiciones igualitarias en el trabajo y erradicar toda forma de discriminación.

“Con la voluntad de empleadores y trabajadores hemos logrado dar pasos significativos en este sentido”, dijo.

Reconocer estos 188 centros de trabajo que durante 2021 se certificaron en la Norma Mexicana 025 es muestra de que cada vez son más los espacios de trabajo que adoptan el compromiso de generar mayor inclusión laboral y promover ambiente libres de discriminación y violencia.

Actualmente dijo, suman ya 531 centros de trabajo con esta certificación para el desarrollo integral de poco más de 933 mil personas trabajadoras.

Señaló Alcalde Luján que en la STPS están conscientes de la relevancia que tiene cerrar las brechas laborales que por décadas impidieron que grupos históricamente marginados pudieran acceder a un trabajo bien remunerado, productivo y en condiciones de libertad, equidad y dignidad humana.

La presidenta de Inmujeres, Nadine Gasman Zylbermman, informó que se beneficiaron 234 mil personas con medidas de igualdad y dignidad que incrementan la participación laboral de las mujeres y mejoran las condiciones y el desarrollo de las trabajadoras. Se contribuye así al cierre de las brechas entre mujeres y hombres.

A nivel nacional,, 45 de cada 100 mujeres en edad productiva forman parte de la fuerza de trabajo, lo cual es muy bajo en comparación con los 75 hombres de cada 100 en esta situación.

También dijo Nadine Gasman que las mujeres reciben salarios más bajos que los hombres. A nivel nacional, 7 de cada 10 mujeres que trabajan reciben entre cero y dos salarios mínimos.

Y la presidenta de la Conapred, Olivia Morales Reza, habló de la importancia de la corresponsabilidad en el trabajo para que realmente exista trato digno para todas las personas.

E invitó a las representantes de las empresas certificadas a promover el derecho a la igualdad y no discriminación con dicha Norma 025.

Por: Bertha Becerra / El Sol de México

Fuente: https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/gobierno-federal-reconoce-a-188-centros-de-trabajo-certificados-en-igualdad-laboral-9256220.html

 

#25N: Trabajadoras no denuncian violencia por temor a represalias y falta de protocolos

Apenas una de cada 10 mujeres víctimas de violencia interpone una queja, además, la mayoría de las empresas carece de mecanismos para ello. La gravedad de esto radica también en que las agresiones en el ámbito laboral repercuten directamente en sus vidas privadas.

Los movimientos feministas han logrado que más mujeres denuncien las violencias que viven, pero hace falta que las instituciones públicas y privadas hagan su parte. “Es importante que en nuestros contratos laborales, pero también en el pacto social, tengamos una seguridad de no represalias”, expresa Carolina Rivas Herrera, investigadora de El Colegio de México (El Colmex).

El 90% de las mujeres víctimas violencia no recibe apoyo, no interpone quejas ni denuncias, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh). No lo hacen porque “creen que fue algo sin tanta importancia, pero también porque no existen o no se han fortalecido los mecanismos institucionales para hacerlo sin recibir represalias”, de acuerdo con la misma investigación, dice la especialista en economía laboral y economía del desarrollo.

Este 25 de noviembre volvemos al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con un acumulado de 695 feminicidios en 2022, hasta septiembre pasado. Las cifras más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestran además 2,136 asesinatos intencionales de mujeres.

En 2021, al menos 7.9 millones de mujeres experimentaron violencia laboral, según la Endireh. El problema creció 44%, pues en 2016 más de 5.5 millones de reportó haber sufrido algún tipo de agresión en ese ámbito.

Sin embargo, aunque la violencia sea cometida en espacios fuera del trabajo, sus efectos no están separados y a veces las agresiones que viven las mujeres de un lado alimentan a las que experimentan del otro.

El costo más alto que pagamos por esto es la pérdida de vidas, 10 feminicidios diarios en México, estima la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Pero antes, hay un largo camino de daños que también son económicos y laborales, por ello el tema también les incumbe a las empresas.

