Morena y secretaria de Trabajo evalúan ley secundaria de justicia labora 


NOTIMEX 31.01.2019 – 20:26H La titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, evaluó con los diputados de Morena la iniciativa de legislación secundaria en materia de justicia laboral y negociación colectiva.
De acuerdo con el documento, se crearía el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que no tendría composición tripartita y su titular será un director general designado por la Cámara de Diputados de una terna propuesta por el presidente de la República.
Además, su Junta de Gobierno estaría integrada por los titulares de las secretarías del Trabajo y Previsión Social, y la de Hacienda y Crédito Público, así como del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai).
El Centro Federal de Conciliación tendrá facultades para registrar sindicatos, contratos colectivos y reglamentos interiores de trabajo, verificando que cumplan con los requisitos legales; conciliar los conflictos obrero-patronales, y garantizar la publicidad de los registros, contratos colectivos y demás expedientes sindicales que obren en su poder.
Además, se plantea que los procedimientos de elección de directivas y secciones sindicales deberán salvaguardar el ejercicio del voto personal libre y secreto, así como la igualdad de género, y que el periodo de duración de las directivas no podrá ser indefinido.

Ver más en: https://www.20minutos.com.mx/noticia/475632/0/morena-y-secretaria-de-trabajo-evaluan-ley-secundaria-de-justicia-labora/#xtor=AD-1&xts=513356

Cambios en materia laboral obligan a permanecer en estado de alerta

Oscar de la Vega destacó que la negociación del T-MEC, se incluyeron diversas obligaciones para México con el objeto de garantizar la libertad de asociación y de negociación colectiva.
María Del Pilar Martínez
30 de enero de 2019, 10:50
863241-01-02.jpg_423392900.jpg
Foto: AFP
Los cambios en materia laboral obligan a las empresas a mantenerse en alerta. La lista de lo que vendrán lo encabeza el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, recientemente ratificado por México; siguiendo con el Capítulo Laboral del T-MEC, y la discusión de la nueva reforma laboral que debe dar cumplimiento a los cambios constitucionales aprobados en la materia en febrero de 2017.
En entrevista Oscar de la Vega, socio director de la De la Vega & Martínez Rojas, destacó que la negociación del nuevo acuerdo comercial entre Canadá, Estados Unidos y México (T-MEC), se incluyeron diversas obligaciones para México con el objeto de garantizar la libertad de asociación y de negociación colectiva”.
Lo anterior, detalló, “obliga a que las empresas conozcan realmente con quienes firmaron un contrato colectivo de trabajo y si la organización sindical cuenta con una verdadera representación frente a los trabajadores, de lo contrario el riesgo es que los líderes puedan verse rebasados ante cualquier demanda laboral”.
Asimismo, comentó que la reforma de la Ley Federal del Trabajo (LFT), la cual se espera sea discutida en el próximo periodo de sesiones en la Cámara de Diputados, tiene en materia colectiva una nueva forma para regular las relaciones colectivas de trabajo.
“Se trata de cambios que van desde la celebración y depósito de un contrato colectivo de trabajo, hasta emplazamientos a huelga para exigir la firma de éstos o de demandas de titularidad, se requerirá que el sindicato acredite representar a los trabajadores protegidos por el contrato. Ante ello, el sindicato deberá legitimarse y trabajar a favor de los trabajadores”.
Por otra parte, el patrón no podrá realizar ningún acto que intervenga en la vida interna del sindicato, ya sea mediante pagos o de cualquier otra forma.
En ese sentido, dijo que se desarrollará la conferencia “Temas laborales relevantes en América Latina”, en donde especialistas abordarán aspectos como: ¿Qué implicaciones tendrán los cambios y qué cambios deberán llevar a cabo las empresas respecto a los contratos colectivos de trabajo que tienen celebrados? ¿Con cuánto tiempo cuentan las empresas para implementar sus estrategias? y ¿Cómo aplicar la nueva normatividad en la realidad de negocios mexicana?
El evento será el próximo 5 de febrero en el Club de Industriales, algunos de los participantes serán: el ex secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón; así como expertos de Canadá, Colombia, Estados Unidos; quienes explicarán la forma en la que cada país desarrolla sus relaciones colectivas: la no sindicalización en Estados Unidos, la multisindicalización y multiafiliación en Colombia; la experiencia canadiense con la firma del Convenio 98 de la OIT.
Adicionalmente, los panelistas analizarán los efectos para México en caso de que las empresas no cumplan con las nuevas obligaciones laborales, en términos de lo dispuesto en los nuevos tratados comerciales.

