Proponen crear Subsecretaría del Trabajo para garantizar beneficios a madres


Buscarían otorgar bonos para apoyarlas con los estudios de sus hijos
IGNACIO ARELLANO MORA Ciudad de México. 22/02/2019
La diputada federal del PRD, Mónica Bautista Rodríguez, hizo un llamado a la secretaria de Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde, para llevar a cabo una auténtica reforma laboral que requiere el país, para garantizar y mejorar las condiciones laborales de los empleados y erradicar la corrupción.
Tras sostener una reunión privada entre la Comisión de Trabajo y Previsión Social y la titular de STPS, en Cámara de Diputados, en donde sólo se permitió la entrada de legisladores, Mónica Bautista consideró urgente acabar con el charrismo sindical y corporativo, que hoy es de los más opulentos y opacos en sus acciones en su conjunto, alejados de las necesidades y realidad de los trabajadores quienes carecen de salarios dignos.
Durante su participación, la legisladora por el Estado de México y secretaria de la Comisión de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, planteó que el país requiere una nueva política obrera, de trabajadores libres, con organizaciones sindicales auténticamente democráticas y autónomas del patrón y del Estado, lo que permitirá transformar la vida de los empleados, de sus organizaciones y de sus familias.
Bautista Rodríguez expresó que para alcanzar una auténtica reforma laboral será indispensable limpiar de corrupción a los organismos sindicales y además de respetar la autonomía de los mismos.
La legisladora le manifestó a la titular de la STPS que se requieren auténticas organizaciones sindicales, que representen y hagan cumplir los derechos de la clase trabajadora como: salarios dignos, prestaciones sociales que abarquen los distintos aspectos de la vida laboral y social de los empleados.
“Usted ha de saber cómo todos lo tenemos claro, hoy en México, por ejemplo: pensiones, jornadas de trabajo justas, para acabar con la esclavitud de explotación laboral, que se paguen las horas extras a toda trabajadora y trabajador de acuerdo a la Ley Federal del Trabajo; que existan periodos vacacionales reales, para que el trabajador o trabajadora consolide una vida familiar”, agregó.
La legisladora manifestó su preocupación por el problema que enfrentan las estancias infantiles, por ello conminó a la Secretaria del Trabajo a ser el artífice de auténticas guarderías para los hijos de las trabajadoras y trabajadores y construir las salas de cuna universal maternales para niños de uno a cuatro años de edad.
En su exposición la Diputada Mónica Bautista también propuso la creación de la Subsecretaría de Trabajo y de Previsión Social para la Mujer, con el propósito de dar mayor apoyo a las madres trabajadoras y de esta forma garantizar sus derechos laborales.
Entre los beneficios que la Subsecretaría de Trabajo otorgaría a las madres trabajadoras que laboran en el sector privado o público, sería entregarles un bono económico directo a sus ingresos, a través de su nómina, para aquellas mujeres que cuenten con hijos que estén estudiando desde el nivel básico hasta la universidad.
Por último, expresó que también en esta subsecretaria se debería de considerar reducir la edad de su jubilación, “si hoy es a los 65 años, buscar que sean jubiladas entre los 58 y 60 años de edad”, estas propuestas, dijo, ayudarían a miles de mujeres mexicanas que hoy enfrentan adversidades e injusticias en su vida cotidiana.

https://www.alcalorpolitico.com/informacion/proponen-crear-subsecretaria-del-trabajo-para-garantizar-beneficios-a-madres-282068.html#.XHFKLi3mG-o

 
 