Razones para involucrarse en el tema

“La violencia de pareja y la violencia sexual son el resultado de factores que se producen a nivel individual, familiar, comunitario y social que interactúan entre sí”, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Uno de esos factores, agrega, es “el escaso acceso de la mujer a empleo remunerado”. Es decir, lo que sucede en el ámbito laboral repercute en el ámbito privado.

En México, la negativa de contratación o el despido por embarazo es la principal queja que sigue recibiendo el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). Cuando una empresa deja fuera a una mujer por ese motivo, contribuye a que ella pueda ser violentada en casa, pues la dependencia económica evita que puedan salir de esa situación.

Los derechos laborales tienen una perspectiva de derechos humanos en general, pero quizá en mayor grado para las mujeres, considera Carolin Rivas. “En otros países probablemente la batalla principal es para cerrar la brecha salarial o romper los techos de cristal. En México, como en muchos de América Latina, hay que alzar la voz porque nos estamos jugando la vida”.

Esto no quiere decir que en nuestro país no tengamos esos problemas, al contrario. La desigualdad de salarios entre mujeres y hombres llega hasta 33% en industrias como la de medios de comunicación, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco). El punto es que acá el no poder ejercer a cabalidad los derechos laborales le hace el camino más fácil a los feminicidas.

Pero el desempleo general también tiene incide en la violencia de género. Un estudio del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos concluyó que, “a nivel del hogar, se relacionó con el comportamiento abusivo” de los hombres hacia las mujeres.

Un hallazgo importante de la investigación es que el dominio que ganan los hombres sobre las mujeres difícilmente se revierte cuando la economúa mejora. “Los rápidos aumentos en la tasa de desempleo incrementaron el comportamiento controlador de los hombres hacia sus parejas, incluso después de ajustar el desempleo y las dificultades económicas en el hogar”, señala el reporte Violencia de pareja íntima en la Gran Recesión.

Medidas que nos convienen a todos

“La cultura de alzar la voz, de denunciar, de estar concientes cuando algo no está bien ha crecido. Y eso es una gran ventaja y nos da mucha fortaleza. Pero las instituciones deben proveer mecanismos para que no sufran represalias por hacerlo, mecanismos de confidencialidad y de protección a las víctimas en tanto el proceso investigación avanza”, señala la economista Carolina Rivas.

De nuevo, citando los resultados de la Endireh, “el 73% de las mujeres no tiene conocimiento de protocolos y medidas de atención contra la violencia hacia las mujeres”. Muchas veces es porque no tiene acceso a la informacion, pero también es debido a que en realidad en su trabajo no existen los mecanismos, agrega.

Esto también se entiende porque muchas mujeres laboran en el sector informal entonces no hay manera de proceder institucionalmente para disminuir esas violencias y es gravísimo”.

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia señala de qué manera ocurre la violencia laboral. Y la Ley Federal del Trabajo (LFT), en el artículo 132, establece como una de las obligaciones de las empresas implementar “un protocolo para prevenir la discriminación por razones de género y atención de casos de violencia y acoso u hostigamiento sexual, así como erradicar el trabajo forzoso e infantil”.

Sin embargo, muchas empresas siguen sin cumplir con ese ordenamiento. Tendrían que hacerlo porque las mujeres tienen derecho a vivir una vida, apunta Carolina Rivas. Si ese argumento por sí solo no es suficiente, agrega otro: “Para que una persona dé su máxima eficiencia y sea productiva debe tener todas la condiciones adecuadas”.

Pero si una persona tienen ansiedad causada por algún tipo de violencia, “por supuesto que no podrá producir igual. Y eso es una pérdida económica para los centros laborales y para todo el país. Luchar por los derechos de las mujeres nos conviene a todos y todas”.

La violencia de género sindical, atenta contra la seguridad y la salud de las mujeres

En un escenario de violencia de género, ha cobrado especial importancia la que se ejerce en política sindical, lo que atenta contra la seguridad y la salud de las mujeres trabajadoras simplemente por su condición de serlo.

En un escenario de violencia de género, ha cobrado especial importancia la que se ejerce en política sindical, lo que atenta contra la seguridad y la salud de las mujeres trabajadoras simplemente por su condición de serlo.