https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Cambios-en-materia-laboral-obligan-a-permanecer-en-estado-de-alerta-20190130-0062.html

Empresas deberán estar alerta ante cambios en materia laboral: abogado

 
EMPLEO-2.jpg
Foto: Archivo
NEGOCIOS
En materia legislativa, se espera que la reforma secundaria a la Ley Federal del Trabajo, la cual se espera sea discutida en el próximo periodo de sesiones en la Cámara de Diputados
Los cambios en materia laboral obligan a las empresas a mantenerse alerta, pues el primer reto al que se enfrentarán es el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recientemente ratificado por México, consideró el abogado laborista Oscar de la Vega.
Están además el Capítulo Laboral del T-MEC y la discusión de la nueva reforma laboral, que debe dar cumplimiento a los cambios constitucionales aprobados en la materia en febrero de 2017, explicó en entrevista.
Expuso que en la negociación del nuevo acuerdo comercial entre Canadá, Estados Unidos y México (T-MEX) se incluyeron diversas obligaciones para el país con el objeto de garantizar la libertad de asociación y negociación colectiva.
Lo anterior, detalló, “obliga a que las empresas conozcan realmente con quiénes firmaron un contrato colectivo de trabajo y si la organización sindical cuenta con una verdadera representación frente a los trabajadores, de lo contrario el riesgo es que los líderes puedan verse rebasados ante cualquier demanda laboral”.

Asimismo, comentó que la reforma secundaria a la Ley Federal del Trabajo, la cual se espera sea discutida en el próximo periodo de sesiones en la Cámara de Diputados, tiene en materia colectiva una nueva forma para regular las relaciones de trabajo.
“Se trata de cambios que van desde la celebración y depósito de un contrato colectivo de trabajo, hasta emplazamientos a huelga para exigir la firma de éstos o de demandas de titularidad; se requerirá que el sindicato acredite representar a los trabajadores protegidos por el contrato”.
Ante ello, agregó, el sindicato deberá legitimarse y trabajar a favor de los trabajadores.
Por otra parte, el patrón no podrá realizar ningún acto que intervenga en la vida interna del sindicato, ya sea mediante pagos o de cualquier otra forma.

En ese sentido, dijo que se desarrollará la conferencia “Temas laborales relevantes en América Latina”, en donde especialistas abordarán diversos aspectos.
Entre ellos están: ¿Qué implicaciones tendrán los cambios y qué cambios deberán llevar a cabo las empresas respecto a los contratos colectivos de trabajo que tienen celebrados? ¿Con cuánto tiempo cuentan las empresas para implementar sus estrategias? y ¿Cómo aplicar la nueva normatividad en la realidad de negocios mexicana?
El evento será el 5 de febrero en el Club de Industriales.
Algunos de los participantes serán Javier Lozano Alarcón, exsecretario de Trabajo y Previsión Social, así como expertos de Canadá, Colombia, Estados Unidos, quienes explicarán la forma en la que cada país desarrolla sus relaciones colectivas.
Entre los temas están la no sindicalización en Estados Unidos, la multisindicalización y multiafiliación en Colombia y la experiencia canadiense con la firma del Convenio 98 de la OIT.
Adicionalmente, los panelistas analizarán los efectos para México en caso de que las empresas no cumplan con las nuevas obligaciones laborales, en términos de lo dispuesto en los nuevos tratados comerciales.

https://amqueretaro.com/negocios/2019/01/30/empresas-deberan-estar-alerta-ante-cambios-en-materia-laboral-abogado/