El “sector obrero” de la 4T

 
9 febrero, 2019
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Utilizando un símil de lo que fue por décadas uno de los pilares del sistema corporativista del viejo régimen del PRI, el proyecto de la Cuarta Transformación de Andrés Manuel López Obrador y Morena buscan replicar el modelo de adhesión y control del movimiento sindical, pero con condiciones distintas, como la extinción de los contratos colectivos de trabajo, nuevos liderazgos en los sindicatos y un sindicalismo más abierto y democratizado en el que los trabajadores tengan libertad para elegir a sus dirigentes y se elimine el charrismo sindical.
Para ello, desde el partido gobernante se han puesto ya en marcha estrategias y operaciones políticas que buscan desmantelar el antiguo sector obrero del priismo y tomar el control de los grandes sindicatos del país, aprovechando para ello la decadencia y agotamiento de la CTM, con la enfermedad y anquilosamiento de sus dirigentes. Además se impulsa la democratización de los grandes sindicatos a través de la convocatoria a elecciones abiertas y por voto directo de los sindicalizados, para lo cual se apoya a los movimientos disidentes en las grandes organizaciones tanto del sindicalismo de empresas públicas, dependencias de gobierno y universidades públicas –SNTE, STPRM, fortalecimiento y regreso del desaparecido SME frente al SUTERM, FTSE, etc.— como en sindicatos de empresa privadas.
Un ejemplo de la estrategia que ya está en marcha son las recientes huelgas estalladas en fábricas maquiladoras de la frontera de Tamaulipas, en donde detrás de los líderes del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora (Sjoiim) de filiación histórica cetemista, aparecieron en esta ocasión asesores ligados al Comité de Morena en Tamaulipas y abogados laborales como Susana Prieto Terrazas, a quien se asocia a Napoleón Gómez Urrutia, como impulsores y artífices de los paros en 45 empresas maquiladoras que exigían aumento del 20% al salario mínimo ya aumentado al doble en la Frontera, además de un bono único de 32 mil pesos.
Napito, Elba Esther y Pedro Haces y la caballada del sindicalismo moreno.
Como artífices de la estrategia lopezobradorista para aumentar la influencia y adhesión de Morena en el sindicalismo, aparecen dos figuras que se disputan el liderazgo de la nueva organización sindical en la Cuarta Transformación. Por un lado está la figura de Napoleón Gómez Urrutia, quien tras su regreso triunfal al país busca ahora desde el Senado no sólo recuperar y consolidar su histórico liderazgo heredado en el poderoso Sindicato Nacional de Mineros, sino también utilizar su poder para dictar desde el Congreso nuevas normas y regulaciones a la industria minera nacional y extranjera, además de ser también la figura central del sindicalismo en la era de López Obrador.
Pero Napoleón no está solo en esa intención. Pedro Haces, también senador de Morena y poderoso líder nacional de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) con sus 700 mil agremiados certificados, también quiere ser el nuevo líder del sindicalismo en Morena y para ello ofrece su profundo conocimiento de cómo funcionó durante décadas el viejo esquema del sindicalismo oficial. Al igual que Napoleón Gómez Urrutia, Haces quien llegó al Senado como suplente del fiscal Alejandro Gertz Manero, se formó en la vieja escuela de la CTM, al lado nada menos del ex dirigente del SUTERM y también líder cetemista, Leonardo La Güera Rodríguez Alcaine.
El ahora senador por Morena, y prominente empresario en la alcaldía de Tlalpan, fue durante muchos años el secretario particular y pupilo del fallecido líder electricista y llegó a acumular tanta fuerza y poder en el viejo sindicalismo, que cuando murió Rodríguez Alcaine, temerosos de que él pudiera reclamar el control de la CTM, Joaquín Gamboa Pascoe y Carlos Aceves del Olmo se aliaron para impedirle siquiera que asistiera al funeral de su exjefe y maestro, marginándolo a tal grado de la central obrera priista, que lo orillaron a renunciar a su militancia y a fundar su propia Central Obrera, la CATEM, que hoy aglutina a muchos más trabajadores que la propia CTM, y que se alió primero al PRD y luego a Morena y al liderazgo de Andrés Manuel López Obrador.
Pero junto con los senadores Napito y Haces, también regresa de la mano de la Cuarta Transformación la figura de Elba Esther Gordillo que busca recuperar el control del sindicato magisterial que le arrebató el expresidente Peña Nieto al mandarla a la cárcel acusada de lavado de dinero y operaciones con dinero de procedencia ilícita. La alianza política de la maestra, que sirvió con su estructura electoral al triunfo de López Obrador, llevaba como precio el que le devolvieran el liderazgo del SNTE.
El presidente López Obrador no quiso, sin embargo, apoyar una toma del poderoso sindicato magisterial por parte del grupo gordillista, pero para cumplir su compromiso operó la salida de Juan Díaz de la Torre, el dirigente que traicionó a Elba Esther, y negoció abrir la elección de una nueva dirigencia del SNTE en la que todos los grupos, el de la maestra, el de Díaz de la Torre y hasta el nuevo sindicato de Carlos Jongitud Jr., compitan democráticamente por el voto mayoritario de los maestros para ver quién se queda con la dirigencia del sindicato más grande y poderoso de México y de América Latina.
Hoy la maestra Elba Esther, que en un principio había dicho que ella ya no buscaría ser la dirigente del SNTE, valora seriamente competir ella personalmente por el liderazgo magisterial para, desde ahí, convertirse nuevamente en un factor de poder y de peso en el nuevo sindicalismo democrático que quiere impulsar López Obrador. Si Gordillo llega a ganar, por el voto directo de los maestros la dirigencia del magisterio, no hay duda de que tal vez ya no tendrá ni pedirá posiciones en el gabinete, pero su poder y presencia en el nuevo esquema sindical de la 4T será innegable.
Asustados, los ancianos de la CTM.
Es tan real la embestida de Morena y del lopezobradorismo para desmantelar el viejo corporativismo sindical, que hace unos días el actual líder de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, aprovechó una reunión con políticos del PRI, para pedirles “apoyo y ayuda para enfrentar la ofensiva del gobierno federal” en contra de la central priista. “Nos quieren acabar y quieren tomar ellos el control de los sindicatos más importantes públicos y privados”, dijo un enfermo líder cetemista en silla de ruedas y con dificultades para sostener el micrófono por el temblor en sus manos, según narran algunos de los políticos que asistieron a esa reunión en la sede de la CTM.
Y es que en el mismo CEN del PRI reconocen que la fuerza de su antigua organización obrera por excelencia, que fundará el mítico dirigente Fidel Velázquez en 1936, y que llegara a aglutinar al mayor número de sindicatos privados en México, ya no es la misma. El envejecimiento de sus cuadros dirigentes, junto con la división de los sindicatos y las rupturas internas, han provocado no sólo la dispersión del antiguo movimiento obrero y su esquema corporativista, sino el surgimiento de nuevas organizaciones que hoy tienen más fuerza y presencia que la CTM.
“La imagen del dirigente Aceves del Olmo, postrado en su silla de ruedas, enfermo y debilitado es la representación más fiel de cómo se encuentra el viejo movimiento cetemista y el disminuido sector obrero del PRI”, dice un ex gobernador de ese partido que reconoce el agotamiento del viejo sindicalismo corporativo que sirvió a su partido para mantenerse por más de 7 décadas ininterrumpidas en el poder.
La pregunta ahora es ¿cómo será ese nuevo sindicalismo en los tiempos de Morena y que tanta fuerza y adhesión tendrá el lopezobradorismo para hacer de los sindicatos una fuerza que impulse la Cuarta Transformación y su permanencia en el poder?