En el marco del Conversatorio, “La violencia contra las mujeres. Fenómeno social desde una mirada sindical y de género”, especialistas abordaron el tema de la violencia contra las mujeres, la cual no sólo se registra en los ámbitos del hogar y las calles, sino que es un fenómeno que se reproduce en los centros laborales y en los sindicatos, ante lo que se hace urgente transparentar y atender esta realidad tan importante.

La democracia está incompleta si las mujeres no ejercen ni participan en la democracia sindical, aseguró Aleida Hernández, investigadora de la UNAM, quien dio a conocer cifras relevantes sobre el tema. De acuerdo con la OIT, hay una desproporción entre el número de mujeres que ocupan algún cargo de dirección sindical y el número de afiliadas.

Por su parte, según la Cepal, hay una tasa de representación en los órganos sindicales del 28% en el mundo, y de 30% en Latinoamérica, mientras en puestos más altos de dirección sindical es casi inexistente. Estadísticas de la Confederación Europea de Sindicatos, indican que sólo 4 de 43 presidentes de Confederaciones son mujeres, mientras en México, según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la cifra es de 8 de cada 100, lo que significa que solo el 8.6% de las organizaciones gremiales que cuenta con participación de mujeres trabajadores a ese nivel.

Otras cifras señalan que las mujeres tienen presencia en 275 secretarías generales de sindicatos, 39 Federaciones y una confederación. La elección de mujeres ha variado, pasando de 3 mujeres electas en 2010 a 27 en 2018; mientras que en 2019 sumaron 35.

La mayor participación de mujeres se registra en los sectores servicios, educación, industria y textil, principalmente.

Una muestra clara de que el mundo sindical es un espacio “hipermasculinizado”, es el hecho de que los hombres encabezan 2,981 sindicatos; 493 federaciones y 46 confederaciones.

Erradicar la violencia contra las mujeres, es un desafío para la democracia en México, aseguró. Ninguna mujer que decida representar los intereses de la clase trabajadora debe tener obstáculos para ejercer sus derechos políticos. Si bien muchas feministas han estudiado el marco jurídico del tema, el problema no es un tema legal, sino de estructuras y cultura patriarcal y de un no a la discriminación.

En el conversatorio organizado por la Red Mexicana de Sindicalistas se presentó el documento, “La violencia política de género en los sindicatos. Desafíos para la democracia en México”, el primero en su género que permite visibilizar lo que sucede en los sindicatos y abonar en el estudio de esta situación, además de sentar las bases para la formación política de las mujeres sindicalistas, así lo expresó la autora, Claudia Domínguez Hernández, quien destacó la importancia de la ratificación del Convenio 190, lo cual abre la puerta a las mujeres para hacer valer sus derechos como trabajadoras y sindicalistas. Aseguró que no se podrá lograr la igualdad sustantiva si no se combate la violencia contra las mujeres.

En su oportunidad, Rosana Guevara Ramos, SITUAM, expuso su caso de violencia como secretaria general de un sindicato frente al SITUAM. Señaló que la forma de enfrentar la violencia contra las mujeres en los sindicatos sería haciendo una lectura sociológica, cuestionar la normalización, tomar acciones contundentes, protegerse y ser precavidas, pero resistir, compartir la experiencia y acciones con otras mujeres.

Por su parte, Isabel Lucía Rubio Rufino, destacó que una de las principales aportaciones del Convenio 190, es generar mecanismos eficaces de acceso a la justicia en casos de violencia laboral. Agregó que ahora estamos ante un panorama legislativo neutral que no discrimina a las mujeres desde la ley. Se refirió a las prestaciones de licencias de maternidad y paternidad, las cuales no han sido repartidas de manera igualitaria.

Por: María Del PIlar Martínez / El Economista

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/La-violencia-de-genero-sindical-atenta-contra-la-seguridad-y-la-salud-de-las-mujeres-20221125-0044.html

Pendiente, incorporación de mayor número de mujeres al empleo formal

Pese a los avances en materia laboral en lo que va de este sexenio -una reforma laboral que propicie la democracia sindical, un aumento sostenido del salario mínimo y el fin de la subcontratación- quedarán pendientes como la incorporación de un mayor número de mujeres al empleo formal, poner fin a la discriminación salarial y avanzar en la paridad en los órganos de dirección de los sindicatos.