En pos de una verdadera reforma laboral


ARTÍCULO D N OPINIÓN CONTRALÍNEA
SEMANA enero 28, 2019 at 8:30 am  •  
AUTOR: MARTIN ESPARZA
En el periodo de transición de 2012, a tres meses de concluir su gobierno, el panista Felipe Calderón Hinojosa envió al Congreso una iniciativa de reforma laboral con carácter de “preferente” que puso en alerta al sindicalismo independiente del país por los riesgos que implicaba a los derechos laborales de millones de trabajadores, esta imposición fue apoyada por legisladores del PRI.
Como sucedió de manera recurrente con el amasiato de neoliberales panistas y priístas, nunca se escuchó a los directamente afectados; es decir, a los trabajadores ni tampoco a los sindicatos y a los expertos en derecho laboral que advirtieron del franco retroceso que significaba aprobar de manera irresponsable una reforma con marcados tintes empresariales.
Un traje hecho a la medida de los intereses del capital que borró de un plumazo las conquistas laborales plasmadas en la Constitución de 1917 y que en su artículo 123 establece el derecho a huelga, a la seguridad social y un salario remunerador que permitiera a los trabajadores otorgar un nivel de vida decoroso a sus familias.
En la iniciativa de Calderón, mejor conocida en su momento como Ley Lozano por atribuirse la paternidad de tal estropicio jurídico al exsecretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, se dejaban intactos los cimientos del corporativismo priísta, así como la inmunidad de los contratos de protección y, en aras de flexibilizar el mercado laboral, se permitía la existencia de contratos de prueba y capacitación inicial, la legalización de las tercerizadoras y su modelo de encubierta esclavitud plasmado en las outsourcings.
Cuando de la mano de PRI y PAN votaron de forma mayoritaria por esta contrarreforma en perjuicio de millones de trabajadores, no tuvieron empacho en asegurar que se fomentarían empleos estables y bien remunerados, lo que fue una broma de mal gusto si se toma en cuenta que Calderón, el fallido presidente del empleo, se preocupó más por bañar de sangre al país en su guerra contra el narcotráfico, que en fomentar el trabajo digno y respetar las fuentes de empleo;  la extinción de Luz y Fuerza del Centro, que envío de la noche a la mañana a la cesantía a 44 mil agremiados del SME, y el inesperado cierre de Mexicana de Aviación fueron dos de los casos más representativos que auguraban malos tiempos para la clase trabajadora del país.
Al tomar posesión el primero de diciembre del 2012, Enrique Peña Nieto dio la instrucción de iniciar sin dilaciones la aplicación de la reforma laboral que al final de su sexenio quedó a deber, como Calderón, las promesas de más empleos y mejores condiciones de vida para los mexicanos, su gobierno terminó embrollado con las leyes secundarias que deberían regular su propia reforma aprobada en febrero de 2017 en el Congreso.
Como se recordará, la pasada administración elaboró la reforma de 2017 como una condición y requerimiento para negociar el llamado TPP, Acuerdo Transpacífico, que se vino abajo con la llegada de Donald Trump a la presidencia estadunidense. De hecho, en diciembre de 2017, los entonces senadores priístas Isaías González Cuevas, de la CROC, y Tereso Medina, de la CTM, buscaron dar un madruguete legislativo proponiendo una iniciativa para echar a andar esta reforma en condiciones todavía más lesivas que las de la contrarreforma panista de 2012.
La traición a la clase trabajadora fue de tal gravedad que incluso al interior del feudo cetemista se pidió la expulsión de Tereso Medina. Al final este nuevo atentado a los trabajadores no caminó y quedó varado en el Congreso, como también la ratificación del Convenio 98 de la OIT, relativo a libre sindicalización y a la negociación colectiva.
Tras los resultados electorales de julio pasado, el anquilosado esquema político se vino abajo abriendo las puertas a un nuevo modelo de gobierno que obtuvo no únicamente la Presidencia de la República, sino la mayoría en el Congreso, lo que ha permitido la ratificación del Convenio 98 y preparar la ley secundaria pendiente de aprobarse desde 2017.
En este nuevo esquema, el capítulo laboral establecido en el contenido del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá T-MEC, viene a delinear buena parte del contenido de la iniciativa que presentarán al respecto los legisladores de Morena.
En su Anexo 23-A, establece que México deberá incluir en su legislación disposiciones tales como:
– El derecho de los trabajadores a participar en la negociación colectiva y a organizar, formar y unirse al sindicato de su elección sin la interferencia de los patrones en las actividades sindicales.
– La creación de un órgano independiente encargado de la conciliación y el registro de los contratos colectivos de trabajo.
– La participación de los trabajadores en la elección de líderes sindicales mediante el voto personal, libre y secreto.
– Para el registro inicial de un contrato colectivo de trabajo, el órgano independiente creado deberá verificar que el centro de trabajo esté en operaciones, que los trabajadores hayan tenido acceso a una copia del contrato y que la mayoría de los trabajadores estén de acuerdo en la celebración del contrato.
– Para las futuras revisiones de los contratos colectivos de trabajo, incluyendo los que estén actualmente depositados, se deberá acreditar el apoyo de la mayoría de los trabajadores del centro de trabajo.
De igual forma, obliga a revisar por lo menos una vez dentro de los siguientes cuatro años a la entrada en vigor de la legislación, todos los contratos colectivos de trabajo. Lo que en la práctica implicaría revisar unos 21 mil contratos.
Debe enfatizarse, por ello, que además de la responsabilidad de los legisladores de Morena para elaborar una ley acorde con lo peticionado en el T-MEC, y encaminada a resarcir el retroceso en las conquistas de la clase trabajadora, deben consultar y pedir la opinión tanto de sindicatos independientes como de diversas organizaciones sociales y expertos en la materia.
Es hora de que la clase trabajadora emita su punto de vista y haga valer sus derechos para recuperar lo que el bipartidismo neoliberal le arrebató al imponerle esquemas como las outsourcings, que se han convertido en fábricas encubiertas de esclavos, sin estabilidad laboral ni acceso a la seguridad social. Llegó el momento de sepultar la contrarreforma panista.
Martín Esparza*
*Secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas

https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2019/01/28/en-pos-de-una-verdadera-reforma-laboral/?fbclid=IwAR2t7SPD3fGySBWYClgaFc7L6euqL818Sa9GuQ4NN1TjjX6RGKB_l3w6JE8

México avanza y retrocede en lo laboral


Cindy Jiménez
09 de enero de 2019, 00:30
Es difícil entender para dónde se mueve nuestro país en materia laboral. A veces, México parece querer aplicar las más novedosas técnicas para que los trabajadores registren las entradas y salidas de sus empleos; en otras ocasiones, parece que al patrón le interesa brindar muchos más derechos a los empleados que aquellos ínfimos contenidos en la Ley Federal del Trabajo; pero en otros momentos, simplemente y por costumbre, se recurre a las viejas prácticas de presión sindical para obtener lucros inmerecidos.
Si miramos hacia atrás, no tenemos más que mirar a la ratificación que hizo el Senado de la República del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva.
En efecto, es impresionante, pues se trata de un convenio que data de 1949, cuando seguramente el mundo, el derecho, los sindicatos, los trabajadores y México funcionaban de una manera distinta a la que ahora lo hacen. Como mera referencia, el Partido Revolucionario Institucional gobernaba nuestro país a través de la figura de Miguel Alemán Valdés, quien había ganado las elecciones con 78% de los votos. Realidad que desde hace muchos años no se observa por estos lares.
Ya tendremos tiempo de averiguar cómo se estructurará el nuevo sindicalismo pero mientras tanto podemos analizar algunos pasos que en ese sentido ha dado nuestro país.
Mucho se ha hablado de si los outsourcings han dado lugar a facturación apócrifa o de si su regulación en la reforma laboral del 2012 ha dado resultado. Es importante recapitular, para entender lo que nos depara el futuro.
Cuando en el 2012 se reformó la Ley Federal del Trabajo para agregar los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D, en donde por primera vez se aborda el término de subcontratación en la legislación mexicana, no tardaron en surgir requisitos adicionales por cumplir. Un ejemplo de esto son los informes trimestrales a presentar ante el Seguro Social por parte del contratante y del contratista, la creación del Sistema de Responsabilidad Solidaria (Sireso) del Infonavit y recientemente, el aplicativo en la página del SAT. Ello, sin omitir comentar las reformas a la Ley del Impuesto sobre la Renta y del Impuesto al Valor Agregado, que imponen obligaciones sobre el cliente para exigir de su prestador de servicios toda la transparencia en sus declaraciones y pagos de los citados impuestos.
No cabe duda, las autoridades están más receptivas hoy que nunca, no solamente a la posibilidad de la subcontratación, sino a corregir sus procesos, además de la terminología y convertirla en una adecuada y transparente tercerización y administración integral del capital humano.
No se puede dejar de criticar que la Norma Mexicana de Servicios de Tercerización y Gestión de Personal del 2016 se quedó guardada en la Secretaría de Economía a dormir el sueño de los justos, pero lo que significa la tercerización en México y en el mundo le quedaba muy chico, de cualquier manera, a una norma que ni siquiera poseía el carácter de oficial y obligatoria.
Tenemos que entender que empresarios, pequeñas y medianas empresas, y startups impulsan la economía del país, pero sin una adecuada administración de su capital humano, sin la capacitación y adiestramiento constante, sin el conocimiento de cómo cumplir con las normas de trabajo, ¿cómo podrían enfocarse en lo que realmente saben hacer?
Para llegar ahí, los legisladores y autoridades pueden tomar el ejemplo de Perú, que específicamente tiene una Ley que Regula los Servicios de Tercerización; o también el de Chile que en su ley número 20.123 reglamenta la subcontratación.
Tristemente, México aún está pendiente de subirse a ese barco.
Si en economías mucho más desarrolladas como la estadounidense y la canadiense se promueve y regula la tercerización a través de leyes específicas y claras, el futuro de nuestro país en materia laboral deberá ser, sin lugar a duda, la creación de una ley general de tercerización y administración del capital humano.
Indudablemente, la regulación clara, específica y transparente de la tercerización como hoy en día se practica en el país, exigiendo el total apego a las normas vigentes y aplicables, así como la protección, capacitación, adiestramiento y administración correcta de los empleados, es el escalón que hace falta para crecer y avanzar en al ámbito laboral del primer mundo.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Mexico-avanza-y-retrocede-en-lo-laboral-20190109-0006.html