https://periodicocorreo.com.mx/serpientes-y-escaleras-09-febrero-2019/

El nuevo sindicalismo de AMLO

Las principales características de los líderes sidicales han sido: carencia de escrúpulos éticos y ambiciones ilimitadas
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Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México
POR LUIS SOTO FEBRERO 5, 2019
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido en que su gobierno no tiene sindicatos consentidos ni líderes preferidos; que ahora sí habrá democracia sindical porque serán los trabajadores quienes elijan libre y mediante voto secreto a sus dirigentes. ¡Se acabó el charrismo sindical! Exclama ante el alarido de los acarreados que asisten a sus mítines y el aplauso de algunos analistas políticos bisoños quienes creen que el caciquismo sindical pasará a mejor vida. Pero mientras esas promesas se convierten en realidad o ese milagro ocurre, el gobierno apapacha, consiente, tolera… a los principales dirigentes sindicales; incluso a uno que otro lo utiliza para los fines que le conviene.
En la historia de los sindicatos en México, las principales características de sus líderes han sido: carencia de escrúpulos éticos; ambiciones ilimitadas de poder y riqueza; búsqueda de padrinazgos oportunos; alianzas con el Gobierno Federal en turno; simulación de lealtades; hipocresías, disimulos y traiciones. ¡Pero eso se acabó! Insiste el Jefe del Ejecutivo. El nuevo sindicalismo nacional dejará de ser botín de pillos y pillas, vividores y vividoras, parásitos y parásitas, rufianes y rufianas; será un instrumento de los trabajadores para hacer la defensa legal de sus intereses laborales ha querido decir.
O sea, no más líderes y lideresas enriquecidos y enriquecidas hasta la ignominia con las cuotas de sus agremiados, acotan los observadores políticos; ahora rendirán cuentas de los destinos de los miles de millones de pesos que antes pasaban por sus manos. ¿Que pasaban por sus manos? ¡Nada de eso; se quedaban en sus manos! ¿O no es cierto, Carlos Romero Deschamps, Elba Esther Gordillo Morales, Napoleón Gómez Urrutia, Víctor Flores, Carlos Aceves del Olmo, para citar los casos emblemáticos de caciquismo protegido por la ley? ¡Ver para creer!

luisagenda@hotmail.com
@luissotoagenda
https://heraldodemexico.com.mx/opinion/el-nuevo-sindicalismo-de-amlo/

Morena le pega al charrismo sindical

28 de octubre de 2018

El nuevo gobierno traza un camino en el que eliminará el charrismo que ha prevalecido en las últimas décadas

El nuevo gobierno federal tiene en su poder el Acuerdo Estados Unidos, México y Canadá (USMCA), así como con el Convenio 98 de la Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)para determinar el futuro de los organismos sindicales en México y alejarlos del charrismo sindical que ha predominado en estos grupos los últimos años.

“Con la aprobación del USMCA y todo el trabajo realizado por Morena en el Senado de la República para crear democracia sindical se le dará un golpe al PRI”, asegura Alfonso Bouzas, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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Las centrales obreras, como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), nacieron en la cuna del PRI en los años 30 y son una parte importante de la vida política del partido, pues sus agremiados forman parte de sus filas.

Este acercamiento con el gobierno en turno permitió que líderes como el ahora senador Carlos Aceves del Olmo, tejieran una red para quedarse con las dirigencias de los sindicatos mexicanos, asegura el investigador.

Ahora, con las reformas que propone Morena para democratizar estos organismos se va a terminar el poder que amasaron estos secretarios generales.

Los cambios legales aprobados en el Senado son únicos, irrevocables y tiene como fundamento las recomendaciones que se hicieron para echar el TLCAN”, expresa Bouzas.

La ruta para acabar con los súper poderes de los líderes sindicales ya está trazada, quienes ya no serán nunca más apoyados por el Presidente electo en cuanto llegue al poder.

Adiós líderes vitalicios

“Se acaba el charrismo sindical para quede claro y no le vamos a quitar el derecho a nadie”, ha repetido Andrés Manuel López Obrador durante las giras que tiene en el país.

El presidente electo también ha reiterado que los líderes sindicales no pueden representar los intereses del gobierno y prometió que habrá democracia en estos organismos, misma que se garantizará con la prohibición de que los partidos políticos interfieran en las elecciones de los dirigentes.

Y es que los secretarios generales de distintos organismos sindicales se aferran al poder que han amasado dentro de estos grupos.

El líder con más años como secretario general es Francisco Hernández Juárez, quien  llegó en 1976 a la dirigencia del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) cubriendo el interinato del entonces líder, Salustio Salgado. A pesar de que la persona que debía ocupar el cargo era Rosina Salinas, Hernández Juárez logró quedarse con él y desde entonces se mantiene como dirigente de este organismo sindical.

Fernando Espino Arévalo  es otro que tiene 40 años al frente del Sindicato de Nacional de Trabajadores del Sistema Colectivo Metro. Llegó a la secretaría general en 1977, pero perdió el cargo unos años; fue hasta 1981 cuando su grupo recuperó el poder y destituyeron a Ariel Macías Valadez.