En estos puntos coincidieron las dos figuras principales del “Encuentro por la transformación del sindicalismo: CIT-CDMX”: el senador y dirigente del sindicato minero Napoleón Gómez Urrutia y el exdiputado Alfonso Ramírez Cuéllar, presentado como “representante personal” de la “amiga de los trabajadores” Claudia Sheinbaum.

El escenario del encuentro, para el cual se anunció la presencia de “importantes dirigentes” de “más de 12 sindicatos significativos para la lucha laboral en la Ciudad” fue la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

En el presídium estuvieron tres dirigentes de sindicatos pequeños, superados en número por legisladores y legisladoras de Morena.

Prácticamente no se habló de la “lucha laboral” en la capital, pues el evento en realidad fue para sumar a Gómez Urrutia al listado de dirigentes sindicales que han expresado su apoyo a la eventual candidatura de la jefa de Gobierno.

“Estamos reconstruyendo el sindicalismo de nuestro país”, dijo Ramírez Cuéllar, quien afirmó que las bases de ese cambio fueron el triunfo electoral de Morena en 2018 y una “presión internacional muy grande” que dio lugar a nuevas reglas en el mundo del trabajo.

Ramírez Cuéllar es promotor de la candidatura de Sheinbaum y está encargado, entre otras cosas, de la relación con los gremios más importantes. Hace unas semanas concertó una reunión similar con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y sostiene también tratos en los sindicatos del Seguro Social y de electricistas (SUTERM).

“Ya viene la sucesión presidencial… Claudia Sheinbaum representa la continuidad de muchas transformaciones” y “derechos conquistados” en lo que va de este sexenio, dijo también el ex dirigente de El Barzón, frente a un público integrado por dirigentes sindicales, mineros y trabajadores del INBAL y el ISSSTE, entre otros.

“¡Es un honor estar con Napoleón!”, gritaron un par de veces los mineros con playeras rojas, bordadas con el rostro del presidente de la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT).

Gómez Urrutia hizo una pieza oratoria entre la improvisación anecdótica y la lectura de algunas líneas que llevaba preparadas.

Recordó, por ejemplo, que hace 15 años se reunió, en Phoenix, Arizona, con Leo Gerard, dirigente del United Steelworkers, con quien compartió la idea de que frente a la globalización de las empresas era preciso “hacer algo diferente, porque si no, en 10 o 15 años vamos a desaparecer los sindicatos”.

Hasta la fecha, ese gremio, con miembros en EU y Canadá, considera al dirigente minero mexicano su principal aliado en este país.

“Tenemos más de 3 millones y medio de trabajadores inscritos en nuestra organización”, presumió Gómez Urrutia, quien hizo un llamado a la unidad de los trabajadores porque “quienes se resisten al cambio buscan dividirnos”.

Por: Arturo Cano / La Jornada

Fuente: https://www.jornada.com.mx/notas/2022/10/24/sociedad/pendiente-incorporacion-de-mayor-numero-de-mujeres-al-empleo-formal/

Brecha salarial de género, un problema laboral de Quintana Roo

La brecha salarial de género sigue siendo un tema en el trabajo de Quintana Roo, ya que en el establecimiento una mujer gana en promedio 3 pesos menos que un hombre en el mismo trabajo y en el mismo puesto ya que las mujeres ganan un promedio de 408 pesos mientras que los hombres ganan por día hasta 411 pesos; sin embargo, la diferencia es aún mayor en los rangos más altos.

Así lo afirmó Luisa María Alcalde Luján, Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS) a nivel federal, quien mencionó que existe una brecha salarial de hasta 18% y para combatir este comportamiento se debe dar un mensaje transparente. porque permite a las empresas identificar la situación y cambiarla.

“Uno de los avances que se tiene es la reducción de esta práctica, sobre todo en los puestos más bajos. Lo que hemos visto que funciona es que cuando las empresas abren la información para identificar cuántos hombres y mujeres tienen en cada uno de los niveles salariales, cargos y elementos a considerar para promocionar a una persona, se abre una posibilidad de igualdad”, explicó luego de una reunión con mujeres empresarias en Cancún.