Reforma laboral traerá cambios importantes pero no tendrá impacto en la informalidad: expertos

La reforma a la Ley Federal del Trabajo que impulsa el gobierno de Andrés Manuel López Obrador agilizará la justicia laboral y promoverá la democracia sindical. Sin embargo, no incidirá en la informalidad, que afecta a más de la mitad de los empleos en México, coincidieron especialistas en el foro Justicia en Construcción, organizado por El Economista y VLex.
Gerardo Hernández
11 de diciembre de 2018, 06:53
foro.jpg_423392900.jpg
Participantes en el Panel ‘Justicia Laboral y Seguridad Social’ en el Foro ‘Justicia en Construcción’ de vLex y El Economista – Foto: Adriana Hernández
La informalidad es un pendiente en México. La reforma laboral que promueve el gobierno federal y los acuerdos internacionales que ha ratificado nuestro país consideran puntos importantes como la conciliación entre patrón y empleado antes de llegar a la demanda o el derecho del trabajador a elegir sindicalizarse o no. Pero estas mejoras no aplican para ese sector informal, explicó María Ascensión Morales, profesora del Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México durante el foro Justicia Laboral y Seguridad Social del foro Justicia en Construcción, organizado por El Economista y V Lex.
El programa Jóvenes Construyendo el Futuro que implementará el actual gobierno federal ayudará a reducir la informalidad en el país porque los jóvenes que se capacitarán en las empresas tendrán la oportunidad de tener un empleo formal, comentó Álvaro Altamirano, miembro de la Comisión Laboral de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
El programa también tendrá beneficios para las empresas si lo ven como una oportunidad de capacitar recurso humano difícil de conseguir. “A las empresas les corresponde tener personal capacitado que entienda el concepto del becario. A estos jóvenes hay que darles la oportunidad de aprender”, dijo Eduardo Ocampo, responsable Jurídico Contencioso del Corporativo del Grupo Bal, que aglutina a empresas como Peñoles y Palacio de Hierro.  
Salario mínimo tiene que incrementarse
El incremento del salario mínimo en México es necesario. El aumento beneficiará a los patrones porque los empleados tendrán más poder adquisitivo, puntualizó Jorge de Presno, socio de la firma Basham, Ringe y Correa.   
En México las industrias que son competitivas en producción a nivel internacional también tienen que ser competitivas en materia salarial, agregó de Presno.
La distribución de la riqueza es una responsabilidad social pendiente en México. Sólo con el incremento del salario mínimo se logrará tener mejores empleos, enfatizó Altamirano.
Contratos de protección
“México no practica una adecuada negociación colectiva y tampoco una adecuada libertad de sindicalización”, dijo Jorge de Presno.
Los contratos de protección son usados por algunas empresas en México para evitar emplazamientos a huelga que pueden servir para extorsionar a los patrones. Sin embargo, las organizaciones han abusado de esta figura. La reforma a la Ley Federal del Trabajo que impulsa el gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretende atacar los contratos de protección, comentó Eduardo Ocampo.
La búsqueda de conciliación entre patrón y empleado antes de llegar a la demanda, es un punto bueno de la reforma laboral. Sin embargo, implementar este nuevo sistema de justicia laboral llevará tiempo porque México no tiene la infraestructura ni el capital humano capacitado, coincidieron los especialistas.

https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Reforma-laboral-traera-cambios-importantes-pero-no-tendra-impacto-en-la-informalidad-expertos–20181211-0036.html