A partir de entonces se ha reelegido en diversas ocasiones, gracias a los mecanismos de presión que ejercen sobre los trabajadores, quienes han denunciado que si dan su firma de apoyo a los candidatos de las planillas opositoras a Espino, les retiran algunos derechos que tienen como sindicalizados.

En el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la ex lideresa magisterial Elba Esther Gordillo busca regresar a la dirigencia del organismo que encabezó durante más de dos décadas y que le arrebataron cuando la detuvieron, en febrero de 2013. Gordillo se proclamó presidente vitalicia del sindicato en 2012 y ya no había manera de removerla de la cúpula que ella misma había construido.

En tanto, Carlos Romero Deschamps ha sido líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) por más de 22 años y se reúsa a dejar el poder.

Sin embargo, en este sindicato ya se plantea la alternancia. Lula Díaz Cruz es la candidata a la secretaría general de los trabajadores petroleros y está realizando una gira por los estados del sur del país, para buscar más simpatizantes que apoyen su causa, y así retirar del cargo a Romero Deschamps. Pero no es la única, Carlos Morales Quintana es el otro candidato que está dando la pelea para remover al viejo dirigente del cargo.

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En el caso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Seguridad Social (SNTSS), el líder se elige cada seis años, como está establecido en los estatutos. No obstante, el ganador ha sido el “delfín” del dirigente en turno y que está alineado al PRI, como lo han sido Valdemar Gutiérrez y Manuel Vallejo, quien incluso está afiliado al partido.

El fundador de Morena aseguró que los trabajadores van a elegir al secretario general de su sindicato a través del voto libre y secreto, promesa que hizo durante su campaña, en la que no fue respaldado por los sindicatos afines a la CTM y a la CROC.

En cambio, estas confederaciones apoyaron al candidato del partido tricolor, José Antonio Meade, a cambio de favores políticos: Aceves del Olmo obtuvo un lugar en el Senado, e Isaías González, dirigente de la CROC, pasó a la Cámara de Diputados, después de haber sido senador.

  “Que quede claro habrá libertad y democracia sindical, ya el gobierno no va a proteger a ningún dirigente sindical”, expresó en días anteriores López Obrador, quien tiene el respaldo y apoyo de los senadores de Morena, partido que controla el Senado.

Al respecto, José Jesús Bautista, especialista en temas laborales y sindicales, asegura que desde años se venía frenando cualquier iniciativa que fortalecieran la libertad y la democracia sindical.

“El Estado y los gobiernos priistas y panistas, a pesar de que ya existe jurisprudencia sobre la libertad sindical, se han opuesto siempre a reconocer este derecho porque el gobierno federal o los gobiernos estatales han visto en la libertad y democracia sindical un riesgo que podría facilitar la pérdida del control político que aún ejercen sobre los trabajadores de base”, dice el también consultor.

Esta situación está a punto de cambiar con la llegada del nuevo gobierno.

El camino a un nuevo sindicalismo

El primer golpe a la CTM y CROC ocurrió con la aprobación del Convenio 98 de la Conferencia Internacional del Trabajo, que protege a los trabajadores de cualquier acto de discriminación que menoscabe la libertad sindical en relación con su empleo.

“Dicha protección deberá ejercerse especialmente contra todo acto que tenga por objeto sujetar el empleo de un trabajador a la condición de que no se afilie a un sindicato o a la de dejar de ser miembro del mismo”, dice el acuerdo aprobado en el Senado en septiembre pasado.

El Convenio también busca regular que las organizaciones de trabajadores y de empleadores gocen de una adecuada protección contra todo acto de injerencia de unas respecto de las otras, ya sea que se realice directamente o por medio de sus miembros, en su constitución, funcionamiento o administración.

“El Convenio señala que los estados parte deberán crearse organismos adecuados a las condiciones nacionales, con el fin de estimular y fomentar entre los empleadores y las organizaciones de trabajadores el pleno desarrollo y uso de procedimientos de negociación, así como garantizar el respeto al derecho de sindicación”, continua el acuerdo.

Este documento no había sido ratificado por el Senado, pese a que en 2015 el presidente Enrique Peña Nieto aprobó su firma y lo envió a la Cámara Alta para que se aprobara.

Napoleón Gómez Urrutia, senador de Morena, fue uno de los impulsores de la firma del Convenio, con el que se busca garantizar los derechos de los trabajadores. De hecho, el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana trabajó activamente en este rubro durante la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El legislador estuvo en contacto con los sindicatos en Estados Unidos y Canadá, quienes presionaron a los negociadores para que se le exija a México dejar atrás todas las centrales obreras que cobijaron al PRI y garantizar la libertad de los empleados dentro de los sindicatos.

Justo ese fue el segundo golpe que el gobierno de Morena asestó a las organizaciones sindicales. A través del Acuerdo Estados Unidos, México y Canadá (USMCA) se prohíbe la injerencia de las empresas en las actividades sindicales y se exige al gobierno crear tribunales independientes que vigilen la vida sindical.

México también está obligado a garantizar el derecho de los trabajadores a participar en actividades de negociación colectiva y a formar o afiliarse al sindicato de su elección, así como establecer requisitos para el registro de contratos colectivos y garantizar la transparencia de los contratos colectivos negociados.