Explicó que está trabajando con varios legisladores para llevar esta discusión al Congreso para desarrollar políticas públicas y prácticas que reflejen esta brecha, que dice tendrá un impacto en todos los estados del campo.

Actualmente, en Quintana Roo están laborando en un empleo formal 172 mil 146 mujeres, la mayoría en servicios para empresas, y dependiendo el municipio es que se tiene un salario promedio, siendo Benito Juárez el que tiene el mayor en 415 pesos diarios y el menor se reporta en Bacalar, con un promedio diario de 235 pesos.

En comparación, hay 297 mil 312 mil hombres trabajando, con un rango salarial de 423 pesos diarios en Benito Juárez, y 241 pesos en Bacalar; es decir en Benito Juárez ellas ganan ocho pesos menos y en Bacalar, seis pesos menos.

La reunión del titular de la STPS se llevó a cabo con el Consejo Coordinador de Mujeres Empresarias (WCWC) en Cancún donde, entre otros, se avanzó en la reforma laboral, cambios a la legislación laboral federal, propuesta de prórroga de licencia y reforma a la NOM 035.

Por: CANAL10

Fuente: https://noticias.canal10.tv/nota/economia/brecha-salarial-de-genero-un-problema-laboral-de-quintana-roo-2022-09-25

Sindicalismo y machismo: Mujeres dirigentes hablan de las barreras que enfrentan

En México, apenas el 8% de los sindicatos son dirigidos por mujeres, según la Confederación de Equidad e Integración Nacional (Confedin). Los estereotipos de género construyen una idea sobre la maternidad y las capacidades de las mujeres que obstaculizan sus liderazgos.

“Discúlpenme, estoy un poco nerviosa, nunca había estado en una conferencia tan grande, apenas tengo un año como secretaria general de una maquiladora”, dijo Julieta Mónica Morales, líder de la Liga Sindical Obrera Mexicana. Le acompañaban en el panel otras mujeres sindicalistas y le escuchaban dirigentes nacionales e internacionales, integrantes de la academia y el activismo sindical.

La presencia de mujeres al frente de organizaciones laborales no es algo común en este país, destacó Beatriz García, directora adjunta del Centro de Solidaridad (Solidarity Center), oficina México, y quien se encargó de moderar dicho panel. La conversación fue parte del Foro Internacional A tres años de la reforma: El futuro del movimiento laboral en México.

Según la Confederación de Equidad e Integración Nacional (Confedin), sólo el 8% de los sindicatos en el país están dirigidos por mujeres. La Organización de Estados Americanos (OEA) ha señalado que para garantizar libertad sindical de las mujeres, no basta con que haya más en la organización, “es indispensable su acceso a los espacios de toma de decisiones”.

Pero si a tan pocas mujeres les permiten llegar a las dirigencias, cómo logran empoderarse en un ambiente en el que los hombres predominan, les preguntó Beatriz García. “No es fácil. Yo soy madre soltera de tres hijos y es difícil estar en esta lucha sabiendo que los dejé, sobre todo a mi niña de tres años”, contó Julieta Mónica Morales.

“Pero me motiva saber que lo que hago es para que mis hijos y mis compañeros vivan mejor”, contribuir a la construcción de un mundo donde se respeten los derechos laborales, respondió.

“Es un honor ser mujer y mujer sindicalista”

Previo a la pregunta de Beatriz García, Avelina Ramírez, secretaria general del Sindicato Independiente Nacional Democrático de Jornaleros Agrícolas (SINDJA), había dado pie al tema. “El machismo existe en el sindicalismo y necesitamos luchar contra eso, porque somos iguales hombres y mujeres. Tenemos que avanzar juntos, en equipo”.

Y habló sobre los estereotipos en torno a las mujeres: “Nos han etiqueado que somos para la casa, que tenemos que criar a los hijos y luego, hasta acabar de criar al marido. Pero ya debemos despojarnos de todo eso y madurar”, dijo firme.