Una nueva realidad en las relaciones laborales

Con la inminente reforma a la legislación laboral, todos los contratos colectivos de trabajo existentes serán revisados al menos una vez durante los cuatro años siguientes a su entrada en vigor.
Trabajadores-FLA_2156-640x360.jpg
Foto: Fernando Luna Arce / Forbes México.
Por Javiera Medina* y Jorge Ruiz**
Las relaciones laborales en México están viviendo una importante transición que deriva de la adaptación a los nuevos retos que representan la reciente renegociación del TLCAN, próximamente T-MEC, así como la ratificación del Convenio 98 de la OIT por parte de México.
Ante esta nueva realidad, resulta inminente la adecuación de la legislación laboral mexicana, que representará un parteaguas en el entorno de las relaciones colectivas.
El objetivo primordial del Convenio 98 es garantizar la libertad sindical y salvaguardar la protección de las organizaciones de trabajadores y empleadores contra actos de injerencia de unas respecto de las otras. Por su parte, las disposiciones laborales del T-MEC prevén la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva, teniendo prohibido los patrones interferir en actividades sindicales, así como discriminar o ejercer coerción en contra de los trabajadores por actividades sindicales, o por su negativa a unirse a un sindicato.
Cabe resaltar que desde 1950 México ratificó el Convenio 87 de la OIT, en el que se reconocía ya la universalidad de la libertad sindical y se prohibía la discriminación. Al respecto, La Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones señaló que los sindicatos “blancos” y contratos no operativos son una práctica habitual en México que se contrapone a los intereses de los sindicatos democráticos. El Gobierno de México intentó desvirtuar tales señalamientos mencionando que el gobierno no fomentaba esa práctica y que había realizado acciones concretas para garantizar la representatividad sindical, tales como la reforma constitucional de 2017, así como la existencia del protocolo de inspección laboral tendiente a detectar prácticas de simulación de contratos colectivos.
Con la inminente reforma a la legislación laboral, todos los contratos colectivos de trabajo existentes serán revisados al menos una vez durante los cuatro años siguientes a su entrada en vigor. Dichos contratos deberán estar disponibles y accesibles a todos los trabajadores en un sitio web centralizado. La representación de la mayoría de los trabadores deberá ser acreditada por el sindicato titular del contrato colectivo.
De igual forma se promoverán políticas para eliminar la discriminación por género, incluyendo embarazo, acoso sexual, orientación sexual y género, promoviendo la igualdad de la mujer en el lugar de trabajo.
El nuevo gobierno de México ha señalado que fortalecerá las inspecciones para garantizar el cumplimiento de obligaciones en materia de subcontratación, evitando simulaciones como mecanismo para evadir responsabilidades laborales.
Los factores de la producción deberán estar muy atentos a fin de implementar estrategias que les permitan enfrentar oportunamente los nuevos retos que enfrentarán en próximas fechas.
*Socia Baker Mckenzie.
**Principal Baker Mckenzie.

https://www.forbes.com.mx/una-nueva-realidad-en-las-relaciones-laborales/?fbclid=IwAR149K7Rc_vltIMXudVACm0o2pY92nnjgxWQBi1zBMBhhHUJvCb8bY37tUM

Por T-MEC, México revisará 21 mil contratos laborales cada 4 años

jueves 29 de noviembre de 2018
Tema: Mercado Laboral
Por: Redacción/ El Pulso Laboral
El nuevo acuerdo comercial entre los tres países contempla un capítulo laboral que garantiza a los trabajadores la negociación colectiva.
Para cumplir con el acuerdo, se emplazó a México a aprobar una serie de reformas secundarias a la legislación vigente.
ZENYAZEN FLORES @ElFinanciero_Mx4:50
652cf383611534877989_standard_desktop_medium_retina.jpeg