El tercer golpe fue dado por Cecilia Margarita Sánchez García, senadora de Morena, quien propuso una iniciativa para modificar la Ley Federal del Trabajo en materia de democracia sindical que garantice el derecho de los trabajadores de todo sindicato a elegir a sus representantes mediante voto universal, libre, secreto y directo, por lo menos cada seis años.

“Esta iniciativa tiene por objetivo garantizar el derecho de los trabajadores de todo sindicato a elegir a sus representantes mediante el voto universal, libre, secreto y directo, para lo cual deberá establecerse dicha prerrogativa con carácter de obligatoria en los estatutos y documentos constitutivos de los sindicatos”, dice el documento.

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Allí se propone modificar los artículos 371 y 373 de la ley, en los que queden claramente especificadas las condiciones para que los agremiados puedan votar a los secretarios generales, y éstos estén obligados a rendir cuentas cada seis meses.

Con esta modificación a la ley se pretende armonizar la legislación mexicana con el Convenio internacional y con el nuevo tratado comercial, que se firmará en noviembre próximo.

José Jesús Bautista celebra los cambios que se han planteado en la vida sindical del país. No obstante, pidió tener cuidado con la apertura para la elección de los dirigentes.

“Sería conveniente que se valore con toda seriedad la figura de la elección de dirigencias por medio del voto universal, directo y secreto. Mi reserva en este caso específico tiene que ver con el imperativo de reducir cualquier posibilidad de que algún poder fáctico con grandes recursos financieros e importantes conexiones políticas busque incidir en los procesos de renovación sindical”, dice el especialista.

Se avizoran los cambios

Luego de que su propio partido plantee la obligatoriedad de la renovación sindical, Gómez Urrutia ya se pronunció a favor de apoyar la decisión de los trabajadores.

“Eso es una decisión libre de los trabajadores, como en cualquier otro caso, es parte de la autonomía sindical y ellos decidirán, los trabajadores son muy inteligentes, ellos saben lo que quieren y lo que buscan, ellos saben por qué eligen a sus dirigentes. Estaremos todos sujetos a lo que la mayoría de los trabajadores decidan con apego al derecho, al voto libre secreto y personal”, dijo a principios de octubre en una conferencia de presa.

El líder minero es uno de los dirigentes que más años tiene al frente de un sindicato: asumió el cargo en 2002, luego de que su padre —quien fuera líder vitalicio del organismo—, muriera y lo dejara al frente de los trabajadores. Los mineros han ido a elecciones, pero en cada votación Gómez Urrutia ha ganado en las urnas, lo que le ha permitido extender su mandato durante 16 años.

El legislador señaló que después de la ratificación del Convenio 98, el Congreso de la Unión está actualizando los reglamentos y las leyes en temas laborales para respetar los derechos laborales y la libertad sindical de los agremiados, sobre todo al momento de elegir a sus líderes y al sindicato al que quieran pertenecer.

Las modificaciones legales, así como la insistencia de López Obrador por respetar la autonomía de los sindicatos serán la puerta para transformar estos organismos a partir del próximo año.

No obstante, deberán ser los trabajadores quienes se hagan responsables de garantizar que estos derechos se ejecuten y no solo queden en un papel firmado por el gobierno.

“Ambos principios deben ser obra de los propios trabajadores y no de una imposición de la elite política o gubernamental. De ahí que en el análisis y debate de la modificación de la legislación secundaria, o de una eventual reforma constitucional, la participación de la base trabajadora y los sindicalistas, es un requisito imprescindible”, puntualiza José Jesús Bautista. 

http://www.rssindical.mx/2018/10/28/morena-le-pega-al-charrismo-sindical/?fbclid=IwAR3EYRf0vdd4YxtnCT4u4p0trGDp7xQYehqKxZVIP1wb3Nl5Je25fv6lPIk

«No habrá sindicatos favoritos», dice AMLO a la CNTE

El presidente electo dijo no tener ningún compromiso con Elba Esther Gordillo ni con Carlos Romero Deschamps. «No va a haber charrismo sindical«, advirtió
Foto: Ariel Ojeda/El Universal
30/10/18 11’30
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El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo a los dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que no habrá sindicatos «favoritos» durante su gobierno y que, de ser posible, se buscará construir un acuerdo con esta organización antes del 1 de diciembre.

Durante la reunión que sostuvo con profesores en las instalaciones de la casa de transición, en la colonia Roma, el presidente electo dijo le tiene «un gran respeto» a la CNTE, y que su administración va a reconocer a los dirigentes emanados de procesos democráticos.
«El gobierno no va a tener un sindicato ni líderes favoritos, va a ser respetuoso de los sindicatos y va a haber democracia sindical: los dirigentes van a ser lo que digan los trabajadores», dijo en la reunión en la que también participóEsteban Moctezuma, próximo secretario de Educación Pública.
«No hay ningún sindicato preferido para nosotros. Vamos a reconocer a los dirigentes que surjan del proceso democrático y de elecciones limpias: voto secreto. Es democracia en el sindicato, en la sociedad y en la familia. Coincidimos. Yo le tengo un gran respeto a la CNTE», agregó.
Dijo que la relación con los sindicatos la va a llevar laSecretaría de Gobernación, que estará encabezada por Olga Sánchez Cordero; y que las elecciones al interior de los sindicatos las va a llevar la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Adelantó que «se va a reformar la ley laboral para la democracia sindical» a través de un instrumento en el cual la toma de nota va a reconocer las elecciones «limpias y si no fue una elección limpia no la reconoce, que es lo que ustedes han padecido durante mucho tiempo».
Agregó que se buscará tener jrmado «un acuerdo general» con la organización antes del 1 de diciembre, día de su toma de posesión como presidente. También les pidió apoyo en la entrega de los programas sociales de su administración; les dijo que se van a eliminar los intermediarios pero agregó que «ustedes saben realmente quiénes necesitan los programas y quiénes no».
Les dijo que «necesitamos el apoyo de abajo porque si no, nos quedamos en el aire. Conocemos la historia y sabemos que un proceso de transformación sólo se puede con el respaldo popular y para tenerlo, hay que cumplirle al pueblo».
«Lo único que vamos a preservar es lo de la nómina, porque es el instrumento que vamos a utilizar para el aumento al salario. La política de aumento al salario va a consistir en que se va a incrementar de entrada, este año, no sólo para maestros sino para trabajadores al servicio del Estado van a tener inflación más tres puntos».