El camino que Avelina Ramírez ha recorrido es largo, literal y metafóricamente. En 2017, formó parte de la Caravana Nacional de Jornaleros Agrícolas de San Quintín, Baja California, que llegó hasta la Ciudad de México. La comitiva buscaba llamar la atención para terminar con las condiciones de explotación laboral en los campos, cobrar salarios justos y tener seguridad social.

En ese momento ella era secretaria de Equidad y Género del SINDJA y la única que representaba a las mujeres jornaleras en el comité directivo. Ahora, desde la dirigencia, representa a todas las personas afiliadas.

“En algunos espacios nos dicen chismosas”, recriminó. Se ha dado cuenta que la habilidad de comunicación puesta en los hombres adquiere otra perspectiva: si las mujeres se reúnen a hablar, es para decir “chismes”. Si los hombres lo hacen, es para platicar cosas importantes.

La comunicación en el sindicalismo “es una herramienta para dar a conocer los derechos, las leyes, las reformas, todo lo que tenemos a nuestro favor para protegernos. Es un honor ser mujer y mujer sindicalista”.

Cada una de nosotras tiene una historia en la lucha de la libertad sindical, dijo Imelda Jiménez, secretaria de Asuntos Políticos del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM).

Pero a veces la lucha es también al interior, una lucha por no ser desacreditada simplemente por ser mujer. “Yo aprendí a blindarme. ¿Cómo lo hago? Con mi trabajo, mi mayor fuerza es trabajar y capacitarme”.

Más sindicatos independientes y más liderazgos

Para Avelina Ramírez, los sindicatos independientes en México están viviendo un momento histórico. La organización gremial alejada de las centrales obreras que fueron usadas por sus líderes para enriquecerse debe extenderse a todo el territorio mexicano, agregó. “Tienen que estar en todos los rincones porque las violaciones a los derechos laborales ocurren en todo el país”.

Pero “es una realidad que la sociedad carece de liderazgo. Es más fácil que otros piensen, que otros me den una respuesta, que otros luchen por mí”. La líder del sindicato de jornaleras y jornaleros llamó a las trabajadoras y trabajadores a organizarse y comprometerse a defender nada más que sus derechos.

Comenzar con echarle un vistazo a la Ley Federal del Trabajo (LFT) puede ayudarles. “Saber a qué tenía derecho fue mi despertar. Nunca había pensado en involucrarme en este trabajo sindical tan digno”.

Lo dice ella, que labora en un sector donde la escolaridad promedio de las jornaleras y los jornaleros es de seis años, según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). “Eso dificulta el aprendizaje de sus derechos. Pero los podemos difundir por audios y otras tecnologías, hay que aprovechar las herramientas para organizarnos”.

Por: Blanca Juárez / El Economista

Foto: Cuartoscuro

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Sindicalismo-y-machismo-Mujeres-dirigentes-hablan-de-las-barreras-que-enfrentan-20220919-0097.html

 

 

 

 

Acoso sexual en el transporte público: ¿Cómo afecta la empleabilidad de las mujeres?

Las agresiones más recurrentes son “tocamientos, fotografías sin consentimiento, muestra de genitales, fricción de genitales y majaderías sexuales”. Este tipo de violencia impacta directamente en el desempeño laboral de las mujeres, destaca Nadine Gasman.

Mujeres y hombres usamos el transporte público de manera distinta y el trabajo de cuidados es una de las determinantes en la diferencia. Por ejemplo, las mamás trabajadoras antes de llegar a su empleo pasan a la guardería o a la escuela y al término de su jornada recogen a sus hijos o hijas. Algunas mujeres salen del trabajo y van al supermercado, a un taller de capacitación, de algo que les cause interés, o a una reunión social. Pero hay otra gran diferencia: el acoso sexual en esos trayectos.

Una encuesta que ONU Mujeres realizó en el 2018 señala que en la Ciudad de México “el 96% de las mujeres han sido víctimas por lo menos una vez de algún acto de violencia en el transporte público, desde agresiones verbales, contacto físico forzado o persecución”. Y en nueve de cada 10 casos quienes las agredieron fueron hombres.