Trabajadores de la industria automotriz en Silao, Guanajuato.Fuente: Reuters

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) incluyó un Capítulo Laboral con dedicatoria especial para México, el cual implicará una transformación en las relaciones colectivas de trabajo.
Ahí está expresado que al menos cada cuatro años se revisen los contratos colectivos de trabajo, de los cuales en México hay registrados 21 mil 667 ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.
Con este cambio se pretende detectar aquellos contratos “fantasma”, es decir, que no tienen un padrón de trabajadores.
Para hacer los cambios necesarios a la Ley Federal del Trabajo (LFT), el T-MEC emplazó a México a aprobar antes de que concluya el 2018 una serie de leyes secundarias en materia de justicia laboral, las cuales darán seguimiento a la reforma constitucional que entró en vigor el 24 de febrero de 2017, y que integró al texto constitucional que la elección de dirigencias sindicales será mediante el voto personal, libre y secreto, y que los juicios laborales ahora serán resueltos en el Poder Judicial.
Durante las negociaciones del Tratado, México fue señalado por sindicatos estadounidenses y canadienses como una nación atractiva a las inversiones por los bajos salarios, esto como resultado de los contratos de protección, que son acuerdos que firman empresas y sindicatos a espalda de los trabajadores, lo que evita que el empleado negocie libremente mejoras laborales.
Ante esa situación, el Capítulo Laboral incluyó un anexo sobre la representación de trabajadores en la negociación colectiva, que obliga a México a cambiar la LFT para introducir medidas que lleven a terminar con los contratos de protección.
También se creó un Consejo Laboral integrado por representantes gubernamentales de alto nivel, el cual se reunirá dentro de un año a partir de la fecha de entrada en vigor, y tendrá la misión de resolver “cualquier asunto” que resulte de posibles incumplimientos.

http://www.elfinanciero.com.mx/economia/por-t-mec-mexico-revisara-21-mil-contratos-laborales-cada-4-anos?fbclid=IwAR0moAnPctADe-dbol8fibRPIYkzR1lYgvyn_c5-5yGQcI6mLAu7TTvUh24

Deposita México en la OIT instrumento de ratificación del Convenio 98

El Convenio 98 sienta las bases y principios para que todos los trabajadores y todos los empleadores ejerzan su derecho a constituir libremente asociaciones que promuevan y defiendan sus intereses profesionales y a afiliarse a ellas
Ciudad de México a 23 de noviembre de 2018
Comunicado conjunto con la Secretaría de Relaciones Internacionales

  • El Director de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Ryder, la Emb. Socorro Flores Liera, Representante de México ante los Organismos Internacionales con sede en Ginebra de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Luis Rodrigo Morales Vélez. Ministro de Asuntos Laborales para Europa de la STPS, signaron el documento.

El Gobierno de México, por conducto de la Misión Permanente ante las Naciones Unidas y otras Organizaciones Internacionales con sede en Ginebra, Suiza, realizó en la Oficina del Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el depósito formal del instrumento de ratificación del Convenio 98 sobre el Derecho de Sindicación y de Negociación Colectiva, 1949, aprobado el 20 de septiembre por el Senado de la República.
Con la ratificación del Convenio98, México alcanza la ratificación universal de los ocho convenios fundamentales de la OIT, que establecen los principios y derechos básicos en el trabajo. Con ello, el Gobierno de México reitera su compromiso con la libertad sindical y el pleno respeto a los derechos de los trabajadores y empleadores mexicanos.
El Convenio 98 sienta las bases y principios para que todos los trabajadores y todos los empleadores ejerzan su derecho a constituir libremente asociaciones que promuevan y defiendan sus intereses profesionales y a afiliarse a ellas. Este derecho humano básico está íntimamente ligado a la libertad de expresión, y es la base de la representación democrática y la gobernabilidad.
Asimismo, se suma a los 165 países del mundo que lo tienen ratificado, logrando con ello, que toda la región de América Latina y el Caribe forme parte de este instrumento. Esta acción, además, se enmarca en las actividades de nuestro gobierno para celebrar el Centenario de la OIT el próximo año.
389e9760-024f-406c-bfd7-154fd937cefa.jpg
Durante la Administración del Presidente Enrique Peña Nieto, y como parte de los compromisos internacionales de México con el multilateralismo, se han implementado acciones tendientes a fortalecer el diálogo social, refrendando su compromiso con los sectores productivos, para lograr condiciones laborales y económicas que permitan un desarrollo integral de nuestro país.
4cdbbfe0-7198-4df2-bf23-f74b608970df.jpg

https://www.gob.mx/stps/prensa/deposita-mexico-en-la-oit-instrumento-de-ratificacion-del-convenio-98

 