http://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/no-habra-sindicatos-favoritos-dice-amlo-la-cnte?fbclid=IwAR2WObsxsWtBdAbs1c8cn9rNm1c7H45XzheMTZQ_XEJzrzcFYpkzbLxT6Q4

¿Volver al 68? Hacia una  política laboral y salarial  para el desarrollo 

􏰅
 Por Marcos T. Águila
Morena carece de una política laboral y salarial desarrollada (no lo requería para ganar las elecciones), pero la alianza y soporte de la clase trabajadora al nuevo gobierno, la exige 
11/10/2018 
Resulta paradójico el hecho de que 1968, año de la movilización estudiantil y popular autónoma de mayor envergadura que nuestro país ha vivido después de la Revolución, coincidió con uno de los puntos de más alto nivel salarial relativo en México. Dicho de pasada, ello indica que las motivaciones económicas inmediatas no producen por default protestas políticas, como una cuestión de acción- reacción predeterminada y predecible. Las protestas políticas tienden a asociarse a asuntos que lastiman la dignidad personal y social, y sus vasos comunicantes pueden ser internacionales, como en el caso del año que nos ocupa. La paradoja de 68, también, nos indica que si bien las clases trabajadoras mexicanas pudieron ser simpatizantes silenciosas del movimiento estudiantil popular, en general éstas permanecieron al margen, como a los temas centrales de la protesta de estudiantes y clases medias urbanas, a diferencia del mayo francés, por ejemplo. La defensa de la libertad de expresión, de prensa, de pensamiento, y más adelante, la denuncia de la brutal represión en Tlatelolco, fueron un tema secundario para los obreros. México vivía entonces un panorama favorable para el empleo y las expectativas de crecimiento salarial. No en balde, el salario medio industrial se había duplicado, entre el an de la Segunda Guerra Mundial y 1968. Ubicado en la cima de su poder, el charrismo sindical presumía su control, basado en la fórmula de sumisión política a cambio de aumentos salariales regulares. Ello permitió al eterno líder de la CTM, Fidel Velázquez, pronunciar sus declaraciones en favor del presidente Díaz Ordaz después del 2 de octubre, en nombre del movimiento obrero. 
Cincuenta años después, el panorama laboral que vivimos es el opuesto, tanto en el terreno del mercado de trabajo, caracterizado por la ausencia de oportunidades ocupacionales suacientes y dignas a todos los niveles, incluidos los empleos de caliacación relativamente alta, como por el piso salarial forzadamente bajo. Decimos forzadamente, tanto por efecto de la debilidad del propio mercado – la sobreoferta de mano de obra propia de los países atrasados-, como por la desintegración del sindicalismo de todo tipo, así como por el carácter antiobrero de la política de los gobiernos del TLC, orientados al crecimiento basado en las exportaciones, cuyo complemento natural consiste en deprimir el costo salarial como arma competitiva. Así, una de las piezas clave de la estrategia antiobrera fue el control férreo del salario mínimo, verdadera ancla para toda la estructura salarial desde los años de la crisis de la deuda externa y los programas de estabilización del FMI. La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos llegó a ser supervisada por organismos anancieros internacionales. La debacle salarial comenzó en aquellos años, pero sus efectos se congelaron hasta hoy, con la excepción de pequeños segmentos del espectro salarial ligados a las antiguas empresas estatales (y sus sistemas de jubilación privilegiados, por ejemplo), a la élite del sector ananciero o a la casta dorada del poder judicial, con la joya de la corona representada por los impúdicos ingresos y condiciones laborales de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Para la inmensa mayoría de los trabajadores de a pie, más de tres décadas de vacas kacas. ¿Será por an la época de cambiar el sentido del ciclo salarial de largo plazo? ¿Volver a un nuevo 68? 
La novedad, por supuesto, es el impulso popular que ha llevado al hasta hace muy poco despreciado “líder populista” en los medios de comunicación, Andrés Manuel López Obrador, “el fantasma de Venezuela”, a su inminente toma de posesión como nuevo presidente de México. Un verdadero terremoto electoral. Pero, ¿cuál será la política laboral y salarial del nuevo gobierno? ¿La tiene? Desafortunadamente, contamos solamente con pocas pistas y algunas conjeturas. Ello se basa en otra paradoja. Por un lado, es evidente que el triunfo de AMLO se asentó en buena medida en el voto de millones de trabajadores asalariados a favor suyo, pero por otro lado Morena no es un partido de trabajadores urbanos, con una estructura asociada a sindicatos o círculos de obreros. El Movimiento de Regeneración Nacional se construyó alrededor de un proyecto político-electoral, asociado a una mezcla variopinta de sectores vinculados a organizaciones de colonias populares, de comerciantes, de clases medias depauperadas; así como de organizaciones campesinas e indígenas, todos víctimas de la política de modernización excluyente que inauguró el Salinismo: ¡Muera el Estado obeso!, ¡Viva la competencia!, ¡Viva la propiedad!, y un implícito ¡Viva la corrupción! El grito de guerra de Morena: ¡Muera la corrupción!, por tanto, convocó a millones. La coalición probó ser eacaz, pero en ella el segmento de trabajadores asalariados como tales se diluye en la palabra pueblo. A diferencia de partidos como el PT brasileño, con un núcleo obrero organizado en su centro, Morena no es un partido de la clase trabajadora, repetimos, sino más bien un movimiento pluriclasista, con peral nacionalista y acaso también “de raza”, indígena y mestizo. Muchos de sus militantes hicieron carrera política en otros partidos. Claro está, con sus propias contradicciones, como muestra la sorprendente boda de César Yáñez (el colaborador cercano de AMLO), en Puebla. Una boda tan cercana en forma y fondo a las de los “aas” y “mirreyes”, ¡antes de tomar posesión!, acaso ameritaría plantear su separación del proyecto. 
En suma, Morena carece de una política laboral y salarial desarrollada (no lo requería para ganar las elecciones), pero la alianza y soporte de la clase trabajadora al nuevo gobierno, la exige. En cuanto a pistas y conjeturas, se desprende que su orientación puede favorecer un despegue de la organización sindical independiente, y una posible mejora de la negociación salarial a favor de los trabajadores. No tenemos espacio para desarrollar aquí los contenidos. Vamos apenas a enunciar tres ideas: Primera: se precisa de una política salarial progresiva. No repentina, ni fugaz, pero arme, asentada en una recuperación progresiva del mercado interno (que permita que el incremento de la demanda de consumo de bienes salario eleve el empleo local, y no sólo el extranjero, asociado a las mercancías importadas). Acaso el primer paso en esta política sea revertir la orientación sobre el salario mínimo como ancla, al de un salario como vela. La CONASAMI no tiene por qué desaparecer (como se ha sugerido), sino transformarse en una institución orientada a recuperar el texto constitucional, a procurar el bienestar de las familias trabajadoras, como sucedió en el Cardenismo, cuya herencia ha reclamado Morena. El tripartismo no es por naturaleza proliberal, ello depende de la fuerza relativa y orientación de los integrantes, especialmente del árbitro estatal. Segundo: Procurar una defensa efectiva de la contratación colectiva (como sostiene el recién armado convenio 98 de la OIT en el nuevo Senado), lo que supone combatir el llamado outsourcing, que debilita extraordinariamente el lado obrero del mercado laboral. Tercero, y complementario a los otros dos: una política que favorezca la emergencia de representaciones sindicales autónomas, contra la gerontocracia y gangsterismo sindical. El panorama político social cambiaría. Las huelgas dejarían de ser reliquia del pasado o tratarse como actos antipatrióticos. Serían la expresión pactada para hacer valer el derecho de los trabajadores a una vida digna. Para volver a otro 68. 
Profesor Investigador de la UAM Xochimilco. Historiador y economista. 