Esa violencia diaria, que afecta más a mujeres y población LGBTIQ+, “impacta en el mercado de trabajo”, dice en entrevista Nadine Gasman, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres). Quienes pueden hacerlo, cambian sus horarios laborales para no volver de noche a casa o procuran salir a tiempo. Pero si en su centro laboral se ve mal salir a su hora, eso les restará puntos.

“Muchas mujeres buscan trabajos cercanos a su casa”, aunque éstos no siempre tengan las mejores condiciones laborales, dice la funcionaria federal. “La exposición diaria a las agresiones en el transporte público realmente es difícil”, enfatiza.

La mayoría de los datos sobre este problema están centrados en el Metro de la Ciudad de México, y esto es lo que sabemos: las agresiones sexuales más recurrentes son “tocamientos, toma de foto o video sin consentimiento, muestra de genitales, fricción de genitales y majaderías sexuales”, según el reporte Atención y prevención del acoso sexual en el Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM), del Instituto Belisario Domínguez del Senado.

Ahora imaginemos cómo es llegar al centro laboral y comenzar a trabajar, iniciar el día con el impacto de haber sido violentada de alguna de esas maneras.

Lineamientos para atender el acoso en el transporte

En México, las mujeres realizan 10 millones de desplazamientos diarios, de los cuales 74% es en transporte público, según la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

De acuerdo con en el artículo ¿Tienen mejores empleos las mujeres con acceso a transporte público rápido y seguro?, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las mujeres en la región “tienen menos probabilidad de acceder a un vehículo privado y utilizan el transporte público con mayor frecuencia que los hombres”.

Las autoras y autores del texto, Patricia Lynn Scholl, Patricia Yañez-Pagans, Oscar Mitnik, Daniel Martínez y Edgar Salgado, agregan que los viajes largos disminuyen la probabilidad de que las mujeres tengan trabajos remunerados.

Sobre el problema del acoso sexual en el transporte, los gobiernos han puesto en marcha algunas iniciativas, como la separación de vagones exclusivos para mujeres e infancias. En el caso de México, la NOM-035 sobre Factores de riesgo psicosocial en el trabajo contempla los acontecimientos traumáticos severos, por ejemplo, los asaltos con violencia en el trayecto.

Recientemente la Sedatu y el Inmujeres lanzaron los Lineamientos nacionales para atender y prevenir el acoso sexual en el transporte público. Estos “ponen a las víctimas en el centro e involucra a las personas usuarias para que no se queden en silencio ante una agresión a otra persona”, dice Nadine Gasman.

Según el documento, los análisis estadísticos sobre la movilidad han dividido los viajes en dos tipos: los productivos, que son los traslados a la escuela o al trabajo, y los no productivos, que son todo el resto.

Pero la urbanista española Inés Sánchez de Madariaga definió a estos últimos como “movilidad del cuidado”, porque en realidad están asociados al trabajo de cuidado no remunerado. Este tipo de viajes “no productivos” representan para las mujeres entre el 48 y el 50% de los que hacen al día y para los hombres, el 21 por ciento.

En cambio, la tasa de viajes al trabajo en transporte públicos es de 54% para los hombres y 27% para las mujeres. Pero es que sólo 43% de las mujeres en edad para trabajar tiene empleo, mientras que en el caso de los hombres es el 74 por ciento, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Para crear los lineamientos, la Setadu y el Inmujeres contaron con la colaboración de una ruta concesionada de autobuses en la Ciudad de México. “Eso nos dio la visión de lo que pueden y no pueden hacer”, explica Nadine Gasman.

La parte de la prevención, dice, está en la colocación de carteles informativos que “interpelan a los hombres para que se den cuenta que lo están haciendo es acoso”. En algunas paradas de la Ciudad de México se están colocando botones de pánico, asegura.

Los lineamientos también indican que primero “hay que poner a la víctima en un lugar seguro y accionar dependiendo de lo que ella quiera hacer, ya sea bajar al agresor o llamar a la policía. Es un modelo que corresponsabiliza a las personas usuarias del transporte público, las dueñas de una concesión, las conductoras y las autoridades”.

Por: Blanca Juárez / El Economista

Foto: Especial (Shutterstock)

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Acoso-sexual-en-el-transporte-publico-Como-afecta-la-empleabilidad-de-las-mujeres-20220905-0102.html