Nueva cultura patronal


Napoleón Gómez Urrutia
Hace días un amigo me comentó que tuvo un sueño en el que a partir del primero de diciembre, ya como presidente Andrés Manuel López Obrador, las cámaras empresariales, de banqueros, financieros y comerciantes anunciaban en conjunto que todos al unísono se comprometían a cambiar la mentalidad y dejar las ambiciones desmedidas de ganancias, a respetar los derechos laborales y humanos y a colaborar incondicionalmente con el nuevo gobierno. Asimismo, a contribuir a la transformación del país en beneficio de todos los mexicanos y no sólo de unos cuantos, como ha sido durante las tres décadas anteriores, por lo menos.
A esta estrategia se le llamó la nueva cultura patronal, es decir, una forma diferente de hacer negocios basada en la responsabilidad social y un inédito y moderno modelo de desarrollo fincado en la prosperidad compartida. Todos aceptaban que ya era tiempo de definir una mentalidad diferente y aplicar una filosofía de negocios distinta porque Carlos Slim los había convencido de que “la pobreza es un freno al desarrollo y combatirla es la mejor inversión”.
Los mismos empresarios anunciaron que debían eliminar la arrogancia, negligencia y la irresponsabilidad de clase para dar paso a ese inesperado razonamiento e introducir de inmediato el respeto a los derechos de los trabajadores, de sus empleados, de las comunidades y regiones donde operan, a proteger el medio ambiente, a prevenir condiciones inseguras de trabajo anteponiendo siempre su deseo de servir a los demás y cuidar ante todo la salud y la vida de su personal. Además, preservarían el bienestar de todos, ser solidarios con la sociedad y el país que les ha brindado enormes oportunidades para hacerse ricos e influyentes.
A partir del comienzo del nuevo gobierno los representantes capitalistas se comprometían a caminar de la mano con el grupo político en el poder en los nuevos propósitos de crear la cuarta transformación nacional. A todos esos grandes objetivos mi amigo me comentaba que en las tinieblas de la noche se dibujaba un renovado humanismo que los empresarios llevarían a la práctica en la vida diaria, porque esa era y será la agenda del próximo gobierno.
Con eso confiaban en sorprender positivamente a la población, inculcar esos propósitos empresariales y comenzar a concientizar a la sociedad de que ellos en el fondo son buenos, compartidos y tienen un sincero sentimiento de solidaridad, no sólo con el pueblo de México, sino también para cumplir sus obligaciones con el mandato que la nación mexicana había entregado al presidente López Obrador.
Al mismo tiempo los inversionistas cumplirían con los compromisos establecidos por el Estado mexicano ante organismos internacionales como las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización Internacional del Trabajo. Además, quedarían cubiertas las bases de tratados como el de México, Estados Unidos y Canadá, el Transpacífico y el de Europa que tanto han promovido administraciones recientes.
Todo eso servía para recuperar el respeto y prestigio del gobierno mexicano en el exterior y en el interior, que se ha perdido por los problemas de inseguridad, desigualdad, pobreza, corrupción, injusticia y falta de oportunidades. Así es que finalmente los empresarios cobraban conciencia de que tenían que apoyar y ayudar a México y al nuevo gobierno en forma desinteresada y sincera. Sólo así, dijeron, se podría recuperar el respeto a los derechos humanos y tener un marco legal de justicia y dignidad para los integrantes de la sociedad.
Los empresarios concluían que no podían dejar caer ni contribuir más al hundimiento del país, porque una nación que no respeta el estado de derecho va al fracaso y si eso sucede, todos perderíamos. En su inconsciente surgía una generosa conclusión que conmueve y que al final estimula a todos para seguir en la lucha por promover un mayor bienestar y abrir las puertas de un futuro con mayores esperanzas de progreso, paz y felicidad.
Al despertar, mi amigo el soñador encendió las luces y abrió las cortinas para leer el periódico matutino con un sentido de renovación, estímulo y energía que el sueño le había causado, el cual duró sólo unos instantes, al enfrentarse a un informe internacional que lo hizo regresar a la dura realidad: el Reporte de Competitividad Global 2018 que mide el nivel de protección en derechos civiles, negociación colectiva, derecho a la huelga, asociación libre y democrática y en el acceso a la defensa legal de los derechos adquiridos, que sitúa a México con el menor nivel en el lugar 112 de 115 países, con un porcentaje de cumplimiento de 56.7, sólo arriba de Turquía e igual que Camboya y Egipto; por el contrario, los cinco primeros lugares que ofrecen la mayor protección son Austria, Finlandia, Islandia, República Eslovaca y Suecia.
Ante esa triste y frustrante realidad a mi amigo no le queda más que seguir soñando con la nueva cultura patronal y aumentar su esperanza y expectativa de que México va a cambiar y todos debemos contribuir a transformarlo drásticamente.
Que así sea.

http://www.jornada.com.mx/2018/11/15/opinion/026a1pol