http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/volver-al-68-hacia-una-politica-laboral-y-salarial-para-el-desarrollo

Iniciativa de Morena busca incidir en los sindicatos con líderes vitalicios

Morena alista una iniciativa para que los dirigentes sindicales estén seis años y luego haya voto secreto
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Integrantes del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura Técnicos y Profesionistas del INHA, asistieron a la casa de transición donde entregaron peticiones en la oficina de Atención Ciudadana del presidente electo Andrés Manuel López Obrador. FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM
POR HERALDO DE MÉXICO OCTUBRE 10, 2018
Una iniciativa de la bancada de Morena en el Senado busca incidir en la vida interna de los sindicatos, al modificar la Ley General del Trabajo y garantizar que sus dirigentes sólo estén al frente en periodos de máximo seis años y después haya nuevas elecciones mediante el voto libre y secreto.
La propuesta, impulsada por la senadora Margarita Sánchez, ex secretaria del Trabajo adjunta de la sección 47 del sindicato petrolero, pretende reformar los artículos 371, fracción IX y 373 de la Ley Federal del Trabajo.
“Permitirá generar condiciones mínimas para hacer valer el principio de libertad y democracia sindical y evitará cualquier posible injerencia, presión o coacción por parte de los patrones o las autoridades del estado”, explicó la legisladora de Campeche.
Con ello, tres mil 347 agrupaciones de trabajadores que agrupan a más de un millón de sindicalizados -según el último informe de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social- no tendrán líderes vitalicios, como es el caso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
La iniciativa, indicó la legisladora, tiene dedicatoria para los líderes sindicales de Pemex y la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) que presiden el ex legislador priista Carlos Romero Deschamps y el senador Carlos Aceves del Olmo, respectivamente.
“Va con dedicatoria especial para él (Aceves del Olmo) y a todos los demás sindicatos porque esperamos que con esto se pongan las pilas y le den al trabajador el lugar que se merece”, afirmó.
El líder minero y senador de Morena, Napoleón Gómez Urrutia aseguró que con este proyecto se fortalecerá la vida interna de los sindicatos, incluso, aunque eso signifique que deje la dirigencia del sindicato minero que lo ratificó este año.
“Los trabajadores son muy inteligentes, ellos saben lo que quieren y lo que buscan, ellos saben por qué eligen a sus dirigentes y a qué organización quiere pertenecer. Por supuesto que sí estaremos todos sujetos a lo que la voluntad y la mayoría de los trabajadores decidan con apego al derecho al voto libre y personal”, refirió el senador.
De aprobarse la iniciativa en el primer periodo ordinario de sesiones, el sindicato petrolero sería el primero en aplicar la ley, pues el próximo año tendrá que renovar su dirigencia, de la cual la senadora Sánchez García no se descarta para participar.
El sábado, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador afirmó en un mitin en Morelia, Michoacán, que acabaron los tiempos del “charrismo sindical” y durante su gobierno prevalecerá la democracia sindical, sin protección para ningún dirigente.
“Va a haber democracia sindical. Que eso quede claro: libertad y democracia sindical. Ya el gobierno no va a proteger a ningún dirigente”, advirtió.

POR RICARDO ORTIZ E IVÁN RAMÍREZ

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https://heraldodemexico.com.mx/pais/iniciativa-de-morena-busca-incidir-en-los-sindicatos-con-lideres-vitalicios/

Trabajadores de la UNT se manifiestan contra reforma laboral en la Cámara de Senadores


Por STRM Noticias
20 de febrero de 2018
Contingentes de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) realizaron  un mitin a las puertas del Senado de la República este 20 de febrero, para exigir que se detengan las reformas  en  materia laboral que van en detrimento de conquistas de los trabajadores. Los abogados expertos, han documentado que con los cambios que se discuten, se pretende obstaculizar la libertad sindical,  impedir el derecho de huelga, promover los despidos masivos y anular la contratación colectiva. El dirigente de los telefonistas Francisco Hernández Juárez hizo un llamado a quienes integran la Cámara de Senadores para que rechacen las modificaciones porque sería “el retroceso más grave de los últimos años”, explicó que con esta iniciativa, el gobierno y el PRI  “buscan volver a los tiempos en que los empresarios y el gobierno tenían el control sobre la vida de los trabajadores”.
Explicó que aún cuando al Senado se le impuso un plazo para que en febrero se pronuncie por los cambios (para aprobar la reglamentación a la Reforma Constitucional Laboral de 2017), ellos pueden pronunciarse en contra de las modificaciones.  Durante la protesta donde decenas de personas se reunieron a las puertas del Senado, a unos pasos de Paseo de la Reforma,  llamó a los asistentes, para dejar a un lado diferencias. Dijo que  las diferentes fuerzas sociales, campesinas y de otros sectores  podrán detener este intento. “Verán que no pasarán estas contrarreformas”.
Optimista, señaló  que cada vez hay más voces dentro de los diferentes grupos del Senado y de la Cámara de Diputados, dispuestas a detener esa contrarreforma y comentó que un signo importante fue la renuncia  del presidente de la Comisión de Trabajo en el senado (Miguel Ángel Chico Herrera) quien el  dejó el tricolor  y se pasó al partido Morena.
Agustín Rodríguez  Fuentes, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) manifestó que la convocatoria de la UNT es para exigir (a los legisladores)  respeto a los derechos de organización, contratación colectiva, huelga y libertad sindical. Hizo un llamado para luchar y detener este “intento legislativo impulsado por el charrismo sindical de la CTM y CROC en plena coalición con los patrones que busca privatizar el derecho laboral y promueve formas modernas de esclavitud”.
Preguntó a las trabajadoras, asalariados y campesinos que asistieron a la protesta:   ¿De qué le sirve a México tener reformas retrógradas como las que se pretenden impulsar en el Congreso de la Unión? Si lo que se requiere es el respeto total al artículo 123 constitucional y la cancelación de propuestas impulsadas por el charrismo sindical en confabulación con el gobierno.
“Debemos exigir al Senado que cumplan con su obligación de legislar en beneficio del pueblo mexicano y que deje de ser cómplice de este ataque a los derechos laborales, porque no pasa nada  y si se fortalece el país si se abre una consulta nacional para que se tenga la oportunidad de rechazar esta reforma que va en contra del pueblo de México y en particular de los trabajadores”, advirtió el también integrante de la presidencia de la UNT quien señaló  que los cambios que anulan los avances de los trabajadores “atentan contra la paz social, porque impiden a los trabajadores el acceso a sus derechos laborales y colectivos  y l la justicia social”.
El nuevo “sistema de esclavitud favorece acciones como las que acaban de cometerse en la Universidad Multicultural de Chiapas, se permite la represión, el despido, encarcelamiento de los dirigentes y por eso, ellos merecen todo el respeto y apoyo del sindicalismo mexicano y en particular del sindicalismo universitario.
Participaron en la protesta  contingentes de la Asociación de Pilotos de Aviación (ASPA) Asociación de Sobrecargos, trabajadoras del Hogar, mujeres de Avón Cosmo Hogar, integrantes  de la Central Campesina Cardenista, la lideresa del Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Universidad de Querétaro; de la Universidad Autónoma de Chapingo, universitarios de Chiapas, elementos  de la organización Valentin Campa y jubilados de los ferrocarrileros,  entre otros.
Ver video en:

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